Holi, ¡gracias por los vistos y comentarios! Bueno, este sí es una actualización jeje. ¡Gracias igual por el apoyo!, seguiré trabajando con ambos fanfic, ninguno lo dejaré sin acabar, ¡dont worry!
Lo otro, sigan comentando por favor, en especial en este capítulo, que me quedó tan romántico :3 :3
Y bueno, nada, creo que vengo trabajando harto la relación NaruSasu en este fanfic, así que este capítulo, a mi me gustó mucho como quedó, espero que también les guste.
"Unidos de por vida"
(Música de fondo capítulo, "True love", Pink)
(AMV narusasu, "You are in love", ¡por favor véanlo!, ¡es muy lindo!), ( /I6zILiFufTg)
Sasuke
-Bien, gracias a todos por su esfuerzo dattebayo. Kiba - llama al moreno - en la otra sala pide tu recompensa - este asiente - Lee y Choji, acá tienen su misión- Naruto les entrega un rollo.
Estos le hacen una pequeña reverencia, para luego sonreírle y marcharse.
Una vez que todos se van, Naruto se deja caer sobre el respaldo de su silla y se masajea el cuello, visiblemente cansado.
- ¿Qué tal?, ¿es lo que esperabas? - le pregunto divertido, sentándome en la orilla de su escritorio.
Este deja escapar un suspiro y apoya su mejilla en su mano - sabía que iba a ser difícil, pero también sé que 'no hay atajos para ser Hokage, ni escapatoria' - se encoge de hombros. No puedo evitar observarlo.
Este necio había madurado mucho, aunque como es mi costumbre, no se lo iba a decir, pero recuerdo al Naruto de niño; chillón, cabeza hueca, fracasado y travieso, ahora ante mí, había un hombre maduro de 28 años, quien llevaba ya seis meses trabajando en el cargo.
Y pese a todas las dificultades, pese a sus momentos de estrés porque se le confundían los papeles, donde las misiones y asignaciones terminaban todas revueltas, había logrado sacarlo adelante.
Nara y yo también le habíamos ayudado, pero la parte importante, la inspiración y el cariño que trasmitía un líder, él naturalmente ya lo tenía.
-Sasuke - salgo de mis pensamientos y me fijo en este - me has estado mirando mucho ... - se recuesta en la silla - me vas a hacer imaginarme una de mis fantasías dattebayo - sonríe coqueto.
Ruedo los ojos, pero no puedo evitar seguirle el juego - ¿y cuál es esa fantasía?, ¿quedarte dormido en el escritorio, con todas las tareas ya terminadas? - este bufa, me río.
-Más bien, usar el escritorio para otra cosa ...- elevando una ceja, miro la oficina. Algo en ese lugar tan solemne, me estaban provocando unas ganas enormes de profanarlo.
Me muerdo el labio, pero me levanto y me dirijo a cerrar la puerta - ¿el Hokage tiene un deseo en especial?, ¿requiere que lleve a cabo una misión en particular? - cierro con pestillo y escucho como este traga saliva.
Al voltearme, este se levanta, sacándose su capa y sentándose en el escritorio.
- Sólo una misión ... pero no se la puedo dar a cualquier shinobi - me acerco a este, casi como si lo estuviera acechando. Mientras lo hago, también me quito mi capa, dejo mi katana de lado y finalmente, me posiciono frente a este.
- Lo que usted ordene, Hokage-sama - el rubio no puede evitar sonrojarse y eso sólo me encendía mucho más.
- Creo que ...- se aclara la garganta - llevamos este juego muy lejos dattebayo - me acerco y comienzo a depositar besos por su cuello. Este se retuerce, pero noto como jadea suavemente.
- Pues ya es tarde para arrepentirse ...- voy subiendo con mis besos hasta llegar a su barbilla.
-... Bueno, 'avanzar sin arrepentirme de mi palabra, ese es mi camino ninja' - me susurra contra mis labios. Sonrío y atrapo sus labios con los míos.
Disgusto su sabor y su calor, moldeo y mordisqueo sus labios, llegan a ser muy adictivos. Noto como este abre sus piernas y me las envuelve en mi cintura.
Notar como sus muslos presionan mi cintura y nuestras intimidades se rozan, hace que comience a acalorarme.
Naruto sube los brazos y me los pasa por sobre los hombros, convirtiéndonos en un sólo ser, todos enredados.
Beso sus mejillas enrojecidas, beso sus marcas en su rostro, haciéndolo reír. Noto como este enreda sus manos en mi cabello y me obliga a acercarme mucho más.
Levanto su chaqueta naranja y toco su espalda baja, recorriendo también su abdomen. Noto como este tiembla ligeramente y me siento invencible.
No pudiendo aguantarme mucho más, desciendo mis manos hacía sus pantalones y se los desabrocho. Este me ayuda elevándose un poco, para a continuación, dejarlo desnudo de cintura para abajo.
- Vas a tener que recostarte un poco ...- le susurro, mordisqueándole ligeramente su oído.
Este jadea y se estremece.
- Teme ...- alega, pero hago que se recueste un poco. Me tomo la libertad de apartar todos los molestos papeles del escritorio y lo dejo abajo mío.
Vuelvo a inclinarme y voy besando su torso, mordisqueando su piel. Mientras lo hago, voy acariciando su extensión ya un poco erecta.
Este gime suavemente, comienzo a masajear su entrada. De nuevo, no me aguanto mucho, me levanto desabrochando mis pantalones y acercándome a este.
- ¿Sabes? ...- me inclino sobre este, comenzando suavemente a penetrarlo. Este mueve sus caderas, provocando mayor fricción entre nuestros cuerpos y penetración - realmente me excita follarme al Hokage - le susurro. Puedo notar como este enrojece de pies a cabeza y eso me hace sonreír dichoso.
Yo creo que era el único que podía ver este lado de Naruto; más vergonzoso, más coqueto, risueño y a la vez, más tímido.
