A.L.L.Y: Ah, pues sí, me sonaba que OC era eso, pero como realmente no con OC, sino personalidades distintas, no entendí ese comentario, no te preocupes. Y más me sorprendí yo al escribirlo :P

Moon-9215: gracias. y no es que sea gusto por los tríos, es lo que me pedís :P

Princesa de ls Oscuridad: me alegra saber que te gusta como escribo. Y lo de las parejas, es como todo. Yo he leído unas cosas que veo las peticiones de lo más normal , jeje

Bueno, aquí otro threesome que me habéis, esta vez chica/chica/chico. A ver qué os parece.


Llamada

— Sí, puedes ir viniendo. Hasta ahora.

Aelita colgó. Perfecto. Había logrado lo que quería. Ahora sólo quedaba ir a la habitación de Jeremy. Y allí se dirigió con paso decidido.

Llamó a la puerta, y como siempre, no hubo respuesta, así que entró de todas formas. Cómo no, Jeremy estaba delante de su ordenador, tecleando a tal velocidad que las huellas dactilares de sus dedos debieron haberse borrado hacía tiempo. Cerró la puerta, aunque sin echar el cerrojo, se acercó a él por la espalda y le abrazó.

— Buenas tardes, trabajador — le dijo. El rubio miró hacia arriba, sonrió al ver a Aelita, y la besó.

— ¿Qué tal? Habíamos quedado un poco más tarde, ¿no? Cuando terminara el trabajo de...

— Sí, pero había pensado una cosa... como el otro día te portaste tan bien conmigo... cuando llamaste a Odd para que hiciera un trío con nosotros...

— Bueno, fue algo que se me ocurrió y ya está...

— Pues a mí se me ha ocurrido devolverte el favor — dijo mientras empezaba a acariciarle por el torso por encima del suéter. Su tono de voz se había vuelto bastante insinuante.

— ¿D-devolverme e-el favor? — dijo él. Se empezaba a poner nervioso cada vez que Aelita hablaba de esa forma. Sabía que lo que le esperaba entonces era una tarde de sexo. Y no es que le molestara, es que aún no lograba dominar los nervios del principio cuando iba a acostarse con Aelita. Y el hecho de que a ella se le hubiera ocurrido cómo devolverle el favor...

Podía esperarse cualquier cosa. Pero... ¿qué más daba? Esa una sorpresa, no iba a desaprovecharla. Supuso que antes o después, alguien llamaría a la puerta del dormitorio, o simplemente entraría.

Y efectivamente, no se equivocaba. Mientras esperaba empezó a besarse con Aelita encima de la cama, y al cabo de cinco minutos, Yumi fue la que entró por la puerta. Jeremy se quedó anonadado mientras la recién llegada echaba el pestillo.

— Pero... ¿esto va en serio...? — dijo.

— Pues claro que va en serio, tontito — dijo Aelita —. Hablé con ella y le pareció bien, de forma que...

Jeremy no podía creerse la suerte que tenía. Aelita Y Yumi... dos diosas para sus ojos... y que ahora podría disfrutar no sólo con la vista. Yumi se limitó a sonreir.

— Bueno — empezó Aelita, mientras se empezaba a quitar su camiseta — podemos ir empezando...

Yumi asintió.

— De acuerdo — respondió la japonesa —, tengo curiosidad por ver de qué es capaz nuestro "cerebrito" — añadió con una sonrisa de picardía. Empezó a desnudarse.

Jeremy hizo lo propio. Aelita se situó al lado de Yumi, para permitirle ver a ambas mientras se quitaban la ropa. Joder... estaban muy buenas. Antes de que pudiera quitarse el pantalón, su miembro ya estaba totalmente erecto ante la escena que contemplaba.

Sin embargo, de quitarle el bóxer ya se encargaron ellas, tirando muy despacio hacia abajo hasta liberar la presión que este tenía con la prenda. Yumi no pudo evitar sorprenderse con lo que vio.

— Aelita... tendrías que haberme dicho esto antes — comentó. Jeremy tuvo que mirar hacia otro lado —. Podríamos haber jugado hace tiempo.

