Holi, ¡gracias por los vistos y comentarios! Bueno, les traigo un capítulo mucho más largo y dramático, porque es muy importante para el desarrollo de Daiki, espero que les guste.
Y les comento que organicé la historia y oficialmente, este fanfic va a tener 25 capítulos. Eso, todavía faltan hartas cosas más.
"Verdad"
Naruto
- ¡Papi, ya levántate!, que vamo a llegar tarde - escucho como el moreno menor me comienza a gritar.
- Hey campeón, ¿alguna vez hemos llegado tarde? - este deja de sacudirme y se queda pensativo.
- Umm ... ño - le revuelvo el pelo.
- Exacto, confía en mi dattebayo - bostezo y me levanto, mientras me ordeno mi cabello.
- Papi - dice este rodando sus ojitos - eres muy relajado - me río, buscando mis pantalones.
- Siempre he sido así dattebayo... admito que tú me has hecho ser un poco más responsable, además, nunca me ha gustado madrugar. Recuerdo una prueba que nos puso Kaka-sensei cuando recién nos graduamos de la academia, con tu tía Sakura estábamos quedándonos durmiendo de pie - me río recordando.
- Apueto que papá estaba despieto - hago una mueca.
- Sí, señor perfecto estaba despierto - noto como me tiran algo a la cara, logro evadirlo, sólo por mis reflejos ninja.
- ¡Oe Teme!, ¿qué no aguantas ni una broma? - este sale del baño, mientras se secaba su cabello.
-Y yo me pregunto, ¿si algún día madurarás? - mi pequeño se ríe. Lo miro traicionado.
- ¿Y tú te ríes?, ¡tú tienes que defenderme dattebayo! - este se ríe.
-Hai Hai, vamos papi, tomemos desayuno - me agarra la mano y me tira hacía la cocina.
Miro a Sasuke, señalando a Daiki. Este se ríe, encogiéndose de hombros.
Este pequeño mocoso sólo tenía 6 años y ya me estaba mostrando una personalidad súper formada y sarcástica, no puedo evitar asombrarme y enorgullecerme.
La personalidad de Daiki había comenzado a florecer desde muy pequeño, era un niño cariñoso y risueño, pero en los últimos años, se le había agregado este lado sarcástico y más agudo.
Ahora ya no sólo preguntaba y aceptaba lo que le decía, sino que ahora estaba comenzando a cuestionar lo que le enseñaba, a analizarlo y a hacer sus propias conclusiones. Me estaba dando cuenta que este lado venía de Sasuke.
Lo observo mientras come su desayuno. Seguía siendo alguien muy feliz, un niño inocente y risueño de 6 años, pero sabía que en unos años más, algunas cosas le iban a quedar pequeñas, los desafíos no serían suficientes para él.
De hecho, la guardería ya le estaba quedando pequeña. La personalidad floreciente de Daiki ya le estaba ganando a sus guardianes, que estaban acostumbrados a jugar y platicar con niños pequeños, que a todo decían que sí.
Por todas esas razones, este día Daiki lo había estado esperando con ansías, hoy comenzaba oficialmente en la academia.
Luego de escuchar nuestras experiencias, el menor estaba ansioso por querer ser un shinobi. Su sueño no había cambiado, este quería ser fuerte y ver el mundo.
Le habíamos mostrado algunas shuriken, los kunai y le habíamos mostrado algunos jutsus, pero no le habíamos dejado utilizarlos. Este había hecho una pataleta, pero no lo dejamos.
En cambio, le ofrecí trabajar en su taijutsu, en practicar en las patadas, puñetazos y demás.
Creo que fue lo mejor, pudo utilizar su energía y mejorar mucho en su equilibrio infantil. Aún era pequeño, le había servido para conocer mejor su cuerpo y alcance.
- ¿Así que tus amigos también quieren ser shinobis? - le pregunto curioso.
Este asiente emocionado - ¡sí!, ¡queremos pelear contra los malos y hacerles!, ¡PUM!, ¡PAM! - hace mímicas, como si le estuviera golpeando a unos enemigos invisibles.
No puedo evitar reírme y revolverle el cabello oscuro - bueno Daiki, pero antes que pelees y golpees a los malos, tienes que entrenar y graduarte de la academia dattebayo - este asiente firme.
- ¡Sí! …- este parece quedarse pensativo, viendo sus cereales - ¿y cuánto tiempo tengo que esperar?, ¿para gadu…?, umm… gadu… - vuelve a intentar.
- Gra-du-ar-me -le entono claramente. Este asiente emocionado.
- Gra…gra-du-arme - sonríe victorioso, le sonrió mientras me encojo de hombros.
- Es un poco relativo, depende de la persona dattebayo. Con tú papá nos graduamos a los 12 años, por ejemplo, pero sé que tu tío Itachi, que era un prodigio, se graduó a los 7 años ... me enteré hace poco también, que tu abuelo Minato se graduó a los 10 años - le comento.
