Gatt: -Acabo de notar algo-

NK: -¿Ahora qué?-

Gatt: -NK, creo que ya no estamos en Kansas…-

NK: -Primero, deja de usar esas referencias extrañas a películas que nadie recuerda. Segundo, ¡nunca estuvimos en Kansas!-

Gatt: -¡Es una expresión, aguafiestas! ¡Además, obviamente no estamos en Kansas, porque esto es Estambul!-

NK: -¿Pero qué…? …¿Gatt?-

Gatt: -¿Sí, NK?-

NK: -¿¡QUÉ CHÍCHAROS ESTAMOS HACIENDO EN ESTAMBUL?!-

Gatt: -Por los chicos, dicen que estambuelísimos- (*¡badum tss!*)

NK: -¡LA MATO! ¡QUE LA MATO! ¡ESTA VEZ SÍ LA MATO!-

Gatt: -Oh vamos, podría ser peor-

NK: -¡CÓMO QUE PEOR! ¡NO ME DIGAS QUE PEOR!-

Gatt: -Que sí te digo. Podríamos estar dentro de un libro de Stephenie Meyer: entonces tú serías un vampirito Jonas Brother que brilla al sol y yo sería una llorica inútil y hormonal, y tendríamos un lío amoroso bastante forzado con un hombre lobo pedófilo cuyos músculos te harían ver como alfeñique, lo cual por cierto no estaría muy lejos de la realidad, tanto actual como la alterna que acabo de describir-

NK: -Tienes razón… De repente todo suena mejor cuando lo comparas con Stephenie Meyer-

Gatt: -Además, si estamos aquí, recuerda que todo es culpa de Rebecca Black-

NK: -¿Por qué siempre es culpa de Rebecca Black?-

Gatt: -Porque TODO es culpa de Rebecca Black: el efecto invernadero, la globalización, la Segunda Guerra Mundial, la peste bubónica, la sobrepoblación, los mosquitos, Justin Bieber y el tecno-pop europeo-

NK: -Pensé que el tecno-pop europeo era bueno-

Gatt: -Lo es... Hasta que sacan la versión remix…- *escalofríos*

NK: -Tienes razón, como detesto esos remix…-

Gatt: -Peor que escuchar versiones nightcore de canciones metal…-

NK: -¡Tienes toda la razón! ¡Suena como Alvin y las ardillas con bronquitis!-

Gatt: -¡No me imagino cómo sonaría un nightcore de Alvin y las ardillas!-

NK: -Debe ser como presionar el botón de "adelantar" en un VHS-

Gatt: -¡Tres veces!-

NK: -Sí… ¿Sabes?, ya ni recuerdo por qué estaba enojado contigo-

Gatt: -Yo tampoco-

Vendedor: -¡DÖNER KEBAB! ¡RICOZ DÖNER KEBAAAB! ¡KEBAB TURCOOO! ¡MUY RICOZ!-

NK: -¡ESTAMBUUUUUUL!-

Gatt: -¡Kebab! ¡Yay!-

(Mientras Gatt se compra un döner kebab y las autoridades turcas arrestan a NK por agresión pública hacia su contraparte, les ofrecemos humildemente un nuevo capítulo para disfrutar. También anunciamos con mucha alegría que la campaña del Gato Interdimensional finalmente HA CASI CULMINADO, con ocho apariciones registradas por parte de los siguientes escritores: Princess Aaramath, The Withe Demon, Valerie Joan, P.Y.Z.K. *participó dos veces, ¡ese es el espíritu!*, SofiiGaby, Dea Creatrix, Shimmy Tsu, y por supuesto les deseamos un maravilloso año nuevo atrasado. Les pedimos disculpas por el HORROROSO atraso, pero la familia ha estado de visita en casa de nuestros escritores y han tenido que cumplir con una enorme cantidad de compromisos. Este capítulo está especialmente dedicado a todos nuestros queridos lectores, a los que nuevamente les deseamos una feliz navidad, hanuka, año nuevo, día de reyes o cualquier otra festividad que celebren o hayan celebrado en estas épocas. Todo bajo control. Gracias)


Capítulo 3

En alguna parte del pueblo de Isla Outset, el equipo de natación de Tetra estaba sufriendo la temporal pérdida de su líder… en el Karaoke.

