Muy buenas, compañeros lectores: Aquí CET junto con mi compañero Sombra de Maldad, presentando ante ustedes un nuevo capitulo de nuestra película de Kick Buttowski. Esperamos que les agrade ya que estamos por comenzar los momentos finales. Bueno, sin mas que decir, que comience este capitulo titulado…

CAPITULO 35: LA NOCHE ANTES DE LA TORMENTA

Los 6 jóvenes que eran los únicos consientes del porque de la situación actual de la ciudad: Kick, Max, Nicole, DJ, Gunther, y Kendall, salían de la residencia de la familia Buttowski. Y como era de esperarse, un gran cumulo de gente se había formado al frente de la casa. Varios se veían temerosos aun, otros lo superaron y ahora estaban severamente molestos por la crisis. Max sabía que si no usaba las palabras correctas causaría disturbio entre los vecinos, y eso era lo que menos necesitaban. Los 6 jóvenes caminaron hasta estar en la acera, y Max se tomo unos segundos para comenzar a hablar.

MAX: Buenas tardes a todos. Me llamo Max T. – comienza con una pequeña presentación. – No me extrañaría si ustedes tienen alguna duda con respecto a la situación…

¿?: ¡¿Qué demonios está pasando?! – estalla de pronto uno de los presentes, y pronto otros se le unen.

MAX: ¡Calma, todos! – silencia, y espera hasta que algunos guarden silencio para volver a hablar. – Lo que pasa ahora, es que un dictador de Tankinistan ha elegido su ciudad como primer escalón en su plan de conquista mundial. – quien no callo antes acompaño al resto en el silencio. Más que nada por lo extraño que sonó lo que dijo el muchacho. – Para ello, utiliza un dispositivo que genera Pulsos Electromagnéticos a gran escala para desactivar todos los aparatos electrónicos de la ciudad. Por eso el apagón total. Ahora mismo, junto a sus unidades robóticas de combate, los Mechatroops, están aprisionando a la población civil y cualquier resistencia para contar con escudos humanos contra las fuerzas militares de su país, o de cualquiera otra fuerza de combate que intente combatirlo.

¿?: ¡¿Y COMO RAYOS SABEN ESO?! – demando saber otro en la multitud. Max guardo silencio, reuniendo valor para responder aquella duda. Nicole estaba a punto de hacerlo cuando su sargento le gana.

MAX: porque… nosotros somos parte de una fuerza militar que lo combatía. Nuestra misión era de rastrearlo y evitar que ejecutara su plan… - entonces llega a la parte más dura. - … Pero nos engaño, y permitimos que lo hiciera. – Y como era de esperarse, todo el vecindario estallo en ira contra los metalistas.

¿?: ¡¿Cómo le dejaron hacer esto?! – grita uno. - ¡¿Qué demonios hicieron todo este tiempo?! – demanda otro. - ¡Es su culpa! – estallo otro. Parecía que pronto la gente que acababan de salvar saltaría en su contra, era necesario calmarlos.

KENDALL: ¡SILEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE…! – comienza a callar a todos con un grito tan fuerte que provoco que varios vidrios se cuartearan. - ¡…EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEENCIO! – cuando termina, todos la miraban aterrados. Dándose por bien servida, le da la palabra al metalista líder, quien tuvo que superar también su temor a la rubia para continuar.

MAX: Eso ya no importa. Lo que en verdad importa ahora, es sobrevivir a esta crisis, que ahora se ha convertido en una guerra. – La gente se preocupo cuando el chico utilizo la palabra con G. – Primero, es evitar ser capturados. Aseguraremos toda esta calle como refugio. Aseguraremos el perímetro, y organizaremos grupos de vigilancia para mantener el perímetro seguro. – planeaba el pelinegro con la seriedad que un soldado debía tener en aquella situación. – Y con respecto al responsable de esta invasión… mañana mismo yo y un grupo ya seleccionado empezaremos a rastrearlo. – dice pensando en sus colegas.