Este me observa con los ojos brillantes.
- ¿¡De verda!?, ¡qué geniales! - me río, asintiendo.
- Bueno, bueno, basta de charla. Come tu desayuno y luego te cepillas los dientes - lo observo un poco más en detalle-… supongo que también tendríamos que haber ido a la peluquería, para cortarte un poco de cabello - le comento al pequeño.
- ¿Quién se tiene que cortar el pelo? - comenta Sasuke, entrando a la cocina.
- Los dos la verdad, no sé cómo te parece cómodo tener el pelo en la cara dattebayo - le comento, este me hace una mueca.
- Lo uso así para tapar el rinnegan, ya lo sabes - me encojo de hombros.
- Igual te lo tienes que estar apartando todo el tiempo - no puedo evitar pasarme la mano por mi propia cabeza, notando lo corto de mis cabellos rubios. Finalmente, así se me hacía más cómodo, ya no se me notaban mucho mis mechones disparatados.
Lo gracioso es que era a Daiki, a quien se le notaban más las mechas disparatadas. Mi hijo tenía el cabello oscuro de los Uchiha, pero no lo tenía lacio como Sasuke o Itachi, sino que, lo tenía disparatado en mechones, igual que mi cabello hace unos años atrás.
Y le crecía con bastante frecuencia, ahora de nuevo le estaba comenzando a crecer por debajo del cuello.
-Tendríamos que ir mañana, ya no alcanzamos a llevarlo antes de la academia - comenta Sasuke sirviéndose su café.
Noto como mi niño está tocándose su cabello, un poco callado - ¿qué ocurre campeón? - le pregunto extrañado.
Este revuelve sus cereales otro poco, pero finalmente, me mira con sus ojitos implorantes- ¡ño quero cortarlo!, ¡quero dejarlo largo papi! - parpadeamos sorprendidos.
-... ¿Quieres el cabello largo Daiki? - el menor le asiente a su padre.
- ¿Por qué? - le pregunto esta vez yo.
-... Me gusta má…- se encoge de hombros. Lo observo un poco sobrecogido.
Era increíble cómo, lentamente, Daiki iba formando su propio criterio y sus propios gustos.
-... Al tío Itachi se le veía bien el pelo largo... se veía genial en las fotos - continua el pequeño, en otro susurro.
Vuelvo a parpadear sorprendido. Escucho levemente, como Sasuke toma aire, pero este luego parece sonreír al pasado.
Toma algo del mueble de la cocina y se acerca por detrás a Daiki. Sasuke le sujeta el cabello, al parecer con un elástico que encontró y le hace una cola de caballo baja, dejándole un pequeño mechón a Daiki.
-Te cortamos un poco de pelo por encima y te vas dejando largo la cola por detrás, así se te ve el rostro - le comenta Sasuke.
Daiki se levanta emocionado y mira su reflejo en el espejo de la cocina - ¡me guta!, ¡gracias papá!, ¡mira papi!, ¿te guta? - viene corriendo hacía mí.
Simulo que lo analizo desde distintos ángulos, le sonrió - ¡pero que niño tan guapo dattebayo! - este sonríe un poco enrojecido, encantado - ¡vas a dejar una gran impresión en la academia! – se vuelve a reír dichoso - bueno, ve a lavarte los dientes, que vamos tarde - lo intento apurar.
- Eso fue porque tú te demoraste papi - hace un puchero. Sasuke asiente apoyándolo.
- A ver, tienes que ser adulto para contradecirme dattebayo, ahora apúrate - le picoteo el costado, en modo juguetón. Este haciendo pucheros, pero riéndose, se apresura al baño.
- Si alguien pregunta lo negaré, pero ¿no sientes que cada vez que crece, nos vamos haciendo más viejos? - me pregunta Sasuke, me río.
- Sí, bastante ... pero luego me recuerdo que tenemos 25 años, se supone que estamos en nuestro mejor momento dattebayo - este resopla divertido.
- Eso es verdad - entre codazos amistosos, lavamos todo lo del desayuno y nos apresuramos para salir.
- ¿¡Estás listo Daiki!?- le grito, escucho como revuelve cosas en su cuarto y luego escucho sus pasos frenéticos, bajando por las escaleras.
- ¡Ya voy!, ¡ya voy! - viene corriendo con su mochila a cuestas - ¡estoy listo! - me río ante su energía y me cuelgo su mochila al hombro.
- De acuerdo, vamos - nos encaminamos hacia nuestro destino.
Al llegar frente a la academia, los recuerdos van surgiendo en mi mente. Miro el edificio con una nostalgia increíble, no pensé que me iba a sentir así.
Vemos como hay una pancarta, dando la bienvenida a todos los nuevos estudiantes. Hay varios padres con sus hijos, algunos niños sonrientes como Daiki, otros llorosos, claramente ellos no querían estar aquí. Y ya otros tantos niños que se veían asustados, se sujetaban o escondían atrás de sus progenitores.
