¡Holi, gracias por los vistos y comentarios! Una chica me comentó que había cometido un error en materia biológica en un capítulo pasado, el error está corregido, así que gracias a la amiga que me lo comentó, de paso, decir que agradezco que me comenten esos errores, no tengan miedo, así voy corrigiendo y el texto queda mucho mejor :) obviamente, uno escribe por amor al arte, pero los comentarios buenos animan mucho.
En fin, les traigo este nuevo cap, y voy a dividir la etapa del embarazo en trimestres, es decir, habrá tres capítulos sobre el embarazo de Naruto. Eso, espero que les guste.
"Primer trimestre... complicado"
Naruto
Me remuevo en la cama, siento como Sasuke me tiene abrazado, con su brazo alrededor de mi cintura.
Ya llevaba un mes viviendo con mi moreno. Ahora tenía 10 semanas y media de embarazo.
No sabía cuál de las dos experiencias era más surrealista. Si vivir a tiempo completo con Sasuke, o la de estar embarazado.
No había sido fácil precisamente. Ambos teníamos personalidades fuertes y que solían chocar con mucha facilidad, el estar juntos bajo un mismo techo había provocado mucha fricción entre ambos.
Sasuke era ordenado por naturaleza y por crianza, yo por otro lado era un desastre, dejaba la ropa tirada, me daba pereza lavar los platos y casi nunca hacía la cama. Además, que el embarazo me hace tener las hormonas alborotadas, un día podía tener ganas de hacer muchas cosas, otro día todo me daba pereza.
Todas esas razones nos habían hecho pelear casi a diario. Había sido una experiencia demandante.
Aunque, había momentos en que todo iba bien, como ahora. Me acurruco contra su cuerpo, se sentía bien su calor.
Cierro los ojos, comenzando a relajarme, pero algo falla en mis planes. Comienzo a sentir una náusea que me va subiendo por la boca.
Intento controlarme, pero sé de un momento a otro que es inútil.
Aparto a Sasuke de un codazo y parto corriendo al baño. Alcanzo a alzar la tapa del Water, e inclinar la cabeza dentro de este.
Termino devolviendo la cena de ayer, en un horrible estremecimiento.
Cuando termino, escupo lo que me queda de vomito mitad saliva y largo la cadena. "Hasta aquí quedó el momento de paz." Me quedo con la cabeza apoyada en la tina del baño.
-Hey Dobe- alzo la mirada. Sasuke se acerca y me aparta los cabellos de la frente. Cierro los ojos.
-No tienes que venir, huele mal- suspiro, masajeándome el cuello- ¡odio esto!, es la segunda vez en la semana que despierto vomitando dattebayo- este se alza y me llena un vaso con agua- gracias- tomo un poco, intentando que el sabor del vomito se pase.
-Ya va a pasar, tienes que resistir- me mima el moreno. Le sonrió agradecido.
Sasuke era tan frío por naturaleza y por su pasado, pero conmigo había aprendido a bajar la guardia y eso me llenaba de felicidad.
Me doy fuerzas y me levanto.
Así era nuestra vida ahora, viviendo juntos y este apoyándome en mi primer trimestre de embarazo.
Era ridículo todos los cambios que tenía que experimentar. En primer lugar, tenía que orinar casi a todas horas.
El moreno se burlaba de mí, diciendo que ahora parecía un anciano. Lo otro era esto, las náuseas, eran horribles, llegaban de repente y luego se iban igual de rápido.
También estaban mis estúpidas hormonas, como ya dije. Era como si alguien jugara con el control de mis emociones, a veces me sentía súper irritado y, al minuto siguiente, me sentía deprimido.
Sasuke me decía que no era la gran cosa, que yo siempre había sido muy expresivo, que mostraba mis emociones al 100%, así que ahora no era tan grave, pero yo me sentía confuso cuando pasaba esto.
Es decir, podía sentirme feliz y luego se me pasaba por la cabeza algo triste, y al minuto siguiente, estaba llorando.
"Tú eres un llorón, ¿qué tiene de raro?", había comentado el moreno.
"¡Yo no soy un llorón, SASUKE TEME!", había terminado gritándole.