NICOLE: pero, si no quieren que maquinas asesinas los atrapen para hacer con ustedes lo que quieran, deberán hacer caso a todas nuestras órdenes e instrucciones. ¿Entendido? – la gente no vieron otra más que asentir a lo dicho.

MAX: bien. Kick, Kendall, vayan al sur. Gunther, DJ, al oeste. Señores Magnuson al Este. Yo y Nicole iremos al norte. Voluntarios, vayan con quienes quieran. El resto prepare las casas menos dañadas para pasar la noche. Necesitaremos Velas y lámparas de aceite si tienen. ¡Andando! – la gente no demora mucho en hacer sus elecciones, y marchar hacia con sus respectivos líderes de exploración. Pero cuando apenas estaban marchando para su rumbo, Gunther es interceptado por una castaña que él reconocía perfectamente.

JACKIE: eh… disculpa, Gunther. – El rubio la mira apenas oyó su nombre provenir de su voz.

GUNTHER: ¿Si, Jackie? – responde al llamado con mucha atención.

JACKIE: ¿Por qué…? ¿Por qué me protegiste? – pregunta, aun sorprendida por que aquel rubio que apenas notaba la hubiera salvado de aquellas maquinas de guerra.

GUNTHER: ¡Oh! Este… - debido a la emoción reciente de la batalla que apenas habían librado, se le había olvidado que había hecho eso. Y ahora que lo recordaba, un sonrojo y nerviosismo repentino aparecen en el joven vikingo que no hace mucho era valiente y temerario. – Veras… yo, este… veras… - DJ, su compañero asignado para la exploración, esperaba ansioso de que finalmente su amigo se sincerara. Pero Gunther no hacía más que balbucear, y pronto lo desespera. Así que decide darle un empujón, que para él, es una patada en el trasero. - ¡Porque me gustas! – exclama en vez de quejarse por la patada. La castaña se sorprende por aquella revelación repentina.

JACKIE: tu… ¿tú qué? – pregunta, apenas siendo capaz de articular aquella interrogación. Viendo que ya lo había hecho, con más seguridad responde Gunther.

GUNTHER: tu me gustas, Jackie… me gustas desde hace tiempo… - aunque lo dijo con más calma, cerro los ojos temeroso de un posible rechazo de la fanática #1 de su mejor amigo.

Pasaba los segundos, y nada pasaba, hasta que de pronto siente que alguien lo abraza con gran fuerza, levantándolo por los aires. Se sorprende mucho al ver que se trataba de su amada Jackie. Y su mente se apago por completo al sentir un fuerte beso de los labios de ella en los suyos. Una vez que la castaña se separa de él, con una enorme sonrisa de enamorada y mirada soñadora, Gunther estaba peor, incapaz de si quiera pronunciar su nombre, y segundos después, de mantenerse en pie. Feliz por aquel resultado, DJ carga a su amigo, y se lo lleva, siendo despedido por Jackie.

DJ: jejeje… Amigo mío… eres un Caza nova… - dice burlón ante su comatoso amigo, volviendo a su deber inicial.

La noche había caído finalmente, tras un día que pareció que nunca iba a terminar para muchos. Lo que en la mañana inicio como un pacifico barrio en los suburbios, ahora era un campamento de la resistencia contra el tirano que había logrado apoderarse de la ciudad. Los que se ofrecieron para dar guardia nocturna tenían los sentidos al 100%. Atentos a cualquier otro robot que pudiera intentar amenazarlos de nuevo, para darle a sus seres queridos al menos unas horas de sueño. Pero, Varias de las personas no podían dormir por el miedo a recibir otro ataque. Entre ellos estaba Kick y Gunther. Ellos ahora se alojaban en la residencia Perkins, debido a que esta no sufrió tanto daño como el hogar del primero, y los padres del segundo vigilaban el perímetro.

La idea de que apenas saliera el sol ellos irían a luchar contra el resto de la legión mecánica les espanto cualquier cansancio que surgió tras aquel agotador día.