- Hey Naruto, Sasuke-san - nos volteamos y sonrío.
- Hey Iruka-sensei - le doy un abrazo, Sasuke le sonríe.
- Hey, ¡tío Iruka! - lo saluda Daiki. El mayor se agacha y le revuelve los cabellos.
- ¿Qué tal Daiki?, ¿estás emocionado por tu primer día en la academia? - mi hijo le asiente.
- Eso es bueno, vas a aprender mucho - nos quedamos charlando por unos minutos, hasta que le llaman a Iruka-sensei.
-Ya va a comenzar la ceremonia, apresúrense - nos indica Iruka-sensei, antes de tener que irse. Él como el director, iba a dar el discurso de apertura.
- ¡Vaya!, ¡parece que llegamos a tiempo! - nos volvemos a voltear y veo a cejotas-sensei, a Kaka-sensei que estaba arrastrando la silla de ruedas y, por último, veo a Shikamaru.
-Hey, ¿qué hacen todos acá? - el de coleta señala al peli plateado.
- Él es el Hokage, tiene que ofrecer también un discurso de apertura - golpeo mi puño contra mi palma.
- ¡Claro, eso tiene sentido! - Sasuke rueda los ojos.
Nos acercamos y Daiki se agrupa con los otros niños. Se voltea a mirarnos, le sonrío, mandándole apoyo.
Los discursos, por lo menos, son cortos, pero me siento emocionado porque Daiki ya este comenzando con la academia.
Cuando termina la ceremonia, los niños se van despidiendo y van ingresando al edificio.
Alcanzo a divisar a Daiki, que se junta con Haru y Takeshi, sus amigos de la guardería.
La verdad es que ellos tres se habían hecho muy cercanos, habíamos ido a comer en unas cuántas ocasiones con los padres de ambos. Bueno, el pequeño Takeshi sólo tenía a su madre, que era madre soltera, pero vivían bien sólo los dos.
Los padres del pequeño Haru habían sido muy cálidos conmigo y con Sasuke. También la abuela del menor, la cual era un encanto con Daiki, siempre les estaba dando dulces a los menores.
Los saludamos de lejos, ellos nos sonríen.
Luego noto como Daiki mira a todos lados y al divisarnos, nos despide emocionado. Al perderlo de vista, no puedo evitar sentirme un poco vacío, pero luego me recompongo, Daiki estaba creciendo, eso era todo.
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- ¡Papi!, ¡ño quero! - Daiki se oculta bajo las sábanas. Lo miro con un tick en el ojo.
-Vamos Daiki, tienes que ir a la academia dattebayo - intento obtener paciencia y hablarle suavemente.
- ¡ÑO! - vuelve a gritar el menor, haciendo su pataleta y se oculta de nuevo en las sábanas.
Me aprieto el puente de la nariz, "esto es ridículo".
- No te entiendo Daiki, hace tres meses estabas muy emocionado con la academia - vuelvo a intentar.
- ¡Pero ya estoy cansado!, ¡ño quero má! - vuelve a gritar. Vuelvo a sentir un tick en el ojo.
- Campeón, pasaron tres meses, te faltan varios años más para estar cansado dattebayo - lo miro cada vez más irritado.
- ¡Ño quero!, ¡quero dormir! - vuelve a gritar.
- No estás siendo un hombre Daiki, te pusiste un sueño, no es fácil obtenerlo - este me ignora. Tomo un respiro, intentando no gritar- ¿no quieres aprender más cosas Daiki?, ¿no quieres ver a Haru y a Takeshi?... se van a sentir muy tristes si no vas - este parece quedarse pensativo.
Aguardo emocionado, tal vez eso último funcionó… - ¡ño quero! - se vuelve a esconder.
- ¡Daiki me tienes harto!, ¡sal de la cama! - este me ignora olímpicamente.
No puedo evitar quedar boca abierto. "Así que así se siente", no puedo evitar recordar todas mis jugarretas cuando niño, y como ignoraba los regaños y advertencias de mis mayores.
"Ahora mi niño me está haciendo lo mismo, ignorando los regaños de su viejo", suelto un bufido y me largo a la cocina.
Termino casi aporreando la puerta de la cocina - ¿te ignoró? - pregunta Sasuke. Me volteó a verlo.
- ¡¿Puedes creerlo?!, ese pequeño mocoso ya no me está respetando, ¡estuve dos años limpiándole el culo!, ¡SÍ!, ¡¿ME ESCUCHASTE DAIKI?!, ¡DOS AÑOS LIMPIANDOTE EL CULO!, ¡dos años de eso, para que ahora me estés respondiendo de esa manera dattebayo! - le grito harto, en dirección al segundo piso.
- ¡PUES ÑO ME IMPORTA! - me grita de vuelta. Aprieto los puños.
- ¡Diablos!, ¿a quién habrá salido?... ¡y lo sé!, ¡no me respondas! - me volteo hacía el moreno mayor, antes de que diga nada.
