¡Hola a todo el mundo! Así por sorpresa, he improvisado un pequeño fic con respecto a una idea que alguno de vosotros me dio. Creo.

Moon-9215: Prefiero que siga en el anonimato... así os sentís más como Jeremy ;) Y me anoto la idea para escribir... no me compromento cuando xD

GT4RSR: Me alegra que te haya gustado ^^ La verdad, no se me había ocurrido escribir algo así, gracias por la idea. Y lo de que soy una referencia de one-shot eróticos... no es para tanto ^^! ¡Gracias!

Usuario865: Hay que meer ideas nuevas de vez en cuando, ¿no? Me alegro que te haya gustado. ¡Saludos!

lalo101097: El problema de escribir eso es que describir un combate no es mi especialidad... Ya escribí uno en un fic de Digimon (creo que está en mi perfil) pero fue un poco surrealista. Me dejé llevar por Kill Bill xD Ya veré si os cuento los pormenores de quien fue la chica del video ;) Saludos.

Shadow Crusader: Podría estudiarlo, pero tango ciertos pedidos pendientes. Y poco tiempo para escribir últimamente.


Poseído

—¡Flechas láser! —gritó Odd, y reventó un bloque.

Estaban intentando desactivar una torre activada en el Sector Hielo, pero la batalla era muy peligrosa. A él apenas le quedaban 40 puntos, y a Ulrich, unos 30. Yumi debía estar más o menos igual. Y Aelita... Como no se dieran prisa iba a ser lanzada al Mar Digital por William-XANA, a quien ya distinguían volando hacia ellos sobre la manta-raya de color negro.

—¡Cubre a Aelita! —indico Ulrich a Yumi, mientras corría a por tres tarántulas—. ¡Triplicar!

Ese fue su gran error, porque antes de poder atacar, cada Ulrich recibió un impacto de sus enemigos, desvirtualizándose en el acto. Yumi gruñó.

—¡Intentaré entretenerle! ¡Vosotras tenéis que llegar a la torre! —les gritó Odd, y logró eliminar a las criaturas que habían pulverizado a su amigo. Subió en la tabla y se lanzó a enfrentarse contra William.

—Estoy preocupada, Yumi... —dijo Aelita, jadeando—. Hace mucho que no sabemos nada de Jeremy.

—Bueno, Ulrich está ahora con él, si le ocurre algo... —empezó Yumi—, seguro que entre los dos lo resuelven.

Intentó sonreírle, pero no las tenía todas consigo. Tenía un extraño pálpito de que no todo estaba bien aquel día.

Por fin distinguieron la torre activada. Iban a tener que saltar para llegar a ella. Yumi maldijo que su moto voladora hubiera sido sacrificada en aquel viaje para eliminar dos avispas. Pero aceleraron un poco más y saltaron. Por muy poco, ambas lograron llegar al otro extremo. A cincuenta metros de su objetivo.

—¡Lo tenemos! —exclamó Yumi.

Aelita sonrió, pero en ese momento, una nube de humo negra voló ante ellas, de la cual se materializó William, quien les dedicó aquella mirada fría que tenía desde que había sucumbido al poder de XANA. Había derrotado a Odd. Yumi se preparó para atacarle con los abanicos, y Aelita preparó su bola de energía.

Atacaron al unísono, pero fue inútil. La gran espada que el joven portaba eliminó de un tajo los ataques de ambas. En ese momento, Aelita lo recordó: las alas. Podía volar. No le hacía gracia dejar sola a Yumi, pero si se daba prisa, podría llegar a la torre sin que William se lo impidiera. De tal forma que activó el modo ángel y despegó.

Sin embargo, William no era tan tonto como para dejarse engañar. Al grito de "¡Humo!" voló también, y se materializó en el aire para cortar las alas de Aelita, haciendo que la pelirrosa cayera al suelo. Enfurecida, Yumi olvidó que estaban en Lyoko y se abalanzó a por William para golpearle. Y en ese momento, cuando le tenía justo enfrente, su enemigo la besó. La japonesa sintió como se quedaba literalmente paralizada. Un aura oscura emanaba de ella, impidiendo que se moviera. Sólo podía ver. Y lo que veía no le hacía ninguna gracia.

Ahora William iba a por Aelita, que yacía en el suelo, derrotada. Alzó la mano, poniéndola en vertical. Aelita le miró asustada, y recibió del mismo modo un beso en los labios. Dicho beso lo sintió frío, como si algo la poseyera. Y William sonrió perverso. Aquello no le gustó en absoluto. Intentó zafarse, pero comprobó con horror que no se podía mover.

De pronto, sintió que el chico besaba su cuello. Eso debía ser imposible. En Lyoko sólo existían el sentido de la vista y del oído, no el del tacto. Y sin embargo lo notaba. Sus labios en su cuello, bajando por su... "¡No!", quiso gritar, pero no le salieron las palabras. El hechizo de XANA se lo impedía. O eso creía ella, pues sí alcanzó a soltar un gemido cuando el chico alcanzó la altura de sus senos.

