¡Hola a todos! Esta semana sí hay CL. Después de bastante tiempo, lo se, pero el "lemmon por el lemmon", como ya dije, no me llena tanto como antes. Prefiero los dramas. O por lo menos, un lemmon algo más original de lo habitual (que en este caso, la idea se la debo a GT4RSR), porque siempre llega el punto en que todos los lemmon se terminan, por lo menos, pareciendo. Muchas veces es como "esto lo hacen siempre, y esto, y esto..." y hay que buscar algo que lo distinga de los demás.

Moon-9215: Esa idea, por ejemplo, me la puedo anotar para escribirla. ¿Hiroki activo o pasivo? Que no es lo mismo ;)

Usuario865: Me alegra que te gustara ^^ ¡Un saludo!

Guest: Esa es la cosa, en el episodio en cuestión también les veía... Lo que no voy a revelar es si se tocó :P Ya veremos si empelo eso para la continuación. Estoy algo escaso de tiempo estos días.

lalo101097: Sí, existe una serie original que no tenía nada que ver con sexo. Apenas una escena de Sissi en ropa interior, y otra de Yumi y Ulrich encerrados donde la caldera en La Ermita :P ¿Pelea entre Ulrich y William por Yumi? Sí... y que terminen... haciendo otra cosa... :P ¡Saludos!

Guest: Me alegrra que te gusten ^^ Y me anoto la idea para algún capítulo. Si quieres una situación algo concreta, admito ideas.


VR

Era por la tarde. La gente salía a caminar, o iba al cine, o a tomar algo, o quedaban con sus amigos. Podían echar una partida de fútbol en la calle, o estudiar para el día siguiente. Incluso la gente que viviera por la costa podía ir a la playa. Y en el caso de Jeremy, él iba a utilizar su nuevo juguete.

Poco había tardado en comprarse unas gafas de realidad virtual. Apenas sabía que habían prototipos de cartón, que podían aprovechar el hardware de un teléfono móvil, había encargado unas para él y probarlas. Había tardado unos cuantos días en llegarle, pero unos días antes ya estaban en su poder. No tardó mucho en montarlas, y empezar a mirar aplicaciones para probarlas.

Un paseo bajo el mar, una montaña rusa, un juego de matar zombis ("Este mejor lo dejo para Odd", pensó para sus adentros)... Pero su mayor tentación para probar fue una serie de vídeos. Porno grabado en primera persona, especial para las gafas de realidad virtual. Se pensó mucho si debía probarlo o no. Pero al fin y al cabo, no le iba a hacer daño a nadie, ¿no?

De forma qué buscó un poco por Internet, y encontró alguno bastante interesante. Lo probó esa misma noche, y le encantó la sensación de inmersión del vídeo. Realista, muy realista. Claro, estaba rodado con actrices y actores reales, por supuesto. Pero no había forma de sustituir que no dejaba de ser eso: un vídeo. La estimulación sobre su cuerpo debía ser la de siempre: manual. Pero era suficiente, y diferente a los típicos vídeos eróticos en tercera persona.

Y esa tarde, iba a volver a verlo. De forma que puso en marcha el reproductor de su teléfono, lo puso en las gafas de cartón, se las ató a la cabeza, y se tumbó bocarriba. Aguardó a que la chica del vídeo (una rubia impresionante, de pelo largo con una mecha pelirroja, ojos azules, labios carnosos, y unos pechos de buen tamaño) empezara a "tocarle" el miembro. Ahí él se desabrochó el pantalón, lo echó hacia abajo, hizo lo mismo con el bóxer, y empezó a masturbarse.

Y apenas llevaba un par de minutos, alguien se subió a su cama. Antes de que pudiera gritar, le tapó la boca. Intentó relajarse. Era un poco incómodo que le pillaran así.

—Relájate... —dijo una voz femenina—. Sé lo que estás viendo... No te quites las gafas...

La chica desconocida bajó por su cuerpo y, coincidiendo con la imagen del vídeo, empezó a practicarle una felación. Jeremy gruñó. Joder, ahora sí era realista... Intentó recordar la voz. Le sonaba... Estaba seguro: era una chica de su acuerdo sexual. Eran las únicas que, además de Aelita, tenían la llave de la casa, por si lo necesitaban. Pero ¿quién de ellas? Quien fuera, había distorsionado la voz al hablar, para despistarle, claro. Y lo había conseguido.

Volvió a concentrarse en el vídeo. Las sensaciones se multiplicaban. Veía a la rubia, y la rubia "le lamía el miembro". No era ella, pero a Jeremy le excitaba mucho. La aplicación del vídeo incluía cierta "visión periférica": podía mirar hacia arriba, o hacia los lados, para aumentar la sensación de realismo.

El momento más provocativo fue cuando la chica del vídeo "le miró" directamente a los ojos, con esa mirada provocadora, sexy, que le había encantado en un primer momento y ahora le volvía loco. Poco después, el "Jeremy virtual" llevaba la mano a la cabeza de la chica. Jeremy así lo hizo, revolviendo los cabellos de su misteriosa amiga. Escuchó una risita. Diablos... ¿quién era?

