¿Qué hay, lectores? Aquí Soldado Metaelite CET reportándose nuevamente con un nuevo capítulo de la película de Kick Buttowski "Héroe de Mellowbrook". Lo sé, lo sé. Muchos de ustedes deberán preguntándose si habré olvidado mi trabajo. ¡PS NO! Jamás. Solo soy muy flojo por no presentar el siguiente capítulo. Pero bueno, me callare y les dejo con…

Capítulo 34: "Defensa del barrio"

Mellowbrook, una ciudad que era únicamente habitada por seres humanos a comienzos del amanecer. Pero ahora, a solo un par de horas para que el sol se ocultara dando lugar a la noche, ahora entre la población se contaban con millares de maquinas militares. Estas tenían como única misión asegurarse de que la población civil y cualquier tipo de oposición fuera suprimida. No se podía escuchar el cantar de las aves en los arboles, los ladridos de los perros en las calles, ni si quieras los chillidos de las ratas bajo el pavimento. Como si ellos hubieran sido los únicos que anticiparon el ataque, y lograron escapar. Los que no, la gente, tenía que arreglárselas en aquella pacificación.

Entre las calles temporalmente vacías de la ciudad conquistada avanzaba un grupo de 6 niños con mucha prisa, pero siempre manteniendo el paso suave. Siempre se detenían en cada esquina para verificar la presencia de Mechatroops en las calles. Si no había ninguno, continuaban como siempre. Un punto de control, se desviaban. Oían disparos, daban media vuelta. Todo con tal de mantener sus movimientos lo más furtivos posibles. Ocasionalmente se topaban con algunas calles en las que se veía que fueron cedes de pequeñas escaramuzas. Armas policiacas, unas cuantas militares, y contados cuerpos mecánicos, sin mencionar algo de sangre en el suelo. Eso ocasiono nerviosismo en la rubia del grupo, y preocupación al resto.

Gunther: Espero que mis padres estén bien…- no evita decir el rubio. Estaba preocupado por su familia. Nadie podía culparlo.

DJ: ¡No te preocupes!- dijo animado, tratando de bajar la tensión de su amigo- De seguro que se están defendiendo de esas maquinas. Son vikingos, y son fuertes. ¿Recuerdas? – su objetivo se cumple al ver que el rubio volvía a mostrar su sonrisa habitual.

Gunther: Si, lo sé. Gracias – al verlo sonreír de nuevo, el resto se relaja igualmente.

KENDALL: Menos mal que mi papá está en un viaje de negocios… fuera de toda esta locura… - se dice a sí misma, igualmente para calmarse.

Nicole: Si, es cierto - Confirmaba su amiga – Y tus padres, Kick?

Kick: No lo sé. – contesta no muy calmado como siempre. – me preocupan. Pero hay que salvar a Mellowbrook. – el pelinegro tenía cierta duda sobre lo enfocado que estaba en la misión de derrotar a Mordans.

MAX: Antes de ir por Mordans, debemos recoger suministros, preparar equipo, y planificar bien las cosas. Y lo más importante, donde pasar la noche. – razona el pelinegro. – falta poco para qué anochezca. Nos sería mucho más difícil combatir en la oscuridad. Sugiero su barrio como punto de escala. Es pequeño, y no creo que haiga mucha guardia ahí, si es que ya la hay.

KICK: además debemos ir por nuestras armas. ¿No? – añade el temerario.

MAX: Solo tu espada, mi bate, y las cuchillas de Nih. Con el PEM, nuestras armas Electromagnéticas no sirven. Y al menos mi bate es muy fuerte. – dice el pelinegro.

DJ: bueno, necesitaremos armas si no queremos estar tan vulnerables de aquí hasta aya. Por aquí hay varios juguetes con los que podemos entretenernos mientras. – opina, señalando las armas que estaban regadas por aquel anterior campo de batalla.

Aceptando, comienzan a tomar las armas abandonadas, siendo verificadas por los metalistas. Las escopetas, subfusiles, y revolver contaban con unas cuantas municiones en sus cargadores, asi que las tomaban para contar con respaldos. Pero en cuanto vieron la munición que estaban en las armas de los Mechatroops caídos…

NICOLE: ¡Son de goma! – exclama sorprendida. - ¿Por qué usan goma? Eso no mata a la gente fácilmente.

