Disclamer.- Todo esto pertenece a la Warner, a JK Rowling y no sé a quien más, la estrofa del principio pertenece a la canción Aprendiendo a Perder de Avalanch. Mío solo es la historia y escribo sin ánimo de lucro.
Enjoy!
PENUMBRA
por
Adrel Black
13. VACACIONES EN EL CUARTEL
PARTE VI
Decisiones
Un latido más a la eternidad
y uno menos para soñar
aprendiendo a perder
en cada paso que das.
(Aprendiendo a Perder, Avalanch)
Extracto tomado del diario El Profeta.
El Profeta 26 de Diciembre de 1996.
ATACAN A FAMILIA EN DORSET
Asesinan A Tres, Hay Dos Heridos
Por Rita Skeeter
Al menos dos personas fueron muertas la tarde del día de ayer y tres más se reportan graves desde el hospital San Mungo de Enfermedades y Heridas Mágicas.
Un grupo de magos enmascarados agredió a los integrantes de una familia en el municipio de Dorset, Inglaterra.
Fue la información que trascendió por parte del vocero del Ministerio de Magia, Stamford Jorkins.
Según el reporte, los hechos ocurrieron la tarde del día de Navidad cuando, magos desconocidos aparecieron en el domicilio de los afectados y, luego de atacar las ligeras defensas con que contaba el inmueble, entraron de forma violenta lanzando hechizos a todos los presentes.
En el lugar fallecieron tres magos de entre veintiún y veinticinco años, mientras que, dos personas, una de cincuenta y una más de veintitrés años fueron trasladadas a San Mungo.
Dos niños y una mujer anciana pudieron huir mediante la red flu, al inicio del ataque, fueron quienes dieron la alarma.
Según las primeras investigaciones, el motivo del ataque podría estar relacionado con la negativa de uno de los hombres de dicha familia a participar con los mortífagos.
La marca tenebrosa apareció en el cielo luego del asesinato, se encontraron rastros de sangre no pertenecientes a ninguna de las víctimas por lo que se cree que al menos uno de los magos oscuros fue herido.
El pánico cunde rápidamente entre la sociedad mágica…
.o.O.o.
Amanece, ha pasado un día más, el día anterior, después de escaparse al café muggle en la mañana pasaron la tarde de nuevo encerrados en la biblioteca, la única diferencia es que, además de leer y hablar, se han besado como lunáticos.
Mira hacia la ventana de su habitación en Grimmauld Place, un rayo de sol frío se cuela por entre las cortinas, está amaneciendo. Su mente se pregunta qué pasará cuando Hermione por fin tenga que volver a la escuela, cuando las vacaciones terminen y ella se vaya, qué es lo que va a pasar. Él está dispuesto a quedarse con ella, pero eso implica dejarla ir al colegio y esperar a que ella termine sus estudios.
Se pone de pie sin ningún ánimo, no quiere bajar a desayunar aun, pero si espera más tiempo se topará con la Orden del Fénix en pleno en la cocina.
Se viste para salir de la habitación, pero antes de abandonarla la revista que Hermione le regaló llama su atención, sonríe, toma la revista de encima del buró, echa una mirada al índice.
De inmediato llama su atención un artículo firmado con sus propias iniciales, S.S.
Busca la página:
Originalmente fueron los magos oscuros quienes comenzaron a mezclar ciertas pociones con hechizos consiguiendo así magia oscura más poderosa. Con el tiempo, otros magos han experimentado en la búsqueda de pociones que tengan efectos más duraderos.
Como cualquier otra magia, es el mago quien corrompe el fin último del hechizo o la poción, es por eso que la poción potenciadora es un ying yang dependiendo de para qué se utiliza.
El arte de mezclar ingredientes y hechizos es particularmente difícil debido a que, cualquier hechizo lanzado a destiempo puede ocasionar la explosión o implosión del caldero, según sea el caso. Así mismo, se debe tener especial cuidado, ya que existen hechizos e ingredientes que por su naturaleza contraria se repelen invalidándose mutuamente.
La poción potenciadora es capaz de engrandecer los hechizos, crear las pociones más poderosas y hacer que los poderes más básicos de cualquier objeto sean inimaginables.
