Moon-9215: muchas gracias, me alegra saberlo

Princesa de la Oscuridad: Ya entendí. La Samantha que elija cada uno la que prefiera :P A tu amiga le tendrías que haber dicho: sí, los de un chico muy majo de FanFiction, luego te linkeo :P Y las parejas, bueno, eso es al gusto, yo intento complacer a todos.

A.L.L.Y: ¿Un poco "OC"? No entendí eso ^^! Y vale, esperaré a que me digas tu petición cuando termine.

Aquí el siguiente fic. Uno de los trheesomes que había en la lista:


Quedaron

Odd estaba nervioso. No se creía la suerte que tenía. Hacía poco había tenido sexo con Yumi, sin haberlo planeado... y ahora que le apetecía repetir, la japonesa había aceptado. ¡Increíble! Pero había un inconveniente, y es que Yumi le había dicho que debían hacerlo en su dormitorio de la academia, pues en su casa estaban sus padres.

Así que habían quedado por la tarde. Odd lo había elegido estratégicamente, pues Ulrich tenía entrenamiento de fútbol, y sería más difícil que les interrumpiera. Finalmente, Yumi llamó a la puerta, y el rubio abrió con velocidad.

— Buenas tardes — saludó Yumi —. ¿Qué? ¿Ganas de empezar?

— Eh… sí, claro — admitió él —. Aunque no me esperaba que aceptaras que… bueno, que…

— Que tuviéramos sexo — completó ella —. Y no sé por qué debería negarme. Creo que la otra vez los dos disfrutamos bastante, ¿no?

— Por supuesto, yo quedé encantado…

— Entonces, estupendo.

Yumi se acercó al rubio y empezaron a besarse. Poco a poco, Odd empezó a tomar confianza y animándose. Ya templado, tomó las riendas y empezó a besuquear a Yumi por el cuello y a tocarle los pechos por encima de la camiseta.

La japonesa se dejó hacer, mientras el rubio se apresuraba en despojarla de sus prendas: camiseta, sostén, pantalón y tanga. Tras bajarle este último, Odd quien se había agachado, empezó a ascender por el cuerpo de Yumi, besando y lamiendo por su pierna y su torso hasta llegar a sus pechos.

Odd se quitó entonces su chaqueta y su camiseta, y presionó su cuerpo con el de Yumi mientras se deshacía de sus pantalones y el bóxer.

— Bien… veo que tienes prisa — comentó Yumi, antes de volver a besarle.

— ¡¿PERO QUÉ DEMONIOS…?!

Ambos miraron hacia la puerta. Horrorizados, vieron a Ulrich, que se hallaba ahí plantado. Parecía estar a punto de explotar de rabia.

— ¡U-Ulrich…! ¡¿Pero que…?!

— ¡Yo te mato, hijoputa! — gritó Ulrich, que se abalanzó como una fiera a por Odd. Yumi trató de detenerle, pero incluso siendo más alta, le costó. El alemán estaba sacando fuerzas de rabia.

— ¡Ulrich, quieto, por favor! — suplicó ella, pero Ulrich no parecía estar escuchando —. ¡Vamos a hablar!

— ¡Eso no es lo que tenías intención de hacer con él! ¡Vas a morir, Della Robbia!

Sin embargo, Yumi logró imponerse y tiró a Ulrich contra la cama. Intentó no hacerle daño, pero ahí su prioridad era proteger a Odd, que se había quedado pálido.

— Escucha, por f…

— ¡Sabes lo que siento por ti, él lo sabe y me topo con esto!

— ¡Culpa tuya! — respondió Yumi —. ¡Si tan cierto es lo que dices que sientes, me lo tendrías que haber dicho! ¡Oficialmente, estoy sola, y el otro día eché un polvo con Odd, y hoy, como tenía ganas, iba a repetir sin tener que darle explicaciones a nadie!

Ulrich se quedó en shock por la respuesta de Yumi. Miró hacia abajo, y empezó un debate interno.

— Eh… Yumi, toma… — Odd le alcanzó a la japonesa un MP3 con auriculares — déjame hablar con él. Querría que fuera a solas, pero dado que estás así, tan… descubierta, pues no voy a hacerte salir…

Yumi aceptó. Se puso los auriculares y se sentó en la silla del escritorio, de espaldas a lo que hablaran los chicos.

— Ulrich, tío, lo… lo siento… lo de la otra vez fue totalmente inintencionado… no tengo la misma excusa para esta, pero… como aún no habíais empezado nada como tal, pensé… bueno, necesitaba desahogarme.

— Ya veo… en fin… el entrenamiento se anula, me topo con esto… mejor me voy antes de que me de por tirarme por la ventana…

Hizo ademán de levantarse, pero Odd le retuvo…

— De todas formas… a ti te apetece echar un polvo con Yumi, ¿no? Y yo tengo algo de necesidad también… ¿qué te parece si…? Ya sabes… los tres…

Ulrich tuvo que inspirar y expirar varias veces mientras intentaba asimilar la propuesta de su compañero de cuarto.

— ¿Me estás tomando el pelo, o es que finalmente has recurrido a la cirugía para implantarte el cerebro en el pene?

— Te lo estoy diciendo totalmente en serio. ¿Te apetece, o no?

Ulrich se sorprendió ante semejante propuesta, pero más se sorprendió cuando se dio cuenta de que estaba realmente sopesando la si hacerlo o no. Salió de su trance al notar algo en su espalda. Yumi le estaba quitando la chaqueta.

— ¿Pero q…? ¡Yumi! ¡Estate quieta!