La pelirrosa sonrió. Entre ambas tumbaron a Jeremy, y comenzaron a besarle por el cuello. Al rubio comenzó a nublársele la vista. Qué bien se sentía aquello. Demasiado bien...

Jeremy en ese momento hizo a Yumi tumbarse en la cama. Ésta se sorprendió, pero antes de poder reaccionar, Jeremy la estaba besando mientras jugueteaba con sus pechos. Aelita no se molestó por esto, le gustaba que Jeremy aprovechara el "regalito" que le había hecho.

De modo que se acercó a él por la espalda, y comenzó a besarle por la nuca mientras deslizaba sus manos a su miembro y empezaba a masturbarle muy lentamente. Notó un escalofrío en la espalda del rubio. Sonrió. Eso le gustaba de él.

Aún así, Jeremy no cesó lo que estaba haciendo Yumi se sorprendió de lo bien que besaba. Poco a poco, el chico fue echándose hacia atrás, hasta sentarse sobre sus piernas en el suelo, dejándolas separadas para permitir que Aelita continuara el trabajo manual. Deslizó su lengua al mismo tiempo que se movía, lamiendo el cuerpo a la japonesa hasta llegar a su sexo.

No se hizo demorar para introducirle la lengua.

— ¡Aaaaaaaaaah! — gimió ella de placer. Sintió una pizca de envidia hacia Aelita. Si Jeremy era así en la cama... no le extrañaba que su amiga sonriera continuamente. Jeremy empezó a acariciarla el cuerpo, tocando en los puntos más sensibles que tenía ella, y en apenas unos minutos, el cuerpo de Yumi se sacudió con un orgasmo.

Quedó jadeando donde estaba un rato mientras retomaba fuerzas. Jeremy sin embargo iba sin control, parecía inagotable. Según terminó con Yumi, se abalanzó a por Aelita.

— Tranquila, que para tí también tengo — le dijo en tono sensual al oído.

Aelita no podía esperar a que ocurriera. Jeremy la hizo sentarse en la cama, y empezó a lamerle los pechos. Su mano derecha jugó con el sexo de la pelirrosa, sin llegar a introducirlo.

Yumi no tardó en volver a aquello. Jeremy había empezado ya a introducir su lengua en el sexo de la pelirrosa. Yumi decidió emplearse un poco. Se tumbó en el suelo, se aproximó al miembro de Jeremy, y empezó a lamerlo. El cuerpo de Jeremy volvió a temblar, no se lo había esperado. Yumi se introdujo despacio el miembro del rubio en la boca, y prodeció a felarle a buen ritmo.

Aelita estaba muy excitada. Esa situación, que incluía a Yumi de por medio, la calentaba mucho. Y la forma en que Jeremy la... era una sensación increíble. Tardó apenas un par de minutos en alcanzar el clímax. Se movió para besarle, pues Yumi aún no había terminado con él. Continuaron así, hasta que Jeremy también se corrió.

El rubio y la pelirrosa reposaron entonces. Yumi ya se había recuperado, pero no le importó esperar.

— Bueno... esto ha estado... muy bien... — comentó Jeremy.

— Desde luego. Aelita sabe elegir muy bien — respondió Yumi. El rubio se sonrojó.

— Ya te lo dije. Bueno, ¿os parece si continuamos? — terció Aelita.

Los otros dos asintieron.

— De acuerdo — Yumi se puso en pie —, creo que lo justo es que ahora empieces por Aelita... al fin y al cabo es tu novia... — dijo no muy segura.

Aelita afirmó con la cabeza. De hecho, había esperado que fuera así. Quería concederle una cosa a Jeremy y si Yumi sugería aquello, podría cumplirlo. Así pues, hizo ademán de tumbarse en la cama, pero Yumi se adelantó y se puso tras ella. Empezó a masajearle los pechos. Jeremy, excitado ante aquello, se adelantó. Se puso enfrente de Aelita. La japonesa en ese momento le ayudó, separando los labios inferiores de Aelita con sus manos.

La pelirrosa le instó a seguir. Jeremy deslizó su miembro dentro de ella.