El moreno sólo me había ignorado, lo que me había hecho estar mucho más cabreado con él.
Lo otro que casi me había hecho tener un ataque cardíaco, era que al paso de las semanas mi cuerpo, efectivamente, iba cambiando.
A veces me daban pequeños dolores en los talones, se me hinchaban un poco. Lo otro era que mi abdomen, lentamente, me había costado darme cuenta, había comenzado a cambiar.
Primero, como que se fue suavizando. Todo mi entrenamiento a través de los años, me había hecho tener un abdomen marcado, pero ahora esas marcas se habían ido aplanando.
Y luego de desaparecer las marcas, comencé a notar un crecimiento exponencial de mi abdomen. Al principio, noté como de las caderas fue creciendo, hasta que pude notar un pequeño abultamiento.
Un abultamiento que cuando lo tocaba, era firme, no era como estar gordo y flácido.
Era un abultamiento pequeño, que con cualquier polera lo podía tapar, pero sabía que, con el tiempo esto se haría cada vez más difícil de ocultar.
-Todo se encuentra en orden, está desarrollándose muy bien. Aquí están sus brazos y piernas- me indica Sakura-chan en una pantalla.
Estábamos en su consultorio para una revisión de rutina.
Eso era otro cambio, cada dos semanas tenía que venir a control con Sakura-chan.
Ahora, el bebé había crecido mucho más y mi amiga había podido usar una máquina, que nos permitía ver al interior de mi vientre.
Ya no era necesario usar el jutsu, del principio de toda esta locura.
Giro mi cabeza, intentando entender lo que me dice la peli rosada. Todo el proceso era medio abstracto, pero podía distinguir la forma en general del bebé y mi amiga decía que todo estaba bien, yo iba a confiar en ella.
-Qué bueno dattebayo- miro hacía la pantalla.
Aunque, aún estaba medio indeciso sobre el bebé, sólo quería que todo siguiera en orden.
- ¿Ya está bien formado? - Sasuke también inclina la cabeza, intentando entender.
-En su mayoría, como dije, ya tiene sus brazos y piernas. La cabeza y su médula espinal, ya están formadas- nos va indicando en el pantalla- su cerebro y sus órganos vitales, también están comenzando a formarse.
Y esto de aquí- vuelve a señalar en la pantalla- es el cordón umbilical, que conecta directamente contigo Naruto, así es como lo alimentas y desechas sus cosas también- asiento, obligándome a usar mi imaginación para ir entendiendo la imagen de la pantalla, con la imagen de un bebé nacido.
Sakura-chan apaga la pantalla y me da un paño para limpiarme- bueno, sigue comiendo saludable y no hagas movimientos bruscos, te veré en la próxima sesión-me despide la peli rosada, nos despedimos.
Durante el camino de vuelta, no puedo quitarme la imagen del ultrasonido de la cabeza, ni tampoco el calorcito que siento en mi pecho… "se ve muy pequeñito", no puedo evitar llevar mi mano a mi abdomen.
Al percatarme de mi acción, me meto las manos en los bolsillos, intentando ignorar este sentimiento.
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Unos días después, me encuentro en la cocina lavando unos vegetales, Sasuke había ido a comprar una carne y la iba a cocinar para la cena. Por lo menos, yo podía ayudarlo en esto, ya que, de nuevo, soy un desastre en la cocina.
Mientras hago esto, no puedo evitar mirar hacía mi abdomen. Me dejaba tan sobrecogido notar cómo iba creciendo. Sin poder evitarlo, lo toco suavemente y sobo mi vientre.
Trago saliva, sé que no hay nadie mirando, pero no puedo evitar el dar vistazos a todos lados. Ya más relajado, me acerco a la sala donde hay un espejo de cuerpo entero y casi como si estuviera en un genjutsu, me levanto mi polera.
Mordiéndome el labio, me pongo de lado y miro mi abdomen hinchado. Era un bulto mediano, un bulto que empezaba en mis caderas y continuaba creciendo. Vuelvo a acariciarlo, mirando en el espejo, cuanto ha crecido.