William la despojó de la ropa lentamente. Se sentía extraña, pues era capaz de sentir las manos del chico. Y en otras circunstancias... hasta se sentiría bien. Pero ahí estaba a merced de él, sin poder moverse, mientras él la miraba fríamente. Aunque parecía que lo estaba disfrutando. ¿Era eso posible teniendo en cuenta que estaba poseído?

"Suéltala, cabrón...", pensó Yumi. Intentó moverse y salvar a su amiga, pero era inútil. Sólo podía observar, con repugnancia, como ese Casanova desnudaba a Aelita. Y a continuación, bajaba por el cuerpo de la pelirrosa. Un gemido muy agudo llegó a sus oídos, cuando el chico empezó, como pudo contemplar, a lamer el sexo de Aelita.

La chica estaba perdiendo la cabeza. Joder, eso... se sentía bien. Olvidando dónde estaba, Aelita se dejó llevar. No podía oponer resistencia... NI quería en ese momento. Gritó el nombre del chico cuando llegó al clímax. Este la dejó en el suelo con delicadeza, sin dejar que cayera. Ella no se creía aún lo que había ocurrido. Había sido tan... Su pensamiento fue interrumpido cuando fue dada la vuelta, tumbada bocabajo. En ese momento, William se bajó el pantalón.

Ante la horrorizada mirada de Yumi, el chico se situó entre las piernas de la chica, atrayéndola hacia él, y acariciando sus nalgas. No tuvo mucho cuidado con dilatarla, y la penetró lenta, pero firmemente. Empezó a bombearla repetidas veces. Aelita jadeaba. Había oído que el sexo anal era doloroso. Desconocía si era algo común, pero al menos, ahí, en Lyoko no dolía... mucho. Era una extraña sensación. William gruñía. Aelita tardó en darse cuenta de lo que significaba, hasta que sintió que el chico culminaba dentro de su culo. Y en ese momento, todo se quedó oscuro para ella.

Jadeando, William se acercó donde estaba Yumi. Esta intentó moverse, y por sorpresa, lo logró, muy ligeramente. Pero no lo suficiente para evitar que William la sostuviera las mejillas y la volviera a besar. No se sintió raro. Se sintió asqueada. Ese cerdo se había aprovechado de Aelita. Y ahora pretendía hacer lo mismo con ella y Yumi no tenía la menor intención de ceder.

El problema es que no era ella quien decidía. Era todo cosa de William. Y sin saber cómo, de pronto tenía el pene del chico frente su cara, totalmente erecto. No se había dado cuenta de que ella misma estaba boquiabierta desde el beso de William, de forma que el chico le pudo introducir sin problemas su miembro en la boca.

Ella cerró los ojos, asqueada. ¿Por qué notaba el sabor en Lyoko? Si era imposible que hubiera sentido del gusto. Pero lo sentía, vaya si lo sentía. Desagradable, muy desagradable. Sentía arcadas. Y aunque intentaba evitarlo, no podía. Intentó morderle. Tampoco. Diablos... No... no quería que se corriera, así no, así no...

Y quizá William se apiadó de ella, o simplemente no entraba en sus planes que no lo hizo. Lo que sí hizo fue eliminar la falta de su traje, y como el diseño no incluía braguitas, quedó con su intimidad al aire. William la atrajo hacia ella. Y ahí sí que logró hablar.

—William... No... Por favor... —imploró.

Pero no sirvió de nada, pues William se situó entre sus piernas, con ella tumbada bocarriba, y le introdujo el miembro en su sexo. Empezó a penetrarla, una y otra vez. Yumi gimió como hasta unos momentos antes lo hacía Aelita. Diablos... Era bueno, muy bueno. No quería, pero estaba dominada por el chico, física y mentalmente. No quería admitir que le gustaba... pero no pudo evitarlo cuando alcanzó el orgasmo. Unos momentos después, William vació su carga dentro de ella. Y para Yumi también se volvió todo oscuridad.

Unos minutos después, William-XANA oteaba el horizonte del Sector Hielo. De pronto se escuchó una voz.

—¿Chicas? —era Jeremy, desde el súperordenador—. ¿Esais bien? ¿Y William? ¿Vais a desactivar la torre?

—Lo siento... He ganado —pronunció William, lentamente.

—Ha ganado... —afirmaron Yumi y Aelita, riendo malévolamente, y en lugar de pupilas, el ojo de XANA en su mirada.


NOTA IMPORTANTE: El autor aclara su oposición a cualquier clase de sexo no consentido, y desea recalcar el hecho de que esto es una ficción con ánimo ludico y no educativo.

Me despido hasta el domingo. Espero que me de tiempo a escribir algo para ese día. Lemmon rules!