Post-cita

(situemos esta historia poco después del primer aniversario del acuerdo. ¿Que qué acuerdo? Echa un vistazo a mi "trilogía del lemmon" ;))

Ulrich volvía a su habitación después de una tarde dura de entrenamiento. Había oscurecido incluso. Pero como Jim era el entrenador, tenía su beneplácito para llegar tarde al dormitorio. Se preguntó si Odd habría vuelto ya de su cita.

Y ahí estaba el chico. En pantalón corto y camiseta holgada, echado en la cama jugando a la consola. Pero eso no era raro en Odd. Tal vez no había ido mal, pero la otra persona no era partidaria del sexo en la primera cita. Al contrario que Odd, que era partidario del sexo sin necesidad de citas.

—Buenas noches.

—Hola, Ul… ¡Hijo de puta! ¡Estaba ya en la meta! ¡Cabrones! ¡Puto caparazón azul!

Adivinando a qué estaba jugando su compañero, Ulrich abrió el armario. Debía ponerse algo para dormir.

—Desgraciados. ¿Qué tal el entrenamiento? —preguntó Odd, cerrando la consola con fastidio.

—No me quejo. ¿Y tu cita? Ni siquiera me has contado esta vez con quién quedaste.

—Si realmente quieres saberlo… con Theo.

—¡¿Theo?! ¡¿Theo Gauthier?!

—El mismo. De hecho fue él quien me lo pidió.

—Vaya…

—Pero aún así, no es mi tipo…

—¿Y cuál es tu tipo? —preguntó Ulrich, más por hacer caso a la conversación que por realmente meterse en los gustos de su colega. Se quitó la sudadera, y alargó el brazo para sacar del armario una camiseta de dormir.

—Los que son como tú.

La respuesta de Odd fue acompañada de un abrazo por detrás. Se había despojado también de la ropa, como notó Ulrich. Todo el pecho de Odd contra su espalda. Notó que el chico apoyaba la cabeza. Tontorrón. Bueno, podía pasar por ello.

—¿Y por qué los que son como yo?

—Porque eres mi mejor amigo, una buena persona, leal, y un amante excepcional —añadió mientras acariciaba el torso de su amigo.

Ulrich se empezaba a encender. Durante el último año había aprendido a disfrutar del sexo con otros hombres, pero con Odd había algo diferente. Tal vez era por su amistad. Decidió aceptar la petición. Además, él mismo tenía ganas de tener una noche íntima.

Así que se deshizo de su pantalón mientras seguía recibiendo las caricias de Odd desde atrás. Se liberó también del boxer, y sin moverse, llevó las manos a su espalda y le bajó las mismas prendas, rozando el miembro del rubio en el proceso. Así que ya estaba preparado…

—Creo que así estamos mejor —dijo dándose la vuelta. Sus penes se rozaron.

—Quiero un beso —pidió Odd.

Ulrich le sujetó de las nalgas, le atrajo hacia él, y le besó. Notó que su erección se endurecía aún más. Ulrich se vio apoyado contra la madera del armario y los labios de Odd empezaron a recorrer su cuerpo. El cuello, los pectorales, el vientre… y ahí estaba. El pene. Lo acarició con cuidado, y probó la punta con la lengua.

Supo que a Ulrich le gustaba. Se animó a practicarle una felación completa. Ulrich siempre se maravillaba con la experiencia de su amigo. Era muy bueno.

—Odd… vas a hacer que termine…

—¿Y cómo quieres acabar…? —preguntó el rubio, mientras le masturbaba—. ¿Así o… sigo con la boca?

—Así está bien…

Odd sonrió. Ulrich nunca le había pedido lo otro. Prosiguió el movimiento de su mano mientras con la otra le acariciaba suavemente en los testículos. Contempló cómo su amigo alemán culminaba.

—Gracias… —susurró.

—No hay de qué.

Odd no se atrevía a pedirle que le devolviera el favor. Pero Ulrich no necesitaba que se lo pidieran. Cuando el rubio se levantó le acarició las caderas y bajó por su cuerpo. Rozó su pene, que parecía mirarle amenazante, y en ese momento unas gotitas de líquido preseminal brotaron.