Era como cuando lo hacía enojar de jóvenes, cuando este chillaba y me perseguía, rojo de coraje. Ahora lo tenía también colorado, pero no de rabia, sino de placer.
-Imbécil, no digas esas cosas dattebayo - me río y comienzo a embestirlo.
Mientras volvíamos a unirnos en cuerpo, no puedo evitar fijarme en las fotos de las paredes. Siete fotos de los Hokages, siendo la última foto la del rubio.
Este realmente se había arriesgado, de hecho, había tomado una decisión; renunciar a su más grande sueño y preferirnos a nosotros, a Daiki y a mí.
Lo agarro de sus caderas y suavizo mi ritmo, siendo aún más consciente del enorme sacrificio que Naruto había estado dispuesto a tomar ... del amor y compromiso que me había profesado.
Sintiendo una extraña angustia, lo abrazo más fuerte y sigo presionándome contra él. Noto como este se atiende a sí mismo, jadeando suavemente, el final de ambos estaba cerca, lo podía sentir.
Cuando finalmente alcanzamos nuestra liberación, me dejo correr dentro de Naruto y noto como este se libera en mi abdomen desnudo. Por lo menos, la polera se me había levantado, sino hubiera terminado manchado con su esencia.
Doy otras pequeñas embestidas, relajándonos - ... umm, eso estuvo bueno dattebayo - se ríe este, relajando su cuerpo luego del orgasmo. Se deja caer contra el escritorio.
Paso mis manos distraídamente por sus muslos, observando su boba sonrisa post-relaciones.
No puedo evitar reírme en mi interior y sentir como todas mis heridas eran cerradas por este rubio cabeza hueca.
-Naruto ...- este eleva una ceja, pero sigue con los ojos cerrados. Me inclino y lo beso, al separarme, me armo de valor, pero me atrevo a susurrarle - ... cásate conmigo ...- este no se mueve.
Cuando voy a repetirlo, este abre los ojos como platos y antes de poder evitarlo, levanta de golpe la cabeza, provocando que choquen nuestras frentes.
- ¡Ay, Dobe! - me echo hacía atrás, sujetándome la cabeza.
Este también se queja adolorido, pero me observa boca abierto -... ¿tú...?, ¿qué...?, ¿qué dijiste? - exhalo fuertemente.
- Eres un usuratonkachi - me acerco a su rostro, este me mira con los ojos como platos y muy rojo - te pregunté ...- me muerdo el labio - ¿si te casarías conmigo? - este suelta un bufido divertido y nervioso, pero cuando ve que no me río, se queda de piedra.
-... Es ... ¿es en serio? - asiento firme – ehh ... -se ríe nervioso. Se endereza y se revuelve los cabellos nervioso - y por ...- se traba - ¿por qué?, ¿de do-dónde salió esto? ...y-yo no ... no sé qué decir...- vuelve a colorearse.
- Uzumaki Naruto está tartamudeando, no lo puedo creer - enrojece otros tonos más.
- Vamos Sasuke ... ¡esto es serio!, no estoy para bromas - exhalo, encogiéndome de hombros.
- Me imagino que puede sonar a broma, porque te lo dije, así como así. Además, que te lo digo acá en tu oficina, tal vez debí esperar a un lugar más bonito - me encojo de hombros, mientras acaricio sus muslos. Este salta sorprendido.
- Pe-Pero ... – exhala - ¿por qué ahora me lo pides? ... ya llevamos diez años juntos, no tienes que sentirte obligado ahora dattebayo - lo observo fijamente.
Me acerco otra vez a este y me apodero de sus labios. Este gime contra mis labios, pero sigo disgustándolos y mordiéndolos suavemente.
Vuelvo a recostarlo suavemente en el escritorio y, a la vez, rudamente. Este traga saliva, vuelvo a apoderarme de su entrada y comienzo a dilatarla con mis dedos.
Este jadea suavemente, pero se deja hacer por mí. Mientras lo atiendo y lo hago saltar levemente, me largo a hablar.
-... Estuviste dispuesto a renunciar a tu más grande sueño por mí, por Daiki y por mí ... por no querer renunciar a ti mismo ...- me mojo mis labios, buscando las palabras correctas - no hay nadie que admire más que a ti Naruto - me sincero.
- Pese a todo lo que has vivido, siempre vas con la frente en alto, dando fuerza a los demás. Regalando una sonrisa, cuando se merecen un puñetazo ...- niego con la cabeza - eres todo lo que tengo y lo que me importa. Tú y Daiki son toda la familia que tengo - este me observa con sus ojos cielo, brillantes y abiertos de puro asombro.
Agarro su cintura y con cuidado, me voy introduciendo en él, sus paredes estrechas me reciben. Este sisea, acomodándose para darme cabida, una vez acoplados, lo dejo acostumbrarse a mí extensión.
-... Siempre fallo y tú me perdonas, me vas a buscar y me haces despertar ... ¿quién más hace algo así?, nadie - le digo, mientras comienzo a embestirlo.
Este comienza a jadear suavemente, mientras sus mejillas vuelven a colorearse. Agarro su extensión y lo voy atendiendo, mientras lo cabalgo.
-... Quiero que seas mío, ¿aceptas? - le susurro.
Este se muerde el labio, pero tira de mí y me obliga a acercarme a este, quedando encima suyo.
Noto como envuelve sus piernas en mi cintura y me rodea con sus brazos, en un estrecho abrazo -... ¿quién eres y que le hiciste a mi Sasuke?, el Teme nunca diría algo tan tierno como eso dattebayo - pongo los ojos en blanco.
- Y cómo siempre ... arruinas los momentos Dobe - este se ríe, me besa cariñosamente.
- Ahí está mi Sasuke Teme - no puedo evitar enrojecer suavemente, ante su risa y sus besos.
A pesar de todo, no me detengo en mi ritmo y sigo provocando una fricción en nuestros cuerpos, provocando que el escritorio en cualquier momento se vaya a romper por la presión. O por lo menos, eso es lo que aparentaba.
