Capítulo 2 – Casados
PDV de Nicholas:
El suspiro de shock que de repente oí me forzó a despegarme de Ann. Mi lobo demandó que lo hiciera. Y entonces fue cuando la vi.
Arrinconada en la esquina, apretando su vestido de novia como si fuera lo único que la mantenía ahí para no salir corriendo en este momento. Mi novia.
Su belleza en persona no se comparaba en nada con la fotografía que había visto justo ayer, por mucho que odiara admitirlo, ella era la mujer más bella que yo hubiera visto jamás, nunca nadie me había visto con tanta inocencia y pureza y eso me deshizo en una manera imposible de explicar.
Pero lo que hizo mi estómago retorcerse no fueron su belleza o pureza, fue el dolor y shock que vi en sus ojos, mi instinto protector emergía de mi cuerpo en ese momento, la necesidad de eliminar su dolor era insoportable.
Mi lobo estaba rabioso dentro de mí, y tomo todo mi control personal para no dejarlo suelto, nunca antes lo había sentido pelear de esta manera para liberarse, su comportamiento me confundía.
"¿Esta es la espantosa mujer con la que supuestamente te vas a casar?" Preguntó Ann rompiendo el silencio y trayéndome de regreso a la realidad.
La mirada de la princesa Rei se dirigió hacia Ann y ni una sola palabra salió de su boca. Sus bellos labios estaban entreabiertos y eso me hizo querer alcanzarla y besarla gentilmente.
"Demonios cariño, creo que tu futura esposa es muda." Ann continuó con sus insultos.
Su mirada regreso a mí una vez más, la confusión de pronto cambió a miedo. ¿Estaba asustada de mí? Solo la idea me hizo enfermar del estómago. Antes de que se pudiera decir nada más se giró y salió corriendo.
Yo caminaba de un lado a otro, peleando por controlar a mi lobo que por alguna razón quería salir corriendo tras mi novia, esos fuertes sentimientos desconocidos me hacían odiar más a esa princesa, más de lo que ya lo hacía. Apenas sabía nada de ella y ya tenía mis emociones alteradas.
PDV de Rei:
Corrí y corrí. No por las razones que pudieran pensar, estaba acostumbrada a ser tratada de la manera en que esa mujer me habló, lo que me asustó fue mi reacción inmediata al príncipe. Algo dentro de mí me empujaba hacia él y elijan o no creerme, podría haber jurado que una voz dentro de mí dijo "Pareja."
No lo puedo creer, era mi primer día en este palacio y ya me estaba volviendo loca. Oyendo voces, sintiendo una atracción inmediata hacia alguien que no conozco, sintiendo celos, ¿Qué estaba pasando conmigo?
Mi corazón corría desbocado y el dolor de la traición me estaba comiendo por dentro, ver al príncipe abrazando a otra mujer era suficiente como para hacerme vomitar.
Me recargué en un muro, tratando de mantenerme en una pieza, vamos Rei, se fuerte, ni siquiera conoces a este príncipe, entonces que si tenía abrazada a alguien que no eras tú… tu... tu no deberías darle importancia.
Considere pedir a mi familia que cancelara la boda pero sabía perfectamente como terminaría, con un gran escándalo y recibiendo una bofetada, seguramente de la reina.
Me gustara o no estaba atrapada en esta situación con el príncipe Nicholas.
Mis ojos escanearon el lugar nerviosamente, no conocía a nadie en el cuarto excepto por mi familia. Frente a mí el rey Jeremy y su esposa lucían sonrisas de bienvenida, junto a otra persona que asumí seria la hermana del príncipe.
Y claro, nadie más sino el príncipe Nicholas estaba justo a mi lado pero no me atreví a subir mi mirada para verlo, no después de mi reacción ante él. Su mirada quemaba mi cuerpo, y contra mi buen juicio mi cuerpo traicionero respondía a él desesperadamente. Traidor.
"No hay necesidad de una gran introducción, vamos sobre la boda para terminar con esto." Anunció la reina.
¡Wow! Tan feliz de deshacerse de mí, ya veo.
Vi al rey Jeremy darle a su mirada una rápida mirada de confusión antes de responder. "Bueno, si eso es lo que desean entonces empecemos con la ceremonia."
