Bueno, aquí otro fic, continuación del episodio 26, Noche, de este mismo fic. Me habían pedido esto tanto en CL como en CLE, y de momento, os lo ofrezco aquí, a ver qué os parece.

Moon-9215: Eres la única persona que sigue atenta a este fic, ¿eh? ;) Me alegro, la verdad. Y espero que te guste como he solventado ese peligro.

Guest: tomo nota de la petición.


Irrupción

—Yumi...

—Aelita...

Las chicas se dejaban los labios mientras se besaban. Estaban tendidas sobre la cama de Aelita, con la japonesa encima de la otra. Sus manos recorrían sus costados, se recreaban en el deseo, en el placer, en la libertad. Cómo les gustaba aquello. Sin miedo a las represalias, con tranquilidad...

—Yumi... —murmuró Aelita—, ¿no habíamos quedado con...?

—Sí... —respondió Yumi, apenas separando sus labios de los de su compañera—, ahora vamos.

Aunque no estaba muy dispuesta a ello. Aelita era tan... "pura". Se sentía mal por mancillarla, pero no lo podía evitar, la chica le gustaba mucho. Y estaba libre del cargo de conciencia, ese asunto ya se había arreglado.

—¡Pero bueno! —protestó una voz, y Yumi la reconoció en seguida.

Ulrich y Jeremy habían entrado sin llamar, y las habían pillado en plena faena. Negaron con la cabeza. Jeremy sacó el teléfono y se lo mostró a las chicas: se les hacía tarde para ir al cine.

—Cualquiera que os vea así... —comentó Jeremy.

—Lo sentimos, es que... bueno... ya sabéis... —dijo Yumi—. No puedo evitarlo...

—Si no echáis el cerrojo, deberíais tener más cuidado —dijo Ulrich—. ¿Y para mi no hay beso? Que me pongo celoso —bromeó.

—No seas bobo —le dijo Yumi—. Sabes que lo que hay entre Aelita y yo es sólo físico. Como lo tuyo con Jeremy —añadió—. Te quiero a tí y punto.

—En cualquier caso, creo que ya no vamos a llegar al cine... —dijo Jeremy mirando el reloj nuevamente, y suspirando.

—Entonces... quizá prefiráis ver otra cosa... —dijo Aelita, y volvió a besarse con Yumi.

Jeremy se apresuró a cerrar la puerta y ambos chicos contemplaron aquel espectáculo. Excitante, muy excitante. Cómo se movían entre sí... esos cuerpos... maldita sea, ¿qué era lo que intentaban? Las chicas se detuvieron un momento, y empezaron a quitarse la ropa.

—Venga, de acuerdo... —rió Yumi—. No os hacemos sufrir más... ¿no os apetece uniros?

A Ulrich y a Jeremy les faltó tiempo para quitarse la ropa y lanzarse a por las chicas. Sin embargo, se sorprendieron. Aelita atrajo a Ulrich hacia ella, y Yumi a Jeremy. Les besaron. Las manos empezaron a moverse a los cuerpos de los demás, despacio, con cuidado. Nunca habían hecho una locura así... lo máximo que habían hecho, al enterarse de lo que había pasado unas semanas antes, era autorizarse a que "desahogaran" si el cuerpo se lo pedía, pero no de aquella forma...

Las chicas les instaron a que se besaran. Tímidamente al principio, pues no dejaba de darles un poco de corte, Ulrich y Jeremy se besaron. Poco a poco tomaron confianza, y como si olvidaran que las chicas estaban delante, se tornaron en más pasionales. Aelita se pegó a la espalda de Ulrich, y Yumi a la de Jeremy. Ambas empezaron a acariciarles los cuerpos, pretendiendo encenderles más. Le apetecía tener una sesión de "yaoi" en directo.

Ulrich cambió de posición. Se estiró desde los pies de la cama. Jeremy entendió y se colocó a cuatro patas encima de él. Cada uno tenía delante de su cara la erección del otro. Ulrich pilló la de su compañero con los labios y le empezó a felar. Jeremy tuvo que evitar flaquear con ese placer espontáneo, y, agarró el miembro del alemán y se lo llevó a la boca.

Las chicas se habían quedado heladas al contemplar aquello. Aelita alargó su mano al sexo de Yumi, y la empezó a masturbar. Ella hizo lo mismo con su amiga. Se calentaban mutuamente, pero no pudieron resistir mucho tiempo. Les gustaba verlo, pero necesitaban practicarlo. Yumi fue la primera en situarse bajo su compañera para practicarla el sexo oral, permitiéndola que contemplara el espectáculo, y tras unos minutos, cambiaron de posición.