- ¿Eso que significa? - comienzo a sentir como mi extensión se endurece a un punto que llega a ser doloroso, mi liberación estaba a punto de ser liberada.
Este me envuelve mi cuerpo aún más fuerte, provocando que llegue más hondo en su interior-... cla-claro que ...- traga con dificultad - yo... ahh ...- jadea más fuerte, había alcanzado su orgasmo.
Yo continuo por otro par de segundos. Naturalmente, enderezo mi espalda ante la llegada del orgasmo, el cual me hace ver estrellas por un mili segundo. Cuando el efecto comienza a bajar, me dejo caer exhausto, sobre el tibio cuerpo del rubio.
Con otro suspiro de esfuerzo, me levanto y dejo que este se enderece. Cuando Naruto se sienta, se hace sonar las articulaciones.
- Muy excitante hacerlo acá, pero doloroso. Prefiero nuestra cama dattebayo - comenta este.
Le doy la razón. Ahora que la acción había terminado, podía sentir mi cuerpo exhausto y adolorido por las posiciones incómodas.
Naruto se masajea el cuello y me observa -... y sobre lo otro ...- me sonríe ampliamente - claro que quiero casarme contigo dattebayo - cierro los ojos y me permito respirar.
Me vuelvo a acercar a él, mientras saco el paquete de mi capa.
- ¿Qué es eso? - mira este curioso.
Lo abro - hago las cosas bien, por una vez - tomo su mano izquierda y le pongo un anillo en su dedo anular.
Este era de plata, sin ningún decorado en especial, excepto por una pequeña inscripción en el interior de ambos anillos; 'lo único que puede evitar que un fuego muera y darle más poder, es el viento'.
Este parpadea conmovido, cuando se lo quita y ve la inscripción. Cuando se lo vuelve a poner, este tira de mí y me abraza.
-... Te amo ...- susurra. Cierro los ojos y me dejo envolver por esas palabras.
-... Yo también te amo - beso su mejilla.
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-Oe Teme, ¿has visto los certificados de las misiones de hoy? - escucho a Naruto revolver en su oficina.
Exhalo largamente, apretándome el puente de la nariz.
- Daiki, ¿puedes ir a ayudar a tu papá? - este levanta su cabeza de sus cuadernos y se ríe.
- Papá es más desordenado que Takeshi- comenta levantándose y dirigiéndose donde el Dobe.
"28 años y, sigue siendo un idiota despistado y desordenado", me acerco a la oficina y veo el frenesí de papeles dispersos.
-No ... no, no ... ¿¡dónde mierda están!?- veo al rubio revisando distintas cajas. Se me cae una gotita de la cabeza al verlo.
- ¿No ha habido suerte? - le echo una mirada a mi hijo.
- No padre ... papá tiene revueltas misiones de la semana pasada - revisa los distintos rollos, también haciendo una mueca.
Vuelvo a echarle una ojeada al pequeño. Este ya tenía ocho años y no paraba de crecer, tanto físicamente como psicológicamente.
No puedo evitar sonreírle. Era increíble lo grande que estaba, me llenaba de orgullo.
Este seguía tan risueño y animado como Naruto a su edad, aunque visualmente, eran bastantes diferentes.
Su pelo oscuro le seguía creciendo, lo usaba en una cola de caballo baja y esta le llegaba un poco más abajo de los hombros. Su piel blanca hacía resaltar sus ojos zafiros y poseía ese porte regio de nuestro clan, los Uchiha.
Además, no sólo era su aspecto, sino que este seguía madurando y aprendiendo a un ritmo de vértigo, era sobrecogedor. Es decir, este seguía transformándose en un hombre imponente y nosotros íbamos envejeciendo ... "supongo que así era la vida", me río en mi cabeza.
En los últimos meses, había habido un detalle de madurez de Daiki importante, uno que hizo que Naruto llorara en la privacidad de nuestro cuarto.
"Sé que estoy siendo un idiota sentimental ... es sólo que ... ¡Kami!, ¡estoy siendo una idiota! - se río, sobándose los mocos - ¿por qué crece tan rápido?", recuerdo su reacción.
Y ese detalle, había sido la forma de llamarnos a nosotros. Daiki ya no le decía 'papi' a Naruto, sino que comenzó a llamarlo 'papá' y a mí comenzó a llamarme 'padre'.
No puedo evitar asombrarme de cómo avanzaba el tiempo.
- ¡Uy, esto es una pesadilla dattebayo!, ¡estoy seguro que hay seres que esconden los rollos! - hago esfuerzos para no poner los ojos en blanco, Daiki se ríe.
- Papá, no seas ridículo, deben estar por acá - comenta Daiki.
- Oe, pero es en serio, ¡voy a mandar a pintar esos rollos por fuera, para que no se sigan perdiendo dattebayo! - se revuelve los cabellos estresado.
Daiki se queda quieto y mira a Naruto fijamente - ¿papá? - este sale de su delirio y lo mira.
- ¿Qué ocurre?, ¿los encontraste? - este niega y se adelanta hacía el rubio. Este frunce el ceño confuso y queda aún más extrañado, cuando nuestro hijo le toma la mano.
- ¿Qué es esto?, ¿un anillo? - nos quedamos tiesos. Naruto se remueve un poco incómodo y colorado, pero luego se ríe.
Este me echa una mirada y luego se agacha para estar a la altura de Daiki.
-Umm ... pues sí, es un anillo de compromiso - le dice al menor. Vuelve a enrojecer un poco, pero sonríe ampliamente. No puedo evitar yo también sonrojarme - tú padre me propuso ayer que nos casáramos y yo pues ... acepté - se muerde el labio - ¿qué opinas? - este parpadea confuso.
Echa un vistazo por detrás del hombro y me observa. Me acerco a ellos y me agacho al lado de Naruto - ¿se van a ...? - nos observa con los ojitos abiertos de par en par - ¿a casar?, ¿van a hacer esa ceremonia dónde la mujer está de blanco y hay una gran fiesta? - nos observa.
