Gatt: -Si le dicen agua salada porque tiene sal, entonces deberían decirle agua dulce porque tiene azúcar-
NK: -No, le dicen agua dulce porque es dulce comparada con la salada-
Gatt: -Eso no tiene sentido-
NK: -Tú no tienes sentido-
Gatt: -Espera tantito, yo soy la personalidad femenina en el cuerpo femenino, así que TÚ eres el que no tienes sentido, ¡¿por qué rayos eres un chico?!-
NK: -Porque según une de las teorías del alma expuesta por una religión o filósofo/científico que no me acuerdo, el ser humano tiene dentro de su existencia una parte femenina y una masculina, sin importar el género de su cuerpo. Tomando en cuenta que soy la parte más pequeña de la personalidad original, tiene sentido que sea un chico. Todas las mujeres tienen una pequeña parte masculina, y todos los hombres tienen una pequeña parte femenina-
Gatt: -Y ya estás de nuevo hablando babosadas-
NK: -Por lo menos no estoy loco de remate-
Gatt: -Como sea, de todas formas no me importa la opinión de un estirado como tú-
NK: -Mejor un estirado con inteligencia que una relajada sin cerebro-
Gatt: -¡Ya está! ¡Esa es la gota que hundió Atlantis!- *sacando espada Jedi*
NK: -Volvemos a las andadas- *sacando otra espada Jedi*
Gatt: -¡POR CHARLIE EL UNICORNIOOOO!-
NK: -¡POR PITÁGORAAAAS!-
(Mientras nuestros dos escritores entablan un épico combate Jedi digno de ser convertido en el Episodio VII de Star Wars, les entregamos el segundo capítulo de "Sólo Eres Humano". Un agradecimiento a los que han participado en la campaña del Gato Interdimensional, el cual ya lleva nueve apariciones registradas. Si alguien más desea participar, lo invitamos a escribirnos un PM o contactarnos dejando un review; recuerden que si el adorable felino llega a aparecer en diez fics distintos o más, entonces recibirán un premio especial de parte de nuestros escritores. Lamentamos el atraso de varias semanas, pero nuestros escritores están en su última semana de exámenes antes de las vacaciones, y se han visto presionados al máximo, sin mencionar que murió recientemente la madre de un amigo muy cercano; se les agradece su comprensión, pero fue necesaria una intensa sesión de estudios de varias materias, y por supuesto, el sentido pésame y el luto. Ahora sin más, los invitamos a disfrutar del capítulo. Gracias)
Capítulo 2
-Muy bien… fue el mayordomo con el palo de golf en el ático- dijo Senza, enseñando las cartas.
-No hombre, todas las pistas indican que fue la mucama con la sartén en la biblioteca- afirmó Gonzo.
-Yo digo que fue el huésped con el candelabro en el dormitorio- declaró Niko.
-¿Qué, tenían un encuentro íntimo y fue tan malo que decidió asesinarlo?- se burló Zuko.
-Puede ser, ¡nunca se sabe!- respondió Mako.
-No creo que tenga nada de malo- comentó Nudge. El resto le dedicó una extraña mirada que oscilaba entre un trauma mental y la completa confusión. ¿Se refería a las relaciones de mismo género, o a los asesinatos?.
Ya llevaban al menos dos horas metidos en ese tedioso juego de mesa tratando de adivinar quién asesinó al anónimo millonario. Había empezado a llover hace un par de minutos, así que la atmósfera era bastante adecuada para estar en casa jugando semejante enredo de pistas y misterios.
Senza observó a su alrededor, como si se hubiese percatado de que algo faltaba: -hablando de asesinos, ¿alguien ha visto a Tetra por aquí? Es extraño no tenerla encima amenazándonos de muerte-
-Sí, normalmente ya habría estampado la cara de Gonzo contra alguna pared-
-Muy chistoso Niko- gruñó Gonzo, apretando los nudillos con un sonoro CRACK. Probablemente habría clavado su feroz puño en su pequeño compañero, de no ser por la intervención de Nudge:
-Ya en serio muchachos, ¿tienen idea de dónde podría estar la Capitana?-.
Se miraron entre todos con curiosidad, intercambiando pensamientos a través de sus ojos, buscando respuestas en su interior. Hubo profundo silencio.
