A las diez de la noche recibió mensaje de Tomoyo en el celular.

– Sakurita, mamá me dijo que mañana hablará con el Gerente Comercial para que te entreviste. Hay tres cargos disponibles en los cuales te podrías desempeñar muy bien y que son adecuados a tu perfil y no habría problema alguno por tu edad. Mañana me dará los detalles y te aviso para que vayas preparada a esa entrevista.

-Te prometo que pondré todo mi empeño – dijo agradecida la bonita muchacha - muchas gracias.

-Ay amiga, tú no puedes fallar en nada! – le dijo – ya verás como todo saldrá bien.

El día lunes después de clases nuestra protagonista se dirigía hacia las oficinas de las empresas Daidoji. No podía ir con el uniforme escolar así que había tardado 20 minutos para cambiarse de atuendo en los vestidores. Y aunque trajo ropa semi formal para la ocasión y que le pareció más adecuada, Tomoyo insistió que usara las prendas diseñadas por ella misma y que le daban un aire más sofisticado.

-Con este atuendo pareces la Andy del Diablo viste a la Moda, pero cuando encuentra su estilo, jajajaja!. – Decía una emocionada Tomoyo acompañando a Sakura para tomar el autobús. – Pero no pongas esa cara, estoy segura que les vas a encantar.

-Estoy un poco preocupada, porque, yo nunca he dado una entrevista de trabajo. Tú conoces a las personas que me van a examinar? - preguntaba algo nerviosa. – y si me hacen preguntas de geografía o de la historia de Japón….tal vez ...

-No te harán esa clase de preguntas. Yo conozco al señor Miyazaki, lo he visto cuando se reúne con mamá, ella lo aprecia bastante porque es muy encantador. No tendrás ningún problema, sólo piensa que eres una Card Captor y recuperarás tu confianza.

-Te llamaré en cuanto llegue a casa. – iba muy rígida cuando llegaron a la parada del autobús.

-Estaré esperando.

Nuestra chica con buena ropa subió un poco más animada al autobús pensando esos 40 minutos en su viaje soñado a Honk Kong, cuando el sonido del celular la devolvió a la realidad abrió una foto que Tomoyo le había tomado en los vestidores con su traje de entrevista, como le llamó cariñosamente en su mensaje. Lucía hermosa y los tonos ligeramente verdes y azules resaltaban sus preciosos ojos esmeraldas.

Llegó al edificio corporativo con un poco de retraso porque al bajar del bus caminó en sentido contrario a los puntos cardinales, así que para recuperar el tiempo perdido aligeró el paso, por lo que lucía algo agitada. Con paso apurado se dirigió a la recepción, donde una chica la recibió con mucha cortesía y dejando su puesto la acompañó hasta la oficina del Gerente Comercial.

La oficina era amplia y entraba mucha luz por sus enormes ventanales, una alfombra azul cubría todo el piso y al costado derecho llamó su atención una amplia muestra de los productos Daidoji a través de los años. Era muy interesante ver muñecas de todo tipo y tamaño, con vestuarios parecidos a los que le regalaba Tomoyo cuando capturaban las cartas. No pudo disimular una pequeña risita. Entonces ingresó la asistente y le indicó que tomara asiento mientras esperaba al Ejecutivo, que no tardó en aparecer.

-Dígame señorita Kinomoto, en qué área le gustaría desempeñarse?- le preguntó amablemente un señor de aspecto bonachón, después de presentarse, contarle la historia de la compañía, mostrarle los balances financieros, para dejar en claro la relevancia de la misma, y los buenos resultados de los que él se consideraba responsable – Las áreas de producción y tecnología las tenemos cubiertas, el área administrativa y financiera es de mucho trabajo y siempre faltan asistentes, mientras que el área comercial es la más entretenida y dinámica. – Dijo esto último con un claro acento en la importancia que le atribuía a las ventas.

-Bueno, yo….- La chica le miraba sin estar segura de su respuesta. Le habría gustado que le diese unos minutos para consultar con Tomoyo – Creo que me gustaría tratar con los clientes, responder a sus consultas...se me da bien atender a las personas…- se escuchó decir.

El señor Miyazaki la miró encantado y la acompañó con su asistente para iniciar el proceso de inducción a Compañías Daidoji.

-Debes traer los documentos que se indican en esta nota y pasar a la sala de personal para llenar unos formularios. Tienes tiempo para dejarlos listos hoy?- le preguntó la asistente con amabilidad.

- Si, claro, los completo ahora. Decía una alegre Sakura pensando en cómo se tomaría Syaoran la noticia, tan absorta en su ensoñación que se tropezó bruscamente con un desnivel y su celular cayó al piso escapando de su bolso.

Se obligó a concentrarse nuevamente cuando le entregaron un cuestionario de 5 páginas que abarcaba cada aspecto de su vida, no se habían olvidado de nada.