Sasuke suspira harto, toma un trago de su café y se dirige al segundo piso.
Parpadeo sorprendido, pero no escucho nada por unos segundos. Luego escucho una nueva pataleta de Daiki y sus gritos, pero Sasuke parece ponerlo en cintura rápidamente, porque luego no escucho nada, más que unos pocos sollozos.
De repente, toda mi ira se me va y me dan ganas de ir a consolar al pequeño, pero me obligo a frenarme.
No podía ir a mimarlo, luego de su recién comportamiento, Sasuke le estaba enseñando, si yo iba y lo contentaba, no serviría para nada. Si no le enseñábamos bien, Daiki sería un narcisista, mimado y desobediente en el futuro.
Exhalo, masajeándome el cuello, cansado. Daiki no solía ser así, para nada, pero al parecer, estaba en una edad en que estaba descubriendo sus límites con nosotros, probando su personalidad y poniéndose un poco rebelde.
Tenía que admitir que me costaba ponerle límites, me costaba ponerlo en cintura, como podía hacer Sasuke. Creo que en verdad yo era muy blando con Daiki, todos mis instintos iban en mi contra si intentaba levantarle la mano, muy pocas veces lo había podido hacer y estas habían ocurrido llevado más por el miedo que por enojo.
Al escuchar a los morenos entrar, levanto la mirada. Daiki venía enfurruñado y con sus ojitos rojos por el llanto. Sasuke exhala, pero se toma el resto de su café.
- Daiki - le dice firmemente el moreno mayor. El pequeño se frena y parece llenarse de enojo e irritación, pero se voltea a mirarme.
- Lo siento papi - exhalo y le sirvo su desayuno.
- Apresúrate en tomar tu desayuno Daiki - le dejo sus cereales frente a su puesto. Este se sienta y come en silencio.
Me como mi propio desayuno, de repente muy cansado, esto de tener que educar a un niño, era cómo una montaña rusa. Había días estupendos, donde el menor te llenaba a besos, pero otros días, el menor despertaba con ganas de hacer pataleta y no atender a razones, era para romperte todos y cada uno de tus nervios.
Cuando ya estamos todos listos, nos apresuramos a la academia, pero mientras más vamos caminando, más va quedándose atrás el pequeño.
Sasuke suspira y antes de que vuelva a terminar todo como en casa, prefiero frenarlo - déjame intentarlo otra vez - me acerco a Daiki, quien está pateando distraído el suelo.
- Daiki - me inclino frente a él, este parece hacer una mueca - ¿no quieres hablarme hijo?, ¿estás muy molesto conmigo y con tu padre? - este juega con sus manitas, pero luego niega - ¿entonces que ocurre?, ¿por qué estás tan molesto? - este vuelve a patear el suelo.
-... Es que …- comienza lentamente, lo animo a seguir - es que hay un niño que me molesta - lo miro sorprendido.
De repente, me dan ganas de ir a buscar a ese niño y dejarlo en su lugar con unos buenos puñetazos, pero sacudo la cabeza, "no puedo estar pegándole a los niños" - ¿y que te dice ese idiota? - se encoge de hombros, pero luego vuelve a hablar bajito.
-... Que mi clan ... que mi clan está muerto - no puedo evitar sentir un estremecimiento.
Doy un pequeño vistazo tras mi hombro, esperando que Sasuke no haya escuchado eso, al parecer no -... que tú eres genial papi, pero ... que yo ño valgo la pena…- aprieta los puñitos.
Le apoyo mis manos en sus hombros - ¡eso es ridículo!, ese niño baboso no te conoce y no sabe lo lejos que puedes llegar dattebayo - mi niño levanta, cauteloso, su carita.
-... ¿Tú crees ...?, ¿qué puedo llegar lejos? - me mira inseguro.
Vuelvo a apretarle los hombros, ofreciéndole ánimos- ¡así es!, si te lo propones, ¡nadie va a poder frenarte dattebayo! - le sonrío, este medio dubitativo, me sonríe también - cuando yo era pequeño, nadie confiaba en mí, pero me prometí que les iba a hacer comer sus palabras -.
-Tu papá y yo confiamos en ti dattebayo, pero lo más importante, ¿tú confías en ti mismo? - el pequeño me mira boca abierto, pero finalmente, este asiente con resolución.
- ¡Sí!, ¡seré tan fuete como ustedes!, ¡ya verán! - salta este, nuevamente con sus ojitos brillantes con resolución.
- ¡Ese es mi hijo!, ¡vamos!, ¡hazle comer tierra a ese niño baboso dattebayo! - lo ánimo.
Cuando me volteó, Sasuke me está mirando con una gotita cayendo de su cabeza.
- ¿Le estás diciendo que golpee a uno de sus compañeros? - sacudo la mano frente a mi rostro.
