Holi, ¡gracias por los vistos y comentarios! Bueno, les traigo un nuevo capítulo, donde quiero que tengan en cuenta todo lo que ha vivido Naruto siendo padre/madre, y por tanto, su reacción en este capítulo.
Lo otro, les informo que oficialmente, las actualizaciones las voy a ir haciendo cada dos semanas, ¿por qué?, debido a que esta semana comencé a trabajar en mi primera práctica laboral y sumado a las clases, el tiempo se me escurre como agua entre los dedos jeje. Pero no teman, seguiré trabajando y publicando capítulos, aunque si me demoro, es por eso, no porque no tenga ideas.
En fin, enjoy!
"Aprender a soltar"
Naruto
- ¡Arg!, ¡listo! - exclamo feliz- las misiones están listas, todos los sellos están puestos y no ocurre nada que requiera mi presencia dattebayo - me dejo caer en el sillón, exhausto.
- ¿Y ahora por qué gritas tanto? - aparece Sasuke, en dirección a la cocina.
-Tengo todo listo, ¡por fin puedo tener un día libre! - exclamo feliz.
Sasuke bufa divertido - bien por ti ... no creo que te dure mucho - hago una mueca.
- No me lo arruines, quiero disfrutar- me quejo. Este se sienta conmigo en el sillón.
- ¿Y deseas hacer algo en especial? - me quedo pensativo.
- Quiero dormir por dos días completos, pero siento que debo moverme, he estado mucho tiempo sentado en esa silla ... necesito ejercicio dattebayo - este me eleva una ceja.
- ¿Qué tipo de ejercicio? - ruedo los ojos y le golpeo el brazo.
- ¡No ese tipo de ejercicio! - este me devuelve el golpe - eres un pervertido - esta vez es Sasuke quien rueda los ojos.
- Cómo si a ti no te gustará, querido esposo - no puedo evitar reírme con una risa tonta.
-Todavía no me acostumbro a esa palabra dattebayo, siento que no se aplica a nosotros - me recuesto en su regazo.
- Es verdad, lo hago por molestarte, pero se siente extraña la palabra ... y eso que ya llevamos casi un año de estar casados - no puedo evitar sonreír, sintiéndome ligero.
- Sí ... la palabra es cómo mucho, pero estar juntos siempre se sintió bien ... sólo que nosotros lo complicamos todo - me encojo de hombros - esto es más de lo mismo, viviendo juntos - este cierra los ojos.
- Es verdad ... pero me tranquiliza no tener que estar fingiendo, ahora todos saben que estamos juntos y que es algo serio - asiento.
- Es verdad ...- lo miro para arriba - regresando al tema, ¿te interesa entrenar? ... podríamos hacer un día de camping, ir con Daiki - este asiente.
- Sí, será más divertido que estar acá en la casa - afirma.
Es así como nos preparamos, le avisamos a Daiki de los planes y nos preparamos para salir.
Por si acaso, le mando un clon a Shikamaru y a Kaka-sensei, por si llegaba a pasar algo grave en mi ausencia, para que ellos se hicieran cargo hasta mi regreso.
Es así como salimos de la aldea y nos internamos en el bosque. Íbamos por el suelo, caminando tranquilos, no podíamos ir saltando por las ramas, Daiki todavía era pequeño y podía lastimarse.
Cuando encontramos una pradera bonita, con un riachuelo cerca, nos instalamos. Dejamos las mochilas y extendemos una manta.
- A ver Daiki, haz tus tareas aquí, nosotros estaremos un poco más allá. Si nos necesitas, grita - le indico a mi hijo. Este parece hacer una mueca disconforme.
-Yo quiero ir - niego.
- No, es peligroso dattebayo, uno de nuestros ataques podría darte o podría afectar el terreno y eso ponerte en peligro. Tú te quedas aquí - este infla los mofletes, disconforme, pero asiente a regañadientes.
Una vez que sé que entendió, me volteo hacía el moreno.
-Bueno, ¿listo? - asiente. Nos trasladamos unos kilómetros más allá, lejos de nuestro hijo y de cualquier posible persona que podría estar por la zona.
Me pongo en posición, nos observamos atentamente. Esto dura unos segundos que parecen horas.
Apenas soltamos un suspiro, es como si alguien nos hubiera dado una señal.
Nos abalanzamos sobre el otro y comenzamos intercambiando un duro golpe con nuestros antebrazos. El impacto nos hace vibrar todo el cuerpo y nos despierta los sentidos.
Nos volvemos a observar atentamente, mientras nuestros antebrazos siguen conectados.