"Pregunta 38: Si usted va por la calle y ve a un joven que le parece atractivo, qué haría: a) se acerca y le habla, b) intenta llamar su atención mirándolo fijo, c) continúa su camino d) arroja una libreta cerca del joven para que él se la recoja". -

A los 65 minutos bajaba por el ascensor, más tranquila y con unas enormes ganas de llegar a casa.

-Sakurita, cuéntame cómo te fue – pregunta retórica de su prima para dar inicio a la conversación. - Te tengo que decir que mamá ya me dijo que les encantaste. Al parecer el señor Miyazaki le envió un completo informe de la reunión y mi mamá le soltó que eras su sobrina, dado que se puso tan orgullosa con la foto que le envié que no pudo dejarlo pasar, ya sabes cómo se pone cuando recuerda a la tía Nadeshiko.

-Pero Tomoyo, yo no quería que se tomaran tantas molestias por mí. En verdad se los agradezco. – decía algo apenada - La asistente del señor Miyazaki me dijo que podía empezar el próximo fin de semana, al parecer están abriendo una nueva línea de productos.

-Me pongo muy feliz de poder ayudarte... Y se lo contarás a Li o le darás la sorpresa?

-No quiero ocultarle nada a él pero tampoco quiero que se preocupe porque si sabe que estoy tomando clases especiales para subir mis calificaciones y ahora le digo que he tomado un trabajo de fin de semana, lo más probable es que piense que estoy exagerando.

-Tienes razón, pero no es que no puedas hacerlo. Tus notas han subido sobre la media y te has mantenido al día en todas las asignaturas. Además, si se presenta algún problema, siempre puedes recurrir a Espejo para que te ayude.- Sonrió la alegre chica.

-No puedo hacer eso Tomoyo, estaría mal.

-Pero no es como si fuera la primera vez. – le dijo con reproche la chica en quien más confiaba.

-Así que Sakura empezará un trabajo de fin de semana- decía el amable Yukito a Touya

-Siii, papá la autorizó porque sólo será los fines de semana- respondía el moreno

-Ella es muy empeñosa y responsable, deben estar orgullosos, además que ha mejorado mucho sus calificaciones.

-Sii, después de insistir tanto, al fin le agarró la mecánica a los ejercicios...y no digas nada porque ya era hora que los entendiera…

- jajjajaj! Nunca vas a dejar esa manía de embromarla, pero sé que la quieres demasiado y por eso la proteges tanto – le decía con sus ojos risueños – seguro que en su nuevo trabajo le irá muy bien.

-Ya no la elogies tanto, que el trabajo es para reunir dinero para ir donde el mocoso ese….-achicó sus ojos en señal de molestia.

- Y no hay nada que tú puedas hacer para impedirlo. – se burlaba Tsukishiro.

La semana pasó sin ningún acontecimiento especial para nuestra amiga, los días de invierno con su frío habitual invitaban a las alumnas de la preparatoria a llevar abrigos y bufandas, intentando mantener el calor corporal.

Rápidamente llegó el día sábado y Sakura desayunaba en compañía de Toya.

-Papá te llevará hoy al trabajo, es tu primer día y no estaría bien que llegues atrasada. – le dijo Toya con su cara seria.

-Estoy a tiempo. Además, conozco bien la ruta.- dijo muy orgullosa.

-Buenos días hijos, es un día frío y es probable que tengamos algunos chubascos.

-Buen día, papá.!

-Toya, la ropa que dejé en el canastillo está muy sucia, por favor lávala aparte, hijo. – el joven asintió con un gesto - Hija, te voy a dejar yo hoy. Así no tienes que salir tan temprano

-Pero no es necesario papá. Estoy muy bien en mis tiempos - negando con la cabeza la chica.

-Tengo que pasar a la clínica, ayer me llamó la secretaria del doctor Kido para avisarme que apartó la primera hora para mí. Así que como tu trabajo queda a sólo unos minutos, pensé que podíamos viajar juntos.

-Está bien, papá. A qué hora salimos?

Una hora más tarde subieron al automóvil del profesor Kinomoto y viajaban en completo silencio, ambos distraídos en sus propias preocupaciones y cuando se miraban le sonreían al otro con cariño.

-Hija, que tengas un buen día hoy.

-Tú también, que te vaya de maravilla con el médico y que te dé un certificado por tu buena salud.- Su hija le sonrió con cariño y se despidió con un mohín de cabeza. Ella no se preocupaba por nada ya que su padre siempre había gozado de excelente salud. Era tan fuerte como un roble. Pero si fuera más atenta, habría notado cierta tristeza en sus ojos marrones.

-Buen día señorita Kinomoto, la esperábamos. – La saludó amablemente un joven tan alto como Toya de grande ojos marrones y cabello castaño claro, algo despeinado. – Mi nombre es Suwa Hiroto y soy el encargado de recibirla hoy.