Es sólo gracias a mi chaqueta naranja, que al ser bastante ancha podía ocultarlo. Suspiro viendo mi reflejo, ya no podía seguir negándolo. Durante estas semanas, había meditado seriamente en las opciones que tenía respecto al bebé.
La mejor opción a la que siempre llegaba, era darlo en adopción.
No podía evitar pensarlo a veces, en especial cuando los miedos me acechaban, cuando veía todos los desafíos por delante.
Tenía conocimientos que había parejas que, por alguna razón, no podían tener hijos. Sabía que podía buscarle un buen hogar a mi hijo o hija, pero… vuelvo a suspirar, viendo hacía el espejo, hacía mi vientre.
Ya no podía seguir engañándome; había comenzado a tener fantasías con el bebé, a hablarle en la ducha, a pensar en todo lo que le iba a enseñar, en adivinar si iba a ser hombre o mujer, en cómo luciría.
No podía engañarme, estaba comenzando a desarrollar un amor muy profundo por este bebé en mi interior. Ni siquiera lo había visto, pero a medida que iba creciendo en mi interior, mi amor por él o ella, iba también en aumento.
Me quedo un poco en el limbo, viendo mi imagen y sobando mi abdomen, me producía muchos sentimientos encontrados. Podía haberme quedado una hora así, pero escucho como alguien mete una llave en la puerta.
Me bajo la polera y me apresuro a la cocina, cuando entra Sasuke, simulo que nada ha pasado.
-Hey, disculpa la demora, estaba un poco lleno el local-comenta este, dejando la bolsa con la compra en el mueble.
-Descuida, acá corte unos vegetales- le dejo todo en su lugar y me siento en la mesa, mientras como distraídamente un poco de fruta.
Me dedico a ver a Sasuke cocinar. Me sentía bien en este momento, era reconfortante.
- ¿Por qué me miras tanto? -me sobresalto ante su pregunta.
- ¡No, por nada!, estaba pensando en tonterías, olvídalo dattebayo-intento desviar su atención.
Este se voltea y me mira alzando una ceja- bien, suéltalo, ¿en qué estabas pensando? -me pongo nervioso.
- ¡No, no!, te dije que no es nada, olvídalo- niego frente a su cara. Este toma asiento frente a mí y me mira fijamente.
-Naruto…- no puedo evitar morderme el labio- ¿no quieres contarme? - juego con mis manos, más nervioso todavía.
-Yo…- suspiro, pero reúno valor y lo miro - yo…creo que he tomado una decisión sobre el bebé- este parpadea confundido. Se queda observando a la distancia, pero luego de algunos segundos, vuelve a observarme.
-Y… ¿qué quieres hacer? – vuelvo a jugar con mis manos.
-Yo… lo quiero -digo, casi en un susurro ininteligible. Sasuke frunce el ceño.
- ¿Qué?, no te escuché- me remuevo nervioso.
-Creo que… quiero quedarme con el bebé…- Sasuke abre los ojos como platos, nos quedamos en silencio. Me remuevo ansioso y cuando ya no resisto más su silencio, me largo a hablar sin parar.
- ¿Sabes qué?, ¡sólo ignórame! -me masajeo el cuello, muy incómodo y nervioso- sé que estoy siendo egoísta, podría ofrecerle un hogar estable, con un padre y una madre. Darle la oportunidad de que sea feliz con dos adultos responsables que lo cuiden, es decir, ¡tenemos 19 años, somos unos adolescentes! – exclamo.
- ¡Yo no sé nada de criar a un niño, o cuidar de un bebé dattebayo! - me río forzadamente- era una idea estúpida…-bufo- ni siquiera estamos casados y somos hombres…-me muerdo el labio- lo mejor es que lo de en adopción…-me quedo mirando a la mesa.
-… Sí, eso es lo razonable a hacer…-sigo mirando a la mesa, no atreviéndome a levantar la cabeza- pero, eso no es lo que tú quieres hacer- me muerdo el labio. Escucho suspirar a Sasuke y este me fuerza a levantar la mirada- mírame Dobe, tú no eres un cobarde, tú siempre dices lo que quieres y piensas en voz alta- dejo escapar el aire.