Sonrío, ya comenzando a excitarme. Sasuke me dirige una patada y logro evitarla saltando.
Mientras estoy en el aire, contorsiono mi cuerpo y le dirijo yo, esta vez, una patada. Sasuke se logra defender de esta, levantando otra vez su único antebrazo frente a su rostro.
Cuando vuelvo a estar en el suelo, cruzo mis dedos, haciendo el sello del Kage Bunshin. Al instante, aparecen tres de mis clones, los cuales logran inmovilizar a Sasuke.
Uno lo logra sujetar de la cintura, uno de su brazo y el tercero le aprisiona su única mano. Me apresuro a atacarlo, sabiendo que eso no lo iba a detener por mucho tiempo.
Apenas logro dar dos o tres pasos, cuando el tiempo parece detenerse. El moreno levanta su mirada y veo su ojo violeta, el rinnegan.
Usando una pequeña fracción de su fuego negro, hace que mis clones se prendan en llamas y estos desaparecen casi al instante.
- Tsk ... se supone que es un entrenamiento en baja escala dattebayo - este se encoge de hombros.
- Upss ... lo olvidé ...- me sonríe como antaño, con su orgullo Uchiha y su soberbia, aunque ... podía notar algo más ahora, su sonrisa era coqueta y sensual ... como si en vez de estar entrenando, estuviéramos enfrentándonos ... en la cama.
Siento como se me colorean un poco mis mejillas – Teme ... no sonrías así - su sonrisa se ensancha. Antes de poder razonarlo, este se abalanza sobre mí a una velocidad de vértigo y me bota.
Este pone una rodilla sobre mi pecho y sonríe soberbio – gané ...- veo que este agacha su mirada, con todas las intenciones de besarme, pero justo uno de mis clones que dejé oculto, aparece por detrás del moreno.
Antes de que pueda evitarlo, le inmovilizo el brazo y mi clon lo agarra de la cintura. Entre ambos, lo levantamos y le damos una vuelta, donde lo impacto fuerte contra el suelo.
Antes del impacto, hago desaparecer mi clon y Sasuke choca con fuerza contra el suelo.
Este deja escapar un pequeño quejido, pero dobla sus rodillas rápidamente y me golpea el estómago con estas.
Me alejo rápidamente y nos observamos, respirando con un poco más de fuerza.
-Lo siento ... no te voy a dejar ganar tan fácil dattebayo - sonrío, esta vez, yo mostrándome más soberbio.
Aunque lo admito, si fuera un animal, estaría meneando la cola emocionado y excitado ante él.
-Me rompes el corazón Dobe - me río. Volvemos a abalanzarnos sobre el otro e intercambiamos una serie de puñetazos veloces.
Cuando doy otro paso en su dirección, alcanzo a notar un fino hilo, pero no me da tiempo de no pisarlo. Al instante, comienzan a estallar una serie de bombas que logro evadir con una poderosa patada, que me eleva lejos de las explosiones.
- ¿No que iba a ser en baja escala la pelea? - el moreno me eleva una ceja. Lo observo con mis ojos cambiados, mis ojos amarillos y con mis párpados rojos, la apariencia producto de usar el Modo Sabio.
- Tú empezaste - me encojo de hombros.
Sasuke da unos veloces saltos, hasta subir a mi posición, ahora ambos estábamos sobre la rama del árbol. Volvemos a atacar, esta vez, todo puedo verlo con una dimensión mucha más aguda, mis patadas y puñetazos, mucho más fuertes y demoledores que antes.
Sasuke activa su Sharingan y revela su Rinnegan. Saltoy golpeo, en una serie continua de patadas, su cara. Este vuelve a bloquearme con su antebrazo.
Cuando aterrizo sobre mis pies, noto como este extiende su brazo hacía su cadera y es ahí que saca su katana. Este influye la hoja de la katana con raiton.
Cuandoeste ataca, desvío la hoja utilizando el chakra de Kurama, aunque cuando ya voy a transformarme, este vuelve atacar y me veo en la necesidad de esquivarlo a toda prisa.
Intento alejarme, pero este me persigue, salto y me posiciono atrás de su espalda. En medio de mi salto, me permito cambiar y transformar mi cuerpo, el cual brilla dorado.
Vuelvo a utilizar el chakra y lo hago tomar la forma de mi mano. Sasuke imbuye esta vez, su katana con sus llamas negras y me atraviesa mi mano de chakra.
Me alejo y le lanzo una mis gudoudamas, la cual Sasuke esquiva, pero hago que la esfera lo siga. Este inspira largamente y al exhalar, una gran y poderosa bola de fuego estalla contra mi gudoudama.