MAX: Pero si puede neutralizarlos. – replica luego de pensar. – en cualquier misión de asalto urbano, es importante mantener la seguridad de los civiles en medio del fuego. Y con toda una ciudad de rehén, cualquier misión a gran escala de combatirlo se verá increíblemente entorpecido. Mordans lo sabe.

DJ: entonces no sería inteligente de su parte reducir la población, ¿no?

MAX: así es. Así que por el momento, podemos estar tranquilos que no es hará nada… por ahora. – eso calmo mas a Buttowski y a Magnuson.

KICK: pero mejor nos damos prisa.

Aceptando la sugerencia, los metalistas preparan cartuchos y distribuyen las armas entre todos, quedando Max y Nicole con subfusiles, DJ y Gunther con escopetas, y Kick y Kendall con dos revolvers cada uno. Ya con armas, continúan con su marcha por las calles de la ciudad, pero aun así manteniendo el bajo perfil pese a ya contar con potencia de fuego.

Fue hasta que el cielo empezaba a tornarse naranja por el ocaso cuando ellos finalmente podían ver el barrio que era su hogar, y lo que veían los llenaba de dolor, y un poco de esperanza: los Mechatroops están en su barrio, y como se veía, apenas estaban abordando a la gente en camiones para reubicarlos a un punto de mejor vigilancia.

Los chicos de Mellowbrook revisaron con la mirada sus respectivos hogares y comprobar su estado. La entrada de la residencia Magnuson ya se encontraba derribada, pero aun se veía a los Mechatroops ojeando por ahí, haciendo suponer que quizás no encontraron a sus padres y tio, quizás encontrándose ellos en el restaurante. Aun sabiendo que nadie corría peligro en su casa, Kendall no pudo evitar verle, y confirmar que los Soldiers salían de su hogar con las manos vacías. Por mala suerte, Kick no encontraba ningún tipo de consuelo en ver a la puerta de su casa siendo tacleada por los Mechatroops. La idea de su familia atrincherada ahí, rogando que las maquinas desistieran de su intento de ingresar, se hizo presente en su mente en el primer momento. Y eso no paso por alto de Max.

MAX: Nuestras armas están en la casa de Kendall. Asi que tu y Nicole irán por ellas, cuando ya no haiga Mechatroops. El resto iremos a la casa de Kick. Si un Mechatroop los ve, no duden en disparar. – ordena a sus colegas, quienes asiente en señal de aceptar sus labores.

En seguida se separan en los equipos formados, y se van a sus respectivos destinos. Los chicos se desplazan con tanto sigilo como podían, siempre manteniéndose lejos de la vista de cualquier Mechatroop, apoyándose de arbustos, basureros, y vehículos estacionados, ya sean de las mismas maquinas, como de los habitantes del vecindario. Pronto ya se encontraban ocultos entre los arbustos laterales de la casa Buttowski, desde donde veían a unidades Soldiers tacleando la puerta con fuerza, esforzándose para hacer caer la entrada. Pero era la misma dificultad que les presentaba las unidades cibernéticas el tirar aquella entrada de madera.

GUNTHER: oigan. Si son robots, ¿Por qué les cuesta trabajo tirarlo? – pregunta curioso.

MAX: debieron haber hecho una buena barricada. No nos distraigamos.

KICK: vayamos por la puerta trasera. Esperemos que no haiga nadie ahí. – sugiere el acróbata. Pronto ellos le siguen hacia el punto indicado. Viendo que tenían suerte, y no había ningún Mechatroop a la vista, se dirigen a la puerta.

Por mala suerte se encontraba cerrada con llave, y no podían arriesgarse a ser descubiertos si intentaban tirarla, así que buscan por las ventanas, y ven una abierta. Lentamente la abren, y van ingresando por ella lentamente. Una vez que todos dentro de la casa, planean buscar a los habitantes de ella. Sin embargo, pronto objetos enormes y pesados caen sobre ellos. Una vez que se recuperan del golpe, sienten que les sujetaban las manos. Esto los llena de preocupación. ¿A caso solamente era una emboscada de las tropas de Mordans, y cayeron en ella? ¿Ese era el final?

¿?: ¿Gunther? – oyen decir una voz familiar para ellos. Cuando el rubio se gira hacia arriba, se sorprende al ver a la portadora del sonido.

GUNTHER: ¿mama? – dice con voz temblorosa, lleno de alegría. El resto gira hacia arriba también, y entonces miran al resto de la familia Magnuson como los responsables de aquella emboscada.

HELGA: ¡Hijo! – responde con lágrimas en los ojos.