-¡HEY, acabo de conocerte! ¡Y esto es looco! ¡Bueno, toma mi número! ¡Así me llamas QUIZAAAAÁS!-

-¡WOOO! ¡ASÍ SE CANTA!-

-¡Es difícil verte directamente, NENE! ¡Así que toma mi número! ¡Así me llamas QUIZAAAAÁS!-.

Faltaría decir que se la estaban pasando de lo lindo cantando canciones para adolescentes…

-¡Oigan chicos! ¿No creen que estamos siendo un poco crueles con la Capitana?- preguntó Gonzo de repente, alzando levemente la voz para que le escuchasen por encima de la música.

-¿De qué hablas? ¡Seguro se la está pasando de pelos!- afirmó Senza, tomando el micrófono e intercambiando lugares con Nudge.

-Senza tiene razón Gonzito, ¡recuerda que hasta la pobre niña merece un descanso! ¿Quién mejor para reposar la cabecita que un isleño guapo y de su edad?-

-¡Me preocupa precisamente eso! ¡No conocemos al chico!-

-¡Pero conocemos a Tetra! ¡Y si alguien necesitaría ayuda, en todo caso sería el muchacho ese, pobre diablo!-.

Tenía razón: Nudge era el miembro más viejo del equipo, y siempre había sido una especie de confidente y ayudante para todos sus amigos. Si existía alguien realmente cercano a Tetra, ese era Nudge, y éste la conocía definitivamente mejor que nadie. Si Nudge decía que Tetra estaría bien, estaría bien y punto.

-¡Pásame el micrófono!- sonrió Gonzo, más relajado y seguro de sí mismo.

Nudge no se podía equivocar, ¿desde qué punto de vista podía ser ese niño igual o PEOR que esa autoritaria, aterradora, brusca y temible mounstrita acuática? ¡Se estaban preocupando por nada!.


En alguna parte de Isla Outset, en esos mismos momentos, la intrépida Tetra mostraba su increíble valentía, fuerza, inteligencia y habilidad en una prueba tan difícil que parecía seleccionada por las mismas Diosas: aguantar a Link.

-Además de mi trabajo cuidando a los puercos, hago otro montón de trabajos de medio tiempo: estoy ahorrando todo el dinero que puedo ahora en las vacaciones, aunque también trabajo en temporada de escuela, debo decir que es más difícil porque los estudios y las tareas me consumen mucho tiempo sin mencionar que tengo quehaceres, y por supuesto todos los grupos a los que estoy unido, en fin. Necesito mucho mucho dinero porque mi Abuelita se está poniendo vieja y tengo que cuidarme solo muy seguido, porque ella no puede, ya sabes, la edad y todo eso no le permite trabajar y hay muchas tareas del hogar que no puede realizar. Lo bueno es que tengo a mi hermana para que me ayude, pero la Abuela dice que soy el hombrecito de la casa así que la mayoría de las cosas las tengo que hacer yo, y no me quejo, aunque a veces parece injusto, Aryll no es que sea discapacitada o algo así, y podría colaborar un poco más con-

-¡Por el amor de Nayru ya para!-

-¿Que pare de hablar o que detenga a Ganny?-

-¡Ambas!-.

Sin hacerse rogar, Link detuvo a su montura y miró hacia atrás, fijando su completa atención en su interlocutora; su rostro mostraba una sincera y genuina sonrisa, nota de su personalidad servicial y gentil. Tetra no pudo evitar tragarse un poco su dureza y TRATAR de ser más amable con su anfitrión:

-Escucha, ha sido muy lindo y todo, pero creo que ya es momento de que regrese. No es que no quiera estar contigo, pero tengo demasiado que hacer y ya he perdido demasiado tiempo-. Para su propia sorpresa, estaba siendo sincera: realmente sentía en su corazón que quedarse un rato más no le sería del todo desagradable, y esto era algo que la asustaba.