-Katon, Gōkakyū no jutsu - vuelve a exclamar Sasuke y antes de que me alcance, vuelvo a proyectar una mano de chakra y lo uso como pantalla para evitar el fuego.
Usando el chakra como escudo, desvío la bola de fuego y hago que se estrelle contra el suelo.
Extiendo mi mano y concentro mi chakra, al instante, noto como en mi palma se va formando la conocida forma del Rasengan. Sasuke clava su katana en la corteza de la rama donde estamos y concentra su chakra en su palma también. Tras unos segundos, escucho y veo la luz del conocido Chidori.
Nos observamos otra vez, evaluándonos.
Cuando voy a volver a cargar contra el moreno, logro captar unos grititos urgidos.
Me desconcentro y comienzo a pasear mi mirada frenética por todos lados.
Mi vista se detiene ante una pequeña figura, no muy lejos de los restos quemados del bosque, luego de haber desviado el ataque de Sasuke.
Siento mi estómago hundirse. Mi Rasengan se desvanece. Aprieto los puños, sintiendo una congoja en mi corazón.
-... Eso estuvo cerca …- escucho como susurra, entre asustado e impresionado -... ¡Woow! ...- esta vez, hasta Sasuke parece escucharlo.
Se detiene, desvaneciendo el Chidori y me observa. Frunzo el ceño, viendo al pequeño.
Me dejo caer al vacío y aterrizo con apenas un susurro de mi cuerpo.
Al levantar la mirada, frunzo más el ceño - ¿qué haces aquí Daiki? - no puedo evitar enojarme.
Este se muerde el labio, mientras observa el suelo - Daiki, mírame cuando te hablo - este levanta sus ojos cielo.
Noto como Sasuke se va acercando. Este se acomoda su katana y la guarda en su funda, con un simple movimiento de su único brazo.
- ¿Y bien?, ¿no te dije que te quedarás allá?, ¿no te dije que era peligroso dattebayo? - lo miro más severo. Este se va encogiendo sobre sí mismo.
- Yo ... lo siento papá ... es que…- se muerde el labio, con los ojos brillantes por retener su llanto - en verdad quería verlos peleando, verlos en acción ... lo siento - juega con sus manitas.
Exhalo cansado y aún enojado - Daiki, cuando te ordeno algo, es para que obedezcas. Tienes 9 años, eres muy pequeño aún y puedes salir gravemente herido ... ¿cómo crees que nos sentiríamos?, ¿¡cómo crees que me sentiría, si algo te llega a pasar dattebayo!?- no puedo evitar exaltarme.
Este traga saliva y sus lágrimas van cayendo, pero no puedo refrenarme, el miedo seguía instalado en mi corazón - ¡uno de nuestros jutsus podría haberse desviado!, ¡cómo justamente pasó!, ¡el Gōkakyū no jutsu de tu padre podría haberte dado de lleno, no sólo haber pasado al lado tuyo dattebayo! - exclamo, frenético con la sola posibilidad de que podría haber ocurrido algo peor.
-... L-Lo ... lo lamento papá ... en se-serio…- se muerde el labio.
Exhalo largamente, pasándome la mano por el pelo. Me agacho frente a él y le apoyo una mano en su hombro.
-Daiki, en esto soy duro contigo, porque me preocupo, porque sé que es peligroso - este asiente.
Vuelvo a exhalar y noto como Sasuke se agacha también frente al menor.
- Daiki, ¿por qué querías vernos luchar? - le echo una mirada al moreno, pero este estaba mirando a nuestro hijo.
-... Porque …- juega con sus manos - porque siempre escucho sobre lo geniales que son ustedes ...- parpadeamos confusos.
- ¿A quién escuchaste? - le pregunto.
Se encoge de hombros - a todos ... al tío Kakashi, a la tía Sakura, al tío Konohamaru ... todos siempre comentan lo fuertes que son ustedes, los héroes de la guerra ... quería verlos …- patea el suelo -... quiero ser fuerte como ustedes…- susurra más bajo, pero logramos captarlo.
Sasuke parece quedarse viendo un punto fijo y luego sonríe - ¿sabes?, cuando era más pequeño que tú ... creo que tenía 7 u 8, no recuerdo bien - ninguno de nosotros dice nada, no me atrevo a romper el momento.
Eran muy raras las instancias y los momentos en que Sasuke se abría, y contaba cosas de su infancia. Muchas veces el moreno prefería no mencionar o recordar momentos con su familia, para no volver a abrir la herida.
