A.L.L.Y: Pues elegí a Sissi al azar, en la web de Sortea2 xD Como no me decidía... Yo seguiré escribiendo fics mientras me dure la imaginación. ¿Y qué es eso de "un fic que no lograrás escribir"? ¡Inténtalo al menos! ¡Todos empezamos en algun momento!

Moon-9215: Pues sí, tengo ideas como esa para otros fics. Espero poder aplicarlas en el siguiente.


Virginidad

—¡Aaaagh! ¿Cómo puedo decírselo?

Jeremy llevaba una hora dando vueltas en su dormitorio. ¿Cómo podría decirle eso a Aelita? "Aelita, quiero perder mi virginidad contigo". Llevaba saliendo con ella seis meses. Habían pasado mucho tiempo juntos, se habían besado… pero no habían avanzado más. Y Jeremy tenía ganas. Tenía muchas ganas. Y no sabía cómo podía decírselo. Ella le parecía tan… pura. Y no encontraba palabras para suavizar su deseo.

Y entonces tuvo una idea genial: Ulrich. Le pediría consejo. Sabía que ya había tenido relaciones sexuales con Yumi. Y para ello, lo tendrían que haber hablado antes, ¿no? ¡Pues ya sabía a quién consultar!

—Lo siento —dijo Ulrich— pero no puedo ayudarte.

—¡No fastidies! —protestó Jeremy—. Pero, entonces… ¿cómo es que Yumi y tú…?

—Pues le estaba dando un masaje, ella estaba sin la camiseta, y parece que mis manos por su espalda la estaban gustando, nos calentamos… —Ulrich cerró los ojos— …y no tengo por qué estar contándote esto.

Jeremy suspiró. No sabía qué hacer.

—Pero… ¡díselo directamente! A ver, Aelita y tú lleváis seis meses juntos, ¿no? No creo que se tome a mal. Si me permites la confianza, creo que ella también tiene ganas, pero está esperando a que des tú el primer paso.

Un momento de lucidez cruzó la mente de Jeremy. Ulrich tenía razón. Aelita también podría tener ganas. Y si hablaba sin andarse por las ramas… pero claro, la pelirrosa nublaba su mente. Podría equivocarse con el "hola, Aelita, ¿Qué tal?".

Ulrich le dio unas palmaditas en el hombro, y le animó a ir a hablar con ella. Jeremy supuso que estaba en su dormitorio, así que se dirigió hacia allá. Llamó a la puerta del dormitorio de su novia, pero no recibió respuesta. "Habrá salido", pensó. Y ahora se daba cuenta que se había olvidado el móvil en su dormitorio. Pues tendría que ir a por él y llamarla.

Y cuando iba a llegar, vio que Aelita caminaba en dirección a él.

—¡Jeremy! ¡Te estaba llamando al móvil y no respondías, por eso vine! ¡Me habías preocupado! —le reprochó.

—Tranquila —respondió Jeremy. Se dieron un beso—. Fui un momento a hablar con Ulrich y luego quería verte. Y sin querer, me dejé el móvil.

—¿Y qué querías? —le preguntó risueña. Esos ojos alegres… Jeremy tardó un momento en recobrarse.

—Hablar contigo. ¿Entras en mi dormitorio?

—¡Pues claro!

Entraron en el dormitorio de Jeremy. Él se sentó en la cama, y le indicó que hiciera lo mismo. Aelita se sentó a su lado y apoyó su cabeza en el hombro de él. Maldición, estaba bloqueado.

—¿Qué me querías decir? —preguntó la chica, moviendo la cabeza para mirarle.

Jeremy inspiró. Mirando al frente, empezó:

—Bueno, Aelita… llevamos juntos seis meses…

—Los mejores que he tenido —le interrumpió ella. Él se sonrojó.

—Me alegro. Y bueno, quería decirte…

La devolvió la mirada finalmente.

—… que quiero que hagamos el amor.

Aelita se quedó inmóvil, mirándole con los ojos muy abiertos.

