Buenos días, tardes, y noches estimados lectores. Luego de un considerable tiempo sin dar señales de querer continuar, SOMBRA DE MALDAD, en nombre suyo y de CET, damos por reanudados la publicación de nuestro fic. Esperamos que aun sigan deseosos de saber que ocurre con nuestro estimado Kick, y sus amigos. ¿Mordans triunfara? ¿Kick caerá en depresión? ¿Gunther superara su temor a los hongos? ¿Kendall dejara a un lado sus sentimientos por el acróbata? ¿La vida de los metalistas deberá ser tomada para que luchen con todas sus fuerzas? Puede que todo esto sea exageración. Si quiere conocer la verdad, continúe siguiéndonos. Que oficialmente damos inicio con "La batalla de Mellowbrook" con…
Capitulo 33: invasión.
El público comenzaba a desesperarse por la tardanza de los técnicos, y eso se mostraba por los gritos de presión que lanzaban tras pocos minutos después de que el apagón repentino se diera. Y ellos no eran los únicos tensos. También el equipo de mantenimiento no veía razón para que todo dejara de funcionar. Suponiendo un apagón, intentan contactar con la central eléctrica de la ciudad. Sin embargo, al momento de intentar llamar por sus celulares estos se encontraban apagados. Extrañados por ello, intentan encenderlos, pero no mostraron ni un signo de prenderse, a lo que nadie podía creer que se hayan agotado sus baterías tan pronto.
Mientras "los incompetentes" técnicos no permitían que continuara la función, algunas personas sacaron sus celulares y videojuegos portátiles para pasar el tiempo. Sin embargo, ninguno de los aparatos encendía, ni daban si quiera señal de intentarlo. Algunas personas, ya sea por prisa, o porque sintieron que se fastidio el evento, decidieron tomar sus cosas e irse. Los primeros que llegaron a sus autos y los preparan para arrancar, al girar la llave los motores no encendieron. Y tras varias insistencias más, ningún auto hizo ni un sonido.
Entonces la preocupación lleno a los presentes, quienes no sabían que ocurría. Pero los más angustiados eran Kick, Gunther, y Kendall, quienes si estaban al tanto de la situación, y eso era lo que les aterraba. Sabían que un tirano loco quería usar su ciudad como la piedra angular de un proceso de conquista mundial. Sabían que ese tirano tenía un ejército de máquinas frías y asesinas respaldando su amenaza. Sabían que las únicas personas lo suficientemente entrenadas como para saber que hacer ahora fueron capturadas. Sabían que ahora cualquier medio para contactar a alguien que pudiera hacer algo había sido completamente inhabilitado en cada centímetro de su ciudad, y quien sabía hasta qué punto de los alrededores. Sin duda, se sentirían mucho mejor sin saber tanto.
KICK: Esto es malo. – se decía a sí mismo el acróbata mientras sujetaba su brazo derecho lesionado.
KENDALL: ¿Qué vamos a hacer? Ese loco va a atacar en cualquier momento. – la rubia estaba al borde de la histeria total.
GUNTHER: ¡Sin DJ, Max, o Nicole, Estamos PERDIDOS! – El joven vikingo ya estaba en ese estado.
KICK: ¡Calma, chicos! – los trata de calmar. – Tenemos poco tiempo para sacar a las personas de aquí.
KENDALL: ¡¿y llevarlas a dónde?! – exclama ahora con reproche. – Si lo olvidaste, ¡Esa máquina tiene potencia para cubrir toda la ciudad! ¡No hay lugar seguro a donde ir, ni tiempo para escapar!
Kick estaba a punto de contradecir a la rubia, aunque no sabía cómo. Pero se ve interrumpido al oír unos gritos de terror a los lejos, que no son ignorados por sus amigos rubios. A los lejos una gran multitud de personas corrían con desesperación desde el estacionamiento, mientras una formación de soldados de acero, armados con revólveres y cuchillos de trincheras en funda, y rifles M-16 en mano marchaban con paso lento pero firme hacia el lugar del evento. Fue cuestión de segundos para que los tres los reconocieran como las unidades Soldiers, las mismas que habían operado al antes conocido Rex.
Al ver a la horda mecánica armada, la gente se llenó de un gran terror, y emprendió la huida hacia la calle. Pero entonces las calles se vieron bloqueadas por enormes moles metálicas con ametralladoras y escudos en vez de brazos: los Knights. Pese a que se veía gran poder de fuego en el evidente enemigo, la policía encargada de la seguridad del lugar tomo sus escopetas policiacas y subfusiles, listos para ayudar a la gente a salir de lo que parecía ser un punto de concentración. Pero a punto de dirigirse al frente, son desarmados, golpeados, y derribados con gran velocidad que no supieron que ocurrió. Al intentar levantarse, fueron echados al suelo de nuevo por unos pesados pies fríos.