-Es que… no soy sólo yo… no puedo pensar sólo en mis deseos egoístas- Sasuke suspira.
-…No es como imaginé tener un hijo, lo admito, ni en mis más locos sueños hubiera imaginado este escenario. Es difícil criar a un niño, además que, una familia con dos padres hombres no es lo normal- cabeceo decaído, Sasuke me había dado su decisión y era lo mejor.
-Pero…- alzo mi mirada, este también estaba mirando a la mesa- ¿recuerdas cuáles eran mis objetivos, para convertirme en ninja? -lo miro confuso- uno era matar a Itachi y la otra era restaurar mi clan…- este me mira.
- No es la manera en que pensé que iba a poder restaurarlo, no es una situación normal o fácil, pero… de alguna milagrosa manera, puedo ser capaz de restaurar mi clan, al lado del hombre que amo…una opción que cuando empezamos a salir, se vio bastante complicada de lograr y ahora, está ocurriendo… es algo que me hace muy feliz- me quedo observándolo.
Soy consciente como las lágrimas caen por mi cara- ¿estás llorando otra vez Dobe? -me molesta el moreno.
Intento limpiarme, pero las lágrimas siguen cayendo a raudales- es que… ¿¡cómo me haces esto dattebayo?!, ¡justo cuando estoy tan desquiciado con mis hormonas! - intento controlarme en vano-tú tan frio a veces y ahora te mandas ese discurso tan bonito, y yo…-me río, sintiéndome un caos.
Sasuke se ríe, pero se levanta y me limpia la cara- ¿en serio… qui-quieres que lo criemos juntos? - le digo, sobándome los mocos y limpiándome la cara. Este se agacha a mi lado y me besa la frente.
Siento como me tiembla todo, ante su gesto tan dulce- sí, quiero que seamos una familia- me muerdo el labio, pero me abalanzo a besarlo, este me corresponde.
Cuando nos separamos, sólo puedo asentir, si hablaba iba a seguir llorando y no quería seguir humillándome. Nos reímos los dos un poco nerviosos por lo que se venía, pero felices, muy felices.
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Han transcurrido otras dos semanas, desde que decidimos con Sasuke quedarnos con el bebé. El moreno había comprado libros sobre la gestación de los bebés y la crianza de estos, había intentado tomármelo en serio y leerlos.
Había que decir que había aprendido mucho y aun me quedaba mucho más por aprender. Veo la clínica a la distancia, me tocaba una nueva sesión de ultrasonido.
Cuando llegamos y nos hacen pasar, Sakura-chan me sonríe feliz- hey, ¿cómo te has sentido? -le sonrió.
-Muy bien… eh…-me masajeo el cuello, pero le sonrió- tenemos noticias dattebayo-esta me mira confusa- nos vamos a quedar con el bebé- le comunico.
Sakura-chan me mira boca abierta, pero luego se tapa la boca, con los ojos brillosos- ¿sí?, ¡ay Naruto, que bueno!, me ponía triste que lo dieras en adopción, ¡sé que lo vas a cuidar muy bien! Kakashi sensei y Tsunade-sama se pondrán muy felices también -me abraza mi amiga, le devuelvo el abrazo feliz.
Luego de eso, hacemos el ultrasonido, donde la peli rosada vuelve a confirmarme que todo iba por buen camino, me sentía por feliz por ello. Una vez listo, nos sentamos en el escritorio frente a ella.
-Bueno, ya que decidieron quedarse con el bebé, al final de esta semana iré a su casa con un muñeco. Les voy a enseñar a como se le cambia un pañal a un bebé, como se le alimenta, se le baña, y más, ¿de acuerdo? -nos dice la peli rosa. La miro asombrado y un poco asustado, pero asiento.
Tener un bebé en la tripa significaba que este iba a nacer, los bebés eran muy delicados y requerían de mucho cuidado, era obvio que iba a tener que aprender de esos cuidados, por eso había estado leyendo esos libros.
