Aquí otro one-shot. Y no será el último. En vista de que hay tantas peticiones, y que además tengo que atender la segunda parte de CLE, creo que voy a hacer una cosa. La semana que viene publicaré otro one-shot. Y cuando entre septiembre, tengo intención de publicar un one-shot los miércoles y un capítulo de CLE los domingos. Quizá alguna semana no haya one-shot el miércoles, porque la trama me llama más a la hora de escribir, pero siempre relaja tener historias paralelas. Y ahora, os respondo, y os dejo con el capítulo, y todo eso.

peputo: Eso sí lo trabajo y aquí lo tienes ;)

pepito: Anotado para próxima ocasión.

Alejito480: ¿Raro? Peor lo pasé yo escribiéndolo xD Pero me alegro que te gustara, y ya leí y dejé review en tu fic ;)

carlosjim04: A mi ni me gusta ni me disgusta el incesto. Lo de Yumi, veo más probable que la ponga con Jim. Eso de los "fluidos corporales" no es mi estilo ^^!

Marilyn 38: ¿En qué quedamos? ¿En que Milly es joven o en que haga un trío? xD Nah, tranquila, no era la primera vez que manejaba el personaje ;) Me anoto la idea :)

Moon-9215: Siempre tiene que haber una parte bonita :)

A.L.L.Y: Pues te deseo mucha suerte en tus clases, y espero que leyendo mis fics lo lleves con más alegría ;)


Compañeros

—¡Eh, tú, maricón! ¡A ver dónde vas a mirar cuando estemos en los vestuarios!

—¡Es evidente, se quiere poner hasta las cejas!

Herb y Nicholas se reían de Jeremy. Le habían perseguido hasta los cobertizos. Sissi había llegado más tarde, simplemente para ver el espectáculo.

Jeremy no entendía cómo no había roto a llorar aún. Se había descubierto en la academia Kadic que era homosexual, y desde entonces el trato con sus compañeros había sido muy diferente. Algunos lo habían pasado por alto. Otros se alejaban de él al verle pasar. Y un tercer grupo se dedicaba a acosarle y burlarse de él.

—Iros a la mierda... —gruñó Jeremy.

—Uy, qué mal. No me gusta que me hablan así... —dijo Nicholas, quitándose la chaqueta. Herb se arremangó. Jeremy lo vio venir: iban a pegale.

—Yo de ti me volvía a poner la chaqueta —dijo una voz—. Igual pillas frío.

El chico no se lo creyó. Aparecieron Ulrich Stern y William Dunbar. Uno era compañero de clase. El otro le superaba por un año. Y ambos eran los sex symbols de la academia. Tenían a las chicas que querían.

—No está bien eso de meterse con alguien por su condición sexual —sentenció William, interponiéndose entre Nicholas y Jeremy.

—Más vale que os vayáis —secundó Ulrich, haciendo de escudo entre Herb y Jeremy.

—No te metas donde no te llaman, Dun...

Nicholas no alcanzó a terminar la frase. William le asestó un puñetazo en la boca del estómago que le hizo doblarse. Herb parecía que iba a atacar a Ulrich, pero este se desenvolvió sin problemas haciéndole una llave. Sissi pareció escandalizarse.

—¡Parad ya! ¡Se lo contaré a mi padre!

—A lo mejor hay que decirle a lo que se dedican tus amigos —respondió Ulrich, enseñándole los dientes. Se le notaba enfadado.

—¿Y te va a creer a ti antes que a mi? —replicó ella.

—Quizá no —reconoció William, y avanzó hacia ella—. Pero tenemos imágenes de lo que te gusta ir a chupar con tus "amigos". Y no hablo de piruletas.

—... Es un farol.

—¿Vas a arriesgarte?

Sissi intentó mantener la calma y llevar el juego a su terreno.

—De acuerdo, no diré nada, y a cambio Ulrich tendrá una cita conmigo.

—Antes me opero de fimosis sin anestesia —respondió el alemán—. Más os vale dejarle en paz —añadió señalando a Jeremy.

Nicholas se reincorporó sujetándose el estómago. Ulrich liberó a Herb de la llave, y este se alejó con el brazo dolorido. Sissi frunció el ceño y se alejó de allí, seguida por sus compinches.

—Gra-gracias... —dijo Jeremy. No podía expresar el agradecimiento que sentía.

—De nada —respondió Ulrich—. Vamos a clase antes de que Jim nos ponga a correr toda la hora.

Se despidieron de William y fueron al gimnasio. Jeremy estuvo muy callado toda la hora. Ulrich le dijo que subiera a verle después de las clases. Cuando llegó el momento, fue para allá.

—Hola, Jeremy —dijo Ulrich—. Si puedo llamarte por el nombre.