-Bueno, si así son las cosas, de acuerdo-

-¿De verdad? ¿Así nomás me dejas ir?-

-¿Dejarte ir? ¡Oh no, pues claro que no!-. Link golpeó suavemente el costado Ganny y éste comenzó a avanzar de nuevo.

-¡Jamás te dejaría sola en medio del bosque, puede ser bastante peligroso! Permíteme llevarte a casa. ¿Dónde te hospedas?- se ofreció el muchacho, haciendo un gesto de reverencia sutil con la mano.

-La casa de la colina-

-¿La del Señor Daphnes?-

-Esa misma. ¿Sabes dónde queda?-

-¿Estás bromeando? ¡Todo el mundo conoce al Viejo Daphnes! ¡Es uno de los hombres más importantes de la Isla! Tu tranquila, conozco un atajo fenomenal que nos hará llegar en un parpadeo-.

Y por alguna razón, en ese mismo momento Tetra tuvo la sensación de que definitivamente tendría MUCHO de qué preocuparse…


Sheik escuchaba el zumbido del microondas mientras leía despreocupadamente las tiras cómicas del diario. Esperaba pacientemente a que su taza de té estuviera lista, cuando reconoció los pasos de su enemigo mortal dirigiéndose hacia la cocina, su actual ubicación.

-Buenas tardes, Nohansen- saludó cortésmente, sin levantar la vista de su lectura. El anciano respondió entre dientes, lo cual no era ciertamente muy educado, pero Sheik se conformó con ello.

El microondas dejó de zumbar y emitió una pequeña alarma, indicando que había terminado el ciclo de treinta segundos calentando. Así pues, Sheik apartó a un lado sus queridas tiras cómicas, y se dispuso a tomar su taza del aparato, con una leve sonrisa de anticipación: realmente le encantaba el té.

-¿A dónde han ido los muchachos? No los he visto en toda la mañana- comentó de repente el anciano, con tono seco y cortante. Parecía no tener mucha paciencia para bromas ese día, así que Sheik se reprimió un poco:

-Han salido al pueblo, quieren encontrar algo que hacer durante las vacaciones… O más bien, Tetra no quiere que anden de vagos-

-¿Has dejado que una niña de doce años salga sola y sin supervisión de un adulto, con un grupo de muchachos, la mayoría mayores que ella? ¿¡Has perdido la cabeza?!-

-Nohansen, puedes estar tranquilo, los chicos son buenos y le tienen mucha estima, por no decir terror, a Tetra. Ninguno de ellos le haría daño-

-¡Tonto! ¡Cómo se te ocurre hacer semejante tontería!-

-Son los alumnos de tu hija, los conocemos desde hace años ¡Puedes tenerles confianza, son chicos serios!-

¡BLAM! Un sonoro portazo interrumpió la conversación entre los dos enojados adultos.

-¡Y YO SIIIGO SIEEENDO EL REEEYYYY!- entró cantando la tropa de nadadores.

-¿Decías?- masculló el anciano en voz baja, dirigiéndole a su interlocutor una mirada ácida.

Probablemente Sheik debería haber reaccionado como cualquier otra persona en ese punto, y se le habría arrojado encima con una pala al primer idiota que se encontrase, y nadie lo culparía, pero no. Él era un hombre paciente y razonable, y por lo tanto reaccionaría como un hombre paciente y razonable...

-Muchachos, ¿he de preguntar dónde se supone que estaban, o debería abstenerme a querer recibir esa respuesta?-

-¡No me lo vas a creer Sheik! ¡Fuimos al karaoke, y estaba de pelos!- contestó Niko en un ataque hiperactivo.

-¿Tetra los dejó ir?-

Mako ajustó sus anteojos y apartó la mirada discretamente antes de responder -Bueeenooo… Algo así…-

-¿Muchachos? ¿Dónde está Tetra?-.

