Poseso

La situación era bastante preocupante para los guerreros de Lyoko. Su enemigo era cada vez más poderoso, y además contaba ahora con un esclavo. William Dunbar se hallaba poseído por la scyphozoa. De acuerdo a Jeremy, la única forma de recuperarlo sería derrotándolo y consumiendo sus puntos, pero parecía misión imposible. El chico,o les derrotaba en el último momento, o lograba escapar en el último segundo, controlado por aquella maldita inteligencia artificial.

Lejos de toda lógica ("¿Por qué un engendro binario puede querer dominar el mundo?", se solía preguntar Jeremy, el combate se había desigualado bastante en su contra. Era increíblemente poderoso, motivo por el cual Xana había querido contar con él en sus filas. Si había decidido hacerlo además para desmoralziar al grupo obligándolos a luchar contra un amigo, no podían saberlo.

Pero habían diseñado un plan. En el próximo ataque contra la Tierra, se dividirían. Dos deberían luchar contra William, y el tercero sería quien escoltase a Aelita hasta la Torre. Tras un pequeño debate, habían acordado que Ulrich se enfrentaría a William, ya que tenía muchas ganas de poder derrotarlo. Y como buen amigo y compañero de cuarto que era, Odd se ofreció para cubrirlo. Eso dejaba a las chicas con la tarea de desactivar la Torre, y Yumi no puso ningún impedimento. Estaba tan enfadada con William que, si le iba a patear el culo, prefería que fuera en la Tierra, plenamente consciente de ello, y no en aquel mundo virtual.

El ataque, en aquella ocasión, había vuelto a alterar el clima de la ciudad. Lejos de la temperatura habitual que hacía en esa época del año, los termómetros se habían empezado a disparar, y el calor aumentaba y aumentaba para desesperación de los transehúntes, que ignoraban lo que ocurría, y se limitaban a desfallecer cuando sus cuerpos no podían aguantar más el insoportable calor.

Dentro de la fábrica, la temperatura aumentaba mucho más despacio, pero Jeremy no podía decir que tuviera fresquito. Quería quitarse el suéter, pero el tejido de su silla era de todo menor frío, y temía que se le pegase la piel si pasaba demasiado tiempo allí. En los monitores podía ver por fin la replika del sector del desierto, lo que le parecía una provocación por parte de su enemigo. No tardó en detectar a William en el monitor y le dio las indicaciones a sus amigos mientras Yumi y Aelita se dirigían a la Torre activada. El tiempo apremiaba.

—¿Qué harás en cuanto William haya vuelto a la Tierra? —preguntó Odd. Para evitar malgastar recursos, se había subido en la moto de una rueda de Ulrich como paquete.

—Lo mismo que le haré aquí: darle un buen puñetazo en el estómago, por gilipollas —gruñó el alemán. ¿En qué momento había pensado que sería buena idea confiar en él? Yumi había tenido razón en todo momento.

—Pero le derrotarás con las katanas, ¿no? —bromeó Odd—. Ya sabes, por aquello que tiene un cuchillo como él de grande.

—Repasemos el plan —dijo Ulrich sin hacerle mucho caso a su amigo—, le ataco, él se cubre, y en ese momento, disparas tus flechas contra su mano. Le desarmas, y así le puedo derrotar.

—Sin problema. Conoces mi puntería —comentó Odd, y derrotó a un par de avispas que les perseguían con dos proyectiles—. Espero que no vengan muchas a por nosotros, aunque espero que Jeremy esté listo para recargar mi munición.

—Lo estoy. Daos prisa —apremió el otro, desde el ordenador—. La temperatura no hace más que subir… Aunque Yumi y Aelita están cerca de la Torre. La custodian dos megatanques y dos cangrejos. No va a ser sencillo.

—Sí para Yumi —dijo Ulrich, y en ese momento, saltó de la moto seguido por Odd. William acababa de aterrizar delante de ellos, y habían intentado llevarle por delante con el vehículo. Lamentablemente, este se escurrió como humo en el suelo y salió ileso. Aunque Ulrich contaba con ello.

