Disclamer.- Todo esto pertenece a la Warner, a JK Rowling y no sé a quien más, la estrofa del principio pertenece a la canción Ancha Es Castilla de Mägo de Oz. Mío solo es la historia y escribo sin ánimo de lucro.
Enjoy!
PENUMBRA
por
Adrel Black
10. VACACIONES EN EL CUARTEL
PARTE III
Nada Que Perder
Alguien escribió que la vida es sueño,
Y los sueños, sueños son.
(Ancha es castilla, Mago de Oz)
Las vacaciones continúan avanzando, la casa de los Black se ha convertido en un hervidero de actividad, miembros de la Orden entran y salen a todas horas, todos los ocupantes del cuartel han decorado con motivos navideños, todos participan, todos, menos dos, Hermione y Tobías que se pasan los días encerrados en la biblioteca.
Aquella mañana Ginny y Hermione hablaron en su habitación, después de desayunar.
—Mira Hermione, Ron es mi hermano, —le dice Ginny —pero es un imbécil, siempre me he preguntado cómo pudiste enamorarte de él.
Hermione se ha sincerado con ella y le contó lo que Tobías había dicho respecto a estar enamorada de Ron.
—No lo sé, Ginny, es solo que siempre pensé que ese sería el curso normal de las cosas, un día Harry y tú estarían juntos y Ron y yo en consecuencia también lo estaríamos.
—Hermione, el hecho de que ustedes tres sean amigos, y de que Harry y yo seamos pareja, no implica que tengas que quedarte con mi hermano, —Ginny mira a Hermione a los ojos —me encantaría que fueras mi cuñada, —murmura al ver la mirada triste de Granger —pero la verdad Hermione, no creo que mi hermano merezca a alguien como tú.
Hermione la escucha, su rostro se ve triste, aquella declaración viniendo de su mejor amiga le parece un tanto cruel.
—Lo siento mucho Hermione, pero creo que tú necesitas a alguien diferente a Ron, —luego sonríe pícaramente, —quizás alguien como ese chico.
A Ginny no se le escapa la manera en que su amiga ansía en las mañanas irse a la biblioteca y la sonrisa con que regresa en las noches. Hermione la mira, se siente un poco tonta, Tobías Prince apenas sale de la biblioteca y ella pasa el día con él, encerrada, cierto que hablan un poco más que los primeros días, pero aun así, son solo días, cinco días desde que llegaron a Grimmauld Place. Al día siguiente será nochebuena.
Había notado la incomodidad tangible que se siente cada vez que Tobías aparece por la casa, de Ron lo entiende después de la pelea que tuvieron en la cocina, pero de Sirius Black o de Molly Weasley no alcanza a distinguir cuál es el motivo.
—¿Hermione…? —la llama Ginny trayéndola de nuevo a la realidad.
—Él es un misterio para mí, Ginny —contesta Hermione, —no sé de dónde viene, no sé qué hace, no sé quién es.
—Pero te gusta.
—Es guapo, sí. Pero eso no basta, nadie se enamora en unos días.
— ¿Quién lo dice? —le pregunta Ginny. —Créeme Hermione, no encontrarás ningún libro en el que se especifique cuánto tiempo es necesario para enamorarse.
.o.O.o.
Cuando llega la biblioteca aquella mañana Tobías ya se encuentra ahí.
—Buenos días —murmura ella.
Él solo cabecea en respuesta. Hay ocasiones en las que Tobías le parece tan conocido, se parece tanto a alguien, pero no encuentra quien podría ser. Al final, su mente ha decidido que si es familiar de Dumbledore, lo lógico es que se parezca a él.
Toma un libro nuevo y se fija en el que él tiene en la mano "Enemigos y Traidores, compendio de maldiciones y hechizos para castigarlos".
— ¿Por qué siempre lees sobre artes oscuras?
Él la mira y sopesa sus opciones, las artes oscuras le gustan, pero ese no es el trasfondo, en realidad piensa que, en alguno de esos libros sobre artes oscuras encontrará la respuesta a cómo regresar a su tiempo.
—Las artes oscuras son… interesantes.
—Si, lo son, pero no es lo único que hay interesante.
