Hola a todos, espero que hayan disfrutado los capítulos que subí ayer.

Disclamer.- Todo esto pertenece a la Warner, a JK Rowling y no sé a quien más, la estrofa del principio pertenece a la canción Quiero Morirme en Ti de Mägo de Oz. Mío solo es la historia y escribo sin ánimo de lucro.

Enjoy!


PENUMBRA

por

Adrel Black


15. NUNCA DUDES

Cuando ella se fue le anidaron las despedidas,

su alma se murió y ahora solo queda la herida.

Nunca te podré olvidar, susurró al despedirse de él...

—"No te olvidaré"—

y una lágrima se ahorcó harta de tanto llorar.

(Quiero Morirme en Ti, Mägo de Oz)


Extracto tomado del diario El Profeta.

El Profeta 26 de Diciembre de 1996.

DESBANDADA EN LA COMUNIDAD MÁGICA.

Decenas De Magos Abandonan Inglaterra Ante El Clima De Guerra Que Se Vive En El País.

Por Rita Skeeter

Ante las crecientes desapariciones y matanzas acontecidas el clima de inseguridad y desasosiego crece entre la comunidad mágica, motivo por el cual decenas de familias se plantean la posibilidad de salir del país, según fuentes fidedignas adscritas al Departamento de Transportes Mágicos, la solicitud de trasladores hacia destinos fuera del Inglaterra, Escocia e Irlanda, se ha incrementado de manera dramática.

Además, nuestras fuentes comentaron que en el Departamento de Cooperación Mágica Internacional un número considerable de extranjeros residentes en el país ha solicitado su regreso a sus países de origen.

Por otro lado, las embajadas pertenecientes a diversos países han comenzado a organizar salidas masivas, auxiliando a sus connacionales a lograr un regreso tranquilo a sus respectivos países.

Hasta el momento, este medio informativo ha solicitado audiencia con el Ministro Rufus Scrimgeour, para desmentir dichas aseveraciones, sin que se haya conseguido una respuesta afirmativa por parte de nuestro representante. Alega tener múltiples ocupaciones con una guerra sobre nuestra comunidad.

Pero, ¿qué acaso no fue precisamente el voto popular lo que le dio acceso a la oficina principal del Ministerio?, entonces, ¿por qué ahora que ese mismo pueblo le pide cuentas, sus ocupaciones no le permiten brindar explicaciones?...

.o.O.o.

Cuando el tiempo pase y en los años venideros Hermione piense en este día en particular lo recordará especialmente bien, quizás sea por su mente privilegiada, o quizás sea por que, sin duda, es uno de los días más tristes de su vida. Recordará con extrañeza la forma en que el destino se fue enredando cada vez más, haciendo nudos alrededor de Tobías y ella.

Al momento de despertar se encuentra aún arrebujada en la capa de Tobías, huele extraño, a hierbas, a tabaco y por algún motivo, le recuerda a una tarde de lluvia. Se despereza y se estremece, casi a la vez, hace mucho frío, los maderos de la chimenea se han convertido en cenizas y la biblioteca parece un congelador, Tobías no está por ningún lado.

Se sienta sobre el sofá un poco aturdida, ¿por qué Tobías no se habrá quedado con ella?

Va hacia la habitación del pelinegro, aun con la capa de él sobre los hombros y arrastrando a sus pies, pero Tobías no está tampoco en su habitación, de hecho, la cama está intacta, como si nadie hubiera dormido en ella.

La asalta la plática del día anterior:

¿Qué pasará cuando las vacaciones terminen?

Me iré y tú seguirás con tu vida.

Él no se iría, ¿verdad?, no se habría ido sin siquiera avisarle, sin despedirse.

Se dirige hasta la habitación que comparte con Ginny y va a asearse, su mente lógica le dice que, probablemente, Tobías estará en la cocina desayunando y ella no quiere que la vea recién levantada.

.o.O.o.

Después de hablar con Severus hasta el amanecer deciden que es el momento de que Tobías se vaya.