KICK: No puedes dormir, ¿cierto? - pregunta a su mejor amigo desde el sillón de la sala que usaba como cama.

GUNTHER: No. ¿Cómo es que llegamos a esto, Kick? – pregunta desde el sofá, esperando una respuesta satisfactoria de su mejor amigo.

KICK: No tengo idea, amigo. Pero, Es inútil intentar dormir. - admite mientras se reincorporaba de su cama improvisada, acción imitada por su amigo.

Ambos en silencio se alejan del resto de la familia Buttowski, y buscan la salida. Al hacerlo, encuentran a su amiga rubia sentada en el pórtico de su casa, con su rostro siendo sostenido por sus manos, y sus codos sobre sus piernas, mientras su arco y flechas estaban recargados contra sus piernas.

KICK: Al parecer no somos los únicos. - dice no tan sorprendido de verla despierta.

KENDALL: Eso veo... - suelta en un suspiro, sin impresión de la llegada de ellos dos.

KICK: ¿donde están durmiendo Max y los otros?

KENDALL: Ellos no duermen. Están en la calle, - dice, indicando con el índice una pequeña hoguera, en la cual se hallaban sus amigos de Metaland. Pensando en hacerles compañía, los tres se dirigen hacia donde sus amigos militares. Ellos se veían enfocados en la hoguera, pero sus mentes solo pensaban en lo que estaba por venir.

MAX: En verdad, me gustaría saber en qué momento he bajado la guardia.- le hablaba a su equipo sin quitar la mirada al fuego de la hoguera.

DJ: Corrige, amigo. "Hemos" bajado la guardia.- corrige a su superior mientras cargaba su escopeta

MAX: Pero como líder, la responsabilidad la llevare yo, al fin y al cabo.- le recuerda a sus compañeros. En ese momento, percibe la presencia de Kick y compañía.

NICOLE: Amigos. Deben ir a descansar. De nada nos servirán somnolientos.- les sugería fríamente la castaña a los de Mellowbrook

GUNTHER: ¿no deberían hacerlo ustedes también? – replica con gentileza.

KENDALL: Cierto. Aun no es su turno. – apoya a su amigo

MAX: No duermo cuando sé que estoy fallando con mis objetivos.- dice frio. Tenía el mismo aire como cuando se conocieron por primera vez, al igual que Nicole y Daniel.

KICK: Claro que no, Max. Mordans aun no ha ganado. – dice determinado, sin duda en sus palabras.

MAX: Lo sé. Pero... hubiera evitado este caos si habría encontrado su base cuando estaba oculto como gallina asustada.- parecía molestarle por la manera en que lo decía.

KENDALL: O los hubiera aniquilado. ¿No ves todo el ejercito que tenia oculto? - dice recordando la gran cantidad de mechatroops con los que se toparon.

DJ: Ps... Tiene razón. Nosotros tres no hubiéramos detenido a ese pelotón... – reconsidera, viendo ese punto de vista.

MAX: ¡Lo sé!- interrumpe secamente con enfado a su amigo.- Perdón... mejor iré a revisar la zona.

KICK: ¿Qué ocurre, Max? - dice, notando la actitud de su amigo

DJ: Déjenlo.- dice a lo bajo al de casco- Se siente culpable por lo que sucede ahora

KICK: ¿y qué hay de nosotros? - responde al instante.- ¡Esta es nuestra ciudad! No nos sentimos tan felices que digamos

NICOLE: Por eso, se siente así.- interrumpe a Kick.- Max sabe que están pasándola mal, al igual que todos sus habitantes. Él quiso evitar esto pero... ya ven lo que sucedió.

KICK: pues deprimirse no lograra nada, más que dar pena. - dice con dureza, mirando al chico de la gorra.

DJ: Lo sabe. Por eso, digo que lo dejen en paz. Pronto recuperara su confianza.- dice seguro mientras arrojaba leña al fuego

KICK: ¿como sea? - dice con frustración.

GUNTHER: ¿no les importa si les acompañamos?