—Claro, sí... después de lo de antes... —se le trababa la lengua al hablar. No se le habían pasado los nervios.

—Quizá deberías desahogarte antes de que hablemos —opinó William.

Fue prácticamente decirlo y hacerlo. Jeremy se entregó a una silenciosa llantina, situado entre los dos chicos, que resultaron ser un consuelo excelente. Todo lo que había pasado, y ahora tenía dos personas que le iban a ayudar.

—Gracias... gracias de verdad —dijo cuando se hubo repuesto—. Si no llegáis a intervenir...

—No lo pienses —dijo Ulrich—. Nos enteramos por casualidad de lo que te iban a hacer.

—Aún así, no era problema vuestro...

—Lo era a medias —dijo William—. Verás... Ulrich y yo también somos gays.

Jeremy tardó unos minutos en asimilar esa información espontánea. ¿William y Ulrich? ¿Los dos Casanovas de Kadic? Imposible, y sin embargo...

—No lo parece, ¿verdad? —dijo Ulrich—. Lo preferimos así. No por vergüenza, sino porque no podemos estar todos los días pegándonos con los homófobos.

—Bueno, pues... ya somos tres... —comentó Jeremy, pues no se le ocurría otra cosa que decir—. ¿Y vosotros sois...?

—No —William adivinó la pregunta—. No somos novios. Y tampoco somos sólo tres —añadió con una sonrisa—, pero ya te iremos presentando a otros chicos. Quién sabe, quizá alguno te guste.

Jeremy le devolvió la sonrisa. No se lo podía creer. Esa mañana se pensaba que estaba sólo, y de pronto... Pero algo interrumpió su línea de pensamientos. Ulrich le acariciaba el pelo de la nuca, y William le había puesto una mano sobre la pierna.

—... ¿Debería asustarme? —preguntó, nervioso.

—En absoluto —respondió Ulrich con calma—. Simplemente... queríamos proponerte un juego entre los tres.

—¿Qué clase de juego?

—Creo que no hace falta que te respondamos —dijo William.

Jeremy se puso en pie y les miró. Se alarmó. ¿Acaso... estaban buscando una "putita" a quien someter? Pero Ulrich hizo un gesto hacia la puerta.

—Si quieres te puedes ir. No vamos a forzarte —dijo, como si le leyera la mente.

—Lo siento, estoy muy tenso con esta situación... —dijo Jeremy—. Además, seguro que no os interesa alguien como yo...

—¿Por qué no? Eres guapo —comentó William.

—Tienes atractivo. Nos das curiosidad.

—¡Y también soy... virgen! —la última palabra la dijo en un susurro.

—Mmmmm... —dijo Ulrich—. Si pretendes que eso me quite las ganas... te equivocas.

—Lo mismo digo —afirmó William—. Yo fui quien tuvo el honor de desvirgar a Ulrich. Y ahora es incluso más activo que yo.

—¿Me queréis pasivo?

—Queremos que aceptes. Y lo mismo nos da la posición en la que quieras jugar. Lo respetaremos —dijo Ulrich—. Simplemente lo decimos porque quizá, en tu primera vez, sea más fácil para ti ser pasivo.

Jeremy lo sopesó. Valoró a ambos. Sí, lo reconocía, ambos estaban muy buenos. Y a Ulrich... bueno, Nicholas y Herb habían tenido razón, alguna vez se había fijado en él. ¿De verdad iba a poder...?

—Acepto... quiero hacerlo con vosotros, sí.

Antes de que se diera cuenta, fue besado por Ulrich. Le besaba con firmeza, pero al mismo tiempo era delicado. Sintió que William se colocaba tras él. Él y Ulrich presionaron sus cuerpos contra el suyo, despacio, y Jeremy se encendió al momento. Excitante.

Fueron a la cama. Jeremy terminó tumbado bocarriba, y William y Ulrich se alternaron para besarle. Y a Jeremy le gustaba. Se sentía cómodo. Se sentía deseado. Se vio despojado de su jerséi por los chicos y estos empezaron a besar su cuello y masajear su torso. Llegó a pensar que podía correrse sólo con eso, pero no fue así.

Ulrich se quitó la camiseta. Jeremy admiró, deseó y envidió el cuerpo del chico. Mientras que él simplemente estaba delgado, Ulrich tenía los músculos bien formados. William se despojó también de la sudadera. No tenía los músculos tan formados como Ulrich. Ninguno de los dos hizo comentarios mientras seguían acariciando el torso de Jeremy.

—Es hora de ver lo que escondes al mundo... —dijo Ulrich, y le desabrochó la bragueta.

Tiró de su pantalón hacia abajo, y William se ocupó de quitarle el bóxer. Jeremy ya tenía el miembro erecto, y su sorpresa fue que los dos chicos soltaron un silbido de admiración.