- No dije golpear, sino que le demuestre quien es mejor, ¿entiendes Daiki?, no golpear, sino que demostrarle con tu esfuerzo y tus habilidades, que eres mejor que ese niño baboso - Sasuke sacude la cabeza, pero Daiki me asiente emocionado.
Emprendemos otra vez el camino a la academia. Cuando nos acercamos, noto que ya están comenzando a cerrar la puerta, nos apresuramos.
- Llegando tarde. De tal palo, tal astilla - Shino nos observa llegar.
- ¡Hey colega!, disculpa, tuvimos que atender algo, pero ya estamos dattebayo - le hago señas a Daiki para que se apresure. Este nos abraza rápidamente y luego se va.
Shino suspira - que no vuelva a ocurrir - Sasuke sólo exclama un "hmpf", pero me apresuro en contestar.
- ¡Sí!, ¡gracias hombre!, no volverá a ocurrir- me apresuro a agarrar a Sasuke y tirar lejos de él, antes que terminara matando al ninja insecto.
- ¿Y ahora que te pasa?, ¿por qué tan brusco con Shino? - le pregunto. Este se irrita, pero no me contesta. Acerco mi rostro al suyo.
- ¡Aparta Dobe! - me golpea un poco mi cara-.
- Pues entonces dime - vuelvo a insistir. Este suspira, pero se encoge de hombros.
- Nada, una cosa que me molesta de hace unos años atrás, no es la gran cosa - elevo una ceja, curioso.
- ¡Ahora estoy mucho más intrigado dattebayo, ¿qué te molestó?, aunque a ti te molesta todo- este rueda los ojos.
- ¡Ya déjalo! - le insisto, pinchándole el costado con mi dedo - ¡bien! - exclama harto - fue una charla que lo escuché tener con el Inuzuka, hace años atrás y hablaban de nosotros, por eso me molestó - se encoge de hombros.
- ¿De nosotros? - ahora sí que me siento perdido.
-... De nuestros problemas anteriores ... ya no importa, olvídalo, es lo que muchos deben pensar igual - recuerdo lo que ocurrió hace tres años atrás, un momento crucial en nuestra relación. Pero cómo bien me había prometido Sasuke, hasta la fecha este no me había vuelto a fallar.
Puede realmente, que haya más personas que crean que no estamos juntos o alguna otra idiotez.
Decido adelantarme y sujetarla su mano con la mía al moreno - ¿qué haces? - intenta soltarse, no lo dejo.
- ¿Qué tiene?, voy de la mano de mi pareja y el padre de mi hijo dattebayo - me encojo de hombros.
Este bufa, pero no vuelve a intentar separarse, es así como vamos caminando tranquilos hacía la torre Hokage. Al parecer no había muchas misiones, porque nos encargan con Sasuke, ir al pueblo cercano e investigar la desaparición de un aldeano.
Mientras vamos trotando por las ramas de los árboles, el moreno me comenta - si Daiki le pega a ese niño, ¿a ti te daría igual? - me volteo a mirarlo.
- Claro que no me daría igual... aunque admito que me dieron ganas de pegarle yo mismo dattebayo- este alza una ceja- ¡obviamente no lo voy a hacer!, ¡no le pego a los niños! - me defiendo, este se ríe.
-Tal vez sea mejor- se encoge de hombros - le forjará el carácter y se esforzará más por superar a ese niñato - le doy la razón - cuando uno quiere superar a alguien, suele esforzarse más - no puedo evitar sonreír.
- Lo sé ... recuerdo bien que siempre luché más fuerte, para no quedarme detrás de ti dattebayo - este me dirige una pequeña sonrisa, recordando.
- ¿Quién diría que terminaríamos siendo pareja?, parece un mal chiste - comenta incrédulo.
Me encojo de hombros - supongo que maduramos un poco… ya no lo siento tan extraño - sonríe.
Es así como llegamos a la aldea y nos reunimos con otro grupo, que ya había comenzado con las investigaciones.
Hablamos con las familias y testigos, y vamos acordando una zona de búsqueda. Me alejo un poco y utilizo el manto de Kurama, intento concentrar mi chakra y expandirlo por toda la zona periférica.
Cuando logro captar algo, le hago una seña a Sasuke.
Nos adelantamos y llegamos a un pequeño barranco - ¿ves algo? - intento divisar algo a lo lejos, pero el barranco estaba unido a la otra montaña, se hacía una especie de grieta en las profundidades, no se veía mucho.
Sasuke activa su sharingan y le echa un vistazo - detecto un rastro de chakra, es débil - es así como nos pasamos la tarde, rescatando al hombre y luego estabilizándolo un poco, para regresarlo a su aldea a salvo.
Cuando lo logramos y llega un ninja médico, nos retiramos. Mientras regresamos tranquilos por el bosque, Sasuke se queja - ¿no te recuerda a las misiones de genin que hacíamos antes? - me río recordando.
- Un poco, es un poco inevitable creo, estos son tiempos de paz, no todos los días van a poder ser misiones rango S… aunque me vendrían bien - le comento.