—Después de seis meses, creo que podríamos… no sé, probarlo… y sé que con quien quiero perder mi virginidad es contigo…

Había sacado fuerzas de donde no las tenía para decir aquella frase infernal. Y Aelita no reaccionaba. Mierda, mierda, mierda, tendría que haberse callado. ¿Para qué decirle nada? Ya se estaba arrepintiendo cuando Aelita se abrazó a él.

—Tú también… —empezó la pelirrosa.

—¿Eh?

—Tú también… eres la persona con la que yo quiero perder la virginidad —dijo, sonrojándose.

A Jeremy se le subieron los colores. ¡También quería! Notó que un peso enorme desaparecía de su cuerpo. Estaba contento. Muy contento.

—Y… ¿ya has pensado… cuando podríamos hacerlo?

Jeremy se echó hacia adelante despacio. Sus labios se encontraron en un beso. Él la fue echando hacia atrás, y se puso encima de ella.

—Ahora…

Aelita abrió los ojos. No se esperaba que fuera en aquel momento. Pero quería. Claro que quería. Asintió a la propuesta de su novio. Iban a hacerlo ahí y en ese momento.

Jeremy empezó a acariciar a Aelita por encima de la ropa. Sin prisas, sin empezar directamente por sus pechos. Le acarició por el vientre, y luego, tiró poco a poco de la camiseta de la chica hacia arriba. Ella puso sus manos sobre las de él y le dirigió para ello.

Ahora que ella no llevaba la camiseta y sólo tenía el sostén por encima, Jeremy no pudo apartar la vista. Maravilloso… simplemente maravilloso. Aelita se sonrojó un poco. Con cuidado, Jeremy le sacó los pechos del sostén. La chica tuvo que desviar la mirada un momento, a causa de la vergüenza. Luego, se abrió el cierre de la prenda y se la quitó.

—No es justo, Jeremy —él la miró sin entender—. Yo también… quiero verte…

Se sonrieron. Ella le ayudó a desprenderse de su jersey. Le sostuvo las gafas mientras pasaba la cabeza por la prenda, y al quitársela, se las volvió a poner. Ahora podían contemplarse tranquilamente. Se gustaban mucho. Jeremy volvió a acariciarle como antes.

—Jeremy… tengo más cuerpo además de mi tripa… —le dijo ella.

Él tragó saliva, y poco a poco, deslizó sus manos hasta los pechos de la pelirrosa. Los cubrió con sus manos, y empezó un leve masajeo. Aelita cerró los ojos. Jeremy tocándola… se sentía muy bien. Quizá porque era él… Sí, tenía que ser por eso.

Ella estiró los brazos, y empezó a acariciarle el torso. Aunque no era muy buen deportista, se mantenía bien. Jeremy estaba complacido. Quería continuar. Sin prisas, pero sin pausa.

—¿Estás bien? —le preguntó Jeremy.

—Sí… sigue, y no te detengas…

Jeremy volvió a besarla antes de retroceder un poco. Posó sus manos en las piernas de la chica, y empezó a masajearlas. La falda no le resultaba un impedimento. Sin embargo, ella le instó para que se la quitase.

Aelita en bragas. Podría morir con aquella imagen en la retina y moriría feliz. Tiró con cuidado hacia abajo de la última prenda que llevaba puesta su novia. Aelita tuvo que contenerse, instintivamente, había estado a punto de cubrirse. En lugar de ello, separó sus piernas. Jeremy bajó la cabeza, y se aproximó al sexo de la chica. Aquel tono rosado… excitante. Simplemente excitante. Y bello.

Ahora debía despojarse él. Aelita le pidió que se acercara, y le desabrochó el pantalón. Fue tirando hacia abajo hasta quitárselo por completo. Sus ojos le recorrieron entonces desde los pies hasta llegar a la entrepierna. Parecía que él ya estaba animado. Había un buen bulto debajo del bóxer. Y quería contemplar directamente lo que tenía oculto.

