Bueno, antes del fic, responder a vuestros comentarios.

CodeYumyUlrich: me alegra que te haya gustado el one-shot anterior. A ver qué te parece este.

Shadow Crusader: Pues me pareció buena tu sugerencia… y ahora podrás ver el resultado.

código twilight: Tomo nota de la sugerencia, y lo tendrás para el siguiente one-shot.

Comentarios respondidos, decir que este fic es uno sugerido por Shadow Crusader. Las actualizaciones de este fic (es decir, cada lemon nuevo) procuraré que haya, por lo menos, uno nuevo cada semana (y recalco procuraré porque hay veces que me pongo a escribir y no me inspiro). Aquí os dejo el nuevo:


Ducha

Ulrich se dirigía a las duchas del Kadic. Aprovechando que en esa semana habían tenido fiesta y por tanto, gran parte de los alumnos se habían ido con sus familias, iba a tomarse su tiempo para ducharse y reflexionar, ya que sería raro que le interrumpieran.

Con la relación tan mala que tenía con su padre, ni se le pasaba por la cabeza

De forma que entró en la zona de las duchas, se desvistió, y entró en la que tenía enfrente. Abrió el grifo, y el agua caliente empezó a caer con fiereza. Demasiado. Bajó la presión del agua, y esperó unos momentos.

En ese momento, escuchó la puerta del vestuario. No, por favor, había elegido aquel momento precisamente porque pensaba que estaría sólo. Pero claro, algún otro habría pensado lo mismo. Bueno, quizá al ver la ropa que había dejado tirada, y al oír la ducha, quien hubiera llegado decidiría marcharse y volver luego.

Pues no. Un ruido le indicó que la persona recién llegada había avanzado y se estaba quitando la ropa. Maldición. Pues nada, habría que aguantarse.

Se giró a la pared. En ese momento, la cortina de la ducha donde estaba se abrió. ¡¿Pero qué se habría pensado?! Volvió a girarse para decirle que se largara, pero apenas se giró, quien acababa de entrar le dio un abrazo.

—¡Yumi! ¡¿Pero qué…?!

La japonesa se había colado en las duchas y se había metido en la de su novio después de desnudarse. Besó a Ulrich antes de responderle:

— ¡Buenos díaaaas! Odd me ha dicho que ibas a darte una ducha, y pensé en que podríamos aprovechar para… ya sabes…

Volvió a besarle. Esta vez Ulrich respondió a ese beso llevando a Yumi hacia la pared. Se quedaron unos segundos bajo el agua, hasta que…

— Vaya, vaya, vaya… ¿qué tenemos aquí?

Se separaron y horrorizados, miraron hacia la cortina. Sissi estaba ahí. Lentamente, Ulrich alargó el brazo para cerrar el paso del agua. No sabía donde meterse. Yumi también se notaba incómoda.

— Lo siento… parece que interrumpo algo, y… — miró a Ulrich de arriba abajo — de bastante "importancia", diría yo.

— ¿Qué haces aquí, Sissi? — le preguntó Yumi.

— Yo podría decirte lo mismo, Yumi, este es el vestuario de chicos… y al verte entrar con tanto sigilo, decidí ver qué pretendías…

Yumi suspiró. No se había imaginado que Sissi pudiera interrumpirles.

— Sissi, por favor, como cuentes algo… — empezó Ulrich, pero ella le interrumpió.

— No, Ulrich, querido… no me interesa que te expulsen, me quedaría sin verte… a ella no me importaría, pero en fin… — Yumi le miró con ceño —. He cerrado el vestuario con una copia que me hice de la llave que tiene mi padre — continuó con cierta malicia —. Yumi, lo que estoy viendo — señaló a Ulrich — me gusta demasiado como para dejar pasar la oportunidad, pero no soy tan mala como para quitártelo… así que quiero que hagamos un pequeño trato…

— ¿Trato? ¿Qué trato? — preguntó Ulrich, pero Sissi se dirigió a Yumi.

— Quiero que le compartamos. Aquí y ahora. Sólo hoy, y prometo no volver a interrumpiros.

Yumi y Ulrich abrieron los ojos. ¿Sissi les estaba chantajeando… para hacer un trío? Se miraron. Fue Ulrich el que habló, pues Yumi parecía no poder decir ni una palabra.

— Podrías… ¿dejarnos hablar un momento a solas? — le pidió a Sissi.

— Por supuesto — les guiñó el ojo antes de salir de la ducha —, aunque deberías saber que aquí se escucha casi todo.

