Princesa de la Oscuridad: Lo siento, hicieron la petición y fue lo que se me ocurrió para hacer algo diferente ^^! Gracias

Moon-9215: Me alegra que te gustara. Ya entendí lo de Jeremy. Es que me apeteció hacerle algo más liberal para este fic, si no, no tendría sentido :P

A.L.L.Y: qué bueno verte por aquí, me alegra que te gustaran. Tomo nota del trío accidental. Y lo de hacerlas cortas... depende de cómo me de la inspiración con cada idea. Lo haría con otras series, pero precisamente, Teen Titans no la he visto ^^!

Bueno, aquí el Odd-Sam que lleva un tiempo en la cola de sugerencias. A ver qué os parece.


Visita

— Buenas noches, Ulrich.

— Buenas noches.

Ulrich se volvió en su cama de cara a la pared y procedió a dormir. Odd se quedó bocarriba, pensando. Hacía tiempo que no veía a Samantha. La echaba de menos, era la única chica con la que le apetecía tener una relación como tal. Pero esa chica aparecía y desaparecía de su vida a voluntad. En fin… cerró los ojos y se echó a dormir.

Pero algo le despertó en mitad de la noche. Cierta presión en su miembro le hizo abrir los ojos. Notó una oleada placentera. Miró hacia abajo… ¡había alguien dentro de su cama, bajo las sábanas! Tiró hacia arriba, y tuvo que ahogar un grito.

— ¡Sam! — susurró —. ¿Qué dem…?

La chica se hallaba acurrucada bajo las sábanas, pero lo más llamativo fue que estaba desnuda, tranquilamente con el miembro de Odd en la boca, felándole a un ritmo muy lento. Cuando Odd susurró, ella se le quedó mirando sin detenerse.

— ¡Para! — volvió a susurrar. Miró hacia Ulrich, quien parecía no haberse enterado de nada.

Sam deslizó lentamente sus labios por el miembro de Odd (sin dejar de succionar) desde la base hasta la punta y se detuvo.

— No me ha oído entrar — le susurró mientras se dedicaba a jugar con el miembro de Odd, empleando sus manos —. Tenía ganas de verte… y de que hiciéramos algo…

— Si no es que me importe, pero... podrías haberme avisado y quedábamos en…

— Quería darte una sorpresa.

Sin más explicaciones, Sam abrió la boca y cerró sus labios alrededor del miembro de Odd. Le obligó a tumbarse. Luego, le hizo poner sus piernas encima de ella.

Odd suspiró resignado. No es que aquello le desagradara, pero… salvo la primera vez, todas las ocasiones que se había acostado con Sam, había sido algo similar. Ella aparecía, copulaban, y al terminar, ella se iba. Sería el sueño de muchos, pero la chica le tenía hechizado y no se conformaba.

Sam le impidió continuar pensando cuando empezó a acariciarle con la yema del dedo el perineo. Odd dio un respingo. Al momento, Ulrich roncó. Miró al alemán con miedo, pero este seguía dormido. A Sam parecía importarle poco.

Esa era una de las cosas que a Odd le fascinaban de ella, y es lo extremadamente liberal que ella era. O al menos se comportaba así con él. Pero Odd no quería sólo aquello. Aunque sabía que sería difícil. Sam aceleró el ritmo al que le felaba, y en un par de minutos, le hizo correrse.

— Sam… ¿qué… diablos… haces…? — dijo Odd mientras intentaba recuperarse.

— Quería verte y quería sexo. ¿No te gusta? — le preguntó ella sin tapujos.

— Sam, me encanta, pero… no quiero sólo esto… te quiero y…

Sam no le dejó continuar, se subió encima de él y le besó durante un rato largo. Odd abrió los ojos sorprendido. Sintió más que nunca antes la pasión que ella ponía.

