¡Hola personas! Este domingo tocaba lemmon. Espero que os guste ;)
Moon-9215: Me alegro de que te gustara ^^ Es fácil encontrar situaciones para ellos ;)
Rebe Marauder: Me alegra que te gusten esos one-shots, te invito a leer mis otros fics ;)
Primos
Jeremy se llevó las manos a la cabeza. No se podía creer la funesta noticia que acababan de darle sus padres por teléfono. Patrick, su primo, iba a ser nuevo alumno residente en Kadic. Una noticia que no hubiera sido tan mala si, al cabo de unas horas, Jim Morales le habría dicho que iba a ser su compañero de cuarto.
"Compartir habitación con mi primo… qué bien", pensó con amargura.
Y es que la relación con su primo se había truncado desde que este tenía la habilidad de, como Jeremy lo definía, "robarle a sus amigos". Él era más popular, más abierto, extrovertido, y caía mejor.
Tal como se temía, la aparición de su primo, que era tan guay, acaparó muchas miradas por su atractivo. Sin embargo, no era la intención de Patrick que hubiera tensión entre ambos.
—No puedes seguir enfadado por lo de aquel campamento.
—¡Qué fácil es decirlo! ¡Tú no te pasaste casi dos semanas sin hablar con gente!
—¡Te dijimos que te vinieras con nosotros!
—¡Sí, a hacer cosas que sólo os gustaban a vosotros!
—Chicos, ¿os importa bajar la voz? —preguntó Odd asomando la cabeza por su dormitorio—. Abajo están los obreros arreglando una pared y dicen que con vuestros gritos es difícil usar el taladro —bromeó.
Jeremy cerró de un portazo.
—¿Lo ves? Ese es tu problema. No puedes cerrar así la puerta a un amigo.
—Pues hala, abre, discúlpate en mi nombre, y róbamelo.
Por un momento, a Patrick le tentó hacerlo, pero se detuvo y reflexionó. No iba a hacer aquello. Quería arreglarse con su primo, así que le aconsejó otra cosa:
—Ve a disculparte con él y luego vamos a la cafetería.
Jeremy gruñó, y luego fue a buscar a dd para disculparse. Aunque como dijo el rubio, "no hacía ninguna falta". Odd era lo bastante despreocupado como para que aquello le afectase, y luego bajaron a la cafetería con Patrick.
Durante la primera semana, Jeremy se mantuvo escéptico en todo lo relacionado con la actitud de su primo, pero este al final había demostrado que no tenía ninguna intención dañina contra él, sino efectivamente, arreglar las cosas. No sólo se aseguraba de que Jeremy no quedase excluído (seguía teniendo la habilidad de hacer amigos rápido, pero no tenía la intención de quitárselos a su primo), sino que proponía planes en los que este se sentía cómodo y le gustaban.
A la segunda semana, Jeremy y Patrick ya se habían convertido en los mejores amigos, a pesar de que este empezaba a tener remordimientos de conciencia por no haberle contado lo de Lyoko, pero todos consideraban que era prematuro e inseguro.
Una noche, cuando fueron a dormir, Jeremy se estaba poniendo el pijama delante de Patrick. Pero como estaba de espaldas a él, no se dio cuenta de que su primo le miraba con interés.
—¿Sabes? Tengo que confesarte que al principio, no me convencía mucho que te quedaras en Kadic, y mucho menos conmigo, pero… me alegro de que así sea.
—Gracias —dijo Patrick—. A mi tampoco me agradaba esa rivalidad absurda.
Jeremy sonrió, y se sorprendió al ver que su primo tenía intención de dormir en calzoncillos, pero no le importó. Se abrochó la camisa de su pijama, pero fue detenido por la voz de Patrick.
—¿No tienes calor durmiendo así?
—Un poco, pero…
—¡Venga, primo! ¡Fiesta en gayumbos! —propuso Patrick.
A Jeremy le daba algo de cosa, pero, bueno, siendo viernes, podía permitirse saltarse el toque de queda (algo que únicamente hacía en caso de ataque se Xana). Se quitó la ropa, y quedó en boxer, al igual que su primo, que en ese momento estaba agachado bajo la cama. Y se sorprendió al ver que de ahí sacaba una lata de cerveza.
—¿De dónde has sacado eso? —preguntó Jeremy.
—Mejor no preguntes —respondió Patrick—. ¿Nunca la has probado?
Jeremy negó con la cabeza. Patrick abrió la lata, y se la tendió. Jeremy no estaba muy seguro.
—¿Tú sí la has probado? —quiso saber Jeremy.
—Sí. Y no está muy mala.
Jeremy tomó la lata.
—Está fría… ¿cómo…?
—Tengo una nevera de latas bajo la cama. Lleva el mismo cargador que el móvil. ¿A que mola?
Jeremy se encogió de hombros y probó la bebida. Casi la escupió. Demasiado amarga. Patrick dio un trago tranquilamente, y se la volvió a tender a su primo. Jeremy volvió a probar, pero definitivamente, aquella bebida no era para él. Patrick no insistió, y continuó bebiendo él.
—¿Sabes que si nos pillan con la luz encendida a deshora nos castigarán? —dijo Jeremy.
—Pues la apagamos.