A través de los años y por qué me había enfrentado a Itachi, además que fuimos compañeros de equipo con Sasuke, sabía toda la triste y dura historia del moreno.
Es por todo ello, que ahora observo al peli negro casi como si fuera una ilusión, temeroso de arruinar algo.
- Recuerdo que observaba a mi hermano entrenar ... él al igual que tú, era un prodigio ... quería poder hacer lo que él hacía - continua el moreno. Daiki se limpia su cara y observa a Sasuke con toda su atención.
- Cuando terminó, me dijo que nos devolviéramos a la casa. Yo no quise …- bufa, negando con la cabeza - insistí, me las di que sabía y que podía hacerlo ... el resultado fue que me torcí el tobillo y mi hermano tuvo que llevarme en su espalda - se encoge de hombros.
No puedo evitar sonreír, imaginando el hecho y dándome ternura.
-... Si vas a buscar problemas, créeme que los encontrarás. Si quieres desobedecernos, consecuencias habrá - el menor agacha su cabeza, otra vez triste – pero ...- ambos lo observamos - considero que es bueno que comiences a combatir. Nosotros te podemos enseñar, en un ambiente seguro - vuelvo a sentir un malestar en mis entrañas.
A Daiki se le iluminan los ojos y se aproxima hacía Sasuke - ¡¿en serio padre?!- el moreno asiente.
-En la academia te hacen combatir contra otros compañeros, ¿cierto? - este asiente - esto será más de lo mismo, pero un poco más duro y personalizado - Daiki asiente efusivo - te hemos enseñado signos de manos, taijutsu y conceptos del chakra. Este será otro paso - declara Sasuke, Daiki sonríe.
Me muerdo el labio, pero extrañamente, no tengo ganas de hablar.
Nos volvemos a posicionar en modo combate. Sasuke le va corrigiendo posturas a Daiki y le va indicando como respirar, como contraer sus músculos y demás.
Mi niño escucha todo con cuidado y con ciega devoción a Sasuke. En cualquiera otra circunstancia, me llenaría de alegría y orgullo, pero ahora sólo siento temor.
No puedo evitar pensar en Konohamaru. Lo había conocido de pequeño y a veces no podía evitar pensar en él como mi hermano pequeño, era el sentimiento más parecido que podía otorgarle.
Me había sentido bien cuando le enseñaba el Ero-jutsu, cuando le enseñé el Rasengan. Me sentí muy orgulloso cuando me enteré que usando el Rasengan, pudo protegerse y a otros, durante el ataque de Pain a la aldea, hace años atrás.
Ahora este ya era todo un hombre y había comenzado a ser profesor de jóvenes genin.
Luego de la cuarta guerra, fui varias veces a la academia, a hacer demostraciones a los jóvenes y, me daba mucho gusto ayudarlos y motivarlos a superarse, pero...
Vuelvo a observar a Daiki, "¿por qué no siento ese placer ahora?, sólo siento miedo …", me muerdo el labio, con un temor irracional comenzando a extenderse por todo mi ser.
"¿Irracional?" …, niego con la cabeza. Sabía muy bien porque tenía tanto miedo.
Yo nunca había podido tener a mis padres conmigo, no tenía hermanos, no tenía familia.
Ahora, en los últimos años, sabía lo que era vivir con familia, con el hombre que amaba y con nuestro hijo, el fruto de nuestro amor ... "no quiero perderlo, no quiero que le pase nada", no puedo evitar pensar con pánico.
Sasuke y Daiki siguen conversando, poniendo en práctica ciertos movimientos, en cambio, yo no puedo salir de este vórtice de miedos y preocupaciones.
No me gustaba sentirme así. Yo solía ir de frente y enfrentar mis miedos, pero desde que Daiki nació y lo sostuve en mis brazos, cuando noté lo pequeño que era, una sobreprotección natural e instintiva nació de mí.
Exhalo largamente y me aproximo a ellos. Sasuke me dirige una mirada, pero desvío mi vista. Este frunce el ceño, pero luego sigue instruyendo al pequeño.
-... Bien, pongamos a prueba todo lo aprendido, intenta atacarme - dice Sasuke.
Me hago a un lado e intento que el aire pase por mis pulmones, me sentía ahogado. "¡Contrólate tarado!".
Cuando Daiki se prepara y carga contra Sasuke, no puedo evitar sentir que algo se me va a salir por la angustia. "Es un entrenamiento, Sasuke jamás le haría daño", me repito en mi cabeza.
Daiki baila alrededor del mayor, intentando atacar cuando cree ver una oportunidad. Sasuke obviamente ataja o evade sus ataques, pero le va hablando e indicando cuando lo hace bien o mal.
