Holi, ¡gracias por los vistos y comentarios!
Bueno, disculpen la demora, he estado full clases y con trabajo, me ha costado escribir. También me costó este capítulo, como que tenía la idea, pero no sabía bien como llevarla a cabo, pero se logró. ¡Espero que les guste!, mi idea es que Daiki se parezca a sus padres, pero que tampoco sea una copia de Naruto (como lo que pasó con Boruto).
Les dejo un resumen del capítulo anterior:
Daiki se graduó de la academia a los 11 años, siendo un prodigio. Su maestro es Konohamaru, sus compañeros son Katsuki y Kenji (inventados por mí). Cuando era su primer día como Genin, tuvo un altercado con otro genin, llamado Kirsihima Renji (inventado por mí) y el sharingan le superó. Hablo con Naruto y superó su trauma, ahora está entrenando con Sasuke.
"Tenacidad pura"
Sasuke
Puedo ver como la habitación se cierra a mi alrededor, las puertas azotándose. Cuando observo el suelo, me percato que se comienza rápidamente a llenar con agua.
Al intentar llegar hacía las puertas y abrirlas, no puedo hacerlo. Sólo puedo estar ahí mientras el agua me rebasa el torso y luego me engulle el cuerpo entero.
El aire comienza a ser poco y la desesperación comienza a llenarme, la posibilidad de ahogarme muy fuerte en mi cabeza.
Mi corazón se acelera y por más que toco todo a mi alrededor, sólo noto el agua, volviendo lentos mis movimientos.
- ¿Eso es lo que deseas provocarme?, porque todavía te falta práctica - declaro. Escucho un suspiro agotado y el genjutsu se cae a mi alrededor.
Cuando abro los ojos, veo a Daiki resollando exhausto y con sus ojos apretados.
Suspiro y me aproximo a este, agachándome a su lado - es práctica Daiki, debes seguir fortaleciéndote, aunque yo llevo muchos años más que tú. Obviamente, no vas a poder engañarme tan fácil. Has hecho un buen trabajo - le palmeo la espalda.
Este eleva la mirada, estaba sudado, pero me sonríe - algún día voy a engañarte padre - bufo divertido, pero me encojo de hombros.
- Lo dudo, pero admito que me haces sentir emocionado - este suspira largamente y se irgue.
- ¿Listo para lo que sigue? - este vuelve a tomar aire y asiente.
Suspiro - mejor descansemos - comienzo a dirigirme a la sombra de un árbol cercano.
- ¡No!, ¡yo puedo padre! - me grita el menor. Al voltearme, este me miraba con la misma terca determinación de Naruto. Distingo el mismo brillo en sus ojos cielo.
Exhalo largamente y me aproximo a su posición. Este alcanza a sonreír, pensando que había logrado convencerme.
Aunque antes de que este pueda asimilarlo, con la punta de mi pie, le golpeo las piernas haciéndolo caer sobre su trasero.
- ¡Ahks! - se queja, mientras me mira molesto.
- Dijiste que podías - me cruzo de brazos, observándolo hacía abajo - el enemigo no va a esperar a que estés en buenas condiciones para combatir - me agacho frente a este - si no estás en buenas condiciones, no debes ceder a tu orgullo, sé inteligente, espera y evalúa. Debes retirarte - le enseño, este agacha la mirada, haciendo un mohín.
-... La única persona que he conocido, que por muy cansado que esté sigue combatiendo, es tu papá - el menor parpadea y me observa. Lo miro más severo - tu papá puede permitirse esa terquedad, pero eso sólo porque posee mucho chakra y porque, bueno ... es un Dobe - me encojo de hombros. Daiki se ríe.
- Nuestros ojos son la clave. Debes aprender a balancear tu chakra, si se te llega a agotar, quedarás muy debilitado, indefenso. Por eso, debes aprender a pelear cuerpo a cuerpo, pero los Uchiha no somos tan fuertes y destructivos como un Akimichi, por ejemplo - este me mira confuso, elevando las manos.
- ¿Entonces que puedo hacer?, mejor no usar mi sharingan - vuelve a quejarse, niego.
