Yumivigo: Esta página funciona terrible :( Me alegra que te gustara (yo uso el término "Ulumi"). Por supuesto que sé que es tu OTP ;) Fue raro escribir el genderbent, pero veo que ha tenido buen resultado :D ¡Saludos!

Moon-9215: Me alegro que te gustara ^^

DaimaraStern: Yo siempre escribo ;) Puedo tardar más o menos, pero lo hago. Y tu pedido...

Os dejo aquí con otro one-shot. Espero que os guste ;)


Rescatado

(Este fic empieza a desarrollarse en base al episodio 93 de Code: Lyoko, "Vuelta a la Tierra", vigésimo octavo de la cuarta temporada, para más señas).

William y Ulrich peleaban bajo los pies del Koloso. El chico poseído por Xana se vio acorralado, pero aún tenía un as en la manga: el superhumo. Salió de allí, y contempló como Ulrich era derrotado por el Koloso. Rió al ver cómo se desvirtualizaba… pero no se dio cuenta de que la katana del guerrero volaba hacia él. Se clavó en su pecho, y perdió todos los puntos. Se desvirtualizó.

Estuvo a punto de caerse cuando salió del escáner, pero fue atrapado al vuelo por Ulrich.

—¿Qué… qué tal lo he hecho? —preguntó.

Quedó desolado al enterarse. Apenas recordaba algunas cosas. Sólo el haberse sumergido en el sector 5, la Scyphozoa… y pelear. Haber peleado mucho. No recordaba mucho más. Y cuando se enteró que había pasado meses bajo las órdenes de Xana, no se encontró mucho mejor. Y sin embargo no podía quedarse lamentando lo que había hecho en ese momento. Debían ir al Kadic y ponerlo todo en orden, pues el clon había dado demasiados fallos, y sus padres se habían presentado allí. Así que terminó el día agotado y asqueado de sí mismo. Les había fallado por esa estúpida arrogancia que le caracterizaba.

Pasó el día siguiente alejado de los chicos. No sabía si iban a volver a la fábrica o no, pero no se vio en condiciones de decirles nada. Incluso Yumi se había alejado un poco. Poco a poco, su mente reconstruía las imágenes de su época poseído.

Caía la tarde y él estaba tumbado en su cama, con la luz apagada. Oscuridad, como la que había tenido en todo ese tiempo. Pero antes de que pudiera seguir pensando, llamaron a la puerta. Se incorporó despacio, y fue lentamente hacia la puerta. "Lo mismo quien haya llamado ya se ha ido", pensó. Pero no. Ulrich estaba esperando.

—¿Qué haces aquí?

Por toda respuesta, Ulrich le abrazó. William quedó unos momentos sin saber qué hacer, pues no entendía la repentina actitud del alemán. Nunca se habían llevado especialmente bien, ¿y ahora esto? Aunque se notaba que Ulrich también estaba incómodo. No debía estar muy acostumbrado a dar abrazos.

—Ulrich… Ulrich, ¿qué te pasa?

—Que no me creo que hayas vuelto —respondió este, soltándole al fin—. Han sido muchos meses de angustia.

—¿Tú, angustiado por mi? —ironizó William.

—Sí. Debo reconocer que, al principio, pelear contigo, era la mejor forma de intentar resolver nuestro conflicto. Pero al final, bueno. Me preocupaba que no pudiéramos rescatarte.

—Bueno, pues aquí estoy. Lo que me recuerda que aún no te he dado las gracias. Así que, gracias.

Le tendió la mano a Ulrich. Este la aceptó, y se acercó poco a poco a él.

—Cada vez que cruzabamos nuestras espadas, sentía algo raro… William, te he echado de menos. Y tu m…

El final de la frase fue ininteligible para William que le tuvo que pedir que lo repitiese.

—Me gustas.

¿Qué acababa de decir? Apenas lo había entendido, cuando Ulrich posó sus labios sobre los de él y se retiró rápidamente. Se había puesto rojo, y William no se quedaba muy atrás. Se hizo un silencio largo. Demasiado para que Ulrich lo pudiera soportar sin caer al suelo, derrotado. Una lágrima resbaló por su mejilla.

—No debí habértelo dicho. Me voy.

Ulrich se puso en pie y fue a la puerta, pero fue retenido por William. El escocés le acercó hacia él, y le rodeó con los brazos. Ulrich se notaba tenso entre los brazos del chico, pero poco a poco se fue relajando. Sintió los labios de William por su cuello. Quería protestar. No quería que William jugase con él. Bueno, sí quería, pero no que lo hiciera para reírse de él. Y sin embargo se sentía tan bien…

Pero si era una broma, William lo estaba llevando muy lejos cuando pasó las manos por debajo de la camiseta de Ulrich y empezó a acariciarle el torso. El alemán gimió. Quería pedirle que parase. Y quería pedirle que continuase. "No sé lo que quiero… pero esto se siente bien", pensó.

Tardó un poco en darse cuenta de que William le había quitado la camiseta. Ahí sintió miedo por primera vez. Igual William le empujaba desnudo al pasillo… Su movimiento reflejo fue lanzarse a la cama, acurrucado. Desde ahí, pudo ver cómo William cerraba la puerta del dormitorio, echaba el cerrojo y luego se acercaba a él. Se dejó besar por el escocés, y aquel ambiente más íntimo le dio más confianza.