-Bueno no se queden así como un montón de tarados, ¡que alguien diga ALGO!- se quejó Mako, rompiendo el extraño multi-concurso de miradas.
En ese momento pasó Sheik, periódico en mano, en dirección a la cocina. Se detuvo unos segundos para observar detenidamente al equipo de natación, sus ojos escarlata tomando nota de cada mínimo detalle sin necesidad de esforzarse. Esbozó una sonrisa amable: -¿Se les perdió algo chicos?-
-Más o menos, ¿sabes dónde está la Capitana?- gruñó Gonzo en respuesta. No es que le cayera mal Sheik, pero no le agradaba esa sonrisa suya y ese aire tranquilo que siempre tenía. Podía resultarle irritante a veces.
*¡BROOOOM!* Un poderoso trueno resonó en el cielo mientras la puerta principal se abría de un sonoro portazo.
-¡SANTA TRIFUERZA!-
-¡Ya llegué…!- comentó la lúgubre voz, mientras un sonoro relámpago iluminaba el exterior con una aterradora luz blanca.
-¡CORRAN POR SUS VIDAS! ¡EL CHUPACABRAS!-
-¡Pero qué demonios pasa con todos ustedes! ¡Soy yo, zopencos!-.
Tetra fulminaba con la mirada a la parva de idiotas que constituía su equipo de natación. ¿Es que no podían ser más ineptos?. Muy bien, quizás era un poco comprensible que no se hallase en su mejor estado: la lluvia la había tomado desprevenida, el cielo se oscureció de repente y aunque sabía hacia dónde se dirigía, realmente le fue difícil llegar hasta la casa.
En el camino tropezó unas cuantas veces, embarrándose de lodo, hojas marchitas, ramas y palos, y tenía el frío calado hasta los huesos; chorreaba agua de lluvia helada y ya incluso sentía ganas de estornudar, sin mencionar que estaba tiritando. Había sido un día horrendo.
-Bendita Nayru, Capitana, pareciera que el bosque le vomitó encima- se atrevió a decir Gonzo.
Irritada, Tetra no dudó dos veces en tomar una de las múltiples ramas adheridas a su cuerpo por la tierra mojada, y asestarle un palazo de advertencia a su desprevenido interlocutor. No fue realmente un golpe poderoso, pero fue de esos que le dejan a uno una sensación de escozor muy molesta.
-No pedí tu opinión…- masculló con tono cansado. Así era como estaba: cansada. Necesitaba urgentemente un baño de agua caliente, una taza de leche, y algo relajante que hacer después de eso, quizás algo de música o una siesta… Comenzó a caminar hacia las escaleras.
-Tetra, ve a tomar una ducha caliente, no queremos que te resfríes. Después quiero hablar contigo- dijo Sheik, como si fuera un comentario. La verdad es que era más cercano a una orden.
Tetra soltó un gruñido ronco en señal de haber entendido, y avanzó por los escalones hacia su habitación, dejando un rastro de barro y hojas por donde pasaba. ¿Acaso ese día podía ponerse peor?.
Sheik tocó la puerta dos veces antes de entrar. Llevaba dos tazas humeantes de leche, y su mejor sonrisa.
-Creí que querrías algo calientito para tomar mientras hablamos- se excusó mientras entraba en la habitación de su protegida.
-Me leíste la mente, Tío Sheik-
-Veo que estás leyendo algo- comentó al notar la revista en manos de Tetra. Se leía en la portada "INSTRUMENTOS MEDIEVALES DE TORTURA".
-Es sólo sano entretenimiento. Ofrecen treinta porciento de descuento en guillotinas…-
-Suena tentador, pero no vengo para eso y lo sabes-.
Ambos se sentaron correctamente sobre la cama, cada uno con su taza humeante, y un rostro serio.