— Mmmmmmm — suspiró la chica. La sensación de ser penetrada por el rubio, al tiempo que Yumi se dedicaba a acariciarle el cuerpo y a besarla por el cuello la estaba volviendo loca.

El tono de voz de Aelita resultaba excitante. Jeremy empezó a acelerar el ritmo. Yumi lo vio, y con sumo cuidado, sujetó las piernas de Aelita y se las separó algo más, permitiendo al rubio mayor penetración.

Jeremy empezó a lamerle los pechos a Aelita, deslizando la lengua despacio. Aelita echó la cabeza hacia atrás. Qué placer. En ese momento, Yumi presionó sus labios contra los de Aelita, quien cedió, dándose un increíble beso. Sus lenguas jugaron. Aelita sentía que iba a volver a llegar al orgasmo en breve.

Cerró sus piernas alrededor de la cintura de Jeremy, instándole a continuar. Éste sabía que no iba a tardar mucho en terminar también. Apresuró el ritmo, y fue cuestión de minutos que ambos alcanzaran el clímax al mismo tiempo. Yumi separó sus labios de los de Aelita, aunque ambas hicieron ventosa.

La japonesa se apartó para permitir a Aelita tumbarse a recuperarse. Jeremy se sentó tambien mientras se preparaba para el final.

— Besas muy bien — le susurró Aelita a Yumi, mientras se tumbaba a su lado, y Jeremy se ponía frente a la japonesa. Ésta sonrió.

— Tú tambien. Tienes unos labios deliciosos.

Jeremy se echó hacia adelante. Los tres juntaron sus labios en el mismo punto. Las tres lenguas se arremolinaron unas contra otras. Empezaron a besarse, Jeremy a Aelita, Aelita a Yumi, Yumi a Jeremy... se alternaron un rato.

Finalmente, Jeremy separó las piernas de Yumi. Admiró el sexo de la japonesa, antes de deslizar su miembro dentro de ella. Yumi gimió. Su cuerpo se retorció un poco. Aelita le empezó a acariciar el pelo, mientras se animaba un poco. Lamió uno de los pechos de la japonesa.

Delicioso. Desde luego, Jeremy sabía lo que se hacía. Y Aelita se notaba un poco inexperta, pero se le veía que lo hacía con empeño. Eso era el verdadero placer. Aelita la hizo aferrarse con las piernas a Jeremy.

A Yumi su cuerpo la estaba avisando de que iba a terminar en breve. La pelirrosa también se dió cuenta, al sentir que el cuerpo de su amiga se contraía ligeramente y volvía a relajarse, en cuestión de segundos.

Jeremy aceleró. Notaba cierta molestia, señal de que iba a culminar nuevamente, pero debía hacer que antes terminase ella. Supo que lo logró cuando Yumi dejó escapar un largo gemido.

Pensó entonces en salir, sin embargo, Aelita se movió veloz a su espalda, instándole a continuar.

— Vamos... córrete dentro de ella... lo habíamos hablado.

Jeremy no se creía lo que escuchaba. Sin embargo, al oír a Yumi decir "por favor", asintió, y un minuto después, se corrió. Una sensación de calor recorrió el cuerpo de la japonesa.

Jeremy se tumbó en la cama. La experiencia había sido tan maravillosa como agotadora. Las chicas se tumbaron encima de él, e instintivamente, las rodeó con sus brazos.

— Increíble... realmente increíble... — dijo.

— Desde luego... — afirmó Yumi —. Así da gusto pasar las tardes... nunca mejor dicho — bromeó.

— Pues un día de estos, si queréis, podemos repetir — sugirió Aelita. Los otros dos la miraron sorprendida, pero ella se limitó a sonreír mientras asentía con la cabeza.


¿Qué tal? Supongo que alguno lo habrá sospechado, es una secuela del fic #10, Llamado, en que aparecía Odd en lugar de Yumi.

Con esto, ya solo quedan 4 sugerencias, una de ellas va a serme realmente dificil de escribir, cuando la publique ya os enteraréis de por qué. En fin, nos leemos en los reviews, en mi blog y en mi Twitter, que hay links en mi perfil. Lemon rules!