Disclaimer: Harry Potter es propiedad de J. K. Rowling. Yu-Gi-Oh! es propiedad de Kazuki Takahashi, Shueisha y Konami.
Capítulo 16
Duelo Inter Escolar
1
De regreso a la Academia después de las vacaciones de verano, la expectación por el duelo Inter Escolar estaba llegando a su punto más alto, con opiniones encontradas sobre si la escuela hacía o no lo correcto al enviar a un novato, peor aún (para algunos), a un novato de Osiris. El mismo Káiser hizo una declaración pública al respecto: la Academia Norte también estaba enviando a uno de sus novatos, lo más deportivo y justo era hacer lo mismo. Esto no hizo mucho para disuadir a los Obelisco más elitistas. Si se enviaba un novato, ¿por qué entonces no enviar a uno de Obelisco? Por más que se les aclarara que se había hecho una selección previa entre los mejores duelistas de primer año, y Judai demostró ser el adecuado, no querían entenderlo.
Judai parecía no notar todo esto, más centrado en el entrenamiento intensivo que el Profesor Chronos diseñó para él. Todo su tiempo libre lo pasaba enfrentando a los duelistas que el profesor seleccionó. Al comienzo Judai estaba feliz, pero incluso él necesitaba dejar el disco de duelo de vez en cuando y simplemente descansar.
—¿No crees que te estás sobrepasando un poco? —le preguntó Daitokuji a su colega. Faltaban dos semanas para el duelo, y el Profesor Chronos había despertado a Judai para un entrenamiento matutino especial, ¡en domingo!
—Nada de eso. Ahora que sé que el signore Yuki no es sólo un niño con mucha suerte, mi deber como docente es asegurar que explote todo su potencial. No dejaré que uno de los mejores duelistas que esta escuela ha tenido se desperdicie en este basurero.
Esa fue una de las pocas veces en que los estudiantes de Osiris vieron a su director con una expresión que no era una sonrisa afable.
—Pues, como director de su dormitorio, yo digo que Judai necesita de un día de descanso.
Ambos profesores se sostuvieron la mirada, y los estudiantes que presenciaron esto juraron que incluso habían visto salir rayos de sus ojos.
—No me hagas llamar a Emi —dijo Daitokuji al final.
Chronos tragó saliva. Luego, tosió en su puño en un intento de recobrar la compostura.
—Uno o dos días libres no le caerían mal al signore Yuki. Después de todo, el descanso es tan importante como el trabajo duro para estar en buena forma tanto física como mentalmente.
—Me alegra que nos entendamos.
El dormitorio Osiris había cambiado durante el mes y medio de vacaciones de verano: se habían hecho reparaciones menores, y algunas mayores (como reemplazar las puertas rotas de la cafetería), y se había pintado el edificio con colores más adecuados a la carta de Dios que representaba. De igual forma, se había aprovechado el patio frente al dormitorio de mejor forma, construyendo unas gradas para que pudiera ser usado en sus duelos de práctica.
Los muebles y los equipos electrónicos, así como la cocina, habían sido renovados. Las viejas computadoras para los estudiantes (las cuales antes de las vacaciones todavía eran las mismas desde que se abrió la escuela, motivo por el cual muchos estudiantes preferían hacer sus tareas con su PDA a pesar de que no era lo más cómodo del mundo) habían sido actualizadas por equipos más modernos, aunque de gama baja. Todo esto, junto al hecho de que uno de los suyos representaba a la escuela en el Inter Escolar, mejoró en gran medida la moral de los estudiantes de Rojo.
—¿Cómo van las cosas por aquí? —la pregunta del director Samejima llamó la atención de los dos profesores.
Judai estaba terminando el último duelo de la mañana, habiendo derrotado ya a tres estudiantes de Obelisco de segundo grado, a quienes el mismo Chronos había seleccionado para esto. Los tres eran de esos que se habían abierto paso desde Ra, y se mantenían en la parte superior de su grado gracias a su esfuerzo y no pagando, como la gran mayoría de sus compañeros de Azul. A pesar de toda esa fachada de snob elitista, Chronos conocía muy bien a sus alumnos, y había elegido a quienes sabía podían dar un buen reto a Judai para afinar sus habilidades, asegurándose de que enfrentara la mayor cantidad de estrategias posibles, a fin de que estuviera listo para cualquier cosa que la Academia Norte tuviera preparada para ellos.
—El joven Yuki no ha perdido en toda la mañana, sin duda el descanso de las vacaciones le sentó de maravilla —explicó Daitokuji.
En un primer momento, se había pensado que Judai tendría que quedarse en la Academia, algo que normalmente no se permitía durante las vacaciones de verano, así como las de primavera, pero dada la situación de Judai, quizá eso era lo mejor. Al final, de forma inesperada, el rescate vino de la familia de Hayato. Como cada verano: irían a Australia a visitar a la familia de su madre, y dado que Judai había ayudado mucho a Hayato a mejorar sus notas (un logro que en realidad fue compartido entre todo el grupo de amistades que los rodeaban, en parte para no dejar solo a Judai en su camino a la recuperación), decidieron invitarlo. Sin duda su tiempo fuera de Japón y lejos de todos los problemas legales y familiares le había sentado de maravilla.
—Muy bien, ¿qué tal si tomas un descanso? —dijo el director llamando a Judai—. Creo que la señorita Tome acaba de sacar una nueva tanda de esos pastelillos caseros que se venden tan bien en su tienda.
Tras escuchar eso, Judai no perdió el tiempo y salió corriendo hacia allá seguido por sus amigos.
Samejima los vio irse, no pudiendo evitar sonreír. Luego, se dirigió a Daitokuji:
—Necesitamos hablar, ¿podemos usar tu oficina?
Daitokuji asintió y guio a sus colegas hacia allí. Al entrar, les ofreció asiento en sus cómodos sofás, parte del nuevo inmobiliario del dormitorio.
—Se hizo un cambio de último momento en el evento —les anunció Samejima, dejando ver su molestia por esto en cada palabra. Chronos y Daitokuji no lo tomaron mejor.
—¡No pueden hacer eso! —gritó el director de Obelisco—. El director Ichinose no puede simplemente cambiar los planes cada vez que quiere. Menos con sólo dos semanas…
—Lo sé, pero ambos tenemos las manos atadas. Aunque, no es que Ichinose considere esto como un mal negocio para él: si obtiene el triunfo, la junta escolar le dará mucho más presupuesto.
Samejima se masajeó las sienes.
—Esto viene desde arriba, del mismo Seto Kaiba.
—¿Qué tienen en mente? —preguntó Daitokuji.
—El Inter Escolar hasta el momento se ha manejado siempre como un evento pequeño, sólo entre nosotros y el Campus Norte. Pero, este año, un patrocinador externo le ofreció un trato muy jugoso a Seto Kaiba: un evento para mostrar no sólo la calidad de los duelistas de su escuela, sino las nuevas reglas de Duelos Tag que Corporación Kaiba ha estado impulsando desde hace un par de meses.
Chronos resopló, aunque fue Daitokuji quien expresó lo que pensaban:
—No es como si Seto Kaiba no pudiera cubrir los gastos de algo así por sí mismo.
—Sabes cómo es el mundo de los negocios: si pueden ahorrar dinero haciendo que alguien más pague el evento por ellos, no dejaran pasar la oportunidad. A final de cuentas, sin importar el resultado, Corporación Kaiba obtendrá la publicidad para su escuela y el nuevo estilo de duelo que están promoviendo, y si no ponen ni un yen en eso, mejor.
—¿Están convirtiendo el evento en un Duelo Tag? —preguntó Chronos.
—Sí. Nuestros mejores novatos contra los mejores del Norte.
—No creo que sea justo para Judai… para todos los que se esforzaron buscando ese lugar.
Samejima asintió dándole la razón a Daitokuji.
—Debemos ser honestos con ellos —para su sorpresa, fue Chronos quien dijo eso—. Sólo restan dos semanas para el evento. Que ellos decidan la forma de elegir al segundo duelista del equipo.
Samejima se permitió sonreír. Estaba orgulloso de que su amigo por fin viera algo más allá de la fama que le daba su posición en la Academia, y fuera más justo con sus alumnos.
—Sí, creo que eso es lo mejor.
2
Harry había estado preocupado por lo que ocurría en Gran Bretaña. Como no estarlo, si involucraba directamente a su familia. Además, no era lo único que le causaba un poco de conflicto esos días: Pikeru y Curan habían dejado de manifestarse fuera de sus cartas. En realidad, las había visto un poco mal cuando se reunía con ellas dentro de su mazo para discutir que hacer respecto a lo que pasaba en el Mundo Mágico, pero asumió que era por sus preocupaciones debido a su próxima audiencia ante los tribunales del Ministerio de Magia Británico. Ahora sabía que no era eso.
Fue el espíritu de Modelo Ejemplar de Mago quien al final le explicó lo que pasaba:
—Sellar objetos de tanto poder en cartas, incluso cuando son copias y no los originales, requiere mucha magia. En especial para unas niñas tan pequeñas como ellas.
