He aquí otro one-shot. Y desde la semana que viene, vuelta a empezar, que empieza septiembre. Dos capítulos semanales. El miércoles próximo, capítulo de CL. Y el domingo, capítulo de estreno de la segunda parte de CLE. Jo, esto parece un anuncio de televisión o algo xD En ese primer capítulo no habrá lemmon, compensaré con el one-shot, una vez más para que veáis por dónde van a ir los tiros en ese nuevo fanfic. A ver qué os parece la idea, y ya podéis ir encargando alguna pareja ;)

Mariyln 38: Ya, pero en mis fics todos son multisexuales xD Y lamento lo de tu tía. Me anoto tu idea para un one-shot ;)

pepito: Sí, lo de Jim no eres el primero que me lo pide xD Me alegro que sigas también CLE y espero que comentes en la nueva temporada del mismo ;)

Moon-9215: Orgía yaoi, ¿no? :P Dime qué participantes quieres, ya que también tengo mis OC.

A.L.L.Y: Me alegra saber que te ayudo a quitarte el estrés ;) Por eso escribo yo, porque me desestresa :P Me alegra que te gustara.


Guardaespaldas

Sissi estaba en su dormitorio intentando leer una revista. No obstante, Herb y Nicolas se lo ponían difícil. Le habían llevado el "informe de la tarde sobre Ulrich, William y Jeremy", pero ella había perdido interés en ese tema. Ulrich le daba ya igual, y que Jeremy fuera gay le traía sin cuidado. No obstante sus amigos se la tenían jurada a Ulrich y William por el ataque que habían sufrido.

—¿Queréis dejarlo ya? —preguntó molesta—. O echadle valor e id a buscarles.

Ninguno de los dos salió del dormitorio. Sissi sonrió, y a continuación se levantó. Cerró la puerta de su dormitorio. Ambos chicos sabían lo que eso significaba, pero...

—Sissi... hoy no es sábado por la noche —le recordó Herb.

—Lo se...

—Pero has cerrado la puerta, y eso sólo lo haces cuando... —empezó Nicolas.

—Cuando hacemos un trío. Exacto.

—¿Por qué?

—Porque estoy estresada, necesito sexo y lleváis todo el rato quejándoos de esos tres, así que —dijo ella— mejor que hagamos algo más entretenido.

Ella se quitó la camiseta, dispuesta a tener un maratón de sexo con sus guardaespaldas, como le gustaba llamarles. Pero se sorprendió al ver que se habían quedado quietos.

—¿No me habéis entendido? —les preguntó.

—Sí. Pero... no nos vamos a acostar contigo —dijo Nicolas.

—¡¿Cómo?! —se indignó Sissi—. ¿Cómo que no?

—Estamos hartos —respondió Herb—. Desde la fiesta de fin de año hemos estado teniendo sexo contigo. Pero siempre ha sido cuando a ti te apetecía. Y como a ti te apetecía. Nos sentimos como objetos.

Sissi estuvo a punto de gritarles y echarles de allí arrojándoles objetos. ¿Cómo se atrevían? Pero... pensándolo bien... sí. Tenía razón el chico. Les había usado para desahogarse ella. No ellos. Apenas dejaba que la tocaran mucho, sólo lo necesario para que se lo hicieran, bien duro. Se abrazó a ellos.

—Lo siento... chicos, no me daba cuenta. Pensaba... bueno, pensaba que bastante os dejaba acostándoos conmigo... y me doy cuenta de que el favor me lo hacéis vosotros... Vamos a hacerlo. Pero bien. Sin prohibiros nada... Podéis tocar donde queráis.

A Herb y Nicolas les faltó tiempo para empezar a desnudarse. Pero antes de que se quitaran el bóxer, Sissi empezó a cumplir su promesa. Se arrodilló frente a ellos y les bajó los calzoncillos. Agarró sus miembros y empezó a estimularlos con la mano. Les masturbó. Poco a poco ambos chicos estaban perfectamente "a punto". Pero Sissi aún no iba a empezar. Les miró con un brillo en los ojos que ambos chicos se pusieron colorados.

La chica se llevó la erección de Herb a la boca sin dejar de masturbar a Nicolas, y Herb gruñó. Le había pillado de sorpresa, Sissi sólo había hecho eso en la fiesta previa a fin de año que habían hecho, los tres bebidos... Pero no. Esta vez ella estaba sobria, y lo hacía por gusto, recreándose jugando con la punta de su miembro empleando la lengua, y lamiendo su pene como si de un helado se tratara.