- Bueno, habrá que adaptar la ceremonia, ya que somos dos hombres - Naruto se pasa la mano por la cabeza, riéndose un poco nervioso - pero sí, haremos una ceremonia e invitaremos a todos nuestros amigos - le sonríe.
- Las cosas no cambiaran, sólo haremos oficial nuestra relación ante la aldea y nuestros conocidos. Legalmente estaremos juntos, pero nuestra relación será la misma - le explicó, intentando que no se asuste.
Parpadea y se ríe, nos regala una sonrisa - ¡ya veo!, ¡eso es genial!, ¡me alegro mucho! - nos abraza.
Intercambiamos una mirada con el rubio, el alivio muy presente en nuestro cuerpo. Podía ver como las cosas se iban solucionando, todo cayendo en su lugar y eso me aliviaba mucho.
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Al observar cómo había evolucionado la situación, tenía que admitir que me daban ganas de escaparme.
No sabía muy bien como ... no, si sabía, un problema clave fue Sakura. Cuando la peli rosa se enteró de nuestro compromiso, fue a decirles a todos, pero a TODOS en la aldea. Fue así que la situación fue creciendo a un punto monstruoso.
'¡El Hokage se casa!, ¡el héroe de la cuarta guerra se casa!'... todos habían querido asistir y contemplar el feliz acontecimiento.
Incluso, las noticias habían volado y llegado a otras aldeas. Algunos como el mismísimo Kazekage, es decir, Gaara, habían venido para la ceremonia.
"Veo que por fin te decidiste a ser feliz, Sasuke", recuerdo sus palabras cuando llegó.
La tradición era que el esposo debía estar saludando a los invitados en la entrada, pero cómo con Naruto ambos éramos hombres, decidimos dividirnos la responsabilidad de saludar a los invitados y, como eran tantos, mejor que fuéramos dos.
Naruto estaba saludando gente por el otro lado de la carpa, carpa que habíamos tenido que pedir que la ampliaran con un jutsu, para que cupiera tanta gente.
"Supongo ... veo que te va bien Gaara", este había asentido, cuando pienso en el reencuentro, hace un par de minutos atrás.
"Hace poco adopté a un joven huérfano, Shinki ... entre él y mi sobrino Shikadai, hemos estado experimentado lo que es vivir en familia", se río un poco, yo sonreí.
"Sí ... sé a lo que te refieres", este pareció dudar un poco, pero luego me observó fijamente.
"¿Sabes? ... estuve muy molesto contigo hace un par de años atrás, cuando me enteré que le fuiste infiel a Naruto y tuviste un hijo con una mujer cualquiera", me tensé.
Exhalé y me di vuelta, "no me interesan tus réplicas Gaara, disfruta la fiesta", comencé a irme.
"¿... Pero sabes?, Shukaku me comentó algo muy curioso cuando me enteré de la situación", me detuve, "algo que me hizo entender que no le fuiste infiel a Naruto, todo lo contrario, sino que pudieron tener la extraordinaria oportunidad de formar una familia propia", me volteé a mirarlo.
"¿Es una amenaza?, ¿vas a decirle a alguien?", lo miré con mi sharingan.
Este negó, "para nada, estoy feliz por ustedes, me han contado que Daiki es un niño increíble, tengo muchas ganas de conocerlo".
Niego con la cabeza, recordando el encuentro.
Al mirar al otro lado de la carpa, podía observar cómo Naruto conversaba con Gaara. A su lado, estaba Nara con su esposa Temari y Daiki estaba jugando con el hijo de ellos; Shikadai. El pequeño sólo tenía cinco años, pero parecía encantado de jugar con mi hijo.
Podía observar como otro niño, tal vez un año menor a Daiki, estaba hablando con el hijo de Sai, Inojin, el cual tenía la misma edad que Shikadai.
El niño desconocido lucía una extraña capa negra, aunque cuando me fijo, observo que no es tela, sino que era hierro, arena de hierro. Lo observo sorprendido.
Al fijarme mejor, noto que este niño permanecía cerca de Gaara. Mi instinto me decía que este era el niño que el peli rojo había adoptado.
De seguro para el hijo de Gaara, Shikadai e Inojin eran prácticamente sus primos, todos ahí eran familia, excepto por Inojin, pero como era la costumbre familiar, las tres familias InoShikaCho, estaban totalmente unidas como una. Creo que sólo faltaba la hija del Akimichi en la foto.
Aún me dejaba un poco perplejo, como él llegó a casarse con una mujer de la Aldea de la Nube. "¡Oe Teme!, no seas malo con Choji, ¡me alegro que encontrará una mujer y que pudieran comenzar una familia! Choji se lo merece dattebayo", recuerdo la expresión de felicidad de Naruto.
Como siempre, el Dobe era condenadamente bueno con todos, aunque estas instancias me hacían recordar, como yo había luchado por romper esos lazos. En cambio, Naruto se quedó en la aldea y fortaleció sus lazos con todos.
- ¡SAS-UKE-KUN! - siento que alguien me deriva. Cuando logro estabilizarme y observar tras de mí, noto la figura peli roja de Karin.
-... Karin - suspiro, pero me relajo.
- ¡Sasuke-kun!, ¿me extrañaste?, ¿cuántos años que no nos vemos?, ¡te extrañé muchísimo! - me abraza en su forma pegote de hacerlo, pero luego esta parece quedarse tiesa y se aparta de repente. Alzo una ceja.
- ¡Oe, mal ... mal-maldito! - se traba esta, luchando por acomodarse sus lentes, un poco enrojecida - casi diez años sin vernos y cuando regreso, ¡me entero que te vas a casar!, ¿quién es esa maldita?, ¡la voy a pulverizar! - exhalo harto.
- No es una chica, ese es mi prometido - le señalo a Naruto, a unos metros más allá.