- Debes aprender a usarlo. El Sharingan se potencia con tus emociones, la situación puede estresarte y las cosas terminarán como con el niñato Kirishima ... ¿deseas que vuelva a ocurrir algo así? - su rostro empalidece.
No puedo evitar sentir una pequeña náusea, por tener que usar este truco, pero era necesario para dejarle en claro lo peligroso de nuestros ojos.
Daiki se muerde el labio, pero levanta su cabeza y niega. El episodio de hace dos meses atrás, muy presente todavía en la mente de los dos.
Asiento, nos quedamos en silencio, hasta que me agacho a su lado.
-... Sé que da miedo ... da miedo sentir que el poder te abruma y te supera ... que incluso te gusta - me atrevo a decirle. Este baja su mirada, noto como aprieta sus puños.
- Una forma de evitar pasar por eso, es aprender a controlarlo ... aunque también es un arma de doble filo - exhalo.
-... ¿Por qué? - pregunta luego de un rato.
-... Porque…- no puedo evitar echar un vistazo hacía mi brazo faltante. Suspiro - porque mientras más aprendes, más fuerte te vuelves y el Sharingan evoluciona contigo. Como dije, el poder puede afectarte - este se estremece.
- ¿Cómo lo controlo? ... no quiero sentirme así - se muerde el labio.
-... Como dije, es una encrucijada ... una forma que he aprendido a través de los años - lo observo atentamente - es rodearte de amor - frunce el ceño, evidentemente confundido.
Resoplo divertido
- No entiendo, ¿amor? - asiento.
- De nuevo, el Sharingan se potencia con nuestros sentimientos ... Lamentablemente, la experiencia del resto de mis familiares y la mía propia, me ha mostrado que, para obtener poder rápido, el dolor siempre ha sido la clave - me quedo meditándolo - tal vez podamos experimentar algo nuevo contigo - me mira confuso.
- Si pudieras potenciar tu Sharingan a través de los años, estabilizándolo con buenos sentimientos y en un ambiente amoroso. Tal vez, el resultado sea mucho mejor del que conocemos ... un poder que no te enloquezca - este se queda pensativo.
-... Suena mejor que la otra opción - lo miro confuso.
- ¿La otra opción? - me observa triste.
- Perder a los que amo - nos quedamos en silencio.
Vuelvo a exhalar largamente – sí ... esa no es una buena opción - volvemos a quedar en silencio.
-... Para evitar ello, tienes que ir balanceando el uso del Sharingan, consume mucho chakra, tienes que ir conociendo tus límites e ir superándolos de a poco. En los momentos en que no lo estés usando, pelear con un arma será muy útil - extiendo mi katana y la saco de su funda – pruébala - se la paso.
Este la toma y prueba su peso en su mano derecha, luego en la contraria, finalmente, la toma con ambas.
- Te enseñaré a pelear con ella, ya sabes usar los kunai. Mismo filo, sólo que más largo -este vuelve a balancear la katana y comienza a hacer distintas poses, probándola.
-... ¿Tú siempre peleas con ella padre? - asiento.
- En algunas ocasiones, es bastante útil. Aprendí a infundirle raiton a la hoja - este se frena y me mira emocionado.
- ¡Lo estudié en la academia!, todos tienen un elemento afín, tú eres Raiton y papá ... ¿qué es papá? - parece concentrarse.
- Tu papá usa el Fūton ... podemos estudiar también a que elemento eres afín - asiente.
Entrenamos una buena parte de la tarde y cuando noto que este ya no puede más, lo hago detenerse definitivamente - vamos, es hora de ir a casa. Naruto llegará pronto y ni siquiera hemos hecho la cena - este suspira, pero asiente. En el fondo, sabía que se sentía aliviado.
Mientras emprendemos el camino de regreso, se me ocurre preguntarle - hey Daiki, ¿qué tal han ido las misiones con tu equipo? - este estaba caminando un poco más atrás.
Prácticamente, estaba arrastrando los pies por el cansancio, pero levanta la mirada ante mi pregunta.
