He aquí la segunda y última parte del fic "Truman". Me alegra ver que la acogida de un texto tan raro haya sido bien aceptada, y he aquí el remate, un poco breve, pero conciso, del mismo.

zuole: Gracias ^^ Me daba miedo pasarme de original y llevarme una mala crítica, pero está bien ver que ha gustado :)

Moon-9215: Ya verás el capítulo en si, y espero que te guste. La idea me la anoto entonces para un próximo one-shot ;)

George: Yo también ley mucho lemmon antes de empezar los míos propios xD Y al final terminamos todos influídos. Me anoto esa idea de yaoi. Aunque me van a dar pena los personajes en una situación muy pasiva xD ¡Feliz navidad a ti también!

Lin-FA.L.L.Y: Sí, vi que eres A.L.L.Y ;) Y no te preocupes, que no me tomaré una publicación parecida como un plagio ni nada similar. Yo ya dije que me basé en una película y en un episodio de una serie que la homenajeó para hacer mi versión. Y lo aclaro aquí para futuros lectores tuyos :)


Truman, parte final

El grupo terminó llegando a un bloque de viviendas. Félix les condujo hacia uno de los portales y subieron hasta el piso en que vivía. Verificó que no había nadie antes de hacer entrar a la multitud. Y atravesaron el pasillo hasta llegar al comedor. Había un ordenador allí.

—Ahí tienes la máquina… —le indicó a Jeremy—. ¿Crees que te servirá? No es muy potente…

—Si puedo conectar con el superordenador podré manejarlo desde aquí —afirmó el rubio y se puso manos a la obra.

Félix pidió ayuda a Barby y llevó vasos y bebida para sus peculiares invitados, que se sentaron en los sillones en silencio. Todos miraban a sus alrededores. Claramente, aún estaban soprendidos y la situación se les hacía incómoda. Miraron las fotografías de las paredes, intentando hacer algún comentario. Félix parecia mas bien nervioso por tener tanta gente reunida en su casa.

—¿El baño, por favor? —pregunto Sam.

—Ehhh, sí —dijo Félix. La chica se levantó de un saltito y le siguió—. Aquí es.

—Gracias.

Sam se apresuró en entrar. El chico volvió a salón y miró a su amiga Barby. Sus miradas lo decían todo: "Esto es demasiado raro" y "Por favor, que desaparezcan".

—Una casa muy acogedora… —dijo Yumi, en un intento de halago.

—Gracias… —respondió el chico lentamente.

Se oyó abrirse la puerta del baño. Pero Sam no apareció de vuelta en el comedor. Félix se asomó. La puerta del baño estaba frente a la de su dormitorio. Así que al no verla en el baño, miró hacia su habitación y ahí estaba la chica. Él entró también. Era una sala amplia, azul. Una cama al lado izquierdo, al lado de una estantería repleta de libros. Al otro lado, una mesa con un ordenador, una impresora, el armario, e ilustrando la pared, un postre de la película Spring Breakers.

—Esto explica mucho —dijo Sam señalando el póster, con las cuatro actrices de la película en bikini—. Con esto en la habitación a mi también me daría por escribir cochinadas.

—No, no tiene nada que ver con ello. Fue una locura que se me ocurrió… y que al final tomó forma de historia —dijo el chico.

—¿Y aquí es donde… te pones a escribir y nos pones en situaciones eróticas? —quiso saber.

—Sí. Ahí sentado, frente a ese ordenador. Con la ayuda de Barby mediante el chat de Google Docs.

—Pues… va siendo hora de que este dormitorio viva tus relatos.

Y en ese momento fue a la puerta y la cerró. Luego echó el pestillo. Sonrió maliciosa mirando a Félix, que obviamente se había quedado de piedra. Se acercó a él con un caminar provocativo.

—¿Qué estás sugiriendo?

—¿No lo adivinas? —preguntó ella—. No creo que tenga otra oportunidad de hacerlo con alguien de un universo paralelo… y quiero aprovechar esta ocasión.

Y sin decir otra palabra, le besó y le empujó. Cayeron sobre la cama del chico, y el beso tornóse en más lujurioso. La mente de Félix cambió de "cautela" a modo "al ataque". Acarició las caderas de Sam y en movimiento, le agarró la camiseta y tiró de ella hacia arriba. Se sorprendió al comprobar que el personaje que él mismo había manipulado llevaba sujetador en ese momento. Pero no le importó.

Empezó a juguetear con los pechos de la chica por encima de la tela mientras ella se apresuraba a quitarle la camiseta. Debía ser algo rápido. Debía… pero no estaba claro que fuera a ser así. El chico le desabrochó el sostén finalmente y lamió sus pechos con avidez mientras buscaba quitarle el pantalón a la chica.

Sam sonrió satisfecha de lo que ocurría mientras hacía propio con el pantalón de Félix. Luego, de un tirón, le bajó el bóxer y lo dejó caer al suelo. Era cierto, incluso en el miembro viril era casi idéntico a su "alter-ego" del otro universo. Genial. Descendió por su cuerpo y empezó a lamer su erección. Félix gruñó y se relajó para disfrutarlo. Para sí mismo, pensó que la chica era tan buena en la cama como se la había imaginado escribiendo.