Los ingredientes necesarios…
Luego de aquel intro sigue una lista de ingredientes, todos conocidos, aunque no por ello fáciles de obtener.
Tobías deja caer la revista que golpea el suelo con un ruido sordo, si es capaz de obtener un giratiempo y crear una poción potenciadora lo suficientemente poderosa podría volver, regresar a su tiempo.
Ahí está la respuesta, la respuesta a una pregunta que él ya no quiere contestar, Tobías ya no quiere regresar.
.o.O.o.
Se ha dejado caer sobre la cama de nuevo, sin ganas para bajar a desayunar, la sensación de estar dividido se hace fuerte dentro de él, como si una parte de su cuerpo fuera hacia un lugar y el resto fuera hacia otro.
Lo correcto es que debe regresar, lo correcto es irse, lo correcto habría sido que el día anterior no hubiera existido, lo correcto hubiera sido que el día de Noche Buena no la hubiera besado. Pero Tobías no quiere hacer lo correcto, quiere tomar una decisión basándose solamente en su propio interés, quiere ser todo lo egoísta que siempre ha sido y quedarse, tomar esa oportunidad que ciegamente le está ofreciendo Hermione Granger. Esta vez está completamente decidido a hacer lo incorrecto.
Sigue mucho rato más mirando el techo de su habitación hasta que el sonido de la puerta al abrirse lo saca de su ensimismamiento.
Dumbledore se asoma por el resquicio entre la puerta y la pared. Sus ojos le sonríen, al igual que su túnica morada.
—Molly me dijo que aún no habías bajado a desayunar, —Tobías no se digna a dejar de mirar el techo. Como no contesta Dumbledore retoma la palabra, entrando en la habitación —he estado investigando una forma de regresarte, pero aún no he tenido suerte.
El chico sigue sin hablar. Dumbledore lo sigue mirando, le extraña, la última vez que se vieron él se veía ansioso, deseaba encontrar cuanto antes la manera de volver a su tiempo. Pero ahora, se ve despreocupado. El director guarda silencio, esperando una respuesta.
Después de mucho rato en silencio Tobías se pone de pie y empieza a andar a grandes zancadas por la habitación.
—No tengo intenciones de regresar, Dumbledore.
— ¿Disculpa?
—Quiero quedarme en este tiempo, quiero volver a empezar aquí.
Dumbledore entiende, la vida de Severus no ha sido fácil, está intentando huir de una solitaria vida de lamentaciones, es humano, entendible. Pero también es un auténtico desastre. Si Severus no regresa al pasado no habrá manera de que la Orden del Fénix haga frente a Voldemort a finales de los setentas. La información que Snape pasó a Dumbledore entre el setenta y nueve y el ochenta y uno fue crucial.
—No puedes quedarte.
.o.O.o.
Hermione que sube las escaleras en busca de Tobías, escucha a Albus en la habitación del chico, prácticamente están gritando, dividida entre la curiosidad y la educación se queda parada. Quiere escuchar, no debe, cierra los ojos y sigue oyendo, como una vulgar entrometida.
.o.O.o.
—Puedo hacer lo que me de mi jodida gana, Dumbledore.
Albus está sentado en la cama de Tobías, pero se pone de pie cuan largo es y el aura de su poder se siente emanar de su cuerpo.
—Harás lo que yo diga, — de pronto es consciente de que éste no es el Albus al que él conoció, es un Albus que tiene casi veinte años más de experiencia, y él, él es solo un chico de diecinueve años, —lo juraste. Morirás si corrompes un juramento inquebrantable.
—Prometió cuidar a Lily, usted dejó que los matara, dijo que los protegería.
—Y los protegí, hice todo lo que estuvo en mis manos para que sobrevivieran.
—Ella está muerta, fue usted quien quebró el juramento.
—Juré prevenirlos y esconderlos, cumplí mi juramento, ahora tú cumple tu parte.
Hermione escucha pasos y corre hacia el rellano, Dumbledore sale de la habitación de Tobías, luego solo se escucha la puerta de la entrada siendo golpeada y los improperios de la madre de Sirius.
.o.O.o.