-Bien ... bueno - este se corta un poco, pero luego se obliga a seguir - por todo lo que pasó, el tío ... umm, Konohamaru-sensei - se corrige - comenzó a darnos misiones pequeñas y tontas. Yo creo que como castigo ... Katsuki parece que no le importa ... él no me guarda rencor ... me dijo que entendió que yo quería defenderlo ... creo que ya somos amigos - dice tímidamente, pero con un tono feliz.
Le sonrío, animándolo a seguir. A este se le cae un poco la sonrisa - eso sí, con mi otro compañero, Kenji, está decidido a que yo no le caigo bien ... no puedo culparlo luego de lo que pasó - aprieta los puños.
- Entiendo ...- comienzo suavemente - créeme que entiendo, lo que es estar en tu posición, saber que has fallado y ahora te preguntas, ¿cómo sigo? - este vuelve a levantar su cabecita, mirándome atento, mientras veía como sus ojos se cristalizaban.
- Si algo he aprendido de mis errores, es que primero hay que reconocerlos, luego pedir perdón. Por último, demostrar con el tiempo y con tus acciones, que eres digno de ese perdón - suspiro lentamente - deja que las cosas sigan su curso, demostrando día a día, que eres merecedor del perdón - Daiki se muerde el labio, pero asiente.
-Y sobre lo de las misiones tontas, tranquilo - me río entre dientes - nosotros también empezamos así, persiguiendo mascotas extraviadas. Lo hacen para que fortalezcan el trabajo en equipo - simulo que le digo un secreto.
Este parpadea sorprendido - ¿en serio? …- bufa - me siento estafado - me río.
- Solía pensar como tú, pero créeme que es importante. No puedes cargar con todo sobre tus hombros, confiar en tus compañeros es relevante ... una de mis fallas fue esa, no confiar en ellos -el menor parece dubitativo, pero vuelve a levantar su cabeza.
- Tú ... ¿siempre has querido a papá? - casi trastabillo al caminar, frente a la sorpresa de la pregunta.
Me volteo a mirarlo, bastante descolocado - ¿por qué me preguntas eso? - este se encoge de hombros, podía ver la sonrisita asomándose en su rostro.
Suspiro y sigo caminando -... de la manera en que lo quiero ahora, no, no siempre lo he hecho - no me volteo a verlo mientras hablo - tú papá era un incordio para mí; gritón, torpe, ridículo para sus cosas y demás - el pequeño se ríe suavemente.
-…- me muerdo el labio - pero él nunca me juzgó ... todos me tildaban de ninja perverso y traidor, incluso yo lo creía. En cambio, él me dijo ... 'te entiendo, lo que haces es comprensible' - bufo, negando con la cabeza.
-... Siempre estaba ahí para darme la mano, para detenerme de mis propios demonios ... para brindarme una sonrisa ... llegó un punto en que no podía y no quería separarme de su apoyo incondicional - le cuento.
Este mantiene su sonrisa y luego seguimos caminando en paz hacía la casa. Al llegar, vemos como Naruto estaba cocinando y al mismo tiempo, leía por encima algunos documentos.
Sacudo la cabeza, pero lo miro con cariño, "este Dobe y sus tonterías".
Este al levantar la mirada, se percata de nosotros - hey, se tardaron, parece que estuvo bueno el entrenamiento dattebayo - asiento y de paso, me acerco a besarlo.
- Sí, estuvo productivo - lo sigo besando, noto como este se fusiona conmigo y sólo disgusto sus labios contra los míos.
-... Me gusta que te animes, luego de entrenar - me susurra, divertido y coqueto. Me río, aunque ruedo los ojos, sólo por molestarlo.
-...Umm ...- este se detiene - ¿hueles ...?, ¡mierda! - se voltea y comienza a apagar la olla, haciendo aspavientos para espantar el humo.
Niego con la cabeza, "Dobe", sólo puedo pensar.
Naruto
- No entiendo eso de querer que avance tan rápido - aparto el pergamino de mi lado. Sasuke suspira.