Harry tomó la carta que Curan le había dado aquella noche, la carta que los ayudó a él y a Charlus a escapar de los dementores: «Libro de Magia del Poder». La había mantenido oculta todo ese tiempo. Una de las primeras cosas que había hecho nada más volvió a tener acceso a Internet (ahora que había aprendido a usarlo y no dependía de Hermione para eso, no sabía si podría volver a vivir sin él) fue buscar la carta en la base de datos oficial de Ilusiones Industriales. La búsqueda fue un completo fracaso. No existía tal carta, al menos no en su mundo.
—¿Van a recuperarse?
El espíritu femenino sonrió de una forma que a Harry le pareció muy maternal.
—Son fuertes. Cuando Curan alardea de su posición como una de las Princesas de la Profecía tiene buenos motivos para hacerlo. —El espíritu comenzó a perder nitidez, pero Harry continuó escuchando su voz con mucha claridad—: Ahora que están de regreso en la Academia, la exposición constante a energía de duelo les ayudará a recuperar sus poderes más rápido. Pronto las tendrás correteando y peleando por toda tu habitación de nuevo.
Harry se rio.
—Sólo espero que dejen de hacerlo justo antes de los exámenes.
El PDA de Harry comenzó a sonar indicándole que tenía un correo electrónico de la Academia. Tomó el aparato de su cinturón, en dónde siempre estaba junto con su mazo, y abrió el mensaje. Era de la dirección, además, fue enviado con copia a todos los estudiantes seleccionados para ser los posibles representantes en el Inter Escolar. El director solicitaba verlos esa tarde, a las tres, en su oficina. Eso era algo inusual al ser domingo: un día que supuestamente todos, incluso los profesores, tenían libre (con excepción de la tienda: era su mejor día de la semana, sobre todo por los pastelillos caseros, los cuales rivalizaban en popularidad con el día de sándwich sorpresa).
Cuando se reunió con los chicos en la tienda, todos discutían con expectación sobre lo que podía significar que los llamaran a la oficina. Sinceramente, ninguna de sus hipótesis estuvo cerca de lo que terminó sucediendo.
—Eso es muy injusto. —Fue Asuka quien expresó el sentimiento de todos allí.
—Desafortunadamente, no hay mucho que podamos hacer —respondió el director con un suspiro—. Esta mañana agoté todos mis recursos en una videollamada con el señor Kaiba. Todos los preparativos fueron hechos: el duelo será televisado a nivel mundial. Esto traerá una gran publicidad a la Academia y a las nuevas reglas de Duelos Tag que se han estado promoviendo desde hace unos meses.
—¿Nuevas reglas? —preguntó Judai, mientras sus ojos se encendían como un niño con juguete nuevo.
El director asintió con la cabeza, y luego prosiguió a explicarlas:
—Básicamente, a diferencia de los Duelos Tag tradicionales, el set de reglas propuesto es una especie de sistema de relevos. Ambos equipos comparten un único campo, con todas sus zonas: monstruos, mágicas y trampas, cementerio y destierro. Lo único que no comparten son sus manos, Deck Principal y Deck de Fusión. Por supuesto, ambos equipos tienen el doble de los puntos de vida estándar, es decir, ocho mil, a fin de que el duelo sea más justo.
Daichi puso un gesto pensativo.
—Ya veo. Creo que lo justo será que elijamos a quienes mejor se ajustan en duelos por equipo.
—Judai ganó su lugar de forma legítima en el mini torneo —le recordó Neville—. Lo justo es que lo conserve.
Todos estuvieron de acuerdo.
—Oh, gracias, chicos —respondió Judai rascándose la nuca claramente avergonzado.
—Es lo justo —repitió Harry.
—Entonces, deberíamos decidir quien hace equipo con Judai.
Daichi parecía estar de vuelta haciendo cálculos.
—Considerando que los Héroes Elementales de Judai se basan en un uso extensivo de la Invocación por Fusión y sus mecánicas, el mazo de Asuka es el más preparado para ello.
Asuka negó con la cabeza.
—Creo que Harry es más adecuado. Su mazo también hace un uso extensivo del soporte para guerreros, y todos los Héroes Elementales son de ese tipo. —Miró a Harry intensamente—. Además, salvo por su duelo con Judai, fue el único en el torneo que terminó invicto. Para mí, eso le ganó el lugar en el equipo.
—¿Estás segura? —le preguntó Harry. Sabía lo mucho que debía costarle a ella ceder esa posición. Si había algo que había aprendido sobre su compañera de clases esos meses, era que su mayor anhelo era demostrar que no era como el promedio de chicas de Obelisco, las cuales sólo estaban allí por mera imposición de la escuela: Asuka, más que nada, quería demostrar que estaba en esa posición porque la había ganado por sus habilidades como duelista.
—Por supuesto, pero esta será la única vez. Eventualmente tendré la revancha.
Harry le sonrió.
—Por supuesto, estaré esperando ese día.
El profesor Chronos carraspeó para llamar la atención de todos.
—Muy bien, si todos están de acuerdo, signore Yuki, signore Potter, tenemos dos semanas para que estén listos. Los Duelos Tag requieren un tipo muy específico de preparación. Ambos deben ser capaces de luchar como uno solo si queremos la victoria.
—¡Muy bien! ¿Qué estamos esperando? —medio gritó Judai entusiasmado.
Harry respiró profundamente. ¿Sería tarde para cambiar su lugar con otro de sus compañeros?
3
El profesor Chronos, decidió Harry, era el maestro más duro que había conocido en su vida. Cuando se trataba de asegurar que sus estudiantes estuvieran a la altura del renombre de la Academia, era incluso peor que Snape, aunque menos malhumorado.
Por suerte, los otros profesores lo convencieron para que los dejara descansar de su régimen de entrenamiento un día antes del evento, el penúltimo viernes de septiembre. Para alegría de Judai, también fueron exentados de todas sus clases de ese día, a fin que pudieran descansar y estar listos para el evento.
El evento sería al mediodía del sábado 24 de septiembre. Nada más amaneció ese día, la isla se llenó de ajetreo cuando los helicópteros de las televisoras llegaron a la Academia. La arena de duelos principal se llenó en poco tiempo con el sonido de los empleados trabajando para instalar las cámaras y los micrófonos a fin de poder captar toda la acción.
Los técnicos de corporación Kaiba también instalaron un nuevo dispositivo de duelo, el cual consistía en una suerte de mesa, similar al tablero de las viejas arenas de duelo que habían sido populares más de una década atrás, antes de que se crearan los discos de duelo. Era necesario hacerlo de esa forma, debido a que las nuevas reglas de Duelos Tag dificultaban el uso de los discos de duelo, a diferencia de en las reglas anteriores, debido a la necesidad de compartir un campo.
Los estudiantes de la Academia Norte habían llegado en su submarino desde el día anterior, pero, salvo el director Ichinose, quien desembarcó para saludar a su homólogo de la Academia Central, ninguno de sus tripulantes se dejó ver en tierra hasta el momento del evento.
A las once de la mañana, los estudiantes de la Academia Central comenzaron a llenar las gradas. En la habitación contigua, una suerte de vestidores (o lo serían si esa no fuera una arena escolar), Chronos les daba las últimas indicaciones a Harry y a Judai, mientras el profesor Daitokuji negaba con la cabeza entre divertido y consternado. Al final, decidió soltar a Faraón, si gato, «por accidente», lo cual hizo que Chronos chillara de horror y por fin los dejara tranquilos (más ocupado huyendo del «engendro del infierno»).
Quince minutos antes del evento, las gradas se llenaron de gritos cuando los estudiantes invitados llegaron animando a su equipo, aunque sin decir los nombres de los participantes.
Cinco minutos antes de las doce, las puertas se abrieron, Harry y Judai, con sus mazos preparados, se dirigieron a la arena escolar. Al instante se vieron rodeados por la seguridad del campus, quienes evitaron que los representantes de la prensa, invitados por los patrocinadores del evento, pudieran abrumarlos con preguntas. Estaba claro que su temor era que cuestionaran a Judai sobre el proceso legal de sus padres y no sobre el evento.
Superado eso, el equipo de la Academia Central se posicionó frente al tablero de color rojo (lo cual le encantó a Judai), mientras esperaban al equipo azul, es decir, a sus rivales de la Academia Norte.
Justo un minuto antes de las doce, las puertas principales de la arena se abrieron y entraron sus oponentes. Uno de ellos, vestido con el uniforme tradicional de gabardina negra de la Academia Norte, avanzó con la mirada en alto y una expresión concentrada. Su compañero, un chico de cabellera turquesa, a diferencia de él parecía mucho más animado, aunque sus ojos brillaron con decisión en cuanto vio a sus adversarios.
—¿Manjoume? —preguntó Judai sorprendido de ver allí a su ex compañero de clases desertor de la Academia.
—Johan —dijo Harry simplemente al reencontrarse con su amigo de la infancia.