El público busco rutas alternas para escapar, incluyendo Kick y compañía. Pero siempre se toparon con un batallón de máquinas por cada rumbo de escape que intentaban. Hasta que la tropa mecánica concentro a todos los presentes de una forma cuadrada. La gente apenas podía moverse por lo comprimidos que se vieron forzado a estar. La mayor parte se encontraba aterrada, los demás estaban nerviosos, o ni si quiera sabían que sentir. Entre ellos estaban Kick y compañía, quienes pese a entender lo que ocurría, no tenían ni la más mínima idea de que hacer. Con la desaparición del equipo Metalista, estaban prácticamente indefensos, sin idea de cómo afrontar la crisis.
GUNTHER: ¿Qué hacemos, Kick? – pregunta con gran angustia, esperando que él tuviera una idea.
KENDALL: son muchos más que los de la fábrica… - remarcan la rubia al acróbata. – y no creo que hayamos visto a esos antes. – dice, indicando una nueva versión de los Mechatroops enemigos.
Estos parecían tener diseño indoamericano. Eso incluía un penacho de plumas metálicas. Su cabeza tenia forma de águila, y en sus brazos más plumas de acero, dándole ilusión de ser alas. Y en arsenal contaban con un arco metálico negro, carcaj con flechas, y un hacha de mano Tomahawk. El acróbata continuaba esforzándose por pensar en alguna maniobra que les permitiera salir de esa situación. Pero su cerebro no le daba opciones.
Entonces, ven llegar un helicóptero con grúa cargando un enorme monitor en el aire, al mismo tiempo que los Knights habrían paso para una caravana de camiones blindados, que al detenerse dejan bajar docenas de unidades Soldiers. Estos también bajaron bastante equipo, y en conjunto bajan la pantalla gigante, y lo conectan con todos los aparatos. Y tras pocos minutos, el monitor enciende para sorpresa de todos, y breves segundos de estática después, se ve la imagen de un oficial de naturaleza militar con parche. De todos los presentes, solo 3 de ellos lo reconocieron como el Comandante Mordans: el artífice de todo.
GUNTHER: ¡Es el! – exclama alarmado.
KICK: Mordans… - dice por lo bajo, mirando desafiante la pantalla.
GUNTHER: ¿está transmitiendo? ¿O estará aquí? – pregunta preocupado.
KENDALL: No creo que este aquí. No veo ningún tipo de protección especial en ningún punto. – observa la rubia. – además, no es posible que él pueda transmitir con un PEM aquí. Seguro es una grabación.
Tras esta explicación, los tres no les quedan más que esperar a que el aspirante a Dictador diera su mensaje grabado, esperando que no solo mostrara su porte por vanidad. Por fortuna, no fue el caso, y finalmente Mordans da su mensaje
MORDANS: Buenos días, habitantes de Mellowbrook. Soy el comandante Avery Mordans. El líder de esta "Pequeña incursión". – Se presenta altaneramente el líder invasor – Disculpen si mis fuerzas irrumpieron sus actividades habituales. Pero considere que no les importaría que hiciera un pequeño experimento en su ciudad. – la gente solo se llenaba de aun mas pánico, más que nada porque no sabían que era lo que planeaba.
KICK: Esto no será nada bueno… - murmuro tenso, esperando a que Mordans continuara con su anuncio.
MORDANS: seguramente se habrán dado cuenta de que "ciertos" aparatos dejaron de funcionar. Los altavoces. Su marcador. Automóviles. Incluso sus celulares ni siquiera se encienden. – el público se lleno de más pánico porque el misterioso villano tenía razón en todo. – Eso se debe a que el Proyecto "Tormenta silenciosa" Funciono.
KENDALL: Tormenta Silenciosa… Si. Lo logro. – la rubia aprieta de puño de frustración.
Repentinamente el monitor de Mordans reduce el rostro de Mordans, y lo pasa a una esquina. Mientras que en el resto de la pantalla comienza a transmitir planos, datos y esquemas de una maquina. Kick y los otros los relacionaron con la maquina que habían encontrado en la fábrica abandonada, y los diagramas parecidos a los de los planos que encontraron, pero más simples. Se notaba que no era tan descuidado.
MORDANS: Con una maquina, que genera Pulsos Electromagnéticos del poder de 2 bombas nucleares, e inhabilitado cualquier electrónico dentro de toda la región de los 3 condados, más un 40% del entorno. Ningún aparato eléctrico en la ciudad funciona… - salvo los míos. – enseguida las maquinas bélicas sueltan poderosos rugidos de guerra, asustando más a la gente. – se preguntaran porque he hecho eso. Es simple… anhelo el control del mundo. Poseerlo todo. Pero siempre hay quien quiere evitarlo. Con recursos de alta tecnología siempre han podido derrotarme. Así que, a donde quiera que yo vaya, uno de estos estará ahí, haciendo que su tan Útil tecnología sea tan útil como una patata contra mi poderoso ejército. – expone al público, siendo acompañado con una simulación igualmente presentada en la pantalla. – Ahora, ¿Por qué Mellowbrook? ¿Por qué probar mi invento en su pequeño pueblito? Simple. Mis enemigos recientemente destruyeron una de mis bases, y pensé ¿Por qué no? Con su pueblo como cede de mi nueva base de operaciones, cualquier improbable intento de atacarme, tendrán que verse con la dificultad de no causar bajas civiles, ¿no?