-Buen día, Hiroto-san contestó algo cohibida Sakura, que había notado lo guapo que era el encargado y su profunda mirada la ponía nerviosa.

-Puedes dejar tus cosas en la oficina que está junto a la mía. Hoy no vienen los chicos de Diagramación.

-Disculpa, Hiroto-san, tú me podrías explicar cuáles serán mis tareas.

-Es que no te han indicado nada?.-la miró con amabilidad. - Disculpa, entonces debo preguntar si hiciste el papeleo, ya sabes, entregar los documentos y firmar los contratos. – La cara de la chica le dio la respuesta.

-Pero traigo los documentos conmigo, las fotografías y los certificados, también la autorización de mi padre.

-Dámelos y los entrego a la persona responsable. – Los recibió y miró con atención. – Así que cursas el Bachillerato y eres una buena estudiante, excelente! – Miró a la chica un segundo y desvió la vista porque la notó incómoda, sonrió para sí.

-Iremos antes a los departamentos que trabajan 24/7. Te presentaré con todos y enseguida bajaremos a los almacenes.

Sakura iba a responder pero se sentía cohibida ante la presencia de ese muchacho tan encantador que de cierta forma le recordaba la calidez de Yukito pero que debía reconocer que su apariencia era similar a la de un Syaoran, quizás algo más adulto. Tal vez por eso sentía como si lo conociera de alguna parte.

-Sí, gracias, te sigo.

El día pasó rápido y aunque ella sintió que no hizo gran cosa, se sentía agotada mientras iba sentada en el autobús. Quería llegar luego a casa para poder hablar con Li, contarle todo porque sentía que si no lo hacía sería como engañarlo, y quizás sentía eso porque había pasado todo el día en compañía de Hiroto.

Encendió el ordenador y se conectó como cada noche de sábado a Hong Kong. Del otro lado de la cámara, unos hermosos ojos castaños le observaban y una gran calidez le recorrió el cuerpo.

-Hola Sakura, me gustó mucho la foto que me enviaste, te veías preciosa. Han tenido alguna actividad en la secundaria y Tomoyo te ha disfrazado?- dijo con una sonrisa cómplice.

-Has acertado, pero lo demás te lo tengo que contar. El día de hoy empecé a trabajar en la compañía de la madre de Tomoyo, pero sólo los fines de semana- Desde el otro lado su novio la observaba con atención, sin interrumpirla y le pareció que lo había sorprendido gratamente, lo que le dio ánimos para seguir con el relato.

-Bravo Sakura, siempre has sido una chica muy firme, vigila que no te sobrepases con las actividades escolares, las tareas de tu casa y el trabajo. Cómo me gustaría estar ahí para poder apoyarte- La chica sintió una enorme gratitud por las palabras del chico ya que su opinión para ella era tan importante.

Terminaron después hablando temas más ligeros, de la familia y los amigos.

-Y cómo sigue Meiling, se escuchaba muy disgustada en su último audio.- La chica china le escribía una vez por semana o le mandaba audios para contarle aquellas cosas que ella pensaba que su primo omitía.

-Sigue empeñada en clasificar para las próximas Olimpiadas. La vez pasada quedó entre las mejores y ahora va por el primer lugar.- La castaña asintió pues la chiquilla la había tenido al teléfono toda una tarde para desahogarse de su gran dolor.- Como plan B sus padres están considerando que estudie en Londres. Ya te lo habrá contado – la chica asintió.-

-Sabes, Kero ha estado actuando muy raro, quiero decir que bueno tú sabes que siempre ha sido un goloso, pero ahora come muy poco y duerme el doble. Existe algún especialista que atienda criaturas mágicas a quien podamos consultar?

-Le has preguntado a Eriol? , tal vez en las memorias de Clow se encuentre la respuesta.

-Tienes razón, no lo había pensado.

-Sakura, tenga muchas ganas de verte – se turbó por el comentario. - en persona.

-También yo, Syaoran. – No podía evitar una sonrisa nerviosa – ya quiero que sea verano.

- Ya presenté la solicitud al concilio para eximirme de reuniones durante las vacaciones, no habrá problemas si envío un representante. Así que tendremos más tiempo para nosotros.

-Podremos visitar los templos?

- Iremos a los templos, a los jardines de la ciudad imperial y las ruinas de Liangzhu. Tengo todo planeado – le dijo con seguridad.

- Espero que Kero se porte bien.

– No te preocupes porque voy a conseguir los mejores juegos de consola para él….no querrá moverse del sofá….o si lo prefiere se puede quedar recibiendo los elogios de mi familia.

- Crees que acepte quedarse en casa?

- Creo que podemos llegar a algún acuerdo.

- ooeeee….!