Está confundida respecto a lo que debe sentir luego de haber escuchado la conversación entre Tobías y Dumbledore. Lo primero, es sentirse culpable, pues ha escuchado algo que no le corresponde. Lo segundo, es sentirse extrañada por la forma en que se hablan, no parecen familia y no le queda duda alguna haber escuchado la implicación de un juramento inquebrantable entre ellos. Y después, está el hecho de sentirse celosa, pues de entre toda aquella conversación que no entiende, una palabra ha hecho mella en su cabeza, una entre todas las demás: Lily.
¿Quién es ella? ¿Por qué la asesinaron? ¿De quién tenía que protegerla Dumbledore? Hay una sola respuesta que le parece coherente, Voldemort, es el azote de todos, pero ¿por qué querría matarla? Con tanta pregunta en la cabeza la atenaza el desasosiego de que Tobías es un extraño para ella.
Y entre todas aquellas divagaciones, solo tiene una seguridad con ella, no importa si Tobías es un extraño, ella está enamorada de él y si debe elegir entre una conversación escuchada a escondidas y lo que su corazón le dice sin ninguna duda confiará en sí misma.
.o.O.o.
Está ya muy avanzada la tarde, cuando la puerta de la biblioteca se abre, y Tobías aparece en ella.
—Creí que estarías en la cocina con todos los demás —le dice.
Parece un poco incómodo, ella se pone de pie y se acerca a él. Él la mira, nota que sus ojos están un poco hinchados, sin duda ha estado llorando. Aun se ve el rastro de lágrimas secas sobre sus mejillas.
Hermione lo ve intensamente, es extraño porque no ve mentira en los ojos negros de él, pero tampoco hay verdad, mirándolo fijamente se da cuenta que aún no sabe cuántos años tiene. Se recarga en su pecho y abraza su torso tal y como ha hecho anteriormente.
— ¿Cuántos años tienes, Tobías?
—Diecinueve.
— ¿Y aun vas al colegio?
Lo asalta la idea de que ella está enterada. La abraza, siente que ella se va, siente dolor, a pesar de que ella se aprieta contra su cuerpo, siente que hay un abismo en medio.
—No.
— ¿Eres pariente de Dumbledore?
—No.
El silencio cae, recarga su mejilla contra la coronilla de ella y la estrecha.
—Tengo miedo —dice Hermione con voz trémula, él la aprieta aún más —tengo miedo porque estoy enamorada de un desconocido.
—Lo siento.
Pasa mucho rato antes de que hablen de nuevo, la tarde se ha esfumado ya por completo y la noche inunda la biblioteca encontrándolos en silencio, abrazados. Dos desconocidos intentando jugar a enamorarse, a sanarse.
— ¿Qué pasará cuando las vacaciones terminen? —le dice estremecida.
—Me iré y tú seguirás con tu vida.
— ¿Así nada más? —pregunta ahogando los sollozos —como si nada hubiera pasado.
—Lo siento —se disculpa él de nuevo.
— ¿A dónde irás?
—Lejos.
Ella se aprieta aún más contra el cuerpo delgado de él, como si de esa forma fuera a impedir que se alejara. La siente llorar.
—No llores, Hermione. Yo no debí permitir que esto pasara, es mi culpa —ella solloza aún más fuerte —ven siéntate.
La sienta en uno de los sofás y se sienta junto a ella. Se recarga en él y sigue derramando lágrimas silenciosas en su pecho.
—Hermione, —ella no contesta, —por favor ya no llores.
Ella levanta el rostro, los ojos irritados, los labios entreabiertos, las pestañas mojadas por las lágrimas.
No dice nada solo lo besa, él siente la desesperación en su beso, un dolor sordo recorrer sus labios. El dulce de su saliva se mezcla con la sal de sus lágrimas, la desesperación de su lengua que recorre la propia invitándola a que se quede. Si ella supiera lo que ciegamente le ofrece.
—Estoy enamorada de ti, —dice ella, sin apenas despegar sus labios. Besándolo con un dolor que es casi físico.
—Lo sé, —se separa lentamente, no hay necesidad de que ella continúe, no importa cuánto se besen, él tendrá que irse.
— ¿Estás enamorado de mí?