—¿Me tomáis el pelo?

Por toda respuesta, los dos se apresuraron en desnudarse también. A Jeremy le impuso un poco la imagen de ambos chicos desnudos frente a él, y más sabiendo lo que terminaría ocurriendo, pero antes, colocaron sus erecciones juntas. Pues no se habían equivocado: su miembro era ligeramente más grande que el de sus amigos.

Ulrich volvió a besar a Jeremy, pero sin quedar encima de él. William bajó por el cuerpo de Jeremy, y sin pensárselo mucho, se introdujo su erección en la boca. El chico gruñó por el placer. No soportaba estarse quieto durante más tiempo. Debía moverse, de forma que estiró una mano y alcanzó el miembro de Ulrich. Empezó a masturbarle, y este se lo agradeció atacando sus pezones.

Continuó descendiendo por su cuerpo, y se cambió por William. Ambos empezaron a alternarse para lamer el miembro de Jeremy. Este contempló la escena. Se excitó más, y no pudo controlar el repentino orgasmo que tuvo.

—Muy bien —dijo Ulrich. Parecía satisfecho—. ¿Qué tal?

—F-fenomenal... —respondió Jeremy.

—Y ahora... ¿estás dispuesto a probar algo más? —preguntó William.

Lo estaba.

William tiró hacia abajo de él, con cuidado, y le instó a darse la vuelta. Jeremy se colocó a cuatro patas. Sabía lo que iba a ocurrir, y más cuando notó los dedos de William en su culo, dilatándole. Delante de él estaba Ulrich. Jeremy supuso lo que quería. Empezó a lamer su erección. Ulrich sonrió y le colocó una mano en la nuca. Despacio pero con firmeza guiaba el ritmo de la felación.

A Jeremy no le importaba. Es más, le había pillado el gusto al sexo pasivo. De pronto se detuvo. Tan entretenido estaba que no se había dado cuenta de que William había parado hasta que le introdujo su erección. Dolía, eso dolía mucho. Ulrich le sacó el pene de la boca.

—¿Estás bien? ¿Necesitas parar?

Jeremy negó con la cabeza. No quería pasar por un débil, y pese al dolor... No sabía cómo, pero le gustaba. Ulrich volvió a penetrarle la boca, y empezó a mover sus caderas. Jeremy disfrutó de la situación. William haciéndole suyo y Ulrich también. Pasaron unos largos minutos así, y William se corrió finalmente. Ulrich avisó a Jeremy de que también tenía que terminar, y al ver que Jeremy no le ponía impedimentos, culminó en su boca.

Se movieron de posición. William se tumbó bocarriba, y Jeremy gateó encima de él. Nunca lo había hecho, pero conocía lo que era un 69. Empezó a devorar el miembro de William, esta vez manejándose él, como William hacía son su erección.

Con delicadeza, Ulrich le separó ligeramente las piernas. Necesitaba situarse bien. Le dio un beso en la nalga derecha a Jeremy, y luego se las separó para penetrarle. Se sujetó a sus caderas y empezó a acometerle, con cuidado, pero con dureza. Jeremy estaba situado entre el mundo del dolor y del placer. Penetrado mientras le daban placer a la vez y él se lo daba a William.

El ritmo aumentaba proporcionalmente al tiempo que pasaba. Ulrich tenía miedo de hacer daño a Jeremy, pero no podía controlarse, y este "parecía ocupado" para decirle que parase. William fue el primero en correrse, mientras que Jeremy terminó a la vez que Ulrich. Se tumbaron los tres sobre la cama para descansar.

—¿Te puedo confesar una cosa, Jeremy? —preguntó Ulrich. El aludido asintió—. Llevaba meses deseando esto.

—¿Un trío?

—Sí... y sexo contigo.

Rodó hasta quedar encima de Jeremy y le besó. William se acercó a ellos.

—Me voy a poner celoso —rió.

Ulrich también le besó para compensar, y Jeremy también se animó.

—¿Podremos... repetir? —preguntó Jeremy.

—Siempre que te apetezca —afirmó William.

—Y a partir de ahora vas a venir con nosotros a tonificarte, para que puedas defenderte tu sólo —aseguró Ulrich—. Y espero... cambiar las tornas contigo la próxima vez.


¿Qué tal ha estado? Espero que os haya gustado. Dudé mucho si debía narrarlo así, pero no deja de ser cierto que el colectivo homosexual aún tiene problemas para que mucha gente retrógrada les considere lo que son: gente normal, así que pensé en partir de esa idea y romper una lanza en favor de los gays. Espero que ninguno se lo tome a mal... Hasta el próximo capítulo, y lemmon rules!