Holi, ¡gracias por los vistos y comentarios! Bueno, no actualicé antes, porque comencé con las clases y tuve que acompañar a una amiga, durante un momento difícil y por todo eso, se me hizo complicado el poder escribir, en fin, les traigo este capítulo.
Primero, el cargo de Hokage es político y eso provoca que quien lo ostente, su vida y persona, como los mandatarios, estará siempre bajo el foco. Por eso, siento y creo que en la serie original, nada romántico pasó entre Naruto y Sasuke, por el tema de ser Hokage, juego mucho con eso en este capítulo. Espero que lo vean y les guste.
Segundo, sigo jugando con la paternidad de Naruto y Sasuke, poniéndolos en distintas situaciones estresantes, me encanta jeje.
En fin, este capítulo me quedó bien largo, pero es muy especial y romántico. ¡Enjoy!
"No me rendiré, Hokage yo seré"
("On day too late", amv Naruto)
Naruto
- Recuérdame ¿por qué estamos aquí? - le echo un vistazo a Sasuke. Este se encoge de hombros.
- No sé, algo que querían decirnos, ¿Iruka no te dijo nada? - niego.
- Nada, aunque él es el director ahora, pocas veces hace clases - analizo.
- ¿No se habrá metido en líos?, ¿o sí? - hago una mueca.
- Eso es demasiado karma para tan temprano dattebayo - me espanto de sólo pensarlo.
Nuestro niño ya estaba a punto de cumplir 7 años y para mi eterna desgracia, Daiki había descubierto que yo solía hacer travesuras cuando pequeño para llamar la atención. Al menor le gustó y comenzó a hacer también travesuras en casa, en clases y en la aldea.
Daiki era un remolino, aunque era un poco distinto a mí a su edad, era un remolino ordenado. Hacía travesuras y traía a sus profesores de cabeza, pero él mantenía un promedio de notas intachable, era unos de los mejores de la clase, creo que era el mejor.
De hecho, era muy popular en su curso, como era travieso e ingenioso al responder a los profesores, sus compañeritos lo admiraban. Y al ser tan inteligente, se libraba de muchos castigos, ya veía que Daiki iba a ser como Sasuke, todas las niñas tras de él.
Esto podría hacerme mucha gracia, excepto por el hecho de que los reclamos me llegaban a mí. "Ya soy un adulto de 27 años y me siguen castigando como si fuera un niño ... ¡más encima yo no hice nada, sino que fue Daiki!", resoplo incrédulo.
Así que, acá estábamos con Sasuke, en la academia para hablar con el sensei de Daiki, ya que este nos había citado porque necesitaba hablar con nosotros.
"Por favor, que no sea nada malo", nos acercamos a la sala.
No puedo evitar otra vez sentir nostalgia, al recorrer estos pasillos otra vez.
-Creo que es aquí - abrimos la puerta del salón.
El sensei levanta la cabeza, nos mira curioso - ¡ah!, Uzumaki Naruto y Uchiha Sasuke, es un placer al fin conocerlos - nos saluda este. Se ve joven, de seguro cuando ocurrió la cuarta guerra, este era un niño como Konohamaru.
- El placer es nuestro - le estrecho la mano. Este nos invita a sentarnos – bueno ... estamos un poco confusos sobre por qué nos citó aquí... ehh... ¿Daiki volvió a hacer una travesura? - este balancea la cabeza.
- Sí, su hijo es un pequeño bribón muy travieso - me encojo, Sasuke sólo suelta su tan acostumbrado, 'hmpf'- pero no los cité hoy por eso - lo miramos más confusos.
- Entonces ¿por qué nos citó? - le suelta Sasuke de sopetón.
- Bueno - se aclara la garganta y rebusca entre todos los papeles de su escritorio, hasta sacar un rollo - Daiki es muy travieso, es un niño muy risueño y cariñoso, pero además es muy inteligente, me llamaba la atención-.
- Por eso ...- abre el rollo y nos lo muestra - insistí para que le hicieran unas pruebas ... luego de ver los resultados, puedo asegurar que su hijo es un verdadero prodigio - parpadeo confuso, Sasuke inspira lentamente.
Nos echamos un vistazo, esta información no era tan extraña, ya lo sospechábamos desde que Gai-sensei nos lo había comentado, hace un par de años atrás, pero no dejaba de asombrarnos.
- Umm... ¡vaya! ... un poco ya lo sospechábamos - nos señalo con el moreno - umm ... y ¿cuál es el paso a seguir? - pregunto.
- ¿Por qué dicen que lo sospechaban? - nos pregunta el sensei.
Le echo un vistazo al moreno, este suspira - porque es más avanzado que otros niños, lo notábamos, además …- vuelve a suspirar- es un Uchiha, lo tiene en la sangre, mi hermano mayor también era un prodigio - el sensei vuelve a parpadear y creo que es ahí, que vuelve a caer en cuenta con quienes estaba hablando.
-... Cla-Claro, su hermano era Uchiha Itachi ... claro, tiene sentido…- parece quedarse pensativo, Sasuke se aclara la garganta y el sensei vuelve a saltar, entre sorprendido y apenado.
Por debajo de la mesa, le mando una patada a Sasuke. Este me mira elevando una ceja y le hago una seña imperceptible en dirección al sensei, el moreno rueda los ojos.
-Umm, bueno, ¿qué tenemos que hacer? - trato de guiar la conversación. El joven rebusca entre sus papeles y nos pasa unos rollos.
Al desplegarlos, vemos que son una especie de permiso.
- Firmen aquí y nos dan la autorización de hacer avanzar a Daiki de grado, en dos años puede graduarse y tal vez en otro año hacer el examen Chunin - frunzo el ceño y aparto el documento.
- No - el sensei me mira confuso, pero Sasuke me apoya negando con su cabeza.
- Umm ... no entiendo Uzumaki-san, ¿no quiere que adelantemos a Daiki? ... su talento se va a desperdiciar en este grado - vuelvo a negar.
-... Como le dije, ya lo habíamos conversado con Sasuke - señalo al moreno - no queremos apartar a nuestro hijo y hacerlo sentir distinto a los demás - el sensei vuelve a fruncir el ceño.
