Disclaimer: Ningún personaje me pertenece, EL DUEÑO, AUTOR Y SEÑOR DE ESTOS PERSONAJES ES C.S. LEWIS por lo tanto yo solo escribo por diversión más no con el ánimo de ofender…

Otro cap aqui se los dejo a ver que les parece... por cierto recibo sugerencias para el sguiente estoy nula de imaginacion help me please!


8. REENCUENTRO CON EL PASADO

Una semana después de tantos acontecimientos el rey Rilian estaba en su oficina, lleno de deberes, aunque su padre regreso él era quien gobernaba, pero aun así extrañaba aquella libertad, nunca imagino que crecería tan pronto, en un mes se casaría con Roxanne, ella era una excelente candidata pero había algo que faltaba, pero un recuerdo paso por su mente haciendo que sonriera.

Flash back

Rilian no podía dormir, su padre estaba bien pero no dejaba de pensar en que los reyes de antaño sabían dónde se encontraba la reina Susan. Se levantó, tomando la bata para salir, llego a un pasillo pequeño el cual era su secreto para llegar a los relajantes jardines de Cair Paravel. Cuando llego se dio cuenta que tenía compañía.

-Reina Lucy –dijo Rilian haciendo que Lucy se sobresaltara

-Su majestad –respondió Lucy

-Veo que no soy el único que no puede dormir, es relajante estar escuchando como se rompe el mar –comento Rilian

-Si –susurro Lucy evitando la mirada del rey

-Puedo –pregunto Rilian señalando un pequeño tronco, Lucy simplemente asintió –pensando en el futuro, su majestad.

-No –respondió Lucy comenzando a sentirse incomoda por la penetrante mirada del rey

-Es muy hermosa su majestad, sin ofender –comento Rilian haciendo que Lucy se ruborizara

-Gracias… creo que es suficiente, necesito dormir –dijo de pronto Lucy levantándose

-No soy malo, simplemente quiero justicia –susurro Rilian

-Yo nunca creí que fuera malo, simplemente existen otras formas de hacer justicia –respondió Lucy para después desaparecer en las sombras.

Rilian sonrió dejando un sentimiento nuevo pero lo borro rápidamente ya que su plan era otro y no se permitiría que se destruyera antes de empezar.

Fin flash back

-¿Por qué no puedo hacerte daño reina Lucy? –dijo a si mismo Rilian cuando pensaba como conquistarla y le dijera el paradero de Susan

Pero justo en ese momento, la puerta se abrió dando paso a su fiel escudero Ethan.

-Su majestad –haciendo reverencia –Carlomen ataco uno de nuestros barcos y aun no encontramos ninguna pista de la reina Susan al parecer desapareció –dijo Ethan

-Es extraño, desaparece la reina y uno de los barcos es atacado… manden un bunker de guerra y búsquenla en Carlomen pero recuerden la quiero viva –ordeno severamente Rilian

-Si su majestad –respondió Ethan

-Es bueno contar contigo si no quien sabe que pasaría –dijo Rilian sonriendo

Ethan tan solo devolvió la sonrisa, pero al salir se sentía más frustrado ya que el rey no se daría por vencido de encontrar a la reina Susan, fue cuando sintió que alguien lo jalaba y lo besaba con pasión.

-Por favor mi amor –decía Ethan nervioso

-Ethan no me importa qué edad aparentas pero ya no puedo más –dijo Roxanne mordiéndose el labio

-Solo un mes más y esto será nuestro, pero necesitamos que la reina Susan aparezca, el rey Caspian arruino todo y no podemos hacer nada –decía furioso Ethan

-Pero mi suegro me quiere, así que podemos hacer algo al respecto y esta vez si desaparecerlo definitivamente –decía con voz maliciosa Roxanne

-Tenemos que ser precisos, la magia no durara mucho y volveremos a la edad que tenemos –dijo Ethan

-Entonces mi amor necesitamos a la reina Susan –dijo Roxanne despidiéndose de Ethan