Es un momento incómodo, ¿de qué manera te despides de ti mismo? ¿De qué manera te das el pésame por todo lo que le espera vivir a tu yo pasado?

Tobías se ve desastrado, si fuera un sentenciado a muerte que caminara hacia la guillotina, tal vez tendría más ánimos. Severus le ha dado instrucciones para utilizar la poción y el giratiempos, ahora solo quiere buscar a Hermione y despedirse de ella, y esa es otra pregunta para la que no tiene respuesta ¿cómo te despides de alguien a quien amas sin decirle por qué la abandonas?

Cuando llega al cuartel cruza el vestíbulo a grandes pasos, para ser el cuartel de la Orden del Fénix, la verdad, él ha entrado y salido a su antojo, sin que nadie se percate demasiadas veces.

Quiere llegar a la biblioteca, quiere estar ahí cuando Hermione despierte, no sabe qué le dirá, ni está seguro de que su voz funcione, pero necesita verla, por última vez.

Entra a la biblioteca, los vidrios están empañados a causa del frío, la luz opaca de un día nublado no logra traspasar, todo se ve gris y el sofá está vacío.

Tal vez Hermione se despertó por la noche, sola y en el frío, decidió ir a su habitación.

Se dirige hacia el cuarto que comparten la castaña y la pelirroja, pero la cama de Hermione está hecha, como si ella no hubiera dormido ahí. Cierra la puerta con un click y se dirige a la cocina en busca de Hermione.

.o.O.o.

Ya ha terminado de ducharse y se coloca ropa limpia y más abrigadora, la capa de Tobías está doblada sobre el depósito del sanitario, le pasa la mano con delicadeza, el color le recuerda el cabello de Tobías, tan negro como los cuervos, le dice su mente de nuevo.

Se pasa la camiseta por la cabeza cuando le parece escuchar un click en la puerta, el estómago le da una voltereta, tal vez es Tobías, se acomoda la prenda y se asoma, nada, solo Ginny, aun dormida, respira de forma acompasada.

.o.O.o.

La cocina está vacía, aún es muy temprano, los habitantes de Grimmauld Place no se han levantado y los que trabajan se fueron ya, la única que está ahí, meneando una cazuela es Molly Weasley.

—Tobías —lo saluda fríamente.

—Molly, —responde él a modo de saludo —estoy buscando a Hermione.

Detesta la forma en que saluda, como si ella no mereciera de él nada más que una palabra, si bien es cierto que ella se comporta fría y grosera frente al chico, pero es su culpa, por interponerse entre Hermione y Ron.

—Ella no ha bajado aún.

Tobías se extraña ante esa respuesta, ¿dónde podrá estar?

— ¿Desayunas, Tobías? —él niega con la cabeza.

—Voy a la biblioteca.

.o.O.o.

Hermione baja a desayunar, Ginny la acompaña. Molly camina de aquí para allá alistándolo todo para cuando sus hijos varones lleguen a la cocina.

—Señora Weasley, —se dirige Hermione a ella — ¿Has visto a Tobías?

—No, —dice la matriarca de los Weasley sin ninguna entonación, no está dispuesta a ponerle las cosas fáciles a ese pequeño engreído.

Hermione solo asiente, sin decir una palabra más.

.o.O.o.

Es temprano, pero el estómago le gruñe como si un dragón viviera dentro, uno enorme y hambriento.

—De verdad necesitamos bajar a desayunar, Harry, estoy muriendo de hambre. —Ron siempre está muriendo de hambre.

—De acuerdo, vamos —murmura mientras inconscientemente se frota la cicatriz.

Harry preferiría dormir, se siente cansado, durante la noche ha tenido demasiadas pesadillas, claro que eso jamás se lo dirá a Ron, los chicos normalmente no hablan respecto a sus miedos, aunque por la forma en que su pelirrojo amigo lo ve le hace pensar que probablemente ha hablado en sueños.

