Al día siguiente Fujitaka insistió en llevarla nuevamente al trabajo y por ser día domingo Sakura aceptó. Iba de buen ánimo, pero al ingresar por el hall de acceso, se encontró con Hiroto-san que se acercó con una gran sonrisa a saludarla. Entonces a Sakura la embargó la sensación de deja vú y se sintió un poco mareada, pero se recompuso enseguida y le devolvió el saludo al joven.

Ese día debía presentarse al área Visual y llegó con su encantadora sonrisa frente a la señorita Naho Takamiya.

-"Señorita Kinomoto, buen día, puedes pasar a los probadores de vestuario, te dejé 3 atuendos que debes usar. Los encontrarás en orden, te pones el primero y en unos momentos te acompañarán las chicas de maquillaje."

-"Maquillaje?" – La joven ponía ojos de susto.- "creo que hay una confusión… yo soy Sakura Kinomoto y nadie me dijo nada de maquillaje, yo nunca he maquillado a nadie."

-"Ya veo, te doy la bienvenida, eres la nueva modelo de catálogo de la división de vestuario para chicas jóvenes."- La chica la seguía viendo con los ojos incrédulos.- "No te asustes por favor, ya verás que te vas a divertir. Además, que saldremos del edificio para hacer algunas tomas afuera".- Le dijo guiñándole el ojo.

Ahora sí que Sakura estaba hiperventilando, de todo lo que conversaron ayer y lo que le enseñaron nunca se percató que su nuevo trabajo iba a ser como modelo, porque precisamente ese había sido el trabajo de su madre Nadeshiko. Y ella no se sentía capaz ni preparada. Pensó de inmediato en la carta Espejo y los consejos de su querida Tomoyo.

-"Pero yo no sabía que en las empresas Daidoji se confeccionara vestuario?" – le decía a una de las maquillistas.

- "Cada cierto tiempo se realizan pruebas de mercado con líneas de productos de edición limitada para coleccionistas".

Las asistentes de Takamiya le dieron mucho ánimo y confianza para hacer una buena presentación, le ayudaron en todo porque la encontraron encantadora. Aun así las fotografías no salieron bien y la semana siguiente tendrían que agendar otra salida a terreno. Sakura miraba las fotos con ojos enormes y sólo quería desaparecer, con fuertes deseos de ser tragada ahí mismo por la tierra, ya que en unas aparecía muy seria, en otras sonrojada, en varias había cerrado los ojos y lo más vergonzoso es que le parecía que en ninguna lucía natural, era como estar mirando las fotografías de alguien más.

….

Esa noche en sus sueños, Sakura vio a dos hombres con ropas tradicionales chinas, el hombre mayor estaba complacido con el que parecía su hijo, pero a la vez su trato era déspota y denigrante.

-"Si esta vez haces un buen trabajo, tendrás mi gratitud y es posible que te conceda el privilegio de llamarme padre. Recuerda que ella no es como esas putas con las que te enredas, debes tener cuidado."

- "Así lo haré, señor."

El hombre que permanecía con la rodilla inclinada se levantó, era alto y atlético, llevaba una capa oscura.

-"Lo mantendré informado."- Haciendo un gesto con la cabeza a modo de despedida se giró para retirarse, era el momento para ver su rostro, pero…

-¡ tatatattatatta….tatatatatat….! era la alarma del despertador.

En la escuela cuando Tomoyo se enteró por el triste relato de Sakura del fracaso en la sesión de fotos, se puso de inmediato en acción para ayudar a su amiga querida. Esa misma tarde la llevó a su casa y le tenía preparada una gran sorpresa, como era tan habitual de su parte.

-"Tomoyo, te dije que no era necesario"- hiperventilaba la castaña cuando ingresó a la habitación con luces de estudio, un telón blanco de fondo y dos camarógrafos con equipos de última generación.

-"Vamos amiga, anímate. No todas tenemos la suerte de que nos capaciten en el trabajo." – y se rió fuertemente la chica, tomando a su amiga del brazo y llevándola al cuarto.

-"Tomoyo, te juro que no te vuelvo a contar un mínimo problema que encuentre en el trabajo... Cómo fuiste a hacerme esto!"- decía acalorada la castaña.

-"No te quejes ni te lamentes más, esto no lo hago por ti, lo hago por la empresa de mamá y su área de catálogos. No puedo permitir que se atrase un proyecto tan importante al que yo misma aposté."- decía con cara ilusionada su prima.

-"Syaoran me lo dijo, él lo supo enseguida" – decía algo mortificada la chica.

-"Y qué fue lo que él sabía?"

-"Que tú intentarías convertirme en tu muñeca de pasarela".