-Traje ropa y comida –decía Lucy dejando las cosas en la mesa

-Gracias… ya me puedo mover, es más fácil –respondía Susan

-Ya me tengo que ir… Peter se pondrá como loco si no me…

-¿Peter? ¿Está aquí? –pregunto Susan, Lucy se puso nerviosa ya que se le había olvidado decir que su hermano mayor estaba en Narnia y además Caspian estaba vivo

-Eh… ya me tengo que ir -dijo nerviosa Lucy ante la mirada inquisidora de Susan

-¿Qué me escondes? ¿Por qué no quieres que Peter se entere de mi paradero? –pregunta Susan

-Es complicado… -evitando la mirada de su hermana –Peter es muy amigo de Rilian por lo tanto no es seguro…

-Siento que me escondes algo –decía Susan

-Susan… ya me tengo que ir, te veo mañana –dijo Lucy tomando sus cosas para después salir casi corriendo

Susan sabía que algo pasaba ya que Lucy había evitado hablar de las situaciones del palacio, otra cosa era que ya no soportaba el encierro por lo tanto, esperando que su hermana se alejara, tomo un bastón, se vistió una capa para tapar su cabeza escondiéndose. Aun le costaba un poco caminar pero logro abrir la puerta de rocas.

Se encontró en el bosque, aunque le daba miedo necesitaba ver a otra persona que no fuera su hermana, camino en línea recta, el cansancio se hizo presente pero no se daría por vencida fue entonces cuando su brazo comenzó a pesar. Entonces se dio cuenta que estaba en el pueblo cerca de Cair Paravel, se encontró con la pobreza y los impuestos, ¿Qué hacia Rilian?

Llego hasta Cair Paravel pero se dio cuenta que era imposible pasar ya que la descubrirían y todo se vendría abajo, pero al parecer la suerte estaba a su favor porque justo en ese momento una revuelta de rebeldes hizo que los guardias trataran de repeler dejando la puerta abierta, Susan no pensó mucho simplemente paso, los jardines eran tal como los recordaba, pasto verde recién cortado, flores exóticas, árboles frondosos y pequeñas bancas de piedra, rápido encontró la entrada por las caballerizas.

Estando dentro del castillo, necesitaba cambiarse de ropa por lo tanto encontró un traje que era de un soldado, pantalón, botas, fue extraño además de difícil por el problema del brazo, escondiendo su ropa salió para ir en busca de sus hermanos, necesitaba hablar con Peter, saliendo con la cabeza abajo llego hasta el pasillo donde se encontraban las habitaciones, justo cuando iba a dar la vuelta escucho voces, donde se escondería. Dio la espalda esperando que solo pasaran y la tomaran desapercibida.

-Por fin alguien de guardia –dijo una voz femenina, Susan ignoro el comentario mirando de reojo a una joven mujer, alta, delgada, ojos azules, cabello rubio que destellaba con el sol –me está escuchando –interrogo firmemente

-Si –susurro Susan haciendo la voz más grabe, ya que gracias al yelmo ocultaba su cara.

-Entonces por favor vaya a mi habitación, lo necesitan y es urgente –dijo con autoridad aquella dama.

Susan simplemente obedeció haciendo reverencia, cuando volvió la mirada sonrió sarcásticamente ya que quien dio la orden era la esposa de Caspian, Liliandil, solo la había visto el día de la sentencia pero nunca olvidaría quien era la dueña del corazón del rey que alguna vez amo.

Camino hacia la habitación, abrió las puertas de roble, la gran cama de madera tenia cuatro postes pero en ese momento las cortinas estaban abajo pero alguien se reflejaba sentado.

-Gracias por venir –dijo una voz gruesa que Susan reconoció al instante –hay alguien lo sé, no por estar ciego estoy hablando solo.

Susan no respondió, estaba en shock trataba de pensar que era un sueño pero nunca despertó, camino lentamente y jalando la cuerda hizo ver el personaje, su corazón parecía que estallaría, él estaba frente a ella ¿Cómo era posible?