- ¿Ah? ...- Karin se queda boca abierta - ¿con ...?, ¿con Naruto? - este parece escuchar levemente su nombre mencionado, al voltear, nos nota y ve a la peli roja. Este le sonríe y la saluda de lejos.
Me preparo para un escándalo por parte de Karin, pero esta no dice nada. Cuando se voltea, se acomoda sus lentes, pero suspira -... no puedo decir nada contra él ... se nota que su calidez te ha ayudado en los últimos años ... me ale-alegro por ustedes - dice esta, intentando mostrarse fuerte.
La miro con una gotita cayendo de mi cabeza, pero me distraigo cuando escucho a mi hijo llamarme - ¡padre! - este se acerca. Había dejado al pequeño Shikadai atrás con su madre.
- ¿Qué ocurre Daiki? - pero la peli roja se interpone y mira fijamente a mi hijo, el cual se espanta y se echa hacía atrás.
- ¡Oe tú!, ¡¿por qué llamas 'padre' a Sasuke-kun?!- le increpa esta.
Mi hijo la mira confuso - porque es mi padre, ¿y quién es esta loca? - le increpa molesto.
- Daiki- le llamó la atención. Este hace una mueca.
- Lo siento, ¿quién es usted señora? - Karin se colorea más todavía.
- ¡Y-Yo no soy una señora!, ¡soy muy joven todavía pequeño mocoso! - exhalo.
- Karin, no le digas mocoso a mi hijo. Daiki, Karin no es tan vieja, discúlpate - me cruzo de brazos.
- Lo siento - exclaman ambos al mismo tiempo, como una especie de coro. Se me vuelve a caer una gotita de mi cabeza.
- Espera ... ¿¡hijo!? - se gira hacía el menor y lo observa asombrada - pero, ¿cuándo?, ¿quién ...? - suspirando cansado, observo que no haya nadie a mis alrededores y le explico rápidamente la verdad.
-... ¿Naruto...?, ¿me dices que Naruto estuvo embarazado y dio a luz a este niño?, ¿y su padre eres tú? ... ¿ambos concibieron a este niño? - asiento.
Daiki había permanecido a mi lado, callado, pero observaba atentamente cada reacción de Karin. Se veía tenso.
- Es ... ¡es una locura! ... que Orochimaru-san nunca se entere, va a llenar al niño de inyecciones y experimentos - no puedo evitar sentir un pequeño estremecimiento al pensar en el Sannin.
- Sí ... no lo he extraño, particularmente, en estos 10 años, no pienso ahora retomar las relaciones - Daiki levanta su cabeza.
- ¿Quién es ese padre? - hago una mueca.
- Uno de los tres Sannin legendarios de la aldea. Alumnos del tercer Hokage y quienes fueron muy importantes en la Tercera guerra mundial shinobi ... tú abuela Tsunade es parte de ese grupo - el menor parpadea.
- ¿En serio? ...- este se queda pensativo - bueno, la abuela fue Hokage también, tendría sentido - asiento.
- El tercer Sannin, fue el maestro de tu papá. Él murió hace varios años atrás, pero tu papá lo respeta mucho - le cuento rápidamente.
Daiki parece concentrarse y parece acordarse - ¡sí!, papá me contó de él, lo llamaba Ero-sennin, de ahí me sonaba la palabra - comenta para sí mismo.
-Ehh ... oigan, sigo aquí ¿recuerdan? - comenta Karin.
- Sí, bueno, disfruta la fiesta Karin - vuelvo a enfocarme. Esta hace un mohín con su boca.
- Uyy Sasuke-kun, ¿por qué eres siempre tan duro? ... aunque, ¡eso hace que te admire mucho más! - vuelve a pegotearse a mí.
- ¡Oe, deja a mi padre tranquilo! - nos volteamos hacía Daiki, que miraba enojado a Karin.
Esta se agacha a mirarlo - tranquilo enano, siempre supe quién era el dueño del corazón de tu padre - sonríe de forma un poco enigmática.
Cuando se endereza, me sonríe - me alegra que su calidez te haya permitido ir sanando Sasuke-kun. Los veré después, tengo que ir a buscar al idiota de Suigetsu y al frío de Jugo - se despide y se pierde entre los invitados.
"¿Calidez?... ¿se refiere a Naruto?", observo de lejos como el rubio conversa con nuestros compañeros de generación. Al parecer le estaban gastando bromas, porque el Dobe gritaba y les mostraba el puño.
No puedo evitar resoplar divertido, "este idiota y sus locuras".
"… Sí ... definitivamente, su calidez me ha permitido ir sanando", pienso.
Naruto
Luego de hacerle comer tierra al idiota de Kiba, por sus estúpidas bromas subidas de tono, noto como los organizadores me hacen una seña.
Busco a Sasuke y este venía caminando en mi dirección, al parecer también le habían avisado. Tomo una bocanada de aire para calmarme, pero me aproximo a su encuentro.
Los organizadores nos guían hacía el altar y nos ponemos lado a lado. Nuestros padrinos, es decir, Sakura-chan y Shikamaru, se ponen a nuestros lados.
Al frente, teníamos a Kaka-sensei, que iba a dirigir la ceremonia como antiguo Sexto Hokage y entre medio de nosotros, un poco más atrás, permanecía Daiki, sosteniendo una bandeja con el sake y los dos vasos rojos.
Habíamos acordado saltarnos la parte de la entrada al altar, por parte de la mujer, porque aquí, ambos éramos hombres.
Cuando nos ponemos de frente, ambos con kimonos tradicionales negros, le sonrío al moreno. Este rueda los ojos, pero luego también me dirige una pequeña sonrisa.
Una vez todos se sientan y comienza a hacerse un silencio, Kaka-sensei se adelanta y observa a todos.
-Buenas tardes, estamos todos reunidos aquí para presenciar la unión legal de estas dos almas y digo legal, porque estos dos han estado unidos desde hace años, en buenos y malos momentos - se escuchan pequeñas risas entre el público.
No puedo evitar reírme un poco, sintiendo como el estómago me baila. El peli plateado se ríe, pero luego parece quedarse pensativo.
