Ninguno de los personajes me pertenece solo es un fiction de una gran historia de C.S Lewis.


CAPÍTULO 14

El cuarto rey

Narnia

En el palacio de Carlomen una silueta esbelta, cabello dorado como el sol piel blanca como la nieve, ojos azules como mar salía moviéndose elegante y sutil, las zapatillas dejaban ver su fuerza al pisar llegaba al recinto principal abriendo las puertas de golpe, sorprendiendo a su hermano y nuera que estaban discutiendo la nueva noticia que acababa de llegar.

-Hermana Carlim -haciendo reverencia -princesa real de Carlomen a que debemos el honor de que hayas dejado tus aposentos y futuros esposos -decía un joven delgado vistiendo uniforme militar con un parche en el ojo, recién afeitado y con una mano de garfio.

-Hermano mío que tan cierto es que el rey Caspian X está libre de compromiso por una infidelidad -decía curiosa Carlim

-Que rápido te enteras de las cosas importantes querida Carlim-menciono una joven dama cabello castaño hermosa como la luz de la luna su piel, pero con unas grandes ojeras.

-Esto es de suma importancia querida, mi hermana siempre estuvo enamorada del príncipe Caspian ahora rey pero este la rechazo más de una vez -sonreía sarcastico -pero esta desaparecido en este momento junto con su eterno amor la reina Susan antigua gobernante de Narnia… que tan ingenua eres tu crees que ella te dejara el camino libre -dijo sin titubeo.

-La reina Susan quedara llorando cuando yo Carlim princesa de Carlomen llegue a ser la reina absoluta de Narnia yo se como hacer que los hombres me amen -dijo caminando segura hacia la puerta -solo ve lo que una guerra puede causar.


Habían pasado ocho días Susan podía moverse un poco más la herida había cerrado, Edmund ya podía caminar sin apoyo y Lucy sus heridas curaron muy rápido. Caspian pasaba días enteros con su hijo que solo lo escuchaban decir pestes sobre él. Lo que le alegraba el día era ver a su amada cada día mejor y las noches de lectura frente a la chimenea.

Ese día Susan tomo valor de levantarse quería arreglarse un poco tenia meses sin hacerlo quería darle una sorpresa a Caspian por lo que llamo a Lucy para que le ayudara.

-Pero Su, el vestido que dejo Elaini te queda ajustado y te puedes lastimar -decía preocupada Lucy al ver que su hermana quería un vestido de flores con caída en la falda pero el corsé era ajustado.

-Lu, parezco pordiosera se que estoy convaleciente pero no por eso me dejare de arreglar -acomodando el vestido -ahora si ajusta el corsé – Lucy jalo las tiras de vestido haciendo que Susan casi se desmayase del dolor si no es porque esta cerca de ella caería.

-Te lo dije aun no estas bien completamente -dijo Lucy ayudando a su hermana a ir a la cama para tomar aliento.

En ese momento entro Caspian viendo la escena acudió rápidamente a ayudar a Lucy, Edmund se sentía impotente igual que Susan sus heridas no habían cerrado del todo y no podía ayudar mucho.

-¿Qué paso? -pregunto Edmund asustado por ver a su hermana llorando del dolor.

-Susan quiso tratar de ponerse un vestido pero sus heridas aun no sanan completamente -dijo Lucy acomodando la cabeza a Susan en la almohada.

-Mi amor, eres bella como estas -dijo Caspian sentándose en la cama lentamente

-Pero so…lo quería… maquillarme un poco.. -decía Susan con dificultad sonrojada.

-Edmund… Lucy… quisiera pedirles algo -Caspian decía nervioso -puedo quedarme a cuidar a su hermana hoy -lo dijo tan rápido que no se le entendió, se sentía como adolescente.

-¿Qué dijiste? -dijo Edmund viendo fijamente.

-Dijo que si hoy me puede cuidar el -respondió Susan viéndolo como Edmund abría los ojos sorprendido y Lucy solo hizo una sonrisa divertida.

-Claro que puedes Edmund y yo nos quedamos en la habitación que se te asigno… verdad Edmund -dijo Lucy riendo al ver a su hermano serio porque el era el hombre de la familia en esos momentos y tenia que ser un verdadero Pevensie celoso con sus hermanas.

-Solo cuídala bien si no yo mismo te mato -dijo Edmund suspirando sarcástico -vamos Lu, necesitan su espacio -Susan y Caspian se sonrojaron.