Ella lo había matado, había disparado estaba segura, ¿era acaso un fantasma? No podía creerlo, se quitó el yelmo no le importaba quien la descubriese por aquel hombre frente a ella, su vida se convirtió en un infierno. De pronto alguien entro a la habitación.

Susan volteo para ver quién era y se llevó otra sorpresa, Liliandil se quedó mirando fijamente, sus ojos destellaban sorpresa, pero cambiaron rápidamente a ira, desesperación.

-¿Qué haces aquí? –exigió saber Liliandil con tono molesto

-¿Qué pasa mi amor? A quien le hablas –pregunto Caspian ante el tono de voz de su esposa

-Tranquilo mi vida, no pasa nada –dijo Liliandil acercando a su esposo de forma protectora –un guardia que cometió un error –mirando fijamente a Susan.

Susan seguía parada mirando fijamente como Liliandil besaba a Caspian con pasión, lágrimas rodaron, no quería hablar aunque no sabía porque aquella mujer no había llamado a los guardias.

-Me disculpas, mi amor tengo que hacer algo importante –dijo Liliandil dando otro beso a su esposo, tomo una daga y mostrándosela a Susan señalo que salieran de aquel lugar.

Susan haciendo caso, salió de la habitación asegurándose de que nadie más la viera Liliandil jalo a la reina hacia una habitación vacía.

-No sabes todo lo que quisiera hacerte en este momento –decía Liliandil

-Y qué esperas –respondió fríamente Susan

-No entiendo… que hizo cambiar a la benévola reina Susan –comento Liliandil sin dejar de apuntar con la daga a Susan

Susan sonrió sarcásticamente y mirando fijamente dijo –quiere su majestad que responda después de ver al hombre de quien se enamoró feliz con otra y saber que lo perdió porque nunca entendió al amor –Liliandil jamás esperaba aquella respuesta, cuando vio sus ojos, observo aquella tristeza pero solo fue momentáneo porque pensó en todo lo que había sufrido al perder a Caspian.

-Si piensa que me engañara con esa mirada tierna y dulce –respondió Liliandil

-No intento engañar –respondió secamente Susan

Ella se dio cuenta como temblaba la mano de la esposa de Caspian al sostener la daga, tenía que huir por lo tanto, se hizo de valor y lanzándose hacia Liliandil la derribo, su brazo quedo golpeo provocando un dolor agudo, de repente comenzaron a luchar.

Liliandil tratando de defenderse hizo un corte a Susan en el hombro, golpes, rasguños, gritos. De repente se abrió la puerta dejando paso a Peter y Edmund.

-¡Susan! –exclamaron ambos sorprendidos

Edmund al ver lo que sucedía quito a Liliandil quien tenía las manos en la garganta de su hermana por lo tanto la separo.

-¡SU MAJESTAD SUÉLTEME! –gritaba Liliandil desesperada

-¡SUSAN CORRE! –grito Edmund dando un golpe a Liliandil para desmayarla pero antes de salir Peter la detuvo.

-¡QUÍTATE PETER SI NO YO NO RESPONDO! –exclamo Edmund desesperado

-Susan está aquí y tiene que pagar por lo que hizo –dijo serio Peter

-Entonces no me queda más… -Edmund propino un golpe seco a Peter dejándolo de rodillas, indico a Susan el camino de salida

Ya se habían enterado de la presencia de la reina Susan por lo que Edmund no sabía cómo sacar a su hermana, pero también ya no podía volver porque en ese momento era cómplice, caminaban cautelosos por los pasillos fue hasta que se toparon a Lucy.

-¡Susan pero que estabas pensando en venir aquí! –exclamo enojada Lucy

-Lo… siento –decía Susan recargándose en la pared cuando sentía el dolor del brazo

-Ahora tengo que escapar junto con Susan aunque yo daría mi vida por ella –dijo Edmund al ver a su hermana que estaba débil la cargo.