- De todas maneras, a ti te gusta venir a estas misiones. Mejor nos hubiésemos quedado en la casa - se encoge de hombros.
- ¡Vamos!, ayudamos a un hombre que estaba casi muerto. Le regresamos un esposo y un padre a esa familia, claro que me gustan estas misiones dattebayo - este exhala.
- ¿Por qué eres tan bueno? - hago chocar mi hombro contra el suyo. Este me agarra mi mano y me hace acercarme a sus labios, los cuales beso.
Es un poco rudo nuestro beso, pero al mismo tiempo es dulce, acariciando los labios contrarios.
- Mejor regresemos, es tarde y tengo hambre - logro separarme un poco.
-Tú y tu estomago - rueda los ojos. Asiente y comenzamos el camino de vuelta.
-Voy por Daiki a la academia, ¿tú le informas a Kaka-sensei de la misión? – le pregunto cuando llegamos. Sasuke asiente y nos separamos.
Al llegar a la escuela, me pongo a esperar, pero noto que ya están saliendo los últimos niños, era más tarde de lo que pensé.
Estoy por entrar a preguntar, pero de repente siento que me agarran de mi pantalón, miro hacia abajo sorprendido - umm, ¿Naruto-san? - me doy cuenta que es el pequeño Haru.
-Hey, lo siento, no te vi dattebayo - me agacho a su lado - ¿tus padres no han llegado? - miro a los alrededores.
Niega - pero me dijeron que iban a llegar ponto a bucame – explica - quería decirle que Daiki se fue solo - frunzo el ceño.
- ¿Se fue solo? - asiente.
-... Estaba triste y enojado... dede la última clase - siento un mal presentimiento.
- Iré a buscarlo, gracias Haru-kun, quédate en la academia y espera a tus padres ¿sí? - este asiente y me despide.
Me apresuro a llegar a la casa - ¿Daiki? - lo llamó, pero no contesta, estoy por salir, pensando que no había llegado a la casa, cuando escucho sollozos en el segundo piso.
Tomo aire, pero me apresuro a su cuarto, toco suavemente - ¿Daiki?, hey campeón, me tenías preocupado, ¿por qué no me esperaste en la academia? - este sigue llorando contra la almohada.
Me siento en la orilla de la cama y le acaricio los cabellos - ¿qué pasa Daiki?, ¿ese niño baboso te volvió a decir una pesadez? - el pequeño se encoge y se aleja de mi tacto.
Lo intento otra vez - campeón ¿qué ocurre? - intento volver a acariciarlo, pero este susurra.
- Mentiroso ... - me freno - me mintieron ... men-mentiroso - solloza. Frunzo el ceño.
- Espera Daiki, ¿de qué hablas?, ¿de qué te mentimos? - se estremece, sigue llorando.
Me muerdo el labio, pero no aguanto esto, le acaricio sus cabellos otra vez. Sigue llorando y se remueve inquieto.
-... Ño... ño eres mi papi... ño eres nada mío…- siento como si me hubiera pegado en el estómago y me hubiera dejado sin aire.
Ahora sí que, no aguantándome, lo tomo del hombro para darle vuelta. Al hacerlo, este me golpea lejos mi mano y me mira enojado - ¡me mintieron! …snif... ¡yo ño soy tu hijo! ...- se cubre la carita con sus manos. Se estremece todo su cuerpo, por la fuerza de su llanto.
-Daiki - intento que me mire, le intento apartar sus manos de su cara- ¡ÑO!, ¡ÑO ERES MI PAPI!, ¡ME MINTIERON! - finalmente grita, y me mira con todo su dolor y confusión reflejada en su mirada.
Lo que me deja paralizado es que, no me observa con sus ojitos celestes, sino que con unos ojos rojo sangre. Me mira con el sharingan en ambos ojos.
-... Mierda ...- sólo puedo exclamar. Daiki llora y se cubre los ojos, al parecer, igual le dolía el haber despertado su Kekkei Genkai.
Me levanto y hago las posiciones del Kage bunshin. Al materializarse mi clon, le ordeno rápidamente que busque a Sasuke.
Al voltear a ver a Daiki, este estaba llorando en la cama, hecho una bolita. Me adelanto y pese a sus reclamos, lo abrazo contra mí. Este solloza contra mi pecho.
-Shu ... tranquilo - le sobo su espalda e intento tranquilizarlo – shu ... respira Daiki... sí, así ... tranquilo remolino - le beso sus cabellos y lo abrazo más fuerte, dándole contención.
"¿Qué mierda ocurrió?, ¿qué le causó tanto dolor y confusión, para que despertara el sharingan?", no puedo evitar pensar frenético.
- ¿¡Naruto!?- escucho a Sasuke llegar, transcurridos unos cuantos minutos.
- ¡Acá arriba! - escucho que se apresura en subir.