MAGNUS: ¡Estas bien! – exclama con gran alegría. Pronto, los cuatro integrantes de la familia Magnuson se entrelazan en un fuerte abrazo, que pudo haber destrozado las costillas de cualquiera.

GUNTHER: Me alegra que estén bien. ¿Qué hacen aquí? – pregunta el menor vikingo luego de romper el abrazo.

MAGNUS: Nosotros venir en cuanto pelo de espalda cayo. – dice mientras mostraba su lomo, el cual estaba completamente lampiño. Extrañados por ello, miran a Gunther, en busca de respuesta.

GUNTHER: cuando se cae el bello de la espalda de mi padre, es que habrá guerra. – responde al percibir sus miradas.

HELGA: Así que venimos a casa de amigos Buttowski para sacarlos. Pero ya habían llegado robots. – explica la rubia nórdica.

DJ: ustedes fueron quienes bloquearon la entrada, ¿ciertos? – deduce, viendo una bien formada barricada en la puerta principal compuesto de varios muebles, y un florero.

KICK: ¿Dónde está mi familia? – pregunta finalmente al jefe Magnuson.

MAGNUS: Ellos estar en sótano. Nosotros aquí para emboscar. Pero emboscarlos a ustedes. – responde, justo antes de empezar a oír como las bisagras de la puerta empezar a desprenderse de su lugar.

MAX: tal parece que tendremos algo de acción. – dice mientras tomaba su subfusil.

MAGNUS: Nosotros luchar. – Dice mientras alzaba su hacha de doble filo, seguido de Helga y Bjorguen con espadas y escudos.

MAX: No. Ellos tienen armas de proyectiles. Sus armas les dan una desventaja. Nosotros los atacaremos desde la cocina, ustedes espérenlos en la sala. Si llegan a nosotros, intercéptelos. – indica mientras voltea una mesa y la coloca como fortín.

Todos asienten a las ordenes, y se mueven a sus posiciones. Los más jóvenes se escondieron tras la volteada mesa, y los adultos se ocultaban tras el muro de la sala. Fueron segundos de tensión antes de que finalmente la puerta callera, y pronto una escuadra de Soldier entrara.

MAX: uno… dos… tres… ¡Ahora! – en conjunto, los cuatro salieron de su escondite, y abrieron fuego contra los robots, quienes no esperaban recibir el fuego de cuatro chicos de la cocina.

Tomaron algunos segundos antes de que lograran perforar la cobertura metálica de los Soldiers, y de pronto se apagaron sin llegar a causar más daño al interior. Esto gracias a que habían roto su escudo contra el PEM de Mordans.

Las maquinas que continuaban vigilando la extracción de lo civiles oyeron el repentino tiroteo dentro de una de las casas. Así que de prisa varios de ellos fueron a ver lo que sucedía. Eso dejo con mucho menos vigilancia el hogar de Kendall, cosa que tanto ella como Nicole aprovecharon ello para entrar a la casa de la primera sin ser vistas. Una vez dentro, Nicole se esconde tras el marco de la entrada, ojeando el exterior.

NICOLE: bien. Yo me quedare aquí y vigilare. Tú ve por las armas. – ordenaba a la vez que preparaba su arma por si acaso.

La rubia no espera ni un segundo para subir a las escaleras, y entrar a su habitación. Una vez ahí, busco en su ropero, y hayo las cuchillas de su amiga, el bate de Max, y la espada de Kick. Una vez con las armas en su poder, vuelve a bajar las escaleras para reunirse con la castaña. Pero, dada la velocidad que hizo todo, una de las cuchillas cae de entre sus manos por las escaleras. Rápidamente baja, y se agacha para recogerla. En cuanto se erguía, nota algo sobresaltar del sofá de su sala. Entonces recuerda la caja que había visto antes de irse a la competencia.

Olvidándose por un momento de la situación actual, y se dirige a ella. Con cuidado, preocupada de ser alguna trampa de los Mechatroops, la abre lentamente, y al ver el interior de ella, suelta la tapa por la sorpresa. Abrió levemente los labios de la impresión, y pronto nota que también había una hoja doblada en su interior. Lentamente la toma, la desdobla, y la lee…

"Kendall:

Se que no siempre tengo tiempo ni para hablar contigo, que te doy cualquier cosa menos lo que necesitas en verdad. Pero, aun asi he visto que has hecho buenos amigos. Me alegra que ahora hagas más que solo estudiar. Incluso note que te llevas bien ahora con Clarence. El es un buen chico…

Hace mucho que no te veía sonreír así. Y me gustaría que sigas haciéndolo. Así que decidi regalarte esto. Se que esto no compensara nada. Pero, se que aun lo adoras. Espero que lo disfrutes, princesa.