KENDALL: ¡Piensa usar Mellowbrook como un escudo! – exclama muy furiosa por tal terrible truco.
GUNTHER: ¿algún plan para detenerlo, Kick? – pregunta esperanzado el vikingo.
KICK: Ver un modo de detenerlo. – responde, listo para entrar en acción.
MORDANS: Antes de que lo piensen, no hay modo de detenerme. – silencia al acróbata accidentalmente. – ¿A caso creen que este es el primer lugar que he tomado control? Mientras ustedes estaban celebrando su absurda competencia, mis unidades aseguraron cualquier posible amenaza que pudiera haber, sin importar que tan miserablemente débil sea…
MORDANS P. O. V.
"Las jefaturas de policía…"
La estación policiaca se encontraba rodeado por Mechatroops Phantoms, y su interior ocupado por Soldiers, quienes tenían la mirada fija en todos los policías de la instalación, entre ellos los Oficiales Mack e Irwin, quienes también lucían tensos por la situación, igual que sus compañeros. Irwin de pronto sentía que estaba en una de esas películas de acción en la que el protagonista con solo un arma limpiaba el lugar de los villanos. Lo único que tenía que hacer, era tomar su pistola, y comenzaría el show…
OF. MACK: ¡Ni se te ocurra, Irwin! – frena a su amigo, anticipando lo que estaba a punto de hacer.
…
"La guardia forestal…"
Chameleons, Phantoms y más Soldiers ocupaban puestos de vigilancia y patrullaje en la zona bosque de la ciudad, mientras los guardabosques estaban encerrados en la caseta de control, donde era vigilado firmemente por las unidades mecánicas.
…
"Incluso sus bases militares…"
Una bandera norteamericana era descolgada de la cima de un hasta banderas, siendo reemplazada por una bandera roja con un águila negra de insignia. Esto ocurría en el centro de una base militar, en donde ahora eran soldados de hierro, y no de carne y hueso, quienes patrullaban la instalación. Mientras las tropas humanas eran sacadas de la base a punta de rifles.
…
FIN P.O.V.
MORDANS: Ahora cada rincón de su amada ciudad está bajo mi bandera. – exclama con gran orgullo y cinismo. – Y para estar seguros que se portaran bien, ahora mismo mis unidades están instalando en toda su ciudad una red de torres, que usando el mismo PEM que ha envuelto su ciudad, disparara rayos magnéticos. Primero, los dejaran aturdidos por días. Luego… bueno, no les recomiendo que o vuelvan a hacer. Je, je, je, je… - la gente solo se aterra aun más que antes del inicio del mensaje. – Mis maquinas pronto empezaran a transportarlos a sus nuevos "hogares", donde espero que se comporten, mientras termino con los detalles finales de mi nueva base… que tengan un buen día… - enseguida la pantalla de Mordans se desactiva, y nuevamente los Mechatroops empacaban el artefacto para sacarlo.
Y tal como lo ordeno el tirano, sus esbirros de acero empezaron a apuntar al público con sus peligrosas armas. Y con leves ademanes con ellos los hicieron caminar "voluntariamente" por la calle, con dirección a una gran acumulación de camiones militares. La gente no podía hacer más que dejarse llevar por el miedo, y dejarse guiar por los androides. Evitaban mirarlos a la cara. No hacían otro movimiento que no fuera el de sus pies avanzando. Y no se quejaban si los Mechatroops los empujaban con brusquedad para que aceleraran su andar.
Buttowski, Perkins, y Magnuson no fueron excepción. Pero era el primero el único quien tenía una mirada llena de frustración e ira, mientras que los otros dos de derrota. No podían creer que habían perdido ante Mordans sin dar lucha. Tampoco que hubieran caído en el fraude del arresto de él. Mientras ellos estaban perdiendo el tiempo, celebrando una victoria falsa, el enemigo había terminado sin problemas los detalles finales de su maquiavélico plan. Ahora, sin Max y los otros apoyándolos con sus habilidades, no quedaba nada más que hacer…
KICK: ¡No! No permitiré que esto acabe así. – murmura determinado, mientras se detenía. Pese a la situación, no dejaría de le ganaran. Menos si ahora toda la ciudad, SU ciudad, estaba en peligro.
Pronto siente un ligero piquete en la espalda. Al girarse ve a un Chameleon con espada desenvainada que quería que volviera a caminar, pues además de no hacer lo que querían, frenaba a los demás civiles sometidos, incluyendo a Gunther y Kendall. Buttowski vio rápidamente analiza su entorno. El Chameleon en su espalda, otros tres Phantoms tras él. Soldiers con M-16 y cuchillos de trincheras enfundadas a los lados de la hilera de prisioneros. Era ahora o nunca.