Pienso en la señora de la banca, haciéndole mimos a su bebé. Vuelvo a sentir miedo y a sentirme un poco superado por la situación, pero yo había tomado una decisión, habíamos tomado una decisión con Sasuke, teníamos que educarnos en la materia, ya no había vuelta atrás.
Es de esta manera que, el fin de semana llega rápidamente. El sábado al mediodía, llega a la casa Sakura-chan.
-Hola, ¿cómo te has sentido Naruto? -me saluda.
-Muy bien, las náuseas son lo que más me molesta, pero bien dattebayo-le cuento, mientras la guio a la sala.
-Si, durante este periodo te sentirás así, ya pasara -asiento.
-Hey Sakura- la saluda Sasuke, saliendo de la cocina.
-Hola Sasuke-kun- nuestra amiga se sienta en el sillón y de la bolsa que trae consigo, saca un muñeco de bebé.
Me siento frente a ella y no puedo evitar reír divertido, viendo al muñeco- bueno, sé que puede dar un poco de gracia, pero es la única forma de que practiquen. No puedo traer un bebé de verdad-comenta ella.
-Supongo que no dattebayo… ¿y qué quieres que haga con esto? - le pregunto, alzando al muñeco de una de sus manos.
-Que practiquen, si tomas a tu bebé de esa forma, le vas a hacer daño por ejemplo-me dice esta.
Ruedo los ojos- ¡eso ya lo sé!, ¡no lo voy a tomar así dattebayo! -dejo al muñeco.
- ¿Y cómo lo tomarías entonces? -se cruza de brazos, desafiándome con la mirada.
-Pues…-me encojo de hombros y tomo al muñeco de la cintura.
-Mal-me reta esta. La miro confuso.
- ¡¿Por qué dattebayo?!-alego.
-Si lo alzas de la cintura, su cabeza se va a ir hacia atrás y para los bebes, sus cuellos son muy débiles- me explica. Siento que palidezco un poco, viendo mi error.
Si hubiera hecho esto con mi bebé, este de segura se fractura su cuello. Hago una mueca.
-La manera correcta es que lo tomes de las axilas, o también puedes tomarlo y te lo acomodas en un brazo, así- Sakura-chan toma el muñeco. Con Sasuke la miramos, como lo alza y se lo acomoda en un solo brazo, siempre con cuidado y acomodando la cabeza del muñeco.
Con Sasuke practicamos hasta que cada uno lo logra. Bueno, había que decir que se nos había caído el muñeco unas cuantas veces, no era tan fácil como parecía.
-Bueno, lección dos, cambiarle el pañal- nos dice Sakura-chan. Nos muestra como deposita al muñeco en el sillón, le quita las aletas del pañal que tiene puesto. Luego ella toma con una mano, las dos piernas del muñeco, alzándolo un poco y le desliza el pañal hasta sacarlo.
A continuación, todavía sujetando sus piernas, con una toalla húmeda le limpia el culo al muñeco. Y finalmente, vuelve a alzarlo, acomodándole bajo suyo, un pañal limpio y abrochándole las alas de este.
Vuelvo a sentirme nervioso, mira que hacer toda esa operación se veía bastante complicado con un muñeco, no me imagino haciéndolo con un bebé real.
Trago nervioso, pero dándome valor, hago lo que la peli rosa me acababa de mostrar. Al primer intento, se me escapa una de las piernas del muñeco.
-Ahora, tú bebé de seguro se hubiera manchado el pie con su propia caca- se ríe Sakura-chan. Hago una mueca molesto-eso significaría el tener que limpiarlo- gruño más molesto.
Sasuke se ríe, lo miro mal- ¡no es tan fácil, Teme! - hago un puchero. Este levanta las manos, mostrándose inocente.
Cuando realizo el segundo intento, logró sacarle el pañal, pero este se me escapa de las manos y se me cae al suelo- y ahora, el suelo estaría manchado de mierda de bebé -vuelve a recriminarme la peli rosa. Siento un tick en el ojo, pero tomo un respiro tratando de calmarme.
"Esto no me va a superar. Comparado a todo lo que me he enfrentado, esto no es nada dattebayo", me doy ánimos.
