Anexo CLR I: La noche es larga

(fanfic correspondiente a Code:Lemon Revolution, situado entre los capítulos 15 y 16)

Sam y Emily subieron al piso de la primera. Ella agradeció no cruzarse a sus vecinos. Sospechaba que en las juntas vecinales comentaban cuántos ligues (la habían visto con hombres y mujeres) había tenido durante la semana. Le importaba poco en realidad, pero como le comentaran algo, habría problemas.

—Bienvenida —dijo Sam a su amiga cuando entraron por la puerta—. ¿Estás muy cansada?

—¿Tantas ganas me tienes? —preguntó Emily, bromeando.

—Por supuesto que sí… pero si prefieres algo calmado…

—¿Una película desnudas? Bajo una manta, metiéndonos mano —propuso Emily.

Sam aceptó el plan. Fue a buscar la manta mientras Emily se iba acomodando (desnudando). Le gustaba el piso de Sam. Muy íntimo, pero fantástico para ella. Se sentó en el sofá y el teléfono de Sam, que estaba sobre la mesa, se iluminó. "Llamada de Abraham". Sam llegó con la manta, y al verlo, colgó sin responder.

—¿Un amigo?

—Un capullo —respondió Sam—. Me enrollé con él en una fiesta. Parecía maravilloso, alguien normal, simpático… Me lo traje a casa… y cuando íbamos a acostarnos me soltó "vamos, putita, ponte a cuatro patas, que te voy a dar lo tuyo". Le aparté, le tiré su ropa, y le mandé para su casa. No le tolero eso a nadie que acabe de conocer.

—Vaya… yo que venía con esa intención… —dijo Emily, intentando quitarle hierro al asunto.

—Tú eres diferente. Incluso cualquiera del grupo, pues nunca ha habido rollos de esos. Tengo límites. Y una cosa es desahogar, y otra que me traten como una cualquiera.

Decidieron dejar ahí ese tema. Iban a disfrutarlo. Sam se acercó a la estantería para elegir la película mientras Emily le iba quitando la ropa. Eligió la película cuando su tanga llegó al suelo. Se llevó un besito de Emily en la nalga mientras la ponía. Corrieron al sofá, Sam se tumbó primero y sobre ella, Emily, para disfrutar de su cuerpo libremente.

Sam estaba más pendiente de dar placer a su amiga que de a película. Y ella estaba disfrutando más de la mano de Sam explorando su sexo y masajeando sus pechos que de la televisión. No obstante, aunque Emily había dicho que estaba cansada, fue Sam quien primero se durmió. "La que tantas ganas tenía…" pensó Emily para sus adentros.

Bueno, pues mejor si la despertaba. Por no dormir en el sillón. Aunque estaba caliente, de forma que antes de "ocuparse" de Sam, empleó la mano de su amiga, que seguía en su sexo, para terminar y alcanzar un orgasmo. A continuación apartó con sumo cuidado las manos de su amiga, y se metió por debajo de la manta. Sus labios probaron el cuerpo de Sam hasta llegar a su intimidad, la cual empezó a lamer muy lentamente.

En su sueño, Sam empezaba a ser consciente del placer que estaba recibiendo en ese momento. Empezó a gemir en sueños. Emily sonrió y empezó a darle placer más rápidamente. Su amiga abrió los ojos finalmente, justo a tiempo cuando alcanzó el orgasmo, expirando un gemido muy agudo y sensual.

Miró bajo la manta y sonrió. Emily se abrazó a ella, y la besó. Unos momentos después, tapadas por la sábana, se dirigieron a la habitación, con la intención de descansar. Por la mañana los juegos serían mayores.

El sol empezó a filtrarse por la ventana de Sam. Esta abrió los ojos y sonrió al ver quién seguía a su lado, acurrucada. Se movió un poco, dispuesta a despertarla alegremente. Le movió uno de los brazos, y se llevó uno de los pechos de la chica a la boca. Lo lamió, empezó despacio, pero no tardó en aumentar el ritmo. Emily se movió, aún dormitando, quedó tumbada bocarriba. Sam atacó ahora el otro pecho de la chica con la mano, masajeándolo y disfrutando del tacto que tenía.