El anfitrión del evento, contratado por los patrocinadores, presentó a ambos equipos, al tiempo que se acercaban al centro de la arena.
—¿Por qué estás en la Academia Norte? —preguntó Judai a Manjoume.
—Necesitaba un lugar donde de verdad me respetaran.
Harry le hubiera respondido, pero con las cámaras sobre de ellos, no era un buen momento. El espectáculo debía ser el duelo, no las posibles rivalidades personales entre duelistas. En lugar de eso, centró su atención en su amigo nórdico.
—Me alegra verte de nuevo.
Johan sonrió ampliamente.
—También a mí. La verdad, esperaba que iríamos juntos a la Academia Norte. —Había un pequeño tono de resignación en la voz de Johan—. ¡Demos lo mejor en este duelo!
—Como siempre, amigo —le respondió Harry.
La mirada de Johan se posó en Judai.
—Es un placer verte de nuevo. —Judai parpadeó confundido—. He esperado la oportunidad de enfrentarte desde que casi luchamos en la final del torneo mundial infantil en Europa.
—Johan estaba en tu grupo en ese torneo, el que ganaste —le aclaró Harry.
—Perdí antes de enfrentarnos —aclaró Johan rascándose la nuca y riendo con vergüenza.
No pudieron seguir hablando, ya que era momento de hacer los preparativos previos al duelo. Los duelistas barajaron sus mazos, y luego los pasaron al otro equipo para que los cortaran. Hechos los preparativos de rigor, cada cual volvió a su tablero. Lo normal sería tirar una moneda para ver quien comenzaba, pero al ser un evento escolar, la escuela invitada iba primero.
El orden de los turnos se definió de la siguiente forma: Johan, Judai, Manjoume y Harry.
Los cuatro se miraron, esperando a que el presentador terminara su perorata inicial. Luego, llegó el momento que todos los presentes en la arena de la Academia Central, y muchas personas en sus casas alrededor del mundo (aunque quizá no tanto como los propios duelistas involucrados), esperaban con ansias: ¡el Duelo Inter Escolar comenzó!
4
—¡Es mi turno! ¡Robo! —comenzó Johan—. Invoco Normal a «Bestia de Cristal Gata Amatista».
Una piedra preciosa de gran tamaño emergió frente a Johan envuelta en un resplandor de luz color violeta oscuro. La gema se resquebrajó como si fuera un huevo, dejando salir a un felino de color rosa pálido, del tamaño de una pantera. En su pecho llevaba un adorno dorado con la gema que la representaba en el centro.
—Coloco dos cartas boca abajo y con eso termino mi turno.
Judai tomó el relevo en el equipo de la Academia Central. Anunció el comienzo de su turno y robó su primera carta.
—Invoco Normal a «HÉROE Elemental Bubbleman». —La arena se llenó del sonido de las burbujas cuando un hombre vestido con un traje de superhéroe de color azul, con un par de tanques en su espalda y una pistola de agua a presión en su muñeca derecha, emergió desde el suelo envuelto en un resplandor dorado—. Desde mi mano, activo la Carta Mágica de Equipo «Cetro de Burbujas» para equipar a Bubbleman. Esta carta incrementa los puntos de Ataque de mi monstruo en 800 puntos.
Mientras explicaba el efecto de su carta, el cetro mencionado apareció frente al Héroe, quien lo sostuvo con su mano izquierda, liberando una lluvia de burbujas sobre el campo de duelo al tiempo que un aura de color azul lo envolvía. Sus puntos de ataque se duplicaron, pasando de 800 a 1600.
—¡Fase de Batalla! ¡Bubbleman, ataca a Gata Amatista!
El héroe se elevó con un salto, preparando su pistola de agua a presión y apuntándola contra la bestia enfrente de él.
—¡Carta de Trampa! —declaró Johan, volteando una de las cartas que había dejado boca abajo durante su turno—. ¡«Joya Cortada»! Puedo enviar 1 monstruo Bestia de Cristal desde mi mano al Cementerio para dividir a la mitad el Ataque Original de un monstruo de mi adversario. Envío a «Bestia de Cristal Carbunclo Rubí» desde mi mano al Cementerio, con lo cual el Ataque Original de Bubbleman se divide. Sin embargo, ahora puedes robar una carta.
Bubbleman perdió 400 puntos de Ataque, quedando en 1200, la misma cantidad que el monstruo de Johan. Gata Amatista saltó para responder al ataque de Bubbleman. Ambos monstruos se encontraron en el aire destruyéndose mutuamente en una explosión.
Para sorpresa de muchos, una luz de color violeta oscuro voló en dirección al campo del equipo del Norte. Frente a Johan ahora había un cuarzo de color violeta oscuro similar a aquel del que había salido su Bestia de Cristal.
Johan procedió a explicar el motivo de esto:
—Cuando una Bestia de Cristal es destruida mientras está en mi Zona de Monstruos, en vez de enviarla al Cementerio, puedo ponerla en mi Zona de Mágicas y Trampas, dónde será tratada como si fuera una Carta Mágica Continua.
—Oh, ese es un efecto interesante —comentó Judai, antes de proceder a robar una carta y explicar el efecto de su propia carta—: Si Bubbleman es destruido mientras está equipado con «Cetro de Burbujas», puedo robar una carta.
»Concluyo mi Fase de Batalla. Coloco tres cartas boca abajo y con eso termino mi turno.
Johan retrocedió un paso, dando el relevo del equipo de la Academia Norte a Manjoume, mientras sus compañeros de clases los animaban a los dos.
Manjoume miró a Judai por unos segundos, como si fuera un dragón midiendo la fuerza de la presa que tenía adelante.
—¡Es mi turno! ¡Robo! Invoco Normal a «Dragón Armado LV3». —Un pequeño dragón envestido con una armadura se manifestó frente a Manjoume—. Desde mi mano, activo la Carta Mágica «¡Nivel Arriba!». Puedo activar esta carta cuando controlo a un monstruo LV: me permite enviarlo al cementerio para Invocar de Modo Especial a su versión superior. ¡Emerge, «Dragón Armado LV5»!
Los estudiantes del Norte gritaron de emoción cuando el pequeño dragón desapareció, siendo reemplazado por una versión mayor: un dragón de color rojo, ataviado con una armadura negra de la cual sobresalían púas de acero, las cuales, combinadas con su rostro, le daban un aspecto de ser una criatura de muy pocos amigos; muy acorde con la actitud normal de su dueño, pensaron algunos de sus excompañeros de la Academia Central.
—¡Wow! —se sorprendió Judai—. Ese sí que es un dragón impresionante.
Manjoume gruñó, aunque más bien parecía estar ocultando una sonrisa de suficiencia.
—No has visto nada —dijo. Su mirada se fijó en las tres cartas boca abajo en el Campo del equipo de Central—. Desde mi mano, activo la Carta Mágica de Juego Rápido «Tifón del Espacio Místico». Destruyo tu carta tapada de la derecha.
—Buena elección —lo elogió Judai—, pero, antes de que se destruya, puedo activarla: Carta Mágica de Juego Rápido «Invocación Rápida». Como su nombre lo indica, me permite hacer una Invocación: Invoco Normal a «HÉROE Elemental Clayman» en Posición de Defensa.
El enorme héroe de arcilla emergió frente a Judai. Procedió a agacharse apoyando una de sus rodillas en el suelo y protegiéndose con sus brazos, los cuales estaban cruzados sobre su pecho. Era una defensa impresionante, pero sus 2000 puntos poco podían hacer contra los 2400 puntos de Ataque del dragón de Manjoume, quien lo sabía muy bien, ya que de inmediato pasó a su Fase de Batalla.
—¡Batalla! ¡«Dragón Armado LV5» aplasta a esa bola de barro!
Judai sonrió satisfecho con ese resultado.
—¡Carta de Trampa, «Barrera de Héroes»! Puedo activarla siempre que haya un HÉROE Elemental boca arriba en mi campo: me permite negar el ataque de un monstruo de mi adversario.
Un artilugio giratorio se interpuso entre el dragón de Manjoume y Clayman, protegiendo a este último.
Manjoume chasqueó la lengua con molestia.
—Coloco una carta boca abajo y termino mi turno.
Judai chocó su palma con Harry para darle el relevo. El estudiante británico no perdió mucho tiempo, robó su carta y comenzó su jugada:
—Invoco Normal a «Capitán Merodeador». Cuando Invoco de Modo Normal a este monstruo, puedo realizar una Invocación Especial de un monstruo de Nivel 4 o inferior desde mi mano. Invoco de Modo Especial a «Hoja Oscura».
Manjoume resopló. El Capitán ciertamente parecía un guerrero curtido, pero la apariencia era nada si sólo tenía 1200 puntos de Ataque. Y aunque la apariencia del otro guerrero, un caballero de armadura negra como el ónix y que portaba dos enormes espadas, de verdad imponía, sus 1800 puntos de Ataque todavía eran nada contra los 2400 puntos de su dragón.