Te ama, tu papa."

Apenas termina de leer la carta, la rubia no pudo evitar dejar caer una lágrima sobre la hoja. Su mirada se volvió vidriosa, y una pequeña sonrisa radiante se formo entre sus labios. y su corazón se lleno de una bella sensación cálida.

KENDALL: gracias, papi… - suelta al aire, volviendo a doblar la hoja, y guardándola consigo.

De pronto, poco a poco volvió a la realidad al oir un tiroteo justo en la casa de alado. Recordando que ahí debían seguir sus amigos, vuelve a mirar la caja, y sin perder tiempo saca su contenido.

Como esperaban, los disparos que soltaron contra los primeros intrusos causo que pronto llegaran más tropas Mechatroops a la puerta. Y aunque los primeros refuerzos igualmente fueron recibidos por las armas de Kick y los demás. Pero los siguientes ya llegaban más preparados, y ya no les fue tan fácil derribarlos apenas entraban. Los Soldiers usaban maniobras de cobertura para ir avanzando a través del corredor y llegar a ellos. Pero ellos lograban derribarlos antes de que se acercaran demasiado a ellos. Pero poco a poco las maquinas iban recobrando terreno. Hasta que pronto estaban al nivel de la entrada a la sala.

Los Magnuson esperaron un poco antes de lanzarse contra los invasores. No les fue difícil mutilar las maquinas con solo un corte de sus armas, pero pronto sienten las miras de los demás Soldiers en ellos. Así que rápidamente esquivan los primeros disparos, y toman los M-16 de los Soldiers, y sin perder tiempo también abren fuego contra los siguientes. Y aunque al principio fallaron varios tiros, apenas lograron acostumbrarse a la "mejora" lograron tiros más certeros, en los que al menos daban a algún punto de los robots.

Pronto, poco a poco fueron los habitantes de la ciudad quienes fueron cobrando terreno en el escenario, obligando a las maquinas a retroceder. Pronto ahora todos estaban en el pórtico de la casa Buttowski, donde veían a toda las unidades Mechatroops del barrio dirigidas a ellos. Sin perder tiempo se alejan del lugar tan expuesto, y se van en busca de otras coberturas más aptas a la ya complicada situación. Sin embargo, no oyeron a las maquinas iniciar con el fuego.

DJ: ¿Qué sucede? – dice extrañado, asomándose tras un auto.

Pronto el resto también se asoma, mirando como las maquinas estaban retrocediendo, mientras otros eran los que iban avanzando. Distintos a todo lo que habían visto, salvo los más jóvenes. Eran los robots águila, en la formación central estaban armados con arcos y flechas de diseños complejos y flechas metálicas tras ellos, y a los lados llevaban hachas de mano Tomahawk.

MAX: ¡Maldición! ¡Unidades Mohawk! ¡Son la elite de los Mechatroops! ¡Todos, retrocedan! – advierte altamente preocupado, mientras volvía a cubierto.

KICK: ¿pero si ellos solo tiene flechas y hachas? ¿Por qué deberían ser más peligrosos? – pregunta, exceptivo de la amenaza de los robots indio. Pero apenas ve que de no ser que DJ lo tiro al suelo, una flecha le hubiera atravesado su confiada frente.

DJ: No los subestimes. – dice mientras rápidamente respondía a las flechas con fuego de su escopeta.

Pero a diferencia de las demás unidades, estas esquivaban los proyectiles metalistas con mucha facilidad, usando incluso maniobras acrobáticas para evitar mejor el fuego metalista. Y poco a poco ellos lograron acercarse a ellos, sin sufrir severos daños en su chasis.

Fue en eso cuando Gunther, quien intentaba mantener alejados a los Mohawk de sus amigos…

¿?: ¡Auxilio! ¡Kick! ¡Ayúdame! – oye exclamar una muy estruendosa voz a los lejos. Y si no fuera por a voz, lo hubiera reconocido por ser la única persona que le pediría que la salvara.

Gunther: ¡Jackie! - grita muy preocupado. DJ noto como él estaba a punto de irse en pleno tiroteo.