-Ya lo hemos conversado usuratonkachi, recuerda cómo éramos nosotros, también queríamos ser fuertes y lograr nuestros objetivos - hago una mueca.
Termino apoyando mi cabeza en mi mano, mirando ofuscado a la mesa. Efectivamente, nosotros habíamos sido igual y tal vez, incluso peores.
Suspiro largamente, pero no había mucho más que hacer, Daiki participaría en los exámenes Chunin de este año.
Habían pasado ya, unos ocho meses desde que Daiki se había convertido en Genin. Habían sido meses claves en su desarrollo, la aventura no había empezado particularmente bien, con su episodio atacando a ese otro Genin, pero las cosas habían ido mejorando.
La relación con Konohamaru era muy buena, una buena relación maestro-estudiante, el pequeño seguía en contacto con sus amigos de la academia, Haru-Kun y Takeshi- kun.
Además, también me alegraba con los reportes del de bufanda azul, porque me contaba que Daiki estaba comenzando a formar buenos lazos con sus compañeros de equipo.
Había empezado mejor con uno de ellos, Katsuki- kun, pero con el otro, no mucho.
Al parecer, lentamente, el tercer integrante; Kenji, también estaba relacionándose en mejores términos y era por ello, que en las misiones habían comenzado a destacar positivamente. Habían avanzado a tan buen ritmo, que los recomendaron para los exámenes Chunin.
Vuelvo a suspirar - sé que él es fuerte, lo hemos entrenado bien, en especial con tu ayuda dattebayo - había habido un detalle importante sobre la formación de Daiki como shinobi.
Hace un par de meses atrás, Sasuke le detectó al menor que de los elementos afín que cada persona tenía, Daiki era elemento raiton, igual que Sasuke.
No podía evitar sentirme decepcionado. El Rasengan, básicamente era chakra y fūton, así era una técnica que no le iba a poder legar a mi hijo, aunque por lo menos, si iba a poder aprender el Chidori.
Sasuke ya se estaba encargando de enseñárselo, todavía le faltaba, pero Daiki era un genio natural, igual que lo habían sido papá e Itachi-san.
Así que el entrenamiento de los últimos meses, había sido enfocado en eso.
-Él puede con ello - sorprendentemente, es Sasuke quien me alivia mi estrés. Me río en mi cabeza, pero no le comento nada.
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- ¿Quieres dejar de dar tantas vueltas Dobe? - me reprende Sasuke. Estamos en mi oficina, Shikamaru hace tiempo que se rindió conmigo y ahora se encontraba sentado en uno de los sillones. Sasuke estaba de pie, mirándome ceñudo.
- ¡Oh por favor!, ¿cómo puedes estar tan relajado?, ¡se me hace imposible dattebayo!, ¡quiero saber cómo le está yendo! - vuelvo a dar vueltas, hacer el papeleo de hoy día, más que imposible.
Nos habían informado que el equipo 5, el equipo de Daiki, había superado la primera fase sin contratiempos. Igual que en nuestros tiempos, la primera prueba era sobre cómo obtener información, pero claro, disfrazado.
Les habían dicho a los niños, que la prueba se iba a cambiar de fecha, que había sido un error en el programa, aunque claro, todo era falso. La información que tenían que recolectar, estaba en sus mismos hogares, era una prueba individual, donde cada uno debía darse cuenta de la información falsa y luego, proceder a buscar la información en sus propios hogares.
Habíamos tenido que ponernos de acuerdo con todas las familias de los alumnos a prueba, pero todos cooperaron, aunque fue un poco estresante la situación.
Obviamente, la información estaba escondida y los niños tenían que encontrarla, en un habitad común para ellos.
En ocasiones, uno mientras más busca, más se empeña en que la información o la persona, es algo extravagante y fácil de diferenciar de lo cotidiano.
Sorprendentemente, no muchos habían logrado ver a través del engaño, algunos se creyeron lo del cambio de fecha. Otros se dieron cuenta, pero no pudieron reconocer la información disfrazada en su propio ambiente.