—S-Sam… ¿así te vengas de lo de anoche? —preguntó la chica, que empezaba a desperezarse.

—Para vengarme tendría que haberme molestado. Esto es devolver el favor —respondió ella, sonriendo, y volvió a aplicar su lengua en el pezón de Emily.

Emily empezó a disfrutarlo mucho y empezó a moverse. Sin que Sam se diera cuenta, alargó la mano a por un cojín, y cuando pudo, le dio un muy ligero toque con el cojín en la cara. No le dolió, obviamente, pero Sam se detuvo.

—¡Pero bueno! ¿Estás juguetona? —preguntó, divertida.

—Has empezado tú —le recordó Emily.

Sam pilló otro cojín y "contraatacó" a su amiga. Rieron. Empezaron una guerra de almohadas. No golpeaban fuerte. Era la inocencia del juego. Emily logró desarmar a Sam, y pasó una pierna por encima de ella, quedando encima.

—¡He ganado! —dijo, con otro ligero "toque" con la almohada—. ¡He ganado! ¡He ganado! ¡He…!

Se miraron como estaban. Al darse cuenta de la posición, Emily empezó a mover sus caderas. Su sexo alcanzaba a rozar el de Sam, que estaba debajo de ella, disfrutando. Empezaba a gustarles mucho, pero se sentía mejor si se movían ligeramente. Con delicadeza, Emily movió una pierna de Sam y puso entrecruzar una suya. Apoyando las manos en el colchón, empezó a moverse más rápido que antes. Sam estaba encantada por aquella improvisada tijera. Se incorporó un poco, y Emily la imitó. Sus labios se encontraron mientras sus movimientos de cadera crecían en ritmo. Aquel primer orgasmo matinal les sentó de maravilla a ambas.

—No sabes lo que he echado de menos esto… —le dijo Sam a su amiga, cuando se hubieron recuperado un poco.

—No lo creo… ¿Acaso no has estado este tiempo con Alicia, tu compañera? —bromeó Emily.

—Sí, pero ella es ella y tú eres tú. Ella es más pasiva, y a ti te gustaba aprender —sentenció Sam.

—Porque mi maestra era la mejor —respondió Emily. Buscó las braguitas y el sostén para ir a desayunar, pero se acordó de que se habían quedado olvidados en el comedor y fue a por ellos seguida de su amiga.

Se quedaron en ropa interior mientras desayunaban. Con ganas. No sabían si era porque estaban cansadas o por lo que iba a ocurrir a continuación e iban a necesitar fuerzas. Emily se apresuró en terminar antes que Sam, y le dijo que la esperaba en el dormitorio. Sam casi se atraganta para que no la esperase mucho tiempo.

Llegó a su dormitorio y se topó a Emily esperandola, sentada en la cama, con las manos en la espalda. Sam se abalanzó a por ella. Se besaron. Sintió que Emily hacía por dar la vuelta, y se lo permitió. Quería saber qué le haría. De pronto, sintió algo que presionaba sobre sus muñecas. Emily le había colocado unas esposas, que pasaban por detrás del cabecero. No podía moverse de ahí.

—Bueno… ¿vas a ser mi ama dominante? —le preguntó.

Emily no respondió. Simplemente le lanzó una maliciosa mirada antes de desaparecer un momento. Volvió con un objeto en la mano que Sam reconoció: un vibrador. Gateó por la cama, y apoyó la cabeza sobre una de las piernas de Sam. Podía contemplar el rosado sexo de la chica perfectamente.

