Moon-9215: gracias.
A.L.L.Y: ese trío lo dejaré para algo más adelante. Me apetece probar todas las variantes que pueda escribir. Y me alegra que te gustara.
epsilon: gracias por comentar, anoté ya tus peticiones y las atenderé cuando pueda.
Princesa de la Oscuridad: Me alegra que me digas eso, pues es lo que intento, escribir lemons sin ser vulgar. De esos ya hay unos cuantos, y prefiero hacerlo a mi manera ;)
¡Perdón por tanto retraso, gente! ¡He estado liado, mucho, entre exámenes y un relato que me pidió una amiga también! Aquí os lo dejo.
Virtualización
"Yumi. Ven a la fábrica. Te espero. Ulrich"
Estas ocho palabras eran las únicas que Yumi había recibido en el SMS. Se extrañó de aquello. La última vez que había quedado entre clases con Ulrich en la fábrica era porque le apetecía un poco de sexo. Pero no creía que él fuera a hacer lo mismo. ¿O si?
Se excusó como pudo para ir a la enfermería, y se dirigió a la fábrica. Tardó poco más de diez minutos en llegar por los subterráneos, preguntándose qué idea habría tenido Ulrich. Entró y de descolgó por las cuerdas, cuando recibió otro SMS.
"Baja a la sala de los scanners. Ulrich"
Pues parece ser que no, que no habría sexo. Pero, ¿qué querría que hicieran en la sala de los escáneres? Aquello tenía cada vez menos sentido. Pero aún así con todo, obedeció. Sabía que podía confiar en Ulrich, de forma que entró al ascensor y bajó a la sala de scanners.
Salió del ascensor. Estaban los tres scanners como siempre. Abiertos. Pero no veía a Ulrich por ninguna parte. ¿Sería una trampa de XANA? Entonces fue a llamar a Ulrich, alguien la empujó contra uno de los scanners. En unos segundos, se hallaba en el sector de las montañas de Lyoko, con el traje de ninja que Jeremy había programado poco antes de la derrota de XANA.
Su sorpresa llegó cuando un minuto después, Ulrich apareció virtualizado a su lado.
— Buenos días, Yumi.
Sin dar tiempo a su novia a responder, el alemán avanzó y besó a su novia. Y cuál fue la sorpresa de esta al notar que podía sentir a Ulrich, sus labios contra los propios, y el tacto de la mano de Ulrich acariciándole la mejilla.
— Pero… ¿qué diablos…? ¿Cómo puedo sentir…?
— Ha sido gracias a Jeremy. Desarrolló un programa que nos permite sentir como si estuviéramos en la Tierra. Y dado que aquí es difícil que alguien nos interrumpa… podemos disfrutar todo lo que queramos…
Yumi le miró sorprendida.
— ¿Me estás diciendo que le pediste a Jeremy que desarollase un programa para que pudiéramos tener… sexo en Lyoko?
— No. Te estoy diciendo que Jeremy lo programó para tener el sexo con Aelita en Lyoko, y le pedí que me explicara cómo lograrlo.
Vaya con Einstein. Para eso no le daba miedo ir a Lyoko, ¿eh? Pero no tuvo tiempo de pensar en ello, los labios de Ulrich ya habían empezado la habitual exploración por el cuello de Yumi. Cuando ella se abrazó a él, éste la levantó con cuidado y mientras seguía, avanzó con cuidado hasta una roca.
Allí, puso de espaldas a la rocosa pared, y siguió besándola por el cuello un rato. Ella no tardó en despejarse de la ropa. Hacía tiempo de la última vez que habían podido acostarse, y tenía ganas de repetir. Ulrich tampoco se hizo de rogar para desnudarse.
La situación de observarse desnudos en el mundo tridimensional aumentó el morbo de la situación aún más. Yumi empezó a acariciar el miembro de Ulrich para provocarle la erección, mientras él se entretuvo acariciándole el interior de la pierna y su entrada.
Cuando Yumi logró su objetivo, hizo ademán de agacharse para darle placer a su novio. En cambio, este la detuvo.
— ¿Ocurre algo, Ulrich? — quiso saber ella.
— No… es simplemente que siempre nos "turnamos" para hacer esto… igual podríamos… hacerlo al mismo tiempo…
Yumi no se esperaba la sugerencia de Ulrich, y a juzgar por la cara del alemás, este no tenía muy claro si había hecho bien en sugerirlo. Sin embargo no habían llegado hasta ese punto para echarse atrás. Se querían, se deseaban, y querían probar todo lo que pudieran. De forma que asintió y sonrió a Ulrich, que pareció más relajado.