Los nadadores se miraron entre ellos un par de veces antes de conseguirse con la más importante falla de sus planes: solo había una salida estratégica para esa situación…

-¡ES CULPA DE SENZA!- gritaron al unísono antes de salir corriendo como energúmenos, dejando atrás al aparente culpable para que se las arregle solito. Qué fieles son los amigos a veces…

-Empieza a hablar, Senza. Tengo la impresión de que solo tú puedes contestarme en estos momentos…-. Incluso si estaba usando un tono amigable y su rostro mostraba una sonrisa, Senza podía sentir la aterradora mirada de hielo que los ojos escarlata de Sheik estaban posando sobre él. Era sin duda escalofriante.

-…E-Es una historia simpática, ¿sabes?... Queríamos disfrutar un poco de nuestras vacaciones y bueh, Tetra puede resultar algo estricta con eso del entrenamiento. No es que no nos guste nadar, pero a veces la Capitana se pasa un poco, solo un poquitiiiiito, y entonces pensé que ese muchacho-

-¿Muchacho?- interrumpió Daphnes, que hasta entonces había querido mantenerse lo más aislado posible de esa conversación.

-Sí, un chico como de su edad. Por el ligero acento con el que hablaba seguro era un local de la Isla-

-¿Cómo era, dijo su nombre?-

-Eh, rubio, ojos marrones, tenía nombre como de Internet…Oh, también montaba un cerdo negro ENORME con "E" mayúscula, parecía elefante-.

Muy pocos habrían notado lo que Sheik vio esa vez en el rostro del viejo Daphnes. Y es que realmente, fue un movimiento casi imperceptible, como un mínimo tic nervioso, pero insignificante. Ese pequeño detalle, ese minúsculo movimiento facial, habría pasado desapercibido de no ser porque los ojos color sangre de Sheik no estaban allí por simple y mera decoración. Ese mínimo movimiento fue el que le indicó la primera pieza del rompecabezas, pero… ¿qué significaría?.

-Debo irme…- dijo por última vez el anciano en tono monótono antes de salir por la puerta.

-…¿Fue algo que dije?- se preguntó Senza a sí mismo en voz alta. Sheik negó con la cabeza, pero estaba mintiendo: ¿qué rayos estaba pasando en esa Isla…?.


-¡Oooh Suusana, no llores más por míiiii! ¡Que me vooy para la playa y en un año voy por tíiiii!-.

…Y tenía razón. Llevaban apenas un par de minutos de camino y Tetra ya quería matar a alguien a bellotazos, siendo el único objeto a la mano que tenía en medio del bosque. Incluso si Link no cantaba nada mal, por alguna razón su repertorio musical hasta ahora incluía las canciones más obscenamente MOLESTAS e IRRITANTES que jamás había escuchado en toda su corta vida. Ahora bien, no debería sorprenderle, después de todo parecía que el pobre no podía evitar ser una piña bajo el brazo (y si no sabes a lo que me refiero, ponte una piña bajo el brazo y luego hablamos…), pero parecía que ni siquiera estaba intentando ser menos fastidioso.

-Ya llevamos dos tercios del camino: en cualquier momento llegaremos al pie de la colina- anunció Link. Ciertamente, parecía que el terreno empezaba a empinarse un poco.

-No sabía que se podía llegar a la colina desde aquí…-

-El bosque recorre toda la Isla, así que puede decirse que el bosque te lleva a todas partes-

-¿De verdad?-

-Sí, sólo tienes que saber adónde quieres ir-

-Y supongo que tú te lo conoces de memoria-

-Conozco toda la Isla; las personas, los animales, el bosque, la playa, el pueblo, los muelles, los barcos, incluso el mar que rodea más allá de la costa. Si eres un turista y necesitas algo, ¡soy el chico que buscas!-

-Eres mejor que un guía turístico, en ese caso-

-¡Pero claro! Tiene sus ventajas tener tantos empleos-.

