¡Hola personas! Aquí un one-shot que llevaba solicitado un largo tiempo, pero por circunstancias no me había puesto a escribirlo hasta ahora.
Usuario865: Me alegro que te gustara. Tuve un arranque de inspiración con lo de los chupitos para justificar la historia :P Ya me dirás alguna vez si lo pruebas xD ¡Saludos!
Moon-9215: Gracias. A ver qué te parece este ;)
DaimaraStern: Sí, a mi también se me hace raro escribir únicamente de OCs xD Leo todas las reviews. Me alegro que te gustara la boda, y la separación... exigencias de la trama xD Y la idea de que esas dos terminasen como hermanas me pareció bonita, de ahí que lo desarrollase. Veo que ya has llegado a CNML ;) Y sí, sé a qué te refieres con lo de la envidia. ¡Prometo seguir escribiendo! ^^
Pillados
Jeremy, Odd y William estaban tomando un chocolate en la máquina. Los domingos en el Kadic eran taaaaaan aburridos… Nunca pasaba nada interesante. Odd bostezó. ¿Cómo era posible que el tiempo transcurriese tan lento? Además, no tenían tampoco gran cosa que estudiar esos días. En ese momento, el rubio del pelo de punta se dio cuenta de una ausencia.
—¿Dónde está Ulrich? —se preguntó. Los otros dos le miraron. Efectivamente, no se habían dado cuenta de que el alemán no estaba allí con ellos.
—Estará durmiendo —sugirió William—. Es domingo, hemos comido hace un rato…
—Debe estar aburrido. ¿Le vamos a buscar? —propuso Jeremy—. Quizá podríamos escaparnos al cine. Total, hasta que anochezca, podemos salir del recinto hoy.
A los otros dos les pareció buena idea, de forma que entraron al edificio principal y se dirigieron a las escaleras para buscar a su amigo. En el camino se cruzaron con Sissi, como siempre, escoltada por sus dos autoproclamados guardaespaldas, Herb y Nicholas, proclamando lo mal que le parecía la nueva línea de camisetas de su marca favorita.
Cuando llegaron a la puerta, Odd, movido por su costumbre, entró sin llamar. Y al entrar, se quedaron paralizados. Ulrich empalideció. Todos los presentes se sumieron en un tenso silencio. Y es que al entrar, se habían topado a Ulrich desnudo de cintura para abajo, en la cama, con el pequeño Hiroki practicándole sexo oral.
—… ¿Qué estáis haciendo? —preguntó Jeremy, intentando esconder lo escandalizado que estaba.
—¿En serio no lo sabes, Jeremy? Hiroki le está comiendo la po… —empezó Odd, pero fue interrumpido por William, que no le gustaban las bromas de ese índole.
—¡Odd, ha quedado claro!
—¡Cerrad la puerta, maldita sea! —protestó Ulrich.
Hiroki apenas se había movido de su posición. Simplemente había dejado de lamer el miembro del alemán, pero seguía en la misma posición en la que le habían encontrado, extendido bocabajo en la cama. Pero no parecía avergonzado porque le hubieran pillado de aquella forma.
—Pensaba que la Ishiyama que te gustaba era Yumi —bromeó Odd.
—Esto no tiene que ver con eso —gruñó Ulrich. Él sí estaba un poco cortado porque hubieran descubierto ese pequeño secreto.
—Pues explícate —ordenó William, intentando sonar autoritario, aunque en su mente, en realidad, contemplaba la escena como erótica.
—Mirad —interrumpió Hiroki—, yo hace unas semanas… empecé a tener dudas sobre los cambios de mi cuerpo. No me atrevía a hablarlo con Yumi o con mis padres. Por eso le pedí ayuda a Ulrich.
—¿Y él te explicó que la solución era…? —exclamó Jeremy.
—¡Baja la voz! Y no —interrumpió el alemán—. Le dije todo lo que consideré que necesitaba saber, y… bueno, me pidió probar esto. No supe cómo negarme.
—Es muy sencillo, basta con juntar una "n" con una "o" y girar la cabeza a la izquierda la derecha —replicó el joven de gafas.