- Lamentablemente, ambos conocen muy bien la soledad - nos tensamos – Uno siendo admirado, pero, aun así, visto de lejos con precaución, como en una vitrina - Sasuke se remueve - y el otro tratado como una plaga, como un animal salvaje que hay que mantener encadenado - no puedo evitar estremecerme.
- A pesar de ello, resistieron. A pesar de ello ...- sensei toma la única mano de Sasuke y mi mano derecha, uniéndolas entre sí - y tal vez, por lo que ambos habían sentido, se encontraron y se comprendieron ...- trago duro, pero sujeto con fuerza la mano del moreno.
Este hace lo mismo.
De por sí, ya era simbólico el hecho de que era mi mano derecha, la que tengo envuelta en vendas, la que estuviera sujetando la única mano del moreno. Ya que la otra, no había sido regenerada por propia decisión de Sasuke, tras nuestra batalla en el Valle del Fin.
El peli plateado toma una tela y comienza a envolverla en nuestras manos unidas - el camino que han recorrido es largo ... ha habido dolor, intentos de asesinarse entre ellos, insultos, recriminaciones, puñetazos ...- volvemos a tensarnos - y a pesar de todo ello, lo han superado y lo más importante, se han perdonado ... Sasuke - observa al moreno.
Este exhala y se voltea hacía Daiki, el cual se acerca y le extiende la bandeja con sake. Lo ayudo con el ochoko (vaso), ya que como dije, su única mano estaba retenida.
Lo ayudo a tomar el primer trago -... a pesar de los años, el dolor sigue ahí y siempre va a estar ahí ... nadie conoce mejor mi dolor y mi rabia que tú ...- se muerde el labio - A pesar de ello, me apoyaste, me miraste a la cara y me gritaste que estaba obrando mal. Fuiste a salvarme, dejaste que te criticaran y golpearán por mí ...- lo ayudo a tomar el segundo trago - nunca nadie va a poder hacer algo así, nunca nadie va a poder siquiera compararse - me observa.
- Uzumaki Naruto, eres un Dobe cabeza hueca, que grita antes de pensar, que su cuerpo es un 90% ramen y eres un remolino hasta para dormir de forma civilizada - se escuchan diversas risitas. Le módulo un 'Teme' con los labios, este sonríe.
-... Y a pesar de todas tus payasadas, eres también una persona increíblemente asombrosa. Resististe el dolor y el odio, te atreviste a hacerte mi amigo, luchaste por tu sueño, callando a todos los que dijeron que estaba fuera de tu liga-.
- Luchaste por todos los shinobis en la guerra y me salvaste ...- un poco tembloroso, le ayudo a tomar el último y tercer trago - eres lo único que me queda, tú y Daiki son la única familia que me queda. Sé que la muerte viene cuando menos la llamas y menos te la esperas, por eso no quiero volver a fallar y, no decirte lo mucho que te respeto y lo mucho que te amo - le sonrío, sintiendo un temblor en todo mi cuerpo.
Tomo aire y me volteo hacía mi hijo, tomando el primer trago de sake - en esos días, te observaba ... tan cool y tan bueno en todo ... sólo quería ser como tú o ser tu amigo dattebayo - me río - ya te lo había contado antes, pero como eras tan bueno en todo, me puse tímido, así que decidí hacerte mi rival - exhalo.
- Sabía que lo habías perdido todo y quería ayudarte, porque sentía alivio que había alguien más que pudiera comprender como me sentía ... Hacerte mi rival, nos llevó por un camino que no pensé que podría experimentar dattebayo, un camino donde no estuviera solo - tomo el segundo trago.
- Muchos dicen que fui inmaduro y egoísta, por insistir en buscarte ... puede ser. Tal vez en una parte de mí, aunque no lo sabía, yo ya te amaba dattebayo ... uno se vuelve irracional cuando la fuente de nuestro amor no está con nosotros o corre peligro - me encojo de hombros.
- Pero, luego de estos años conociéndote, déjame decirte que tú tampoco eres perfecto dattebayo. Eres un emo insufrible, grosero, con una personalidad más fría que un cono de helado y que le cuesta decir lo que siente, aunque le metan un palo por el culo - vuelven a escucharse risitas. Sasuke rueda los ojos.
Tomo mi último trago - y eso está bien, no tienes por qué ser perfecto siempre, porque yo te amo con todas tus fortalezas y debilidades dattebayo. Tú y Daiki son lo más preciado para mí y no los cambiaría por nada - le sonrío.
Vuelven a escucharse otras risitas, pero también muchos suspiros y 'aww...' entre los invitados.
-Yo, Uchiha Sasuke, te tomo a ti, Uzumaki Naruto, como mi esposo. Para amarte y respetarte, en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte nos separe - el moreno coloca el anillo plateado de nuevo en mi dedo.
Repito los votos y también vuelvo a ponerle su anillo -... hasta que la muerte nos separe - termino.
-Por la autoridad de mi antiguo puesto de Sexto Hokage, yo los nombró a ustedes, Uchiha Sasuke y Uzumaki Naruto, marido y esposo ... pueden besarse - nos sonríe, un poco divertido por las modificaciones que habíamos tenido que hacer a la ceremonia.
Nos reímos con el moreno, pero luego sin darles más vueltas al asunto, nos acercamos y nos besamos. Al instante, comienzan a resonar en la carpa; aplausos, silbidos y gritos emocionados.
Un poco sonrojados por tanta atención, pero felices, nos separamos y dejamos que nos saluden personalmente, que nos tomen fotos y que nos guíen a la carpa continua de donde estábamos, para la fiesta.
Cuando ya estoy un poco ciego de tanta foto, me escabullo y voy por aire.
- ¡Papá! - no puedo evitar dar un bote por la sorpresa.
- ¡Ay Daiki!, casi muero del susto, pensé que ya me habían encontrado dattebayo - exhalo, intentando relajarme. Mi hijo se ríe.