Justo en el momento que sintió otra punzada en su lomo es que da una repentina voltereta hacia atrás, aterrizando sobre la hoja que lo picaba, y antes de que pudiera reaccionar, vuelve a dar otro giro, aterrizando sobre su cabeza. Para entonces, los Phantoms desplegaron sus zarpas sin electrificar, y se lanzan hacia el acróbata. Los tres lanzan sus tajos al mismo tiempo. Pero como Buttowski se refugió tras el Chameleon, los cortes dieron directo a su camarada robot. Pese a que se vio que apenas habían atravesado el chasis, la unidad comenzó a soltar severos chispazos antes de caer al suelo. Al hacerlo, Kick toma posesión de la espada, y rápidamente se lanza hacia los Phantoms.
El primero iba a lanzar otro zarpazo a Kick. Pero el fue más rápido, y le da un corte directo al cuello, volándole la cabeza. Sin embargo, tras el tajo, Buttowski siente un terrible dolor en su brazo derecho, con el que blandía su espada. Aun no se recuperaba de su caída. Y gracias a que se concentro en su dolor por breves segundos, no vio venir al segundo Phantom que lo taclea hacia unos Soldiers, quienes lo sujetaron con fuerza. Cuando se veía que los Soldiers estaban a punto de darle una lección de sumisión, uno de ellos es derribado por un porrazo dado gracias a un joven vikingo, y un brazo de Chameleon arrancado como garrote. Gunther vino en su ayuda.
GUNTHER: No te dejare solo, amigo. – el acróbata nuevamente se llena de fuerza al ver a su amigo levantarle el pulgar en señal de compañerismo.
Rápidamente aprovecha que todos enfocaban a su mejor amigo para librarse del agarre de sus opresores, y darles a ambos cortes y estocadas, con un punzante dolor como costo.
KICK: ¡Gunther, Cúbreme! Aun me duele el brazo. ¡Kendall, a la primera oportunidad, sácalos de aquí! – ordena con autoridad, mientras eludía un zarpazo Phantom.
Perkins era consciente del estado de Kick con solo ver los gestos de dolor que soltaba tras los ataques que libraba con su nueva espada. Y aunque el deseo de ayudarlo hacia que quisiera desobedecerlo, la gente también la necesitaban para buscar refugio en esa ciudad pacificada. Y lo más importante, no era una luchadora.
KENDALL: ¡Lo hare! ¡Pero usa la izquierda para atacar! – aconseja la rubia, antes de esperar a que una buena parte de los Soldiers decidiera ayudar a los Mechatroops que eran diezmados por Buttowski y Magnuson, antes de llamar silenciosamente a la gente a retirarse por las brechas generadas por la disputa.
Aceptando el consejo de la rubia, Kick cambio de mano para manejar su espada, ahorrándole el dolor en sus ataques, aunque estos perdieron un poco de habilidad. Pero eso no importo mucho, al contar con su mejor amigo protegiéndole las espaldas. Muchas veces los Mechatroops se vieron tentados a abrir fuego para neutralizarlos, pero algo los detenía, y continuaban luchando contra los implacables amigos.
…
En cuanto a Kendall, esta lidero a las tantas personas que pudo sacar, antes de que los Soldiers disponibles frenaran a quienes no lograron ser tan rápidos. Ahora estaban escapando de las unidades. Buscando alguna ruta de escape, ven una tapa de alcantarilla. Aunque no le parecía de su agrado, Kendall vio una forma de salir sin ser descubiertos.
KENDALL: ¡Rápido! ¡Levanten la tapa! – dos hombres voluntarios fueron los que se encargaron de la orden. Y apenas lo logran, bajan y comienzan a ayudar a la gente a descender. La rubia se mantuvo supervisando el descenso de la gente. Pronto oyen pesadas pisadas aproximándose a ellos. Estaban cerca. - ¡Dense prisa! – ordeno a todos, quienes también al percibir los pasos mecánicos aceleraron el proceso.
Sin embargo, una tropa de Phantoms llegó al lugar, y al ver a los civiles huir, cargan hacia ellos ara detener la evacuación. Varias personas intentaron frenarles el paso para dar más tiempo, el cual solo eran segundos ya que no les era ningún problema noquear a quien los estuviera estorbando. Viendo como imposible el escapar para varios, la rubia ve nuevamente la alcantarilla abierta, quizás su única oportunidad de huir. Pero luego escucha el llanto de u niño aterrado por lo que pasaba. No le tomo nada de tiempo ir correr hacia él infante, y con mayor velocidad volver hacia la alcantarilla, y bajar al niño. Hecho eso, con todas sus fuerzas vuelve a cerrar el agujero. Justo cuando lo logra, una fría mano metálica la toma con fuerza del cuello.
