Holi, les dejo el primer capítulo, los capítulos varían uno de otros, en que tan largos son, este es más cortito, espero que les guste. Y gracias Genesis por animar en que intentara publicar otra vez aquí en Fanfiction.

"Esto no está pasando dattebayo"

Naruto

Apenas abro los ojos, tengo que cerrarlos otra vez, la luz de la mañana me molesta.

Últimamente, todo me molestaba, todo me cae mal al estómago, me sentía más débil, me costaba mucho hacer los jutsus.

Ya desde hace unas semanas que me estaba sintiendo así. Suspiro un poco harto, pero me envuelvo en las sábanas y vuelvo a cerrar mis ojos.

- ¡Oe Dobe!, no voy a estar esperándote hasta el mediodía para tomar desayuno- comienza Sasuke a hincharme las bolas. Este había abierto las cortinas y me estaba mirando severo.

Gruño y me doy vuelta en la cama, dándole la espalda. Lo escucho soltar un bufido y luego siento como este me quita la almohada de mi cabeza, haciendo que se me caiga la cabeza de golpe.

- ¡Ay Teme!, déjame dormir- me vuelvo a envolver en las sábanas.

- ¿Qué?, la sesión de anoche ¿te dejó muy agotado? - se ríe este. Le gruño, pero lo pienso un poco.

-…Tal vez, no lo sé, me siento como cansado dattebayo- le cuento.

Este suelta otro bufido, pero esta vez divertido- si claro, con tu energía no me lo creo. ¡Ya levántate!, que más encima yo cociné. Tú sólo tienes que traer tú trasero a la mesa- suspiro, pero, por alguna razón, el nombramiento de comida no me motivaba.

Frunzo el ceño, pero suspirando, me intento levantar. Hago una mueca, sentía mi cuerpo muy sensible, como si hubiera estado en una batalla y tuviera todo el cuerpo moreteado.

Pero lo ignoro y sigo a mi moreno. Este me eleva una ceja, pero se encoge de hombros y comienza a avanzar.

Mientras lo sigo, recuerdo cómo fue que se conformó esta rutina y esta realidad. Ya casi íbamos a cumplir un año con Sasuke, desde que comenzamos a tener una relación amorosa.

Resultó que, cuando por fin pude convencerlo de regresar a la aldea y que dejara su venganza, luego de nuestra gran última batalla, este decidió hacer un viaje de expiación.

Durante esos meses en que se fue, ambos pudimos pensar sobre nuestra relación y lo que sentíamos. Luego de pelear en el Valle del fin y casi morir, nuestras perspectivas habían cambiado.

En ese instante de limbo, mientras estábamos semi muertos, el haber podido sentir lo que sentía el otro y el haber podido ver nuestros recuerdos, nos había abierto los ojos, por fin, sobre que significábamos para el contrario.

Nos ayudó a comprender, por qué habíamos hecho lo que hicimos. Por qué actuamos como lo hicimos. Por qué peleamos como lo hicimos.

Era como si una compuerta se hubiera abierto. Una puerta que tal vez, siempre había estado ahí, pero que no sabíamos que significaba, ni mucho menos, como abrirla.

Por eso, durante esos meses en la tranquilidad de la aldea, pude realmente pensar y darme cuenta que luego de todo lo que habíamos vivido, yo quería a Sasuke, pero no sólo como a mi amigo, o mi hermano, sino como algo más.

Había descubierto que yo realmente, me había enamorado de él. Y sorprendentemente, el moreno sentía lo mismo que yo.

No sabría decir desde cuándo exactamente, había estado presente este sentimiento en mi interior. Eran muchos los sentimientos mezclados a través de los años; amistad, hermandad, rivalidad, etc. Tal vez, todo se había mezclado y creado este nuevo color, este color que era amor.

Fue así que luego de muchos momentos incómodos; algunos golpes, declaraciones y besos que nos confundían. Aceptamos que siempre íbamos a estar unidos, ahora no sólo por amistad, sino que también por amor.

Y a partir de ahí, comenzamos esta extraña relación, bueno, cuando estábamos en público era extraño. Cuando estaba solo con Sasuke, era tan natural como respirar.

La primera vez que tuvimos sexo, aunque fue vergonzoso al principio; muy raro e incómodo, luego de cierto punto, fue muy sencillo.

Estábamos hechos para encajar juntos. Nadie entendía cómo, ni nosotros mismos, pero de alguna manera, lo éramos. Como dos piezas que encajan juntas y pertenecen juntas.

Cuando estoy con el moreno, me siento completo. Puede sonar idiota o cursi, pero era la verdad.

"Si eso era lo que sentía, ¿para qué le voy a dar más vueltas al asunto?, la cosa era así y punto."

-Toma Dobe- este me pasa unos huevos con tostadas. Le doy una sonrisa agradecido, pero al mirar al plato, vuelvo a fruncir el ceño.

"¿Por qué me siento así?", sé que Sasuke cocina rico... bueno, efectivamente, él sabía cocinar, no como yo. Lo único que yo sabía hacer, porque era lo más fácil, era poner el agua al ramen instantáneo.

