Disclaimer: Ningún personaje me pertenece, EL DUEÑO, AUTOR Y SEÑOR DE ESTOS PERSONAJES ES C.S. LEWIS por lo tanto yo solo escribo por diversión más no con el ánimo de ofender…
Holassssss de nuevo regrese con este capitulo, la verdad me retrase mucho, este mes fue estresante para mi asi que la inspiracion no era lo mio, se preguntaran que paso con los otros dos fics, a lo mejor piensan que ya no los terminare pero lo hare no se cuando pero me dare el tiempo para hacerlo, este no les prometo cuando subiere de nuevo porque tampoco se, si aun les gusta mi forma de escribir aqui estare... espero sus comentarios realmente aprecio a cada uno(a) de ustedes porque son los que hacen que vuelva... lo unico que les dire que es que estare poco a poco pero lo hare.
Saludos y disfruten
7. REGRESANDO A NARNIA
De que parte entraba tanto frio se preguntaba una débil Susan, cuando abrió los ojos de nuevo se encontraba en cama, fue cuando escucho voces que provenían de la habitación contigua, no quería quedarse por lo de nuevo tomo valor y levantándose lentamente encontró una silla fue como mantuvo un momento su equilibrio, además solo tenía un brazo ya que el otro estaba herido pegado a su cuerpo con algunas vendas.
Justo en ese momento sintió como unos brazos fuertes la sostenían, no supo de donde habían salido pero cuando escucho aquella voz se sintió aliviada aunque aquel sentimiento de protección como llego se fue rápidamente.
-¡Edmund suéltame! –decía desesperada Susan tratando de soltarse del agarre de su hermano pero le era imposible.
-Tranquila… shhhh… tranquila… perdóname –simplemente decía Edmund
Cuando Susan escucho aquellas palabras dirigió su débil mirada a su hermano quien tenía lágrimas en los ojos al verla de aquella forma, pero aun así ella sentía furia por todo el daño que aun no siendo culpables eran cómplices del rey Rilian.
Edmund ayudo a su hermana quedar sentada sobre la cama, con unas mantas la abrigo, Susan simplemente desvió la mirada para perderla a través de aquella pequeña ventana. Justo en ese momento entro Lucy con un plato humeante lleno de deliciosa sopa.
-Ya estas despierta perfecto –decía Lucy evitando la mirada cuestionaría de Susan –necesito que salgas un momento Edmund… tengo que revisarle las heridas a Su –obedeciendo la orden salió lanzando una pequeña mirada de vergüenza.
Lucy salió tras Edmund un momento para regresar con una pequeña jarrilla con agua, vendas y trapos –Necesito que te recuestes –ordeno a Susan quien solo obedeció mientras sentía como su hermana quitaba las vendas llenas de sangre de su brazo herido, sintió como algunas lágrimas salían de sus ojos.
-Perdón si te lastime –susurro Lucy
-No te preocupes… -respondió Susan
Después de algunos minutos Lucy permitió que Edmund pasara de nuevo a la habitación, Susan solo observaba a su hermanos quienes no hablaban tan solo la veían comer, no quería la lastima de ellos por lo tanto aquella ira que días anteriores la embargaba surgió de nuevo.
-No necesito su lastima –dijo Susan retirando el plato dejando desconcertados a sus hermanos.
-¿Qué… -comenzaba Edmund
-Se porque están aquí… sienten lastima, pena, vergüenza de su hermana a quien por cierto dejaron a manos de Ethan y el rey Rilian –dijo sarcásticamente Susan
-No es lo que piensas –dijo Lucy ofendida
-¿Entonces qué es esto? En Londres me juzgaron y aquí me esconden no los entiendo –dijo fríamente Susan
-Tu no entiendes Susan… ver a tu hermana convertirse en…. –
-Un monstruo –termino Susan.
-No Susan… nosotros somos los monstruos –decía tristemente Edmund
-Creo que este no es el momento para ponerse sentimentales… Susan necesita descansar y nosotros tenemos que estar en el castillo antes que descubran todo –dijo Lucy sacando dos frascos con medicamento –con esto dormirás toda la noche.