-Tetra, eres una niña muy especial. Quiero que recuerdes que tu madre y yo siempre fuimos como hermanos. Tú siempre has sido mi sobrina, y sabes que eres la cosa más importante en el mundo para mí-
-Lo mismo digo… siempre has sido como un tío, una parte de mi familia…-
-Entonces estamos de acuerdo en que lo último que necesitamos es que Nohansen gane la batalla-
-Si hay alguien con quien no quiero quedarme, es con el viejo. Además, nunca se interesó realmente en mí hasta ahora-
-Es exactamente eso lo que más me temo… También me pareció sospechoso cuando comenzó a ponerse insistente con el tema de ser tu tutor legal: siento como que hay gato encerrado en todo este asunto-
-No eres el único-
-Es por eso que debemos ser cuidadosos, pero sobre todo tú: puede que tu madre me haya nombrado tu tutor legal, pero si llegase a formarse un lío por tu custodia, Nohansen tendría la ventaja por ser tu verdadero y único pariente-
-¿Tienes algún plan?-
-Mantén el bajo perfil, y esperemos. Pero más importante, mantente alerta, no sabemos qué pueda ocurrir, ni cómo, ni cuándo… Ahora, dejando este tema tan lúgubre, ¿qué pasó en el lago? Regresaste más temprano de lo que pensé, y no creo que haya sido por la lluvia: sé que te gusta nadar cuando caen tormentas como esta-
-Nada-
-¿Estás segura?-
-Solo no quiero hablar de ello-
-Muy bien, respeto tu decisión-
-… Había un chico como de mi edad, casi se ahoga-
-Ya veo, ¿lo ayudaste?-
-Sí… Estaba loco de remate-
-Tetra, todos tenemos algo de locos. Pero has de recordar que las mejores personas de este mundo las creen más locas por encima del resto-.
Al día siguiente, Tetra y sus amigos decidieron ir al pueblo para encontrar algo interesante que hacer. Después de todo, no es que hubiese mucho en casa, y todos estaban de acuerdo en que no querían pasar mucho tiempo con Daphnes.
-¿Qué haremos primero?- preguntó emocionadamente Niko.
-Podríamos averiguar acerca de las playas, es una isla después de todo- sugirió Zuko.
Tetra asintió con aprobación: -Buena idea, así podremos seguir entrenando-.
El equipo entero dirigió una mirada fulminante hacia Zuko, dándole a entender que había metido la pata. Luego la atención se concentró en Senza, esta vez con una mirada de borrego degollado.
-No se preocupen, yo me encargo…- aseguró con un toque altanero. No era la primera ni la última vez que le pedían que usase sus increíbles poderes de persuasión.
Tetra había avanzado decididamente, sin preocuparse de si sus "subordinados" la seguían. Senza se apresuró para ubicarse a su lado con un aire relajado, como disimulando sus verdaderas intenciones.
-¡Hey Capitana…!-
-Ah, eres tú Senza-
-Estaba pensando, creo que realmente deberíamos averiguar eso de las playas-
-¿Ah sí?-
-Sí, es muy importante para todos nosotros mantenernos en forma, ¿sabe? Aunque estaba pensando, los muchachos y yo creemos que podríamos también tomar esta oportunidad para entrenar en otras cosas-
-¿Como qué?- dijo ella, mostrándose vagamente interesada. Fue entonces cuando Senza supo que todo lo que diría a partir de ese momento era solo un fino hilo que Tetra podría cortar en cualquier momento, y que seguramente cada palabra suya sería ignorada, pero debía intentarlo. Después de todo, de él dependía que tuviesen unas vacaciones memorables, y aunque Tetra conocía bien sus artimañas, pues, quizás un cambio de táctica serviría.
-Oh, ya sabe, natación es importante y todo, pero necesitamos algo que nos motive, aparte de la satisfacción de ser los mejores nadadores, ¿quizás si disfraza los ejercicios de simples juegos?, sentirán que están de vacaciones y al mismo tiempo daremos lo mejor, usted sabe, el espíritu competitivo de los chicos se desarrolla mejor así-
-No entiendo tu punto-. Ahí estaba otra vez, Tetra y Senza jugaban con el peligroso arte de la retórica, y el joven adulto estaba perdiendo, podía sentirlo. ¿Quién se había creído para siquiera intentar semejante tontería?, ¡esa niña se conocía todas las cartas que tenía!. Comenzó a desesperarse, necesitaría un milagro para ganar. Debía tener cuidado, pues caminaba sobre hielo, hielo resbaloso, quebradizo y delgado.
-Bueh, si ellos creen que es un juego, se llevarán al límite como en cualquier competencia, pero se estarán divirtiendo: eso les permitirá crear una sensación de seguridad y los entrenará para que, en un torneo real, no se sientan nerviosos, ¡ya sabe lo peligroso que pueden ser los nervios antes de nadar!-
-Suena bien, podría considerar la idea si… Ay no…-.
