Cada mes era más y más tortuoso. La mente de Sasuke se tornaba cada día un poco más inestable y eso se debía a sus noches en alerta y sus constantes pesadillas.

¿Cuánto tiempo más tendré que soportar esta locura?

Mientras estaba en su habitación, podía sentir la tétrica presencia de Orochimaru cerca de él. Escuchaba su respiración y sentía cómo intentaba arrancar sus ojos al estar con la guardia baja. Esa pesadilla lo perseguía desde que se instaló en ese horripilante lugar.

Denigrante situación para alguien que debería estar en una aldea como Konoha, rodeado de la familia que solía compararme con él y me presionaban para que así fuera...A lo mejor...A lo mejor sí fue una buena idea que te deshicieras de ellos, Itachi.

Sus pensamientos vagaban en la posibilidad de ser él mismo, sin la presión social de alcanzar a su hermano en su rango ninja.

¿Ambu? ¿El más astuto y fuerte del clan? Esas cualidades no eran para Sasuke.

Mientras se encontraba recostado en esa roca de cemento, sin una cobija ni una mullida almohada que combatiera sus dolores, Sasuke llegó a la conclusión de que era mejor que continuara allí.

Después de todo, ser un renegado trae beneficios. La gente no espera nada bueno de ti, te persigue e intenta matarte. Alzan sus armas en tu contra y no dudan en exterminar todo lo que fuiste.Sin embargo, nadie tuvo el valor de eliminarlo a él. Le temían y eso me exaspera.¿Cuál es la razón por la cual se acobardan?

Con sus manos bajo la nuca, simplemente cerró sus ojos y barajó la posibilidad de ser el único verdugo con la capacidad y valentía de acabar ese odioso ciclo de su clan.

Olvidar el dolor que su propio hermano había causado en su corazón...

Sus entrenamientos se basaban en la manipulación de la forma y naturaleza de su chakra, dándole los ajustes necesarios para poder utilizarlo en varios oponentes al mismo tiempo.

Necesitaba su cuerpo al máximo y ejecutar el jutsu de manera precisa.

Una vez más, Orochimaru probó su determinación, otorgándole sus fallidos experimentos humanos para que su pupilo entrenara.

Repugnante vida para unos mediocres seres que confiaron en esta calaña. Perdón por esto, pero es mejor que mueran a que continúen viviendo así...

De esa manera, cerró sus ojos para concentrarse por completo. Su oído se mantuvo sereno, al punto de escuchar los lentos latidos de su corazón. Sentía cómo su chakra fluía por todo su cuerpo y era cuestión de liberarlo de una manera explosiva, sin un error.

Un centenar de hombres y mujeres lo rodearon. Algunos más demacrados que otros, pero con una miserable vida en común.

Respiró profundo y esperó el momento preciso para ejecutar su jutsu.

El poder volvía a ser visible y Sasuke notó el orgullo de su maestro en su arrogante rostro.

Fíjate bien, asquerosa serpiente. Esto es apenas el inicio...

Impactó contra el suelo para canalizar su nueva técnica, obteniendo un impresionante resultado. De un solo movimiento, todos a su alrededor sucumbieron ante los espasmos musculares. Muchos de ellos no lo soportaron y fallecieron, mas el resto quedaron con graves secuelas debido a que recibieron un importante choque eléctrico en su sistema nervioso.

Agotado, Sasuke secó su frente y sonrió al notar que la marca maldita no había tenido ningún tipo de protagonismo.

Escuchó aplausos y pasos fuertes que se acercaban hacia él. El Uchiha volteó y miró con desdén.

—¡Bravo! Eso estuvo maravilloso... —se detuvo frente a él y notó que su ropa estaba completamente rasgada. Orochimaru suspiró y acarició su cabello.

Sasuke se alejó de él y le dio la espalda.

—Gracias—respondió en forma escueta. Luego, sintió una mano en su hombro y al sannin detrás de él.