El oficial de matrimonios nos indicó a Nicholas y a mí que nos pusiéramos frente a frente, trajeron los anillos, se dijeron rápidamente los votos entre nosotros, casi como con apuro.
"Por favor acepta este anillo como prenda de nuestro matrimonio y símbolo de todo lo que compartimos."
Nicholas tomo mi mano y en el momento que nos tocamos mi cuerpo surgió totalmente vivo, un pequeño suspiro salió de mi boca por el shock de las sensaciones que bullían dentro de mí.
¿Qué demonios fue eso?
Mis ojos se enfocaron en Nicholas y nuestras miradas se encontraron, parecía estar en guerra consigo mismo mientras rápidamente ponía el anillo en mi dedo y soltó mis manos como si le quemaran.
Afortunadamente el oficiante termino los votos sin ninguna mención a besar a la novia… Digo incluso si lo dijera no pasaría por que en cuanto termino Nicholas salió prácticamente huyendo tan pronto como nos declararon marido y mujer.
Mi familia por supuesto encontró sus acciones de las más graciosas ya que cualquier vergüenza que yo pasara era como diamantes servidos en bandeja para ellos.
Su familia por otro lado realmente parecía apenada y trataron de hacerme sentir que todo estaba bien. No supe cómo reaccionar ante su hospitalidad después de todo en mi vida yo solo había conocido odio de todas las personas que me rodeaban.
"Pues supongo que esto es todo, adiós Rei." El rey dijo, la reina y mi hermanastra repitieron sus palabras.
"¿No gustan quedarse un poco más hasta que Rei se sienta a gusto?" preguntó el rey Jeremy.
"Eso no será necesario." Dijo la reina. "De hecho tenemos cosas más importantes que atender."
Sentí mi corazón doler ante la forma en que inmediatamente se deshacía de mí, porque me dejaban ir tan fácilmente después de años de tenerme a su lado sin siquiera una despedida apropiada. Realmente eran personas frías y sin corazón.
"Pues este es el cuarto de Nicholas y obviamente donde tú te vas a quedar." Me indico la princesa Mina, hermana de Nicholas. Dirigí mi mirada de la bellísima princesa para evaluar mí alrededor.
Su cuarto exudaba masculinidad, sin una pizca de toque femenino, sin embargo estaba finamente decorado con pinturas en las paredes y una cama extraordinariamente grande en el centro. El enorme sistema de estéreo a lado de la televisión llamó mi atención ya que a mí nunca se me permitió el lujo de tener uno de esos en mi viejo hogar.
Mina de pronto se aclaró la garganta. "Mm bueno, sobre el comportamiento anterior de Nicholas hoy, por favor no te lo tomes muy personal, toda esta situación del matrimonio le llego como un shock, yo creo que el solo necesita un poco de tiempo para ajustarse a su vida de casado. Espero que puedas darle ese tiempo." Casi sentí que rogaba.
Lleve mi mirada hacia ella y le di un pequeño asentimiento.
De repente me mostro una gran sonrisa. "De hecho siempre había querido tener una hermana, estoy feliz de que ya no seré mas la única chica aquí de ahora en adelante. Sé que nos vamos a llevar muy bien y quiero que sepas que siempre puedes venir a mi si necesitas a alguien con quien hablar."
"Gracias por ser tan linda conmigo" Le conteste honestamente. Se sentía bien conocer gente que fuera linda conmigo alguna vez, solo me hubiera gustado que fuera en otras circunstancias.
Después de algunas pocas horas de darme un tour por todo el palacio ella finalmente me dejo a solas en el cuarto para que me acomodara, me recosté en la cama, mis sentidos se alertaron cuando detecte el sexi olor tan masculino de Nicholas, estaba en toda la cama, voltee y como si no tuviera control sobre mi cuerpo inhale profundamente las sabanas.
Y por supuesto es exactamente en este momento que Nicholas decidió venir entrando como un huracán en el cuarto, se detuvo tan pronto como me atrapo en el acto, sus ojos fijándose en mis manos apretando las sabanas, su mirada brillo con algo que no pude leer antes de lentamente cerrar la puerta tras de él.
Todos sus movimientos gritaban amenaza mientras caminaba hacia la cama. ¡Oh no! ¿Qué pretendía el hacer?