-... ¡Eso estuvo muy bien! - detiene con su palma, el puñetazo de Daiki. El pequeño sonríe extasiado.
- Veamos cómo te va contra dos adversarios - tardo un poco en entender, pero cuando ambos pelis negros se voltean a verme, sé que se refieren a mí.
-Yo ehh ... prefiero mirar - intento no meterme. Sasuke me eleva una ceja.
- ¡Pero papá, por favor!, entrena con nosotros - Daiki viene corriendo a mi lado y tira de mí.
-Yo ehh ...- intento excusarme, pero mi hijo no da su brazo a torcer y vuelve a tirar de mí.
Sasuke y Daiki comienzan otra vez con su coreografía de golpes, pero cuando me mentalizo y estoy por unirme a la lucha, se me cruza una imagen de Daiki de bebé, gorjeando divertido mientras me chupaba un dedo.
Me freno de golpe, con mi puño en el aire. Daiki había logrado captar que lo iba a atacar, había comenzado a voltearse, pero cuando nota que me detengo, este también se interrumpe.
Bajo el puño y nos quedamos observando, azul cielo contra azul cielo.
Tras unos segundos intensos, mi niño se acerca a mí y me toma la mano -... sé que no me quieres hacer daño ... pero papá - levanta su cabeza, mirándome decidido - soy fuerte, confía en mí, por favor - trago saliva.
Lo observo, conocía su cara mejor que la mía propia. Me agacho frente a este, quedando a su altura. Sólo nos observamos, algo me decía que Daiki comprendía como me sentía.
-... Confío en ti Daiki ... es duro para mí, pero sé que, sobreprotegiéndote, no es la solución ... tienes que crecer y yo tengo que aceptarlo dattebayo - este me aprieta más fuerte mi mano.
Le acaricio su cabello y a este se le escapan unas lágrimas. Le beso su cabeza y me levanto.
- ¡Yoshh!, ¡atácame con todo lo que tengas! - me pongo en posición.
Este se ríe, se limpia la cara y se pone en posición. Al echarle un vistazo a Sasuke, este me sonríe y asiente en mi dirección, 'hiciste lo correcto', parecen trasmitirme sus ojos.
Es de esta manera que, terminamos entrenando los tres juntos por varias horas. Cuando el sol comienza a descender, tomamos las cosas y regresamos hacía la aldea.
Mientras caminamos por las calles iluminadas, mi mirada capta un letrero que se me hace muy conocido.
Sonrío de lado, me volteo hacía mis pelis negros - oigan, ¿quién quiere cenar ramen?, por favor digan que sí - les imploro. Daiki se ríe y mira 'Ichiraku Ramen', con curiosidad.
Sasuke sólo suspira - muero de hambre, supongo que esta vez aceptaré - sonrío ampliamente.
- ¡Yoshh!, ¡a comer dattebayo! - es así como ingresamos y cuando nos vienen a atender, es Ayame-chan.
- ¡Naruto-kun!, ¡hace tiempo no venías, te estábamos extrañando! - me saluda esta entusiasta, luego parece acordarse de algo y se sonroja un poco - ¡disculpe Hokage-sama!, ¡qué irrespetuosa soy! - niego frente a su cara.
- No te preocupes por eso Ayame-chan, ustedes me conocen desde que era un mocoso y me ofrecían ramen gratis, les debo mucho dattebayo - le sonrío.
Esta me sonríe y luego parece fijarse en Daiki, que la miraba curioso - ¡ah ra!, ¿este pequeño es su hijo? - asiento.
-Lo hemos criamos juntos, pero lo considero mío - vuelvo a simular que Daiki no era mi hijo de sangre.
El pequeño parece quedarse pensativo, pero asiente. Él había aprendido a simular la versión que todos creían que era la verdad.
- ¡Pues es una monada!, ¡eres muy guapo! - le sonríe esta - no lo habías traído, queríamos conocerlo. ¡Espera!, le voy a llamar a mi padre - se voltea y va en busca de Teuchi-san.
- Creo que ni siquiera pude ordenar - se queja Sasuke, lo miro apenado.
- Lo siento, hace meses que no venía, el trabajo me ha tenido ocupado. Se emocionan cuando me ven - me encojo de hombros.
- ¿Por qué? - me pregunta Daiki.
- Bueno, me conocen desde que era más pequeño que tú, me han visto crecer. ¿Sabes?, antes este restaurante, tan grande como lo vez, antes sólo era un pequeño puesto que daba a la calle, donde uno se sentaba y comía dattebayo - le cuento.