Patrick apagó la luz, lo que no importaba mucho pues entraba la suficiente por la ventana. Patrick se tumbó en la cama con su primo después de haberse terminado la lata, y preguntó:
—Oye, primo… ¿y qué hay de las chicas? ¿No vas a presentarme a ninguna?
—¿Chicas?
—Bueno, ya sé que Aelita y tú parecéis tener algo, pero esa otra chica, Yumi…
—Tiene algo no determinado con Ulrich.
—Oh. ¿Y Sissi Delmas?
—Está libre. Mira, podrías intentarlo con ella, quizá así se le alegraría el carácter.
—Bueno… debo confesar en realidad que con ella… ya lo hice, pero… qué error. Qué repelente.
A Jeremy le sorprendió la confesión de su primo, y tuvo que reír al saber lo que le contaba. Bueno, no era muy extraño, la verdad. Sissi tenía un carácter difícilmente tratable. Aquello les sentaba bien. Podían estar relajados sin echarse cosas en cara.
—¿Qué piensas, Patrick?
—Pienso en que las mujeres al fin y al cabo son difíciles… quizá sería mejor un chico.
—Bueno… es tu elección el querer probar o no…
Y Patrick probó en ese momento el sabor de los labios de su primo. Este, que no se lo esperaba, tardó un poco en alejarse de él. ¿Pero qué hacía su primo? Pero Patrick no se rindió y volvió a atacar los labios de su primo hasta que le tuvo acorralado contra la pared.
—¿Qué haces?
—Probar con un chico.
—¿Y por qué conmigo?
—¿Tú que crees?
Jeremy se dejó hacer por su primo al ver que era fútil resistirse. Y la verdad, aquello no se sentía tan mal. Desde luego, su primo sabía besar muy bien. No tardó en encontrar su boca lentamente invadida por la lengua de Patrick, que tenía un sabor muy deliciosa.
—Vamos a ser adultos, primo.
Con asombrosa habilidad, Patrick le bajó el boxer a Jeremy, y sonrió. El beso había bastado para que su miembro se irguiera. Obedeciendo a su curiosidad, Patrick se acercó y lo probó con la lengua. Jeremy sintió un placentero escalofrío. No se podía creer que su primo, Patrick, le estuviera practicando una felación. Y que se sintiera tan bien. Qué maravilla. Su lengua jugaba perfectamente por sus puntos sensibles.
Algo iba mal. Jeremy lo notó. Su cuerpo se tensaba. Eso sólo podía significar una cosa. Iba a culminar. Intentó avisar a su primo, pero de su garganta apenas salió un ruido sordo, y momentos después, terminó. Su primo pareció sorprendido, pero fue capaz de aguantar los fluidos de Jeremy cuando sintió que culminaba.
—Lo siento mucho… —dijo, avergonzado por lo que había ocurrido.
—No te preocupes. Espero que al menos… no te importe devolverme el favorcito —dijo Patrick, bajándose su boxer.
A Jeremy le sorprendió comprobar que este no tenía un tamaño mucho mayor que el suyo. Nunca había hecho algo así, pero después de ver a Patrick, tampoco parecía muy complicado.
Correspondió con cuidado a la felación que le había hecho su primo, entreteniéndose con su glande, cuyo sabor era mejor que el de la cerveza. Se dedicó a dar placer a su primo, y sin darse cuenta, se le fue de las manos a sí mismo. Escuchó a Patrick decirle algo, pero no fue consciente de ello hasta que notó que se tensaba, y en ese momento, notó que su primo culminaba también.
—Qué valor, primo… ¿Estás bien?
—Sí —dijo Jeremy—. Sorprendentemente, sí…
Y era cierto. Se había sentido bien hacerlo. Y Patrick aún parecía no haber terminado. Acarició el culo de Jeremy, y le preguntó:
—¿Te ves capaz de dejarme hacer algo por aquí?
Jeremy negó con la cabeza.
—Tal vez otro día, entonces —dijo Patrick con resignación.
Y entonces, subió a horcajadas sobre Jeremy, sujetó su miembro, y lo dirigió hacia su culo. Con mucho cuidado, se dejó caer sobre él, y notó cómo se iba dilatando hasta que estuvo por completo dentro de él. Jeremy no se lo podía creer.
Patrick empezó a subir y bajar por el pene de Jeremy. Por fin lo había conseguido. Le tenía dentro de él. Sonrió, y se dio más prisa con el movimiento. Se sentía genial. Jeremy puso por instinto las manos en las caderas de su primo y sin darse cuenta le ayudó con el movimiento de caderas.
No tardó en fijarse que su propio cuerpo volvía a responder tensándose. Eso significaba que otra vez…
—Patrick… voy a…
No pudo acabar la frase, y tuvo su segundo orgasmo. Patrick sonrió al notarlo, y lentamente deceleró el ritmo hasta que se detuvo y se echó al lado de su primo.
—Muchas gracias por lo de hoy, Jeremy.
—¿Gracias?
—Esto se acerca más al tipo de relación que quería tener contigo en lugar de estar peleados.
Jeremy quiso preguntar a qué se refería con eso, pero no pudo. Volvía a sentir los labios de Patrick besando los suyos, y a este, poco a poco, volviendo a subir sobre su cuerpo.
La semana que viene, 'Code:Z', y hasta entonces, ¡lemmon rules!