-... Disculpen, no lo entiendo, él es distinto ... no podemos negarlo - Sasuke vuelve a bufar molesto.
- ¿Entonces quiere excluirlo?, ¿marcarle un blanco en la espalda y separarlo del resto? - nos quedamos en silencio. Intento tranquilizarme y hacerle entender a este profesor.
-... Mire, no queremos frenar a nuestro hijo, nosotros mejor que nadie sabemos lo inteligente, travieso y poderoso que es, ¡y nos llena de orgullo dattebayo! - apoyo una mano en mi pecho - ... pero también sabemos cómo se siente que te traten diferente ... que te vean diferente... incluso con temor y ¡no deseamos eso para Daiki! …- me quedo callado, meditando en mis recuerdos.
- Tal vez eso nos fortaleció dattebayo, no lo voy a negar, pero a un gran costo y tras muchos errores de por medio. Queremos algo mejor para nuestro hijo - tomo aire, intentando ordenarme - cuando noté que Daiki caminó y habló antes de tiempo, ¡no lo detuve, lo apoyé dattebayo! – le cuento.
- Cuando notamos que tenía mucha energía, comenzamos a entrenarlo en lo más básico del taijutsu …- me muerdo el labio, señalándolo - tal vez puedan enseñarle de una forma más personalizada, tal vez dándole exámenes más difíciles, pero Daiki tiene sus amigos aquí, él es feliz aquí. Merece disfrutar su infancia dattebayo - nos observamos con el sensei.
Pasan unos cuantos segundos intensos, pero finalmente este exhala.
- Negarle un ninja activo a la aldea… ¿no creen que es egoísta? - antes de siquiera poder reaccionar, noto un borrón a mi lado y al minuto siguiente, observo como Sasuke tiene agarrado del cuello de la polera al sensei.
-... Sas ... ¡Sasuke!, ¿qué haces?, ¡suéltalo dattebayo! - me levanto e intento frenarlo. El moreno ni se inmuta, mira furioso al joven profesor que está prácticamente orinándose en sus pantalones.
-... Me hablas de la aldea ... que soy egoísta ... la aldea hizo que mi hermano se convirtiera en un traidor ... hizo que liquidara a todo su clan ... que los matara con sus propias manos …- trago saliva e intento otra vez apartarle el brazo, pero este ya estaba con su sharingan activado.
El profesor se veía blanco y sudaba la gota gorda - no sabes lo que significa ir y asesinar a otros en batalla ... nunca has matado a nadie, me puedo dar cuenta - este traga saliva, mirándolo aterrado. Sasuke lo mira con su aura oscurecida.
- Daiki puede ser fuerte e inteligente, pero sigue siendo un niño ... ríe y sueña como un niño ... sí lo exponemos a eso, nunca va a volver a ser el mismo ... no pude hacer nada por mi hermano, pero no dejaré que mi hijo sufra ese destino - Sasuke suelta de golpe al hombre, que cae pesadamente al suelo.
Antes de poder frenarlo, este sale hecho un témpano del salón. Exhalo largamente, pero lo dejo marchar, lo mejor era que se relajara un poco solo.
Me aproximo al sensei que sigue tirado en el suelo y lo ayudo a levantarse - ... así que los rumores si eran ciertos ... es un cri-criminal, ¡un ninja renegado! - medio susurra, medio grita aterrado. Frunzo el ceño.
- No lo golpeo ahora mismo, solamente porque usted no conoce a Sasuke dattebayo - este me mira alarmado - usted no sabe todo lo que ha tenido que sufrir y soportar ... - exhalo, cruzando mis brazos.
- Mire, no le voy soltar la historia de nuestras vidas dattebayo, pero tenemos razones para querer a nuestro hijo aquí, a salvo y rodeado de amigos, siendo un niño feliz de siete años …, pero tampoco queremos negarle su potencial. Si usted puede ofrecerle material extra, ¡estupendo!, si no, lo entrenaremos nosotros mismos - el sensei traga saliva, pero me asiente.
-... Consultare con mis superiores - asiento. Luego me retiro.
Avanzo por la aldea, pero no veo al moreno. Antes de darme cuenta, mis pies se dirigen solos hacía mi destino, al llegar al pequeño muelle, lo veo de pie mirando el lago. Me acerco por detrás y en un acto instintivo, lo rodeo con mis brazos, apoyando mi mentón en su hombro.
Este no reacciona al principio, pero luego me acaricia mis brazos que lo rodean.
Sasuke exhala largamente - ... cuando creo que lo he superado ... y luego pasan estas cosas ... - beso su mejilla, este vuelve a suspirar y cierra los ojos. Noto como se apoya más contra mí.
-Tal vez nunca lo superes y eso no está mal …- pienso mis palabras cuidadosamente - todos enfrentamos el dolor de manera distinta ... sólo espero que algún día puedas recordarlos en paz ... sé que eso hubiera querido Itachi dattebayo - este se voltea y apoya su frente contra la mía.
Nos quedamos así un rato, con los ojos cerrados e intentando brindarnos calma uno al otro.
Luego Sasuke susurra - ese sensei era un idiota ¿no crees? - me río.
-Eres un emo insufrible - no me aguanto más y lo beso. Este me devuelve el beso e intento brindarle apoyo y calma.
Por fortuna, noto como el moreno se relaja antes mis caricias y mis besos.
Es así como regresamos a la casa.
Sasuke
Han transcurrido unos meses y por fortuna, la academia accedió a darle a Daiki desafíos académicos más acordes a sus capacidades, pero socialmente, le permitieron quedarse en el mismo grado.
Nosotros también le íbamos enseñando un poco más personalizado, aunque más que todo, le enseñábamos sellos, conceptos del chakra y taijutsu.
El pequeño remolino era rápido para aprender, pero no por eso era más orgulloso, no. En una ocasión había podido presenciar cómo había ayudado a su amigo Haru, con un sello que Daiki ya dominaba, pero que a su amigo le costaba.