La inactividad de Lord Voldemort le preocupa, y esa preocupación se traduce en más pesadillas, en revivir lo vivido en el cementerio la noche que Voldemort regresó, en la Orden nadie comenta nada, pero sabe que a todos los tiene tensos. También el hecho de que Dumbledore no haya ido al cuartel le parece extraño, ¿qué es eso tan importante que el Director tiene que hacer?

En cuanto cruzan la puerta de la cocina a Ron le cambia el semblante, Hermione está allí, lejos de Tobías Prince.

Ambos saludan a la Señora Weasley y se sientan frente a Ginny y Hermione. Las chicas comen tostadas y Ron se abalanza sobre las que aún quedan en el platón, al centro de la mesa.

— ¿Dónde está Tobías? —pregunta Harry y se arrepiente de inmediato al ver que Hermione baja la mirada y se concentra solo en su tostada.

—No lo sé, —responde su amiga y no comenta nada más. Ron salta de entusiasmo, por un momento casi olvida las tostadas.

—Señora Weasley, —llama Harry intentando decir algo para disminuir la tensión — ¿tendrá un poco de jugo de calabaza? —y se pone de pie mientras busca la jarra.

—Creo que Harry ha estado soñando con Voldemort, —cuchichea Ron, es cierto, lo ha escuchado hablando durante la noche, pero también es cierto que busca un pretexto para tener la atención de Hermione.

Las chicas miran a Potter que en ese momento sirve jugo de calabaza en un tarro que la Señora Weasley acaba de conjurar, luego de servir se talla la cicatriz como si quisiera aplanarla contra la piel de su frente. Luego toma asiento de nuevo.

—Harry, —el chico la mira y Hermione es consciente de que ha hecho precisamente lo mismo que Ron, ha pasado tanto tiempo con Tobías, que se olvidó por completo de sus amigos — ¿has vuelto a soñar con ya sabes quien? —le dice en un cuchicheo.

Pero Harry no contesta, mira con enojo al pelirrojo, sabe que ha estado hablando en sueños, obviamente Ron les fue con el chisme a Hermione y a Ginny. La señora Weasley se acerca.

—No es nada, —responde —solo una pesadilla.

.o.O.o.

Tobías pasa algunas horas en la biblioteca esperando que Hermione aparezca en el umbral, pero eso nunca pasa. De modo que al final, resignado se retira a su habitación, quiere recoger la revista que Hermione le regaló, es lo único que desea llevarse.

Cierra la puerta con un hechizo, no quiere que nadie lo interrumpa mientras se prepara para irse, quizás si no hubiera lanzado ese hechizo habría escuchado la siguiente conversación entre Hermione y Ron, pero lo hizo, insonorizó por completo el cuarto y quedó aislado.

.o.O.o.

Hermione pasa algunas horas en la habitación con Ginny esperando a que Tobías aparezca en el umbral, pero eso nunca pasa, de modo que, al final, cansada de esperar sale de la habitación y se dirige a la biblioteca, pero la encuentra vacía y fría, como ha sido desde la mañana.

.o.O.o.

Harry está dormido, recuperándose de la mala noche de sueño que tuvo, Ron escucha como la puerta de la habitación de las chicas se abre y cierra, asoma la pelirroja cabeza para ver como Hermione abandona la habitación y se dirige hacia la biblioteca.

La sigue silencioso deseando detenerla, pero no hace falta, ella abre la puerta y con solo echar un vistazo da media vuelta topándose de frente con él.

—Hermione, —murmura Ron.

—Hola Ron.

Él se acerca y le acaricia la cara, ella da un paso atrás.

— ¿Por qué huyes de mi Hermione?, tú y yo somos amigos.

—No quiero hablar contigo ahora Ron, —responde ella quedamente, un pánico sordo empieza a acumularse en su estómago, ¿en dónde está Tobías?

—Hermione, por favor, una oportunidad para demostrar que me equivoqué es todo lo que quiero.

La rabia empieza a fluir.

—Lárgate Ronald, —y sin decir más regresa a la habitación junto a Ginny.

.o.O.o.

Hermione apenas y ha comentado nada, pero no necesita hacerlo, Ginny, tan solo con mirarla sabe que está preocupada por Tobías.