-Es lo que necesito drogarme para no sentir nada –respondió Susan al momento que se acomodaba en la cama
Después de esperar que Susan se quedara profundamente dormida, Edmund y Lucy salieron de aquella pequeña cabaña.
-No podemos volver al castillo nada más… después de esto –dijo Edmund
-Lo tenemos que hacer, tenemos que investigar más sobre Ethan y proteger a Susan –dijo Lucy mirando fijamente a su hermano quien solo aprobó todo para marcharse de regreso a la tortura.
(Londres)
-Ya tengo el anillo –dijo Peter entregándoselo a Caspian en la mano quien simplemente lo toco
-Nunca olvidaría esta marca –mostrando una X –es extraño no poder ver… nunca me imaginé –dijo melancólico Caspian
-Entonces como vamos a regresar a Narnia –respondió Peter sin hacer caso al comentario
-Paciencia, rey Peter… -suspiro Caspian –todo a su tiempo, además necesito descansar, recuerde que aún estoy en proceso de recuperación gracias a su hermana –llevando una mano cerca del corazón.
-Pero si tienes una idea el tiempo aquí y en Narnia no es el mismo –decía desesperado Peter
-Lo sé –respondió Caspian para cerrar los ojos, giro su anillo y donde tenía la gema lo golpeó fuertemente haciendo estallar.
Peter sentía como lo jalaban hacia un hoyo negro, sintió que en su desesperada lucha por sobrevivir se golpeó con algo quedando inconsciente para ser tragado por aquella magia extraña.
Narnia
Lucy y Edmund regresaron al castillo pensando que los habían descubierto por el movimiento increíble que existía, soldados, damas de compañía, servidumbre, todos corrían desperrados. Fue hasta que se encontraron a Roxanne la prometida del rey quien al verlos los abrazo de forma efusiva.
-¡El rey regreso! ¡Está vivo! –exclamo Roxanne dejando a Edmund y Lucy sorprendidos
-¿Quién está vivo? –pregunto Edmund pensativo
-Pues quien más que el gran rey Caspian X –Edmund y Lucy se quedaron boca abiertos –de hecho el rey Peter está aquí también, esto es magnífico –diciendo Roxanne para después irse ya que escucho su nombre.
Lucy y Edmund no comprendían todo lo que pasaba, fue hasta que corrieron hacia donde estaba su hermano Peter, entrando a la habitación del antiguo rey, al entrar lo primero que vieron es a Caspian vestido con bata blanca, Liliandil y su hijo Rilian a lado de él dando de comer, médicos revisando las heridas que tenía y al fondo cerca del ventanal estaba, vestido con un traje negro de gala.
-¡Peter! –exclamo Lucy al ver a su hermano
-¿Qué haces aquí? –pregunto Edmund cuando se acercaba Peter a saludarlos
-Nos tienes que explicar muchas cosas –dijo Lucy quien abrazaba a Peter
-Una por ejemplo es… -decía Edmund señalando a Caspian –no se suponía que estaba muerto.
-Se suponía rey Edmund pero su hermana le fallo unos centímetros la puntería –respondió Caspian con voz clara
-Me da gusto que estés vivo Caspian –dijo secamente Edmund mirando fijamente a Rilian quien le devolvió una mirada fría.
-Eso quiere decir que retiraran los cargos en contra de Susan, su majestad –dijo seriamente Lucy dirigiéndose a Rilian
-Mi padre está vivo y es lo que importa… además su hermana "escapo misteriosamente" no cree que si se entera podría atentar contra la vida de nuevo –respondió fríamente Rilian
-Lucy, Edmund y Peter solo quiero decirles que ustedes se pueden quedar aquí y serán tratados de la misma forma digna de un rey… pero si Susan volviera quiero que pague lo que me hizo, quiero que sufra igual que yo lo hice… ser ciego y no poder valerte por ti mismo no es agradable –dijo de pronto Caspian dejando en silencio a todos los presentes
Los tres hermanos salieron haciendo reverencia pero antes de salir Lucy exclamo -¡Susan aun te ama! –antes de escuchar cualquier reclamo cerró la puerta.