No tardó en reemplazarlo por el miembro de Nicolas, que se notaba que le apetecía que hiciera lo mismo con él. Notó en su lengua el sabor del líquido preseminal del chico. Estaba encendido, y se notaba.

Se le ocurrió una idea aún mejor para no desatender a ninguno. Les hizo situarse uno frente al otro, con las cabezas de sus miembros tocándose entre sí. Esto pareció repelerlos, hasta el momento en que ella se introdujo sus miembros a la vez en la boca. Con su lengua hizo círculos sobre la cabeza de sus respectivas flautas de carne, y de dio cuenta de que los cuerpos de sus amigos se tensaban. Unos momentos después, ambos se corrieron.

Sissi re retiró lentamente, había recibido los fluidos de ambos... y le daba igual. No era un sabor que encontrara desagradable. Ambos se debían recuperar un momento. Se sentaron en la cama, mientras Sissi terminaba de desnudarse. Se sentó entre ambos chicos, y miró su tocador. Se excitó con la imagen de los tres desnudos sobre su cama.

—Sissi... —dijo Herb.

—Dime.

—Quiero... tocarte las tetas.

Ella accedió. Le dejó vía libre, y Herb manoseó como quiso los pechos de la chica. Le encantaban. Firmes, turgentes. Le pellizcó levemente un pezón, y ella chilló. No estaba mal.

Nicolas, de pronto, movió el cuerpo de Sissi. Esta terminó tumbada sobre las piernas de sus amigos. Herb lo tenía fácil para seguir masajeando sus pechos con gusto. Mientras, Nicolas había empezado a masturbarle. Ella lo disfrutó, y se arrepintió en seguida de no haberles dado más libertad las ocasiones anteriores. Esta vez superaba todas las anteriores.

Antes de culminar, les pidió parar. Se volvió a sentar, y abrió el cajón de su mesilla. Levantó el doble fondo y sacó un par de condones. Los chicos estiraron la mano, pero ella les indicó que esperaran. Se situó de nuevo entre ellos y los masturbó. Una vez habían recuperado la erección, Sissi abrió uno de los envoltorios, y le colocó el preservativo cubriendo el pene de Nicolas. A continuación hizo lo mismo con Herb.

Normalmente ambos se turnaba para hacérselo, pero aquella vez sería distinta. Ella sabía la predilección que tenía Nicolas por su culo, de forma que esa vez se lo permitiría. Herb se tumbó sobre la cama, y Sissi empezó a apretar el pene del chico con sus pechos. Este se excitó más de lo que ya estaba. Qué locura. Mientras tanto, Nicolas se había puesto detrás de Sissi, y lubricaba su trasero.

Cuando estaban a punto, ella gateó hacia adelante y se introdujo la erección de Herb en su sexo. Dejó escapar un gemido cuando le sintió dentro de ella. Separó sus nalgas y de pronto sintió la virilidad de Nicolas abriéndose paso en su culo. Jadeó, y se dejó caer sobre Herb. Este vio su momento para plantarle un beso en los labios, y para su sorpresa, Sissi le correspondió.

Los dos chicos empezaron a moverse, sabían cómo hacerlo en sincronía. Sissi dejaba escapar suspiros con cada acometida. Aquello era lo mejor que había probado. Sentía los dos penes clavándose dentro de ella. Cada embestida era un recorrido de placer por todo su cuerpo.

Estaba cachonda, y Herb alcanzaba su punto G con cada penetración. Iba a terminar. Se preguntó cómo estarían los otros dos, pero su mente empezaba a desvanecerse. Estalló de placer, y tuvo que acallarse poniendo la boca en el hombro de Herb. Sin embargo no fue un orgasmo normal. Los chicos aún no habían terminado, y siguieron penetrándola, lo que estiró esa ola final de placer hasta que ambos se corrieron.

—Bueno —dijo Sissi cuando estaban los tres en la cama reposando—. A partir de ahora, habrá cambios. Podéis pedirme sexo cuando os apetezca. Sin restricciones. Estoy a vuestra disposición entera.

—¿De verdad? —preguntó Herb.

—Por supuesto. No sois solamente mis guardaespaldas, ¿verdad? —sonrió ella.


Ya era hora de que esos dos se llevaran un "premio" por aguantar a Sissi, la de la serie original, ¿no? xD Lo dicho entonces. Miércoles, CL. y domingos, CLE2. Admito peticiones para ambos fics (aunque especificad en cual de los dos fics lo queréis ;)). Lemmon rules!