Al tercer intento, logró sacar bien el pañal y hacerlo una bola, botándolo en el basurero. Vuelvo a alzar al muñeco y simulo que le estoy limpiando el culo. Todo bien hasta ahí, el problema es cuando voy a ponerle el pañal y me doy cuenta que esta al revés.
Vuelvo a corregirme, pero luego me enredo con las aletas del pañal, se me pegan a los dedos, no me lo puedo sacar de encima y en mi rabia, termino mandando a volar el pañal.
Finalmente, es al cuarto intento que lo logro a la perfección- ¡listo dattebayo, perfecto! -exclamo feliz.
Sasuke y Sakura-chan me miran con una gotita cayendo de sus cabezas-bueno, lo lograste, eso es bueno. Tu turno Sasuke-kun -le dice Sakura-chan, al moreno.
Sasuke se veía seguro, pero cuando lo intenta, alza con mucha fuerza las piernas del muñeco -mal, hiciste que el bebé se doblara el cuello contra el sillón -este frunce el ceño.
Sonrío zorrunamente, este se había estado burlando de mí, ahora era mi turno. Esto iba a hacer divertido.
En el otro intento, a Sasuke también se le escapo el pañal y este se había caído en el sillón-mal, manchaste el sillón de mierda-este gruñe.
En el tercer intento, cuando Sasuke está intentando abrocharle las alas del pañal, aplica mucha fuerza por un lado y esto provoca que el pañal se mueva, y a la vez, termina provocando que el muñeco quede de lado bruscamente.
-Mal, hiciste que se golpeara la cara contra el sillón- Sasuke aprieta los puños. Cuando finalmente lo logra, ya estamos los dos un poco nerviosos y molestos.
-Bueno, ahora alimentarlo. Se lo acomodan en un brazo y le dan de un biberón -nos muestra como alza un poco el rostro del muñeco con su brazo, mientras simula que le da leche-luego, se lo acomodan en el pecho y lo golpean un poco en la espalda, para quitarle los gases-nos lo demuestra.
Hago lo que me dice Sakura-chan, me lo acomodo en el brazo y simulo que le doy comida.
Y cuando voy a tomarlo para ponerlo contra mi pecho, el muñeco se me resbala de las manos y se me cae al suelo. Lo miro horrorizado - mal, ahora tu bebé tendría una contusión-me regaña la peli rosa.
Cuando finalmente termina la tarde, con Sasuke estábamos exhaustos. Realmente, cuidar de un bebé era complicado.
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Unos días después, me encuentro en la sala de la casa holgazaneando, era uno de esos días en que no quería hacer nada. Me acomodo y me dispongo a tomar una siesta, Sasuke había salido a hablar con Kaka-sensei sobre una nueva misión, pero cuando ya estoy cerrando los ojos, tocan insistentemente el timbre.
Miro a la puerta con odio, me levanto de mal humor y cuando me apresuro hacía la puerta, me detengo. Frunzo un poco el ceño, el que la persona tocara significaba que no era Sasuke, tampoco era Sakura-chan, ella iba y venía cuando quería, tenía nuestra confianza para ello.
Y los otros que nos visitaban eran Kaka-sensei y Tsunade-obachan, pero ellos siempre avisaban antes que venían. Eso significaba que era una persona que no sabía de mi condición.
Miro a todos lados frenético, me apresuro a buscar mi chaqueta y me la pongo, tapando mi abdomen. Al mirarme al espejo, se logra disimular. Tomo un respiro intentando relajarme, sintiéndome confundido, me apresuro abrir la puerta.
La persona que está al otro lado, hace que se me venga el alma al suelo- Iruka-sensei…- digo en un susurro.
Este me mira y frunce el ceño-entonces es verdad, no estás enfermo- me doy un golpe mental.
Era verdad que yo había estado todo este tiempo aislado, con la excusa que yo estaba contagiado de una enfermedad extraña y peligrosa. "No tendría que haber abierto la puerta, tendría que haber esperado a Sasuke", me maldigo.