DJ: ¡Gunther, NO! – toma a su amigo de la mano, frenando su retirada. - ¡es peligroso! ¡no tienes porque hacer esto! – intenta hacer entrar en razón a su amigo. Pero se ve que no funciona cuando Magnuson se libera de su agarre con brusquedad.

Gunther: ¡yo si tengo un porque dj! La amo! – responde lleno de determinación. – ire por ella. ¡Me ayudes, o no!- y sin esperar respuesta, parte en busca de su amada. DJ lo vio irse, admirando el valor que tenia Magnuson. Y aunque por un lado estaba Max y Kick, por el otro, era solo Gunther.

DJ: ¡Voy contigo! – y pronto lo alcanza hacia donde oyeron los gritos de socorro. Pero, aun con el tiroteo presente, su retirada no fue ignorada por el líder metalista.

MAX: ¡DJ! ¡Gunther! ¡¿A dónde van?! – pregunta nervioso al verlos irse.

KICK: ¡A tu izquierda, Max! – alerta el acróbata. y el soldado reacciona a tiempo para ahuyentar a un Mohawk que se había acercado demasiado.

Mientras ellos se las arreglaban, los fuertes del equipo avanzaban con velocidad, y cuidando de no ser notado por el resto de las maquinas que no iban por sus amigos. Pronto, llegan a donde vivía la loca fanática del acróbata. Ocultándose entre los arbustos, ven como ella se encontraba huyendo de los Soldiers, mientras su madre se esforzaba por escapar del agarre de dos que lograron someterla.

DJ: Bien. Gunther, yo primero llamare su atención, y luego iré por la señora. Aprovecha para ir por tu chica. – recibiendo un asentimiento del vikingo, se desplaza aun en la vegetación, acercándose a la acera, donde se hallaban los basureros de la casa. Mientras, la castaña al parecer no le era difícil evitar las garras de los Soldiers.

JACKIE: ¡jamás me atraparan! - Gritaba la chica- ¡mi Kick me salvara! - perjuraba a sus perseguidores, pero al hacerlo no ve al otro Soldier que la intercepta, y de un manotazo la tira al suelo. Y cuando intento levantarse sintió el frio metal de un cañon apuntándole.

UN. SOLDIER: Se equivoca, civil. – con el arma en su rostro, la chica sabia que ya no debía hacer nada, y al ver que las metálicas manos de los compañeros de su amenazador se dirigían a sus muñecas, supo que eso iba a terminar para ella. Hasta que…

¿?: ¡Oigan! ¡¿Quién no tiro la basura a su sitio?! – oyen gritar a un lado. Al voltearse ven al metalista DJ, quien con cubos de basura en lo alto, los lanza hacia la maquina que apuntaba a la castaña, derribándolo sin problemas al tomarlo desprevenido.

Y mientras los otros dos que lo vieron estaban sorprendidos, una sombra regordete sale de los arbustos, y con su escopeta, dispara hacia ellos. Por suerte, los tiros dieron con suficiente fuerza como para atravesar sus corazas de acero lo suficiente como para que el PEM del ambiente los averiara. Sorprendida que sus captores fueran rápidamente neutralizados, pronto siente un agarre humano sujetándola, y asumiendo quien era, lo abraza.

JACKIE: ¡ay, kick! Mi he…- Luego de ver directo al rostro a quien creía que era Kick, se sorprende al ver a Gunther con escopeta en su lugar. - ¡¿Gunther?! ¿Y Kick?

GUNTHER: ¡No hay tiempo! Sígueme- el joven vikingo toma la chica de la mano y la lleva hacia donde DJ, quien ya había neutralizado a los Soldier que retenían a la señora Wakerman. - ¡DJ! ¿Cómo estás?

DJ: Señora segura, y enemigos aplastados. – responde al instante. - ¿ya salvaste a Jackie?

JACKIE: ¿Qué? ¿Tú me…? – finalmente entendió quien la salvo en realidad.

GUNTHER: Si. Debemos encontrar donde ponerlas a salvo. – dice, alerto a si llegaban más Mechatroops.

DJ: El sótano de Kick. Ahí se refugia su familia.

GUNTHER: Vayamos rápido. Espero que Kick esté bien…

Mientras Magnuson y Jaxon ejecutaban su misión de rescate, Buttowski y T, más el resto de la familia vikinga, hacían un enorme esfuerzo por mantener a los Mohawks lejos de ellos. Labor que parecía casi imposible, dada la enorme habilidad que tenían las maquinas para eludir los disparos, y dada su gran puntería, siempre tenían que estar alerta para no recibir una flecha en sus cabezas. Sin embargo, las maquinas fueron rápidas, y pronto la confrontación a distancia se volvió directa.