…
Apenas llevaban más de 20 Mechatroops derrotados acróbata y amigo, y ya la fatiga era presente. Sin importar la fuerza de sus golpes, o la velocidad con la que caían los enemigos, seguían llegando más y más de ellos. Siempre tenían que estar al pendiente de dos nuevos por cada uno que derribaban. Cuando de pronto, luego que Gunther barriera el suelo con su brazo garrote, lanzando al suelo a 3 Soldiers, algo llega desde arriba, y lo tira boca abajo con gran fuerza.
GUNTHER: ¡AHHH! – grita por reflejo al repentino ataque.
KICK: ¡Gunther! – exclama alarmado, girando hacia su amigo. Pero antes de lograr verlo, siente lo mismo que él, y es tirado boca a tierra, con algo sujetando su nuca, y presionando su cuerpo para no levantarse. Pronto ve que frente a él se posan un par de pies metálicos. Al levantar su mirada tanto como pudo, logra ver a las unidades mecánicas que habían neutralizado a la seguridad del estadio. Las dos maquinas indio-águila miraban a ambos rebeldes con sus brillantes ojos amarillos.
¿?: Mohawk serie A-734, ¿neutralizamos a los opositores? – cuestiona uno de los dos, mientras apuntaba al acróbata con su arco.
MS A-734: Negativo. La orden del comandante es neutralizar no letalmente a cualquier rebelde. – niega a su igual. Luego de mirar fijamente a ambos, vuelve a hablar. – Identificados. Clarence Francis "Kick" Buttowski, y Gunther Magnuson. Enemigos registrados como Metaelites. Hay orden de presentarlos al primer oficial Fallen.
Recibiendo un asentimiento de su compañero, y de los que sujetaban a los dos chicos, que también eran unidades Mohawk, levantan a ambos amigos, manteniendo sus manos sujetadas, y los llevan personalmente hacia la bahía de camiones. Con gran pesar e impotencia, veían como la gente, algunos conocidos, otros extraños, abordaban los vehículos. Unos ponían cierta oposición, otros no lo hacían, y otros suplicaban que no se llevaran a alguien cercano, aunque esas suplicas eran ignoradas por los fríos sistemas de las maquinas.
Kick y Gunther pronto perciben la llegada de otra pareja de Mohawks, en la que uno de ellos llevaba como prisionera a Kendall, quien mantuvo la mirada baja hasta que todos se reunieron. Una vez juntos, se miran entre sí con visible preocupación en los ojos. Su intento de oposición había fracasado. Luego de caminar entre varios camiones, llegan hasta uno que era vigilado por Knights y Soldiers apuntando al vehículo. Con miedo, ven que abren la puerta, y su miedo se convierte en sorpresa al ver que sus amigos Max, Nicole, y DJ estaban ahí dentro, sentados recargados contra los fríos muros del camión, sin nada más que les impidiera salir además de las tropas apuntándoles.
Aun estupefactos, los Mechatroops los meten con brusquedad al interior de la caja de prisioneros, y una vez que Buttowski estuvo dentro, lo cierran. No tardo mucho para que dieran la señal para que dos Soldiers abordaran a la cabina de conductor, y comenzaran su viaje.
…
Así, en solo cuestión de unas cuantas horas, la ciudad de Mellowbrook fue completamente tomada. Habiendo solo poca resistencia por parte de policías que lograron evitar ser sometidos por el momento, los Mechatroops de Mordans prácticamente tenían control de los puntos principales y de mayor población de la ciudad. En esos mismos instantes, se veía que con ayuda de helicópteros iban instalando torres, semejante a las de radios, con una antena parabolica apuntando las calles. Las pocas personas que lograron encontrar refugio, veían con temor aquellos artefactos pues desconocían su propósito. Al menos algunos.
La gente capturada era transportada a ciertos vecindarios extremadamente vigilados, en donde los dejaban andar libres, pero siempre con sus ojos digitales encima de ellos. Sin embargo, solo uno de los camiones de prisioneros no iba a alguno de esos campos de concentración. En él, se encontraba dos Soldiers con un destino siempre presente en sus cerebros electronicos, y en donde los prisioneros, los que antes solían ser un equipo de valientes y especiales chicos que representaban como la mejor defensa contra aquella invasión.
Pero, ahora solo eran seis niños, capturados, en una camioneta enemiga, completamente derrotados. Bueno, al menos solo cuatro de ellos. Los otros dos, los dos mejores de ellos, no estaban sentados sumergidos en la depresión. Estaban de pie, intentando desde hace tiempo derribar la puerta de su prisión, intentando hacerla ceder. Pero hasta ahora, no han logrado ningún avance.
Kick: ¡AHHH! – gritaba con fuerza, antes de volver a tomar carrera, y embestir la puerta con su cuerpo, usando su hombro bueno como punto de impacto. Pero como las veces anteriores, no estuvo ni cerca de abrirlo. Tras caer luego de su embestida, ahora era turno de Max en intentarlo.