-… Y no lo estás negando…-este se cruza de brazos. Me mira molesto- eh estado muy preocupado por ti en todo este tiempo y cada vez que voy con Kakashi, este me dice que sigues enfermo, que es peligroso acercarse-este me señala. Me encojo un poco sobre mí mismo- pero te veo en perfecto estado, lo cual me tranquiliza, pero me confunde… ¿qué está pasando aquí Naruto? -me exige este.
Me siento entrar en pánico, no sabía qué hacer. "Sasuke, ¿dónde estás?", me muerdo el labio.
-…Fui a entregar un reporte al despacho del sexto y lo escuché hablando con Sakura-san y Sasuke-san, sobre que tu estado de salud estaba bien, que todo iba evolucionando muy bien- siento que el pánico aumenta, "¿habrá escuchado sobre mi embarazo?... no, creo que no. Ya me lo hubiera dicho."-… ¿qué está pasando Naruto?... en serio estoy preocupado-me comenta este.
Me muerdo el labio, mirando al suelo. No quería mentirle, no a Iruka-sensei. Yo sabía que mi padre era Namikaze Minato, el cuarto Hokage, había podido pelear a su lado durante la cuarta guerra, había podido conocerlo y descubrir todo lo que había ocurrido, para que él y mi madre, no pudieran criarme.
Pero… durante esos años solitarios de mi infancia, mi salvavidas, la primera persona que confío en mí, fue Iruka-sensei. Él había sido lo más cercano a una figura paterna, a un hermano mayor que había tenido. No, no podía mentirle a él.
Suspiro, pero me aparto y le señaló que pase a la casa. Este frunce el ceño, pero entra. Lo guio a la sala y lo invito a sentarse.
-Naruto… tú sabes que puedes confiar en mí… acaso, ¿este engaño es una misión especial?, ¿por eso no puedes decirlo? -me pregunta.
Juego con mis manos, intentando pensar que decirle, finalmente, no sé me ocurre nada, así que, suspirando, me levanto. Este me mira confundido, pero yo sólo me quito mi chaqueta y dejo mi vientre hinchado a la vista, me pongo de costado y dejo que él lo vea.
Este frunce más el ceño y se me queda mirando, un poco medio boca abierto. Se le ve confundido, pero luego se intenta reír - tú… ¿acaso engordaste Naruto? -niego con la cabeza. Vuelvo a tomar aire.
-No dattebayo… esto… -me señalo mi abdomen- usted sabe que significa, pero piensa que es imposible, pero no lo es… no en mi caso. Yo…-tomo aire- yo estoy embarazado dattebayo. Aquí dentro hay un bebé… un bebé mío y de Sasuke dattebayo-le suelto todo de golpe.
Este intenta hablar, pero no le salen las palabras. Mira de mi cara hacía mi abdomen, de mi abdomen hacía mi cara. Me vuelvo a cubrir y le doy tiempo para que lo procese.
-… ¿Cómo?... no es natural…-susurra este. Me revuelvo el cabello, pero me siento a su lado, comienzo a explicarle todo desde el principio.
-… Me explicaron que este proceso se va a repetir todos los años, por eso tengo que cuidarme dattebayo, si no, podría volver a quedar embarazado en otra oportunidad- le termino de explicar.
-…No sé qué decir… ¿por…por qué mentirles a todos? -me mira. Vuelvo a jugar con mis dedos.
-… Usted lo dijo Iruka-sensei… no es natural…-me muerdo el labio- y no quiero que…no quiero que a mi bebé lo traten mal por ello, no quiero que sufra como yo dattebayo-le cuento en un hilo de voz.
-Naruto…-dice este impactado. Veo compresión en sus ojos, él sabe mejor que nadie, el dolor de mi infancia.
-No quería mentirle… muy pocas personas lo saben, entre ellas Kaka-sensei, Sakura-chan, Tsunade-obachan y Shizune-san- le cuento.
-…Lo entiendo y entiendo por qué el secreto, pero eso me hace preguntarme… ¿tú lo quieres criar? - me vuelvo a morder el labio.
-… Cuando empezó toda esta locura, sí, pensé en abortar…podría haberlo matado con el mismo chakra de Kurama concentrado, pero… no pude dattebayo- le cuento, de nuevo en un hilo de voz- había pensado en darlo en adopción, pero… -me atrevo a contarle, pero no puedo seguir.