Sacó ambas armas y corrió hacia William. En paralelo le perseguía Odd. Acabó con una cucaracha mientras se desplegaban para derrotar a su amienemigo. Ulrich realizó un tajo cruzado con las katanas, que chocaron contra el gran cuchillo de Odd. Era la señal, apuntó a la mano de William, pero el tiro falló y se fue hacia arriba. Una cucaracha había aparecido tras él, y un disparo le había hecho perder el tiro. Maldición. Derrotó a aquel bicho, y volvió a apuntar.

Ulrich llevaba a William, caminando hacia atrás, pero atacando para obligarlo a mantener el cuchillo en alguna posición que le obligase a mantenerlo un momento para que Odd le pudiera desarmar. Pero tras un par de minutos en que no lo consiguió, el rubio probó a disparar sin más. William apartó la flecha láser con el cuchillo, y con un rápido cambio, atacó a William. Le acertó en el costado, pero el valor de defensa de este era muy fuerte y no le venció, por lo que este pudo contratacar, destrozando las katanas de Ulrich con un corte.

—¡Necesito otro arma! —pidió Ulrich a Jeremy.

—¡Lo… lo intento…! —respondió este desde su silla, desesperado. El calor ya se hacía notar, estaba sudando, y se le nublaba la vista. Debía darse prisa. Por favor, Yumi, Aelita… Vio en el monitor que una de las criaturas fue derrotada, pero la pelirrosa no se podía acercar aún a la Torre. Mierda.

—¡Es mío! —dijo Odd—. ¡Flechas láser!

Disparó la primera, y aguardó una fracción de segundo antes de disparar la segunda, apuntando a distintos puntos vitales de William, pero este pudo eliminarlas. Sonrió maquiavélico, y en ese momento, su mantarraya voló hacia Odd. Este, con nervios de acero, acabó con la bestia con tres disparos.

—¡Estoy sin munición! —dijo Odd, desesperado—. ¡Jeremy!

Pero un ruido les indicó que Jeremy había caído con la cabeza sobre el teclado, derrotado por la temperatura. Todo había acabado, y dependía de que Aelita entrase en la Torre. William se acercó a Ulrich, alzó su cuchillo. Este supo que había perdido. Lo único malo era que el dolor del arma lo sentía en el mundo real, a pesar de que no tendrían ningun corte.

Pero el poseído no le cortó por la mitad como se había esperado, sino que le empujó con la hoja fuertemente, y rodó y rodó hasta quedar al lado de Odd. Se acercó a ellos, con una sonrisa siniestra. Sus ojos se iluminaron en rojo. Y Odd y Ulrich pudieron ver en ellos el ojo de Xana antes de caer derrotados en el suelo. No se podían mover. O más bien, no se podían mover a su placer, sino a la voluntad de William. Se sintieron flotar mientras este se acercaba.

—William… tienes que luchar contra lo que tienes en la cabeza —dijo Ulrich, mientras no podía hacer otra cosa. Y en ese momento, percibió algo extraño. Su pantalón empezaba a resbalar hacia abajo. Volteó la cabeza, casi rendido, y vio que Odd estaba igual. La parte inferior de la ropa ya no estaba.

—¿Qué pretender hacernos, William? —preguntó el rubio, asustado.

Vais a uniros a mi —respondió este, con su voz distorsionada por la maldad que lo poseía—. Os vais a unir a Xana.

Intentaron resistirse, pero fue inutil. William llegó hasta ellos, y alargó ambas manos, atrapando los penes de los guerreros. Ulrich se quedó mudo. ¿Cómo era posible? En Lyoko era imposibe sentir nada, el tacto era muy limitado, únicamente los disparos de sus enemigos eran notables. Tal vez porque… porque William era un enemigo y le estaba derrotando con aquel suave masaje en su pene que se tornaba erecto… Sintió que se desvanecía un poco.

El rubio estaba igual que él. William había detectado un punto muy débil acariciándolo ahí abajo. Y se sentía extraño. Tenía que desaparecer… tal vez de aquella forma le drenase toda la energía y al quedarse sin ella, se desvirtualizaría y regresaría a la Tierra. Pero no, lejos de aquello, parecía sentirse más intenso, y cuando más intenso era, menos consciente era de la situación.