—Bueno, creo que mientras no hayan tenido sexo, en el sentido de la penetración… —comentó William. Pero Ulrich e Hiroki miraron en distintas direcciones, lo que confirmó lo que habían hecho—. Vaya por dios.
Sin embargo, lo más sorprendente fue la propuesta de Hiroki. Se ofreció en ese momento a tener sexo con todos ellos, si accedían a guardar el secreto. Por supuesto, era una idea que a Jeremy y a William les parecía deplorable. Pero no tanto a Odd, que era bastante más liberal con el tema del sexo. Ante la atónita mirada de los otros tres, empezó a quitarse la ropa.
—Espero que no te importe compartirle, Ulrich —bromeó.
Jeremy y William decidieron marcharse, antes de que aquello tornase en algo más pervertido. Pero antes de poder alcanzar la puerta, fueron alertados por el gemido de Hiroki. Se giraron, y vieron al joven dedicándose de nuevo a lamer el pene de Ulrich, mientras Odd, por su parte, le había bajado el pantalón y el bóxer, y tenía el dedo introducido en el ano del joven.
Los dos se quedaron hipnotizados al contemplar aquella escena. Hiroki en medio de sus dos amigos, practicando una felación a Ulrich, que parecía encantado con las habilidades del pequeño, mientras Odd intentaba dilatar al joven. Aunque no era experto en el tema, y nunca solía dedicar tanto tiempo a aquello.
—¿Qué te parece si se la chupas un poco a Odd? —propuso Ulrich, dispuesto a continuar la tarea que tenía a medias su amigo.
Hiroki asintió. Se sacó el miembro del alemán de la boca, y giró sobre sí mismo. Sonrió a Odd antes de empezar a dedicarse a su pene. Este sintió un escalofrío. El chico era muy bueno. Llevó una mano a la cabeza del chico. Por su parte, Ulrich estaba realizando un perfecto trabajo de dilatación en el culo del chico, confirmando que no era la primera vez que hacían algo así.
—Dejad de haceros los dignos… —gimió Odd, dirigiéndose a Jeremy y William—. Salta a la vista que se os ha puesto dura.
Era cierto. Los dos amigos "maduros" sentían la molestia en sus pantalones. Maldición, aquello era demasiado excitante. Pero no debían. No debían…
—No me importa si os queréis unir —afirmó Hiroki, en un momento de pausa—. Cuantos más mejor.
Con cierto recelo, ambos chicos empezaron también a quitarse la ropa. Se sentían un poco cohibidos por la situación, pero tenía demasiado morbo como para rechazarla. Ulrich y Odd, por su parte, se quitaron también las camisetas, y dejaron un momento que Hiroki terminase de despojarse de la suya.
Volvieron a moverse. De izquierda a derecha se situaron Odd, Jeremy y William, con sus erecciones apuntando a la cara de Hiroki. Este se llevó a la boca el miembro de Jeremy, y masturbó a los otros dos, mientras Ulrich terminaba de dilatarle. Le encantaba aquello. Supo, cuando el alemán se detuvo un momento, lo que ocurriría a continuación. Aguardó y sintió que el pene de Ulrich se clavaba en su interior. Suspiró, y prosiguió su tarea.
Fue alternando para lamer también el pene de Odd y de William, sin descuidar a ninguno de los tres, mientras sentía las acometidas de Ulrich, quien lograba penetrarle sin dolor. Sintió una pizca de envidia al pensar en el día en que él y Yumi empezaran a salir en serio, y perdería su "derecho" a jugar con él.
Su sorpresa llegó cuando sintió que William le sujetaba la cabeza, y empezaba a mover las caderas. Lo hacía con cuidado también, pero aquello era más de lo que había hecho nunca. De esa forma aguardó sin moverse mientras el escocés le penetraba la boca. Comprobó que podía respirar, así que aguardó con placer aquella pasividad.
Sintió que era liberado por William, sólo para pasar ahora a "pertenecer" a Odd. Este era un poco más rudo en sus movimientos, pero igualmente era bastante cómodo de soportar. Le dio un escalofrío cuando Ulrich le acarició las caderas y le agarró firmemente mientras seguía con sus embestidas.