Estando lejos Edmund y Lucy tomaron a Peter por sorpresa para preguntarle sobre algunas cosas que no se responderían solas.
-Así que hiciste que Caspian viviera teniéndolo cautivo mientras Susan se destruía así misma –exclamo con miedo Lucy
-Susan se convirtió en una persona fría y malvada necesitaba una lección después de lo que hizo –respondió Peter fríamente
-Y que se suponía que iba a pasar cuando descubriera que estaba vivo, le dirías lo siento Su pero se me olvido decirte que nunca mataste a Caspian –dijo Edmund.
-¡Todos la juzgaron ahora no me salgan que ustedes fueron tan confidentes que la ayudaron! –exclamo enojado Peter
-¡TODOS LA JUZGAMOS Y LA ENTREGAMOS AL VILLANO DEL HIJO DE CASPIAN QUIEN CASI LA MATA TORTURÁNDOLA! –exclamo furioso Edmund mirando fijamente a Peter quien tenía el entrecejo fruncido por lo que acababa de escuchar.
-¿Qué dices? –pregunto Peter
-Susan casi muere por culpa de Rilian y su mano derecha Ethan quien aquí se hace pasar por un fiel soldado, te encontraras a una Narnia muy diferente de la que conocimos –dijo Lucy
-¿Y dónde está Susan? Escuche que escapo –pregunto preocupado Peter
-Solo tienes que saber que estaba bien y nada más –respondió fríamente Edmund para después salir furioso hacia su habitación
-Hice lo que pensé que estaba bien –dijo tristemente Peter haciendo lo mismo que su hermano salió dejando sola a Lucy.
Mientras los tres hermanos pensaban como salvar a su hermana, Ethan no podía creer que el rey Caspian X estuviera vivo por lo tanto necesitaba cambiar su plan en donde Narnia seria suya como también encontrar a la reina Susan porque era la única que lo podía descubrir la verdad.
Era de día, lo sabía por los tenues rayos de sol que entraban en la casa, con pasos torpes llego a la pequeña cocina, buscando alimento encontró un poco de pan y agua, no podía creer aquello por lo tanto un ataque de rabia y desesperación hizo que tomara fuerzas para lanzar todo a su paso, empujo la mesa, las sillas hasta que se terminó aquello deslizándose lentamente por la pared, quedando en posición fetal Susan sentía como las lágrimas cubrían su rostro.
Ya no podía con toda aquella carga, la culpa la corroía, su corazón, pero no cada vez que pensaba en él, era como si su mundo se acabara ¿Por qué le prometió algo que jamás cumplió? ¿Por qué se enamoró de él así?
De pronto escucho pasos que llegaban a la casa, no quería moverse, era tan difícil moverse, la puerta se abrió, Susan simplemente siguió en la misma posición cerrando los ojos.
-¡Oh no… Susan! –escucho que exclamo preocupada Lucy quien rápidamente se acercó para ayudarla
-¡Déjame sola, no necesito que me ayuden, que me tengan lástima! –exclamo Susan rechazando la ayuda
Lucy al escuchar aquello sintió que su hermana necesitaba mucho más afecto así que se acostó a lado de Susan y la abrazo lo más fuerte que pudo y al oído le susurro –nunca volveré a dejarte sola, te quiero.
Susan quería salir corriendo pero los brazos de su hermana la tenían apresada, pero aquel abrazo fue haciendo que su cuerpo se relajara hasta que ya no pudo más, lágrimas amargas salían sin querer contenerse.
-Tranquila Su, todo se solucionara, perdóname –decía Lucy quien también lloraba.
Después de un tiempo, Lucy tranquilizo a Susan, primero le hizo de comer una rica sopa de verduras, después la ayudo a bañarse y curar las heridas físicas, rápidamente se hizo tarde para volver de nuevo al castillo.