Se movieron a por los chicos, les hicieron separarse, y se besaron. Yumi, Aelita, y Jeremy se situaron a la altura del miembro de Ulrich, y se alternaron para lamerlo y felarlo rápidamente, hasta que entre los tres lograron que se corriera. A continuación le llegó el turno a Aelita, quien se extasió de placer al sentir tres diferentes lenguas atacando y devorando su sexo con avidez, alcanzando un poderoso orgasmo. El siguiente servicio fue para Jeremy, que sentía los labios de sus compañeros "picoteando" su erección hasta que estalló en el climax. Yumi fue la última en recibir el placer, pero no pudo quejarse. Aunque sus compañeros estaban exhaustos, no la dejaron insatisfecha y la lograron llevar al cielo.

Dedicaron unos segundos a recuperarse. Gran bendición el sexo en grupo, pensaban para sus adentros. Pero aún no estaban satisfechos, ninguno había terminado del todo. Las chicas miraron a Ulrich y a Jeremy, ambos tumbados bocarriba, con el miembro a medio erguir sobre su pecho... No querían perder más el tiempo. Yumi envolvió con sus pechos el miembro de Ulrich y lo masturbó, mientras le lamía la punta con la lengua. Aelita hizo lo mismo con Jeremy.

Luego, les dejaron un poco de libertad. Volvieron a juntarse entre ellas. Juntaron sus sexos, y los frotaron entre sí. Se tumbaron bocarriba, para recibir a Jeremy y Ulrich. El primero se situó encima de Yumi, y utilizó sus pechos para estimular su miembro nuevamente, era increíble cómo se sentía. A su espalda, Ulrich deslizaba su miembro dentro y fuera de la boca de Aelita, mientras la chica seguía frotando su intimidad con la de Yumi.

Volvieron a cambiarse de posición. Ulrich se situó a cuatro patas delante de Jeremy. El chico temía. Las veces anteriores, había sido Ulrich quien le había penetrado... Aelita se puso tras él y le acarició para que se tranquilizara. "Recuerda que ya lo has hecho conmigo..." le susurró al oído. Yumi se puso frente a Ulrich, deslizó las manos por su espalda, y le separó las nalgas. Jeremy llevó un par de dedos a los labios de Aelita, quien se los lamió despacio. El chico dilató la entrada de Ulrich, mientras la pelirrosa se ocupaba de mantener su erección masturbándole, hasta que finalmente deslizó mu miembro dentro de Ulrich.

Este ahogó un grito en los labios de Yumi, quien le besó y abrazó hasta que se relajó. Jeremy deslizaba su miembro dentro y fuera de él muy despacio. Ulrich pidió a Yumi que retrocediera un poco, y cuando lo hizo, atrajo su sexo hacia él para lamerlo. Aelita se movió para verlo, y optó por ayudar a Ulrich, pillando su miembro con una mano y masturbándole lentamente.

Luego le tocó el turno a Jeremy de tumbarse bocarriba. Aelita le agarró de las piernas, y tiró de ellas hacia atrás, quedando su entrada ofrecida a Ulrich. Éste le dilató con bastante más experiencia que la que él había demostrado, jugando incluso con sus dedos dentro del culo de Jeremy, quien se retorció en una mezcla de dolor y placer, antes de deslizar su miembro dentro de él.

Aelita acarició la cabeza del chico mientras Yumi pasaba una pierna por encima de él y se introducía su miembro en su sexo. Las acometidas iban al mismo tiempo que las de Ulrich. La pelirrosa se situó encima de la cabeza de Jeremy, quien la devoró su entrada despacio, mientras las chicas volvían a besarse. Aquello era placer.

Finalmente, Ulrich deslizó su miembro fuera de Jeremy. Yumi fue a por su novio, dejando libre el miembro de Jeremy. Aelita se apresuró en introducírselo y empezaron a moverse al compás. Yumi y Ulrich hacían lo mismo. La chica gemía de placer. No hacía sino suplicar a Ulrich que fuera más rápido. No tardaron más de cinco minutos en llegar al orgasmo.

—Bueno, lo de hoy ha sido lo mejor que he hecho nunca... —dijo Ulrich.

—Sin duda... —respondió Aelita—. Aunque quizá deberíamos plantearnos si...

—¡No hay nada que plantearse! —protestó Yumi—. ¡Los cuatro tenemos una pareja! ¡Y a parte, dos personas muy queridas que nos dan placer! ¿En serio queréis renunciar a eso?

—No... —Jeremy fue el más valiente, y lo admitió el primero—. Yo no quiero que esto termine... sois increíbles, chicas... y no me quejo de cómo se porta Ulrich...

Los demás tuvieron que admitirlo. Romper ahora aquella magia sería demasiado doloroso. Los cuatro estaban de acuerdo, ¿qué problema había?

—Por cierto... es temprano —comentó Ulrich—. ¿Queréis que volvamos a...?

Antes de terminar la pregunta, Aelita ya pasaba una pierna por encima de él...


¿Os ha gustado? Espero que sí. Y en unas horas... . ¡Lemon rules!