Por supuesto, Harry sabía eso y tenía la carta perfecta para resolverlo:
—Desde mi mano, activo la Carta Mágica de Equipo «Espada de Fusión Hoja Murasame». Sólo puedo equiparla a un monstruo de Tipo Guerrero, el cual gana 800 puntos de ataque. ¡Equipo con ella a «Hoja Oscura»!
El caballero de negro envainó una de sus armas para tomar la espada de estilo oriental. Sus 1800 puntos pasaron a ser 2600. Manjoume entrecerró los ojos con molestia.
—¡Comienza mi Battle Phase! —anunció Harry—. ¡Ataco a tu dragón con mi «Hoja Oscura»!
Manjoume giró la carta que Johan había dejado en su Campo:
—¡Activo la Carta de Trampa «Vida Arco Iris»! Descarto una carta de mi mano; hasta el final del turno, cada vez que fuera a recibir daño de cualquier clase, en lugar de perder Puntos de Vida ganaré esa cantidad. Además, como descarte la Carta Mágica «Ojamagia» puedo añadir a mi mano a «Ojama Amarillo», «Ojama Negro» y «Ojama Verde».
El ataque de Harry se concretó. El dragón de Manjoume fue destruido, haciendo que el equipo del Norte ganara 200 Puntos de Vida, elevándolos a 8200.
—Termino mi Battle Phase. Coloco dos cartas, y con eso acaba mi turno.
Johan tomó el relevo. Miró a Harry y este le devolvió la mirada. En opinión de ambos, habían pasado demasiados años desde la última vez que se habían enfrentado, los cuales, tras esos veranos llenos de diversión a través del duelo en su infancia, se sentían como una eternidad.
—¡Es mi turno! ¡Robo! Activo la Carta Mágica «Olla de la Codicia» para robar dos cartas más. También, activo la Carta Mágica «Conexión de Cristal», con la cual puedo agregar una Bestia de Cristal de mi Deck a mi mano, además, puedo poner una Bestia de Cristal con nombre diferente en mi Campo como si fuera una Carta Mágica Continua. Añado a «Bestia de Cristal Pegaso Zafiro» a mi mano y coloco a «Bestia de Cristal Tigre Topacio» en mi Campo.
La gema amarilla se materializó junto a la amatista en el Campo del equipo del Norte.
—Desde mi mano, activo la Carta Mágica de Campo «Ciudad Antigua – Perdición Arcoíris».
La arena pareció temblar, al tiempo que las ruinas de lo que parecía ser una antigua ciudad romana emergieron rodeando a los duelistas. De pronto, era como si la arena hubiera sido transportada en el tiempo: las gradas tomaron la forma de las de un antiguo anfiteatro romano. El techo de la arena desapareció, mostrando ahora un cielo despejado de color azul, el cual era atravesado por un hermoso arcoíris.
—Invoco Normal a «Bestia de Cristal Pegaso Zafiro».
Como sucedió con la amatista, el zafiro gigante se materializó frente a Johan. Se resquebrajó y un majestuoso equino de color blanco, con alas cubiertas por plumas doradas, salió cabalgando por los cielos, dando una vuelta al campo antes de detenerse frente a Johan. La criatura mágica agachó la cabeza, apuntando con su cuerno de forma amenazante a los monstruos enemigos.
—Cuando Pegaso Zafiro es Invocado, puedo poner una Bestia de Cristal en una Zona de Magias y Trampas desocupada de mi Campo desde mi Deck o mi Cementerio. Coloco a «Bestia de Cristal Carbunclo Rubí» de mi Cementerio en mi Zona de Mágicas y Trampas.
Una nueva gema, esta vez de color carmesí, se manifestó en el campo del equipo del Norte.
—Desde mi mano, activo la Carta Mágica «Fuerza - E». Esta carta me permite Invocar de Modo Especial una Bestia de Cristal que esté en mi Zona de Cartas Mágicas. ¡Invoco de Modo Especial a «Bestia de Cristal Carbunclo Rubí»!
La gema carmesí se resquebrajó, y una pequeña criatura felina de color azul saltó desde su interior. La criatura despertó una serie de suspiros y exclamaciones de ternura entre la multitud.
—Cuando Carbunclo Rubí es Invocado de Modo Especial, puedo hacer Invocación Especial de tantas Bestias de Cristal que estén en una Zona de Cartas Mágicas como pueda.
Del topacio emergió un poderoso tigre del doble del tamaño de la Gata Amatista, quien también emergió de su propia gema.
—Desde mi Campo, activo la Carta de Trampa Continua «Llamada de los Condenados», la cual me permite seleccionar un monstruo en mi Cementerio para Invocarlo de Modo Especial en posición de ataque.
Sabiendo que Johan pretendía resucitar al Dragón Armado de Manjoume, Harry se apresuró a responder con una de sus propias cartas tapadas:
—¡Encadeno la Carta Mágica de Juego Rápido, en mi campo, «Tifón del Espacio Místico»! Destruyo tu carta trampa.
Johan no perdió la sonrisa de su cara, haciéndole saber a Harry que en realidad había activado la trampa para asegurarse de que no tuviera una carta como esa.
—Desde mi mano, activo la Carta Mágica de Equipo «Liberación de Cristal». Sólo puedo equiparla a una Bestia de Cristal: la equipo a Tigre Topacio para que gane 800 puntos de Ataque.
Un aura con los colores del arcoíris rodeó a Tigre Topacio, mientras sus puntos de ataque pasaban de 1600 a 2400.
—¡Battle Phase! —anunció Johan. Su mirada se centró en «Capitán Merodeador», por un momento pareció dudar de si debía continuar con su ataque. La mirada del guerrero se encontró con la de su antiguo duelista, asintió con su cabeza, indicándole que entendía. Johan tomó aire antes de ordenar su ataque con voz un poco desanimada—: Pegaso Zafiro, ataca a «Capitán Merodeador».
El Pegaso se elevó en el aire, extendiendo sus alas mientras apuntaba al guerrero con su cuerno. Un rayo de color azul fue disparado desde su cuerno, impactando al guerrero en el pecho, quien dejó el Campo envuelto en una explosión. El equipo de Central perdió 600 Puntos de Vida, quedando con 7400.
Johan respiró profundamente, luego, volvió a centrar su atención en el duelo:
—¡Ataco a «Hoja Oscura» con Tigre Topacio!
Hubo algunas exclamaciones de confusión entre los espectadores. Tigre Topacio era 200 puntos más débil que el monstruo del equipo de Central, lo cual extrañó a muchos de los presentes en la arena, e incluso a quienes veían el duelo desde casa. Sin embargo, los duelistas con más experiencia entendieron que no era un error. El mazo de las Bestias de Cristal no había adquirido un estatus de leyenda por nada. Y dudaban que el duelista elegido por Pegasus, el mismo creador del juego, para ser su portador fuera uno que cometiera esa clase de errores. Su sospecha resultó correcta cuando el inmenso tigre saltó sobre el guerrero de armadura negra, haciéndolo desaparecer con otra explosión.
Johan procedió a explicar el porqué de eso:
—Cuando Tigre Topacio ataca a un monstruo de mi adversario, gana 400 puntos de Ataque extra durante la Damage Step.
Tigre Topacio había llegado a 2800 puntos de Ataque, lo que le permitió superar los 2600 del monstruo de Harry. Los Puntos de Vida del equipo de Central se redujeron a 7200.
Johan prosiguió con su Fase de Batalla:
—Gata Amatista puede atacar a mi adversario directamente, pero sus puntos de ataque se dividen a la mitad. ¡Ataca!
La gata de color rosado saltó sobre la última defensa del equipo de Central, golpeando a Harry con sus garras, y causando otros 600 puntos de daño, dejando sus Puntos de Vida en 6600.
—Termino mi turno.
Harry pasó el relevo a Judai.
—¡Mi turno! ¡Robo! Activo la Carta Mágica «Caridad Grácil», me permite robar tres cartas, y luego descarto dos. —Judai sonrió al ver sus cartas, antes de elegir las dos cartas de su mano para agregarlas a la pila del Cementerio—. Activo la Carta Mágica «Fusión Milagrosa», me permite Invocar por Fusión a un HÉROE Elemental Desterrando los materiales desde mi Campo o mi Cementerio. Destierro a «HÉROE Elemental Clayman» en mi Campo y a «HÉROE Elemental Sparkman» en mi Cementerio para Invocar por Fusión a «HÉROE Elemental del Trueno Gigante».
Clayman se puso de pie, mientras Sparkman emergía desde el suelo envuelto en un resplandor dorado. Ambos monstruos saltaron hacia el aire, en dónde había parecido una especie de vórtice de diferentes tonos de azul, el cual los absorbió como si fuera un remolino. Al disiparse, en su lugar había una versión mejorada de Clayman, embestida con una armadura dorada de la cual se desprendían chispas de electricidad.
—Activo el efecto de Trueno Gigante: puedo descartar una carta para destruir un monstruo en el Campo cuyo Ataque Original sea menor al de Trueno Gigante. ¡Destruyo a Tigre Topacio!