—Si.
—Si te pido que te quedes, ¿lo harás?
—No puedo.
— ¿Hiciste el juramento inquebrantable?, —el respinga al ver que ella está enterada, —los escuché a ti y a Dumbledore hablar, —la mira acusadoramente. —No fue intencional, iba a buscarte porque no habías bajado a desayunar y ustedes dos estaban gritando.
—Si, hice el juramento inquebrantable… hace mucho tiempo.
— ¿Por eso tienes que irte?
—Si
—Entonces déjame ir contigo.
—No puedes.
— ¿Por qué?
Él le acaricia el cabello con tiento, sus ojos tristes y atormentados.
—No me conoces…
— ¿Y qué?
Él sonríe.
—No podría hacerte eso, —la tristeza deforma sus facciones —yo…, tengo que irme… lejos. Mucho más lejos de lo que puedes imaginarte.
—No importa.
—No te comportes como una niña.
—No es un berrinche, no me importa, voy contigo, ¿quieres llevarme?
—No puedo hacer algo así.
—No pregunté si puedes, Tobías —Hermione se pone de pie, lo mira con el ceño fruncido —pregunté si quieres. ¿Quieres llevarme contigo?
—Si.
— ¿Y por qué no lo haces? —lo reta ella, como exigiéndole hombría para tomarla, para exigirla como suya, como exigiéndole, que si la ama, no se dé por vencido.
—Si te pidiera que fueras conmigo, estarías dispuesta a dejar a tu familia, a tus amigos, tu vida, todo, ¿lo harías?
Ni siquiera piensa en sus opciones, no le importa lo escandaloso de su respuesta, no le importa que él sea un desconocido.
—Si.
—El lugar al que yo voy Hermione, es un lugar que tu no conoces, un lugar en el que no hay nadie a quien hayas visto antes, no estarán ninguno de tus amigos, no estarán tus padres, ni tus maestros, no habrá Hogwarts, no podrás ser Hermione y lo más importante, no podrás regresar. No hay opción al arrepentimiento, el lugar al que yo voy, es un lugar del que nunca voy a volver.
—Iré.
—No habrá más Harry, no habrá más Ginny, no habrá más Ron. —Hermione lo besa en respuesta. — ¿Lo dejarías todo por mí?, —pregunta contrariado, nadie ha sido capaz de tal declaración antes. Incluso su madre había tenido miedo de Tobías, tuvo miedo de abandonarlo, aun y cuando, tanto ella como su hijo sufrían las consecuencias de su cobardía.
Ella solo asiente con la cabeza. ¿De dónde saca el valor esa mujer, arriesgándose a huir con él? Lo besa de nuevo.
—Hagamos un trato, —toma a Hermione del mentón y la mira, —veré la posibilidad de que vengas conmigo, si existe una manera de que vayas te llevaré.
Hermione le sonríe con los ojos aun lagrimeando. Toma uno de los mechones que escapaban de la coleta de él.
—Nunca había visto un cabello tan negro, —le dice, —solo los cuervos tienen este mismo color.
Él acaricia la nariz de ella con la propia y la vuelve a besar.
Hermione se acomoda contra su pecho hasta que se duerme.
La llevará, si él no puede quedarse, ella es libre para ir con él. El plan de acción es simple, investigará si puede llevarla, después le contará todo, toda la verdad y si ella aun así desea acompañarlo la llevará; y quién mejor para saber si puede llevarla que el creador de la poción potenciadora, el Severus Snape del presente.
.o.O.o.
Con mucho cuidado deposita a Hermione en el sofá, va a su habitación y toma su capa, la capa que tenía puesta el día que irrumpieron en el ministerio él, Lucius y Bellatrix, va a ponérsela cuando se lo piensa mejor y regresa a la biblioteca, cubre a Hermione con ella y le da un casto beso en la coronilla.
Luego se escabulle hacia el vestíbulo y de ahí a la calle, el frío le saca vahó a su respiración, se talla los brazos en busca de entrar en calor, pero en ningún momento se arrepiente de haber dejado su capa a Hermione.
En una vuelta grácil desaparece, la penumbra se lo traga, su destino: Hogwarts.
Adrel Black