Y esa era la tercera complicación en la prueba. Obtener la información era algo individual, pero esa información por sí sola, no servía para pasar a la siguiente etapa, se requerían las otras dos piezas, de los otros dos compañeros de equipo, para tener la información en su totalidad.
Algunos lograron tener éxito, pero sus compañeros no, por tanto, todo el equipo reprobaba.
Ya en ese ejercicio, que Sasuke me había dicho que era muy simple, habían caído tres equipos, es decir casi la mitad. Quedaban otros cuatro equipos, entre ellos, el equipo de Daiki.
La segunda etapa, era como la de nuestros tiempos, sobrevivir.
Nos habíamos puesto de acuerdo con Gaara, la misión era ir y volver desde la aldea de Konoha hasta la Aldea de la Arena. Y durante el camino, proteger la información recaudada, durante la primera fase.
No tenían permitido suplementos de ningún tipo, más que la misma ropa que llevaban puesta, la información encontrada en sus hogares y unas pocas armas ninjas.
Para muchos niños, esa era la primera vez que salían del País del Fuego. Otros habían ido de vacaciones, pero era muy distinto ir con los padres, a que ir sólo, sin dinero y sin alimento.
El objetivo era que, durante el viaje, estuvieran obligados a tener que sobrevivir por sus propios medios en la naturaleza, no caer en la frustración o llanto por estar solos.
En esta etapa, un equipo ya había sido eliminado, los otros tres lo habían logrado hasta el momento, pero estaban en condiciones desastrosas. Durante los últimos años, la tecnología había crecido, la aldea había crecido exponencialmente gracias a ello.
Muchos niños pasaban el día con algún teléfono o aparato electrónico. Tener que haber pasado alrededor de una semana, sin absolutamente nada, a muchos les había costado. No estaban acostumbrados y ese era el objetivo.
Finalmente, ahora estábamos esperando quien iba a llegar primero. Nos informaron que el equipo que había sido eliminado, se había rendido, pero los otros estaban ya cerca de lograrlo. Quería saber en qué posición lograba llegar el equipo de Daiki, en esta segunda prueba.
Continúo con mi paseo nervioso, hasta que la puerta del despacho se abre - llegó el primer equipo - me informa el Anbu - el equipo de Moegi-san – asiento - el segundo equipo también llegó un poco después, el equipo de Konohamaru-san - no puedo evitar sonreír ampliamente.
Me volteo hacía Sasuke, este rueda los ojos, pero también sonríe orgulloso. Nuestro hijo había superado la segunda etapa, ahora lo veríamos pelear en la tercera etapa.
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Cuando Shikamaru me hace una señal, me levanto y observo a todos los presentes. El estadio era gigantesco; las diversas familias, los amigos, los profesores y los demás alumnos que no habían logrado aprobar, estaban todos reunidos.
En el centro del estadio, podía observar a los nueve Genin. Los exámenes partieron con 21 niños, tres equipos fallaron en la primera etapa, el cuarto en la segunda etapa y ahora quedaban tres en competición.
Ya tenía muy buena opinión de todos estos nueve jóvenes, muchos me dejaban la sangre bailando. Eran todos muy particulares, pero lo más importante, los veía dichosos por seguir avanzando y superándose a sí mismos. Me hacían sacar una sonrisa.
- ¡Bienvenidos todos dattebayo!, hoy estamos aquí para presenciar la tercera prueba del examen Chunin de este año - todos aplauden, cuando se calman, vuelvo a hablar.
Me dirijo hacía los chicos - durante el examen, han tenido que ver a través de los engaños, trabajar en equipo, sobrevivir en ambientes inclementes. Todo eso y más, es con lo que tenemos que lidiar diariamente los shinobis, el que estén hoy aquí, ya me dice mucho de ustedes dattebayo y deseo felicitarlos - más aplausos.
-Bueno, en esta última fase no hay trampas, lo único que deben enfrentar, es a un contrincante. En la siguiente tabla, podrán conocer quién será su contrincante dattebayo, cada uno luchará un primer encuentro y de estos, tendremos tres ganadores, luego los tres ganadores lucharán entre ellos, hasta que uno sólo quede en pie - les explico.