Empezó a acariciarlo con el aparato por fuera, empezando a estimularla ligeramente. A Sam le gustaba, pero intentó resistir los gemidos de placer. Sabía que así Emily iría más lejos. Efectivamente, la chica no tardó en poner el aparato en funcionamiento, aunque seguía sin introducirselo. Justo cuando empezaba a impacientarse, Emily deslizó el vibrador en su intimidad. Ahí gimió.

Emily se movió un poco, quedando aún más cerca de su intimidad, que seguía siendo penetrada lentamente por el juguete. Sam suspiró. Le gustaba mucho lo que le estaba haciendo. Y se llevó una sorpresa cuando Emily, además de emplear el vibrador, empezó a besar y lamer su sexo. Mucho placer en la misma zona de su cuerpo la obligó a moverse un poco, su cuerpo se retorcía por el gusto.

—Emily… por favor… —le pidió—, sabes que no soporto quedarme quieta…

—Si no estás quieta. Mira —le dijo, y con la mano que no sostenía el vibrador empezó a moverle una de las tetas hacia arriba y hacia abajo—. Te estás moviendo, ¿lo ves? —y le sacó la lengua.

—Qué gracio… ¡Oh! —gimió—, graciosa estás… en serio... deja que te haga algo…

Emily accedió. Dejó el juguete introducido en el sexo de Sam, una marcha más veloz, y se acercó a ella. Pasó una pierna por encima de la cabeza de la chica, y bajó su cuerpo lo suficiente para que Sam pudiera practicarle sexo oral. La lengua de Sam exploró traviesa la intimidad de Emily.

Aguantó donde estaba. Sam la estaba haciando enloquecer, y ella también estaba por perder la cabeza con ese placer al que el juguete de Emily la sometía. Alargó la mano y movió un poco el vibrador, detonando el orgasmo de la chica atada. Esta necesitó un momento para recuperarse, y realizó un "ataque final" con la lengua a Emily, quien alcanzó el clímax.

—Ha sido genial… —dijo Sam cuando Emily retiró su juguete.

—Lo se… pero no te vas a mover de ahí —dijo Emily—. Aún no he acabado contigo.

En otro punto de la ciudad, la noche había estado agitada también. Odd había llegado a su piso con Dorjan, y habían entrado. Se escuchaba un gemido intermitente desde el comedor.

—Mi hermana, que se ha traído a un ligue —le explicó al recién llegado—. Mejor será si vamos directos a mi habitación.

Entraron y Odd cerró la puerta, echando el cerrojo. No sería la primera noche que alguien le interrumpía un polvo. Se miraron mutuamente, esperando si el otro daría el primer paso.

—¿Y sueles traerte tú muchos chicos aquí? —curioseó Dorjan.

—Alguno —respondió Odd—. Y chicas. Según lo que caiga esa noche.

Dorjan en ese momento se abalanzó a por él. Odd quedó apoyado contra su propia puerta, sometido a un beso de Dorjan. Abrió muchos los ojos, sorprendido. Qué pasional era. Cuando se separaron, Dorjan preguntó:

—¿Y qué te parece lo que ha caído esta noche?

—Me parece que la ropa va a ser un estorbo —respondió Odd.

Dorjan le quitó la camiseta, tirando hacia arriba, y empezó a devorar el torso de Odd. Lo lamió y lo palpó por todas partes. Odd estaba siendo sometido a la voluntad de Dorjan. Y en ese momento tenía voluntad de darle placer. Le desabrochó el pantalón, y tiró hacia abajo. Se arrodilló frente a él mientras le bajaba el boxer, y sonrió, satisfecho, con lo que vio.

—Sí… creo que Emily tenía razón. Nos vamos a llevar muy bien.

Y se lo llevó a la boca. Su mano presionaba con un ligero masajeo los testículos del rubio. Odd llevó las manos a la cabeza del chico, acariciándole el oscuro y corto pelo que tenía. Dorjan lo hacía de maravilla. Le estaba gustando. Mucho. Tuvo que advertirle antes de lo que le hubiera gustado.