William atrajo un poco más a Ulrich y a Odd, y le dio al rubio un beso en los labios. Este se sintió derrotado. Definitivamente no podía hacer nada. Algo crecía dentro de él… iba a ser poseído, sin duda alguna… ¿por qué no podía importarle? ¿Era porque la mano de William se sentía demasiado bien incluso en esa situación en que corría peligro? Tal vez. El escocés pasó por lo mismo que él en el momento en que la boca de William se pegó a la suya, exhalando su oscuro aliento. Iban a perder. Lo sabía. Todo dependía de si las otras desactivaban a tiempo la Torre. "¿Pero acaso eso importa? Esto te gusta", mintió la parte de él que se acomodaba al pensamiento de Xana, y el resto se lo creyó.

Tarea completada al cincuenta por ciento —dijo William, y un cruel pensamiento pasó por su mente. Debía completar el procedimiento, pero en ese momento, era libre de jugar con los que muy pronto serían sus nuevos compañeros. Desvaneció en humo su propio pantalón, situando a aquellos dos de rodillas frente a él. Quería que jugaran para él. Les hizo juntar sus labios. Si una mente poseía podía tener opiniones, le gustaba ver a aquellos dos besándose delante de su miembro, que empezaba a crecer y endurecerse.

Con un gesto en la mano, les hizo acercarse a su pene, y estos empezaron a lamerlo. William sonreía. Aquello aumentaría el efecto de la posesión. Odd y Ulrich se turnaban para practicarle una felación, y en ciertos momentos sus labios se juntaban para darse un beso alrededor de su glande. Sonrió, satisfecho por cómo se estaba desarrollando el plan. Supo que Aelita estaba a punto de entrar en la Torre y envió a otra mantarraya a por ella. Debía ganar tiempo.

Por suerte para él, la alegría por estar ganando de aquella forma se materializó como orgasmo en su cuerpo, estallando y manchando las caras de Ulrich y Odd. Tal vez su plan estaba completo al sesenta por ciento. Era hora de terminar por fin.

Sabiendo que no se podría resistir, sujetó a Odd por las caderas y le hizo girar sobre si mismo, acercando su culo hacia él. Suavemente, empujó su pene dentro del chico, ante la mirada de Ulrich, que solo pensaba en huir… si pudiera moverse. Solo podía mirar, conociendo que aquel sería su próximo destino.

El rubio sentía que se derretía. Notaba la erección de William deslizándose dentro y fuera de él fácilmente. Muy fácilmente y placentero. Tal vez en Lyoko no necesitaba lubricante… qué estaba pensando, tenía que huir…

—Ulrich… corre… ve a ayudar… aaaaah… ahhhh —gimió—. William… sigue… másss —pidió. Su mente había empezado a ceder ante el espíritu de Xana que se apoderaba lenta pero inexorablemente de él. Sentía placer, su mente ya solo obedecía una orden y su cuerpo se había amoldado a los movimientos del escocés—. Me encanta, William… voy a acabar… aaaah… aaaaaah, me corroooooo —gimió, vencido finalmente, en el momento en que se encotraba completamente sumiso a Xana. De su pene emanó un chorro de semen, y notó que William también se había corrido. Este sonrió satisfecho, pero aún le quedaba un objetivo. Miró al alemán, que supo que iba a perder la batalla.

—William… no tienes por qué hacer esto… —suplicó.

Por Xana —respondió este. Odd se acercó también al escocés.

"Por favor, Aelita… termina con esto", pidió para sus adentros.

—¡Te derrotaremos! ¡Aunque ganes esta batalla…!

Hablas mucho —protestó William. Le empujó de espaldas, y Odd se situó a la altura de la cabeza de Ulrich—. Que se calle.