—Acompáñame. Es momento de que seas oficialmente mi pupilo—su maestro caminó en dirección a la salida. Antes de salir, volteó en su dirección para verificar que el Uchiha lo siguiera. Al no ser así, resopló—. Tu ropa está dañada. No es nada agradable que un jovencito tan atractivo vista de ese modo cuando convive conmigo. Vamos, solamente quiero que te veas mejor de lo que eres.

Orochimaru salió y Sasuke decidió seguirlo para comprobar sus intenciones.

Pretende ser amable, pero sus acciones se condicen de ello. Estoy a punto de volverme loco...

Caminaron apenas unos metros y allí los esperaba Kabuto.

El joven prodigio en ninjutsu médico se encontraba realizando experimentos con un muchacho de apariencia extraña. Sasuke observó que este parecía estar completamente mojado y su semblante era deprimente.

—Ven aquí... —el sannin lo llamó hasta una de los muebles que se encontraba en el lugar. Abrió un cajón y sacó una bolsa negra.

Por la forma que tenía, podía asegurar que lo que contenía estaba perfectamente doblado o, incluso, planchado.

En sus difusos recuerdos, su madre siempre dejaba su ropa lista y perfectamente planchada sobre su cama luego de bañarse al regresar de sus entrenamientos.El perfume que estaba impregnado en ella era lo que más disfrutaba, ya que su corazón sentía el cariño que solían negarle.Nunca comprendió a su padre ni tampoco entendía el desinterés de su hermano, pero Mikoto era la única persona que lograba darle calidez a su corazón.

—Es de tu talla, así que te quedará bien. De no ser así, avísale a Kabuto para que busque algo acorde a ti—el sannin se acercó hasta el joven que estaba recostado en la camilla, repleto de cables que estaban conectados a un medidor.

Sasuke supuso que allí observaban el ritmo cardíaco del muchacho.

—¿Estás seguro de ver qué pasará con él, Sasuke? —espetó Orochimaru con sarcasmo.

El aludido no respondió y se limitó a observar. No obstante, esa decisión acabó siendo la peor en ese momento.

Kabuto llevaba en sus manos dos pinzas que estaban conectadas por un cable hacia un transformador. Colocó ambos en los lóbulos de las orejas del joven y luego se dirigió hasta una palanca. La bajó y la descarga eléctrica superaba lo que los aparatos presentes podían resistir. La luz titilaba, el chirrido era estridente y espantoso.

Más lo eran los gritos desgarradores del muchacho que experimentaba tal horror y Sasuke no podía controlar tal escena.

Kabuto cortó la descarga y le quitó las pinzas al joven. Emanaba un vapor extraño y denso.

—Finalmente, Suigetsu, estás en proceso a la fase final de tus experimentos... —expresó el ninja médico.

Sasuke salió corriendo de aquella habitación y cayó al suelo cuando tropezó. Las náuseas le traían sus peores recuerdos de su infancia y presenciar tal aberración, era lo más horrible después de encontrar a su familia muerta.

¿Cuál es el verdadero cometido en este lugar? Estoy a punto de romperme en pedazos...

Sujetó su rostro y se levantó lentamente. Tomó el paquete que Orochimaru le había dado y lo abrió. Allí encontró dos prendas extrañas. De hecho, era similar al que sannin y sus secuaces utilizaban.

¿Esto significa que a partir de ahora seré uno de ellos? ¿Por qué razón está tan obsesionado conmigo?

—Él te quiere alejar de mí, de todos nosotros. Es siniestro y sus intenciones nunca fueron buenas...

Los recuerdos de las palabras de Sakura resultaban aún más dolorosas. Ella se lo había advertido en un principio y Naruto afianzó tal teoría.

Sasuke observó sus ajetreadas manos y dejó caer su cabeza contra el suelo.

Definitivamente, este es un intenso camino que acabará quebrando mi cordura en pos de alcanzar un inimaginable poder.¿Es posible que esa asquerosa serpiente haya experimentado lo mismo o su mente fue aún más retorcida y por eso no le importa jugar con las vidas humanas?Sé que acabaré con esta porquería y nadie más volverá a sufrir esta desagradable, miserable y espantosa vida.