Capítulo 7 – Los indeseables
Mis labios se abrieron con la latente necesidad que vi ahí, una necesidad profunda y ardiente en sus ojos.
Mis rodillas fueron insuficientes para sostenerme y estuve agradecida de estar apoyada en la cama para evitar caer.
Nicholas se acercó más a mí, lentamente puse mis manos en su pecho para mantener mi balance, su respiración se entrecorto al contacto. Era un cuerpo celestial lo que tenía bajo mis dedos, sus músculos fuertes y vibrando al contacto. Deseaba mucho recorrerlo con mis manos. Y odiaba el hecho de que hubiera ropa entre nosotros.
¿De dónde venían esos atrevidos pensamientos?
Se inclinó hacia adelante, su aliento soplando en mi cuello y sin aviso beso el espacio justo bajo mi oreja derecha, gemí, mi cuerpo se sentía como si de repente estuviera realmente vivo por la primera vez en toda mi existencia.
Nicholas inmediatamente se alejó de mí, parecía haber despertado de cualquier trance en el que estuviera antes, me miraba con rabia en sus ojos. Sin una sola palabra se levantó de la cama y salió de la habitación como una tormenta.
Me recosté en la cama y reprimí la urgencia de gritarle a las almohadas. ¿Qué demonios estaba pasando conmigo? Mi cuerpo se sentía caliente por todos lados, ardiendo con una sed y necesidad que yo sabía que solo Nicholas podía llenar.
Odio esto.
A la siguiente mañana entre en la cocina, todos estaban ya sentados y desayunando, todos excepto Nicholas, otra vez. ¿Es que acaso no pasaba tiempo con su familia o era que él no quería estar cerca de mí?
"Buenos días, Rei." Me saludaron los papas de Nicholas con una cálida sonrisa.
"¿Cómo te sientes esta mañana?" pregunto Mina.
"Ella esta reluciente esta mañana si me lo preguntan, al parecer Nicholas hizo su parte como su esposo anoche." Comento Neflyte mientras me guiñaba el ojo.
Sentí mis mejillas enrojecer con sus palabras.
Mina hecho sus ojos hacia atrás. "Ignóralo Rei, todo lo que sale de su boca de alguna manera está relacionado al sexo".
La reina tosió y se quedó mirando a sus hijos. "¿Podríamos tener un desayuno como una familia normal?"
Neflyte levanto sus manos en señal de defensa. "No tengo idea de que habla Mina mama, yo solo señalaba que Nicholas se hizo cargo de su esposa anoche, probablemente le dio un buen masaje o algo, es Mina la que menciono el sexo."
"Suficiente". Advirtió el rey. "No hagan este desayuno desagradable para Rei".
Mina tomo un sorbo de agua antes de voltear a verme. "¿Ya se presentó contigo Richard?"
"¿Richard?" pregunte confundida.
Mina negó con decepción. "Ese idiota, Richard es mi otro hermano, honestamente pensé que él ya se habría presentado contigo para este momento."
"No te lo tomes muy personal, Rei, él no es una persona muy sociable, pasa la mayor parte de su tiempo solo y no deja entrar a otros en su vida fácilmente. "Me informo la reina antes de comer su ensalada.
"Hablando de Richard, ¿Dónde está el esta mañana?" Pregunto Neflyte.
El rey se alteró con esa pregunta. "Hemos recibido noticias de que algunos invitados no bienvenidos estaban rondando la villa últimamente, algunos campesinos han reportado verlos. Nicholas y Richard se fueron temprano esta mañana para ver si es verdad".
"¿Y es verdad?" pregunto Mina.
El rey asintió. "Les van a advertir que no tienen permitido estar aquí y que si esto no funciona tendremos que usar otros métodos hasta que se marchen".
"¿Esos tontos realmente se fueron sin mí?" Demando Neflyte.
"Bueno, como siempre causas alboroto donde quiera que vas, al parecer fue listo de su parte dejarte en casa." Bromeo Mina.
"Rezo por la pobre alma que tenga que casarse contigo un día". Murmuro Neflyte.
Mientras los hermanos continuaron su discusión mi mente empezó a desvariar.
¿Quiénes eran esos huéspedes que no les eran agradables? ¿Eran peligrosos? El rey definitivamente se veía molesto con la posibilidad de tenerlos rondando el reino. ¿Podría estar Nicholas en peligro?
Ese último pensamiento me hizo sentir incomoda y no pude detenerme de preguntar: "¿Esas personas representan una amenaza para el reino?"
El rey se veía frustrado con la pregunta. "No tanto una amenaza Rei, más bien son personas en las que no confiamos, teníamos una alianza con esa familia antes pero una vez nos traicionaron y desde entonces fueron desterrados de nuestro reino. Ellos nunca trataron de hacer contacto antes, es posible que solo sean rumores, no se atreverían a poner pie en nuestro reino sabiendo lo que pasaría".
"Espera, ¿hablas sobre la Manada de la Cruz de Fuego?" Pregunto Mina, sus ojos se hacían más grandes cuando noto la mirada de advertencia que recibía de todos.
"¿La Manada de la Cruz de Fuego?" Pregunte totalmente perdida.
¿Exactamente qué significaba ese nombre?
"Oh, no significa nada querida, es solo el nombre que se le dio a esa familia". Me explico la reina.
¿Acaso las familias se dan nombres como ese?
"Pero si, Mina, de hecho es exactamente esa familia de la que habla tu padre":
"¡No puedo creer que nos sigan faltando al respeto de esta manera, después de todo lo que le hicieron a nuestra familia!" Grito Neflyte, y por la primera vez desde que lo conocí lo vi furioso, era atemorizante por decir lo menos. Incluso cuando no había pasado mucho tiempo con Neflyte el parece del tipo divertido y juguetón, jamás pensé que un día vería este lado de él, al menos no tan pronto.
"Contrólate hijo, estas asustando a Rei".
Al oír mi nombre Neflyte volteo a estudiarme, sus rasgos se suavizaron al ver mi expresión. "Perdona, Rei, esto es lo que pasa cuando no tengo suficiente comida en mi desayuno". Me explico metiendo todo un sándwich en su boca como para asegurarse de quedarse callado.
"¿Qué es toda esa conmoción afuera?" Pregunto Mina.
¿Conmoción?
Yo no escuchaba nada. Pero todos se levantaron inmediatamente de sus asientos, obviamente escuchando algo que yo no podía oír. ¿Qué clase de oídos tenían estas personas?
Lo que sea que hayan escuchado los hizo salir en desbandada hacia la puerta frontal.
Los seguí hasta fuera del palacio, pasando las rejas de entrada y me detuve consternada por lo que veía.
Cinco hombres guapísimos estaban de pie observando a los guardias que ahora estaban en el suelo, aparentemente puestos ahí por estos hombres. Todos ellos eran altos y al parecer estaban relacionados de alguna forma, hermanos sin duda.
"¿Qué significa todo esto?" Les exigió el rey.
El más alto de ellos se adelantó con sus ojos entrecerrados, se veía más que furioso.
"¿Dónde está la princesa Rei?" Pregunto con un gruñido bajo.
Mis ojos se abrieron con la sorpresa.
¿Por qué estaba preguntando por mí?