Fue ahí que vi orgullo en los ojos de mi hijo, cuando pudo enseñarle al otro menor y ver que lo había hecho bien.
"En eso es desinteresado como Naruto", no puedo evitar sonreír.
Al entrar a la oficina de los Anbus, estos me asienten. Por lo general, solía trabajar solo, me acomodaba más, pero en los últimos meses Kakashi me había dejado más responsabilidades que involucraban, muchas veces, operaciones secretas con la organización.
-Uchiha-san - frunzo el ceño, pero me volteo. Noto que es uno de los ancianos del consejo, no lo había notado acercarse.
"Serán viejos, pero todavía tienen sus habilidades", le hago una pequeña reverencia con mi cabeza - Uchiha-san, ¿nos permitiría un minuto de su tiempo? - vuelvo a fruncir el ceño, pero no tenía muchas más opciones, así que asiento y lo sigo.
Este me lleva a su oficina, donde noto a la otra señora de edad del consejo, "¿cómo es que siguen vivos?, aunque aún no me sé sus nombres", no puedo evitar pensar.
- Siéntese Uchiha-san, somos los que encabezamos el consejo en conjunto con el sexto Hokage y Shikamaru-san. Tal vez no nos recuerdas, él es Mitokado Homura - señala la abuela al otro señor de edad - y yo soy Utatane Koharu - me siento y sólo les asiento.
- Bueno, ya llevamos muchos años en esto, el próximo año ya nos vamos a jubilar…- "ya era hora"- pero antes de hacerlo, nos gustaría dejar asegurado el futuro de nuestra aldea, para estar más tranquilos - vuelvo a asentir, sin tener idea de a donde quieren ir a parar.
Me remuevo incómodo, aunque intento que no se note. No era fan del consejo de Konoha, sabía que ellos habían sido categóricos en condenarme como un ninja renegado, pero siendo justos, no les iba a reclamar eso.
Lo que me incomodaba es que sabía que, por mi culpa, ellos habían culpado a Naruto de la bondad que tuvo la quinta Hokage en todo el asunto de mi captura. Además, que siempre quisieron tenerlo con correa a Naruto, tener al Jinchuriki bajo sus narices, vigilado.
-... Bueno ... - el viejo se aclara la garganta - tenemos conocimiento que nuestro actual Rokudaime Hokage, Hatake Kakashi, se va a retirar…- parpadeo confuso, me enderezo sobre mi silla.
"¿Kakashi se va a retirar?... él no nos ha dicho nada…", pienso frenético.
-Y él no has comentado que desea que su sucesor sea Uzumaki Naruto, quien ha estado realizando un gran trabajo como Jounin los últimos años …- levanto la cabeza de golpe.
Vuelvo a parpadear confuso, pero luego mis ideas se van aclarando y no puedo evitar la sonrisa que se me expande por mi rostro. Miro hacía la ventana, meditando sobre la noticia, pero me siento cálido, me siento orgulloso del Dobe, aunque no se lo iba a decir.
-... Se nota que le agrada la noticia…- vuelvo a mirar a los ancianos e intento recuperar mi seriedad.
-... Así es ... conozco de cerca a Uzumaki Naruto, sé que es una buena persona, un buen shinobi y que va a ser un buen Hokage - les digo con seguridad.
Ellos intercambian una mirada y luego la anciana, Koharu-san, me mira más seria.
-... Entendemos que ustedes se conocen desde muy cerca …- frunzo el ceño. Al observarlos, algo parece cambiar en el ambiente, no puedo evitar tensarme.
Los miro con seriedad - no soy de indirectas, ¿qué quiere preguntarme?, no estoy para juegos - les hago frente.
Estos exhalan - sabemos que comparten cama ... que mantienen relaciones sexuales entre ustedes - hace aspavientos Homura-san, ni siquiera se esfuerza en disfrazar su asco.
Aprieto mis puños, hasta el punto en que se me ponen blancos mis nudillos.
- ¿Qué pasa con ello? - casi me rechinan los dientes.
La anciana exhala y me mira fijamente - a ver, te diremos las cosas sin adornos y de frente. Eres un ninja que desertó de la aldea, que atentó contra ella y contra las otras naciones ninjas, te uniste a ´Akatsuki´…- me señala.
-Tú perfil no es el mejor, te toleramos porque eres un Uchiha, alguien extraordinariamente fuerte. Es mejor tenerte para nosotros - se moja los labios y ya en este punto, tengo que controlarme para no lanzarle un Chidori - pero que alguien así, se esté enredando en la cama del posible nuevo Hokage, es inaceptable - me levanto y paseo por la sala, aun así, controlo mi genio.
-… ¿Así que el problema soy yo? - el anciano niega.
- No exactamente, tampoco es honorable que el futuro Nanadaime Hokage, sea homosexual, eso tendrá que quedar fuera de los registros oficiales - me detengo y me volteo, mirándolos sulfurado.
- Ustedes son los que me dan asco ... ¡son unos putos homofóbicos! - me dirijo hacía la puerta, ya no quería seguir viéndolos si quiera.
- Mira Uchiha, en su intimidad pueden hacer las perversiones que quieran - casi destruyo el pomo de la puerta - pero, públicamente, necesitamos que Naruto admita que ustedes son sólo amigos ...- 'hmpf' suelto desdeñoso, abro la puerta de un tirón y cuando ya voy a salir, la anciana vuelve a abrir su maldita boca.
- ¿Le negarás su tan ansiado sueño a tu amado? - me quedo paralizado.
No puedo moverme, la anciana me había sujetado donde ella sabía que más me afectaba. Ni siquiera si me hubiera sujetado de las bolas, me hubiera dolido tanto.
-... Sabemos bien el camino que ha recorrido el joven Naruto ... admitimos que nos hemos equivocado con él, ha hecho un camino admirable, es un digno shinobi, un digno héroe de la aldea ... Su leyenda se expande alrededor de todas las naciones ninjas, es querido y respetado por todos …- cruza sus manos, levantando su filosa mirada.