Max: ¡AH!- exclama con ira, y dio una patada voladora. Pero igualmente no llego a nada. - ¡Vamos! ¡ABRETE!
Kick: ¡Los dos juntos! ¡A las 3!... 1,2, ¡3! ¡Ahora! – Los chicos embisten nuevamente contra la puerta, pero nada. Para el resto, era desconsolante ver a sus amigos esforzarse en vano de escapar. Para ellos, también era desesperante terminar así. Fracasar en su misión de defender aquella inocente ciudad. Tantas vidas sufrirían bajo el dominio de aquel loco. Y ellos, no podrían hacer nada.
MAX: ¡NO PUEDO CREER ESTO! – aúlla desesperado, sentándose de golpe, recargado en los muros de aquella caja metálica. – ¿Qué me pasó? ¿CUANDO BAJE LA GUARDIA? ¡¿PORQUE?! – El metalista golpea la pared del camión con sus puños, repleto de culpa y desesperación.
KICK: Tranquilízate, Max. - le llama su amigo, sentándose junto a él, y posando su mano en su hombro de modo reconfortante. – Podemos salir de esto, solo…
MAX: ¡NO! ¡No hay nada que hacer!- Interrumpe con voz furiosa, y desesperación en los ojos. - ¡¿que no ves que estamos atrapados?! No tenemos armas, ni comunicación, ¡NADA! Estamos ¡acabados! Ahora… nos acabaran una vez que nos detengamos… - su mensaje de tristeza, y resignación, lleno los corazones de los jóvenes presentes con ese mismo sentimiento de pena, salvo uno…
KICK: Calma, Max. Solo escúchame, cuando se detenga el camión, atacaremos y...
MAX: ¡NO! – corta al acróbata en plena explicación. – ¡SE ACABO, BUTTOWSKI!... me rindo...- al temerario le sorprendió mucho oír tal pareja de palabras que nunca espero oír ser unidas por su camarada pelinegro. Pero aun con el dolor de tal hecho, su voluntad no se quebrantaba.
KICK: Nunca digas "me rindo". Max, aun tenemos esperanzas para ganar. – el medio doble recibió como respuesta una risa cínica.
MAX: ¿Aun no entiendes, verdad? No todo es lo que tú crees... – dice con un tono burlón, que sin duda era para ocultar el miedo que lo invadía. – y admítelo... has perdido también.
Viendo como no podría animar al líder metalista, Kick decidió dejar de perder el tiempo en ello, y a pensar en algún modo de sacar a todos. Tanto al deprimido Max, sus amigos Gunther y Kendall, y a los inconscientes castañoss. Y hablando de ellos, estos finalmente iban empezando a despertar.
DJ: ¿Ouch! que paso? ¿Dónde estoy? – murmura adolorido, reincorporándose lentamente.
GUNTHER: Mordans nos ataco y nos llevan a quien sabe dónde. – explica rápidamente mientras le ayudaba a levantarse. Kendall hacia lo mismo con Nicole. Pero Max solo los miro antes de volver a su depresión.
DJ: Eso no me gusta…
NICOLE: ¿Eso significa que perdimos? – pregunta alarmada.
KENDALL: …Temo que si… - se tarda en responderle.
Los cuatros chicos quedaron en silencio tras aceptar la perdida, sumergiéndose en una pena casi tan grande como la del pelinegro. A Kick le sorprendía mucho ver a 5 de los más increíbles chicos que ha conocido darse pero vencido, como si Mordans ya hubiera conquistado el mundo. Pero como aun no pasaba, no dejaría de pensar en cómo salvar a sus amigos, y luego juntos salvar su ciudad.
GUNTHER: Bueno, si vamos a perder, brindare por mis amigos. – El vikingo saca de su bolsillo una Guepardex para hacer el brindis mencionado. Pero antes de poder abrirla, Kick la agarra rápidamente, casi ni se vio cuando la bebida pasó de manos del rubio al del acróbata. - ¡Oye, Kick, te iba a dar un poco! – se queja ante el aparente egoísmo de Buttowski. Tardo en ver que en su mirada irradiaba una luz de idea.
KICK: ¡esto es lo que necesitaba! ¡Saldremos de aquí!- Y sin dar tiempo de explicaciones, el acróbata busca entre su traje algún hilo suelo. Y teniéndolo hallado, comienza a tirar de él, lo que causo que parte de su manga izquierda se deshiciera, haciendo una cuerda. Con esta ató un extremo del seguro de la Guepardex- Necesito un poco mas de hilo. ¡Rápido! ¡Denme lo que tengan para hacer una soga!
Con una vaga idea de lo que quería hacer, DJ rompe las mangas de su camisa, Nicole se sacase badana y hace lo mismo que el acróbata al encontrar un hilo descosido, y Gunther rompe las mangas de su remera azul. Solo Perkins fue la única que entendía el plan de Kick, y que en vez de cooperar con el material, lo toma del hombro.