Trueno Gigante tenía 2400 puntos de Ataque, mientras que el Ataque Original de Tigre Topacio era de 1600. Trueno Gigante disparó una ráfaga de electricidad que hizo desaparecer a Tigre Topacio, el cual volvió a ser colocado en la Zona de Cartas Mágicas del equipo del Norte.
Johan tomó su mazo para buscar una carta, mientras explicaba:
—Cuando «Liberación del Cristal» es enviada del Campo al Cementerio, puedo buscar una Bestia de Cristal en mi Deck y ponerla en mi Zona de Cartas Mágicas. Coloco a «Bestia de Cristal Mamut Ámbar» en mi Zona de Cartas Mágicas.
—Impresionante. —Judai sonreía como si fuera un niño de cinco años en una dulcería, no podía esperar a ver que más podían hacer las Bestias de Cristal, porque estaba claro que no era un capricho que pudieran hacer eso en lugar de ir al Cementerio—. Paso a Fase de Batalla. ¡Ataco a Gata Amatista con Trueno Gigante!
La Bestia de Cristal chilló cuando el héroe de Judai disparó una ráfaga de electricidad en su contra. La amatista volvió a aparecer en la Zona de Cartas Mágicas del equipo del Norte. Dado que Trueno Gigante tenía el doble de los puntos de Ataque que Gata Amatista, el equipo de la Academia Norte recibió 1200 puntos de daño, quedando con 7000 Puntos de Vida.
—Coloco una carta boca abajo, y con eso termino mi turno.
Manjoume tomó el relevo en el equipo del Norte.
—¡Es mi turno! ¡Robo! Desde mi mano, activo «Polimerización»: Fusiono a «Ojama Amarillo», «Ojama Verde» y «Ojama Negro» en mi mano para Invocar por Fusión al «Rey Ojama».
Hubo sonidos de desagrado entre la multitud cuando las tres criaturas de aspecto desagradable, vestidas sólo con tangas de color rojo, emergieron en el campo del equipo del Norte, haciendo un extraño baile antes de saltar al vórtice de colores creado por la carta «Polimerización», el cual los absorbió. Cuando el vórtice se disipó, una criatura con el aspecto de un huevo grisáceo cayó en el Campo. Las expresiones de desagrado no disminuyeron. La criatura tenía un par de ojos saltones que salían de apéndices parecidos a dos gusanos, un rostro desagradable de gran nariz y una boca enorme que ocupaba casi todo su cuerpo. Además de unos diminutos brazos y unas piernas musculosas. Su única vestimenta era una tanga de color rojo con patrones florales, y una capa de color verde menta. La criatura llevaba una segunda tanga sobre la cabeza, a modo de gorro, y una diminuta corona de oro.
Judai parpadeó confundido.
—Creo que te equivocaste al elegir la posición de batalla de tu monstruo —dijo rascándose la mejilla. La criatura tenía 0 puntos de Ataque y 3000 de Defensa, a pesar de lo cual, Manjoume la había Invocado en Posición de Ataque.
Manjoume no dijo nada, limitándose a fulminar a Judai con la mirada.
—«Rey Ojama» me permite seleccionar tres de las cinco Zonas de Monstruos de mi adversario, y mientras este monstruo permanezca boca arriba en el campo, esas Zonas no podrán ser usadas.
Judai frunció el ceño ante ese efecto tan molesto.
—Desde mi mano, activo la Carta Mágica de Equipo «Ataque de Escudo» para equiparla a mi «Rey Ojama». Esta carta intercambia los puntos de Ataque y Defensa Originales del monstruo equipado.
El rey creció tres veces más grande cuando el efecto de la carta convirtió su Ataque en 3000 puntos.
—Wow, buena esa —Judai felicitó a Manjoume, este sólo chasqueó la lengua como toda respuesta.
—¡Fase de Batalla! —anunció Manjoume—. ¡Ataco a Trueno Gigante con «Rey Ojama»!
La criatura saltó en el aire, cayendo sobre el héroe para aplastarlo, lo cual levantó una nube de polvo que cubrió todo el Campo. Cuando el polvo se asentó, Manjoume gruñó con molestia al ver que Trueno Gigante seguía allí y el equipo de Central no había recibido daño.
—Buen intento, pero activé el efecto de «Necro Gardna» en mi Cementerio: al desterrarlo puedo negar el próximo ataque de un monstruo de mi adversario. —Judai mostró la carta de monstruo en su mano, antes de ponerla en la Zona de Destierro.
—Termino mi turno —gruñó Manjoume.
Era el turno de Harry, por lo que Judai se hizo a un lado para que tomara el control de su Campo.
—Desde mi Campo, activo la Carta de Trampa «¡Aparece a un Rival!»: me permite seleccionar un monstruo en el Campo de mi adversario para hacer Invocación Especial desde mi mano a un monstruo con el mismo Nivel.
—¡No lo permitiré! —declaró Manjoume—. Encadeno el tercer efecto de Ciudad Antigua a tu Carta de Trampa: si hay tres o más Bestias de Cristal en mi Zona de Cartas Mágicas, puedo enviar al Cementerio una Bestia de Cristal en mi Campo para negar y destruir tu carta. Envío a Carbunclo Rubí al Cementerio para negar tu trampa.
Harry no pareció molesto porque su plan hubiera fallado. Manjoume entrecerró los ojos.
—Activo la Carta Mágica en mi Campo, «Armería Oculta». —Harry tomó la carta superior de su mazo y la puso en el Cementerio mientras explicaba el efecto de la Carta Mágica—: envío la carta superior de mi Deck al Cementerio para seleccionar una Carta Mágica de Equipo en mi Cementerio y añadirla a mi mano.
—Encadeno el efecto de Ciudad Antigua a tu carta. Envío a Pegaso Zafiro al Cementerio para negar tu Carta Mágica.
De nuevo, Harry pareció no perder la compostura, aunque su plan parecía haber sido frustrado. Fue entonces que Manjoume se dio cuenta del porqué: su adversario conocía el efecto de Ciudad Antigua, y sólo activó esas dos cartas para hacer que gastara todas las negaciones. El tercer efecto de Ciudad Antigua sólo podía enviar al Cementerio como coste Bestias de Cristal desde la Zona de Monstruos.
—¡Battle Phase! ¡Ataco a tu «Rey Ojama» con Trueno Gigante!
La multitud contuvo la respiración. Parecía que era la misma situación de antes, cuando Johan ordenó un ataque contra un monstruo más poderoso. Sin embargo, «HÉROE Elemental del Trueno Gigante» no tenía un efecto que incrementara sus puntos de Ataque.
Manjoume lo supo: Harry tenía una carta en su mano para debilitar a su monstruo, por eso lo forzó a gastar las dos negaciones que tenía.
—¡Desde mi mano, activo la Carta Mágica de Juego Rápido «Colapso»! —anunció Harry confirmando la sospecha de Manjoume—. Esta carta divide el Ataque Original de un monstruo de mi adversario a la mitad.
El «Rey Ojama» encogió a la mitad de su tamaño actual, y su ataque se redujo hasta 1500, mientras el poderoso trueno del Héroe lo hacía desaparecer en una Explosión. Los Puntos de Vida del equipo del Norte se redujeron a 6550. La multitud comenzó a murmurar. Ese ataque debía de haber hecho más daño.
—Si controlo dos o más Bestias de Cristal en mi Zona de Cartas Mágicas, Ciudad Antigua reduce a la mitad el daño de batalla una vez por turno —explicó Manjoume.
—Termino mi turno —declaró Harry.
Manjoume dio paso a Johan, quien le dio una palmada en el hombro, para hacerle saber que no estaba molesto porque hubiera caído en la estratagema de Harry.
—Buena esa —dijo a su amigo del bando contrario—. Creo que debí advertirle a mi compañero que conoces bien mi mazo. Bueno, ahora es mi turno, ¡robo! Activo «Valor Raro». Sabes cómo funciona: eliges una Bestia de Cristal en mi Zona de Cartas Mágicas, esa carta es enviada al Cementerio y a cambio puedo robar dos cartas.
—Elijo a Tigre Topacio.
Johan procedió a hacer las acciones descritas en su carta.
—Activo la Carta Mágica, «Bendición del Cristal». Me permite seleccionar dos Bestias de Cristal en mi Cementerio y ponerlas en mi Campo como Cartas Mágicas Continuas.
Johan eligió a Tigre Topacio y a Carbunclo Rubí.
—Activo el cuarto efecto de Ciudad Antigua: si controlo cuatro o más Bestias de Cristal en mi Zona de Cartas Mágicas, puedo robar una carta. —Sonrió complacido con lo que había sacado del mazo, y Harry tuvo un mal presentimiento. Al igual que Judai, Johan tenía el don de robar justo la carta más útil para cada situación—. Bien, es hora de pasar a la ofensiva. Primero, activo la Carta Mágica «Promesa de Cristal», con la cual Invoco de Modo Especial a Carbunclo Rubí desde mi Zona de Cartas Mágicas.