- Su único fallo, fue en ser un cabezota respecto a ti…- comenta contundentemente - ahora entiendo un poco mejor el por qué ... uno por amor se vuelve muy irracional - no me he volteado, sigo mirando hacía el pasillo y aprieto con todas mis fuerzas el pomo de la puerta.
Llego a sentir que me hago sangrar la mano, de lo fuerte que aprieto.
-Necesitamos que públicamente, Naruto admita que es heterosexual ... que admita que son sólo amigos ustedes dos ... no debería ser tan difícil, tú ya lo engañaste y te fuiste a tener un hijo con una mujer extrajera ¿no?, de ahí salió ese chiquillo peli negro - "suficiente".
Me volteo y agarro del cuello a la condenada anciana, la observo con mis ojos destellantes y rojizos.
Esta me mira un poco ahogada - le dejaré algo muy en claro. Me puede escupir, me puede insultar ... puede hablar pestes del amor que le tengo a Naruto... pero no se atreva a hablar de nuestro hijo con su boca repleta de mierda, ¿entendió? - esta resuella, ahogándose y llevando sus manos a su cuello.
El anciano me mira serio, al parecer estaba evaluando si llamar a alguien o no, pero cuando la anciana asiente, la suelto de un tirón. Esta cae como peso muerto al suelo. Homura-san corre a auxiliarla.
Estoy por retirarme, cuando el viejo me observa.
- El consejo no aprobará a un Hokage homosexual y que se acuesta con un ex ninja renegado ... ¿cuántas veces más lo vas a hacer cargar tus fallas? - me vuelvo a detener, sus palabras son como dagas en mi cuerpo - ¿cuántas veces más lo vas a hacer sufrir por ti? ... ¿eso te da placer? ... si eso es tu definición de amor, es bastante enfermo - siento que se me estrujan las entrañas.
- Recuerdo bien como Naruto gritaba que él iba a ser Hokage desde que era un niñito, ese es su más grande sueño ... ¿realmente le quitarás eso? - salgo de la habitación y corro por los pasillos.
Cuando salgo fuera de la torre Hokage, corro hacía un tacho de basura y vomito fuertemente. Un par de minutos después, luego de escupir lo último, me limpio y me quedo mirando a la nada.
"Esto no puede estar pasando", me agarro la cabeza.
Cada vez que pensaba haber superado mis fantasmas y haberlos dejado en el pasado, estos volvían aparecer y arruinar algo.
"Maldición...", echo mi cabeza hacia atrás, golpeándola un poco contra la pared.
"¿Cuántas veces más lo vas a hacer cargar tus fallas?", cierro los ojos.
Naruto
-... Jack el intrépido, se detuvo frente a su adversario, ambos se analizaron por un par de minutos, sin apartar la vista del otro…- miro fijamente a Daiki, ambos nos reímos.
Me acomodo en la cama y vuelvo a dirigir mi vista hacía el libro de cuentos. Daiki observaba las ilustraciones, mientras me escuchaba leerle la historia.
- Fue sólo un segundo, apenas una de las hojas de un árbol cercano cayó, ambos se precipitaron sobre el otro…- Daiki se levanta emocionado e intenta mirar de más cerca, las ilustraciones del libro de cuentos.
- Hey, con cuidado, me aplastas mis costillas dattebayo - me vuelvo a acomodar.
- Jeje, lo siento papi, ¡pero sigue!, ¡sigue! - salta emocionado.
Lo miro con una gotita cayendo de mi cabeza, se supone que el objetivo de esto, era leerle para que se durmiera y en vez de eso, sólo estaba logrando despertarlo más.
"Eso me pasa por elegir un cuento que hasta a mí me emociona", vuelvo a buscar la página, cuando escucho que la puerta de entrada se abre.
- Sasuke, ¡¿eres tú?! - le grito. Escucho que sube y abre la puerta del cuarto.
- ¡Papá! - Daiki sale de debajo de las sábanas y se acerca a Sasuke. Este le sonríe, sentándose en el borde de la cama.
- Hey, ¿en qué están? - frunzo el ceño, su voz estaba débil, por lo menos, Daiki no nota nada.
- Papi me está leyendo el cuento de 'Jack, el …´, jeje no puedo decirlo - se lleva la mano a su cabeza, riéndose. Ambos le sonreímos.
- Intrépido Daiki, es una palabra un poco difícil, descuida - le digo. Sasuke resopla divertido, pero noto que tiene la cabeza en otro lado - bueno, ¡a dormir Daiki! - le abro la cama y lo arropo.
- ¡Pero papi!, ¿y el cuento? - se queja el menor.
- El final lo dejáremos para mañana dattebayo - lo arropo bien, besándole su cabecita y nos despedimos.
- Bien, pero mañana ¡sí o sí! - me río.
- Lo prometo, duérmete campeón - cierro la puerta.
Al voltearme a ver a Sasuke, este seguía viéndose perdido.
- ¿Sasuke?, ¿qué te ocurre dattebayo? - intento tomarle la mano, pero este ni siquiera reacciona ante mi toque - ¡Sasuke! - ya le jalo de su cabello.
Este frunce el ceño, pero no está enojado conmigo - ... tenemos que hablar- antes de poder exclamar nada, este se adelanta y baja hacía la cocina.
Levanto las manos al cielo exasperado, pero lo sigo. Cuando nos sentamos, este se saca su capa y se deja caer pesadamente sobre la silla.
-Te van a nombrar el Séptimo Hokage - suelta de un tirón. Sólo puedo quedarme viéndolo embobado.
La noticia no me hace sentir nada, la verdad es porque fue tan repentino, que mi cerebro va imbécilmente lento, muy lento.
- ¿No me escuchaste Dobe? - parpadeo y me echó hacia atrás, sobre el respaldo de la silla.
-... Yo ehh …- me paso las manos por mis cabellos -... ¿qué?, ¿qué fue lo que...? - intento que mis ideas se coordinen, pero era como si me hubieran dado una descarga de energía y esta hubiera fundido todos los cables de mi cerebro.
Sasuke exhala cansado - eres un usuratonkachi- se masaje las sienes.