La mira de nuevo, por algún extraño motivo no le molesta su presencia, se pregunta por qué y en algún lugar recóndito de su cerebro la compara con Lily, claro que no es ni la mitad de bonita de lo que había sido la pelirroja, pero tiene un aura de ingenuidad de la que Lily carecía, incluso la presencia demasiado prolongada de Lily lo molestaba, con su parloteo, pero Granger le agrada. Lily era una chica normal de quince años la última vez que había hablado con ella, pero Granger es mucho más madura a sus diecisiete.
— ¿Tobías?
Se había quedado tan ensimismado mirándola.
—No es por ningún motivo en particular por el que leo sobre artes oscuras.
—En Hogwarts estudiamos Defensa Contra las Artes Oscuras, ¿es cierto que en Durmstrang no estudian su Defensa sino las Artes Oscuras en particular?
—Es cierto, —cree recordar que alguna vez Karkarov comentó algo al respecto, así que no está contando mentiras — ¿Por qué estás aquí en vez de con tus padres?
—Mis padres están de vacaciones en Gales, yo preferí quedarme.
La mira, quiere preguntarle más cosas, pero teme que ella también quiera saber de él y no sabrá qué contarle.
— ¿Y el Profesor Snape —dice revirando la conversación, le produce un extraño placer escuchar como habla de sí mismo —es agradable?
Ella suelta una risita.
—Es un excelente maestro, muy estricto, muy inteligente y un maldito de tiempo completo —él la mira con el ceño fruncido —es que siempre favorece a los de Slytherin.
Sonríe, eso es muy Slytherin, sin duda se trata de él.
— ¿Tú por qué estás aquí?
—No tengo familia —responde quedamente, aquello es cierto.
—Lo siento.
—No tiene importancia —aquello también es cierto.
El día entero se va mientras hablan de pociones, de maldiciones, de libros, un poco de vivencias, apenas han parado para ir por algo de comida a la cocina para inmediatamente volver a la biblioteca.
Tobías con mucha reticencia le ha contado que hace mucho tiempo se enamoró de una chica que simplemente no había correspondido, ella ya se había casado y que incluso tenía un hijo.
Hermione había hablado de Ron, de Víktor y de su vida solitaria.
Cuando empieza a oscurecer la casa se vuelve fría, Hermione que solo lleva una sudadera se abraza a sí misma intentando calentarse, él sin comentar nada enciende la chimenea, una luz dorada baña la estancia aluzándola mucho más de lo que las pocas velas que hay podrían haber hecho.
—Gracias —murmura ella quedamente.
—Por nada —dice él.
—Estuve pensando lo que me dijiste sobre Ron, —la mira y asiente en señal de que la escucha, —y creo que tenías razón, solo di por hecho que lo correcto era que estuviéramos juntos, cuando en realidad no era lo que yo quería.
—Eso puede pasar, algunas veces das por sentado algunas cosas tanto que te convences de que así es como debe de ser.
—¿Tú tienes a alguien… —Hermione quiere morderse la lengua pero ya que ha comenzado la frase continúa — contigo… ahora?
—No, —es la escueta respuesta —después de la persona de quien te hable no hubo nadie más.
Él se pone de pie y sirve más jugo en los vasos y le entrega uno, luego toma asiento y ambos se quedan en silencio mirando el fuego, cada uno perdido en sus propios pensamientos.
.o.O.o.
Cuando Hermione entra en la biblioteca él apenas levanta la mirada, sabe que es ella, pero le parece raro que en vez de ir directamente hacia las estanterías como siempre, se haya dirigido hacia él. Entonces extrañado voltea a mirarla, pero ella no dice nada solo le quita el libro de las manos. Y contra todo pronóstico se agacha a besarle.
Luego se aleja hacia la chimenea en donde enciende el fuego.
Él se pone de pie, va a reclamarle, ¿cómo se atreve a besarlo? Va a decirle que no se le acerque, va a decirle que él solamente ha amado a Lily y que muerta Lily nunca habrá nadie más, va a correrla de la biblioteca y a gritarle que no vuelva. Va a, va a… besarla como nunca.
La toma de la cintura y le da la vuelta, en su rostro hay una sonrisa, como si supiera que esto pasaría, ella le acaricia la cara y con infinita ternura lo besa. Apenas un roce, apenas y toca sus labios, pero es suficiente para que su corazón tan reseco y maltratado empiece a latir como nunca antes.
Ella suspira contra sus labios y él solo atina a decir una palabra.