Antes de que llegara a culminar, la chica del vídeo se detuvo y se subía sobre el Jeremy virtual, algo que hizo la amiga real. Jeremy no tuvo dudas: quien fuera, ya había visto el vídeo anteriormente. Pero mejor, eso que se llevaba. Contempló, y sintió, como la chica empezaba a frotar su sexo contra su erecto miembro. Él llevó la mano a los pechos de la chica y los masajeó. Al tacto, intentó adivinar de una vez de quién se trataba, pero le fue imposible. Además, la chica (que era definitivo que conocía el guión) le tomó la mano y la guió por su cuerpo.

—¿Quien... eres...? —preguntó Jeremy, que ansiaba saberlo.

—Soy tu fantasía —respondió ella.

Y acertando nuevamente con el vídeo (Lo tiene calculado, pensó el chico) la chica se situó de espaldas a él, separó las nalgas y se sentó sobre su pene. Sexo anal virtual. Demasiado para Jeremy, que empezaba a dudar si aguantaría todo el vídeo. La chica virtual se retorcía de placer al ser penetrada. Jeremy llevó las manos a las caderas de su amiga real, como en la imagen que veía, y la ayudó a "cabalgar".

Sin limitarse a seguir sólo el guión (aunque Jeremy no podía saber si, como él veía, su misteriosa amiga también se llevaba las manos a los pechos para autoestimular sus pezones), la chica empezó a gemir. En un agudo y provocativo tono de voz, empezó a susurrar el nombre de su amigo. "Sí, Jeremy... oh, sí, me encanta... sigue... soy tuya...".

Excitado como estaba, Jeremy sintió que estaba a punto de correrse cuando un dedo travieso empezó a acariciar su perineo, una parte muy sensible, especialmente para él. Intentó controlarse, y lo logró por poco, ya que la chica virtual se detuvo, y la real también.

Se tumbó encima de él, y empezó a repartir ligeros besos por el cuerpo del chico. Jeremy deseó que aquello acabara, pues necesitaba eyacular. Se le había un poco doloroso aguantar tanto, pero no podía negar que le estaba encantando. Era un trato muy especial el que recibía esa noche. Era como si estuviera teniendo sexo con aquella actriz porno. Se sintió un poco culpable por Aelita, pero lo estaba disfrutando.

Llegado el momento final, la rubia virtual se subí encima de él nuevamente para recibir su pene en el interior de su intimidad. Jeremy se guiaba por el vídeo para manosear el cuerpo de la chica libremente, mientras su amiga volvía a entregarse a los gritos de placer. Esperó que lo estuviera disfrutando tanto como lo aparentaba la rubia del vídeo, que parecía encantada con cada acometida que recibía.

En cierto momento a Jeremy empezó a mover la pelvis, al igual que al "Jeremy virtual". La chica se movió con más rapidez. El final del vídeo estaba próximo, lo sabía. Y lo agradecía, porque estaba a punto de terminar.

En el momento justo, la chica real se detuvo. La rubia del vídeo hizo lo mismo, se bajó de Jeremy, y empezó a masturbarle. La mano real rodeó el pene de Jeremy, y lo estimuló, hasta que Jeremy contempló, en primera persona, cómo eyaculaba sobre el rostro de la chica virtual. Maravilloso. Uno de los mejores orgasmos que había tenido, por lo original del momento.

—Ahora me dirás quien eres... —dijo Jeremy, dispuesto a quitarse las gafas.

Pero antes de que pudiera ver al quitarse esas gafas de realidad virtual, sus ojos fueron envueltos por una venda. ¿En serio? ¿Se iba a quedar con la duda? Qué cruel.

—Dime al menos si tú también has terminado... —pidió.

—Siempre tan caballeroso —susurró su amiga. Nuevamente, voz no identificable—. No te preocupes, que sí. Lo he pasado genial. Y espero que tú también.

Jeremy recibió un beso tierno en los labios y luego se quedó tumbado bocarriba mientras su amiga se iba. No se quitó la venda hasta que oyó la puerta de la calle abrirse. Volvía a estar sólo. Se quitó la venda, y empezó a pensar. Pero en el fondo, pensó que no quería tanto saberlo. Se había metido en un vídeo y había tenido sexo con la rubia. Sin más. Una experiencia gratificante. Y también pensó que llegaba el momento de buscar algún vídeo para Aelita.


Bueno. ¿Alguino adivinó, al ver que el título es "VR", que iba a ir sobre las gafas de realidad virtual? Lo tengo dicho, la industria de la pornografía tiene un mercado muy potente con esas gafas, y ya hay vídeos para estos dispositivos. Es verídico, pero no se me ocurrió hacer un one-shot al respecto hasta que me lo dijeron. Espero que os haya gustado, y nos vemos el domingo, para saber qué mas ocurre entre William y Laura ;) Lemmon rules!