- ¡Naruto!, ¿qué pasó?, dijiste que era una emergencia - este me ve abrazando a Daiki - ¿qué pasó?, ¿está herido? - se sienta a nuestro lado en la cama y extiende su brazo, dispuesto a revisar al menor.
- No ... despertó el sharingan - nos observamos con Sasuke. Puedo ver la conmoción en sus ojos, pero intenta serenarse y acercarse al menor.
-… A ver, hijo mírame - le pide Sasuke al pequeño – Daiki - este lo mira con sus ojos escarlatas.
- Mierda …- susurra. Exhalo y sigo tranquilizando al pequeño - ¿qué mierda pasó? - niego, Daiki se agarra más fuerte a mi pecho y sigue llorando.
- Campeón por favor dinos, así no podemos ayudarte - le susurro - shu... tranquilo... ¿qué pasó Daiki? - este sigue prendido a mi pecho, pero comienza lentamente a susurrar.
-... Me... me hablaron de... snif... de cómo nacen los bebés - con Sasuke nos tensamos al instante. Nos observamos, había llegado el momento -... que los bebés nacen de las muje-mujeres... snif, me dijeron que... me dijeron que mi mamá murió hace años atrás ... ¿por qué? - levanta su cabecita - ¿por qué me mintieron? - aprieta mi chaqueta, con sus ojos traicionados.
Exhalo largamente -... no te hemos mentido Daiki... sólo... no te hemos dado todos los detalles - lo tomo y lo aparto de mí, lo deposito en la cama frente a mí.
Le echo un vistazo a Sasuke y este sale de la habitación.
- ¿A dónde fue papá? - le sonrío.
- Tranquilo, fue a buscar algo - me pongo serio. Siento como me sudan un poco las palmas, me las seco en mis pantalones, intentando calmarme a mí mismo – Daiki - lo llamo, este me observa un poco asustado - hubiera preferido que pasarán un par de años más, pero, en fin, nunca iba a haber un momento ideal dattebayo - me acomodo y lo miro a los ojos.
- Daiki … ¿qué te explicaron exactamente, sobre la creación de los bebés? - intento ordenarme.
Este frunce el ceño, pero parece concentrarse – me ... me dijeron que el hombe, pone una semillita en la mujer y esta luego florece, para crear un bebé en su estómago - no puedo evitar resoplar divertido. "Bueno, es una primera charla, de seguro luego le enseñan más detalles".
-De acuerdo…- me sonrojo un poco, pero tomo aire - nuestro amiguito, ¿qué forma tiene? - este me mira confuso - tiene una forma recta, como un palo, ¿cierto? - este asiente - bien, las mujeres tienen algo distinto, en vez del amiguito, tienen un ... ehh ...- me masajeo el cuello, incómodo - tienen un agujerito - este asiente lentamente.
Hago un hueco con mi mano - cuando el hombre mete su amiguito - le muestro mi dedo índice - en el agujerito de la mujer, mete su semillita y cómo bien dices, esta florece y se crea un bebé dentro del estómago de las mujeres - este asiente.
- Daiki, esto es lo importante … sólo las mujeres pueden cargar con esta semillita, sólo ellas pueden tener a los bebés en su interior, no los hombres - este parpadea y vuelven a humedecerles sus ojos.
-... Entonces…- lo freno.
- Así funciona la naturaleza y la reproducción, pero ... yo soy una gran excepción a esa regla dattebayo - este vuelve a verme confuso. Vuelvo a tomar aire y le digo - Daiki, técnicamente, yo no soy tu padre…- abre su boca, pero vuelvo a frenarlo - Daiki, yo soy tu madre dattebayo - lo miro directamente, para que pueda ver la sinceridad de mis palabras.
Este parpadea y es ahí que su sharingan desaparece, y vuelve a tener sus ojitos celestes.
- ¿Mi... mamá? … pero, papi tú eres hombe y dijiste que las mujeres tienen a los bebés ... ¡no entiendo! - sacude la cabeza, llorando otra vez.
- Daiki yo ... mi chakra es especial y logró darme las facultades para poder quedar embarazado... tal vez cuando seas más grande, te lo pueda explicar más en detalle. Hasta a mí a veces me enreda-.
- Lo importante y que quiero que comprendas es que, la semillita de tu papá floreció en mi interior y de esta, tu creciste…- me señalo mi abdomen - tú estuviste aquí dentro, por nueve meses, creciendo... eras tan chiquitito como un grano de arroz- se lo demuestro con mi mano, apuntándole el punto exacto, donde él estaba desarrollándose cuando era un feto.
- Luego, me hicieron una pequeña operación y te sacaron de mi interior, cuando ya estabas listo para nacer- me subo mi polera y le señalo la pequeña cicatriz traslúcida, que me quedó de la cesárea.
Este se acerca y la toca suavemente - yo... ¿en verda estaba aquí? – acaricia la cicatriz.
Me río recordando - así es, desde dentro me dabas pataditas, yo podía sentir como te movías dattebayo - este me mira asombrado.
