Lilium: me alegra que te gustara. Aunque Jeremy, en lugar de ponerse los pantalones, yo más bien diría que se los ha quitado :P Tomo nota de tu idea de la fábrica.

Moon-9215: no, no soy antiyaoi, soy un hombre heterosexual, y me resulta dificil pensar una historia entre dos tíos :/ Pero vamos, he decidido que voy a intentarlo (aunque no me responsabilizo de lo que pueda ocurrir)

codigo twilight: gracias por tus comentarios. Tomo nota del U/A e intentaré algún jerlita más.

A.L.L.Y: no tengo preferencias a la hora de escribir lemon, por eso os animé a hacer sugerencias para nuevos fics, y tomo nota del W/E.

Os dejo con la historia, la pareja protagonista fue por sugerencia de Oukyn, espero que os guste.


Estudiar

— ¡No hay quien pueda aprenderse esto! — se exasperó William.

Él y Yumi se hallaban en la habitación de Kadic de él. Tenían un exámen de Historia en tres días, pero William no lograba recordar nada. Yumi, en cambio, lo llevaba bien, por ello había accedido a ayudarle. Sin embargo, tras dos horas de estudio, no había logrado que el escocés aprendiera nada.

— ¡Si no te distrajeras durante las clases, ahora no estarías así!

— Y si tú no estuvieras tan buena, no me distraería tanto — dijo él sin darse cuenta.

Ambos se pusieron rojos de la vergüenza. Yumi se dio la vuelta, bebió agua, y volvió a mirar a William.

— Con eso, no podemos hacer nada — dijo, intentando quitarle importancia —. Ahora, vayamos a lo que importa.

La verdad es que llevaba ya unos días fantaseando con su compañero. Y si había aceptado a quedar en su habitación, era porque confiaba en que pudieran llegar a algo. No dudaba de que a William le apetecería, pero no sabía cómo sacar el tema de forma delicada.

Decidió entonces que se lanzaría cuando lograse que William se aprendiese parte del temario, así que se puso firme y le indicando y explicando la materia. Parecía que William iba entendiéndolo. Pasó una hora explicándole, y al final, parecía haber memorizado la primera parte del temario.

— ¿Te parece bien que hagamos un descanso? — le preguntó Yumi —. Llevamos mucho tiempo aquí…

— Buena idea… — dijo él—. Será mejor que estiremos las piernas…

Sin embargo, cuando intentó levantarse, Yumi se lo impidió. Se sentó sobre el a horcajadas y le besó. El escocés se quedó paralizado. Ella se rió. Suponía que iba a pasar algo así.

— Yumi, ¿qué…?

— ¿Ocurre algo? — le preguntó con tono inocente.

— ¿Cómo que si ocurre algo?

— ¿Qué haces?

— He decidido que podemos estudiar otra cosa… anatomía aplicada, no se si me entiendes.

Claro que la entendía, perfectamente la entendía. Pero algo no estaba bien.

Yumi, ¿qué intentas? — le preguntó él —. ¿Qué pasa con Ulrich?

— Precisamente, William… no pasa nada con Ulrich. Nunca pasa nada. Ni el ni yo avanzamos, y no creo que algo así pueda funcionar… en cambio, tú no creo que te cortes…

William parecía sorprendido. No sabía que la situación entre ella y Ulrich estuviera así, aunque no había dejado de intentar conquistarla. Quizá por eso, ¿lo había logrado? ¿O simplemente se había quedado dormido encima de los apuntes y estaba soñándolo?

Sin embargo, notaba realmente el peso de Yumi encima suya, y el tacto de los labios de Yumi al presionar contra los suyos.

— ¿Y estás segura de…?

— Totalmente.

Sin decir más, volvió a besarle. Las manos de Yumi empezó a recorrer el cuerpo del escocés. Se deslizaron bajo su camiseta y acariciaron su torso.

William hizo lo propio. La sujetó, la levantó y fue con ella hasta la cama. La japonesa se echó hacia atrás, apoyándose en sus brazos, no quería tumbarse aún. Él se despojó de la camiseta para dejarle más libertad a Yumi, quien volvió a acariciarle el cuerpo. Le permitió que él la retirase su blusa, quedándose en sostén.

William estaba fascinado por la imagen. Esas caderas perfectas, esos pechos… Yumi parecía halagada. Le agarró las manos y las acercó a su propio cuerpo para permitirle moverse. William obedeció, con cierta timidez. Las pasó primero por su abdomen y sus caderas.

Yumi se impacientó, pero él dudaba sobre si tocar más arriba, de forma que fue ella quien le puso las manos sobre sus pechos. William tragó saliva antes de empezar a masajearlos. Ella se movió un poco, soltando un gemido, dándole a entender que le estaba gustando. Animado por esto, siguió tocándole los pechos por encima del sostén.