Trago saliva, sentía que estaba salivando más de la cuenta, "¡arg!, estoy siendo idiota, ¡sólo come!, la comida del Teme, ¡no puede hacerme mal!"

Oficialmente, no vivíamos juntos como pareja, pero en ocasiones me hacía un pequeño bolso con mi ropa y me venía al barrio Uchiha. Aquí, nadie nos molestaba y podíamos estar juntos, sin preocuparnos de nada.

A pesar de que Sasuke se arrepentía de todos sus errores, había estado un tiempo preso y luego había hecho su viaje de expiación, aun había personas en la aldea que les daba miedo el moreno. No podían evitar verlo como el criminal del pasado.

Así que, aquí era como un mundo aparte, nadie molestaba.

Con esta rutina, ya llevábamos casi un año, un año de ser novios. Y desde la guerra, ya habían pasado un poco más de dos años.

"¿Dos años?, como pasa el tiempo", pienso distraído. Con Sasuke ya éramos ninjas de rango Jounin, la mayoría de nuestros compañeros lo eran.

Sakura-chan, de hecho, ya estaba por convertirse en la jefa del área médica del hospital de la aldea.

Shikamaru era el ayudante oficial de Kaka-sensei, es decir, ayudante del Hokage, siempre estaba ocupado el pobre.

Tenten se había hecho profesora en la academia, igual que Shino. Inu trabaja en la florería de su familia y ayudaba en el área médica, junto a Sakura-chan.

Así que, los que quedábamos como ninjas combatientes éramos; el Teme, Choji, Lee, Kiba, Hinata y yo.

Aunque, Hinata tampoco estaba peleando mucho últimamente. También estaba trabajando como profesora, pero con niños en la edad de guardería. Ella los cuidaba y jugaba con ellos. La peli negra era dulce, así que los niños pequeños la amaban.

- ¡Oe Naruto!, ¿qué te pasa usoratonkachi?, estás en las nubes hoy- salto sorprendido. Me río, llevándome la mano a mi cabello. Este rueda los ojos.

-Lo siento, no tengo mucho apetito hoy dattebayo- este frunce el ceño.

- ¿TÚ no tienes hambre?, ¿quién eres y que le hiciste al Dobe de mi novio? - le hago una mueca.

-Ja Ja, que divertido- sacudo la cabeza y para que deje de molestar, comienzo a comer.

Pero a medida que voy masticando las tostadas con huevos, comienzo a sentir como la sensación de asco aumenta.

Siento como mi estómago da pequeños saltitos, descontento.

Hago otra mueca, dejo de comer. Miro al plato confundido.

-Vaya, no era mentira, ¿en verdad te sientes enfermo? - Sasuke me mira con ojos preocupados.

Sacudo la cabeza, confuso, pero apenas hago esto, me doy cuenta de mi error. El movimiento brusco hace que las náuseas me suban de mi estómago, hasta mi boca.

Intento tragar, pero de un segundo a otro, sé que es inútil.

Me levanto como un rayo y me voy al lavaplatos, donde casi siento como alguien me diera un puñetazo en el estómago y esto me hiciera vomitar. Lo poco que había comido, ahora es devuelto violentamente.

- ¡Naruto! - grita Sasuke atrás mío. Escucho que se levanta, pero una nueva ola de malestar me acecha y vuelvo a inclinarme sobre el lavaplatos.

Luego de un minuto intenso, escupo lo último de saliva y vomito. Sintiéndome horrible, me dejo caer. Sasuke alcanza a tomarme y me sienta en la silla.

-Hey Dobe, ¿estás bien?, ¿estás enfermo? - suspiro, y recuesto mi cara sobre la mesa.

El moreno me toca el rostro, las mejillas y la frente, para ver cómo estoy.

-Me siento... - frunzo el ceño. Alzo lentamente mi rostro.

-... ¿Naruto? - Sasuke me mira confundido.

-Yo... me siento medio cansado, pero las náuseas llegaron y se fueron... qué raro dattebayo- me toco el estómago confundido- tal vez, algo me hizo mal ayer y ahora que comí, me hizo efecto- intento encontrar una razón a mi malestar.

El Teme frunce el ceño- aun así, anda a ver a Sakura. Puede que sea una enfermedad que hay que tratar- me dice este, serio. Lo miro confuso.

- ¿Enfermedad?, ¡vamos!, no hay que exagerar. Sólo me siento un poco mal, nunca he necesitado ir al médico- le digo. Este bufa.

-Vas a ir y que Sakura te de algo para el estómago. No quiero que mis mañanas sean verte vomitar en la cocina- dice este tajante.

- ¿Ah?, ósea que mi salud no importa, lo importante es que tú no quieres verme vomitando- le digo, haciendo un puchero.

-Exacto, ahora vístete. Vamos con Sakura- dice este, mientras comienza a limpiar el lavaplatos.

-Soy bastante capaz de ir solo, ¿lo sabías? - le digo molesto.