KENDALL: Se lo que quieres hacer, y no funcionara. – duda la rubia. – ahora debajo de su chasis tienen una capa de goma que protege sus sistemas. No le harás cortocircuito con eso.
KICK: ¿y quien dijo que quería que eso pasara? – aun con dudas, tanto de ella como del resto, Kendall rompe la parte baja de su remera de acróbata, quedando el ombligo expuesto, y junto a los demás le dieron los materiales a Kick. Él las ata entre sí, y hace con ella una cuerda bastante larga atando la Guepardex de su seguro.
KICK: Ahora, Gunther, agita la lata con todas tus fuerzas. También ayúdalo, DJ.
Los dos amigos agitan la lata con toda la fuerza que sus brazos, y el camión, les permitía. Max observaba a sus amigos acatar las órdenes del imparable acróbata. La curiosidad finalmente supera su curiosidad, y pregunta.
MAX: ¿Que están haciendo?
KICK: saldremos de aquí, pronto. – es lo único que dice, antes de empezar a golpear al lado del cabina del conductor. Pasaron los segundo, y el temerario no cesaba en sus golpes. Pronto, volvió la curiosidad en los otros.
MAX ¿Pero cómo vas a lograrlo? – lo único que recibió de respuesta fue una sonrisa de confianza de Buttowski. De pronto, una pequeña compuerta se abre, en donde se asoma la mirada del Soldier copiloto, que tenía una mirada roja que simulaba enojo.
SOLDIER: ¡Se les ordena mantener el orden! – intento callar a quien hacia el escándalo. Pero en vez de verse intimidado, el responsable sonríe aun más.
Kick: ¡Así!- responde a la última pregunta, y rápidamente Kick lanza la Guepardex a través de la ventanilla, llegando a donde estaban los Mechatroops de la cabina.
SOLDIER: Objeto no identificado arrojado. Identificado. – dice el copiloto por el objeto intruso.
Kick: ¡Detrás de mí! – apenas pasaron un par de segundos, antes de que Buttowski finalmente tire de la cuerda improvisada, haciendo que el seguro de la bebida se abra.
Gracias a la presión causada por la sacudida extrema, el liquido sale en una gran explosión verde, empapando a las maquinas y todo su entorno. Como predijo Perkins, las maquinas no sufrieron un cortocircuito. Pero en vez de eso, el conductor había empezado a manejar sin control, debido a que aparte de que su vista se vio machada por el Guepardex, la ventana también, duplicando la dificultad de ver a través de ella. Como resultado, todos sus ocupantes eran sacudidos por el vehículo descontrolado. Kick con dificultad, dado las sacudidas y el color verde empañando el vidrio, ve que el vehículo iba a impactar contra un grupo de arboles.
Kick: ¡SOSTENGANSEN! – da aviso a la vez que se aferraba al muro. Su mejor amigo también se asoma por la ventanilla, y ve lo mismo que el acróbata.
GUNTHER:- ¡Pero vamos a chocar! ¿Cuál es tu plan? – pregunta preocupado.
KICK: ¡Ese es el plan! – confiesa con emoción.
KENDALL: ¡Estás LOCO, CLARENCE! ¡AHHHH! – exclama neurótica a la vez que se aferraba con todas sus fuerzas al muro metálico, acción imitada por el resto.
Todos los demás también acompañan al coro de gritos de terror, cantos que se callaron cuando el camión impacta de lado contra un árbol, el cual es derribado, y desvía al transporte a más arboles, causando resultados similares, hasta que finalmente impacta de frente contra un árbol de mayor grosor, causando su frenado en seco. En la caja de prisioneros, estaban todos encimados hasta el frente, adoloridos, y en un leve desmayo del que despertaron simultáneamente. Con solo algo de dolor en el cuerpo, y mareo en la cabeza, se levantan lentamente, y giran hacia la puerta, la cual desprendía un haz de luz entre ella. Momentos después, tras empujarla un poco, la puerta cede, y lentamente salen, superando los malestares anteriores.
DJ: …eso estuvo… ¡INCREIBLE! ¡Jajaja! ¡Bien hecho, Kick! – felicita al temerario por el resultado de su temerario plan. Este responde con un pulgar en alto, pero pronto siente un fuerte golpe en su brazo bueno. Tras quejarse, ve que la responsable es Harrison.
NICOLE: ¡CASI NOS MATAS! – Se queja con enojo, pero pronto su mirada se calma, y se torna agradecida. – Pero… somos libres. ¡Gracias, Kick! – el acróbata asiente en respuesta.
Pero antes de recibir más alabanzas y regaños, las puertas de piloto y copiloto se abren con fuerza, y pronto bajan con dificultad los Soldiers de ellos. Con abolladuras en su cuerpo, ambos se encaminan hacia ellos con intención de someterlos de nuevo. Teniendo encima a uno, todos se apartan de su camino, DJ y Max se van hacia sus brazos, tratando de mantenerlo inmóvil. Y en seguida Buttowski comienza a trepar por él, tomando el revólver que llevaba de su funda. Y estando cara a cara con él, le apunta con el cañón del arma en la frente, y dispara. La maquina sucumbe al instante, cayendo de espaldas, y frente a él aterriza Kick, con una mano adolorida por el retraso del arma.
