Disclaimer: Ningún personaje me pertenece, EL DUEÑO, AUTOR Y SEÑOR DE ESTOS PERSONAJES ES C.S. LEWIS por lo tanto yo solo escribo por diversión más no con el ánimo de ofender…

No se que me paso porque ando medio romantica asi que este capitulo esta algo cursi saludos...


9. SIN IDEA DEL AMOR

Susan sintió que los rayos de sol pegaban en su cara, se incorporó lentamente ya que su cuerpo aun sentía las heridas provocadas por Liliandil además de su brazo cobro la factura de su pelea. Sentía tanta rabia con sus hermanos por haber escondido algo tan importante más con Peter, era como si quisiera hacerle daño. Estaba tan concentrada en sus pensamientos cuando escucho la voz de Edmund.

-Buenos días Susan –saludaba sonriente Edmund –mira Lucy mando provisiones y una nota en donde dice que por un tiempo no vendrá ya que está vigilada las 24 horas del día.

-Está bien, creo que es lo mejor –respondió secamente Susan

-Susan sé que te sientes mal por lo que paso con Caspian pero es verdad yo me entere hace poco –decía preocupado Edmund

-Te creo Ed, vamos a desayunar –dijo Susan sacando una pequeña sonrisa.

El desayuno paso sin incidentes, todo en silencio hasta que Susan después de dar vueltas a todo se detuvo y decidió que era lo mejor.

-Quiero volver a Cair Paravel –susurro Susan rompiendo el silencio

-¿Qué dices? –pregunto incrédulo Edmund

-Necesito hablar con Caspian –respondió Susan

-¡ESTÁS LOCA CASI TE MATAN Y QUIERES VOLVER NO HASTA QUE ENCONTREMOS LA MANERA DE IRNOS DE NARNIA! –exclamo Edmund

-Edmund no lo ves, necesito cerrar círculos por favor –decía suplicando Susan

-No Susan, no quiero ser el cómplice de tu muerte –decía tajante Edmund

-No necesito que tu vayas, no necesito niñero –decía ofendida Susan quien ya comenzaba a molestarse.

-Por favor no quiero discutir algo que sabes es imposible –dijo cortantemente Edmund, Susan se levantó, dejando a su hermano solo comiendo.

Edmund sabía que era algo ilógico volver y más en esa situación, su hermana estaba mal física y emocional por lo tanto eran delirios, aunque también era necesario que ella hablara seriamente con Caspian pero en esos momentos no.


El viento fresco se sentía, Caspian era lo único que podía hacer sus ojos ya no respondían más, su cuerpo era débil aun no recobraba todas las fuerzas pero no dejaba de pensar que Susan estuvo frente a él y no hizo absolutamente nada, necesitaba hablar con ella pero era imposible decirle a su hijo que lo llevara porque ni siquiera sabían hacia donde escapo. Tomo su bastón y caminando lentamente se dirigió hacia la habitación de la reina Lucy.

-¡Caspian! –escucho a Lucy al abrirse la puerta

-¿Puedo pasar? –preguntaba Caspian

-Claro –respondió extrañada Lucy. Caspian se hizo paso ayudado de su bastón hasta que encontró una silla.

-A qué se debe tu visita –escucho a Lucy con un tono frio.

-Me imagino que es extraño ver al hombre que estuvo muerto por un tiempo… pero necesito hablarte de algo importante –dijo Caspian en tono serio

-Te escucho –dijo Lucy no muy convencida de lo que pasaría

-Yo sé que mi hijo te interrogo… pero también sé que no hubo respuesta de tu parte… Peter me imagino no sabe absolutamente nada –Lucy lo miraba fijamente sin entender cuál era el punto a tratar –bueno Lucy es difícil para mí decirte esto pero… necesito hablar con tu hermana –dijo Caspian

-Caspian sabes que eso no se puede y yo no puedo arriesgar a mi hermana…

-Sé que no tienes confianza en mí pero Lucy necesito hablar con ella, me puedes llevar yo estoy ciego no diré nada… parezco niño pero necesito saber porque y ya, si ella quiere seguir huyendo lo comprendo –decía Caspian en tono de suplica