Cuando la castaña regresa llora a lágrima viva.

— ¿Qué pasa?, —le pregunta Ginny, pero Hermione solo niega, —¿no lo encontraste? —Hermione niega de nuevo, —no llores, probablemente esté por ahí con Dumbledore.

Pero Hermione no para de llorar.

—Me encontré con tu hermano, —responde Hermione hipando, —¿por qué no puede entender que no lo quiero, que no quiero verlo?, lo he estado evitando todo lo que he podido, solo quiero que me deje en paz.

Ginny la abraza y luego de un rato en silencio le dice:

—Todo estará bien, ya lo verás.

.o.O.o.

Está listo, sale de la habitación. Decide que bajará por última vez a la cocina a buscar a Hermione, si no está allí tal vez es algo así como un designio divino que no puedan despedirse.

—Molly, —llama Tobías a la mujer — ¿habrás tenido oportunidad de pasar mi recado a Hermione?

—No la he visto, —nunca ha sido una mala persona, siempre fue una amorosa madre y esposa, pero siente un placer tan inmenso de mentirle que no puede evitar agregar, —creo que iba a ir con los chicos al callejón Diagon. —Voltea a mirar a ese pequeño cretino y le sonríe.

—Gracias, —dice él secamente.

Y se dirige a la biblioteca, es la habitación más espaciosa de la casa, es el lugar adecuado.

.o.O.o.

Con los chicos en el callejón Diagon, le murmura su mente al oído, bien, al fin de cuentas quien se cree él, nadie más que un extraño que apareció en su vida. Mira el vial de líquido ámbar que descansa sobre el escritorio, en la biblioteca de Grimmauld Place. Lo embarga un sentimiento extraño de desdoblamiento como si no fuera él quien está ahí, como si estuviera fuera de su cuerpo y lo mirara todo desde arriba. Levanta la vista hacia el techo de la habitación casi esperando verse a sí mismo flotando. Bien, al fin perdió la razón.

Suspira.

Saca del bolsillo del saco un caldero diminuto, parece un juguete, lo pone sobre el escritorio y le lanza un hechizo para que vuelva a su tamaño normal, vierte en él el dichoso líquido ámbar. La poción yace estática en el fondo del caldero, como agua estancada. Del cuello se descuelga, trabajosamente, un giratiempos, que se ha enredado a la cadena en la que porta la cruz que fue de Eileen, saca la varita, listo para lanzar los hechizos que potenciarán el giratiempo.

Un impulso lo detiene y en lugar de pronunciar el hechizo que pondrá en movimiento la poción realiza otro conjuro.

Expecto patronum —invoca.

Lo que pasa enseguida nunca pudo haberlo previsto, pero de alguna manera muy en el fondo de sí mismo lo esperaba.

En lugar de la cierva que usualmente aparece, un ave, un cuervo, sale de la varita y vuela por encima de su cabeza. Luego aterriza en su antebrazo como un ave de presa, él lo acaricia, sus plumas de color plata le traen la voz de Hermione desde la conversación que tuvieron la tarde anterior y entiende el porqué del cuervo:

"—Nunca había visto un cabello tan negro —le dijo —solo los cuervos tienen este mismo color."

Le sonríe al animal con cariño.

—Llévale un mensaje a Hermione —le dice.

El cuervo lo mira como si entendiera cada palabra.

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La chica sigue llorando desconsolada sobre el hombro de Ginny, cuando de pronto una neblina de color plateado se cuela por debajo de la puerta. Las chicas la miran sorprendidas mientras la neblina toma la forma de un cuervo, que se posa sobre una de las piernas de Hermione.

Siento tanto no poder darte todo lo que quisiera, —habla el cuervo con la voz de Tobías —pero ¿cómo poder ofrecerte algo que no tengo?, ¿cómo podría ofrecerte un futuro que no me pertenece?, solo te quiero pedir que nunca dudes de lo que te dije, que nunca dudes del amor que siento —las lágrimas le corren por las mejillas a Hermione sin detenerse, como un río silencioso —puedo jurar, sin temor a equivocarme, que estaré contigo en cada instante de tu vida, hasta donde la mía alcance, aunque no me veas, aunque pienses que no estoy, créeme, estoy ahí, tal vez sea diferente y por eso no me reconozcas pero sigo ahí. Te amo.