— Venga ya, Ulrich — le dijo Odd —. Si te fueras a negar, no lo estarías pensando. No digas que no… que lo vas a disfrutar. De hecho… — se le acercó al oído mientras Yumi proseguía desnudándole — he pensado que podríamos hacerla pasar un buen rato entre los dos… que se relaje…

Ulrich suspiró. Qué demonios. Yumi le ponía a mil. Y no iba a desperdiciar la oportunidad. Y si tenía que compartirla… bueno, tenía confianza con su compañero de cuarto.

Aún le quedaba por quitarse el bóxer, pero ya tenía el miembro erecto. Su subconsciente le había excitado con la imagen de Yumi desnuda desnudándole, de forma que se liberó el mismo de la prenda. Entonces, tras echar el pestillo de la puerta para evitar más interrupciones, se dirigieron a por la japonesa.

Tumbaron a Yumi en la cama, y con cuidado, la agarraron de las muñecas. De hecho, no les hizo falta, pues ella ya se había agarrado al cabecero. Besó primero a Ulrich y luego a Odd. Entre ambos, empezaron a besarle por el cuerpo. Del cuello bajaron a los pechos.

La sensación de tener ambos pechos siendo lamidos al mismo tiempo provocó una reacción inmediata en ella. Qué bien se sentía. Odd empezó a acariciarla por el vientre para ayudar a la excitación de la chica.

Ulrich por su lado, fue un poco más allá. Empezó a pasar las yemas de sus dedos por la pierna de Yumi, y notó que temblaba. Un gemido "mmmm…" le indicó que lo estaba haciendo bien. Perfecto.

Odd bajó su mano y pasó a masturbarla. El cuerpo de Yumi se retorció levemente. Uno en su pierna, el otro… había sido una bendición que Ulrich no hubiera tenido entrenamiento ese día. El alemán se movió entonces, le apartó la mano a Odd, que entendió lo que pretendía. De manera que continuó entretenido con los pechos de la chica mientras Ulrich lamía el sexo de la japonesa, y luego hundía la lengua dentro todo lo que podía.

Yumi gimió. Sentir dos lenguas a la vez en sitios tan íntimos la estaba volviendo loca de placer. "Ulrich… Odd…" susurró. Pero estarse tan quieta no era lo suyo, de forma que apuró a Odd para que se moviera, y empezó a jugar con su miembro, primero con la mano, y luego con la lengua, sin llegar a metérselo en la boca.

Continuaron así unos minutos, hasta que Odd notó que no iba a tardar mucho en terminar. Se retiró e hizo parar a Ulrich.

— Vamos a cambiar un poco de lugar, ¿te parece?

Ulrich no dudó en obedecer. Odd se humedeció los dedos antes de empezar a hacerle el cunnilingus a Yumi, mientras usaba sus dedos para empezarla a lubricar su trasero. A su vez, ella se encargó del miembro de Ulrich. Con él sí tuvo la concesión de introducirse su miembro en la boca.

"Joder… increíble…" pensó para sus adentros. A Yumi no parecía importarle, proseguía con aquello mientras Odd la terminaba de poner a tono. No tardaron mucho en terminar aquello. Querían pasar ya al acto final.

Odd se tumbó en la cama, y Yumi se subió encima, de espaldas a él. Descendió lentamente, y notó el miembro del rubio penetrándola el trasero. Tras hacerlo, se reclinó hacia atrás. Ulrich se puso enfrente de ambos, y dirigió su miembro al sexo de Yumi. Con cuidado, lo introdujo lentamente.

Yumi hizo amago de gritar. Instintivamente, Ulrich se lanzó hacia delante y le besó para ahogar el grito y no llamar la atención. "Mmmm… qué bien…" pensó Yumi, que sintió deliciosos los labios del alemán. Odd por su parte, empezó a besarla el cuello y los hombros.

Habiéndose acomodado, ambos jóvenes empezaron a entrar y salir con cuidado de Yumi, a diferentes ritmos. Ella cerró las piernas alrededor de Ulrich. Los jadeos no se hicieron esperar, los tres estaban ya muy excitados.

Yumi estaba en el séptimo cielo. Sentía a ambos chicos dentro de ella, multiplicando el placer varias veces. Ulrich aún no se creía que estuviera teniendo sexo con la japonesa. Odd, por su parte, estaba muy satisfecho con la idea que había improvisado.

Pasaron unos minutos más. Yumi fue la primera en terminar, aferrándose con fuerza a Ulrich en ese momento. El alemán y el rubio tardaron apenas un minuto más en correrse, liberando su semilla dentro de Yumi. Ulrich se apartó en cuanto fue liberado por las piernas de Yumi, y entonces ella se levantó.

Estuvieron un rato recuperando el aliento. Fue Yumi la primera en hablar.

— Chicos… habéis estado… fenomenal…

— Bueno, Ulrich podría haber dado más talla, pocos movimientos le he visto… — comentó Odd con sorna.

— Tú cállate, que aún no te he perdonado del todo — dijo el alemán.

— En fin… si algún día queréis repetir… juntos o por separado… — dijo Yumi — yo no tengo ningún problema.

— Prepárate para recibir llamadas de Ulrich todas las tardes… — afirmó Odd.

Ulrich se resignó a sonreír, aunque no se pudo negar que Odd tenía parte de razón, y ya empezó a pensar cuando podría quedar a solas con ella.


Pues eso ha sido todo. Espero que os haya gustado.

Seguiré publicando durante lo que queda de mes, y si llegan más pedidos los iré atendiendo. Espero que no estéis pasando tanto calor como por aquí, que el verano pega fuerte. Os espero por mi blog, nuevamente, link en mi perfil. Lemon rules!