Vuelvo a parpadear como payaso y luego me entra su insulto - ¡Teme! …- vuelvo a parpadear, cuando otras dos de mis neuronas se alinean. Me adelanto sobre la mesa y lo agarró del cuello de su polera, acercándolo a mi rostro - ¿¡ME VAN A NOMBRAR HOKAGE!?- grito eufórico.
- ¡AY NARUTO!, ¡SUÉLTAME DOBE! - Sasuke me aparta el rostro lejos.
- Es que ... es que …- me paseo por toda la cocina, casi arrancándome el cabello de mi sorpresa y éxtasis - es que... ¡SASUKE! - me volteo a verlo y lo zarandeó de sus hombros emocionado - ¡ME VAN A NOMBRAR HOKAGE DATTEBAYO!, ¿PUEDES CREERLO? - me río feliz, sentía como toda mi antigua energía me desbordaba, me brillan los ojos.
- Mi sueño se hará realidad ... al fin... ¿¡SASUKE, PUEDES CREERLO!? - vuelvo a zarandearlo y pasearme por toda la cocina.
- ¡Ay Naruto!, ¡cállate!, ¡vas a despertar a Daiki! - este se acomoda la ropa, viéndose molesto, pero no me importa.
-Tú todo serio, pensé que era una mala noticia, pero ¡esto es increíble dattebayo! - me volteo a verlo otra vez, la sonrisa casi rompiéndome la cara, de lo amplia que la tengo - ¡tenemos que celebrarlo!, ¡comamos ramen!, ¡NO, YA SÉ!, ¡emborrachémonos! - vuelvo a saltar emocionado, pero luego se me van ocurriendo más ideas.
- ¡NO, MEJOR!, ¡tengamos sexo acá en la cocina o en el living!, ¡NO, MEJOR!, ¡HAGAMOS TODAS DATTEBAYO! - me cuelgo a Sasuke, abrazándolo y besándolo con las emociones a mil.
Este apenas tiene tiempo de poder sujetarme y devolverme el beso.
Lo atraigo hacía mi cuerpo y a tientas, aparto todas las cosas de la mesa de la cocina y me subo en esta. Abro las piernas y las envuelvo en la cintura del moreno, mientras también lo envuelvo con mis brazos, besándolo de manera demandante.
-... No ... Naruto - jadea este, intentando separarse. Desciendo mis manos hacía su trasero.
-Vamos Sasuke, ¡esto hay que celebrarlo!, ¿qué mejor que haciendo el amor? - le susurro ya excitado, presionándome más contra el cuerpo del moreno - ¿o quieres que lo hagamos en nuestro cuarto? - se me ocurre preguntarle.
Este parece ceder, pero luego de un tirón, se separa. Antes de poder preguntarle, este apoya su única mano en mi rostro, creyendo que me va a besar, cierro los ojos y me acerco, pero noto como este me vuelve a alejar.
Confundido, abro los ojos, este me estaba mirando seriamente - vamos Teme, ¿qué pasa? - este suspira y me observa triste.
-... No te he contado todo - sólo lo observo más confuso -... te darán el puesto, pero tienes que admitir públicamente que eres heterosexual y que nosotros sólo somos amigos, esa es la condición - dejo caer mis brazos.
-… ¿Qué? …- me quedo en blanco.
-…Y tú vas a aceptar- me quedo boca abierto.
-... ¿Qué yo? ... ¿tú...? - me tapo la cara, inspiro lentamente y al volver a verlo, dejo salir todo - ¿¡QUÉ!?, ¿¡qué mierda significa eso dattebayo!?- Sasuke exhala y se aleja de mí.
-... Públicamente no quieren que el nuevo Hokage sea homosexual y menos que se esté acostando con alguien, que en el pasado fue un ninja renegado - me quedo boca abierto - y tú aceptarás esa condición - este se encoge de hombros - de puertas para afuera podemos mostrar otra faceta, pero aquí todo será normal, seguiremos juntos - niego con la cabeza.
- Pero tengo que mentir ... ¡decir que no te amo!, ¡NO!, ¡no lo haré dattebayo! - me cruzo de brazos - ¡yo te amo y tenemos un hijo juntos!, ¡a la mierda los demás! - este niega.
- Daiki es MI hijo - lo miro sin aire - eso sale en los registros. Nosotros no estamos casados, ningún papel nos une, sólo nuestra palabra - se vuelve a encoger de hombros - podemos mentir, aquí en nuestro hogar, será nuestro asunto privado - no puedo evitar echarme un poco para atrás, ante la rudeza de sus palabras.
Trago duro y me quedo mirando a la nada.
Noto como Sasuke se adelanta y me toma la mano - sé que todo por lo que Itachi luchó, estará a salvo si eres tú el Hokage ... yo sé que serás un gran Hokage, tú te mereces esto, ¡no dudes ahora! - se adelanta y me besa la mejilla - es sólo una mentira para tapar a los viejos del consejo - me acaricia el dorso de mi mano.
Lo observo, este me miraba con su tranquilidad y seriedad de siempre, pero podía notar algo oculto tras sus ojos ónix, podía ver dolor.
Me dan ganas de llorar- Sasuke …- este me sonríe de lado y da otro apretón a mi mano -... estoy un poco cansado, me iré a la cama … felicidades Dobe - me vuelve a besar en la mejilla y luego se va, se va y yo me quedo con un hueco gigante en mi corazón.
Me dejo caer sobre una de las sillas de la cocina y me quedo en blanco. "... ¿Tengo que elegir entre mi sueño y Sasuke? ... ", vuelvo a quedar en blanco.
Sentía como toda mi energía anterior era drenada de mi cuerpo, me apoyo contra el respaldo de la silla y trago duro, sintiendo como mi garganta se cierra y arde por mi llanto contenido.
"¿Por qué siempre me hacen elegir entre mi sueño y tener a Sasuke conmigo? ...", me muerdo el labio.
En el pasado me era tan fácil exclamar que lograría obtener ambas cosas, mi sueño y a mi amigo de vuelta, pero esto se sentía diferente. Yo siempre había sido sincero sobre quien era yo, cuales eran mis deseos y aspiraciones, pero ahora me pedían que mintiera sobre la verdadera naturaleza de mis sentimientos.