—Dorjan… me voy a correr…

Pero esto no hizo que se detuviera. Dorjan no dejó de felarle hasta que Odd eyaculó. El chico se apoyó en la puerta para reponerse. Joder. Qué maravilla. Quería una felación así todas las noches. Dorjan se puso en pie, se pegó al cuerpo de Odd, y empezó a masajearle las nalgas.

—¿Te importa si te pruebo yo a ti? —le preguntó. Se le veía ansioso por hacerlo.

—Ni lo dudes… pero antes, voy a por una cosa… ¿te vas desnudando?

Dorjan accedió. Odd se alejó al trote, volviendo apenas un minuto después, con un bote en la mano. El chico no tardó en reconocer lo que era: nata. Travieso. No le decepcionaba haber ido. Se quitó la ropa, y deleitó a Odd con un pequeño striptease mientras lo hacía. "Joder… está buenísimo", pensó Odd cuando vio que tenía los músculos marcados. Y más le gustó cuando le vio sin bóxer.

Pidió a Dorjan que se tumbara en la cama, tenía intención de devolverle el favor. Con el chico a su disposición, le cubrió distintas partes con la nata, especialmente en los pezones y el abdómen. Lo lamió con la lengua, dejándolo perfectamente limpio.

—¿Tu ya habías jugado a esto? —le preguntó Dorjan, que estaba muy complacido.

—No, pero tenía muchas ganas —respondió Odd, mientras su mano rodeaba el pene de Dorjan.

Echó nata en la cabeza de su miembro, dándole un aspecto similar a un helado. Odd se relamió y empezó a limpiar la nata del pene de Jordan a lametazos, derivando finalmente en una felación, sujetando su miembro y presionando con los labios. Dorjan gruñó, era bueno, muy bueno. Había tenido sexo anteriormente con otros chicos, pero uno que cooperase y le diera placer también había sido poco frecuente.

Pidió a Odd que, sin detenerse, se pusiera encima de él. El rubio obedeció. Supo lo que iba a pasar cuando Dorjan volvió a masajearle las nalgas. Se las separó, contempló perfectamente el culo del chico y sonrió. Llevóse un par de dedos a la boca, se los lamió, y los empleó para empezar a dilatar al rubio mientras este le llevaba a un orgasmo.

Este se produjo en la boca de Odd, como antes había hecho Dorjan. Odd se movió, quedándose ofrecido para el chico. Pero se sorprendió cuando este le dio la vuelta y le levantó las piernas: pese a la eyaculación, su miembro no había disminuido su tamaño.

Las piernas de Odd estaban apoyadas en el torso de Dorjan mientras este dirigía su pene hacia el interior de Odd, quien gimió al sentirle dentro. Le asió por la cintura, y empezó un vaivén hacia adelante y hacia atrás. Odd lo estaba pasando genial, lo disfrutaba. No quería que aquello acabara. Dorjan era fuerte, pero también lo hacía con cuidado. Le estaba volviendo loco.

—Odd… yo voy a terminar… —le anunció.

—Hazlo, Dorjan… soy tuyo… ¡termina!

Unos segundos después, Dorjan se corrió. Odd lo sintió perfectamente. Notó sus fluidos dentro de él. Fantástico estaba aquello. Genial.

—Madre mía… qué bueno eres… —le dijo Odd.

—Estoy acostumbrado a ser yo el activo —respondió Dorjan—. Y me alegra que hayas dicho "soy tuyo". Algunas veces un tío me ha dicho "soy tu chica mala, toda tuya", y eso me molestaba bastante… da mala fama a los homosexuales…

—Totalmente de acuerdo —dijo Odd, que seguía tumbado, ahora con las piernas en la cama y Dorjan sentado, reposando. Pero fue sólo un momento, antes de que el húngaro pasara una pierna por encima de Odd—. ¿Qué vas a hacer?

—Ya te he dicho, normalmente soy muy activo… y me apetece comprobar tus habilidades. ¿No has visto cómo estás?