STOMP, STOMP, STOMP. Tetra reconocía esos pesados pasos, incluso si sólo los había escuchado una vez en su vida.
-Que no sea, que no sea, que no sea, que no sea-
-¡HEEYYY TETRAAAAAA!- saludó Link alegremente, montado sobre el gigantesco cerdo Ganny, trotando con pesados pasos en su dirección.
-¡Demonios es él!- soltó Tetra en un grito ahogado, antes de buscar refugio detrás de Senza en un pobre intento de pasar desapercibida.
-¿Lo conoces?- preguntó Senza en tono burlón.
-Pase lo que pase, ¡yo no estoy aquí!-
-Pero si parece un buen chico… No me digas que-
-¡Sólo ocúltame, por Din!-.
El enorme puerco negro se detuvo a escasos centímetros de Senza, olfateando incansablemente mientras Link se ubicaba cara a cara frente a su interlocutor:
-Buenos días señor-
-Hey chico, ¿buscas algo?-
-Sí, vi a Tetra cerca de aquí y quise saludarla, casualmente está detrás de usted, señor-
-Ah- sonrió Senza, tomando a Tetra por la ropa y alzándola con una mano -¿Te refieres a esta Tetra?-
-¡Sí, justamente esa Tetra!-
-¡Traidor, maldito traidor! ¡Bájame inmediatamente!- gritaba Tetra una y otra vez, pateando en el aire.
-Te la dejo chico, disfrútala-
-¡Gracias señor!-
-"Señor" era mi padre, mi nombre es Senza-
-Mucho gusto, soy Link-
-¡BÁJAME TE DIGO, CABEZA HUECA! ¡CUANDO SALGA DE ESTO, TENDRÁS QUE DORMIR CON UN OJO ABIERTO!-.
Senza dejó caer a Tetra sobre el lomo de Ganny, mostrando una sonrisa burlona. Los demás muchachos miraban de lejos, ninguno de ellos mostrando ganas de querer intervenir; de hecho, parecían estar disfrutando mucho la escena.
-¡Gracias de nuevo Senza! ¡Vamos Ganny, hacia el amanecer!- ordenó el niño cual valiente caballero a su noble corcel.
-¡PERO SI ES MEDIODÍAAAAAAaaaaaaaa!- alcanzó a escuchar Senza, antes de que Tetra se perdiera en el horizonte, montada en un cerdo gigante junto a un chico prácticamente desconocido.
-Diviértete Tetra…- sonrió una vez antes de regresar con sus compañeros: había ganado la batalla, por obra y gracia de las Diosas. Sin la Capitana fastidiándoles, aunque sea por un día, podrían tener un descanso.
Ganny galopaba, si es que así se le puede llamar, a una velocidad impresionante para su peso y tamaño. Se dirigía hacia el bosque que quedaba cerca del pueblo, una arboleda pequeña pero densa, donde pocos se atrevían a internarse.
-¡Cuando te vi con ese tipo, al principio pensé que era tu padre, pero luego dije "no hombre, si apenas debe tener los veinticinco", así que me dije "puede que sea su hermano", pero entonces me di cuenta de que no se parecían en nada!- sonrió Link juguetonamente, nuevamente sacando de su boca todo lo que le venía a la cabeza.
-¡Senza es uno de mis compañeros, y tiene veintitrés! ¡Nayru me libre de que sea familiar mío!- aclaró Tetra, molesta. El viento zumbaba fuerte en sus oídos y tenía que medio gritar para siquiera escucharse a sí misma. ¿Cómo era posible que ese mastodonte porcino podía alcanzar semejante aceleración?.
-¿Qué hay de los otros tipos? ¿Alguno es familia tuya?-
-¡NO! ¡NINGUNO LO ES!-
-¡Ah bueno, lástima, se veían como buenos chicos!-. Ganny disminuyó su velocidad, ahora caminando rápido entre los árboles, sus pesados pasos haciendo eco en el silencio del bosque. Tetra pensó que era bastante agradable, incluso si no quería admitirlo: pocos lugares en tierra firme le hacían sentir bien, ya que prefería más los ambientes acuáticos. Link también estaba extrañamente silencioso.