—Voy a acabar… muy rápido… —pensó Odd en voz alta.

Y sus ojos no se creyeron ver a Ulrich jugando con su dedo índice en la punta de su erección… y llevándoselo a la boca, probando su sabor.

—Malo… —protestó mientras su amigo empezaba a devorar su pene. Era rara la vez que Ulrich se entregaba tanto, pero eso le excitaba aún más.

El único inconveniente era que no podía controlar su propia excitación. Intentó advertir a Ulrich de que iba a terminar, pero no pudo. Acabó sin previo aviso.

—¡Lo siento! ¡Lo siento mucho!

—No te preocupes —dijo Ulrich. No le había gustado el momento, pero nunca antes le había pasado. Podía pasarlo por una vez.

—Eres un gran amigo…

Fueron hacia las camas. Odd aún quería algo más con Ulrich. Pero el alemán tiró de su amigo en dirección contraria. De pronto, Odd se vio levantado del suelo. Aterrizó sobre la mesa de estudios que compartían ambos, con las piernas abiertas, y Ulrich frente a él. El castaño se lamió los dedos y los empleó para dilatar a su amigo, acompañandolo de una lenta masturbación.

—Estoy listo…

—¿Seguro? —preguntó Ulrich con malicia.

Odd no estaba realmente seguro de si estaba listo. De lo que estaba convencido era de que quería a Ulrich dentro de él. El alemán se posicionó y lentamente penetró al rubio. Este gimió. Echaba de menos esa sensación. Ulrich de movía a un ritmo lento pero firme, sin dejar de estimular su erección.

—Me encanta cómo me lo haces… Me da envidia Yumi…

—No me apetece pensar en ella ahora —susurró el alemán—. Aquí estamos nosotros ahora —añadió mientras sus embestidas se hacían más profundas.

—Joder… voy a enamorarme…

Ulrich volvió a besarle sin detener sus acometidas. Odd estaba en una nube, sometido a un intenso placer. Era maravilloso. Su amigo tenía un magnetismo y una forma de hacerlo que le volvía loco.

—Estoy… a punto… —anunció Ulrich.

—Yo también…

Sabiendo que Ulrich no podría mantener el ritmo, Odd tomó su propio miembro y se masturbó mientras disfrutaba de las últimas embestidas de Ulrich. Acabaron al mismo tiempo, pero no se detuvieron hasta pasados unos segundos, estirando el placer.

—¿Sabes que así nos va a costar dormir?

Ulrich estaba en su cama, y Odd se había acoplado para dormir sobre él, y le preocupaba encenderse de nuevo.

—Bueno, para eso estoy aquí. Por si nos apetece de nuevo.

—Eres insaciable.

—Sí, debo serlo. ¿Te puedo pedir un favor?

—¿De qué se trata?

—El sábado no tengo plan… ¿Podría quedar con Yumi y contigo? No os quiero robar tiempo, pero me apetece repetir…

—Lo hablaré con ella.

—Gracias —y besó sus labios una vez más.


¡Hola a todos! Lo siento, creo que esta es la vez que más he tardado en publicar lemmon (dejando de lado cuando no me inspiraba escribir 'Code:Not more lemmon?!'). La verdad, tengo un yuri a medias, pero no me concentro y se me ha ocurrido este one-shot ligero entre tanto, espero que os haya gustado.

Alejito480: Odd nunca cambiará. Es una máquina del (buscar) sexo :P

Moon-9215: Gracias. No me imagino a Odd rechazando innovaciones... y me anoto eso de los juguetes masculinos.

Jafar2000: Me alegro de que te gusten ^^ Intento que mis lemmon sean diferentes de leer (he visto algunas cosas por ahí que...) pero igual me gustó tu estilo. Y recuerdo esos concretos, fue divertido escribirlos ^^ ¡Seguiré!

CarlosJim04: Publico cuando me inspiro y tengo tiempo. Me anoto tu idea para escribir ;)

Pues lo siguiente no sé si será lemmon, zombies, o el grupo tirándose a un grupo de zombies (esto es brroma, NO VA A PASAR). Cuando sea, nos leeremos por aquí. Lemmon rules!