Quedando solo uno, y viendo que se iba hacia Kick, Kendall corre a prisa hacia el Soldier vencido, y tomando ella su cuchillo de trincheras, carga hacia el Mechatroop sobreviviente. Faltando poco para estar uno frente al otro, cuando el ciborg levanta su puño y lo dispara hacia la chica. Luego de que ella lo esquiva barriéndose, la rubia llega hacia las piernas de la maquina, y le encaja el cuchillo en la rodilla. Lo hace con tanta fuerza que el arma logra atravesar por completo, y en unos segundos después, la maquina colapsa, apagándose segundos después de caer.
MAX: ¿Qué paso aquí? - pregunta al ver la facilidad con la que Perkins venció a la maquina por su cuenta, cosa que al mismo Kick dejo sin habla.
NICOLE: Su coraza es lo único que los protege del PEM. Si se abre aunque sea una fisura, todos los sistemas se apagaran. – contesta la castaña casi al instante.
KENDALL: y como ayude a Nicole a estudiar esas cosas, se que sus articulaciones son las partes más blandas del cuerpo. Por eso no me fue muy difícil atravesarlo. – aporta la rubia. Luego, ella se gira hacia el estupefacto acróbata. – Gracias por salvarnos, Kick. Pero la próxima vez hazlo con más suavidad. Había dos damas dentro. – agradece a su estilo, haciendo que Kick retomara el juicio.
KICK: Luego me lo agradecen… ahora, hay que liberar a Mellowbrook
GUNTHER: Pero ¿cómo? Hay miles de sus maquinas por toda la ciudad. – recuerda al acróbata.
KICK: Si. Pero, nosotros tenemos algo, que gracias a él pudimos mejorar. – los chicos tardaron un poco en entender a que se refería.
KENDALL: ¿Hablas de Rex? Esta al otro lado de la ciudad. – objeta su vecina.
KICK: oye. Si tú pudiste vencer a un Soldier con solo un cuchillo, entonces todos juntos podremos llegar a él. – replica, empezando a ganar la confianza de los demás. – Mordans cree que ha vencido todas las amenazas que tiene en la ciudad, NUESTRA ciudad. Pero, cometió un terrible error, que pronto lamentara. ¡Nos dio por vencidos! –sus amigos oían con gran atención el discurso del medio doble, llenándose del valor que él jamás dejo de tener. – así que, volveré a mi ciudad, recogeré mi espada, encontrare a Mordans, ¡Y detendré su sicótico plan de apoderarse de Mellowbrook! ¿Alguien me sigue? – cuestiona a todos, mientras extendía su mano al centro de todos. Pasaron unos breves segundos antes de que alguien posara su mano sobre la de él.
KENDALL: Te hará falta más que locuras la próxima vez que estés en problemas. – comenta con determinación.
GUNTHER: Siempre puedes contar conmigo, amigo. – Secunda a la rubia, poniendo su mano sobre la de ellos.
NICOLE: y tu también conmigo, Kendall. – También aporta con la mano.
DJ: Si van a destruir robot, ¡Claro que me tendrán! – dice con emoción, también dando su mano. Todos miraron a Max, quien estaba en silencio, con la mirada cerrada. Y en cuanto abre los ojos, fortaleza es lo que se ve.
MAX: Por nuestro segundo hogar. – finalmente su mano estaba en la cima de la pila.
KICK: Por Mellowbrook.
TODOS: ¡POR MELLOWBROOK! – afirman todos, levantando al mismo tiempo sus manos.
KICK: ¡VAMOS! – exclama determinado, levantando su puño amarillo con determinación, acción imitada por el resto.
Antes de comenzar el camino de regreso, miraban, firmes y determinados, el lugar por el que darían sus vidas. Una vez motivados, y luego de que Kick diera el primer paso, comienzan con la marcha hacia Mellowbrook. Sede de, quizás, la más importante lucha de sus vidas.
…
Continuara.
Nuevamente los Saluda Sombra de Maldad. En nombre de CET y de mi persona, quisieramos pedirles unas disculpas por tomar bastante tiempo para volver a darles esta humilde creación nuestra. Pero finalmentes estamos de vuelta, y esperamos volver a contar con su apoyo y reviews ahora que continuamos nuestro proyecto. Pronto, nuestra edicion de "TRAS CAMARAS" volvera a reanudar transmision igualmente. Además que estamos desarrollando un nuevo proyecto en conjunto que contara aun con la ayuda de Kick, sus amigos, y el equipo Metalista... y más.
Bueno, sin nada más que decir, les deseamos un excelente dia, estimados lectores. Y esperamos con ansias sus reviews. Se despiden:
Sombra de Maldad, y Soldado Metaelite CET.
