Espectro

Odd se había ido a la habitación después de comer. Alguien responsable, como Jeremy o Aelita, habrían ido a la biblioteca por aquello de que al día siguiente tenían examen de Ciencias. Y no había abierto el libro en toda la semana. Ni siquiera durante las clases, que se las había pasado componiendo una de sus canciones. Y esbozaba cómo podría ser el videoclip.

Eso le recordaba que aún no había hecho las negociaciones oportunas. Estiró la mano para alcanzar el teléfono. Pero no llegó. ¿Por qué lo había dejado en la cama de Ulrich? Suspiró, y evitando separar el cuerpo de la cama, dejó caer el torso sobre el suelo y apoyó las manos en el suelo. Gateó manteniendo los pies en el colchón. Atrapó por fin el móvil y volvió a su posición de horizontalidad original.

—Qué duro es ser tan vago —comentó para si mismo mientras buscaba la Agenda. A… B… S… "Sissi". Llamar. Un tono, dos tonos—. ¡Hola, Sissi!

—¿Qué quieres, imbécil? —preguntó ella. Mierda, ahora se acordaba de que habían discutido al lado de la máquina de café. Ella había insultado su inteligencia y él había hablado de su exceso de maquillaje. Se tenían cariño en el fondo.

—Escucha, no te enfades. Tengo un proyecto entre manos.

—¡Serás guarro, Della Robbia! —se escandalizó Sissi.

—¿Qué? ¡No! ¡No seas malpensada! Tengo un videoclip en mente —explicó.

—Ah, vale. ¿Y a mi qué me importa?

—Te quería pedir que participaras —dijo en tono conciliador. En ese momento hubiera querido responderle "Te quería mandar a la mierda", pero no podía hacerlo. Al fin y al cabo era la chica más popular de Kadic y le convenía que apareciera.

—Mmmmm… —gruñó la chica.

—Venga, no te hagas la remolona. ¿Vienes a mi cuarto y te explico mi idea?

—Vale. Más te vale que sea buena —dijo Sissi.

Colgaron. Odd se estiró. Apartó a un lado los papelotes. Y en ese momento su teléfono empezó a sonar. Era Jeremy. Vaya. ¿Se habría enterado del poema romántico que había escrito en el cuaderno de Aelita? Joder, si solo era una broma. Descolgó.

—Hola, Jer…

—¡Es urgente! ¡XANA ha activado una torre!

—¿Ahora?

—¡Sí, ahora! ¿O le viene muy mal al señorito? —preguntó malhumorado. Seguro que había visto el poema—. Te esperamos en la fábrica.

—Vale, voy para allá. ¿Sabemos qué ha atacado exactamente?

—Aún no.

—Bueno, que sea rápido —comentó el rubio mientras encajaba los pies en las zapatillas. Abrió la puerta de la habitación y estuvo a punto de chocarse con Sissi, que acababa de llegar. Mierda—. Lo siento, Sissi, pero me ha surgido un asunto y…

Pero antes de poder decir otra palabra, la chica le había empujado con fuerza. Justo antes de salir por los aires, se dio cuenta de que aquellos ojos no tenían dos pupilas. Era el ojo de Xana. Estaba poseída. "Vale, Jeremy, ya sé a quién ha poseído XANA en esta ocasión", pensó. El móvil había saltado de su mano al empezar el vuelo, y ahora reposaba en el suelo. Sissi se abalanzó a por él, pero logró esquivarla por los pelos. Lo malo era que en su huída le dio un golpe con el pie al teléfono, estrellándolo contra la pared. Lástima de aparato.

Corrió por los pasillos, esquivando a un Jim enfadado que gritó "¡Tres días de castigo!" antes de ser atropellado por Sissi. La chica tenía una fuerza fuera de lo normal por la posesión. Odd tenía un plan: llevar a la chica a la fábrica, y entretenerla lejos de la sala del superordenador. Si alguno de sus amigos caía en Lyoko, él le relevaría y este podría ir al mundo virtual a echar una mano.

Bajó por la sala de las calderas y se encaminó por las alcantarillas. El familiar hedor le inundó las napias. Mal asunto correr por ahí. Pero debía hacerlo, Sissi le seguía a la zaga. Se dio más prisa que nunca. Calculó cuánto rato llevarían sus amigos en la fábrica. Apenas estarían empezando. Jadeó. A punto estuvo de resbalarse por la escalerilla de mierda que le subía hasta el puente que conducía a la fábrica. Apenas empezaba a cruzarlo, ella llegaba a la superficie de un salto.

—Quién pudiera —comentó el rubio mientras entraba en la fábrica. Se fijó en la cámara de la entrada, que se movió ligeramente. Desde su puesto de mando, Jeremy giró el objetivo, y se dio cuenta de que estaba Sissi. Movió la lente arriba y abajo, como si asintiera.