Este se colocó entonces tumbado bocarriba en el suelo. Por suerte, el programa hacía que se notara el contacto con las personas, y no la rigidez que debía tener el suelo de piedra. Yumi se subió encima con cuidado, de espaldas, y se echó hacia delante, quedando su rostro cerca del miembro de Ulrich.
Yumi empezó a masturbar lentamente a Ulrich desde donde estaba, antes de recorrer el miembro del alemán con su lengua. Yumi pudo sentir como el cuerpo de Ulrich se contraía cuando sintió esto.
Por su parte, él fue más directo, y tras recuperarse de aquella sensación, más poderosa que la que solía sentir en la Tierra cuando Yumi le practicaba sexo oral (¿sería algo relacionado con el programa de Jeremy?) lamió la entrada de su compañera, mientras sus manos le acariciaban los costados.
Ésta también sintió un placer más intenso que en situaciones anteriores, aunque logró mantenerse. El hecho de dar placer al tiempo que lo recibían también ayudaba a aumentar el deseo entre ambos.
Estando así, ninguno lograba ver al otro. Para Ulrich era algo curioso, pues le gustaba contemplar a Yumi en esa situación. Era algo que le hacía sentir mal por dentro, pero no podía evitarlo. La japonesa, por su parte, pensó que debían haber proado aquella forma antes. Resultaba bastante cómoda la posición, por no hablar del mutuo beneficio que ambos recibían
Prosiguieron durante un tiempo. Desde su puesto, Yumi además de la felación, se entretenía acariciando a Ulrich por la parte de los testículos. Recordó entonces haber leído algo acerca del períneo. Sabía que pocas veces los hombres aceptaban que se les tocara en aquella zona.
No obstante, decidió proceder con delicadeza. Posó sus manos en las rodillas de Ulrich, las movió al interior del muslo, y lentamente, las acercó a la zona "prohibida" de los hombres, la cual sólo se atrevió a rozar con un dedo.
Esto hizo que Ulrich tamblara y se detuviera.
— ¿Q-qué…?
— Perdona, Ulrich… me dio curiosidad…
— N-no, tranquila… es… es extraña, y algo incómoda, pero… — dijo él, intentando calmarla.
Yumi se dio la vuelta, y se agachó para besarle. Tanteó con su mano, intentando localizar el miembro de Ulrich. Sin embargo, antes de que lo lograra, éste se levantó. Yumi quedó confusa.
— Ulrich, no preten… — empezó al tiempo que se ponía en pie, pensando que él se había ofendido por lo que había ocurrido y que podría haberle quitado las ganas.
Pero nada más lejos de la realidad, pues este volvió a sujetarla y levantarla. Por suerte, en Lyoko resultaba más fácil. Dirigió su miembro a la entrada de Yumi, y lo deslizó en su interior.
Ésta gimió de placer. Se aferró con sus piernas al torso de Ulrich, y lograron comenzar el movimiento de entrada y salida a buen ritmo, al tiempo que volvían a besarse. Los brazos de Ulrich sostenían a Yumi con firmeza, y eran los que se encargaban de subirla y bajarla del eje del alemán. Ésta usaba también sus piernas para ayudar a su cuerpo a ascender y descender, sin fatigarse, pues eso era imposible en aquel mundo virtual.
Pasaron unos minutos cuando ambos llegaron al clímax. Si bien no estaban cansados, no pudieron evitar perder algo de fuerza con el orgasmo. Esas sensaciones se habían respetado. Ulrich sacó su miembro de la entrada de Yumi y ambos se sentaron.
— Pues me ha gustado esta nueva experiencia… — dijo Yumi, contenta con aquello.
— Veré si se me ocurre alguna otra forma de que tengamos más experiencias — respondió él, cuya mente ya empezaba a divagar con las distintas posibilidades que podían tener.
¿Qué os ha parecido? Algo diferente, ¿no?
Voy a intentar publicar otro esta semana próxima, que no voy a estar tan liado (aunque ahora no puedo bajar la guardia con los estudios). Espero vuestros comentarios y recomendaciones, además de más sugerencias sobre posibles parejas para escribir.
Un saludo. Lemon Rules!