- Entonces les ha ido bien - Daiki mira el lugar.
- Sí ... no puedo creer que nunca te había traído, pero como me dijiste que no te gustaba tanto el ramen, no quise insistir- este se encoge de hombros.
- Esos rámenes instantáneos que tienes en casa, no les encuentro la gran cosa - no puedo evitar sentir dolor ante sus palabras.
"Mi hijo, la sangre de mi sangre, no le gusta el ramen ... que desgracia tan grande", me lamento.
- Eso es porque nunca has comido mi ramen, pequeño - levantamos la cabeza de golpe y sonrío.
- ¡Teuchi-san! - lo saludo feliz.
- ¡Tanto tiempo Naruto!, ¡te extrañábamos por acá! - me sonríe con cariño el mayor. Este saluda a Sasuke y a Daiki, y luego de conversar un poco, regresa con nuestras ordenes anotadas.
Cuando por fin nos traen nuestros pedidos, se me hace la boca agua al ver el plato caliente y con un olor que me hace temblar las rodillas, ansioso.
Noto como Daiki ve el plato con sorpresa y al olerlo, sus ojitos brillan - ¿ves?, esto no tiene nada que ver con los rámenes que compro en el supermercado, ¡esto es calidad dattebayo!, bueno ... ¡Itadakimasu! - exclamo feliz.
Luego del primer bocado, siento que todo vuelve a su lugar. Regreso a mi infancia y a todos los buenos momentos vividos en mi vida.
Observo como a Daiki luego del primer bocado, se le colorea el rostro lleno de dicha y come voraz. Sonrío, "sí que es mi hijo".
Hasta Sasuke estaba comiendo feliz y relajado. Sonrío ampliamente, esta era una manera estupenda de terminar el día.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
Al darme la vuelta en la cama, noto que Sasuke ya estaba levantado y buscando su ropa para meterse a la ducha.
-Umm ... ¿qué haces tan temprano?, es sábado ¿sabías? - lo observo somnoliento.
Este se voltea a mirarme - no te preocupes, es sólo que voy al cementerio - abro los ojos de golpe y me siento.
-... ¿Hoy es ...? - no me atrevo a continuar. Este asiente lentamente.
- Sí ... es el aniversario de sus muertes ... del clan y de mis padres - me muerdo el labio.
-... Lo siento tanto Sasuke …- este niega con la cabeza.
- No voy a decir que no duele, pero lo acepto, sólo ... quiero estar unas horas con ellos - se encoge de hombros.
Me muerdo el labio -... te hago el desayuno dattebayo - me levanto y me dirijo hacía la cocina, pero alcanzo a escuchar que susurra algo y me detengo.
-... Gracias ...- dice suavemente. Lo beso y me encamino a la cocina.
Estas fechas siempre eran así, difíciles y tristes. A pesar de todo, nunca me había animado a acompañar al moreno, sentía que era algo privado, yo no pintaba nada ahí.
Es así que siempre el moreno iba sólo al cementerio, en el aniversario de la masacre del clan.
Me muerdo más fuerte el labio, era triste y no quería que él siguiera enfrentando esa carga solo.
Estoy por insistirle en acompañarle, pero de repente, una idea cruza mi mente.
Me dirijo rápidamente al cuarto de Daiki.
-Umm... ay... ¿qué pasa papá?, hoy es sábado - se queja este somnoliento.
Le sigo sacudiendo del hombro, para despertarlo - Daiki, hey, despierta ... necesito que me hagas un favor- este abre un ojo.
- ¿Un favor? ...- asiento lentamente.
- Sí ... verás, necesito que hoy acompañes a tu padre. Si te insiste que no quiere, tú lo acompañas igual dattebayo - este frunce el ceño y se sienta en la cama.
- ¿Por qué? - me quedo mirando a la nada.
-... Son unas fechas difíciles para él, pero lo conoces, es orgulloso, no lo va a admitir. Tal vez sí va contigo, que eres su hijo, no le duela tanto - el pequeño vuelve a mirarme confuso, pero luego de suspirar, asiente.
- Gracias campeón, te debo una dattebayo - le beso la frente y le desordeno sus cabellos oscuros.
Este bufa, pero luego se ríe - de acuerdo, de acuerdo ... acompañaré a padre - asiento.
De esta manera, preparo el desayuno para mis pelis negros y cuando Sasuke comienza a irse, le hago una seña a Daiki y le indico que vaya con él.
Este asiente y va tras el moreno mayor. "Que todo resulte bien", rezo en mi cabeza.