-Tengo que volver –decía Lucy preparando la mochila de regreso.
-Hoy no te vayas… por favor –dijo de pronto Susan suplicando con la mirada
-Susan no me… -pensando en que podrían ser descubiertas pero la mirada triste de su hermana
-Por favor… solo un momento, no quiero estar sola –suplicaba Susan
-Es tan difícil… si me descubren tu estas muerta y eso no me lo permitiré ni me lo perdonare si te sucede algo –decía triste Lucy
-Solo una noche… Lucy por favor, no te pido más… además no me pasara más de lo que ya ha pasado –dijo Susan
Lucy pensaba en todo lo que podría pasar, pero su hermana la necesitaba en aquel momento, además no le podía decir que Caspian estaba vivo aunque cuando se decidió en ir fue lo primero que pensaba en decir pero Susan estaba muy deprimida por lo tanto una noche y si sucedía otra cosa esperaba tener suerte para volver a escapar.
-Me quedare –Susan sonrió al escuchar aquello –así que deja preparo mi cama porque no quiero lastimarte –decía Lucy mientras con su capa y otras mantas extras las tendía en el piso.
-En el piso no… no me pasa nada además quiero que me abrases por favor –dijo Susan haciendo espacio en la pequeña cama, Lucy hizo caso por lo que abrazando a su hermana se quedó profundamente dormida.
-¿Dónde está la reina Lucy? –preguntaba Roxanne cuando se comenzaba a servir la cena en el gran comedor.
-Está un poco indispuesta –respondió serenamente Edmund tratando de tranquilizarse ya que su hermana no regreso por lo tanto algo había pasado y necesitaba que nadie sospechara.
-Me imagino porque tampoco en el desayuno se presentó –comento el rey Rilian quien tomaba un trago de vino
-Sí, toda esta situación la fatigo un poco y casi no come –respondió Edmund mirando de reojo a Peter quien no entendía que sucedía.
-Esperemos que sea eso –dijo fríamente Rilian –no queremos acusar a sus dos hermanas de traidoras.
-No hay porque preocuparse su majestad –dijo sarcástico Edmund
Terminando la cena, Rilian y Roxanne salieron hacia la habitación de Caspian que no había dejado de tener visitas, mientras Peter necesitaba saber el paradero de su hermana más pequeña, encaro a Edmund cuando pasaba por la habitación de Lucy, haciéndolo que entrara, cerro con seguro para evitar una huida.
-Esta vez sí me dirás la verdad –interrogo Peter a Edmund
-Como tú lo haces –respondió secamente Edmund
-Ya explique mis motivos… ahora me dices donde esta Lucy porque creo que se exactamente dónde está –dijo Peter mirando fijamente a su hermano
-Y que harás se lo informaras a Rilian… ¡corre, grita! O lo que quieras hacer pero yo no te diré nada –dijo Edmund lanzándose a la cama de Lucy
-Susan es culpable y eso lo sabes, la justicia tiene que hacer su parte además…
-Además nada, si tú quieres entregar a tu hermana a los lobos yo ya lo hice y casi la pierdo por lo tanto esta vez hará lo correcto aunque sé que está mal… así que si me disculpas tengo que hacerme pasar por Lucy hasta que regrese –dijo Edmund quitándose las botas y el chaleco para después acomodarse y dormirse.
Peter se quedó sin palabras por lo que salió de la habitación echando chispas, pero dentro de las sombras Rilian escucho la conversación de los reyes por lo tanto necesitaba saber dónde estaba la reina Susan, pero si los interrogaba no sacaría nada, entonces un plan se le vino a la cabeza, los dotes de seductor quedarían al descubierto y la reina Lucy diría todo lo que necesitaba.
-Reina Lucy que tan débil es para denunciar a su hermana –dijo Rilian a su mismo y sonriendo regreso a la habitación de su padre para revisar que no fue un sueño y lo tenía de nuevo con él.
Cuando hice este cap no se imagina la pelicula que acaba de ver
era la del codigo Da Vinci me inspire y comense a escribir.