El trayecto continuó en "silencio" por un tato: si bien Link había dejado de vocalizar la lírica de sus insoportables canciones, seguía tarareando la melodía en voz alta. La pobre Tetra ya había perdido las esperanzas de poder aguantar semejante calvario, cuando notó que Ganny estaba subiendo la colina. A mitad de subida, sin embargo, el porcino animal se detuvo.

Link le dio unos golpecitos al costado, pero el cerdo se negaba a moverse un milímetro de donde estaba. Luego de varios intentos fracasados para motivar a su montura, el isleño se resignó a renunciar: -Parece que Ganny ya no quiere avanzar más… Lo siento, pero tendremos que continuar los dos a pie desde aquí-

-¡NO! No… Digo… Esto, no es necesario que me acompañes, desde aquí puedo llegar yo sola. Sólo tengo que llegar a la cima, ¿verdad? ¡Es imposible que me pierda desde aquí! TÚ por otro lado, seguramente tienes muchas cosas que hacer, así que es lo mejor si te vas- "Lo último que necesito es que me acompañes a casa y me vean contigo... ¡Al Tío Sheik segurito le daría por hacerme preguntas estúpidas!".

-¿Estás segura?-

-Segura-

-¿De veritas segura?-

-Sí, muy segura-

-¿En serio segura?-

-SÍ, estoy SEGURA-

-… ¿Definitivamente se-

-¡SÍ POR LA SANTA TRIFUERZA! ¡ESTOY COMPLETA, ABSOLUTA, DEFINITIVA, AFIRMATIVA, SINCERA, IRREMEDIABLEMENTE SEGURA!-

-Muy bien, ya entendí… ¿Un abracito de despedida?-

-¡MONTA TU MARRANO NEGRO Y LÁRGATE DE UNA!-

-¡Bueno pero no te enojes! ¡Ya oíste a la dama Ganny, HACIA MORDOR!-.

Y así como llegó se fue.

-… ¿Pero qué rayos es Mordor?-.


La lluvia del día anterior había dejado huellas en la superficie de la arena, aunque una gran parte ya se había borrado con las olas del mar. Si hubiese sido una costa más conocida, hace rato que el rastro de la tormenta habría desaparecido bajo las pisadas de los turistas, pero no había una sola huella humana que indicase la presencia de vida en la desolada playa, excepto por una cabaña ubicada bajo un acantilado de roca.

Era una tosca construcción, hecha con troncos que llegaron a la deriva arrastrados por la corriente, ligeramente reforzada con viejas tablas en un intento de uniformar la superficie de las paredes, y el techo de paja permanecía apartado del peligroso sol gracias a la sombra que proporcionaba el risco: semejante estructura era definitivamente inflamable.

Inmediatamente, apenas hizo presencia en la solitaria costa, Daphnes sintió que estaba fuera de lugar en ese páramo vacío y aparentemente muerto. "Probablemente no esté en casa ahora… Quizás no debería haber venido… Pero ya no hay marcha atrás".

La arena antes marcada con la caída de la lluvia ahora mostraba huellas humanas, abandonadas allí como un camino que guiaba hacia la cabaña del acantilado. El mar, percatándose del intruso, cambió sus suaves olas por monstruosas montañas de agua, que en vano rugían tratando de llegar al inalcanzable hombre que, cada vez más cerca de la humilde choza, rompía con la tranquilidad de la naturaleza.

-¡Señor Nohansen!- escuchó el anciano por encima de los gruñidos del océano. Dirigió su mirada hacia el techo de paja, donde una niña saludaba con una mano.

-Buenas tardes Aryll. ¿Está Link en casa?- saludó en tono cortés, aunque frío.

-Mi hermano salió un rato al mercado, debería volver en cualquier momento-

-En ese caso, ¿está la Abuela?-

-Creí que ya lo sabía Señor Nohansen, ¡La Abuela siempre está! Si gusta pasar, puede hablar con ella-.

No se lo hizo repetir dos veces. Entró sin tapujos al resguardado hogar, caminando con cuidado de que las tablas bajo sus zapatos no cediesen ante su peso. Había que admitir que desde afuera, esa casucha se veía más pequeña de lo que era por dentro: había suficiente espacio allí como para que Link, Aryll y la Abuela viviesen cómodamente.