Lucy se llevó a Edmund estirándolo sabia que su hermana necesitaba un momento a solas desde que volvieron siempre los vigilaban era solo un momento, sabía que era necesario dentro tanta decepción.

Caspian se acomodo a lado de Susan tratando de no lastimarla abrazándola, ella poso su cabeza suavemente en el hombro del rey podía escuchar su corazón, desde que lo conoció nunca pudo estar a solas, sentía sus brazos, su protección, aun cuando él en ese momento se mostrara mayor que ella en su mundo tenia apenas 22 años no importaba él era su amor aunque en ese momento estuvieran escondidos ella lo amaba, Aslan les dio esa oportunidad no la iba a desaprovechar.

-Quisiera que este momento fuera para siempre -dijo Caspian abrazando mas fuerte a Susan

-Te he dicho que te amo… cuando me fui jure olvidarte y olvidar Narnia pero mi corazón me lo recordaba todos los días -decía Susan volteando a verlo a los ojos -se que te amo pero no me lo destruyas…

-Nunca lo haría amor -decía Caspian acercando la cara para sellar su amor.

Un beso lento disfrutando la calidez de cada uno, era tan suave Caspian se acomodo de tal forma que comenzó a besar el cuello de la reina lentamente raspando un poco con su barba haciendo que unos cuantos sonidos de satisfacción salieran de su boca era tan suave. Susan era muy inocente jamás había estado con un hombre pero hoy no sabia que tenia solo quería ver hasta donde podía llegar.

Él comenzó a bajar con besos hasta el escote del camisón besando las partes que no cubrían los vendajes, ella tocaba por debajo de la camisa del rey aun con la edad tenia muy marcado ese cuerpo era suave. Caspian se detuvo haciendo que Susan se sorprendiera.

-Segura que quieres hacerlo así… tengo miedo lastimarte -decía Caspian preocupado.

Susan sabia que aun no estaba del todo bien suspiro y dijo -no te preocupes hoy solo quédate conmigo además me duele un poco -dijo besándolo.

-Te prometo hacerte el amor cuando estés bien -dijo esto para acomodarse de nuevo para quedarse dormidos.


Las sombras de la bruja blanca viajaban en su mente como destellos de luces, sabia quien era porque la había escuchado en historias que su padre contaba, era tan hermosa, se acerco lentamente y algo en su mano le entrego una pequeña gema azul pero que significaba.

De repente sintió mucho poder en su interior liberándose de las cadenas.

Rilian despertó bañado en sudor aun con las cadenas puestas por enésima vez trato de quitárselas era imposible Coriakin había hecho de el un miserable.

-Yo que tu no hacia eso te puedes lastimar -dijo una dulce voz al final de la habitación, él buscaba quien era ya que esa voz le era familiar.

-¿Quién eres? -preguntaba Rilian gruñendo con furia.

-Soy Lucy Pevensie reina de Narnia me recuerdas la que trataste de… -se detuvo un momento -de abusar…no entiendo que tanto odio tienes en tu interior -decía acercándose a la cama viéndolo sorprendida aquel joven que una vez lo había visto como un noble.

-¡CALLATE! ¡NO ENTIENDES NADA! MI PADRE, TU HERMANA SON UNOS TRAIDORES -gritaba estirando las cadenas que aun cuando estuvieran hechizadas le hacían daño.

Lucy veia aquel personaje triste estaba sufriendo , se acerco lentamente se sentó en la cama, lo miro y si pensarlo lo beso no supo el porque o como fue ese sentimiento solo necesitaba como si Aslan le dijera que hacer.

Rilian quería lanzarla quitársela de encima pero algo paso de un beso robado paso a ser un beso que necesitaba su corazón latía rápidamente y dolía, Lucy aprisiono mas esos labios como si sacara un veneno de su interior y de repente sintió que ese chico le respondía el beso, se aparto de el lentamente y vio sus ojos muy diferentes amigables y puros.

-¿Qué hiciste Lucy? -se escucho una voz espantada justo en la puerta de la habitación, su hermano Edmund vio todo lo que paso.

Rilian de repente se comenzó a convulsionar sacando espuma por la boca color roja como la sangre, Lucy y Edmund gritaron sin saber que hacer, eso era magia muy poderosa pero no sabían como pararla.