-¿Oye Tetra, tienes familia?- se atrevió a preguntar el rubio, sus amables ojos posados en su invitada.
-¿Debería contestarte esa pregunta?-
-No lo sé, pero puedes hacer lo que quieras-
-…Tengo a mi tío Sheik, y a mi abuelo-
-¿Qué hay de tus padres?-
-Mi madre murió hace un par de años, y nunca conocí a mi padre-
-Ah, eso pensé-
-¿Qué quieres decir con eso?-
-Es que tienes esa marca… No sé cómo explicarlo, pero tienes "eso" que tienen los marineros, ya sabes, esa sensación de yo no sé qué…-
-¿Me estás insultando o algo?-
-¡No, jamás insultaría a una dama!... Solo que… Las personas buenas a las que les pasan cosas malas tienen siempre una marca, una especie de sello. Es difícil de expresarlo con palabras, pero está allí… Los marineros suelen tener esa marca también-
-¿Tienes esa costumbre de hablar tonterías todo el tiempo, o nomás la aplicas conmigo?-
-Oh bueno, tomando en cuenta que hablo con todo el mundo, asumo que soy igual para todos: no me gustaría darle un trato especial a alguien por encima de los demás, no quisiera que el resto se pusiera celoso-
-Créeme, nadie sentiría envidia de esto…-
-De hecho sí, eres de las pocas personas a las que les he enseñado los secretos de este bosque-.
Sintió como la sangre corría hacia sus mejillas cuando el rubio dijo esto, incluso si no entendía muy bien a lo que se refería con los secretos del bosque. Nadie le había hablado de esa forma tan amable y cariñosa en lo que parecía una eternidad. Se quedó callada, sin saber qué decir o qué pensar.
-Dime, ¿qué es lo más importante en el mundo para ti?-
-…Yo… Lo más importante para mí es nadar-
-¿Nadar?- sonrió Link. Ganny caminaba lentamente, deteniéndose de vez en cuando.
-Sí, soy la capitana del equipo de natación de mi escuela, también soy la entrenadora, y soy campeona estatal- comentó con orgullo. Eso sí era algo de lo que podía hablar.
-Suena divertido-
-No es divertido, es una gran responsabilidad: tengo muchos deberes con los que tengo que cumplir, y la gente tiene altas expectativas de mi equipo. Tengo que mantenerme siempre en forma y alerta, y dar el ejemplo e inspiración a los demás integrantes-
-Oh, vaya… Qué le vamos a hacer-. Ganny finalmente se detuvo.
-Tetra, quiero que observes a tu alrededor. ¿Qué observas?-
-No mucho… árboles, arbustos…-
-Te equivocas-
-¿Ah sí? ¿Acaso hay algo más?-
-Estás mirando, pero no observando. Fíjate bien, siente el bosque…-
-No siento absolutamente nada-
-Eso me temía… Tetra, ¿sabes qué es lo más importante para mí?-
-Te conozco nomás de un día, zoquete…-
-Lo más importante para mí es vivir. Vuelve a observar, concéntrate-.
A regañadientes, Tetra examinó mejor sus alrededores. Eran los mismos árboles y arbustos de antes, pero poco a poco comenzó a sentir algo distinto. Notó que la luz solar, normalmente dorada y cálida, se filtraba entre las hojas como un brillo verde claro, que daba la sensación de que el tiempo se detenía. Las partículas de polvo flotaban casi suspendidas e inmóviles, pero el aire no se sentía cargado, de hecho, era ligero y fresco. La tierra estaba cubierta de hojas caídas y césped, desprendiendo un agradable aroma a humedad. Poco a poco, el mundo del bosque se fue abriendo a sus ojos: el suave bamboleo de las ramas, el lejano gorjeo de los pájaros, el cambiante brillo del sol que atravesaba las hojas, a veces interrumpido por alguna nube pasajera. Era hermoso.
-Este bosquecillo es muy distinto del otro, ese que está cerca del lago donde nos conocimos. ¿Puedes sentir la vida, cómo respira y palpita todo a tu alrededor?-
-Puedo sentirlo… Es increíble-
-Pareces sorprendida-
-¡Lo estoy! Nunca me había sentido así-
-¿Nunca?-
-Nunca-
-¿Ni siquiera cuando nadas?-
-…No, jamás… Es parecido, pero no es lo mismo-
-Ya veo-.