— Odd, quiero que me escuches, sólo lo diré una vez… como dicen en las películas — empezó ella a decir, muy seriamente, sin separar mucho sus labios de los de Odd —. Yo también te quiero. Pero sabes que de momento, ando de un lado a otro de Francia según le de a mi padre. Así que prefiero que nos veamos cuando esté por aquí… lo disfrutemos… y ya cuando deje de ir de un lado a otro, que creo que va a ser pronto… podamos tener una relación de verdad.

Según terminó volvió a besarle. Odd no se esperaba lo que Sam le había dicho. Ahora estaba contento.

— Bueno, ¿te apetece seguir? — empezó a lamerle por el cuello —. Tengo ganas… y seguro que tú también…

Odd asintió. Sam se acomodó encima de él y le besó. Pasó su mano por detrás y empezó a acariciarle el miembro. Siguió un par de minutos, hasta que logró que estuviera erecto de nuevo.

Entonces se movió, y se dio la vuelta. Separó sus nalgas, agarró con cuidado el miembro de Odd, y lo dirigió hacia su trasero. Se deslizó hacia abajo muy lentamente, introduciéndose el miembro del chico. Odd no podía creer lo que hacía Sam. La chica suspiró y al llegar al final, se quedó unos momentos sentada sobre él.

— Sam… — dijo Odd. La sensación era más apretada en el anal que cuando practicaban sexo "común" —, ¿por qué…?

Ella no respondió. Le cogió las manos y las puso sobre sus caderas. De ahí empezó lentamente a subir y a bajar. Le resultaba curioso estar recibiendo placer así, ya que sentía cierto dolor cuando el miembro de Odd la penetraba por detrás.

Odd logró liberar una mano, la dirigió a la entrada de Sam y pasó a masturbarla. Ella tuvo que aguantarse las ganas de gritar que sintió. Sentir a la vez el miembro de Odd y su mano, una en cada entrada, multiplicaba varias veces el placer que recibía. No se había equivocado al elegir aquello.

— Mmmm… Odd… si-sigue… — susurró ella.

Odd sentía que iba a terminar por segunda vez. El cuerpo de Sam indicaba que también, empezaba a tensarse. Él hubiera querido detenerse, y terminar como estaban habituados, pero Sam aceleró el ritmo con el que subía y bajaba por el miembro del rubio, impidiéndoselo.

Entendiendo lo que quería Sam, decidió darse prisa y aumentó la velocidad a la que la masturbaba. No tardó mucho en correrse por segunda vez, dentro de Sam. Sin embergo, no detuvo el ritmo de su mano hasta que el cuerpo de Sam se estremeció por completo.

La chica cayó rendida encima de Odd. Este sacó su miembro de ella.

—Sam… ¿cómo se te…?

— Quería… y punto… — dijo ella —. No me preguntes — le sonrió y le besó —. Me ha gustado. A ver cuando logramos… repetir…

Estaban cansados, no tardaron en dormirse. Sam se aferró a Odd y le pasó la pierna por encima. Odd sonrió.

Pero al día siguiente la chica había desaparecido. Odd suspiró resignado.

— ¿Qué? ¿Lo pasasteis bien anoche Sam y tú?

Ulrich le miraba desde su cama con una sonrisa pícara.

— ¿Pero qué…? ¿Te enteraste? — le dijo sorprendido.

— Desde que se coló en la habitación. Le iba a decir algo, pero al ver… a lo que se iba a dedicar… preferí hacerme el dormido y no estropearos la fiesta.

— Gracias… supongo… — le dijo Odd.

Se estiró en la cama y se puso a pensar. ¿Dónde iría ahora esa chica?


¿Qué tal?

Bueno, he retomado el anterior ritmo de publicaciones, creo. Ahora es cuando tengo tiempo libre y hay que aprovechar.

Quedan aún 7 peticiones para ser atendidas, y una octava de una idea que tengo en mi mente y creo que podrá gustaros... o hacer que huyáis de mi :P Bueno, creo que el siguiente será un yaoi y el siguiente un yuri. Como siempre, los iré publicando durante los siguientes días. Y si tenéis alguna idea más, alguna fantasía, podéis seguir sugiriendo. Lemon rules!