La japonesa se deshizo del sujetador, dejando que William contemplara y tocase donde quisiera sin la molesta tela. Él hizo un poco más, acercándose a ella para lamer y probar el sabor de sus pechos. Ella echó la cabeza hacia atrás para disfrutar de aquello. William la estaba volviendo loca. La excitación hizo que empezara a mojarse en su zona íntima, de forma que se libró de su pantalón y sus bragas, evitando moverse mucho para permitir a William continuar.

Al verla liberada de las prendas inferiores, el escocés empezó a acariciar la pierna de Yumi, mientras su lengua seguía entretenida en sus pechos. Ella suspiró, feliz de haber roto la censura con William, quién no tardó en mover su mano a la entrada de Yumi, y empezar a acariciarla, antes de introducir, lentamente, un dedo.

Su cuerpo se estremeció con eso, y estuvo a punto de caer sobre el colchón, había perdido fuerzas al sentir el dedo de William dentro de ella. Sin embargo, era hora de pasar a la acción.

Se echó hacia adelante y obligó a William a tumbarse. Éste no opuso resistencia mientras Yumi le bajaba el pantalón. Le observó en bóxers, y optó por acariciar su miembro por encima de la prenda con una mano, mientras que con la otra recorría nuevamente el torso del chico. William cerró los ojos, su cara reflejaba las sensaciones que estaba experimentando con aquella chica que deseaba hacía mucho tiempo.

Finalmente, ella le retiró el calzaoncillo. Observó el miembro erecto del escocés, y usó su mano para estimularlo un poco más, masturbándole a un ritmo muy lento. William suspiró. Yumi acercó su rostro un poco más al sexo del escocés, quien, intuyendo lo que iba a hacer, intentó detenerla.

Pero ella le apartó la mano y le miró con una sonrisa, antes de recorrer el miembro de su compañero desde la base hasta la punta. Él gimió. Yumi prosiguió con aquello, lamiendo el miembro de William un par de veces más antes de introducirlo en su boca.

Empezó el movimiento de subida y bajada, y para aumentar la excitación del escocés, lo acompañó con ligeras succiones. Los jadeos de William no se hicieron esperar. Como pudo, William llevó su mano al sexo de Yumi, y volvió a masturbarla.

Yumi agradeció aquello. La situación se volvía cada vez más y más excitante. Añadió a la felación unas caricias en la zona testicular.

Pasaron así unos minutos. Cuando William dijo estar a punto de terminar, Yumi se detuvo.

— ¿Listo para el final? — le preguntó ella.

El asintió. Yumi entonces su puso ahorcajadas encima de él, y dirigió su miembro hacia su entrada, y lentamente, fue bajando hasta tenerlo dentro. No pudo reprimir un gemido. Estar unida físicamente a William se sentía increíble.

William casi no podía creer que se encontraba penetrando a su compañera de clases, y sin embargo, así era. La sujetó por las caderas. Yumi asintió, apoyándose con cuidado en el estómago del escocés. Empezó a subir y bajar, deslizándose en el sexo de su compañero, quien la aguantaba y ayudaba. Lamentaron no haber recordado echar el cerrojo.

El ritmo fue acelerando progresivamente. Los pechos de Yumi subían y bajaban al ritmo de la japonesa, quien notaba el orgasmo cerca. William también estaba a punto de llegar al clímax.

Los dos jóvenes aceleraron más, hasta que Yumi dejó escapar un "aaaaaaah", dando a entender que había culminado. Sin embargo, ella mantuvo el ritmo hasta notar que el cuerpo de William se tensaba y sentir los fluidos del escocés dentro de ella.

Esperó un par de minutos mientras se recuperaban, antes de levantarse de donde estaba, y se tumbó a su lado.

— Yumi… no se qué decir…

— No lo digas — le respondió ella —. Simplemente, cuando tengamos ganas, podemos repetir.

Él sonrió ante esto, y tuvo que reconocerse a sí mismo que, incluso si pasaba de nuevo al día siguiente, sentía que ese momento se le hacía muy lejano, aunque por supuesto, prefirió no decírselo a la japonesa, a quien observaba mientras volvía a vestirse.


¿Os ha gustado? Espero que sí.

En lo referente al tema de los fics, las historia que me vais sugiriendo poco a poco, etc. voy tomando nota de todas las ideas. Sin embargo, no voy a darles importancia según me llegan, sino que iré intercalandolas según las peticiones para que no haya dos seguidos iguales. Por ejemplo, si en este han sido William y Yumi, en el próximo no aparecerá ninguno de los dos.

Esto quiero hacerlo así porque si escribo varias veces con los mismos (y con las mismas parejas), las ideas van escaseando, pero tranquilos, que no quiero dejar a nadie sin su "pedido".

El próximo fic no se si será el yaoi (que, dado que será la primera ves que lo haga, elegiré yo la pareja), o si veo que me atasco, atenderé a vuestras peticiones. Os animo a pedir más, o al menos, que comentéis si os ha gustado, que también influye a la hora de continuar escribiendo. Un saludo.