- Lo siento, quería avisarte que la tía Sakura me dijo que volvía pronto, que iba a ir a buscar a alguien - no puedo evitar levantar la oreja.
-... ¿Alguien? - miro a todos lados, pero no distingo a mi amiga- ¿podrá ser...?, ¿¡un novio!?- comienzo a divagar. Daiki abre los ojos como platos.
- ¿La tía tiene novio? - le hago señas al menor y lo guío entre la gente.
-… ¿Dónde...?... ¡ahí están! - nos escondemos y observamos como la peli rosada venía del brazo de un hombre que no me sonaba de nada - ¿quién es ese?, ¿podrá ser un civil?, un shinobi no es - comienzo a analizarlo.
- ¿Por qué la tía Sakura no me dijo nada? - Daiki hace un puchero.
- Escucha Daiki, tenemos que vigilarlo, no confío en él dattebayo - le susurro al menor.
- ¿Se puede saber que susurran tanto? - ambos damos un bote. Cuando volteo, noto que es Sasuke quien está atrás nuestro.
- ¡Oe Teme!, no nos asustes así, ¡pero más importante dattebayo! - le tironeo de la manga y hago que se agache junto a nosotros, atrás de la mesa - ¡mira!, ¡es Sakura-chan!, ¡con un hombre cualquiera dattebayo!, creemos que es un civil - le cuento. Sasuke pone los ojos en blanco.
- ¿Es enserio?, ¿estás espiando a Sakura? Si se entera, te va a hacer comer tierra - me dice el moreno.
- ¡Pero padre!, ¡no nos dijo nada! - me apoya Daiki. Sasuke se aprieta el puente de la nariz.
- No lo puedo creer, déjense de idioteces ¡y tú! - me agarra de una oreja- yo no pienso estar saludando a tanto invitado por mi cuenta, se supone que yo soy el antisocial- me tironea para que me levante.
- ¡Ay!, ¡ay!, ¡ya voy!, ¡ya voy! - intento que me suelte.
- Sólo apúrate, luego espías al novio soso de Sakura- sigue dirigiéndome el moreno.
- ¿Disculpen? - nos quedamos paralizados. Al voltear un poco tiesos, vemos la pesadilla frente a nosotros.
Sakura-chan nos observaba con un tick en el ojo y haciéndose crujir los nudillos.
-Ehh... jeje - intento mostrarme inocente, pero estoy sudando duro - estábamos comentando lo sosa que era la ... ¡música!, ¡eso dattebayo! - intento mentirle.
Esta nos sigue viendo con un tick en su ojo - tú nunca has sabido mentir…- antes de poder evitarlo, la peli rosa nos da un buen y certero puñetazo en la cabeza a ambos, a Sasuke y a mí.
- Les iba a presentar hoy a Hayate, no sabía que lo iban a querer investigar, ¡Kami!, ¡siguen siendo unos inmaduros! - se va echa una fiera la peli rosa.
Me sobo mi chichón - lo vigilábamos con buenas intenciones dattebayo - digo con lagrimitas. Sasuke suspira harto y cansado.
Daiki sólo se ríe de nosotros.
A medida que va avanzando la fiesta y el alcohol va haciendo efecto, las conversaciones y los bailes comienzan a ser cada vez más divertidos.
Cuando se llama a todos a sentarse, se produce todo un revuelvo para lograr que todos encuentren sus asientos y mesas correspondientes.
Cuando agradecemos a todos por venir, Sakura-chan hace sonar su copa.
- Bueno, buenas tardes a todos - saluda, un poco nerviosa - creo que comenzaré haciendo el primer brindis - levanta su copa- ¿qué puedo decir?, hoy es un día muy especial; mis dos mejores amigos, mis dos compañeros de equipo, los dos hombres que me han hecho llorar y sacar canas verdes del estrés…- se ríen todos los presentes.
No puedo evitar querer esconderme bajo la mesa - estos dos grandísimos idiotas, por fin aceptaron que se aman y que se pertenecen. Por eso estamos hoy aquí, celebrando su boda - todos aplauden, algunos como el efusivo de Kiba, silban - pueden pensar que esto es una relación de no más allá de 8 años, pero se equivocan, esta relación tiene más de 20 años, desde que ellos iban a la academia - se hace un silencio, todos atentos y deseosos de conocer más detalles.
- En esos tiempos, lo admito, me costó darme cuenta. Uno recuerda a Sasuke-kun siendo increíble y a Naruto haciendo el torpe, gritándole a Sasuke-kun y este ignorándolo - todos asienten. Me acomodo el cuello del kimono, aún más incómodo - pero ahora sé que ... ambos sufrían juntos, ambos sabían que el otro comprendía su soledad y de algún modo, eso los aliviaba ...- Sakura-chan se queda pensativa, todos quedan atentos.
- A medida que íbamos haciendo misiones, la innegable amistad se fue fortaleciendo, no querían admitirlo, pero se notaba - esta se muerde el labio - y cuando llegó el momento en que Sasuke-kun se fue ... fue innegable el dolor de ambos … - se muerde el labio.
- Ahora que me concentro en alguien más que en mí misma, como en esa época, puedo verlo claramente ... sufrieron mucho el haber tenido que tomar caminos separados - trago duro, recordando nuestras batallas en el Valle del Fin. Sasuke también se revuelve en su silla.
- No fue un amor que surgió de la noche a la mañana, fueron años; primero de odio, luego amistad, hasta forjar este amor que hoy todos vemos - Sakura-chan nos apunta con su copa.
- Ellos me enseñaron que el amor no es perfecto, como una niña quiere creer de los cuentos de hadas. El amor requiere trabajo, un trabajo constante, todos los días se aprende, a veces hay que aprender a ceder, a perdonar, a enseñar... pero todo ese trabajo es de a dos y así es como ellos han ido superando obstáculos, juntos…- trago saliva, pero me volteó hacía Sasuke. Este sonríe, una sonrisa pequeña, pero sincera, nos tomamos las manos.