William le quitó el pantalón, y se sorprendió al ver cómo cerraba los dientes en la tela de su bóxer, y se lo quitaba. Su pene estaba rígido por la excitación. William pasó a desnudarse, deleitando al alemán con las vistas de su cuerpo. Joder, estaba muy bueno. Mejor de lo que hubiera imaginado nunca. Abrió mucho la boca, sorprendido, al ver el miembro de William. Aquello le sorprendía mucho.

—William… no sé qué va a pasar —susurró—, pero soy virgen…

El aludido sonrió y besó a Ulrich. Sus labios se juntaron, y la lengua del escocés paseó por entre los labios de Ulrich, dominándole. Quedaron un largo rato así, con William encima de él, hasta que se separaron. "Un poco más, por favor", pensó William.

—Yo también lo soy —le aseguró—. Pero no me importaría perderla hoy aquí. Contigo.

Y se volvieron a besar. Pegó su cuerpo al de Ulrich, y sus miembros entraron en contacto. Ulrich estaba encantado. Se sentía muy bien. Esperaba que aquello no acabase nunca. O que al menos fuera de forma bonita. Se dejó hacer por el escocés, que empezó a besarle por todo el torso.

William degustó el cuerpo de Ulrich mientras descendía. No tardó mucho en encontrar el "plato principal". El pene de Ulrich estaba completamente erecto, tanto que no se apoyaba sobre el cuerpo del chico. Lo masajeó con mucho cuidado: un dedo en la base, mientras con la otra mano acariciaba los testículos del chico. Sonrió al ver las reacciones del castaño, cuyo cuerpo se movía, nervioso por el placer que recibía. Poco a poco la mano de William fue subiendo, hasta que estuvo acaribiando la punta de su miembro, de la cual emanaba un poco de líquido preseminal. Lo aprovechó para jugar de esa forma un rato, y luego se lo llevó a la boca.

La espalda de Ulrich se arqueó al sentir la calidez de los labios del escocés en su miembro. Gimoteó. William no era un experto, pero le estaba dando placer. Este acompañó el uso de sus labios con las manos, que exploraron todos los puntos secretos de Ulrich, desde los testículos, pasando por el perineo, hasta llegar a su culo. Acarició por toda aquella zona con calma. Tenían todo el tiempo que quisieran.

Sin embargo, a Ulrich no le quedaba tiempo. Iba a acabar. Intentó avisar a William, pero este no se detenía. El escocés terminó recibiendo en su boca el sabor de los jugos de Ulrich.

—L-lo siento… —gimió este.

Pero a William no pareció importarle. Volvió a trepar por el cuerpo del chico, y se volvieron a fundir en un beso. La lengua de William volvía a predominar la de un Ulrich que se estaba dejando hacer por el escocés. Poco a poco, este le hizo girar, quedando bocabajo. Ulrich sabía lo que iba a pasar. Sintió a William masajeando sus nalgas, y se preparó. Notó que algo se posaba en la entrada de su ano. Inspiró. Y sintió que empezaba a introducirse dentro de él.

Calculó que no estaba toda dentro. Apenas había pasado. William la retiró, y hundió su pene un poco más profundo que antes. Volvió a sacárselo, y le acarició la cabeza. Besó sus hombros, y se dispuso a volver a penetrarle. Ulrich jadeó. Eso era delicioso. Sintió que volvía a salir de él, y notó cómo terminaba de hundirse por completo.

William se dedicó a acariciar las caderas de Ulrich antes de empezar a bombear dentro de él. Empezó despacio, pero no tardó en aumentar el ritmo. Ulrich jadeaba con cada acometida. Estaba en la gloria. Le estaba gustando mucho. Sintió que el ritmo de William iba cada vez más rápido, y le oyó gruñir. Eso, unido a una curiosa sensación en su culo, le indicaron que el escocés había culminado.

Se dejaron caer sobre el colchón, y retomaron el aliento. Ulrich se acurrucó contra William, que volvió a rodearle con sus brazos y le pasó una pierna por encima. Le atrajo hacia él, y se quedaron un largo rato en silencio sin decir nada. Sus miradas terminaron coincidiendo.

—Quiero más.

Unos minutos después, Ulrich estaba apoyado en sus manos y sus rodillas, con William penetrándole una y otra vez. Intentó contener los gritos, pero le estaba resultando difícil. Estaba demasiado excitado. No tardó en sentir la segunda ola de semen llenando su trasero.

—Te quiero, William —susurró, una vez volvían a estar ambos tumbados.

William le besó en lugar de responder. Quizá porque no lo tenía claro. Quizá porque tenía que asegurarse de que aquello había sido real.


Últimamente los fics me están saliendo cortitos. Pero espero que igualmente os haya gustado. Por cierto, este fic ya tiene más capítulos que "Code:Lemon Evolution" ;) Voy a trabajar en otro capítulo de CNML, Tengo un one-shot pendiente bastante curioso pendiente de escribir, pero ya sabéis que admito peticiones ;) ¡Lemmon rules!