Ella realizaba su trabajon oral de forma tan implecable que no tardó en lograr su objetivo: que él eyaculara. Félix tuvo que contener un grito. No quería llamar la atención de los que estaban en el salón. Y por suerte el cabecero de la cama no daba a la pared. Se tomó un momento para recuperarse y luego agarró a Sam y se situó él encima.

Dado que iba a tardar un poco en recuperar la erección tras el increíble ataque de Sam, iba a devolverle el favor. Tiró de su tanga y le separó las piernas. Dejó que las apoyara en la cama y acarició y observó, fascinado, el sexo de Sam, antes de emplear su lengua para arrancarle gemidos de placer.

Sam intentó contener su voz, aunque le resultaba difícil. Realmente era parecido al sexo en su mundo, pero sentía que había algo diferente al tacto. Y en las sensaciones. Y eso le encantaba. Dejó que Félix le diera placer durante varios minutos y luego le pidió que pasaran a algo serio.

Pese a pertenecer a universos paralelos prefirieron no correr riesgos, de forma que el chico sacó un preservativo del cajón de la mesilla. Ella se lo quitó de la mano y se lo colocó. Luego dejó que el miembro del chico penetrara en su interior. La sensación fue cálida, fuerte y deliciosa.

Félix empezó a penetrarla repetidamente. Sam no podía estarse quieta y se movía al unísono. Pese a que había tenido sexo muchas veces a lo largo de su vida, aquella vez tenía algo diferente y especial, incluido el orgasmo que ambos tuvieron simultáneamente.

—¿Seguro que no puedes venir a nuestro mundo? —le preguntó ella mientras se vestían de nuevo.

—Tan seguro como que tu no debes quedarte en este… —respondió él. En cierto modo, eso le fastidiaba bastante.

Volvieron al salón, esperando que nadie se diera cuenta de qué podrían haber hecho en aquellos minutos. Afortunadamente, la gran mayoría parecían más interesados en si Jeremy conseguía conectar con su universo.

Sam pasó desapercibida entre sus amigos. Al contrario, cuando Félix apareció, fingiendo inocencia, miró a su amiga Barby. Esta, al verle, intuyó en seguida lo que había ocurrido y se lo dejó claro con una mirada y una misteriosa sonrisa. Él miró hacia otro lado, admitiendo "su culpa".

—¡Lo tengo! —dijo Jeremy—. Ya he conectado con el superordenador, y podemos volver a casa cuando nos apetezca.

—¡Fantástico! Pero antes… —empezó Aelita, y se giraron todos para mirar a los "guionistas" de sus vidas—, queremos algunos cambios.

—Me lo estaba temiendo. Decidme entonces, ¿qué queréis? —les preguntó Félix.

—¡Que no nos hagas la vida tan complicada! —dijo Aelita, en un tono que sonaba a "es evidente, ¿no?"

—Exageras un poco querida —interrumpió Barby—. Complicada sería si estuvieseis en un bosque perdidos y rodeados de zombies y sin provisiones… —ironizó.

—Ya sabéis a qué nos referimos —intervino Odd—. ¡Nos ponéis muchas trabas para ser felices!

—¡Y del mismo modo os devuelvo la felicidad! —protestó Félix—. ¡Os trato mejor que a los personajes de una telenovela!

—¡Yo quiero que vivamos todos juntos de nuevo en un sólo sitio! —suplicó Milly.

—Milly, pequeña, la gente crece y vosotros también —explicó Barby—, pero nada impedirá que os veáis.

—¿Y Félix no podría unirse a nosotros? —propuso Sam. Sólo ella supo si lo decía de verdad o bromeaba.

El aludido se sonrojó con la idea de Sam. Barby le miró y tuvo que reírse. Félix carraspeó y volvió a guardar la compostura.

—¿Alguna cosa más que queráis de Papá Noel? —preguntó él.

—No de momento… pero si sigues tratándonos así, volveremos a por ti —advirtió Ulrich.

Con un gesto de mano, el grupo se despidió de los amigos escritores. Jeremy ejecutó su comando, y desaparecieron en un fogonazo de luz. Unos instantes después, habían regresado a la fábrica, en el mismo instante en que se habían ido al otro universo.

Durante el día siguiente, todos ellos empezaron a olvidar, inexplicablemente, lo que había ocurrido la noche anterior, y las sensaciones que habían experimentado en días anteriores de que les observaban desapareció de sus cabezas. Ni siquiera se animaban a comentar entre ellos los ligeros "flashbacks" que tenían en su mente. Sólo dos personas, en el mismo lugar en un universo paralelo, conservaron el recuerdo de aquella extraña visita.


Breve y conciso, pero no para toda la familia xD No se lo enseñéis a vuestros primos pequeños, les traumaréis xD ¿Por qué sólo Sam? Porque me encanta el desarrollo que he hecho a su personaje. Es mi favorito, e irónicamente, el que más ha sufrido mis delirios a la hora de poner problemas xD Espero que os haya gustado, y no se si para la semana próxima habrá one-shot... en todo caso sería después del 1 de enero, de forma que de antemano, feliz año nuevo, y lemmon rules!