Por su parte, Jeremy (cuyo tamaño de erección había despertado la envidia de Odd) era más comedido y no parecía muy dispuesto a dominar de aquella forma al pequeño. Al menos hasta que este le excitó tanto jugando con su lengua que igualmente se movió y le penetró por la boca.
Ulrich terminó por eyacular mientras sus tres amigos seguían turnándose por los labios maravillosos del joven. Este aguantaba sin descanso. Y recibió por turnos las culminaciones de Odd, Jeremy y William. Estaban todos agotados, y se echaron en la cama. El alemán sujetó el pene de Hiroki, que había estado en erección durante aquella sesión, y le masturbó deprisa. No tardó mucho en hacer que eyaculara.
—Es el trato que tenemos —explicó—. No quiere usarlo hasta que encuentre a la persona indicada. Pero sí le ayudo a aliviarse después de esto.
Sin embargo, aunque sus sesiones solían terminar rápidamente, aquel día todos parecían querer un poco más. Les tentaba saber cómo era el culo del chico. Y este quería ofrecérselo. Estaba desatado aquel día.
Se tumbó bocarriba, y pidió a Ulrich que se pusiera a su lado. Alcanzó su miembro con la boca, y empezó a lamerlo lentamente, alzando las piernas para permitirles a los otros tres acceder a su culito.
El primero fue Jeremy, quien aún no parecía muy convencido de aquello. Sin embargo, la anterior sesión de sexo con Ulrich le había dejado lo bastante preparado para entrar en él sin necesidad de lubricación o dilatación previa.
Dirigió su pene al culo de Hiroki, y con un pequeño empujoncito, se lo introdujo entero. Escuchó un erótico gemido del pequeño, lo que le puso más cachondo. Empezó a penetrarle despacio, sujetándose a sus costados.
Odd y William estaban impacientes, e Hiroki lo notó. Les ofreció que se pusieran a sus lados, y de esa forma, pudo mantenerles excitados al masturbarles, mientras Jeremy continuaba penetrando su culo.
Sintió que el ritmo del chico crecía, y separó un poco más las piernas para permitir al chico maniobrar libremente. Sintió que el rubio se tensaba, y notó que liberó su semilla dentro de él.
Odd tomó el relevo, se situó entre las piernas del japonés, y le penetró de una. Hiroki ya se había dado cuenta de que el chico era más brusco, pero no le dio especial importancia. Era el menos dotado del grupo, de forma que se compensaba en su gran ritmo al acometerle. Jeremy se había situado donde estaba Odd, y ahora estaba recibiendo unas deliciosas caricias en su pene.
Ulrich parecía preocupado porque el rubio pudiera hacerle daño a Hiroki, pero este se entretuvo nuevamente lamiendo su miembro con ganas, en lo que dejaba que Odd se corriera libremente dentro de su ano.
Finalmente llegó el turno de William, quien le levantó de las nalgas antes de deslizar su erección dentro de él. Sus movimientos eran los más firmes, y le penetraba como si marcase el ritmo. Mientras disfrutaba de sus acometidas, Hiroki logró que el alemán eyaculase, recibiendo toda su carga en la boca.
Jeremy se adelantó a Ulrich, y empezó a masturbar a Hiroki mientras esté seguía disfrutando de las embestidas del escocés. Este se corrió con un gruñido, y poco después, el joven liberó su propia eyaculación.
Pasaron unos minutos reponiéndose hasta que sonó un mensaje en un móvil. Era el de Ulrich, de parte de Yumi, que le preguntaba si había visto a Hiroki aquella tarde.
—¿Te acompaño a casa? —se ofreció.
—No hace falta —respondió el joven, que ya se estaba vistiendo.
Salió de allí como si nada hubiera ocurrido. Y sin embargo, ninguno de los mayores se había dado cuenta de la posición estratégica de su teléfono, con el cual había grabado toda aquella maravillosa tarde.
¿Qué os ha parecido? Como ya he dicho, este llevaba un tiempo en la lista de pendientes. Esta semana que empieza no voy a tener tanto tiempo para escribir, pero voy a intentar tener al menos un capítulo de CNML preparado para publicarlo durante la misma. Saludos, y lemmon rules!