-Y piensas que Susan te recibirá con los brazos abiertos después de como la heriste, crees que te llevare cuando vi como mi hermana cambio además tu hijo me vigila y no puedo lo siento –dijo Lucy fríamente

-Qué quieres que haga para que me lleves –dijo Caspian ya desesperante

-No te estoy pidiendo nada simplemente no quiero –respondió tajante Lucy

-Por favor Lucy, si Susan no me quiere ver ya no lo intento pero necesito que ella me lo diga, quiero entender porque cuando estuvo frente a mí no hizo nada pero antes trato de matarme –dijo tristemente Caspian

Lucy observo a Caspian estaba diciendo la verdad, entendía que Susan y él necesitaran hablar pero además no podía salir del castillo, entonces suspiro y respondió –Lo hare, te llevare pero tú tienes que hacer que tu hijo no me siga y tu esposa no sospeche.

-No te preocupes yo lo hare –levantándose para dirigirse a la puerta esta vez Lucy lo ayudo –gracias Lucy sabía que podía confiar en ti –dijo Caspian para salir y emprender su plan.

Dos días después Caspian tenía un plan, aun ciego conocía cada rincón del castillo y sabía perfectamente una puerta secreta pero necesitaba que creyeran otra cosa así que la hora del desayuno era la indicada para escapar.

-Reina Lucy hoy le entregare su poción y su daga como me lo pidió –comento Caspian dejando a todos sorprendidos ya que solo él sabía el paradero de las cosas de los reyes de antaño.

-Gracias su majestad –respondió Lucy serenamente mientras que Peter la miraba extrañamente al igual que Rilian

-Padre pero se supone que esas cosas son del rey –comento sarcástico Rilian

-No hijo, esas cosas son mías ya que los reyes me pidieron que las cuidara –respondió cortante Caspian dejando a Rilian extrañado –si me disculpan tengo que retirarme ya que tardó en llegar, reina Lucy me haría el favor.

-Claro –respondió Lucy levantándose para ayudar a Caspian adelantándose a Liliandil

-No preocupes mi amor, estoy seguro con la reina –dijo Caspian despidiéndose de su esposa con un beso.

Caspian y Lucy salieron del comedor dirigiéndose hacia unas escaleras antiguas, el antiguo rey guiaba a la reina, llegaron a un pasillo que daba a la biblioteca, fue entonces cuando se dieron cuenta que entre los estantes había un libro con un numero en el cual se refería a la edad de oro, al tomarlo se abría un pasadizo secreto.

Lucy temiendo ser descubierta se fue a tientas, no prendió antorcha hasta haber cerrado aquel secreto, el pasillo era angosto por lo tanto ella dirigía, telarañas, ratas que asustaban era algo largo hasta que vio luz una pequeña abertura.

-Tienes que empujar –dijo Caspian al tocar con su bastón la reja

Lucy hizo caso y con todas sus fuerzas quito la reja dándose cuenta que estaban cerca del bosque por el pasto y la tierra.

-Ya está deja ayudarte –dijo Lucy cerrando de nuevo la reja así también como ocultándola.

-Guíame recuerda que estoy ciego –dijo sarcástico Caspian

Lucy tomo del brazo a Caspian y guiándolo lentamente así también despertando a todos sus sentidos para evitar ser vistos, caminaron por más de media hora, hasta que llegaron a la pared falsa de piedras, moviéndola rápidamente.

-¿QUÉ HACE ÉL AQUÍ? –pronuncio molesto Edmund al ver a su hermana con el rey

-Tranquilo Edmund… sé que es extraño pero necesita ver a Susan –respondió nerviosa Lucy

-¿Quién me necesita ver? –dijo Susan quien salía quedándose sorprendida por el visitante

-Yo… Caspian X, me recuerda su majestad –dijo un tanto nervioso Caspian por los movimientos de sus dedos como sujetaban el bastón.