- Quiero brindar por Naruto y Sasuke, mis dos mejores amigos, mis compañeros del equipo 7, junto a Kakashi-sensei. Quiero decirles que ustedes pertenecen juntos, pese a las futuras dificultades, quiero que sigan juntos, porque juntos, no hay nada ni nadie que los pueda frenar - toma aire.
- Y, por último, recordarles que para lo que necesiten, ahí estaré, porque sé que ustedes estarán para mí ...- sonríe, un poco llorosa. Levanta su copa en alto- ¡POR LOS NOVIOS! - todos repiten en coro.
Nos levantamos y la abrazamos. Todos aplauden.
- Bueno ...- se aclara la garganta Kaka-sensei, todos guardan silencio. Luego del revoloteo que causó el discurso de Sakura-chan, todos vuelven a ponerse en orden para escuchar al peli plateado.
- La vida no es sencilla ... en especial para un shinobi, como lo somos nosotros, donde tenemos que enfrentar la muerte, el peligro y la desconfianza ... a pesar de todo ello, si algo he aprendido de la vida y de mis errores, es sobre la importancia de los amigos, la importancia del amor...- tal vez como un reflejo, sensei se rasca su ojo derecho, donde solía tener su Sharingan.
- Tanto Naruto y Sasuke han aprendido a base de puñetazos y duras caídas, la importancia de ambos conceptos ...- nos quedamos callados - personalmente, cuando joven pensaba que lo sabía todo, pero la vida me ha ido enseñando, ser profesor me enseñó mucho más y sé que de algo estoy profundamente agradecido, y eso es haber podido ser el líder del equipo 7- el mayor nos señala con su copa.
- Como bien dijo Sakura, yo también pude ver la larga relación que se formó entre ellos y he podido ver de cerca, todo lo que han afrontado ... todos los dramas y dolores de cabeza que han protagonizado - los invitados se ríen. Vuelvo a acomodarme en mi silla, incómodo.
- Como su profesor y alguien que los conoce desde los 12 años, me siento extasiado y feliz que, por fin, dejaron sus propios dramas de lado y quieran afrontar sus problemas juntos... ustedes que han quedado abandonados por la vida, se han encontrado y ayudado ... han formado su propia familia y dejado atrás el dolor con el que tuvieron que cargar alguna vez- sensei levanta su copa.
- Naruto, sé que tus padres estarían orgullosos del hombre y el Hokage en que te has convertido, sé que mi sensei, esté donde esté, está sonriendo - no puedo evitar que me tiemble el labio, asiento emocionado.
- Sasuke, pese a todo lo que te ha ocurrido, pese a tus errores, me siento orgulloso del hombre que eres ahora, el hombre que pudo superar su odio y su dolor, y perdonar ... que puede amar sin fronteras. Sé que tus padres e Itachi, estén donde estén, están felices - el moreno exhala largamente, también afectado, pero asiente.
- Me siento tranquilo y feliz, que dos almas que la han tenido tan difícil, se hayan encontrado y se hayan enamorado ... ¡POR LOS NOVIOS! - grita sensei, todos hacemos el brindis.
Los discursos continúan, algunos más picantes que otros, otros más graciosos, otros más bromistas, pero todos hablan desde el corazón, todos respetan nuestra unión y nuestra relación. No puedo evitar sentirme más apoyado, cuando ya creo que estamos listos, alguien más decide subir al escenario y yo me quedo boca abierto.
Alguien tiene que ayudarle a Daiki, bajándole el micrófono a su altura, todos suspiran y susurran palabras de ternura hacia mi pequeño. Le echo una mirada a Sasuke, este se encoge de hombros, tampoco sabiendo de que se trata.
-... Umm... hola - susurra un poco temeroso el pequeño. Me tapo la boca, ya sintiéndome lloroso, aunque también muy divertido.
- Bueno ... sentía que yo también tenía que decir algo, en este día tan especial - se muerde el labio, todos le sonríen enternecidos -... algunos me preguntan, ¿cómo se siente que tú papá sea el Hokage de la aldea?, ¿o cómo se siente que tu padre sea el último Uchiha y apoyo directo del Hokage? ...- se encoge de hombros.
- Para los demás serán casi leyendas, pero para mí, sólo son mis padres y no son perfectos …- sonríe - papá se queda dormido y babea en todos los papeles, luego tiene que estar reescribiéndolos. También come ramen hasta reventar y si intenta cocinar algo, es muy probable que la cocina termine en llamas - todos se ríen, no puedo menos que colorearme entero. Sasuke se ríe entre dientes.
- Y padre es tan bruto y frío, que para que diga algo tierno, hay casi que torturarlo - todos vuelven a reír, esta vez, yo me río del moreno.
-... Y a pesar de todo, los amo tal como son, no los cambiaría por nada ...- me muerdo el labio - Sé que puedo ser un poco difícil, pido perdón, pero quiero que sepan que los amo mucho ... lo son todo para mí y sé que ustedes pertenecen juntos ... pese a que son distintos y se gritan, puedo ver que se quieren mucho... - este sonríe, recordando algo.
- Por ejemplo, cuando papá se queda dormido en su escritorio, padre le tapa la espalda con una manta, para que no pase frío - parpadeo sorprendido, le echo una mirada al moreno, este se sonroja un poco.
- O cuando padre llega enojado, papá se esfuerza por hacerlo reír y darle besos, para relajarlo - esta vez, yo me sonrojo.
- No me imagino que ellos no estén juntos ... porque sé cuánto se quieren y cuanto me quieren a mí ... ¡POR MIS PADRES!, ¡LOS NOVIOS! - Daiki levanta su refresco. Todos brindan.
Miro a Sasuke, emocionado por todas las palabras de nuestros amigos y las palabras de nuestro hijo, me adelanto y lo beso, sin importarme que todos nos vean - te amo tanto Teme ... te amo Sasuke dattebayo - le susurro.
Este me devuelve el beso -… yo también te amo Naruto-.