El rubí volvió a romperse liberando a la criatura felina que tantos suspiros y exclamaciones sacaba a la población femenina de la Academia, y a muchas niñas que veían el duelo alrededor del mundo en sus televisores. (En una oficina de Los Ángeles, un hombre de cabellera blanca comenzó a hacer planes para producir una versión en peluche del tierno monstruo). Pero esta vez no estaba sola: sus demás compañeras Bestias de Cristal saltaron al campo en Posición de Ataque.
Los estudiantes de la Academia Norte vitorearon cuando el inmenso tigre, un potente mamut con incrustaciones de ámbar y la gata rosada del tamaño de una pantera llenaron el Campo.
Por supuesto, ninguna de esas criaturas podía superar el Ataque de Trueno Gigante. Algo que Johan pretendía arreglar con su siguiente carta:
—Carta Mágica «Fuerza - M», incrementa en 500 el Ataque un monstruo Bestia de Cristal. Y la usaré para fortalecer a Tigre Topacio.
Un aura verde envolvió al tigre aumentando su ataque hasta 2100. Johan procedió a ordenarle atacar a Trueno Gigante. Gracias a su efecto, durante el Cálculo de Daño llegó a los 2500 puntos, superando el Ataque de Trueno Gigante apenas con 100 puntos, pero eso fue más que suficiente para derrotarlo.
Sin ninguna carta para defenderse, Harry tuvo que soportar el ataque directo de Mamut Ámbar con 1700 puntos de Ataque, quien hizo temblar el suelo de la arena al embestir el tablero del equipo de Central con su voluminoso cuerpo. El siguiente ataque vino de la Gata Amatista, cuyas zarpas realmente dolían a pesar de ser sólo hologramas (no lo eran, se dio cuenta Harry, las Bestias de Cristal se veían demasiado vivas para ser sólo hologramas: eran como Pikeru y Curan) y redujeron su vida en 1200 puntos más. Finalmente, fue el turno de Carbunclo Rubí quien, a pesar de su tamaño, no tenía que envidiarle nada en fuerza a sus compañeros más grandes. Causó otros 300 puntos de daño.
Tras esa ronda de ataques directos, el equipo de la Academia Central quedó sólo con 3300 puntos de vida.
Johan terminó su turno.
Harry pasó el relevo a Judai, dejando tras de sí un Campo un poco complicado. Pero, si había alguien que podía darle la vuelta a esa situación, ese era Judai.
—Muy bien, ¡es mi turno! ¡Robo! —una gran sonrisa se extendió por el rostro de Judai cuando vio su carta—. Activo «Olla de la Codicia» para robar dos cartas más. Ahora, activo la última Carta Trampa en mi Campo: «Reserva de Fusión». Su efecto me permite enseñar un monstruo que esté en mi Deck de Fusión, entonces, puedo añadir uno de sus materiales desde mi Deck a mi Mano. Elijo a «HÉROE Elemental de la Llama Wingman», para añadir a «HÉROE Elemental Burstinatrix» a mi mano. Pero, eso no es todo: si hay una copia de «Polimerización» en mi Cementerio, entonces también puedo añadirla a mi mano.
Johan frunció el ceño. Ninguno de ellos había… Y entonces lo recordó: La carta que Harry envió al Cementerio por el costo de «Armería Oculta» debía haber sido «Polimerización». No recordaba que Harry usara Fusiones en su estrategia. O su mazo había evolucionado desde la última vez que se enfrentaron, o tal vez sólo lo había ajustado para apoyar el mazo de su compañero. En todo caso, no había tiempo para pensar en eso, Judai podía invocar algo problemático.
Judai no perdió el tiempo para fusionar al «HÉROE Elemental Avian» con Burstinatrix desde su mano para invocar el mismo monstruo que había mostrado previamente.
Wingman apareció envuelto en llamas. Era un ser alto, de aspecto humanoide, cuyo brazo derecho había sido reemplazado con la cabeza de un dragón. También tenía una enorme ala de plumas blancas que salía de detrás de su hombro derecho, una larga cola escamosa, y unas garras de aspecto peligroso en su mano izquierda.
Judai no se contentó con invocar a ese monstruo, tenía algo más poderoso listo para ser jugado:
—Una vez, mientras «HÉROE Elemental Necroshade» esté en mi Cementerio, puedo hacer Invocación Normal de un HÉROE Elemental de Nivel 5 o mayor sin sacrificar. Y, ¿adivina qué? Una de las cartas que descarté en mi turno anterior fue Necroshade.
La sombra de una criatura de aspecto un poco demoniaco apareció en el campo frente a Judai.
—¡Gracias a su efecto, Invoco Normal a «HÉROE Elemental Bladedge»!
La sombra desapareció, dando paso a un hombre alto y fornido, cubierto por una armadura dorada, y de cuyos antebrazos salieron dos afiladas cuchillas.
—¡Oh, es impresionante! —Se maravilló Johan—. Invocaste dos monstruos con más de 2000 puntos de Ataque en un solo turno. ¡Ahora estoy más emocionado!
Judai se rascó la nuca en un gesto de vergüenza. Luego, se puso serio para comenzar su Fase de Batalla.
—¡Ataco a Tigre Topacio con Bladedge!
El héroe preparó sus cuchillas y se movió a gran velocidad, convirtiéndose en un borrón de color dorado, pero no atacó al Tigre Topacio, sino a Mamut Ámbar, a quien cortó en dos con sus afiladas cuchillas. Johan hizo una mueca de dolor al ver desaparecer a su monstruo de esa forma, al tiempo que perdía los 900 puntos que había de diferencia entre los 2600 puntos de Ataque de Bladedge y los 1700 de Mamut Ámbar, quedando con 5650 Puntos de Vida.
Judai parecía muy confundido, así que Johan explicó lo que había pasado:
—Cuando una Bestia de Cristal es atacada, puedo desviar el Ataque hacia Mamut Ámbar.
—Eso parece ser un efecto muy útil, pero no es eficiente en esta ocasión —dijo Judai. Johan se encogió de hombros por toda respuesta—. Wingman aún puede atacar a Tigre Topacio.
Wingman saltó en el aire, se envolvió en llamas, y luego se arrojó en picada contra el enorme tigre, destruyéndolo.
Johan hizo otra mueca de dolor, mientras sus puntos de vida disminuían a 5150.
Judai terminó su turno y Johan pasó el relevo a Manjoume.
—Al parecer, no eres el único con suerte en tus robos, eh, inútil —dijo Manjoume con suficiencia mientras mostraba su propia copia de «Olla de la Codicia», y luego procedió a activarla, después de lo cual declaró—: Activo la Carta Mágica, «Ojamandala»: pago 1000 Puntos de Vida para invocar al trío de molestias desde mi Cementerio en posición de defensa.
Los tres hombrecillos semidesnudos y de aspecto desagradable, que antes se habían fusionado, saltaron al Campo y comenzaron a hacer una extraña danza, mientras lloraban de emoción. Judai alcanzó a escuchar lo felices que estaban de que su «Jefe» los quisiera tanto.
Judai parpadeó confundido, mientras Manjoume cerraba los ojos en un rictus de furia.
El equipo de la Academia Norte ahora tenía 4150 Puntos de Vida.
—Desde mi mano —continuó Manjoume ignorando los arrebatos de felicidad del trio Ojama—, activo la Carta Mágica «¡Trueno Ojama Delta!».
Los tres hombrecillos saltaron en el aire, haciendo una pose muy extraña, la cual muy bien podría haber salido en una serie de Súper Sentai. De pronto, comenzaron a brillar cuando fueron envueltos por una gran cantidad de electricidad, la cual luego fue disparada hacia Judai.
—Gracias al efecto de mi carta, recibes 500 puntos de daño por cada carta en tu mano y en tu lado del Campo.
Judai hizo una mueca. Tenía dos monstruos en su campo, así que recibió 1000 de daño, quedando con 2300 Puntos de Vida.
Los tres hombrecillos no abandonaron su formación, sino que comenzaron a girar, formando un remolino de colores que arrasó el Campo del equipo de la Academia Central, destruyendo a sus dos monstruos.
Manjoume explicó lo que sucedió con voz presumida:
—El segundo efecto de mi carta me permite enviar una copia de «¡Huracán Ojama Delta!» desde mi Deck al Cementerio para destruir todas las cartas que controle mi adversario.
Judai lucía un poco apagado cuando tomó a sus héroes y los agregó a la pila del Cementerio en su tablero.
—Buena jugada —admitió.
Manjoume chasqueó la lengua.
Fu el turno de Judai de experimentar el ataque directo de Carbunclo Rubí y Gata Amatista. Perdió otros 1500 puntos, 300 de Rubí y 1200 de Amatista, quedando ahora con sólo 800 Puntos de Vida.
Manjoume terminó su turno.