-"Él siempre ha sido muy listo".- rió con alegría la diseñadora.

Así fue como Sakura tuvo su primera clase de modelaje profesional y quedó experta en sonreír a la cámara, aunque igual anduvo metiendo la pata, en cuanto se sintió más segura se volteó, trastabilló y perdió el equilibrio sintiéndose mareada. Últimamente le ocurrían muy seguidos esos mareos.

…..

-"Ya llegué!", -dijo la muchacha muy alegre entrando a su hogar. Venía corriendo de la parada del autobús y con las mejillas arreboladas. En la sala de estar la esperaban su padre y hermano, tenían una expresión seria pero serena.

-"Qué bueno que llegas hija, te esperábamos con Touya. Hay algo que quiero decirles y este es el mejor momento para hacerlo."

-"Tiene algo que ver con la visita al médico del fin de semana?" - preguntó el joven.- "Han salido mal los exámenes?"

-"Si hijo, es en relación a eso. El médico me ha informado que los exámenes arrojan la presencia de cáncer en el hígado. Así que debo comenzar cuanto antes con el tratamiento."

-"Te dijo en qué nivel de avance se encuentra? - Preguntó Toya.

Sakura no se atrevía a hablar, no encontraba las palabras.

-"Al parecer el tumor aun es pequeño, pero por mis antecedentes familiares debo comenzar cuanto antes con el tratamiento." – Los padres del señor Kinomoto habían fallecido jóvenes por enfermedades asociadas al cáncer.

-"Yo creo que no debes preocuparte tanto, porque te lo detectaron a tiempo. Ahora debes estar tranquilo y seguir el tratamiento. Me voy al dormitorio, estoy muy cansada... Buenas noches-"Subió rápidamente a su habitación y al cerrar la puerta detrás de ella, dejo escapar un gran lamento que había estado reprimiendo.

La verdad es que Sakura estaba asustada y también se había puesto muy triste con la noticia, tomó su oso de felpa regalón, se arrojó en la cama y lloró porque ella sentía que no era justo que su papá pasara por esto, si era la mejor persona del mundo. No, no era justo.

Al lado de la cama la miraba Kero con la cara de tristeza más grande que puede tener un peluche y le acariciaba la cabeza. Así se quedó dormida llorando y con pensamientos tristes.

Tuvo sueños horribles, unos hombres vestidos de negro que parecían guerreros, sus ojos llenos de maldad, símbolos desconocidos serpientes y dragones, gritos de mujeres, llantos de niños, y la muerte. Despertó con un gran salto antes que sonara el despertador y abriendo los ojos vio como las cartas flotaban a su alrededor.

Debía darse prisa porque ya empezaba otra jornada de clases y nuevamente le restó importancia a esos sueños que le habían parecido tan inquietantes. Se vistió y salió, sin notar la disminución de fuerzas mágicas en su guardián.

A 2800 kilómetros de distancia, un joven de cabello castaño se esforzaba en sus entrenamientos de artes marciales, tenía una rutina diaria que cumplía responsablemente.

Era un joven alto y delgado pero muy atlético producto de la rigurosa rutina diaria, cada una de sus actividades se encontraba cronometrada y pensada para su formación como líder de su clan. También hay que decir que era un joven brillante, sus muchas habilidades habían impresionado a sus maestros desde pequeño ya que superaba con facilidad cada nuevo reto.

Se preparaba para salir a su Instituto cuando fue avisado por el señor Wei.

-"Joven, su madre me pidió que le avise que esta tarde se reunirá con usted "- le dijo en tono confidencial su querido amigo Wei.

-"¡..! Sabes de qué se trata, Wei. Es raro que ella quiera hablarme cuando está por viajar a Shanghai " – El agradable anciano le miró con cariño y negó con la cabeza.

Syaoran estaba al tanto de los negocios de la familia y sabía que su madre visitaba una vez al año las sucursales de las empresas y el resto del tiempo lo hacían sus hermanas o cuñados. También sabía que él tarde o temprano debería tomar la dirección de las empresas de la familia.

Después de sus cursos en el Instituto, se preocupaba de sus tareas como Jefe del Concilio y futuro líder de su clan de hechiceros. Tenía siempre mucha correspondencia para revisar y asuntos que atender donde pedían su intervención, para lo que debía buscar avenimientos entre disputas da clanes o incluso desacuerdos en las familias mágicas. Rara vez ocurrían hechos más graves donde pidieran su intervención, porque los clanes mágicos vivían en armonía desde hace bastante tiempo, parecía que los hechos oscuros de que hablaban los libros habían quedado precisamente como recuerdos de la historia.