Ulrich se asomó para confirmar que Sissi estaba en la puerta.

— ¿Qué hacemos? — dijo Yumi.

— Creo que es evidente… vestirnos, salir corriendo, y confiar en que su padre no la crea cuando se lo cuente — respondió él.

— Pero, ¿y si al salir nos ve Jim? Tendríamos un problema muy serio — dijo Yumi.

— ¿Pretendes que hagamos un t… un t… "eso" con Sissi? — preguntó Ulrich.

— No se… ¿tanto te molestaría? — le dijo ella.

Ulrich se quedó boquiabierto.

— Estás hablando… ¿en serio?

— No me hace ninguna gracia compartirte con esa petarda, pero… no se, quizá deberíamos ceder… y disfrutarlo, sobre todo tú, claro…

— Pero si no quieres…

— ¿Se te ocurre alguna otra forma para librarnos?

— No, pero…

— ¡Sissi, puedes venir, aceptamos! — gritó Yumi.

En un minuto, Sissi apareció por la cortina de la ducha, completamente desnuda ya.

— Tú no pierdes el tiempo, ¿verdad? — le preguntó Yumi.

— Claro que no, y menos si se trata de esto — respondió Sissi —. Por cierto, Yumi, dime que límites quieres imponerme… aunque también debo decir que llevo tiempo tomando precauciones.

Yumi pareció pensárselo durante un momento. Tras eso se acercó a Sissi y le susurró algo al oído. Ella asintió, le respondió con otro susurró, y Yumi asintió también.

Ulrich parecía confuso ante esto, y más aún cuando ambas sonrieron. De pronto, ambas le empujaron contra la pared. Sissi estiró el brazo y abrió de nuevo el paso del agua, dejando que una fina lluvia cayera encima de los tres.

— ¿Qué vais a…?

— Tú te vas a estar quieto… — empezó Yumi.

—… y vas a dejar que nosotras dos nos encarguemos de todo — completó Sissi.

Ulrich se sorprendió. Intentó decir algo, pero las dos chicas se le acercaron y presionaron sus cuerpos contra el de él. La excitación subió en cuestión de unos pocos segundos.

Yumi le besó, mientras Sissi se encargaba del cuello de Ulrich. Ambas chicas deslizaron sus manos lentamente por el torso del alemán, de arriba abajo. Yumi rozó la mano de Sissi, y la llevó hacia abajo, para que sus manos siguieran la exploración.

Así lo hicieron, llegando a la virilidad de Ulrich, que hacía ya un rato que se encontraba firme. La mano de Sissi pasó rozándola, y la de Yumi hizo lo mismo. Sissi pareció dudar un momento, antes de empezar a masturbar a alemán, quien se estremeció. La japonesa, por su parte, le acarició los testículos.

—Aaah… — gimió Ulrich de placer. Sissi fue alternando entre ritmos rápidos y lentos durante un par de minutos. Empezó a descender sus labios por el cuerpo de Ulrich. Yumi decidió quedarse en el cuello, y permitir algo de libertad a Sissi. Apartó su mano para abrazarse al cuello del alemán.

— ¿Te está gustando? — le susurró a Ulrich al oído —. Sé sincero, no voy a enfadarme.

Ulrich asintió.

Sissi se hallaba ya de rodillas. Su rostro estaba a escasos centímetros de la virilidad de Ulrich. Miró hacia arriba, y vio que el alemán estaba entretenido, y sin ver lo que pasaba bajo él. Mejor. Inspiró, apoyó sus manos en la pared, y le lamió su longitud de abajo arriba.

A Ulrich le temblaron las piernas. Yumi le ayudó a mantenerse en pie, mientras Sissi seguía con la felación. Cuando Ulrich se apoyó bien en la pared, Yumi también descendió, y empezó a alternarse con Sissi para lamerle el miembro a Ulrich, que no podía reprimir los gemidos de placer.

Al cabo de unos minutos, cesaron lo que hacían. Dejaron que Ulrich respirase de nuevo con normalidad mientras las dos chicas decidían qué hacer a continuación. Yumi le hizo una sugerencia, y Sissi asintió.

— Pero sabes que también quiero que…

— No sufras, te lo garantizo.

Yumi se tumbó bocabajo y le indicó a Ulrich que se acercara a la vez que se abría de piernas. Él le hizo caso, mientras Sissi se tumbaba al lado de Yumi. El alemán pareció no entender.