-Como no recordarlo y de que quiere que hablemos –respondió fríamente Susan

-Creo que usted sabe la respuesta –respondió Caspian

-Lucy estás loca, si descubren este lugar nos mataran a todos –dijo Edmund preocupado

-No te preocupes tome precauciones además Caspian hizo todo para salir del castillo –respondió Lucy a su hermano

-Entonces no hagamos esperar al rey, pasemos a su humilde morada –dijo sarcásticamente Edmund

-Creo que necesito estar sola con Caspian, si me permiten –dijo Susan ante la mirada preocupada de su hermano –estaré bien no se preocupen.

Caspian lentamente llego hasta a la mesa, tomo asiento al igual que Susan frente a él. Fueron minutos u horas en silencio, no querían comenzar pero se necesitaba hablar.

-¿Por qué? –pregunto Caspian rompiendo el silencio

-Me engañaste… -respondió Susan dirigiendo la mirada hacia la ventana tratando de reprimir algunas lágrimas.

-Sabes que tenía que hacerlo, era mi deber… pero… nunca deje de pensar en ti –dijo Caspian dejando a Susan sin palabras

-Nunca quise matarte… Ethan me puso una trampa, yo estaba enojada no quería verte… se aprovechó de mi pero cuando pensé que estabas… -le dolía decirlo –muerto, no sabes cuánto sufrí… no importaba lo que pasara yo era una asesina, había asesinado a mi primer amor –decía Susan quien ya tenía lágrimas en los ojos.

-Cuando venía hacia acá, pensé en todo lo que vivimos y que no era justo que nos hubieran separado pero también pensé en el odio que tuve cuando sabía que eras tú quien casi me mato, no sé si pueda perdonarte, creo que esto fue un error –dijo Caspian levantándose bruscamente.

Susan lo miro con rabia y exclamo -¡ENTONCES LÁRGATE Y OLVÍDAME COMO YO LO HE HECHO! –Caspian escucho y sintiendo ira fue como si un impulso llegara a él, tomo el brazo sano de la reina y la jalo hacia él, sosteniéndola fuertemente en sus brazos.

-Si tanto me has olvidado porque lloras –susurro Caspian al oído.

-¡Suéltame, me estas lastimando! –exclamaba furiosa Susan golpeándolo pero sin resultados.

-Aun te amo –pronuncio Caspian acto seguido tomo entre sus manos la cara de Susan y la beso, presionaba sus labios con los de ella, era un beso lleno de sentimientos rabia, odio, tristeza, resentimiento pero también necesitado de amor.

Susan se quedó petrificada ante aquel acto pero poco a poco fue alimentando ese deseo, lentamente paso su mano para acariciar aquel cabello suave y sedoso, el aire llego a ser esencial y en un abrazo ella sentía como pequeños besos en su cuello.

-Regresa a mí –susurro Caspian

-Y tú a mí –respondió Susan

-Te amo –dijo Caspian

-Perdóname –decía Susan

-Los dos necesitamos perdonarnos, te confieso que siempre estabas en mi pensamiento, aun cuando sabía que nunca regresarías –decía Caspian dando un pequeño beso mientras seguían abrazados.

Edmund y Lucy observaban desde la ventana sonrieron pero a la vez se preocuparon por todo lo que pasaría si se descubría.

-Creo que es tiempo de despedirse –dijo Lucy sonrojándose al ver como se besaban su hermana y el antiguo rey.

-No podre venir por un tiempo pero te mandare cartas, cambiare la postura de mi hijo para que regresen –decía Caspian despidiéndose

-Nos vemos –susurro triste Susan

Caspian sonrió y tomando el brazo de Lucy partieron de nuevo al castillo, de nuevo dos corazones se unieron después de tanto tiempo, pero aun así los obstáculos estarían a la orden del día porque Liliandil la esposa del rey sospechaba algo ya que su esposo se le notaba el cambio en su rostro al igual que Rilian necesitaba venganza. Roxanne y Ethan era otra amenaza para el amor porque vigilaban en todo momento.


Nos vemos al siguiente espero este estado romantico se me pase rapido si no

otros capitulos seran así...