Una explosión resuena y desprende polvo del techo, el cuervo se disuelve en neblina hasta desaparecer.

—No, —exclama Hermione intentando atrapar entre sus dedos la niebla plateada.

Otra explosión la saca de su ensimismamiento, se levantan y salen de la habitación, Harry y Ron ya suben la escalera con rumbo a la biblioteca. Ellas los siguen.

.o.O.o.

Otra explosión resuena antes de que Harry abra la puerta, entran de uno en uno.

—Tobías, —grita Hermione.

Él está encerrado en una burbuja de un extraño color ámbar, lanza hechizos a un caldero que tiene enfrente y cada vez que lo hace el caldero emite otro sonido de explosión y la burbuja que parece líquido se va tornando poco a poco en sólido, transmutándose en algo parecido al vidrio.

—Tobías, —Hermione quiere acercarse.

—No la dejen que se acerque, —grita Tobías, su voz les llega amortiguada, como si hablara desde muy lejos, Ron y Harry toman a Hermione de ambos brazos, mientras Ginny intenta abrazarla por el estómago.

—Tobías, —grita Hermione de nuevo, luchando, entre los tres apenas y pueden retenerla.

Tobías continúa con el extraño ritual, lanzando hechizos. Toma de encima del escritorio un objeto extraño parece una cadena con un dije, la maniobra y lanza dentro del caldero que silba. Algo parecido a un huracán se desata en la biblioteca, la burbuja en la que Tobías está encerrado, da vueltas sobre sí misma, volcando sofás y candelabros; los libros vuelan en todas direcciones, uno golpea a Ron en la mejilla, otro a Harry en el brazo y a Ginny un par le pasan por encima de la cabeza, pero ninguno desiste en su afán de detener a Hermione, que a su vez parece imperturbable por la lluvia de libros.

Tobías mira a Hermione, por última vez.

—Nunca dudes —le grita con su voz amortiguada por la esfera dentro de la que se encuentra.

—No te olvidaré, —susurra apenas Hermione con la voz estrangulada por el llanto. Es imposible que el sonido haya llegado hasta Tobías en aquel pandemónium, pero de alguna manera parece comprenderlo, pues asiente con la cabeza, sus ojos tristes.

Tobías lanza un último hechizo y la esfera hace implosión.

—No, —grita Hermione.

Es la última vez que Harry, Ron, Hermione y Ginny vieron a aquel chico que conocieron como Tobías Prince

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Parece que han pasado horas intentando detener a Hermione, los brazos de Harry, Ron y Ginny están cubiertos de arañazos, Hermione en su desesperación, aun sin ser consciente los lastimó; en realidad pasaron solo unos minutos.

Cuando el resto de los habitantes que están presentes en el número doce llegan hasta la biblioteca encuentran una escena extraña para cualquiera:

Harry y Ron toman los lánguidos brazos de Hermione que ha caído de rodillas, llorando a lágrima viva mientras Ginny, a su espalda, la abraza y llora también. La biblioteca está destruida.

Frente a ellos una enorme quemadura en la alfombra de la biblioteca. Afuera las nubes aún más negras que por la mañana, se tragan la luz del día, dejando todo en una penumbra temprana.


Hola Lora .- Es un gusto que lo hayas disfrutado de nuevo, a mi también me gusta mucho ese capítulo, es uno de mis favoritos, espero que te siga gustando, te mando un abrazo.

No estoy muy segura de que alcance a subir más capítulos hoy, pero estoy bastante adelantada con la edición, lo que me falta es tiempo para publicar, si mi jefe se va a comer temprano, tal vez pueda subir otro capítulo, de la manera que sea, creo que esta semana vamos a llegar al capítulo 26 que fue el último que publiqué y ya subiré entonces los capítulos nuevos.

Adrel Black