-Los sacare de aquí el caballo lo dejaran en el bosque y caminaran hasta el refugio –decía Lucy

Lucy dirigió a sus hermanos fuera del castillo y de nuevo la suerte estuvo a su favor, Edmund galopo lo más rápido que pudo, sintiendo que los guardias los alcanzaban, llegaron a la mitad del bosque, haciendo que el caballo corriera solo distrajo a sus perseguidores, después de unos minutos pudieron llegar a la cabaña.

Susan sentía como la sangre mojaba sus ropas, Edmund se dio cuenta rápidamente trato de ayudarla pero su hermana lo rechazo.

-Susan tengo que parar la sangre –decía desesperado Edmund

-¿Por qué no me dijeron que Caspian está vivo? –pregunto molesta Susan

-Yo…

-¿Por qué me engañaron así? –Edmund la miraba fijamente -¡SABES CUÁNTO SUFRÍ PENSANDO QUE ERA UNA MALDITA ASESINA! –exclamaba molesta Susan quien tenía ya lágrimas en sus ojos.

-Yo tampoco sabía, Peter hizo todo esto… -comenzaba Edmund

-¿Peter? ¿Por qué mi hermano quiere hacerme daño? –preguntaba indignada Susan

-Según él no… quería ayudarte… pero por favor déjame parar la sangre –decía Edmund preocupado, Susan lo miro un segundo para después dejar que su hermano hiciera su trabajo.

Llego la noche Edmund sabía que Susan estaba molesta se fue a la cama temprano, mientras él se quedó despierto vigilando por si descubrían aquel lugar pero le preocupaba el comportamiento de su hermana ya que el saber que Caspian estaba vivo hizo algo que jamás se esperaba. Saber que ella aun lo seguía amando.


-Reina Lucy por tercera vez me puede decir ¿Dónde están sus hermanos? –preguntaba Rilian a Lucy quien estaba en el despacho del rey.

-No sé –respondió Lucy mirándolo fijamente

-No sabe o no quiere decir –decía Rilian pasando su mano por su cabello en forma de desesperación –por favor retírense –ordeno a los guardias que estaban tras Lucy.

Cerrando la puerta Lucy se sentía nerviosa porque el rey Rilian caminaba detrás de ella, de repente él se encontraba frente a frente.

-Es muy hermosa su majestad –dijo Rilian pasando su dedo índice por los labios de Lucy –no sabe cuánto me encantaría besar estos labios.

-Pero su majestad que diría Roxanne –respondió fría Lucy

-Nadie se enterara –acercándose más, haciendo que Lucy se pusiera nerviosa y mordiera su labio –no tenga miedo, puedo escuchar su corazón

-Q.. Que está intentando –decía Lucy aclarándose la voz

-Este interrogatorio era un pretexto para tenerla así de cerca… -susurrándole en la oreja provocando en Lucy se erizara la piel –yo sé que sabe dónde están sus hermanos pero no me dirá nada... aun

Sin que Lucy esperara sintió como los labios del rey presionaron los suyos, al principio ella no sabía que hacer de pronto sintió como Rilian abría su boca y se adentraba a saborear cada rincón, fue hasta que el aire hizo falta.

-Sabe tan dulce su majestad –dijo Rilian sonriendo para lo cual Lucy sintió ira y le propino una cachetada

-¡ULTIMA VEZ QUE HACE ESTO SU GRAN MAJESTAD! –exclamo ofendida Lucy por lo que se levantó y antes de salir vio como Rilian sonreía ante aquello.

Rilian sonrió y se tocó la mejilla, su plan era enamorar a la reina porque sabía que el rey Peter no tenía idea de todo esto así que encontraría a la reina Susan y haría pagar cada uno de lo que hizo a sus padres.

Mientras tanto en otra habitación un rey ciego pensaba en lo sucedido y se disponía a encontrar a Susan y hablar directamente con ella, algo sucedió, necesitaba saber porque lo trato de matar, sus razones, aun cuando sentía aquella ira no podía dejar de pensar en ella, de amarla como lo había hecho durante tanto tiempo.


Nos vemos en el siguiente...

saludos a todos