NICOLE: Después no se quejen si tienen sueño a la hora del ataque. Pero si

Con unas pequeñas sonrisas, los tres se sientan frente a la hoguera, e igualmente se dedicaron a mirarla fijamente. Pensativos, y un poco melancólicos. Ambiente que domino hasta que Gunther empezó a reír levemente.

KICK: ¿Qué? – interroga a su amigo por su repentina actitud.

GUNTHER: nada. Solo recordaba cuanto vomitamos luego de subirnos al "Rompe-mundos". ¿Recuerdan?

DJ: Ah. Jeje. Si... hace poco lo recordaba.- admite con pena- la habíamos pasado bien.

KICK: solo Kendall no vomito. ¿Cómo lo lograste? - pregunta interesado.

KENDALL: No quiero hablar de eso. - responde con un poco de enojo, y cruzando los brazos.

NICOLE: ¿Qué hay de la piscina? ¿Recuerdan como detuvimos a Bradley?- pregunta sonriente.

KICK: Si. Solo me hubiera gustado salir de ahí con mi dignidad intacta. - dice al recordar su momento embarazoso.

DJ: ¡Ja jajaja! Oye. Max también paso por ese momento. ¿Olvidas?

NICOLE: Y claramente, ambos tenían mucho frio.- opina con sonrojo la castaña

KICK: aun tengo que descubrir al desgraciado que subió eso en internet. - se jura rencoroso.

NICOLE: Ehm... cambiemos de tema, ¿si?- sonaba nerviosa

DJ: Bien... ¿recuerdan mis "pasitos de baile"? aun intento recordar que tenía que hace Kick a Kendall cuando terminaba de bailar.

KICK: Si lo olvidaste, sin duda no tiene importancia. - Dice desviando la mirada, nervioso.

KENDALL: concuerdo con Kick. - asiente, imitando la acción, pero sonrojada.

GUNTHER: pero si yo si lo... - iba a decir de pronto pero lo cortan.

KENDALL: Me di muchos golpes cuando practique para la competencia, ¿no? - desvía de pronto la rubia la conversación.

NICOLE: Sip. Pero ahora, eres buena con los patines.- Asienta con tonada satisfactoria

GUNTHER: por cierto, ¿ya estas mejor del tobillo Nih? - pregunta con inocencia.

NICOLE: Sip.- de repente, la chica se levanta y da una voltereta en el aire, demostrando su condición.- ¿ven?

DJ: ¿Gunther aun no lo entiende, cierto? - pregunta al acróbata.

KICK: ¿qué, Nicole fingió su herida? No. - dice con vergüenza por la inocencia de su amigo.

DJ: Pero lo mejor de todo esto, apartando la victoria de Kendall fue tu beso, Nicole Harrison.- recordaba con picardía

KICK: No pudiste hacer eso donde no te veía medio Mellowbrook. - dice con fastidio al recordar la escena.

KENDALL: que envidia... - dice por o bajo la rubia, para su suerte nadie la oyó.

NICOLE: Es que... yo... qué pena.- solo se puso colorada por el momento

DJ: ¿Eso significa que tu y Max son...- no pudo completar la frase al intentar soltar la palabra con "n".- ya sabes...?

GUNTHER: ¿ya te lo propuso? - pregunta interesado por el asunto.

NICOLE: Creo que no lo hará...- dice desilusionada.- no, por ahora.

KICK: la invasión... ¿no? - entonces ellos recuerdan la situación actual, que por poco habían olvidado.

MAX: Me alegra saber que lo recordaran.- la voz del joven aparece en el aire, detrás del nórdico.

KICK: ¿Ya te sientes mejor, no?

MAX: Un poco. Después de todo, es como tú dijiste "Esto no ha terminado"

KICK: claro que no... Aun podemos luchar. - dice inspirado.

MAX: Pero... tienen que recordar esto.- interrumpe el sargento.- Puede que haya bajas...