—Hermione…
—No, Severus, soy Lily.
Abre los ojos y en lugar de encontrar los ojos castaños de Hermione, los ojos esmeraldas de Lily le regresan la mirada.
Abre los ojos de nuevo, asustado, su respiración acelerada, el techo oscuro de su habitación en Grimmauld Place está cubierto de telarañas.
¿Qué demonios ha sido eso? No puede enamorarse de Hermione Granger, puede al menos enumerar montones de razones por las que no puede enamorarse de ella. En primer lugar, él está enamorado de Lily, siempre ha sido así, en segundo, él no pertenece a este tiempo y en tercero, la chica Granger ni siquiera sabe quién es. Y en cuarto ella jamás corresponderá, y en quinto no quiere, quiere seguir llevando el luto por el amor de Lily eternamente, y en sexto no debe, y en séptimo… y en octavo…, y… y puede seguir así hasta el infinito
Cierra los ojos, cansado, luego mira por la ventana, aún está oscuro, probablemente la una o dos de la madrugada, hace años que no hay paz en su alma, hace tanto que no se sentía tan tranquilo como en aquellos días, aquellas horas compartidas en el silencio de la biblioteca.
No hay por qué preocuparse, de cualquier manera, en unos días ella regresará al colegio y él regresará a su tiempo, nunca volverán a verse, cuando él vuelva al pasado todo regresará a su cauce, podrá seguir su vida con el dolor por la pérdida de Lily y podrá añadir un dolor nuevo cuando pierda a Hermione Granger. ¿Qué tan egoísta es ese pensamiento?
Con una profunda sensación de resignación hacia el destino, se voltea de lado y se vuelve a dormir intranquilo. El dolor ya no lo asusta, siempre ha sido su compañero. No tiene nada que perder.
.o.O.o.
Hermione continúa mirando la ventana, la una o dos de la madrugada y no puede dormir, los ojos de Tobías la intrigan desde la penumbra de su habitación, se pregunta cómo habría sido la mujer de la que él había estado enamorado, de inmediato se forma en su mente la imagen de Lavender Brown, pero la descarta de inmediato. Cierto que apenas y lo conoce pero, solo alguien con tan poco cerebro como Ron se enredaría con alguien como ella y Tobías es tan inteligente.
No hace falta ser un genio para darse cuenta, además, alguien que pueda mantener una conversación decente con ella sobre la tercera ley de Golpallot es, obviamente, alguien listo.
Sin darse cuenta se pregunta si Tobías la considera bonita, o al menos inteligente.
Salta de su cama, sin importarle que sea de madrugada y sacude a Ginny.
— ¡Ginny! —Pero la pelirroja solo murmura entre dientes aun dormida. — ¡Ginny!
— ¡No me importa, si Cho Chang sabe karate! —dice la pelirroja despertando de la mira y suelta una carcajada. Ginny la mira a su vez, un momento, enojada por despertarla, pero luego empieza a reír junto con su amiga. — ¿Por qué me despertaste, Hermione?
—Tengo que preguntarte algo —pero ya una vez que Ginny está despierta Hermione se da cuenta de lo estúpida que es su pregunta.
— ¿Sí?
—Mmm…
— ¿Hermione? Son casi, —Ginny toma su reloj de la mesilla de noche, —las dos de la mañana y tu acabas de despertarme cuando yo estaba a punto de golpear a Cho Chang —Hermione sonríe de nuevo —así que mejor dime.
— ¿Crees que soy bonita?
—Eres hermosa amiga.
—No, Ginny, no de esa manera, o sea, no por ser tu amiga, sino, para… alguien.
Ginny sonríe y Hermione se sonroja violentamente.
—Por casualidad ese alguien es un chico alto, pálido y de cabello negro recogido en una coleta que se pasa los días en la biblioteca.
—Yo no dije…
—No necesitas decir nada, solo hace falta ver la sonrisa que tienes cuando regresas cada tarde —Ginny se le queda mirando —creo que le gustas mucho, Hermione.
— ¿Y si no es así?
—Si no es así, él se irá a su colegio dentro de unos días y no tendrás que volver a verlo.
Hermione asiente a la habitación en penumbra, no hay nada que perder.
Estoy batallando bastante con la página de FF, no puedo guardar bien el formato del archivo, si algo no queda bien acomodado, les juro que no es mi culpa
Adrel Black