Es en ese momento, en que entra Sasuke. Este me pasa el álbum - ¿qué es eso? - pregunta Daiki.
- Sabíamos con tu papá, que este día llegaría. Así que fuimos acumulando fotos en estos años, para mostrarte la verdad - le abro el álbum y le señalo una foto.
-… ¿Tú...? estabas... ¿gordo? - me río, niego.
- Más bien embarazado, aquí tenía 7 meses de embarazo... faltaban dos meses para que tú nacieras... aquí dentro estabas tú - le señalo mi abdomen abultado.
Daiki acaricia la foto. Le echo un vistazo a Sasuke, "dale tiempo", me modula.
Esperamos, el pequeño va pasando página tras página, viendo las distintas fotos de mi embarazo, luego había fotos de Daiki cuando recién nació. Y de ahí, más fotos a través de estos años, mientras él iba creciendo.
- ¿Por qué? ... ¿por qué me dijeron que mi mamá murió? - sigue viendo el álbum.
- Como te dije, el que un hombre quedé embarazado, es algo imposible ... es un milagro casi - me muerdo el labio, pero continuo - ... nosotros inventamos y propagamos ese rumor, para protegerte - este me observa.
- Si la gente supiera la verdad, podrían tratarte distinto... como un fenómeno... y me destrozaba... me duele el siquiera pensar, que te traten mal por este detalle dattebayo - a este le comienza a temblar el labio, mientras las lágrimas caen por su rostro.
-... Me do-dolía má … snif ... me duele má ... pensar que no eras nada ... que no er-eras mi papi ... ¡que no er-eras nada mío! ... -exclama entre sollozos.
Se me rompe el corazón-... ay Daiki...- lo cargo contra mi pecho y lo abrazo lo más fuerte que puedo. Este se agarra a mí, como si fuera un monito. No puedo evitar que se me escapen unas lágrimas - tú eres mi hijo dattebayo ... mi bebé… esa es la verdad ... y te amo ... mucho…- le susurro. Este asiente contra mi pecho, agarrándome fuerte de mi chaqueta.
Sasuke se sienta a nuestro lado y le acaricia la cabeza al menor.
Nos quedamos a su lado un par de horas, hasta que finalmente, Daiki se queda dormido.
Lo arropo y le beso su cabecita. Salimos de su cuarto, con cuidado de no hacer ruido.
Cuando llegamos a nuestro cuarto, me dejo caer en la orilla de la cama, un poco tembloroso.
-... No entiendo ... ¿por qué despertó el sharingan?, no que para despertarlo ... ¿alguien tiene que morir? - le pregunto a Sasuke, intentando ser delicado con el tema.
Este suspira y mira por la ventana - no exactamente ... una vez el segundo Hokage me lo explicó - frunzo el ceño.
- ¿El segundo Hokage? - asiente.
-Ya sabes, durante la guerra, cuando los reviví usando el Edo Tensei - asiento recordando - él me dijo que, el clan Uchiha es conocido por preferir el poder por sobre el amor, que el clan Senju privilegiaba el amor, pero que eso era incorrecto. Nadie siente más amor que el clan Uchiha, tanto es así, que tuvimos que sellarlo - lo miro aún más perdido.
Sasuke suspira, pero se aproxima y se sienta a mi lado -Tobirama-san me dijo que, cuando un Uchiha siente amor, es como si sus sentimientos contenidos se desataran. Si la causa del amor de un Uchiha se pierde, el dolor despierta un chakra especial en la zona del cerebro, afectando los nervios ópticos - me señala sus ojos - que la manifestación de ello, es lo que conocemos como el sharingan, o el ojo que refleja los sentimientos - parpadeo asombrado, no tenía idea de nada de eso.
- Cuando Daiki pensó que no eras nada suyo, ni su papá ni mamá ... fue como si te hubieran asesinado frente a sus ojos - vuelvo a estremecerme - eso le dolió tanto que, de ese dolor, despertó el sharingan - me muerdo el labio.
-Estará bien... lo ayudaré a dominarlo, lo entrenaremos - asiento, pero sigo estando tembloroso y con la piel de gallina. Me sobo mis brazos- … ¿Naruto? …- comienzo a sacudir mi pierna.
-... Cuando ... cuando me dijo que él no era mi hijo, que no era nada suyo, yo…- me estremezco - sentí que me ahogaba ... Sasuke yo... sí le ocurre algo... si algún día él muere, yo... yo me muero con él- me encojo de hombros.
Desde que Daiki nació, lo supe. Si algo le pasaba, yo me iba a romper de una manera que sabía que no habría vuelta atrás. Hoy sólo me había quedado más claro este hecho.
Sasuke sólo me observa y me aprieta la mano, se la aprieto de vuelta - tú lo pariste... para mí es distinto, pero... juró que haré todo lo que esté en mi mano, para que Daiki muera cuando ya sea un anciano y nosotros ya llevemos años muertos - asiento y le aprieto más fuerte su mano con la mía.