Odd asintió y dejó que su pene se escucrriera en la boca de Ulrich. Este no pudo resistirse. Notó que su cuerpo pensaba un quintal. Y a pesar de eso, a William le fue muy sencillo levantarle las piernas y deslizar su erección dentro de él. Intentó gemir, pero no pudo. Sentía el sabor del glande de Odd, así como las suaves acometidas de William dentro de él. Este sabía que no podía hacerl muy rápido. Debía ser lento para tener éxito.

Ulrich dedicó su último pensamiento racional a sus amigas, deseando que le pusieran fin a la situación, antes de que su mente solo pensara en lo bien que se sentía aquello. William podría pasarse la eternidad penetrando su trasero si así lo quería. Pero Xana tenía otros planes para ellos tres. William supo en ese momento que Aelita había desactivado la Torre. Aceleró sus movimientos. La vuelta al pasado empezaría muy pronto. Ulrich estaba sometido, no podía escapar, seguro. Gruñó al eyacular en el momento en que fueron bañados por el haz de luz que les haría retroceder en el tiempo.

—Chicos… chicos… ¿dónde estáis? —preguntó Yumi. A pesar de la vuelta al pasado, ella seguía en la replika del desierto. Aelita salió de la Torre.

—¡Yumi, Aelita, lo habéis conseguido! —dijo Jeremy—. No sé por qué estamos aquí y no en clase… pero al menos estamos bien.

—¿Has conseguido hablar con Odd y Ulrich? —preguntó Aelita.

—Aún no. Pero se donde están. Te programo el aerodeslizador. Deprisa, antes de que esto desaparezca —les apremió.

Yumi y Aelita saltaron en la nave y aceleraron al máximo. Debían encontrar a sus amigos. Tal vez la pelea con William se estuviera eternizando. Siguieron el rumbo que Jeremy les indicó. No hallaron ni un solo enemigo.

Y al final del camino, supieron que habían perdido la batalla. William las miraba con suficiencia. Y tras él, cual dos escoltas, con sus trajes convertidos a tonos oscuros, Odd y Ulrich las contemplaban también. La japonesa sacó los abanicos cortantes. Aelita alzó las manos para conjurar la bola de energía. Debía vencerlos, o estarían perdidas.


¡Hola a todos!

Me gustaría hacer un aviso sobre el capítulo antes de que alguien me demonice: el relato es puramente ficticio. Una historia de mentira, que en nada pretende decir que haya algo bueno en las situaciones de abuso. Desde aquí hago un alegato pre-consentimiento. SIEMPRE. El one-shot es como una película pornográfica: una ficción de carácter sexual que en nada pretende ser una base como sexo entre dos (o más) personas. En nada tiene que ver con la realidad, al igual que un juego de rol de dominación en que se presentan dos papeles: dominante y dominado. Incluso ahí existe consentimiento.

Son las 17:22 mientras escribo estas líneas... y empecé con el fanfic a eso de las 15:00 xD Es de los más rápidos que he escrito. Seguramente porque, como habréis notado, tampoco me he recreado mucho en las escenas explícitas, ya que creo que en este caso, no procedía. O tal vez simplemente fue mi moral la que me lo impidió. En cualquier lugar, espero que el fic os haya gustado (entendiendo, nuvamente, lo que dije en el párrafo anterior).

DemonElAbogadoOscuro0722: Me alegro que te gustara. De vez en cuando hay que escribir cosas tiernas ;) Y sí... hay mucha diferencia entre lo que se ve y lo que al final se hace. Y por supuesto que Odd lo ve ;) -F

Moon-9215: ¡Muchas gracias! :D

CarlosJim04: Bueno, me anoto la idea... aunque si son chicas de su clase al principio, Yumi sería la tercera o así, es un año mayor :P En cualquier caso, antes o después lo escribiré.

Y aprovecho haber escrito otro one-shot para poder darle daña a "Code Lemon: La villa", el que si no habéis leído, os aconsejo que os paséis y valoréis. Ya he planificado hasta el capítulo 9, lo cual me facilitará la tarea (no como en "Code: Z", que fui a lo loco). Y aparte, tengo un proyecto de short-fic que me pidieron (unos 3-4 caps) que espero que vea pronto la luz.

Lemmon rules!