Hábilmente descendió de su montura, y comenzó a avanzar entre la espesura, mientras Ganny permanecía detrás de él, caminando fielmente cercano a su cuidador.
-Dime Tetra, ¿qué piensas de mí?- preguntó Link al cabo de un rato.
-Que estás loco, apenas te conozco, y tienes una diarrea verbal que no se te cura con nada-
-Pues yo pienso que tú eres linda, me salvaste la vida, y me caes bien-
-¡AGH! ¡¿Por qué eres tan positivo?! ¡Me enferma!-
-¿Te enferma? ¡No me digas que eres alérgica a algo!-
-¡No es ese tipo de enfermedad!-
-¡Rayos, si te enfermas, ¿qué voy a hacer?! ¡Quizás sea muy grave, y entonces no haya cura, y te mueres, y tendré que presentar cargos, y me demandarán, y te enterrarán, y en la lápida escribirán "Aquí yace Tetra, QEPD", y todo el mundo se va a reír porque Tetra es el nombre de un pez, y entonces creerán que algún niño enterró su mascota, pero tú no eres una mascota, y-
-¡Ya cállate que me desesperas!-
-¡Es que no me tienen paciencia! Por cierto y aprovechando que pareces saber, ¿qué rayos es una demanda?-
-¡AAAAGHHH! ¡NAYRU, ¿POR QUÉ SIEMPRE ME JUNTAS CON LOS LOCOS?!-.
Silencio. Link se quedó mirando a Tetra en silencio. Hubo profundo silencio, absoluto, completo y definitivo silencio.
Velozmente, Link tomó las manos de Tetra entre las suyas y la miró fijamente con una sonrisa. Tetra sintió que nuevamente la temperatura de su cuerpo se elevaba peligrosamente, y sus mejillas ardían. Finalmente, Link tomó aire y, con rostro esperanzado y sentimental, exclamó:
-Tetra, creo que es el comienzo de una hermosa amistad-
-¡A POR CULO!-.
Fin del Capítulo
Gatt: -Lamentamos el horroroso atraso-
NK: -La madre de nuestro mejor amigo falleció hace poco-
Gatt: -Le dimos prioridad a dicha situación, la familia de mi amigo estaba devastada, y siempre ha sido muy cercana a la mía-
NK: -Ahora que estamos de vacaciones, las actualizaciones serán más seguidas, por favor comprendan-
Gatt: -Disfrutamos mucho de escribir y eso, pero los amigos y la familia vienen primero-
NK: -En fin, anunciamos orgullosamente que el Gato Interdimensional tiene ya un total de nueve apariciones registradas, una más y podrán desfrutar de nuestro premio especial-
Gatt: -Si alguien quiere colaborar con el proyecto, lo invitamos a que nos escriba un PM o nos deje un review, a partir de allí le daremos más instrucciones si las necesita-
NK: -Dejen un review de crítica: lo que más les gustó, lo que odiaron, todas esas cosas-
Gatt: -…Un momento…-
NK: -¿Qué?-
Gatt: -¡Tú y yo estábamos en guerra! ¿Qué demencias haces en MI fic?-
NK: -¿TU fic? ¡Cómo que tu fic, también es mío!-
Gatt: -¡Sáquese, el público me prefiere a mí, debería ser mi fic!-
NK: -¡Sin mí, nada de lo que escribes tendría pies ni cabeza!-
Gatt: -¡Tu mamá no tiene pies ni cabeza!-
NK: -¡TENEMOS LA MISMA MADRE, BABOSA!-
Gatt: -¡MALDITO, ME HICISTE INSULTAR A MI MADRE!-
NK: -¡Esto es la guerra! ¡Otra vez!-
Gatt: -*¡ALALALALALALALALALALALALAY!- (*grito de guerra amazónico)
(Mientras nuestros dos escritores entablan nuevamente una épica batalla por el poder, pedimos disculpas por el horroroso atraso, y les prometemos una pronta compensación, si es que no vuelve a ocurrir otra desgracia como la anterior. Esperamos su divina comprensión, y nuestro consejo de que aprecien y atesoren a sus madres, porque no las tendrán para siempre. Sin más ni menos, nos despedimos cordialmente hasta el siguiente capítulo).
Gatt y NK: -¡Heil FRIKI!-