Le retiró el bóxer suavemente, liberando la erección del rubio.

—Uau… Jeremy… —se quedó boquiabierta. El aludido miró para otro lado, con una sonrisilla—. Impresionante…

El chico sonrió halagado. Se tumbó al lado de ella, y volvieron a besarse, mientras dejaban que sus manos recorrieran el cuerpo del otro. Qué bien se sentía eso. La mano de Aelita tanteó cerca del miembro de Jeremy. Cerró la mano alrededor, y empezó una lenta masturbación.

Notó como el cuerpo del rubio se estremecía ante aquello. La mano de Aelita ahí hacía que su cuerpo se calentase por momentos. Debería corresponder, de forma que hizo lo propio. Movió su mano al sexo de su compañera, y empezó a acariciarle por encima.

—Jeremy… prefiero… que dentro de mí… pongas… y sabes.

Miró a la chica sorprendido. Ella asintió, y separó un poco más las piernas. Quería sentirle dentro en ese momento. Él se incorporó y se situó frente a ella. Estaba a punto de introducir su miembro en ella. Se miraron a los ojos, y Jeremy la besó. Mientras se besaban, Jeremy se deslizó lentamente dentro de ella.

El cuerpo de Aelita se contrajo, y se abrazó a Jeremy. Cerró las piernas alrededor suyo.

—¡Aelita! ¿Te duele? —le urgió a Jeremy, preocupado.

—T-tranquilo… sólo dame un momento…

Jeremy asintió, y se abrazó a ella. Cuando ella le indicó, empezó a entrar y salir de ella. El ritmo era muy lento, y se empezaron a acoplar al ritmo del otro. Aelita se sentía muy bien. Jeremy se movía despacio pero firme. Se aferró un poco más a él.

Jeremy estaba en el cielo. No podía creer lo que estaba haciendo con Aelita. Se sentía muy bien. Sentía cierta "presión" sobre su miembro, lo que aumentaba la excitación.

El ritmo crecía a un ritmo constante. Jeremy empezaba a notar cercano el orgasmo.

—Jeremy… —Aelita le susurró al oído—. Te quiero… y quiero que termines… dentro de mí…

Las palabras de Aelita provocaron que la excitación de Jeremy se multiplicara. Ella empezó a mover sus piernas de arriba abajo, quería que fuera más rápido. El chico obedeció, y se preguntó lo que le quedaría a ella para terminar.

Y no tardó en notarlo. Poco antes de terminar, Aelita dio un profundo suspiro cerca del oído de Jeremy, indicándole que había tenido un orgasmo. Su voz sonó tan sensual que Jeremy no pudo contenerse más y liberó sus fluidos dentro de la pelirrosa.

Salió de Aelita, y se tumbó al lado de ella. Debían recuperar el aliento. Aelita se acercó a él, y le dio un mordisco en el cuello. No le dolió, pero aún así protestó.

—¿A qué viene eso? —le preguntó.

—Por haber esperado seis meses a pedirme esto… —refunfuñó ella.

Se abrazaron. Quizá habían esperado mucho tiempo… pero la espera había merecido la pena. Habían puesto fin a su virginidad con la persona que querían. Eso les bastaba.


Y este ha sido, a priori, el último capítulo que escribiré de Code:Lemon. Esta semana que empieza confío en empezar a publicar el siguiente, Code:Lemon Evolution, sí, por hacer referencia a la quinta temporada de la serie. Sin embargo, no voy a cerrar este fic definitivamente. Alguna idea de los que he puesto aquí podrían generar una secuela, y no quiero cerrar esa posibilidad.

Responderé vuestras reviews, no obstante, en CLE. La verdad, va a ser una forma bastante diferente para escribir lemons a como lo vengo haciendo hasta ahora. Aún así, aún podéis pedir parejas que aparecerán en ese fic. Y cuando publique el primer episodio, veréis por qué. Un saludo, y ya sabéis que LEMON RULES!