-Pues no, de seguro te escapas y dices que fuiste- vuelvo a hacer un puchero, pero suspirando, me levanto.

Es así como ponemos rumbo al hospital. Durante el camino, me siento muy sensible, como si hubiera entrenado mucho y ahora tuviera el cuerpo agarrotado, o molido.

Tal vez, en verdad sea conveniente venir a ver a Sakura-chan.

Cuando llegamos, nos hacen esperar. Comienzo a mirar de un lado para otro, aburrido, Sasuke luego de un rato, me golpea para que me controle.

Vuelvo a resoplar, molesto, pero luego una nueva molestia me ataca. Me levanto.

- ¿A dónde vas usoratonkachi?, nos pueden llamar en cualquier momento -me dice este.

-Ya sé, pero tengo que ir al baño- este rueda los ojos.

- ¿Y no te puedes aguantar?, fuiste al baño antes de salir- me dice este molesto.

- ¡Ya lo sé!, me dieron ganas otra vez, ¡Kami!, ¿ahora no puedo ni ir al baño? - me doy vuelta molesto. "Estúpido Sasuke, sólo voy al baño."

Una vez atendida esta necesidad, regreso. Al ir acercándome, puedo ver como Sasuke conversa con Sakura-chan. Me acerco a ellos, sonriente.

- ¡Por fin llegas! -le saco la lengua a Sasuke. Este rueda los ojos.

-Hola Naruto, ¿qué tal todo? – me pregunta Sakura-chan. Le sonrió y finjo lagrimitas.

-No muy bien Sakura-chan, mi estómago ha estado un poco mal- esta niega con la cabeza.

- ¿Por qué no me sorprende?, eso te pasa por comer tanto ramen- me regaña. Hago una mueca.

- ¿Por qué le echan la culpa, siempre a mi hermoso ramen dattebayo? - hago un puchero.

-Porque eso es pura sal, pero, en fin, puedo hacerte un pequeño chequeo y darte un remedio para aliviar tu estomago- hago una mueca. Odiaba los chequeos médicos, pero asiento, sabiendo que es lo mejor.

-Yo voy a comprar unas cosas a la tienda. Nos vemos de regreso- se despide Sasuke. Le doy un beso corto de despedida, el cual este me corresponde y luego se va.

Yo sigo a Sakura-chan.

-Parece que las cosas van bien entre ustedes- me comenta ella sonriendo. Le devuelvo la sonrisa, asintiendo.

Mi amiga se había puesto muy triste, cuando se supo de lo mío con Sasuke, pero luego de explicarle las cosas y que la idea madurara un poco en su cabeza, ella lo aceptó.

Se dio cuenta que lo que sentía por Sasuke, era un amor idealizado, que realmente ella no amaba todo de Sasuke, sólo su imagen perfecta. Además, nosotros siempre habíamos sido uno, incluso cuando habíamos estado separados, era inevitable. Eso fue lo que ella me compartió, una noche que nos quedamos conversando del tema.

Así que, ahora había paz entre el equipo 7.

Sakura-chan me lleva a su consultorio y de ahí, es por lo menos, una hora de distintas pruebas.

Muestras de orina y de saliva, me analiza los ojos con la linterna, los oídos, me escucha los latidos del corazón, me analiza los músculos, etc. Estoy más que harto y cansado, cuando ella, finalmente, termina.

-Bien, ahora espera ahí sentado- ella se lleva las muestras y yo me quedo en una camilla.

Balanceo las piernas, pero vuelvo a estar aburrido. Curioseo entre las cosas de Sakura-chan, pero me exaspero rápidamente.

Decido volver a echarme en la camilla y cierro los ojos. Comienzo a adormilarme y antes de darme cuenta, me quedo dormido.

Es justamente Sakura-chan quien me despierta. Me sacude fuertemente del hombro, su mirada entre confusa y alarmada, es lo que me termina despertando en su totalidad.

Me levanto lentamente y la miro -… ¿Sakura-chan? … ¿todo bien? - ella me mira con la boca abierta, pero luego traga saliva, nerviosa.

-Naruto... no sé cómo decirte esto... he revisado tus muestras de sangre, orina y saliva, ¡miles de veces! He hecho todo lo que sé, y ... no puedo equivocarme... aunque me cuesta creerlo... -me levanto más confuso, pero ya exasperado con la situación, la tomo suavemente de los hombros.

- ¿Qué cosa Sakura-chan?, ¿qué pasa dattebayo?!- ella me mira y parece quedarse en blanco, pero sacude la cabeza y vuelve a levantar la mirada.

-Tú... -ella se muerde el labio.

- ¿Yo? …- la apremio, elevando una ceja interrogante.

Ella suspira y se masajea la frente- tú... aunque es imposible, tú…- la miro, me controlo para no suspirar exasperado- ... tú estás embarazado…- suelta un resoplido, ni ella misma se lo cree -... en tu cuerpo, hay un bebé desarrollándose... - la miro con la boca abierta.

Frunzo el ceño.

-… ¿Qué?... - sólo puedo exclamar, confuso.