GUNTHER: es decir que... cualquiera de nosotros podría... - se sintió incapaz de continuar con la frase.

KENDALL: Pero, ya sabemos que el no matara. A lo mucho, solo nos deberíamos preocupar por que nos atrapen. – intenta relajar a sus amigos.

DJ: no podemos confiarnos tanto de la compasión en la que se ve forzada tener Mordans. Quizás, si ve demasiada resistencia, lo hará sin dudar. – supone con miedo.

MAX: Además, olvide de dar un detalle con respecto a la mano derecha de Mordans.- dice seriamente

KICK: ¿Quien? - pregunta interesado.

MAX: Fue un metaelite. Renuncio a su puesto al vender a sus hombres y al fundador a un pueblo enemigo por dinero y poder. – los chicos de Mellowbrook lo miran muy atentos, en cuanto a sus compañeros de armas lo hacían con tristeza empática. – Solía estar a cargo del tráfico de armas de Metaland. Ahora, trabaja para él para cumplir con su venganza contra el fundador. Es un tipo listo y sanguinario. – Kick no pudo evitar notar que escupía lo último con bastante enojo y frustración, como si se tratara de algo aun más personal.

KICK: hay algo más, ¿no? Si no, no le darías tanta importancia. - dice, notando la voz que uso al hablar.

MAX: Dudo mucho que pueda derrotarlo... por el respeto que tengo hacia él ya que... es mi tío.- admite con odio y mucha dificultad. Los nuevos en el asunto militar dejaron de respirar unos segundos tras oír aquella impresionante revelación.

KENDALL: ¡Espera! ¿Me dices que tu tío trabaja para este loco, e intentara matarnos? - pregunta incrédula a lo confesado.

NICOLE: Sip. ¿Loco, no?- sonaba irónica

GUNTHER: que intenso... - es lo único que se le ocurre decir.

KICK: ¿y tienes miedo de enfrentarlo? – supone ante todo lo que oía.

DJ: Él fue nuestro maestro en las artes militares. Nos enseño todo lo que sabemos, junto con otros camaradas. – aporta a la conversación con miedo hacia él individuo que centralizaba la charla.

KENDALL: esto se complica cada vez más. - suspira preocupada por sus amigo.

MAX: Mejor dejemos la charla por ahora. Tienen que descansar. Nih y Di se quedaran a vigilar el perímetro. Kick, Gunther, Kendall, duerman. Iré a revisar el Kickasaurio y nuestro armamento para la batalla- ordenaba al pelotón

KICK: tampoco podemos dormir. ¿No les importa si los acompañamos? - pregunta al líder.

MAX: Bien... Kendall, Nih, revisen el este del vecindario. DJ, Gunther, el oeste. Kick, ayuda a las chicas o acompáñame si lo prefieres.- da nueva ordenes a los cinco camaradas

KICK: te acompaño. No creo que nadie debe andar solo ahora.

Desde entonces, cada grupo asignado comienza a formarse y a cumplir con cada objetivo. Una vez que cada uno estaba en el centro de sus terrenos asignados para vigilar, tomaron asiento donde pudieron. Gunther y DJ lo hicieron en el pórtico trasero de una de las casas. Kendall y Nicole sobre una acera, y Kick y Max se treparon en un árbol para tener una mejor vista.

Aunque era el deber de todos estar atentos a lo que se moviera en tierra, sus miradas se cruzaban mirando el estrellado cielo. Las estrellas que posaban sobre ellos eran imposibles de contar, y la ausencia de nubes que la obstruyera era perfecta, pues acompañadas por una blanca y llena luna hacia el cielo increíblemente hermoso. Incluso Kick que aquella era una maravilla cuya belleza era digna de admirar. Mirar aquel espectáculo celestial los relajó enormemente, y aun con la misión presente en sus mentes, ya no sentían el mismo miedo que antes. Incluso, los llenaba de esperanzas, y de una renovada determinación de no solo vencer a su enemigo, también de volver para buscar otra noche similar en el futuro.