Sasuke
Cuando me despido de Naruto, comienzo a caminar, pero me sorprendo cuando Daiki llega y me toma de la mano. Frunzo el ceño y al voltear, noto que la puerta de la casa ya está cerrada.
- ¿Qué haces acá Daiki?, regresa a la casa - este niega y sigue tirando más de mi brazo. Me planto firme y me detengo - hijo, no estoy para bromas, no hoy - este me observa.
-... ¿Por qué?... ¿qué pasa hoy? - niego.
- Nada - comienzo a caminar.
-... Mientes …- exhalo largamente, Daiki se adelanta, poniéndose delante de mí - estás mintiendo padre ... ¿por qué? - me observa directamente.
- ¡Tsk!, ¿por qué tiene que tener los mismos ojos de Naruto? - maldigo más bajo, para mí mismo.
- Escuché eso - se adelanta hacía mí, con una sonrisa socarrona.
- A ver pequeño listillo, ¿por qué quieres acompañarme? - este me mira pensativo.
-... Estoy de acuerdo con papá ... necesitabas que te acompañara - exhalo largamente y sólo comienzo a caminar, pero sé que unos pasos más atrás, Daiki me estaba siguiendo.
Es así como me dirijo al cementerio y al llegar a las tumbas Uchiha, las voy limpiando mientras me acerco a la de mis padres y la de nii-san.
-… ¿Quién es toda esta gente? - exhalo.
-... Mi clan ... nuestro clan - me corrijo. Me volteo a ver al moreno menor - el clan Uchiha ... tus abuelos y tu tío - le señalo las tumbas.
Daiki traga duro y observa todas las tumbas, se va achicando y toda su desbordante energía, parece ir desapareciendo.
Con delicadeza, se va acercando a las tumbas -... no lo entiendo…- se muerde el labio - es lo único que papá nunca me ha querido contar. Sé que murieron, que tú y yo somos los últimos …- se toca su rostro - que el sharingan es algo del clan, pero ... ¿qué pasó? - me siento y dejo escapar lentamente el aire que estaba reteniendo.
-… Padre …- miro hacía la nada.
-... Nuestro clan es antiguo y muy fuerte, desde que se fundó la aldea …- este se sienta a mi lado - el primer Hokage, Senju Hashirama, se hizo amigo de Uchiha Madara y juntos soñaron con una aldea, no más guerra ... se perdieron durante el camino, pero lo lograron, fundaron el sistema de aldeas ninjas en todos los países …- comienzo a explicarle.
-... Uchiha Madara se convirtió en un enemigo de lo que había construido, pero el clan perduró aquí - señalo las tumbas - vivía con mi familia, en el barrio Uchiha ... nunca me pregunté porque vivíamos alejados, nunca me importó ... hasta que todos murieron - trago saliva.
Daiki me observa en silencio -... no sabía nada, sólo era un niño de 7 años, nadie me dijo nada, nunca sospeché …- frunzo el ceño - notaba que mi padre presionaba a mi hermano ... comenzaron a tener problemas, mi hermano se enojaba por algo, pero no sabía nada ... Para mí, él era mi meta, lo amaba y al mismo tiempo, lo envidiaba …- bufo, divertido y enojado conmigo mismo.
-... Suena complicado - dice suavemente Daiki. Asiento.
- Sólo quería tener más tiempo con él, pero siempre estaba ocupado ... un día llegué tarde de la academia, por quedarme entrenando …- me muerdo el labio - creo que es una imagen que conservaré en mi cabeza, hasta el día que muera ... Entré al barrio y en las calles, tirados, había muchos cuerpos muertos ... todos los del clan ... muertos - digo en un suspiro.
-... ¿Cómo...? - se atreve a preguntar Daiki.
-... Cuando llegué a mi casa, desesperado por encontrar a mis padres, abrí el salón y los encontré…- miro a la nada - tirados en el suelo... muertos …- Daiki se muerde el labio, pero no dice nada. Lentamente, se va acercando a mí, hasta tener su cuerpo pegado al mío.
-… Quien los mató, fue mi hermano ... cuando encontré los cadáveres de mis padres, este me atacó y me hizo realmente creer, que él los había matado porque no le interesaba - mi hijo frunce el ceño.
- ¿El tío...?, ¿qué?, ¿el tío era malo?, ¡pero...! - comienza a exaltarse, lo detengo con un ademán.
- Eso fue lo que pensé, es lo que todos pensaron, es lo que él quería hacer pensar a todos ... sólo el tercer Hokage y dos altos mandos, sabían la verdad ...- este se enoja.