Me sobo los brazos y parpadeo fuertemente, intentando que las lágrimas de confusión no se derramarán.
"¿Por qué?... ¿por qué tengo que elegir? …", con un fuerte ademán, golpeo el salero de la mesa, que sale volando y se estrella contra la pared. Esto provoca que el frasco se reviente en miles de pedazos.
Me tapo la boca con mi mano, reteniendo mi llanto y mi enojo. "Maldición...", me quedo lamentándome por otra media hora más ahí.
Sintiéndome como una cáscara de mí, limpio el desastre del salero y subo a nuestro cuarto.
Noto que está todo apagado y el moreno se encuentra en su esquina de la cama, con las sábanas tapándolo hasta el cuello.
-... ¿Sasuke? ...- pregunto con un nudo en mi garganta, el moreno no me contesta. Me muerdo el labio, pero con cuidado me subo sobre la cama y me acerco a él - ¿Sasuke? - lo intento de nuevo, pero no me contesta.
El nudo en mi garganta se intensifica. Al parecer, el moreno estaba durmiendo, pero una parte de mí, la parte que había aprendido a diferenciar cada mueca y expresión del moreno, sabía que el peli negro no estaba realmente dormido, sino que estaba fingiendo.
Suspiro y me aparto. Salgo del cuarto y al llegar a la entrada, me calzo mis sandalias y salgo de la casa.
Termino deambulando por la aldea, sintiéndome totalmente perdido, aunque antes de poder razonarlo, mis pies de forma individual, comienzan a dirigirse a la casa de Shikamaru.
"Él tiene que saber algo de todo esto", pienso frenético.
Es de esta manera que recorro rápidamente las calles iluminadas por los faroles, hasta llegar a la casa del moreno.
-…Umm ... ¿Naruto?, ¿qué haces aquí? - me pregunta el de coleta, luego de tocar a su puerta.
- Hey Shikamaru, siento molestarte a las once de la noche …- comienzo, este niega.
- Descuida, la verdad es que estamos despiertos desde hace horas, Shikadai está enfermó y con vómitos - este suspira - ser padre es problemático - asiento.
- Sí ... lamento que se esté sintiendo mal - me muerdo el labio, pero me atrevo a decirle - Shikamaru, sé que es un mal momento, pero necesito preguntarte algo dattebayo - este eleva una ceja y asiente - ¿tú sabes algo sobre qué quieren nombrarme Hokage, pero con la condición de que reniegue de mi relación con Sasuke y mi orientación sexual? - le pregunto de un tirón, antes de pensarlo mucho y dudar.
Este se queda de piedra y parece que todo el sueño se le desaparece.
- ¿Tú...?, ¿cómo...? - suspiro desanimado.
- Así que es verdad - me muerdo el labio.
Este se adelanta - ¡espera Naruto!, ¿cómo...?, ¿cómo te enteraste?, no tenías que enterarte, llevamos semanas luchando con los señores del consejo, para hacerlos cambiar de opinión - me masajeo el cuello.
- ¿Llevamos? - este asiente.
- Sí, con Kakashi-san, este quería nombrarte su sucesor, pero cuando planteamos la idea, los señores del consejo comenzaron a oponerse y a decir esas ideas conservadoras - asiento lentamente.
-... No desconfío de ti Shikamaru, sé que eres mi amigo y sé que me habrás defendido, es sólo que …- exhalo cansado - nada dattebayo, te dejo descansar hombre, nos vemos - comienzo a irme.
- ¡Naruto! - pero no me volteo, sólo sigo deambulando por la aldea.
Mientras camino, no puedo evitar recordar los paseos en solitario que solía tener cuando pequeño. Esas caminatas por las tardes, luego de que todos los niños fueran recogidos por sus padres y yo me quedaba solo en el parque de juegos.
Recordaba tan bien como se sentía ... era un sentimiento tan agonizante y angustiante, saber que no importaba cuanto caminara; llegaría a un hogar sin padres, sin hermanos, sin nada. No importaba cuanto caminara, a nadie le despertaba un sentimiento de comprensión, todo lo contrario, sólo rechazo.
En esas caminatas, siempre al levantar la cabeza, veía las estatuas de los rostros de esos grandes shinobis, esos grandes héroes. Me hacían sentir a salvo.
Al escuchar hablar de ellos con tanta devoción, pensaba en cómo se sentiría esa fama ... ser aceptado y admirado. No más rechazos, no más caminatas solitarias, no más dolor.
Me revuelvo los cabellos frustrado y me dirijo de vuelta a casa.
Al entrar, la oscuridad me recibe y me dejo caer en el sillón de la sala.
No sé cuánto tiempo permanezco aquí, pero cuando no llego a nada y estoy por ir a acostarme, me fijo en el librero y como de este sobresale un libro, no, no un libro, un álbum.
Llevado por un instinto, me acerco y al tomarlo, me fijo que es el álbum de fotos que le preparamos a Daiki.
Me siento y voy pasando las páginas. Veo fotos que le había obligado a sacarse a Sasuke, por lo general, tenía que agarrarlo y que saliera en la foto conmigo.
Veo fotos de mi embarazo, como iba creciendo mi abdomen. Luego fotos de Daiki de bebé; sus primeros baños, las primeras veces comiendo y jugando.
No puedo evitar reír cuando veo una del menor haciendo un puchero igual a los que hacía Sasuke. Finalmente, veo otras fotos con los tres juntos ... nuestra familia.
Una lágrima cae por mi mejilla. Me la limpio y cierro el álbum, ya sin dudas.
Al entrar al cuarto, veo que la figura del moreno sigue acurrucada en su rincón. Me quito el exceso de ropa y me meto bajo las sábanas.
Rodeo la cintura del moreno y lo abrazo, escondiendo mi rostro en la curvatura de su cuello, respirando su olor corporal.
-... Umm, ¿Naruto? - comienza a despertarse este, yo sólo lo abrazo con más fuerza.
- No aceptaré la condición dattebayo - este se tensa.