Harry tomó su siguiente carta para comenzar su turno. De inmediato frunció el ceño: era una tercera «Olla de la Codicia». Tres turnos que comenzaban con ella. Parecía que alguien se estaba quedando sin ideas. Sacudió la cabeza y comenzó su turno. No podía quejarse ahora con el destino sobre su robo conveniente, no con su Campo vacío y sólo 800 Puntos de Vida.
Activó la Olla y miró sus robos, ahora tenía una decisión que hacer: dejarle a Johan una negación, o un robo gratuito. Se decidió por lo segundo.
—Activo «Monstruo Renacido» para resucitar a «HÉROE Elemental Bladedge». Invoco Normal al «Jugador de la Arena».
Harry atacó a la Gata Amatista con Bladedge, lo cual debió causar 1400 puntos de daño a Johan, pero su amigo usó el segundo efecto de su Carta Mágica de Campo para reducir el daño a la mitad. La enorme amatista ocupó una Zona de Cartas Mágicas desocupada en el Campo del equipo de la Academia Norte.
Harry «estrelló» a su Jugador contra Rubí. Al tener ambos 300 puntos de ataque, se destruyeron mutuamente. Rubí ocupó la cuarta Zona de Mágicas desocupada.
Harry terminó su turno dejando a sus adversarios con 3450 Puntos de Vida. Esperaba que Johan no tuviera mucha suerte en su próximo turno.
—¡Es mi turno, Robo! —Johan sacó su carta y la puso en su mano. Por su rostro, era fácil saber que no era algo que pudiera acabar el duelo en ese momento. Sin embargo, tenía otro robo. Activó el cuarto efecto de Ciudad Antigua: ya que controlaba cuatro Bestias de Cristal en sus Zonas de Cartas Mágicas, podía robar una carta—. Invoco Normal a la «Bestia de Cristal Tortuga Esmeralda» en Posición de Defensa. Coloco una carta y termino mi turno.
—¡Mi turno! —dijo Judai mientras saltaba emocionado para quedar frente al tablero. Robó su carta y de inmediato pasó a la Fase de Batalla.
Judai no alcanzó a atacar, ya que Johan decidió usar su carta tapada: «Raigeki de Cristal», una Carta de Trampa con la cual, tras enviar a Tigre Topacio al Cementerio desde sus Zonas de Cartas Mágicas como coste, pudo destruir al Héroe de Judai.
—Activo mi Carta Mágica —declaró Judai al comenzar su segunda Fase Principal—: «Legado de un Héroe». —Harry notó que Johan dudó sobre si usar o no la negación que tenía gracias a su Carta Mágica de Campo, al final, pareció decidir que prefería tener una defensa fuerte en el campo, ya que negar la carta habría significado deshacerse de la Tortuga Esmeralda y sus 2000 puntos de Defensa.
Judai explicó el funcionamiento de su carta: devolvió dos monstruos de Fusión en su Cementerio a su Deck de Fusión para robar tres cartas.
—Invoco Normal a «Kuriboh Alado» en Posición de Defensa. —El pequeño ángel peludo despertó más suspiros entre la población femenina de la Academia—. Coloco otra carta boca abajo y termino mi turno.
Era el turno de Manjoume. Robó su carta, y al instante sorprendió a todos los estudiantes de la Academia Central al invocar a un poderoso dragón de 1900 puntos de Ataque: «Dragón Armado Blindado». Era un dragón impresionante de escamas doradas y con una armadura de color rojo brillante.
No perdió tiempo en ordenar a su dragón destruir a «Kuriboh Alado», tras lo cual terminó su turno y se ganó la furia de las personas que habían suspirado por el adorable monstruo de Judai.
Harry tomó el relevo de la Academia Central.
Se preguntó si Manjoume caería de nuevo en su ardid anterior, bueno, habría que probar.
—Activo la Carta Mágica «Tornado Gigante».
Como esperaba, Manjoume respondió negando su carta al hacer uso del efecto de Ciudad Antigua. De inmediato quedó claro que sólo había sido un farol, cuando Harry terminó su turno tras Invocar Normal en posición de defensa su «Librería Mágica Real», con la cual esperaba defender sus puntos de vida restantes, al menos de momento.
Era un poco extraño ver como la mitad del Campo perteneciente al equipo de Central se había convertido en una biblioteca de estantes tan altos que tocaban el techo. Llamaban la atención las tres esferas oscuras que flotaban sobre el tablero del equipo Central.
Johan tomó el relevo. Colocó la carta que robó en el campo y eso fue todo.
La multitud se estaba impacientando tras esos tres turnos en los que prácticamente no había pasado nada. De nuevo, eran los duelistas más experimentados los que mantenían la atención fija en el Campo, como si reconocieran que esa sólo era una calma momentánea antes del clímax de la batalla.
Judai comenzó su turno con otra carta de robo: «Libro de Hechizos Dentro de la Olla», con la cual tanto Judai como Johan fueron capaces de robar tres cartas. Esto también hizo que una de las esferas oscuras de la Librería se encendiera en un color verde esmeralda.
Judai pareció muy confiado tras su robo:
—Carta Mágica, «Fusión de Mundo Paralelo»: me permite Invocar por Fusión a un monstruo HÉROE Elemental devolviendo los materiales a mi Deck desde la Zona de Destierro.
Clayman y Sparkman volvieron al mazo de Judai, y Trueno Gigante hizo de nuevo su aparición en el Campo.
La segunda esfera de la Librería se encendió.
Judai atacó al dragón de Manjoume con su Héroe, causándole 250 puntos de daño, dejando al equipo de la Academia Norte con 3200 puntos de vida.
En su segunda Fase Principal, activó el efecto de Trueno Gigante: descartó una carta para destruir a «Ojama Amarillo». Colocó una carta y con eso acabó su turno.
Manjoume comenzó fuerte: activó la carta que Johan le había dejado, la cual resultó ser «Monstruo Renacido», con la cual regresó al Campo a su «Dragón Armado LV5». Sus puntos de Ataque estaban igualados con los de Trueno Gigante en 2400. Sin embargo, la sonrisa en el rostro de Manjoume era señal de que eso no era problema, incluso cuando al hacer esa jugada había el conseguido que la tercera y última esfera de la Librería se Encendiera.
—Carta Mágica, «¡Nivel Arriba!». ¡Envío a mi «Dragón Armado LV5» al Cementerio para Invocar de Modo Especial a «Dragón Armado LV7»!
Un dragón del doble del tamaño, y con una armadura de aspecto mucho más amenazante, que el anterior apareció en el Campo de Manjoume. Su rugido hizo temblar a muchos de los espectadores.
Cuando Harry lo vio a los ojos, supo que no veía a un simple holograma. Ese dragón era real: un espíritu de duelo. Esto le hizo ver a Manjoume de forma diferente a la usual. Pikeru y Curan insistían en que los espíritus de duelo no elegían a cualquiera, y si este y esos hombrecillos Ojama habían elegido a Manjoume era porque debían haber visto en él que valía la pena. Algo que iba más allá del orgullo arrogante que había mostrado hasta ahora.
Judai sonrió cuando Manjoume declaró su ataque sin reparar en su última carta tapada, la razón por la que Harry lo había forzado a gastar la última negación de la Ciudad Antigua.
—¡Carta Trampa, «Escudo Drenador»!
La trampa negó el ataque del dragón de Manjoume, y no sólo eso, también le permitió a Judai incrementar los Puntos de Vida de su equipo en una cantidad igual a su Ataque: 2800, con lo cual ahora tenían 3600. La diferencia era muy baja, de sólo 400 puntos, pero eso era suficiente: con una sola carta habían dado la vuelta al duelo.
Manjoume fulminó a Judai con la mirada, mientras el chico pasaba el relevo a su compañero.
Otra carta de robo hizo su aparición en la mano de Harry: «Atractivo de la Oscuridad», una carta que permitía robar dos cartas, como «Olla de la Codicia», pero, a diferencia de aquella, si las cosas no iban bien podía perder toda su mano. Por fortuna, no era su única opción.
—Retiro los tres Contadores Mágicos de mi «Librería Mágica Real», lo cual me permite robar una carta. —Las tres esferas verdes de la Librería volvieron a oscurecerse.
Su robo fue bueno: «Aprendiz de Mago», justo lo que necesitaba para cubrir el costo de su Carta Mágica, así que procedió a activarla: robó dos cartas más, y luego desterró al Aprendiz, para así no tener que perder su mano entera. La Librería acumuló un nuevo Contador Mágico, encendiendo una de sus esferas.
Harry activó su Carta Mágica Continua, «Absorción de Hechizo»: ahora ganaría 500 Puntos de Vida cada vez que se activara una carta mágica. La Librería obtuvo su segundo Contador. Procedió a activar la segunda carta que le dio su «Atractivo de la Oscuridad»: «Captura de Poder Mágico», esta le permitió agregar otro Contador Mágico a su Librería, lo cual por desgracia le hizo perder el propio contador de su activación, pero fue algo necesario. Por el mismo efecto de dicha carta, agregó una segunda copia desde su Deck a su mano. Ganó otros 500 Puntos de Vida, por lo que ya tenía 4100, además de poder robar otra carta.
