Pues aquí traigo nuevo capítulo. Me lo pedisteis hace algún tiempo, y aquí os lo sirvo. Un poco extraño, me parece a mi (y eso que lo he escrito yo), pero bueno... los he escrito más raros, creo yo. Pero antes de eso, como siempre (en este fic), os respondo.
carlosjim04: De hecho pensé en hacer un AU con ellas dos xD Pero llevar tres fics a la vez era demasiado, además, tengo una vida aparte de FanFiction y no era compatible xD Quizá en verano... Y me halagas con lo de "mejor escritor de lemmon", los habrá mejores xD En cuanto a tu historia, no. Lemmon con un personaje de 10 años no lo veo muy apropiado, la verdad :/
Moon-9215: Pensé en hacerlo así... no me acuerdo cómo, la verdad xD Y continuaciones de Cluv... no tenía intención, a priori. Pero si me dais ideas podré hacerlo.
Alejito480: Me alegra que te gustara ^^
Usuario865: Gracias :) Espero que este también.
Suegra
Ulrich iba de visita a casa de los Ishiyama. Le apetecía ver a Yumi. Y si estaba sóla, quizá... sintió un escalofrío en la entrepierna sólo de pensarlo. Pero para su decepción no sólo no estaba Yumi, pero sí su madre, la señora Ishiyama. Y en lugar de irse, le hizo entrar. Se quedaron los dos en el salón, en un tenso silencio.
—¿Y... cuanto va a tardar Yumi en volver? —preguntó Ulrich, intentando romper el hielo.
—Me imagino que poco. Ha ido con su padre e Hiroki al médico un momento.
—¿Le ocurre algo?
—Que no le ha bajado la regla.
Ulrich se puso blanco de pronto. ¿Que a Yumi no... ¿ ¿Qué podría estar? Joder... pero para su sorpresa, vio que la señora Ishiyama sonreía.
—Como me temía. Era la mejor forma de pillaros. Le pregunté a Yumi si había tenido relaciones sexuales contigo y me dijo que no. Pero tú acabas de demostrarme que sí. Al médico han ido porque Hiroki se ha tropezado esta mañana.
El alemán se había puesto colorado. Así que esa era la idea de la señora Ishiyama, saber de la vida privada de su hija. Y lo había reconocido de la forma más tonta posible, y que además podía haberle costado un infarto.
—No te preocupes, que ya me lo imaginaba —dijo ella, en vista de que Ulrich seguía sin hablar—. ¿Y os va bien?
—Señora Ishiyama... —murmuró Ulrich con la boca seca—. Comprenderá que me resulta un poco incómoda hablar de esto con usted, y si Yumi no se lo ha contado...
—Es por su bien —respondió ella—. Debo saberlo. ¿Cómo la tratas?
—Pues... bien, por supuesto, no me atrevería a hacerla daño...
—Ya lo se, se la ve contenta desde que está contigo —la madre de Yumi parecía cansarse. La conversación no llegaba al punto al que a ella le interesaba—. Me refiero en la cama.
Si Ulrich hubiera estado bebiendo algún líquido, lo hubiera escupido en ese momento. Joder con la señora Ishiyama. Qué directa era. Y lo peor... ¿cómo se responde eso a una suegra?
—Pu-pu-pues no sé... lento, tranquilo... —balbuceó el chico—. Lo siento, pero es queno soy capaz de darle más detalles...
—Mmmmm... no sé si eso me gusta para mi hija... ¿no eres capaz de darle sexo duro?
—Nunca me ha pedido...
—Bueno, pero ¿sabes hacerlo acaso?
Ulrich miró para otro lado. Sólo podía hacer eso. Ni le caía un rayo encima, ni la tierra se lo tragaba. La señora Ishiyama se pudo delante de él. Pero no estaba igual que antes. Se había quitado el pantalón. El alemán sintió que toda la sangre de su cuerpo se dividía. La mitad subía a su cabeza... y la otra mitad, bajaba a su "otra cabeza".
—¡Señora Ishiyama! ¡¿Qué hace?!
—Soy una madre que se preocupa por su hija... y querría que la tuvieras bien cubierta... así que te voy a dar una pequeña lección para que la sorprendas la próxima vez.
—¡Si me acuesto con usted serán cuernos!
—Ni tú ni yo somos tan idiotas como para contárselo —dijo la señora Ishiyama tranquilamente, mientras se quitaba el suéter. Y prefirió no contarle lo que Yumi hacía con los profesores para garantizar el aprobado. Eso que lo hablaran entre ellos en un momento de debilidad.
Ulrich no daba crédito a sus ojos. Nunca se había fijado (la ropa que llevaba normalmente aquella mujer se lo impedía), pero estaba muy buena. Yumi había heredado su cuerpo, de eso no había duda. Y menudo cuerpo. Sus pezones quedaban perfectamente marcados bajo el sujetador, así cómo sus labios inferiores bajo las bragas.