- ¿De qué hablas Naruto?, tienes que aceptar, es el único modo en que te nombren Hokage, de cumplir tu sueño - niego, con mi rostro presionado contra su espalda.
- No quiero renunciar a ti, tú y Daiki son mi familia dattebayo ... cuando era un niño, lo único que deseaba era tener una familia, era sentirme querido …- lo aprieto más contra mí - dejar de sentir ese od-odio hacía mi …- me tiembla el labio y no puedo refrenar las lágrimas que me mojan las pestañas.
Me aprieto aún más contra la espalda del moreno - de-dejar de sentirme que no era na-nada …- inspiro con dificultad, Sasuke no mueve un músculo - por eso quería ser Hokage, para que la gente me reconociera, sigo deseándolo, pero no a este costo, no mientras signifique renegar de ti y de Daiki - vuelvo a inspirar.
-Gracias a ustedes, sé lo que es tener una familia ... sentir este amor y protección, no quiero perderlo dattebayo ... no quiero - susurro.
Tras unos pocos segundos, noto como Sasuke se voltea y me rodea con su brazo, no puedo evitar querer esconderme en su pecho.
Noto como este me besa la frente y yo me siento protegido - usoratonkachi- susurra este, yo sólo me río un poco histérico y lloroso - tú eres mi familia Naruto, no me queda nadie más, sólo tú y Daiki - me besa los cabellos.
-... Sentía que volvía a hacerte pagar mis errores, tal vez soy egoísta, pero no quiero que me alejen de ti ... porque si no estás conmigo ... yo volvería a perderme ... necesito tu luz para guiarme- me susurra.
Aprieto su polera en un puño - yo tampoco quiero que me dejes dattebayo - le susurro.
-Te lo prometí hace cinco años, que no volvería a fallarte y a dejarte- asiento, recordando otro momento de nuestras crisis.
Esa noche nos quedamos así, abrazados y protegiéndonos uno al otro.
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A la mañana siguiente, no podemos evitar estar un poco tensos, pero cuando Sasuke me dirige una mirada, preguntándome con sus ojos si seguía todo bien, le asiento, estaba decidido.
Luego de dejar a Daiki en la academia, nos acercamos a la torre Hokage e ingresamos a la oficina de Kaka-sensei.
- Chicos …- frunce el ceño - los veo serios, ¿todo bien? - levanto la cabeza y le hago frente.
- Necesito que junte a todo el consejo, ahora dattebayo - el peli plateado eleva una ceja, pero cuando le echa un vistazo a Sasuke y lo ve tan o más serio que yo, el mayor suspira.
- Creo que no me gustará, pero de acuerdo ... ¡Shikamaru! - esperamos un par de minutos, hasta que el de coleta ingresa.
Al instante, Shikamaru me echa un vistazo, pero luego vuelve a dirigirle su atención a Kaka-sensei - ¿sí? - el peli plateado nos echa una última ojeada y luego suspira.
-Reúne al consejo por favor - Shikamaru no puede evitar quedar un poco tieso y disimuladamente me echa una ojeada tras su hombro -... que problemático...- finalmente exclama y se da la vuelta para marcharse.
No tenemos que esperar mucho, tras 20 minutos, estamos todos reunidos en una sala. El mayor me anima a hablar, pero no puedo evitar percibir las miradas de los viejos del consejo hacía Sasuke y que se intercalan con miradas hacía mí.
Exhalo fuertemente y me levanto, decido ir al grano - me he enterado recientemente, que este consejo tiene las intenciones de querer nombrarme el próximo Hokage - Kaka-sensei le dirige una rápida mirada al de coleta - no importa cómo me enteré, pero lo hice dattebayo - tomo aire, pero no tengo más dudas en mi corazón.
- Vengo aquí hoy, a decirles de frente, que yo soy homosexual - los viejos se remueven, pero sigo sin sentirme afectado - vengo a decirles que Sasuke es mi pareja y yo lo amo, no me importa lo que el resto opine dattebayo, no voy a dejarlo - vuelvo a dirigirme a los viejos, sabía que eran ellos el problema.
- No pienso renegar de él, ni de mi sexualidad, ni del hijo que criamos juntos. Si ese es el precio para convertirme en Hokage, entonces es un precio que no estoy dispuesto a pagar- me levanto y me retiro, noto como Sasuke les bufa despectivo a los ancianos y me sigue.
Cuando sé que ya nadie nos ve, me freno y me obligo a tomar una larga bocanada.
Noto como Sasuke me apoya su rostro en el hueco de mi cuello, su aliento cálido haciéndome cosquillas - eso fue increíble - me besa el cuello.
Cierro los ojos, pero dejo que esta sensación me llene. Me sentía bien, esto había sido lo correcto - vamos a la casa - lo beso de vuelta.
Es así que cuando ya estamos por salir de la torre, Shikamaru llega corriendo tras nosotros - ¡chicos!, ¡diablos, esperen! - este se frena, lo miramos confusos.
- ¿Qué pasa Shikamaru?, sinceramente no tengo ganas de hacer una misión ahora - le comento. Sólo quería llegar a la casa y acurrucarme contra mi moreno.
- Los señores del consejo quieren decirte algo, por favor regresa - hago una mueca.
- ¿Qué?, ¿me van a sancionar?, no tengo ánimos para eso dattebayo - ruedo los ojos. El de coleta niega.
- Sólo ... escúchalos - exhalo largamente, pero haciendo una mueca, regresamos.
- Aquí lo traigo - comenta Shikamaru.
Me cruzo de brazos y los observo - ¿qué ocurre?, pensé que ya les había dejado bien clara mi postura - los viejos se echan una mirada, pero luego me observan.
- Seremos francos contigo Uzumaki, no nos gusta que seas homosexual y que te acuestes con el Uchiha – comenta el viejo, apuntando al moreno, aprieto los dientes – pero ... no podemos negar que esa tenacidad y fortaleza que acabas de mostrar, es algo único en ti. Tu voluntad de fuego es innegable, tu poder y valentía son innegables – no puedo evitar parpadear confuso y asombrado.