KICK: lo vamos a lograr, Max… - dice de pronto a su compañero, sin quitar la vista de las estrellas.

MAX: lo haremos… amigo…

Los primeros rayos del sol apenas empezaban a bañar en la ciudad pacificada de Mellowbrook, y aun antes de ello, una joven rubia ya estaba vestida con un suéter rosa y morado similar al que uso el día anterior, además de un short beige corto, y unos tenis blancos con líneas rosas. Su cabello ya no estaba suelto, lo llevaba atado en una cola de caballo con su habitual listón rosado, salvo por unos mechones que dejo a los lados de su rostro. En la cintura se coloco una funda con un revólver y sus municiones, un carcaj y un arco colgaban de sus hombros, y en su mano derecha un guante marrón con un cuchillo de combate atado sobre sus nudillos.

Teniendo su equipo ya preparado, Kendall toma con suavidad una foto de ella más joven, junto a toda su familia. Mirándola con una pequeña sonrisa y mirada vidriosa, vuelve a dejarla en su mesa de noche, junto con una pequeña carta que por cómo estaba doblada, a simple vista solo se leía "Para mi familia".

KENDALL: Espero poder regresar para quitar esa carta… - se dice antes de salir de su cuarto, para reunirse con sus amigos.

En cuanto a la casa Magnuson, en su interior el sonido de tambores tocados por Helga y Bjorguen se hacía resonar. Gunther, con una armadura vikinga ligera y un manto de piel de algún animal, se encaminaba lento, pero firme hacia su padre, quien lo recibe otorgándole la enorme hacha que por mucho tiempo sostuvo orgulloso como suya, y luego posando su pulgar sobre su frente.

MAGNUS: ¿Juras sostener esta hacha como lo hicieron tus ancestros, y combatir con ella como si todo tu clan lo hiciera contigo? – Dice con gran firmeza a su hijo.

GUNTHER: ¡Lo juro! – responde con una determinación y seguridad muy rara en él. Enseguida golpea la empuñadura de su nueva arma contra el suelo al mismo ritmo de los tambores.

MAGNUS: ¡Entonces ir, y orgullecer a tu familia, Guerrero Gunther! – el joven rubio con una sonrisa gallarda asiente, y da media vuelta para irse. Pero no antes de que su padre lo atrapara con sus enormes brazos en un aun más fuerte abrazo. - ¡MI BEBE! ¡VUELVE CON TU FAMILIA PRONTO! – estalla en llanto emotivo, pero igualmente angustiado.

GUNTHER: papá… me ahogo… no respiro… - era lo que apenas lograba decir por el asfixiante abrazo de su progenitor. Ignorando el tono azul de su piel, el resto de su familia aullaba en jubilo, apoyando al menor de la familia en su próxima batalla, antes que él fuera por su escopeta para unirse a sus amigos.

Mientras, con la familia Buttowski, Kick ya tenía puesta su casco militar con camuflaje que una vez había usado. A parte de ello, no hubo ningún cambio en su vestimenta, además de pintarse unas rayas con pintura negra en el rostro. Y mientras terminaba de enfundar su espada tras él, y su hacha Tomahawk en la cintura al otro lado de donde descansaba su revólver, las objeciones de su familia no se hizo a esperar.

HONEY: ¡Por favor, hijo! ¡No vayas! – imploraba su madre, viendo que las amenazas de castigo no hacían más que alentarlo. Su esposo lo que hacía era guardar silencio. Tampoco sabía que podría decir para desalentar a su hijo. Sus hermanos no tenían la malicia suficiente como para desear que ya se fuera y no volviera. Sabían que esa era una posibilidad muy real.

KICK: Tengo qué. Mis amigos me necesitan. – continuaba negando a su progenitora, aun sin serle indiferente a sus ruegos.

HONEY: ¡Es muy peligroso, Kick! ¡Podrían matarte! – el acróbata ya tenía listo todo su equipo. Pero, no iba a dejar a su familia así como así.