Deslizándose con cuidado por la cuerda empezó a caminar de espaldas. Alejarla del ascensor… funcionaba. Tras un salto y un aterrizaje bastante espectacular, la chica continuó persiguiéndole. Se abalanzó a por él. Previsible. Odd procuró esquivarla como en la habitación… pero en aquella ocasión ella estiró el brazo y le desvió el camino. Se golpeó en el brazo, y rodó por el suelo. Maldición.

Se incorporó a tiempo antes de que ella le bloquease. Mierda… Esto le pasaba por haberla subestimado. Logró cubrirse de uno de los golpes pero él no tenía un nivel de lucha tan alto como Yumi o Ulrich. Se vio derrotado por Sissi y echado en el suelo bocarriba. De pronto estaba sujeto por ella. No podía mover brazos ni piernas, le había sujetado bien con una fuerza muy superior a la suya.

"Qué bien me vendría que me ayudasen los demás", pensó entonces. Y por primera vez temió realmente por su vida. En aquellos ojos solo existía el odio de aquella inteligencia artificial que… ¿qué estaba haciendo? Sissi había juntado los labios con los de él. Cerró la boca de inmediato. El escáner le hacía inmune a las posesiones por medios electrónicos, pero el beso de XANA aún podía doblegarlo.

Haciendo acopio de fuerzas apartó a la chica. Lo mejor sería huir de ella. Pero cometió un error al darle la espalda. Ella se pudo abalanzar sobre él, derrotándolo por segunda vez. Humillado, pensó que aquel sería el fin. Gritó cuando la chica apoyó las piernas sobre su cuerpo, sintiendo sus rodillas presionándole. Qué dolor… Cerró los ojos, no gritaría, no lo haría.

Y de pronto se notó liberado de la presión. Respiró hondo, y abrió los ojos. No sabía qué pretendía hacer aquella chica endemoniada. Sonreía de forma malévola. Y ¿por qué diablos se había quitado el pantalón?

Odd Della… Robbia… —pronunció ella con esa voz que sonaba de todo menos a humana.

—Sissi… tienes que luchar y resistir… —gimió él. Era su única esperanza. Intentar que ella despertara. Era una posibilidad remota, pero debía decírselo. Si había dicho su nombre tal vez era capaz de reconocerle.

Calla —ordenó la morena.

Y empezó a avanzar poco a poco hasta alcanzar la cabeza de Odd. Sin pantalones, este podía percibir el aroma prohibido de la zona más privada de la chica. No sabía en qué estaba pensando. Pero en ese momento ella apartó la última prenda. No podía ser. Aquello no estaba bien…

Y en aquel modo tan indefenso probó el sabor de la chica, cuando esta bajó el cuerpo, sometiéndole. ¿Por qué hacía aquello? No tenía sentido. Como tampoco lo tenía que a él aquel sabor le estuviera gustando. Joder. Gruñó cuando ella tiró de su cabello. Dolía. No había duda, era maquiavélica. Parecía disfrutar con el dolor que le provocaba. Mientras, él solo podía degustar el sabor de sus jugos.

No se entendía a si mismo, la situación le ponía cachondo. Se lo notaba. Empezaba a incomodarle cierta presión dentro de sus pantalones. Lo mejor en ese momento sería que sus amigos hubieran terminado de pelear y Jeremy lanzase la vuelta atrás en el tiempo. Pero entretanto, los minutos pasaban y notaba resbalar por la comisura de sus labios los salados jugos de Sissi.

De algún modo la chica estaba excitada. Gemía por sentir los labios de Odd en su sexo. Su cuerpo reaccionaba de modo natural, para sorpresa de Odd. Al parecer la IA no era capaz de controlar aquello. Él seguía dominado por la situación, y supo en qué momento la chica alcanzó un orgasmo. Se apartó de encima de él.

Odd pensó que aquello había llegado al final, pero no era así. Aquella chica poseída tenía aún la capacidad de moverse, no necesitaba mucho tiempo para recuperarse. Se vio en ese momento con las piernas hacia arriba mientras ella le arrancaba el pantalón. Sonrió perversa, y puso el pie sobre el pene aún cubierto de Odd. Empezó a estimularlo. Odd sentía su cuerpo dormido, no era capaz de reaccionar.

Sin poder evitarlo se vio despojado del bóxer y la morena empezó a estimularlo rápidamente con la mano. Joder, él jamás se había tocado de aquella forma. Su técnica era rápida, veloz, y sabía aplicar la presión oportuna. Suspiró, sometido por una situación que le superaba. No entendía nada, si aquello era alguna clase de plan no tenía sentido ninguno. Simplemente sabía que su mente empezaba a no reaccionar con claridad. Ese placer no podía ser real, y sin embargo, parecía real. No, no podía permitirlo. Estaba a punto de culminar, no debía hacerlo. Pero era demasiado débil. Jadeó, preso de la situación, hasta que finalmente expulsó su semilla.

Pero Sissi no estaba por la labor de dejarlo respirar. Mientras luchaba por intentar relajarse, ella continuó estimulándole, sin dejarle recuperarse e impidiendo que su erección se viniera abajo. Se aseguró de mantenerla bien erguida y preparada mientras se iba situando en posición. Odd se alarmó. Lo que habían hecho hasta ese momento ya había estado mal, pese a lo bien que se había sentido. Pero era inocuo. Ahora en cambio estaban a punto de unir sus cuerpos. Si no lo impedía. Se incorporó para intentar detenerla.