Solo los Magnuson contaban con armas apropiadas para la lucha. Pero dado a que ellos no contaban con aquel recurso, y como sus armas eran demasiado pequeñas para usarlas como garrotes, tuvieron que conformarse con esquivar cada uno de los ataques que les lanzaban, y no caer en el intento. Pero la velocidad de sus ataques era increíble, y poco a poco iban llegando más para atacarlos. Tras eludir dos cortes de dos distintos mohawks, un tercero logra sestarle a Kick una tremenda patada que lo tira al suelo. Ligeramente aturdido, al elevar la vista ve al mohawk, con hacha en mano, listo para dejársela caer como guillotina. Preparándose para hacerse a un lado, observa como una repentina flecha impacta contra la muñeca mecánica. Pese a no atravesarla, si logro que el Mechatroop soltara su arma por reflejo. Kick ágilmente la recoge, y ya en sus manos golpea el pecho del mohawk, atravesándolo lo suficiente como para que el PEM que abundaba en toda la ciudad lo terminara.

Viendo a su igual derrotado, los otros dos van contra el acróbata por venganza. Pero antes de dar los primeros pasos más flechas llegan, y dan directo a sus frentes. Y aunque eso no fue suficiente para vencerlos, pronto una sombra veloz llega, y rápidamente encaja en las cabezas de ambas maquinas unas filosas cuchillas de combate. Cuando las maquinas caen, Kick finalmente ve quien los venció: Nicole.

KICK: ¿Nicole? – pregunta asombrado. Ella no responde, solamente le lanza una espada a Kick, y se va a auxiliar a su sargento Max, quien aun se esforzaba por evitar los ataques Mohawks.

El pelinegro empezaba a sentir la fatiga de solo estar esquivando los ataques de tomahawks, pero pronto el ataque de todos los Mechatroops se frena por más flechas disparadas a sus frentes, lapso que aprovecha Harrison para neutralizarlos rápido.

MAX: ¿Por qué tardaste tanto? – reclama molesto, pero aliviado de ver a su compañera, mientras ella le entregaba su bate.

NICOLE: culpa a nuestra tiradora. – replica, señalando el punto de donde provinieron los flechazos.

Curioso también por quien le ayudo, se gira al punto señalado, y se queda sin habla al ver a su vecina Kendall, armada con un arco de poleas Golden Eagles verde, una postura firme y una mirada más implacable. La rubia de pronto oye unos pasos tras ella, provenientes de un mohawk que recargaba su arco para dispararle. La chica hace lo mismo con su propia arma, y dispara justo cuando su oponente lo hace. La flecha mohawk se dirigía a la frente de Perkins, y el de ella justo a la otra, haciendo que impacten entre sí. Aunque el proyectil de la rubia se deshizo, el otro se desvía, pasando a centímetros del rostro de Kendall, cosa que a ella no le importo, como si supiera que eso iba a pasar.

Viendo que seguir disparando sería inútil, el Mechatroop carga hacia la rubia con Tomahawk en mano. Kendall espera a que se acerque más a ella, y hasta que estaba en medio camino, la chica recarga su arco y vuelve a disparar. Ahora el objetivo fue la rodilla del ciborg, apenas perforándola pero causando que el indio robot caiga y ruede en el suelo pasando del lado de Kendall. Ella aprovecha los segundos de cercanía para tomar tantas flechas como pudo del carcaj enemigo, mientras este continuo rodando hasta frenar. Cuando ocurre, Kendall ya tenía cargado su Eagle con su nueva munición, y al lanzarla, logra atravesar por completo la cabeza de la maquina, acabándola finalmente.

Tras acabar con él, Perkins gira hacia la calle y ve que los Soldiers, al confirmar que incluso los mohawks caían contra aquellos niños decidieron volver a la lucha. Varios recargaban sus armas, mientras uno se preparaba para lanzar una granada fragmentaria hacia sus amigos. No dispuesta a permitir que dañaran a sus amigos, Perkins vuelve a disparar una flecha más, justo a la granada, causando su detonación inmediata en medio de los Soldiers.