KICK: lo se… pero, esto no es por mí. Es por todos ustedes. Por el vecindario. Por la ciudad. – empieza a decir, con toda su familia presente en su mirada. – No puedo estar con los brazos cruzados mientras mis amigos luchan con ese loco. Vi como todo esto empezó… y debo ver cómo termina. – su familia admiro la determinación, y el valor que puso en cada una de aquellas palabras que expreso con más firmeza que en todas sus acrobacias. Pero aun así, su madre no quería dejarlo ir al peligro. Pero antes de volver a intentar persuadirlo, Harold se acerca al hijo del medio, y arrodillándose frente a él posa sus manos sobre sus hombros.

HAROLD: solo prométenos… que volverás sano y salvo. – tanto Kick como su mujer se asombraron por esas palabras. Pero solo su hijo asiente feliz.

La mujer pelirroja iba a objetar contra su marido, pero él la mira, y con solo eso, ella finalmente entendió que su hijo, sin importar que hicieran o dijeran, iría a luchar. Y si querían que el temerario volviera con ellos, era hacerle saber que lo apoyaban y creían en el. La escena fue contemplada por Perkins desde las escaleras, quien miro todo enternecida. Tras recobrar la seriedad, termina de descender.

KENDALL: ¿Kick? – lo llama con suavidad. El acróbata sabiendo que era la hora se separa de su progenitor y se dirige a su compañera. Pero pronto es detenido por toda su familia, quien lo abrazo con fuerza y cariño. Kick no rechaza la muestra de afecto y responde igual.

BRIANNA: vuelve pronto, hermanito. – pide llorosa a su hermano, y el asiente.

BRAD: No te lastimes… demasiado, Loser. – ni el pudo evitar desearle lo mejor a su hermano menor, aunque a su estilo.

Tras romper el abrazo, el acróbata se reúne con su compañera, y juntos salen del hogar de la segunda. La familia Buttowski los vio irse, y la preocupación era menor en ese momento. Pero aun así el miedo continuaba.

HAROLD: no te preocupes, amor. – dice a su esposa, sabiendo que era la más preocupada. – estará bien. Después de todo, es un medio doble de riesgo…

Tras cerrar la puerta luego de salir, miran que en medio de la calle ya estaban reunidos el equipo metalista y Gunther, esperándolos. Tanto rubia como acróbata se tomaron un tiempo para admirar a sus amigos. Cada uno de ellos estaba seguro de ir al combate, y no había ni una pizca de duda. Recibiendo más valor gracias a la imagen, reducen al distancia que los separaban, hasta estar juntos de nuevo.

MAX: ¿listos? – pregunta a cada uno de sus compañeros.

NICOLE: ¡Nicole Harrison! ¡Especialista técnica, Lista! – empieza con el listado.

DJ: ¡Daniel Jonathan Jaxon! ¡Demolición, Listo!

GUNTHER: ¡Gunther Magnuson! ¡Combate cercano, Listo!

KENDALL: ¡Kendall Perkins! ¡Tiradora experta! ¡Lista!

KICK: ¡Clarence Francis "Kick" Buttowski! ¡Combate rápido, Listo! – estando todos presentados ante el sargento, juntos voltean hacia el frente, mirando el sol naciente, recibiendo sus cálidos rayos abrigándolos, ahora que podían darse ese lujo.

MAX: Andando. – con la orden, los seis jóvenes caminan con dirección a la batalla.

Los vecinos que hacían de guardia, más aparte otros que ya estaban despiertos, los miraban con esperanzas y apoyo. Creían en ellos. y era el deber de estos héroes demostrar que su fe estaba bien fundada. Olvidando cualquier miedo a la muerte, tenían la mirada fija en su objetivo… Mordans… su caída…

Continuara.

¡QUE INICIE LA BATALLA DE MELLOWBROOK! Y… ¡SUS MOMENTOS FINALES! Muchas gracias por leerlo y por su tiempo. Volveremos muy pronto. Aquí

Soldado Metaelite CET.