- Eres el hijo del cuarto Hokage, Namikaze Minato, héroe de la cuarta guerra, reconocido por todos los antiguos Hokages, el único que pudo domar al Kyubi - hago una mueca.
- No lo domé, nos hicimos amigos y se llama Kurama, no Kyubi - le digo firme.
Estos asienten - esa voluntad y ese poder, los necesitamos para el nuevo Hokage, no hay nadie más que pueda estar a la altura ... el Uchiha queda descartado - este rueda los ojos.
-Tampoco lo deseo, sólo quiero que Naruto obtenga lo que merece - estos asienten.
- Uzumaki, por favor, acepta el honor de ser el próximo Séptimo Hokage. Si aceptas, podremos proceder a pedirle permiso al señor feudal - estos me observan - nosotros tenemos nuestra opinión, no pediremos disculpas, pero usted es libre de amar a quien quiera y hacerlo público si quiere - no puedo evitar parpadear anonadado.
Le echo un vistazo a Sasuke y este también se ve sorprendido, pero me asiente. Le echo miradas a Kaka-sensei y a Shikamaru, estos me sonríen y me animan.
Exhalo largamente y me acerco a los viejos - sería un honor aceptar ... haré mi mejor esfuerzo por la aldea - estos asienten.
- Organizaremos todo y el sábado temprano, se hará la ceremonia - parpadeo, de repente bastante intimidado, pero también muy emocionado.
- ¡Sí! - sonrío.
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- Daiki, quédate quieto y ponte el traje - le dice Sasuke al pequeño, este obedece y se pone su túnica blanca.
Yo, por el contrario, no puedo dejar de dar vueltas, estoy casi arrancándome el pelo.
- ¿Te puedes calmar Dobe? - suspira Sasuke, Daiki se ríe y corre hacía mí, me agacho y lo cargo.
- Uff, ya estás muy pesadito para cargarte dattebayo - le digo medio en broma al pequeño.
Este me hace una mueca.
- No estoy gordo - me río.
- No, es que estás muy grande - le beso la frente, este se ríe.
- ¿Por qué estás nervioso papi? - vuelvo a acordarme y vuelvo a caminar de un lado a otro.
- ¡Eso es porque mi capa todavía no está hecha!, la vieja insistió en que la iba a cocer ella, que ella lo había hecho para todos los antiguos Hokages - me remuevo inquieto.
Sasuke suspira - entonces confía en que la tendrá a tiempo - me volteo a verlo.
- ¿Y qué pasa si no la termina?, ¡puede pasar!, ¡a Kaka-sensei le pasó!, tuvieron que ponerle un papel con el kanji faltante, ¡ay no!, ¡creo que me va a dar un ataque nervioso dattebayo! - me siento en el sillón y Daiki sólo se ríe, Sasuke se aprieta el puente de la nariz.
- Usoratonkachi - es lo único que comenta.
Cuando ya sólo falta media hora para la ceremonia y estoy casi arrancándome el pelo de la ansiedad, escuchamos tocar al timbre. Me apresuro a la puerta.
Veo como Shikamaru está doblado sobre sí mismo, resollando exhausto -... aquí esta ... condenada anciana, no dejo que nadie la ayudará - se recupera el moreno y me extiende un paquete.
Con manos un poco temblorosas, me apresuro a romper el envoltorio y a descubrir los kanjis rojos, los cuales rezaban; 'Séptimo Hokage'.
No puedo evitar trago duro, sintiéndome bastante intimidado, comienzo acariciar con reverencia la capa.
-Vamos Dobe, Daiki y yo queremos ser los primeros en verte con la capa puesta - me dice Sasuke divertido.
- ¡Si, papi!, ¡póntela, póntela! - salta emocionado el menor.
Trago saliva, pero tomo la capa y la extiendo, puedo notar que no es una capa tal cual, sino que era como un abrigo, del mismo tipo de la capa de papá.
Me muerdo el labio, pero en un fluido movimiento, me pongo la chaqueta mitad capa. Al voltearme, todos me miran con una sonrisa orgullosa. No puedo evitar enrojecer dichoso.
-Vamos, hay un nuevo Hokage que presentar - comenta divertido Shikamaru.
Es así como nos dirigimos a la torre y nos encontramos con Kaka-sensei.
-Ya me estaban preocupando chicos - nos acercamos. Estábamos en la azotea, arriba de la torre, podía ver y escuchar como una gran multitud estaba abajo emocionada, todos vestidos de blanco, listos para el nombramiento.
No puedo evitar comenzar a sentir náuseas de los nervios.
- ¡Mucha suerte papi!, ¡eres genial! - me abraza mi pequeño. Me agacho y le sonrío.
- Gracias campeón, significa mucho - le beso su cabecita.
Beso a Sasuke y luego este se aleja un poco con el menor.
Kaka-sensei me hace una seña y este se adelanta hacía el borde de la azotea. Todos los aldeanos al verlo, gritan emocionados, pero el mayor extiende un brazo y pide silencio - todos estamos reunidos aquí para conocer a quién será su nuevo Hokage, pero a él ya lo conocen - comienza el peli plata.
- Peleó en la cuarta guerra, peleó al lado de los antiguos Hokages, ayudó a derrotar a ´Akatsuki´ y a los Otsutsuki. Es mi ex alumno y para mí es un orgullo ver cuánto ha crecido y presenciar ante mí, al hombre en que se ha convertido …- me hace una seña, medio tembloroso por la emoción y por sus palabras, me acerco y dejo que todos me vean.
- ¡Les presento a Uzumaki Naruto!, ¡el Séptimo Hokage de la aldea de la Hoja! - grita sensei, todos irrumpen en aplausos y gritos jubilosos.
No puedo evitar sentir como las emociones me hacen aletear mi estómago. Al echarle un vistazo a Sasuke y a Daiki, estos me sonríen y yo levanto el brazo para saludar a todos.
"Papá, mamá, Ero-sennin, Neji, Itachi-san, Obito-san, viejo tercer Hokage, Zabusa, Haku y todos los demás que creyeron en mí ... gracias y espero que me estén viendo dattebayo", pienso con una sonrisa.
