Antes de comenzar el fic, responder a vuestros comentarios:
Moon-9215: Me alegro que te gustara. Lo mío tampoco es escribirlos, pero había que probar algo nuevo.
Ziltoidian: tomo nota de tus sugerencias, lo más probable es que sea la segunda.
Oukyn: Gracias por comentar, y también tomo nota de tus sugerencias.
Bueno, este es el que me pidió código twilight, y perdonad la tardanza, pero para escribir lemon necesito mucha inspiración.
Sorpresa
— Qué idiota eres… o qué ciego…
Aelita estaba disgustada con Jeremy. Muy disgustada. ¿Tanto le costaba ver a Jeremy lo que ella deseaba? Tras meses, apenas se habían dado de la mano, no le había abrazado, por no hablar de los besos… El francés podría ser muy inteligente, pero en opinión de Aelita, carecía de instinto emocional.
Ella necesitaba sentirle, que la besara, acariciara, tocara… necesitaba que la metiera mano. ¡Necesitaba sexo! ¡Sexo, y no esta estúpida sobreprotección que la hacía sentir como una niña pequeña por cómo la trataba Jeremy!
Ya llevaba varias noches soñando y fantaseando con poder acostarse con Jeremy. ¡Hace tres noches había fantaseado que la violaba contra la pared, y empezaba a tener ganas de que ocurriera en realidad! Pero claro, eso era imposible. Jeremy no podría hacer nunca nada impropio, le conocía demasiado bien, y era imposible que Jeremy atentase de aquella manera contra su integridad.
Se metió en su habitación, y cerró la puerta. En ese momento, alguien la sujetó por la espalda.
— ¿Pero qué dem…?
No pudo terminar la frase, pues alguien la había interrumpido con un beso. Abrió los ojos sorprendida, y más aún al darse cuenta de que era Jeremy quien la estaba abrazando por la espalda y besando.
— Je-Jeremy… ¿por qué…?
— Porque sé que estás enfadada porque apenas hemos hecho nada que implique "contacto"… pero me apetecía que te pillara de sorpresa — dijo él.
Aelita se arañó en la mano para asegurarse que no se hallaba en un sueño. Pero no, era real, Jeremy en serio estaba ahí. Sonrió.
— Por cierto… escuché la conversación que tuviste con Yumi, sobre tu… "sueño" de la otra noche…
Aelita se sonrojó. Claro, no había cerrado la puerta cuando se lo contaba a Yumi… ¿cómo pudo haber sido tan indiscreta?
Pero para su sorpresa, Jeremy seguí sin cambiar de expresión, no parecía incómodo, sino comprensivo.
— … sabes que no tengo intención de abusar de ti… pero si quieres que nos comportemos como adultos… podré complacerte… si quieres.
Aelita quedó en shock. No daba crédito a lo que Jeremy la estaba proponiendo. Sin embargo, no pudo evitar murmurar un "sí", curiosa de lo que Jeremy podría haber pensado.
Sonriendo, Jeremy volvió a besarla, y sin previo aviso, deslizó su mano bajo la camiseta de Aelita, empezando a acariciarle la zona del abdomen en primer lugar. Ella se estremeció, la falta de contacto previo con Jeremy la había extremadamente sensible. Aunque quizá era eso lo que él había buscado.
Subió su mano hasta los pechos de Aelita, y los agarró con firmeza, pero evitando hacerla daño. Ella suspiró. Parecía que Jeremy sabía lo que hacía. Estaba encantada. Jeremy empezó a masajearlos suavemente, mientras exhalaba su aliento en el cuello de su novia.
Las menos de Jeremy pasaron por bajo la tela del sostén. A Aelita le empezaron a temblar las piernas. Habiendo logrado lo que pretendía, Jeremy le retiró la blusa y le desabrochó el sujetador.
— Por favor… quítate la camiseta… — Aelita ansiaba entrar en contacto con la piel de Jeremy. Él cedió, se quitó la camiseta y se abrazó a ella, quien sintió en su espalda el contacto con el pecho del rubio.
La rodeó con un brazo, mientras su otra mano se deslizaba, casi rozando, por el vientre de la pelirrosa hasta llega a la falda. No fue un impedimento, pues su mano logró introducirse bajo la prenda y también bajo el tanga.
Su mano estaba en contacto con el exterior de la entrada de Aelita. Ella no ofreció resistencia. ¿A qué esperaba? Jeremy hizo unos círculos con su dedo donde se encontraba, hasta que, sin previo aviso, lo introdujo en Aelita.
— Mmmm… Jeremy…
Él continuó metiendo y sacándole su dedo. Notó que las piernas de Aelita empezaban a fallar, de forma que la sujetó con más fuerza para evitar que se cayera. Estaba contento de que Aelita disfrutara de aquello, aunque aún había una cosa que le apetecía probar.
Cuando notó que la entrada de Aelita ya estaba suficientemente mojada, retiró su mano. Se lamió el dedo que había utilizado para limpiárselo. Comprobó que el sabor no le disgustaba, decidió continuar con lo que había pensado hacer.
Le bajó la falda y el tanga a Aelita y la hizo sentarse en la cama. Ella se encontraba en el cielo. Él se puso frente a ella, se rodillas, y la acercó hacia él, quedando su cara a escasos milímetros de la entrada de Aelita.