-Señor Nohansen, bienvenido sea a nuestra humilde morada…- sonrió una ancianita desde un rincón, sentada en una vieja mecedora de mimbre.

-Buenas tardes Abuela- devolvió el saludo respetuosamente el invitado, el tono frío cambiando a uno más cordial.

-¿En qué se le puede servir al hombre más importante de Isla Outset? ¿Acaso gustaría algo de sopa?-

-Ya almorcé, muchas gracias-

-¿Oh? Entonces en otra ocasión será-

-Sí, en otra… Aryll comentó que Link había salido. Deseaba hablar con él-

-¿Y en qué se supone que podría serle de ayuda mi nieto?-

-Me temo que es una conversación que me gustaría llevar a solas con el muchacho-

-¿Acaso no puede quedarse usted un rato más? Estoy segura de que llegará pronto-

-Lamento tener que declinar su oferta el día de hoy-

-Ah, casi olvidaba que es un hombre ocupado… Bueno, si quiere le digo que se reúna con usted más tarde, en algún lado…-

-En realidad no… Déjele un recado de parte mía: dígale que sea más cuidadoso, es una advertencia-

-Con todo respeto, Señor Nohansen, no soy mensajera de amenazas, menos aún a mis nietos -

-Entonces lo diré más amablemente: dígale que esto es un problema de adultos. Y como cualquier problema de adultos, tiene consecuencias de adultos si falla. ¿Es eso lo suficientemente sutil para usted, o tengo que endulzarle más el mensaje?-

-… Buenas tardes, Señor Nohansen… Ya sabe dónde está la salida-

-Buenas tardes…-.

Daphnes no se hizo repetir dos veces el mensaje: sabía que era una presencia indeseada en esa casa, y personalmente hablando él tampoco deseaba estar allí. Dio media vuelta y, olvidándose de los quejidos quejumbrosos de la madera, avanzó con paso apresurado y se marchó por donde vino.

Hubo un momento de silencio absoluto en el que la anciana, sentada en su mecedora, permaneció con la mente en blanco, sin producir ruido alguno, siquiera respirando. Sólo cuando estuvo segura de que el indeseable visitante ya se había ido definitivamente, habló: -Aryll, ¿sabes en qué nuevo lío se ha metido tu hermano?-.

Desde algún lugar del techo, la niña movió su mano de forma automática hacia su catalejo de latón.

-No lo sé, pero de verdad espero que Link esté bien-.


Cuando Tetra por fin llegó a su casa, pues, fue una situación incómoda… No sólo para ella, sino también para Sheik y los muchachos, aunque debo admitir, querido lector, que no fue una vergüenza espontánea, sino más bien una reacción en cadena.

-¡Ya llegué!- anunció ella apenas entró por el umbral. Grave error.

-¡TETRAAA!-. Una estampida de muchachos se le lanzó encima, agarrotándola con preguntas fastidiosas:

-¿Dónde estuviste?-¿Quién era ese chico?-¿Te divertiste?-¿Ahora tienes novio?-¿Eso era un cerdo o un elefante de trompa corta?-¿VAS A MATAR A SENZA?-. Eventualmente, luego de un buen par de gritos y patadas a la nariz, el equipo de natación se calmó un poco. Entonces llegó la segunda ronda: Sheik estaba muy serio.

-Jovencita, tenemos que hablar…-

-¿Tiene que ser ahora Tío?-

-De hecho es con todos ustedes. Me temo que les sale un buen regaño en conjunto-. Esa es la parte en la que Sheik les da a todos una madre reprimenda por no permanecer en grupo, irse con completos extraños, dejar que un miembro del grupo se fuera con completos extraños, marcharse irresponsablemente a un karaoke y qué se yo, etcétera, etcétera, etcétera. Luego de haber tratado a semejante cantidad de personas supuestamente racionales y maduras como un montón de bebés, a Sheik le entró esa sensación extraña que seguramente le viene a los padres después de enviar a sus hijos a la cama sin cenar, a la que me gusta bautizar como "remordimiento post-trauma infantil". Aunque podría decirse que Senza y Nudge estaban fuera del término "infantil".