— Vas a tener que encargarte de las dos — le dijo Yumi sonriendo —, así que tendrás que usar… algo más…

Ulrich entendió entonces. Sujetó a Yumi por las caderas para penetrarla. La japonesa suspiró. Mientras se acostumbraba nuevamente a tener la virilidad de Ulrich dentro de ella, el alemán descendió hasta la entrada de Sissi, quien parecía encantada con la situación.

Se dejó llevar, y empezó acariciando su entrada. Notó un escalofrío en la piel de Sissi. Lentamente, procedió a introducirle un dedo.

— ¡Aaaaah! — dijo ella, con el cuerpo temblando de la excitación.

Ulrich procedió a introducir un segundo dedo, y se dedicó a masturbarla a la vez que penetraba a Yumi. Ambas féminas gemían y suspiraban ante lo que hacía Ulrich. Unos minutos después, Ulrich empezó a usar también su lengua en la entrada de Sissi, mientras su mano izquierda recorría el cuerpo de la japonesa y la derecha el cuerpo de Sissi, acariciando y masajeando allá donde pasaba.

Aceleró el ritmo de la penetración. Sabía que tendría que hacer lo mismo con Sissi, pero no quería dejar a la japonesa sin su orgasmo, de forma que aceleró, logrando además controlarse para no culminar también él.

En tan sólo unos minutos, Yumi gritó: había llegado a su clímax. Satisfecho, Ulrich dejó de usar su lengua en la entrada de Sissi y salió de la japonesa, quien recuperaba el aliento.

— Increíble… como siempre… — le dijo.

El alemán sonrió y se dirigió esta vez a Sissi, quien estaba más que preparada. Tras un vistazo a Yumi, que asintió para darle su aprobación, Ulrich separó las piernas de Sissi, la atrajo hacia él, y la penetró.

La cara de Sissi fue un reflejo de felicidad completa. "Yumi, que suerte tienes, putilla" pensó para sus adentros. Ulrich esperó un par de segundos a que Sissi se acostumbrara, antes de comenzar a entrar y salir. Tenía cuidado pues no le interesaba herirla, pero al mismo tiempo quería dejar claro que no tenía sentimientos hacia ella, quien se aferró a él con sus piernas.

Ulrich estaba ya bastante encendido, y estaba seguro de que era sólo cuestión de minutos que culminase. Dado que tampoco tenía intención de dejar a Sissi a medias, empezó a excitarla lamiéndole un pecho, mientras su otra mano le acariciaba el otro.

Entonces, notó que Sissi se incorporaba. Yumi ya estaba ligeramente recuperada, y se había puesto tras ella para ayudar a Ulrich. Yumi empezó a acariciar el cuerpo de Sissi, desde sus pechos a sus piernas, lentamente, mientras Ulrich seguía lamiéndole los pezones.

Los gemidos de Sissi aumentaron peligrosamente de volumen. Ulrich se dio cuenta de que ella ya estaba totalmente empapada, y que al igual que él, no tardaría en correrse.

Sin saber qué hacer, miró a Yumi, quien sólo le dijo "Dentro" mientras asentía. No supo que decir a esto, simplemente obedeció y aumentó el ritmo y la profundidad.

Sólo tardó un minuto más en liberar su carga dentro de Sissi, a quien Yumi tuvo que taparlo la boca en cuanto su orgasmo de hizo evidente para evitar que los pillaran. Las piernas de Sissi cayeron sin fuerzas al suelo, y Ulrich salió de ella.

— Yumi… — empezó a decir Sissi.

— ¿Sí?

— Más te vale… cuidar a este tigre… — le dijo señalando a Ulrich, quien se sonrojó por la comparación —, ha sido fantástico…

Yumi y Ulrich rieron. Aprovechando que seguían en el vestuario aún, se dieron una ducha (separados) para limpiarse. Se vistieron, y sólo salieron cuando Ulrich se asomó por la puerta y confirmó que no había nadie rondando.

Yumi acompañó a Ulrich a su habitación.

— Bueno, no era esto lo que tenía en mente… pero no ha estado tan mal, ¿verdad? — le comentó a Ulrich.

— No se… ha estado bien pero… no es algo que vaya a repetirse…

"Bueno… eso ya lo veremos" pensó Yumi con una sonrirsa, mientras se agarraba al brazo de Ulrich y le daba un beso en la mejilla.

FIN


Espero que os haya gustado. Trabajar con tres personajes a la vez ha sido una locura xD pero creo que, en mi opinión me ha salido bastante bien. Una vez más, insisto en que si queréis que lo haga de algúna pareja/threesome más, avisadme para tenerlo en lista. Saludos, y hasta el próximo capítulo.