Extiendo mi brazo y les señalo la pantalla con los nombres - los tres finalistas ya serán recomendados para convertirse en Chunin, pero quien gane, es quien será promovido al instante para subir de rango y ser condecorado como Chunin de la aldea - más aplausos y ovaciones.
- ¡Que comience la tercera etapa del examen!, ¡mucha suerte a todos dattebayo! - exclamo.
La computadora comienza a funcionar y muestra los nombres de los próximos tres encuentros.
-Peleará en el segundo combate - analiza Sasuke, cuando vemos aparecer el nombre de nuestro hijo.
Intento relajarme - observemos como le va - asiento.
El primer combate es entre la hija de Choji, Akimichi Chōchō e Iwabee Yuino. Resultó que el nuevo equipo Ino-Shika-Cho, se había conformado unos pocos meses luego de que Daiki se graduará como Genin. Y naturalmente, ellos funcionaban muy bien como equipo por sus lazos familiares.
El tatami, al ser un espacio reducido, provocaba que la niña Chōchō tuviera una buena ventaja.
Ella amplía su mano el tiple de su tamaño normal y comienza a acorralar a Iwabee. Este intenta atacarla, pero ella tenía una buena defensa, cada vez que se acercaba, sus grandes puños servían para repelerlo.
Cuando este intenta distraerla con un jutsu, casi parecía que Chōchō había caído en el engaño, pero en el último momento, logra detectarlo. Ella con un fuerte y potente puñetazo, manda fuera del tatami a Iwabee.
Todos aplauden emocionados, la niña sonreía radiante mientras se retiraba.
Cuando reparan el tatami que la joven Akimichi había dejado hecho pedazos, vemos como Daiki se posiciona frente a su adversario.
No puedo evitar sentir un estremecimiento en mi interior, nuestro hijo se enfrentaba a Kirishima Renji, el chico con el cual había tenido un altercado importante cuando empezó como Genin.
"Tenía que tocarle justo con él dattebayo", me muerdo el labio.
Daiki parece hacerse más pequeño, pero luego sacude la cabeza y observa firme a Kirishima. El contrario lo observa desafiante, pero no burlesco, que era su actitud de antes.
"Algo ha cambiado", no puedo evitar analizar.
Cuando dan la señal, ambos se precipitan sobre el otro en un borrón de cuerpos, ambos se paralizan al hacer colisionar sus golpes. Daiki le había golpeado el estómago a Renji, dejándolo sin aire y este había golpeado a mi hijo en pleno rostro.
Se alejan y vuelven a luchar. Entre puñetazos y patadas, una fuerte batalla de Taijutsu daba lugar frente a nuestros ojos.
Cada vez que Daiki lograba acertar con su ataque, mi corazón se hinchaba con orgullo. Al mismo tiempo, cada vez que a este lo golpeaban, mi corazón se estrujaba con preocupación.
Tengo que cruzarme de brazos y apretar los puños, para no terminar rompiendo algo en mi frenesí interno.
Kirishima lanza unos kunai y rápidamente usa un jutsu, no alcanzo a captarlo y al ver los kunai, no parecen tener nada en especial. Daiki los esquiva, pero cuando intenta moverse, parece incapaz de hacerlo.
Kirishima se acerca, Daiki intenta moverse, pero parece estar como atado.
-Deben ser hilos de chakra, los unió a los kunai y se enredaron en Daiki - comenta Sasuke, observaba el combate con su Sharingan.
Asiento lentamente - eso creí ... - me muerdo más fuerte el labio - no va a alcanzar a liberarse - Sasuke aprieta el puño.
Observamos medios impotentes, como el joven Kirishima se adelanta hacía nuestro hijo. Renji utiliza otro jutsu y su brazo parece rodearse de llamas danzantes, su brazo era como una lanza de fuego.
"Utiliza el estilo Katon", alcanzo a pensar. Cuando vuelvo a razonar, noto el brazo de Sasuke reteniéndome.
- Naruto - me doy cuenta que me había levantado de mi asiento y me había acercado al borde del balcón. Aprieto los dientes, pero intento reírme, hablando un poco más alto a propósito para que los demás me escucharan.