— Je-Jeremy… no tienes por qué hacer "eso"… en serio…
— No "tengo"… pero quiero…tú simplemente relájate.
Ella quiso replicar, pero la lengua de Jeremy ya recorría con su lengua el sexo de su compañera, quien no logró reprimir un gemido de placer. A Jeremy le gustó escucharlo.
Introdujo su lengua, haciendo que el cuerpo de Aelita se tensara. Él le agarró una mano para relajarla. Notó el mismo sabor que hacía unos momentos, ligeramente salado, pero no le importó. Por ello había hecho lo anterior, para comprobarlo.
Su otra mano se entretuvo con el pecho izquierdo de Aelita, haciendo formas aleatorias con su dedo por encima, entreteniéndose de cuando en cuando en el pezón.
Aelita empezaba a tener la vista nublada. La parecía mentira que aquello fuera real, debía ser uno de esos sueños que tenía y cuando se despertaba se encontraba masturbándose inconscientemente. Pero no, la excitación de aquel momento superaba las de las noches.
Jeremy se fue preparando para el gran final. Sin moverse de donde estaba, se desabrochó el pantalón con una mano y se lo quitó. Tardó algo en quitarse también el calzoncillo, quedando desnudo al igual que ella.
Cuando sacó la lengua del sexo de su amiga, se incorporó, y Aelita pudo contemplar el ya rígido miembro de Jeremy. Y entonces se puso impaciente. Necesitaba que el rubio terminara ya.
Jeremy recogió el pantalón y sacó un preservativo del bolsillo. En ese momento, ella reaccionó quitándoselo y lanzándolo contra la pared de la puerta.
— Aelita… ¿pretendes que lo hagamos sín…?
— Sí. Tomo la píldora desde hace dos semanas. Por favor, sigue… — le instó ella.
Jeremy asintió. La besó e intentó quedar encima de ella en la cama, pero ella se rebeló, quedando de pie apoyada en una pared.
— ¿Qué pretendes? — le preguntó confuso.
— Dices que escuchaste el sueño que tuve cuando se lo conté a Yumi. Ya sabes lo que quiero.
— ¿Pretendes qué…?
— Tómame. Quiero que me penetres contra la pared. Aquí y ahora. Por favor, hazlo…
Aunque no se esperó que Aelita se lo pidiera, accedió. Presionó contra ella su cuerpo, quedando sus sexos en contacto mientras la besaba. Sus manos agarraron las muñecas de Aelita y las subieron, impidiéndole bajarlos.
Con su pie, hizo a Aelita separar sus piernas. Miró a Aelita, que parecía complacida por aquello. No quería hacerla daño y no le interesaba forzarla, pero era ella quien quería una situación similar, así que con cuidado, pero asegurándose de que ella no podría moverse, introdujo su longitud dentro de ella.
Quizá fue demasiado brusco, pues la cara de Aelita mostró fugazmente un signo de dolor.
— ¿Estás bien?
— Sí, tranquilo… continúa… hazme tuya…
Volvió a besarla, mientras empezaba a entrar y salir de Aelita a buen ritmo. Ella ya llevaba un buen rato excitada, y la situación a él también le había calentado. Además, la sensación de los labios vaginales de Aelita cada vez que la penetraba era, en una sola palabra, increíble.
La lengua de Jeremy pasó por el cuello de Aelita mientras continuaba deslizando su miembro en ella y de ahí pasó a sus pechos.
Ella apenas lograba controlar sus jadeos. Aquello era como lo que había soñado, pero real. No era dolor, pero sí sentía una ligera molestia en esa posición, y sin embargo, resultaba placentera. Jeremy se había portado. Notó que su orgasmo estaba cerca, y se preguntó si a él le quedaba mucho para terminar. Quería sentir sus fluidos. Qué bien hizo en ir al médico.
Jeremy también estaba a punto de acabar. Tenía ganas de ello. Aunque no se fiaba mucho de la píldora, pensó que Aelita lo preferiría así por algún motivo.
Aelita llegó al clímax con un tremendo suspiro. Su cuerpo se tensó durante unos segundos, y Jeremy aceleró el ritmo de las acometidas. Aelita sonrió ante esto.
Finalmente, Jéremy también se corrió. Sus fluidos recorrieron el interior de Aelita, quien dejó escapar adrede un "mmmmmm". Jadeando ambos, Jeremy salió de Aelita, la soltó, y se dejaron caer de lado a la cama.
— Has estado increíble… — dijo ella, mientras ponía su cabeza encima del pecho de Jeremy. Él la rodeó con un brazo —. Sinceramente, nunca pensé que fueras tú en dar el primer paso en esto…
— Sí, lo imagino… pero creo que la espera te ha merecido la pena, ¿no?
— Desde luego… — la mano de Aelita se deslizó por el cuerpo de Jeremy hasta llegar a su longitud, y empezó a deslizarlo arriba y debajo de la misma —, pero a la próxima, me toca a mi sorprenderte…
¿Qué os ha parecido? La idea de escribirlo así, siendo Jeremy el que se lanza, fue por cambiar, en los que yo he leído, siempre es Aelita quien toma la iniciativa, así que pensé en darle el punto al rubio xD
Empezaré cuanto antes a trabajar mi próximo fic. Seguid sugiriendo parejas (de momento, sin yaoi) y alguna situación que os gustaría ver. Saludos y hasta el siguiente ;) Lemon Rules!