En el momento en que él levantó el torso ella se dejó caer suavemente sobre su miembro. Pareció gemir al mismo tiempo que Odd. Joder. El interior de Sissi se sentía tan caliente… tan bien… no era capaz de pensar con claridad. Solo veía y notaba a la chica subiendo y bajando por su cuerpo. No podía aguantar más. Sin ápice de razón, levantó la camiseta de la chica. Tiró suavemente hacia abajo de sus sostén, y degustó el sabor de sus pechos. Ella parecía gemir aún más con aquel trato.

De pronto volvió a ver su boca atacada por los labios de la morena, y no pudo evitar continuar el beso, y lo continuó y no se sintió poseído en ningún momento. La IA no pretendía dominarlo. Se dejó llevar por el momento, sintiendo el cuerpo de Sissi contra el suyo, jadeando, sudando y disfrutando de la situación. Sin poder impedirlo su orgasmo estaba cada vez más y más cerca. Iba a acabar, iba a culminar. No estaba bien, pero ya no podía impedirlo.

—Sissi… —gimió como si pudiera entenderlo—. Voy a… terminar… —anunció.

Ella simplemente respondió con un largo gemido mientras se dinamitaba un orgasmo en su cuerpo, y no tardó más de unos segundos en sentir los fluidos de Odd en su interior. Este disfrutó de aquel momento hasta que sintió que su cuerpo se relajaba por completo. Estaba agotado. A su lado, Sissi estaba echada sobre un costado, sonriendo con malicia. ¿Acaso estaba pensando en algún otro asalto?

Pero en ese momento todo su cuerpo se tensó y Odd logró vislumbrar el espectro de Xana saliendo del cuerpo de Sissi. La chica quedó por un momento fuera de combate, derrotada en el suelo. Mierda…

—¡Odd! —dijo la voz de Ulrich—. ¿Estás bien? Ha sido complicado, pero hemos derrotado a…

Se quedó paralizado al ver la escena. Sissi sin falda, ni bragas, con la camiseta levantada en el suelo, y Odd apoyado sobre sus manos, sin pantalones, claramente después de…

—Pero ¿qué ha pasado?

—Odd… Ulrich… ¿qué está pasando? —preguntó Sissi mientras abría los ojos. Alcanzó a ver la imagen de Odd a medio desnudar, antes de que un fogonazo de luz blanca la absorbiera y se olvidara de todo. Por su parte, Odd sintió algo presionando dentro de él antes de que se lanzara la vuelta al pasado. En su caso, no se olvidaría de lo ocurrido.

—No entiendo lo que pretendía XANA con este ataque —dijo Jeremy. Habían vuelto a la hora de comer. Poco antes de que el ataque se desatara—. ¿Qué habría pensado?

—Bueno… es una conjetura, pero si alguien muere, no resucita con el viaje en el tiempo, ¿verdad? —preguntó Aelita—. Tal vez… si alguien se queda embarazada tampoco se revierte… Lo siento, Odd —comentó—, pero es una posibilidad.

El rubio no había dicho nada. En lugar de atacar vorazmente su plato de lasagna, se lo había quedado mirando dando golpecitos en la mesa con las puntas del tenedor. Se sentía terriblemente mal por lo que había ocurrido. Por lo que había hecho.

—Tengo que hablar con ella —dijo de pronto, mirando hacia Sissi.

—¿Y qué quieres decirle? —preguntó Ulrich.

—La verdad. Tiene que saber lo que ocurrió —les dijo.

—¿Crees que es lo más sensato? —interrumpió Jeremy—. ¿Sabes cómo podría reaccionar si se entera de que…? Bueno…

—Si Aelita tiene razón, se ha arriesgado a un embarazo porque no pude detener el ataque de XANA. Soy responsable de lo ocurrido —declaró—. ¿Me ayudaréis?

El grupo se miró. Asintieron lentamente y se pusieron en pie. Era hora de tener una conversación muy delicada.


¡Hola a todos! Ya tocaba un one-shot. Un poco diferente a lo habitual, y no me apetecía únicamente escribirlo en plan recreativo, de ahí darle ese final amargo. Espero que os haya gustado.

Guest: ¡Gracias! Los Oddlita me gustan, pero el fetiche de los pies... no me convence, lo siento ;(

CarlosJim04: ¡Gracias! Sí, mi nivel de actualización no es como en mis orígenes, demasiadas ocupaciones :(

Moon-9215: La idea, en realidad, en todo momento, era dominar el mundo... Y no es raro que no se le unan los demás chicos, dudo que a cualquiera de ellos les apeteciera "compartir" xD

SnakeJafar: Sí, una historia diferente. Digna de un "h" japonés xD Me alegro de que te gusten :)

Si todo va bien, la semana que viene habrá Villa ;) Y si no, pues a la siguiente. Lemmon rules!