- ¿¡Y cuál es la verdad!?, ¡siempre me han hablado bien del tío Itachi!, ¡tú y papá!, pero él fue ...- lo detengo.
- Una víctima más ... Naruto dice que fue un héroe, pero ... siento que fue uno más de la masacre - frunce el ceño.
- La aldea estaba al borde de una guerra civil, con el clan Uchiha ... la aldea estaba molesta por el incidente con el Kyubi, estaba la sospecha sobre el clan y eso generó mucho rencor- este bufa.
- ¿El Kyubi? - niego.
- Eso debes hablarlo con tu papá - vuelve a bufar.
- Capas y más capas, secretos y más secretos ... más crezco y más heridas noto en ustedes - dice este, angustiado.
Me río suavemente – sí ... estamos muy heridos... no ha sido una vida sencilla - este vuelve a sentarse.
-... Entre una guerra civil y ser el villano, mi hermano eligió lo segundo ... para evitar muertes en toda la aldea, la destrucción de la aldea, mató a todos en el clan y en el momento final ... mató a nuestros padres ... entiendo que mis padres lo aceptaron - le cuento la difícil verdad.
-... Esto se mantuvo en lo más alto secreto. Cuando ocurrió todo, yo realmente pe-pensé …- inspiro lentamente - pensé que nii-san nunca nos había querido, que era el villano que estaba fingiendo ser ... hizo su mejor esfuerzo para que lo odiara y lo logró…- pienso en nuestras batallas.
Recuerdo la paliza que me dio, cuando él iba a por Naruto, esa paliza en ese motel. Luego pienso en nuestra batalla final, cuando él finalmente no pudo continuar y, aunque estaba delirando y muy débil, su último gesto fue picarme la frente con sus dedos, como antaño.
-... Luego que él muriera, alguien me contó la verdad, pero no porque quería ayudarme, sino porque quería enloquecerme de rabia y venganza ... y lo logró ... ¡tsk! - ahora que lo relataba, notaba lo títere que yo había sido, siempre.
Primero fue mi padre, diciéndome que todo estaba bien. Luego Itachi, alejándome de lo malo y luego haciéndome creer que era un ninja perverso. Por último, habían sido Obito y Madara, también manipulándome a su gusto …y yo había caído.
-... ¿Cómo saliste de todo eso? - no puedo evitar sentir un pequeño sonrojo en mi rostro. A vista ajena, ni siquiera se notaría, además que mi cabello me tapaba el rostro, pero yo lo advertía, sentía ese calorcito en mi estómago también.
Me remuevo inquieto -... tu papá… - finalmente digo.
Daiki me mira confuso - desde el primer día en que me fui, tu papá luchó por encontrarme y traerme de regreso ... él sabía todo el dolor que cargaba ... Todos reaccionaban con odio y repugna, cuando se enteraban de lo que había hecho, pero él ...- bufo, negando con la cabeza - él me dijo que era entendible lo que hacía y que él me detendría, porque sabía que estaba obrando mal - Daiki se ríe.
-… ¿Siempre se quisieron? - niego.
- No ... han sido años de sentimientos diversos ... enemistad y desagrado al principio. Luego rivalidad ... amistad, hermandad ... enemigos otra vez, luego vuelta a ser amigos y, finalmente ... amantes - digo en un suspiro.
-… ¿Ustedes pelearon?, me refiero a puños ...- dice titubeante.
Asiento. Cómo única respuesta, levanto mi brazo derecho, mostrando la inexistencia de mi antebrazo y mano.
- ¿Así fue?, ¿¡luchando entre ustedes!?- me mira consternado - papá con esas vendas y tú ... sin nada - bajo el brazo.
- Ambos quedamos sin brazo, nos ofrecieron regenerarlos con células especiales del primer Hokage, no iba a ser lo mismo, pero era mejor que nada. Yo no acepté ... merezco no tener mi brazo ... cometí muchos errores, por los que tengo que pagar - declaro.
Nos quedamos en silencio, nada parece avanzar. Daiki queda pensativo, hasta que finalmente comenta suavemente.
-... A pesar de todo, siguen juntos. Papá confió en que pudieras ser mejor y yo también lo sé ... que eres bueno padre - abro el brazo y Daiki se acomoda contra mí.
-... Gracias ... tú y tu padre lo son todo para mí, son todo lo que me queda - apoyo mi cabeza contra la suya.
Aquí, con mi hijo a mi lado y, las tumbas de todo mi clan y familia frente a mí, me sentía por fin pudiendo cerrar un ciclo. Me sentía en paz.