Todo ello fue presenciado por Kick, quien quedo maravillado ante la imagen de Kendall, tan inmutable y letal, con un arco que usa como diosa, y que mientras daba media vuelta para reunirse con ellos la explosión de la granada, sumado el de los Mechatroops, le daba una Hermosa vista de guerrera nata.

¿?: Kick… Kick… ¡KICK! – oye de pronto una voz que lo saco de su estado maravillado, y entonces se encuentra con su amigo Gunther. Tras él estaban Jackie y DJ.

KICK: Gunther. ¿Qué ocurre? – pregunta sorprendido, mientras se limpiaba un hilillo de saliva que se le había formado de pronto.

GUNTHER: ¡Se están llevando a las personas! – alerta angustiado, apuntando a donde los camiones que se estaban cerrando para irse mientras los demás Soldiers los cubrían.

KICK: ¡Hay que ir por ellos! – indica, mientras ahora con espada, Tomahawk, y revolver como arsenal, corre hacia donde los vehículos de prisioneros.

GUNTHER: ¡Tío Bjorguen! ¡Cuide a Jackie! – solicita mientras alcanzaba a su mejor amigo. Su tío solo remato a un Mohawk para ir a cumplir la petición de su sobrino, metiendo a la castaña a la -residencia Buttowski.

DJ: ¡Max, Nicole! ¡Tenemos que ayudarlos! – dice justo antes de ir con los demás.

Los aludidos terminaban de vencer a los últimos mohawks que los acosaban, y no tardan en ir a acompañarlos. Cuando pasaron a lado de Kendall, ella se les une, y pronto los seis en formación avanzan hacia los camiones. Como era de esperarse los Soldiers los reciben a tiro de fuego. Los chicos logran esquivar los disparos: metalistas a la izquierda, Mellowbrook a la derecha. Todos recargan sus armas y esperando a que agotaran sus municiones para tomar su turno de abrir fuego. Las balas y flechas dan a sus objetivos, empezando a reducir el número de Mechatroops gradualmente.

Eso causo alerta en los ciborgs, quienes presionados se ven obligados a ordenar la retirada de los camiones antes de terminar. Viendo que ya se iba, Tanto Nicole como Kendall se vieorn obligadas a disparar a los neumáticos a los camiones que lideraban la retiraba, causando que chocaran entre sí, y bloquearan el paso al resto de los camiones. Viendo que se verán obstaculizados por los jóvenes, los choferes decidieron bajar y acabarlos.

Sin embargo, ahora con la determinación unida de Kick el temerario, Kendall la arquera, Gunther el vikingo, Max el soldado, Nicole la técnica, y DJ el salvaje, los Mechatroops cayeron rápidamente, y finalmente el ultimo Soldier cae con un ataque combinado de bate y espada.

Viendo el pavimento repleto de cuerpos mecánicos apuñalados, flechados, y perforados, ellos gritan eufóricos por su aplastante victoria. Pero el sonido de las puertas de los camiones siendo golpeadas silencia su festejo. Recordando a las personas, no demoran en ir en su auxilio. Rompiendo los cerrojos, abren las puertas, y poco a poco las personas comienzan a bajar, aliviados, y muy agradecidos con sus rescatadores. Los demás que estaban escondidos en las casas, incluyendo a Jackie y a Bjorguen, también salen para unirse al jubilo de la situación. Entre la gente que bajaban, veían a muchas familias reuniéndose para abrazarse con fuerza. Sintiendo una bella satisfacción ante aquellas conmovedoras escenas, se hace clic en la mente de Buttowski.

KICK: oh, no. ¡Mi familia! – y sin decir más comienza la carrera de regreso a su casa.

El resto pronto recuerda la razón del porque su prisa, y lo siguen. No tardan mucho en volver al punto inicial de la lucha, donde los señores Magnuson, pese a estar desactivados, continuaban golpeando los restos de las maquinas con brutalidad. Una vez dentro de la casa, Kick busca la entrada al sótano, y toca la puerta.

KICK: ¡Mama! ¡Papa! ¡Soy Kick! ¡Ya no hay más robots! – grita a quien estuviera dentro del sótano. No tarda mucho para que la puerta se abriera de golpe, y ambos padres del acróbata lo tuvieran estrujado en un fuerte abrazo.

HONEY: ¡Hijo! ¡¿Dónde te habías metido?! – cuestiona en lágrimas la madre, aliviada de volver a ver a su hijo.