A la hora indicada por Wei se dirigió al despacho de su madre, dio dos golpes suaves en la antigua puerta de madera pero ella no se encontraba ahí, así que decidió esperarla.

-"Xiao Lang, la señora recibió la visita del Contralor, eso la ha retrasado pero viene en camino" – quien hablaba era la nueva asistente de la señora Ierán. Una chica muy joven que pertenecía a la familia porque estuvo comprometida con Xueliang Li, primo de Syaoran, fallecido recientemente en un accidente automovilístico.

-"Gracias Yuhuan"- la miró el joven – "tú sabes para qué me habrá hecho venir mi madre?"

- "Sólo le puedo decir que no se trata del negocio en cuestión, hay un asunto asociado a los clanes, algo que usted debe atender."- le dijo la chica con el tono de respeto que reservaba para Syaoran

-"Ya veo."- dijo por todo comentario el apuesto joven.

- "Desea que pida que le traigan algo?" - le preguntó la chica con lo que pareció aflorar algo de coquetería. Aunque era un poco mayor no podía evitar sentirse atraída por el joven Xiao Lang. Intentaba que él la notara, pero hasta ahora no había obtenido resultados ya que él se dirigía a ella con la misma cortesía que con todo el mundo.

- "No es necesario. Gracias."

Su madre llegó unos minutos más tarde, con la serenidad acostumbrada, haciendo salir a la muchacha china.

-" Xiao Lang, la reunión de mañana con el directorio será crucial para el futuro de la corporación y su próxima apertura al mercado japonés, es importante que te hagas parte y tomes mucha atención a todo lo que se diga en ella" – le explicaba su madre con tono que no permitía replica.

-"Como usted diga, madre." – respondía el joven .

-"Por la tarde debemos atender a un requerimiento de los representantes de las familias de la ciudad, quiero que te prepares, han pedido esta reunión con suma urgencia."- Dijo su madre mirándolo directamente a los ojos.

-"Así lo haré. Con su permiso"- dijo el joven con una pequeña inclinación y retirándose para preparar sus maletas.

Una vez en su habitación, buscó sus libros de la historia de las familias de magos de China, quería estar preparado para la reunión porque mientras su formación académica estaba dirigida al área de negocios, los mayores desafíos los tenía en el mundo mágico del cual formaba parte por derecho de nacimiento.

Pensó en hablar a Sakura para contarle del viaje y tomó el teléfono pero antes de marcar pensó que era mejor hacerlo una vez que llegara a Shangai.

Touya y Yukito se solían encontrar en un casino de la universidad para almorzar juntos cuando sus horarios lo permitían. Seguían siendo mejores amigos aunque ahora cada uno había desarrollados nuevas amistades en sus respectivas carrera. El hermano de Sakura se había decidido por una carrera del área de la salud y el joven Tsukishiro era un estudiante aventajado en la carrera de Psicología.

Ambos gozaban de gran popularidad entre sus compañeras, pero también habían dejado a más de alguna chica con el corazón roto. Sus relaciones a la fecha habían sido cortas e intensas, sobre todo las de Kinomoto, cuyo patrón solía ser el de dejarse conquistar e iniciar una relación estrecha que a las cuatro semanas se terminaba. Jamás había presentado una novia en su casa.

Por su parte Tsukishiro se dejaba querer por sus admiradoras y en dos ocasiones se había comprometido, había ido de la mano y salido con una chica, pero a las semanas perdía el interés. Para él era más complicado establecer una relación amorosa por el hecho de poseer dos personalidades que aparte de ser muy opuestas y aunque no representa un doppelgänger que pudiera ser motivo de amenaza para su novia, era incapaz de explicar esta peculiaridad y más difícil se le hacía poderlo explicar.

-"Sakura debe estarlo pasando muy mal". – decía el amable joven.

-"Sii, le afectó mucho. Creo que esto cambia todo".

-"Pero el señor Fujitaka es una persona fuerte. Sólo debe seguir el tratamiento."- intentaba animar a su amigo

-"Las estadísticas no están a nuestro favor, es baja la tasa de recuperabilidad, Yuki."

- "Pero me dijiste que se lo detectaron a tiempo. Eso es bueno, no?" – le decía con rostro animado

- "Si, pero seguro que Sakura está pensando en mamá. Yo también he pensado en ella".

- "Eso es muy lógico. No la has visto?"

- "No, aunque ahora te confieso que me gustaría mucho hablarle"- le miró con intensidad – "Hay un árbol sagrado en el templo Tsukimine donde solía sentir muchas presencias."

- "Estás pensando buscarla ahí?"

- "Sí, iré el próximo sábado".- le dijo decidido- "si quieres, puedes venir también."