- Pero tú lo quieres-levanto la cabeza de golpe, este me sonríe-tú quieres a tu bebé-afirma este.
-… Lo discutimos con Sasuke, ambos queremos criarlo, pero no puedo evitar preguntarme ¿si no estoy siendo egoísta? ... yo no puedo ser una madre para él o ella, no puedo darle el mismo amor de una madre dattebayo- le comparto mis dudas y temores.
- ¿Cuál es la primordial diferencia entre un hombre y una mujer? -me pregunta.
Lo miro confuso, "hay miles de diferencias", estoy por decirle, pero este me interrumpe- ¿cuándo hablamos de ser padres? -vuelvo a mirarlo confuso- la diferencia es que es la madre quien tiene al hijo en su interior y lo da a luz…es un lazo muy fuerte que nosotros los hombres, por mucho que podamos amar a nuestros hijos, no lo experimentamos-asiento, pero no sabiendo a donde quiere ir a parar.
-Y yo soy hombre…-comento.
-Pero estás embarazado…a ti te da curiosidad, pero no te interesa si es hombre o mujer, o cómo vaya a lucir, o si es inteligente o no, tú ya lo amas… ese amor incondicional, es el amor de una madre. Y a ese bebé no le va a faltar nada Naruto -lo miro, siento como las lágrimas comienzan a derramarse por mi cara.
Me intento limpiar rápidamente el rostro; medio riéndome, medio sollozando -tontas hormonas… me ha-hacen llorar por todo dattebayo-comento, con el labio tembloroso.
Siento como Iruka-sensei se acerca, me acerco a él, dejando que me abrace. Este me soba la espalda y me deja tranquilizarme.
Es en ese momento que escuchamos abrirse la puerta de entrada.
-Hey Dobe, ya llegué -comenta Sasuke y al entrar a la sala, se queda de piedra.
-Hola Sasuke -lo saluda el mayor.
-Iru-Iruka-sensei -el moreno lo mira sorprendido. Me echa un vistazo y cuando me ve llorando, se aproxima, se le ve preocupado.
-Hey Dobe, ¿estás bien? -sonrío, limpiándome la cara.
-Sí, estoy bien, no te preocupes dattebayo -le sonrío, luego me giro a mirar al mayor-… ¿quiere quedarse a comer con nosotros dattebayo? -le intento sonreír.
-Si están de acuerdo, sería un placer-me sonríe. Luego de explicarle todo a Sasuke, este comienza a cocinar. Nos quedamos en la cocina conversando los tres.
Cuando me da sed y me levanto a buscar algo al refrigerador, el olor a la carne y el movimiento brusco, provocan que se me tambalee un poco el suelo. Me tengo que agarrar a la manilla del refrigerador, para no caer.
- ¡Naruto! -escucho a Iruka-sensei y a Sasuke gritar.
-Descuiden, estoy bien dattebayo, estoy bien-me intento estabilizar.
-Tú siéntate Dobe, yo te busco lo que quieres- me siento a regañadientes.
-No sé si molestarme porque no puedo hacer nada, o sentirme feliz porque hagas cosas por mí dattebayo-comento, ya sintiéndome mejor. El mareo había pasado.
- ¿Te ocurre mucho esto? -me pregunta Iruka-sensei, preocupado.
-Un poco; me dan náuseas, mareos y no sé qué más. Es muy molesto dattebayo -le cuento. Sasuke me deja un vaso con agua-gracias Teme-este vuelve a cocinar.
- ¡Vaya!, parece que ha sido bastante pesado-comenta el mayor.
-Y cuando pienso que esto es sólo el primer trimestre, me dan ganas de gritar dattebayo-le comento.
-Ha sido toda una aventura, una aventura muy surrealista -comenta Sasuke. Me río con él.
Iruka-sensei nos mira sorprendido, pero luego sonríe.
Esa noche cenamos todos juntos. Me sentía bien y reconfortado, la gente importante para mí, tenía conocimiento de mi condición y lo apoyaban. Eso me hacía sonreír ampliamente.