Así fue como todo el mundo se separó en distintas direcciones dentro de la casa: los muchachos con la tele, Sheik en la cocina, y Tetra en su habitación, cada grupo intentando evadir al resto hasta que se disipara un poco la tensión. Por supuesto, como el protagónico le pertenece a nuestra queridísima Capitana, voy a saltar directamente a ella sin tantos rodeos.

Encontrábase nuestra delicada damisela en verdadera conmoción, con el fulgor de la ira irradiando de su ser cual perfume letal y abrumador, nublando el raciocinio de la noble mente humana, paraíso del pensamiento y la razón, al punto en que las densas nubes rojas que tapizaban su cordura habían cubierto hasta el último recoveco…

-¡Pueden irse parva de imbéciles a colgarse con alambre de púas de un MALDITO CACTUS! ¡HIJOS DE- en pocas palabras, había llegado nuevamente al punto en que le arrancaría la cabeza a una ballena a mordiscos. Y sin dientes. Buena suerte con eso querida.

Nadie se atrevería a decirle que todo lo que decía en semejante tono de voz era audible en toda la casa, y menos aún Senza, eso era seguro…

Fin del Capítulo


Gatt: -¡Lista de excusas en tres, dos uno, al aire!-

NK: -Navidad, cumpleaños, Año Nuevo, visita de los abuelos por un mes, cumpleaños de papá, cumpleaños de los tres gatos, Día de los Inocentes (28 de diciembre), nueva temporada de Angel's Friends está en FRIKI ruso, se dañó el internet, se fue el agua, el vecino guapo del perro se atrasó en su rutina de caminar, instalación del aire acondicionado, jogging en la noche, especial de pelis japonesas del año 59, compra de útiles escolares, visita de un primo yyyy... a Gatt se le secó el cerebro-

Gatt: -Discúlpame princesa, no es como si hubiese podido darme el tiempo de regar la matita de mi creatividad con tanto tiempo libre, nótese el sarcasmo-

NK: -Una vez más nos disculpamos enormemente por el horroroso atraso-

Gatt: -Deben saber que no es nuestra intención, aunque no es como si nos pagaran…-

NK: -En fin, tenemos un anuncio importante que hacer-

Gatt: -Como sabrán los seguidores que tenemos, nuestra primera saga constada de tres partes había sufrido una horrible mutilación-

NK: -La segunda parte fue eliminada por F**k Fiction y hemos logrado recuperarla-

Gatt: -Excepto por los tres primeros capítulos, que están desaparecidos-

NK: -Lo hemos meditado por mucho tiempo y hemos llegado a la conclusión de que sería mejor comenzar a subir los capítulos de nuevo-

Gatt: -En el lugar de los primeros tres capítulos colocaremos un resumen de su contenido, hasta que logremos recuperarlos-

NK: -Supongo que eso vendría a ser todo-

(Así es damas y caballeros, parece que Mariposa en tu Hombro Derecho regresará, aunque algo amputada, pero regresará. Si alguno de ustedes fans por casualidad guardó alguno de los primeros tres capítulos, por favor contacte con nuestros queridos escritores dejando un review o enviando un PM. Si van a dejar su dirección de correo electrónico, recuerden que F-Fiction censura la información, así que tendrán que escribirla algo así como "fulanito arroba Hotmail puntocom". Si quieren que nuestros escritores respondan a su mensaje, por el amor de Nayru no escriban en anónimo o no podrán responderles. Dejen sus críticas, qué les gustó, qué no les gustó, sus pensamientos, lo que sea, en un bonito review; realmente los apreciamos mucho y animan a los escritores a continuar escribiendo para su entretenimiento. Gracias)

Gatt: -Sin más que decir nos despedimos-

Gatt y NK: -¡Heil FRIKI!-