La señora Ishiyama se terminó de desnudar para su deleite, e indicó a Ulrich que hiciera lo mismo. Avergonzado, pero sin saber por qué la hacía caso, obedeció. Ni siquiera fue capaz de hacerlo despacio. Se despojó de toda la ropa y miró a la señora Ishiyama, de frente, y con su miembro en erección. Ella sonrió.
—No está nada mal... —dijo ella, arrodillándose frente a él. Se relamió los labios y antes de que él pudiera hacer nada, se llevó su erección a la boca. Luego le tomó una mano y le obligó a que la instara a hacerlo con más ahínco.
El chico no se creía lo que estaba pasando. Su suegra... su propia suegra se la estaba... No sabía si era más bizarra la situación en sí, o que le estuviera gustando. Nunca la había visto más que como la madre de Yumi... pero no... entre ese cuerpo y lo que le hacía... Sintió que iba a eyacular, y sin saber cómo, lo hizo sin avisar, intentando impedir que la señora Ishiyama no se apartara. Y no lo hizo.
—Muy bien, pequeño —dijo ella—. Ahora que has aprendido a recibir sexo oral... vas a aprender a darlo también. Salvo que te quieras quedar en este punto.
Ulrich negó repetidas veces con las cabeza. ¿Terminar en ese punto? Eso era una locura después de haber empezado. La señora Ishiyama sonrió y se sentó en el sofá.
—Veamos cómo te desenvuelves...
Siguiendo sus instrucciones, Ulrich se sentó arrodillado frente a ella. Le separó las piernas con delicadeza. "Esto es de los preliminares, debes ir lentamente", le había dicho ella. Le guió para que empezara a besarle el interior de la pierna, poco a poco, desde la altura del tobillo, hasta llegar a su intimidad. Ulrich se fijó con atención, antes de empezar a lamer aquella zona. La señora Ishiyama gimió, y como le había enseñado a hacer, le sujetó la cabeza, y poco a poco, le instó a mover la lengua con mayor velocidad.
Nunca lo diría en voz alta, pero estaba pasándolo genial. El pequeño aprendía rápido, y sintió un poco de envidia hacia su hija. Ulrich estaba con los ojos cerrados, concentrado en darle placer. Y lo lograba.
Cuando logró llegar al orgasmo, le pidió que no se detuviera. Le fue indicando cómo, desde ahí, subiera por su cuerpo, besando puntos estratégicos sensibles, incluyendo sus pechos (que Ulrich lamió encantado de la vida) hasta llegar al cuello. Mientras el chico se preparaba, ella extendió un brazo, y sacó bajo el reposabrazos del sofá un preservativo. El alemán se lo colocó.
—Aquí es donde debes empezar a dar caña... —dijo ella—. Tira de mis piernas hacia arriba, con firmeza... y métemela.
En otras circunstancias, Ulrich se hubiera alarmado por las palabras tan directas de su suegra. En esa circunstancia, obedeció. Tiró con fuerza de las piernas de la mujer hacia arriba, y enseguida su sexo quedó a la altura de su erección. Sonrió sin darse cuenta, y deslizó su miembro en lo más íntimo de la señora Ishiyama.
Esta gimió y apoyó los brazos en el respaldo del sofá mientras Ulrich se desenvolvía de maravilla. Lo hacía con cuidado, pero de una forma más dura que como lo hacía con Yumi. Cuando miró a su suegra, ella le devolvió una mirada que decía "dame más". Y Ulrich se lo dio. Aceleró un poco más el ritmo. Iba sin miedo, principalmente por el preservativo. Tiró un poco más de las piernas de la señora Ishiyama, y ella las apoyó en su cuerpo, permitiéndole una penetración libre.
Lo hacía de tal forma que ella misma iba a tener un orgasmo de nuevo. Y a juzgar por la cara del chico también iba a terminar, de forma que se dejó dar placer por él hasta que ambos terminaron.
—Si algún día estás a punto de terminar sin que ella termine, puedes repetir eso que has hecho con la lengua después —le recomendó—. Aunque veo que mi hija está en buenas manos. Y otra cosa que no son las manos —bromeó.
Ulrich sonrió, de nuevo vestido. Aún no se acababa de creer que había tenido sexo con su suegra, que lo había disfrutado, y sobre todo, que no sentía especial arrepentimiento.
El domingo habrá capítulo de CLR. Y el miércoles siguiente, no se si habrá de este (tengo que mirar los pedidos y ver si alguna idea me inspira). O podéis enviarme algunas preguntas de cosas que queráis saber y os respondo (?). Ya veré lo que hago. Lemmon rules!