- Jeje, quería ver de más cerca, está interesante este combate dattebayo - finjo.
Sasuke asiento divertido, siguiéndome el juego, pero cuando los demás dejan de mirar, este me observa fijamente - sé que temes por él, pero debemos confiar - intento serenarme.
-Yo ... – exhalo - no puedo controlarme, sigo sintiendo esta aprensión cuando él corre peligro dattebayo - le trasmito lo que siento, entre susurros, a Sasuke.
Este de manera disimulada, me ofrece su mano y yo se la estrecho, intentando calmarme.
El chico Kirishima observa a nuestro hijo y comienza a correr en su dirección. Levanta su brazo en llamas, cuando ya veo que va a lastimar a Daiki y a ganar el combate, nuestro hijo desaparece.
Abro los ojos como platos, pero no lo veo. Al buscar rápidamente, creo distinguir algo flotando, aunque casi de inmediato, justo donde parecía estar ese algo flotando, reaparece Daiki.
El pequeño se contorsiona por sobre la cabeza de Kirishima y lo golpea con una fuerte patada, mandándolo fuera del tatami.
Parpadeo rápidamente, con un nuevo aleteo en mi corazón, "eso fue ... el Hiraishin no jutsu ... el jutsu de papá". Casi me dan ganas de llorar, por todos los sentimientos y recuerdos que estallan en mi mente.
-Ganador, Uchiha Daiki - exclama el árbitro - siguiente combate ...- pero yo ya no estoy razonando.
Comparto una mirada con Sasuke, pero este lucía igual de sorprendido que yo. Nos movemos lo más imperceptiblemente posible y logramos salir del balcón donde estábamos, sin que nadie nos diga algo.
- ¿Tú le enseñaste eso? - no puedo evitar preguntarle al moreno, este niega.
- No tenía idea que podía hacerlo. Ese jutsu es peligroso, no es para cualquier persona, perder algún miembro de tu cuerpo, no es algo descabellado si no lo ejecutas bien - comenta este.
Nos dirigimos hacía los vestuarios y justo logramos toparnos con Daiki, que venía de vuelta.
- ¿Papá?, ¿padre? ... ¿qué hacen acá? - pregunta este confuso, luego comienza a sonreír - ¿vinieron a felicitarme? - le brillan sus ojitos zafiros.
- Tú …- me agacho frente a este - Daiki, ¿cómo sabías usar ese jutsu?, ¿alguien te lo enseñó? - le reviso todo su cuerpo, pero estaba en perfecto estado. Bueno, tenía claramente heridas por el reciente combate, pero no algún miembro faltante.
Este niega - nadie me lo enseñó, yo ...- este parece dudar, pero me observa - entre tus cosas, encontré unos pergaminos y rollos que decían que habían pertenecido al abuelo ... El abuelo fue el cuarto Hokage ... quería ... darle un reconocimiento - juega con sus manos, un poco sonrojado.
Vuelvo a intercambiar una mirada con Sasuke -... entrené por mi cuenta, hasta que lo logré - vuelvo a observar al pequeño. No puedo evitar resoplar orgulloso.
Antes de poder refrenarme, lo atrapo en un abrazo - me alivia que estés bien ... y te felicito por haber ganado el combate dattebayo - noto como este me devuelve el abrazo.
-Gracias papá - me susurra.
Ese jutsu de papá, ni yo había podido dominarlo muy bien, así que había dejado esos rollos un poco de lado en mi oficina, en la casa. Pensar que Daiki lo había logrado, sólo demostraba que verdaderamente era un genio.
- Entrenarás con nosotros para perfeccionarlo, no quiero que te llegue a pasar algo malo dattebayo - este asiente.
- No queremos a otro miembro de la familia, con un brazo faltante - se agacha también Sasuke. Lo miro con ojos como platos.
- ¿Ves que nos asustaste? – me volteo de nuevo hacía Daiki - tu papá está haciendo chistes dattebayo - el moreno mayor me golpea el hombro. Los tres nos reímos.