Procedió a cambiar a la Librería a Posición de Ataque. La multitud contuvo la respiración. Su Ataque era de 0 puntos, pero a estas alturas ya habían entendido que una acción como esa nunca se hacía por capricho o a la ligera.
—Activo la Carta Mágica «Caja Mística»: selecciono dos monstruos, uno en mi Campo y otro en el Campo de mi adversario. Allí es cuando comienza lo divertido: trasfiero el control de mi monstruo a mi adversario, y su monstruo se destruye.
Manjoume gruñó al saber que era lo que Harry pretendía.
No se equivocó: al instante, tanto la Librería como el «Dragón Armado LV7» fueron absorbidos por dos cajas de colores, como las de los espectáculos de magia. Las cajas intercambiaron de lugar. La primera se abrió, liberando a la Librería en el Campo del equipo de la Academia Central, y la segunda fue atravesada por un grupo de espadas, las cuales la hicieron estallar.
Como si eso fuera poco, el equipo de la Academia Central ahora tenía 4600 puntos de vida.
—¡Battle Phase! —anunció Harry—. Ataco a la Librería con Trueno Gigante.
—El segundo efecto de la Ciudad Antigua divide el daño a la mitad —le recordó Manjoume.
Para Harry parecía que eso era más que suficiente.
El turno terminó con la Academia Central teniendo 4600 Puntos de Vida, y los del Norte ahora tenían 2000. Era trabajo de Johan darle vuelta a esa situación, si podía.
—¡Es mi turno! ¡Robo! Comenzaré activando la Carta Mágica «Excavación de la Piedra Mágica»: descarto dos cartas para añadir una Carta Mágica en mi Cementerio a mi mano: descarto a mi «Bestia de Cristal Águila Cobalto» y la carta Mágica «Puente Arcoíris» para añadir «Bendición del Cristal» a mi mano.
El efecto de «Absorción de Hechizo» sumó otros 500 Puntos de Vida al equipo de Central, elevándolos a 5100.
Johan miró hacia su Campo con un gesto melancólico, como lamentando algo. Harry lo miró y vio el dolor reflejado en sus ojos: el dolor de la pérdida. Había algo allí que faltaba. Johan sacudió la cabeza y volvió a concentrarse en el duelo.
—Activo «Bendición del Cristal» para recuperar a Pegaso Zafiro y a Tigre Topacio desde mi Cementerio y ponerlos en mi Zona de Cartas Mágicas.
Central ganó otros 500 puntos, llegando a 5600, pero Johan pudo robar otra carta.
—Activo mi Carta Mágica —anunció el duelista nórdico—, «Abundancia del Cristal»: envío cuatro Bestias de Cristal desde mi Zona de Cartas Mágicas al Cementerio. Después, todas las cartas en el Campo son enviadas al Cementerio.
Las cuatro gemas en el Campo de Johan estallaron en una nube de polvo de colores que envolvió toda la arena. Cuando esas nubes de polvo se disiparon, el Campo estaba vació. La arena volvió a ser el mismo estadio moderno de siempre, al haber desaparecido el holograma de la Ciudad Antigua.
—Ahora, puedo Invocar de Modo Especial desde mi Cementerio un número igual de Bestias de Cristal a las cartas de mi adversario enviadas al Cementerio por este efecto: tres cartas, tres Bestias de Cristal.
Tigre Topacio, Mamut Ámbar y Pegaso Zafiro regresaron al Campo de batalla.
Johan no perdió tiempo y atacó directamente. 2000 puntos de Tigre Topacio, 1700 de Mamut Ámbar y 1800 de Pegaso Zafiro: 5500 de daño en total.
Johan suspiró.
—Vaya, sólo por cien puntos. Coloco una carta y termino mi turno.
A pesar de su pequeña decepción por no haber acabado el duelo en ese turno, sus compañeros del Norte gritaban su nombre para apoyarlo.
Una vez más, Judai tenía un Campo complicado: el oponente tenía tres buenos monstruos y una carta tapada. Su Campo estaba vacío, no tenía mano y le restaban únicamente 100 puntos de vida.
—No termina hasta que juegue la última carta —dijo. Miró su mazo con decisión, y robó la carta para comenzar su turno—. Pongo una carta y con eso termino.
Los estudiantes de Central estaban al filo de sus asientos, mientras los del Norte no dejaban de gritar el nombre de Manjoume.
Jun Manjoume robó su última carta. No se molestó en verla y pasó de inmediato a la Fase de Batalla.
Al instante se arrepintió: Judai estaba sonriendo, de esa forma que tanto le molestaba, y le hacía pensar que se estaba burlando de él.
—Desde mi Campo, Carta Mágica de Juego Rápido «Reflejo Residual», Destierro dos monstruos desde mi Cementerio y este turno no recibo daño de batalla.
Manjoume gruñó y terminó su turno.
De nuevo era el turno de Harry.
—¡Robo! Activo «Olla de la Avaricia», devuelvo cinco monstruos de mi Cementerio al Deck y luego robo dos cartas. Regreso a «Kuriboh Alado», al «Jugador de la Arena», a «HÉROE Elemental Avian», «HÉROE Elemental Burstinatrix» y a «HÉROE Elemental Bladedge» a mi Deck.
Harry sonrió al ver las cartas que robó.
—Activo la Carta Mágica «Camino Alucinado», con la cual puedo añadir un monstruo Lanzador de Conjuros de Efecto en mi Cementerio a mi mano. Añado la «Librería Mágica Real» a mi mano. La Invoco Normal en Posición de Defensa. Ahora, activo «Captura de Poder Mágico»: añado un Contador Mágico a mi Librería gracias a su efecto, y un segundo por el efecto de la propia Librería, tras lo cual puedo añadir la tercera copia de «Captura de Poder Mágico» desde mi Deck a mi mano, pero no puedo activarla este turno.
La multitud estaba conteniendo la respiración. Harry ya había demostrado antes su manejo de los Contadores Mágicos, y como podía usarlos para cambiar la situación, y parecía que de nueva cuenta iba a usarlos para dar la vuelta al duelo.
—Activo la Carta Mágica, «Hechizo Doble» —continuó Harry—, descarto una Carta Mágica para seleccionar otra en el Cementerio de mi adversario, entonces, el efecto de «Hechizo Doble» se resuelve como si fuera esa carta. Descarto «Captura de Poder Mágico» y elijo «Olla de la Codicia», por lo tanto, robo dos cartas más.
Harry sacó las cartas, la Librería acumuló el tercer contador, y gracias a eso robó otra carta más.
—Destierro a «Hoja Oscura» de atributo Oscuridad y a «HÉROE Elemental del Trueno Gigante» de atributo Luz desde mi Cementerio para Invocar de Modo Especial al «Hechicero del Caos».
Un hombre de piel azul pálido, cubierto por una armadura de mago de cuero, emergió envuelto en un aura de oscuridad en el Campo de Harry.
Judai miró a la criatura y por un momento sintió que era alguien a quien conocía, pero no pudo atinar de dónde. Lo atribuyó a que era una carta famosa, a juzgar por las reacciones de muchos en la multitud.
Harry tomó otra de las cartas en su mano:
—Activo la Carta Mágica de Equipo «Cuerpo de Niebla» y la equipo a Tigre Topacio. Ahora, ¡Battle Phase! Ataco a Tigre Topacio con mi «Hechicero del Caos».
Hubo exclamaciones de lo más diversas entre el público. Todos pensaban que Harry usaría el efecto de desterrar de su monstruo, nadie esperaba que atacara.
El hechicero lanzó una esfera de energía oscura contra el Tigre Topacio, el cual gritó cuando fue impactado por esta, con la consiguiente explosión. La gema que debía haber aparecido en el Campo del equipo del Norte no apareció. Al disiparse el humo, Tigre Topacio seguía allí.
Harry procedió a explicar:
—Un monstruo equipado con «Cuerpo de Niebla» no puede ser destruido en batalla, pero aún recibes el daño. —Los Puntos de Vida del equipo del Norte ahora eran de 1300—. Desde mi mano, activo la Carta Mágica de Juego Rápido, «Ataque Vengativo». Si un monstruo de mi adversario sobrevivió a una batalla este turno, el monstruo que atacó puede hacerlo una vez más, y gana 1000 puntos de Ataque.
El hechicero atacó de nuevo, esta vez con 3300 puntos de Ataque, más del doble que los puntos de Tigre Topacio.
Los hologramas desaparecieron mientras los Puntos de Vida del equipo de la Academia Norte llegaban a 0.
Durante unos minutos hubo silencio, luego, los estudiantes de la Academia Central estallaron en gritos de júbilo ante esa victoria de sus dos mejores novatos. Por un momento parecía que no había divisiones entre estudiantes de Rojo, Amarillo y Azul. Incluso el profesor Chronos estaba llorando, mientras elogiaba el duelo de sus estudiantes y explicaba como todo era gracias a su buena instrucción.