Dorjan tenía razón, el pene de Odd seguía en erección tras lo que había ocurrido. Sí, estaría bien correrse una vez más. Y si el chico se ofrecía, ¿quien iba a ser él para negarse? Se sentó, y dejó que Dorjan bajara por su cuerpo. Aún no le penetró.

—¿No debería dilatarte un poco primero? —preguntó Odd.

—Quizá sí… pero prefiero un poco de riesgo —respondió él—. Aunque si que puedo…

Se movió para lamer un poco el miembro de Odd y dejó caer un poco de saliva, lubricándolo al final con la mano.

—Mejor así —sentenció, y se preparó para el acto.

El pene de Odd se hundió dentro de Dorjan. Este no gimió, pero lo sentía. Vaya si lo sentía. Le gustaba. Esperó unos momentos antes de moverse. Odd ayudaba a las embestidas que estaba sintiendo.

Dorjan pensó en que debía regalarle algo a Emily por su consejo. Ella le había dicho que encajaría muy bien con Odd. "Y tan bien que encajo… en varios sentidos", sonrió mientras la erección de Odd le penetraba una y otra vez. Cuando Odd anunció que iba a terminar, le besó y se movió más rápido, detonando su orgasmo.

Se quedaron bocarriba, tumbados. Las manos, sobre sus respectivos penes, estimulándolos mutuamente.

—Creo que nos vamos a llevar muy bien… —dijo Dorjan.

—Eso espero… —respondió Odd—. Como también espero que no estés muy cansado. Tengo un cajón lleno de juguetes y quiero que usemos algunos —dijo travieso, deseando que la noche se eternizara y seguir recibiendo y dando placer a su nuevo amigo.


¡Hola a todos! Al final, aparte del yuri de Emily y Sam puse un poco de yaoi. Que hacía tiempo que no lo ponía, y no quería luego quejas de "es que ya no haces esto". Así me lo ahorro xD El domingo habrá CLR. Y estoy preparando dos capítulos muy especiales para CL, aunque de momento no os puedo dar detalles. Es sólo para dejaros curiosos xD Soy malo, sí. Y os respondo, como siempre (a los reviews que dejasteis en CL, claro).

DarkClaw1997: A mi lo convencional también, pero me alegra que te haya gustado. De vez en cuando es bueno cambiar, ¿eh? ;)

carlosjim04: Sí... yo creo que así nos gustaría a todos aprobar, ¿verdad? xD Nos esforzaríamos más :P

Moon-9215: Eso lo podía haber puesto para CLR... pero si la gente me pide que le ponga en un relato con sexo, no puedo hacerlo si no se le levanta, ¿verdad? xDDDD

Usuario865: Muchas veces el sexo con despecho puede ser con alguien inesperado. Se han dado casos (pero ni es mi caso ni conozco, cuidado xD). Saludos!

lalo101097: Sí, ese primer fic... eran mis orígenes, debía ir más al grano porque no se me ocurría cómo ponerles ne situación xD Y Herb a mi tampoco me agrada, pero siempre he seguido vuestros "¿Y que tal X con Y?" xD Me sugirieron hacerlo de esta forma, y pensé en hacerlo con el extra de Ulrich con Sissi para que fuera más creíble incluso. Continuaciones del de los reyes, y alguna más, me lo pensaré. Si se me ocurre una buena base, dalo por hecho ;) Y me alegra ver cómo está considerado el "efecto Felikis" y transmitir tanto en las historias, que es la intención :D Mucha suerte en esos exámenes ;) PD: Un día tus reviews van a ser más largas que mis capítulos, ya lo verás xD

zuole: Ya ha habido yaoi :P Me adelanto a los pedidos xD Y me anoto la idea ;)

El domingo... llega... la charla... nuestros protagonstas se enfrentan a su peor miedo... los padres de los niños. ¿Les convencerán de que no es nada malo lo que hacen? Lo veremos... sólo... en FanFiction... Lemmon rules!