KICK: mama… me ahogo… no respiro… - avisaba empezando a tornarse azul. Aun así ignorantes de la sofocación de su hijo, aflojan el abrazo para mirar a su hijo. Pronto también salen ambos hermanos del acróbata, sorprendidos de volver a ver a Clarence.

BRIANNA: ¡Kick! ¿Cómo es que no te atraparon? – no logra evitar preguntar a su hermano mayor.

KICK: bueno… es una larga historia… ¡Auch! – se queja de pronto, sujetando su brazo. Ahora que la adrenalina de la lucha estaba presente, el dolor de su fractura volvió a hacerse presente.

HAROLD: ¡¿Qué te paso hijo?! ¿Fueron esos robots? – interroga angustiado.

KICK: ah, no. Esto es de la competencia. – explica con honestidad a su progenitor.

MAX: Descuiden, señores Buttowski. Mis amigos y yo nos ocuparemos de su brazo. Por favor vayan afuera, y ayuden a los vecinos. Esto está lejos de terminar. – comienza a decir el pelinegro como el militar que era. – con ellos organicen una vigilancia. Aunque destruimos las maquinas, seguro las demás notaran la ausencia de ellas. El resto, que venga al frente de la casa. Hay mucho que explicar.

BRAD: esperen. ¡¿Tú sabes de esto?! – Cuestiona con enojo.- ¿Cómo es que le ganaron a esos robots? – le interesa saber más.

MAX: ¡Ahora eso no importa! ¡VAYAN! – con el tono que uso para dar la orden, la familia Buttowski decidió dejar el tema de lado, y hacer lo que les pidieron.

Ya completamente solos, deciden enfocarse en la lesión de Kick. Gunther rápidamente busca y vuelve con el kit de primeros auxilios de la casa para la labor. Mientras DJ deshacía el vendaje de Kick, para poder revisar si el daño había empeorado con la anterior lucha. Viendo que no fue nada serio, vuelven a vendar el brazo de Kick, ahora usando tablillas, para darle oportunidad de sanar. Mientras lo hacía, todos mantuvieron seriedad en sus mentes y miradas.

KICK: Bien. ¿Ahora qué? – empieza, al ver que nadie lo haría.

MAX: por ahora, nos apegaremos al plan. Recogeremos suministros, y partiremos mañana por la mañana. – sentencia con firmeza el pelinegro.

GUNTHER: ¿Qué hay de nuestros vecinos? – le fue incapaz de ignorar aquel importante detalle.

MAX: lo único que podemos hacer por ellos, es organizarles un perímetro de seguridad, y dejárselos a su suerte. – responde con frialdad. – No pueden venir con nosotros. Nos entorpecerían. Quizás tus padres no, pero ellos serán más útiles quedándose aquí para asumir el mando.

KENDALL: bien, nos vamos mañana. ¿Y luego? – vuelve al tema principal.

MAX: lo único que nos queda, es encontrar algún modo de llegar a Mordans. Como prisioneros, nos dejarían muy expuestos. Así que la única opción, es ir a algún servidor de ellos y sacar la información de ahí. Dependiendo de qué tan lejos este, decidiremos el siguiente paso. – para cuando termina de explicar el plan de acción, DJ ya había terminado con el brazo de Kick.

DJ: podríamos usar al Neo K-Rex. Para este tipo de situaciones lo hicimos, ¿no? – su sugerencia lleno de esperanzas a todos, salvo al sargento.

MAX: Si. Pero con los cambios que hicimos, lo volvimos un poco más torpe. No maniobraría bien, y es un poco más lento. Les facilitaríamos el vencernos. – su moral bajo con aquella observación.

NICOLE: Así que somos 6 niños, contra una ciudad entera de máquinas asesinas, en busca de un loco que no sabemos dónde está, y no sabemos cuándo empezara a dar más golpes en otras ciudades… No parece ser tan difícil, ¿no? – resopla con sarcasmo a sus amigos, quienes ríen levemente. En cierto modo, su desgracia también los animaba. De pronto oyeron unas voces del exterior. Los vecinos ya estaban reunidos.

KENDALL: entonces, ¿Qué les decimos? – pregunta a los demás mientras se levantaba, seguida de los demás.

NICOLE: Que deben prepararse… - responde, esperando a que Max comience a caminar para que ella, y el resto lo hagan.

KICK: ¿prepararse para qué? – duda. Y Max se tomó su tiempo para responderle. Exactamente, cuando estaban por cruzar la puerta.

MAX: para la guerra…

Continuara…