Saludos, nuevamente. Aqui Soldado Metaelite CET reportandose junto con Sombra de Maldad en un nuevo capitulo de nuestra pelicula (casi olvidada) de Kick Buttowski: Hero of Mellowbrook

SM: en nuestra defensa, ustedes no nos inspiraban mucho a seguir.

CET: Si y no... pero bueno, ya que. Como todo el tiempo, les pedimos que nos disculpen por nuestra tarzdanza y que disfruten del capitulo.

SM: esperamos con ansias sus reviews, y a continuación, para su deleite:


Capitulo 36: "La batalla de Mellowbrook".


Silencio, velocidad, cuidado, alerta, enfocada, frío, precisión. Esas palabras se mantenían presentes en las mentes de 6 menores que marchaban por las desoladas calles de una ciudad pacificada por un enemigo poderoso. Max T., uno de los chicos, lideraba aquella marcha con gran seriedad. No quería comprometer a ninguno de sus amigos en alguna situación de vida o muerte. Y estos obedecían cada seña y orden que les dirigía, no queriendo meter al resto en mismo predicamento. Tras un buen tramo de paso suave y burlar varios puntos de vigilancia y patrullas, se adentran dentro de una cafetería desierta. Luego de cerrar puertas y ventanas se reúnen en una de las mesas del establecimiento para planificar su siguiente movimiento.

MAX: bien, esto es lo que sabemos. – empieza dirigiéndose a su equipo. – Hay puntos de control dispersados por toda la ciudad. Campos de concentración en sitios públicos como centros comerciales, estadios, teatros. Y no olvidemos esas torres que llevan tiempo colocando.

KICK: supuestamente, servirán como un tipo de método para controlar a la gente, ¿no? – dice, recordando el discurso del enemigo.

KENDALL: Si todos los sistemas electrónicos están deshabilitados, y la mínima abertura en cualquier escudo hace lo mismo, ¿Cómo es que funciona? – se pregunta.

NICOLE: yo mejor me pregunto cómo es que son capaces de coordinarse tan bien. No tienen radiocomunicaciones o algo así. – el resto también se cuestionaba lo mismo.

GUNTHER: tal vez tengan que ver esos pájaros… - dice de pronto el vikingo.

MAX: ¿pájaros? – responde extrañado.

GUNTHER: siempre que hay batalla o invasión, los animales son los que siempre se van antes de que se dé el primer golpe. Pero en todo el día estuve viendo a unos pajarillos volando por todas partes. – ese dato, aunque al principio no parecía relevante para el resto, pronto lo notaron como importante, pues durante todo el movimiento de ocupación, ni si quiera habían visto una rata en ambos días.

DJ: ¡Tienes razón! Y ahora que lo dices, me parecía ver uno que otro de esas aves volando hacia donde esas maquinas tienen control. – memoriza, finalmente de volver a observar aquel detalle.

GUNTHER: de hecho, una de esas aves esta justo ahí. – avisa, apuntando hacia la ventana.

Sus amigos inmediatamente se giran a donde señalo el rubio regordete. Y como decía el, uno de esos pájaros estaba justo ahí, mirándolos con curiosidad. Enfocando más la vista, descubren que se trataba de un robot, pues pese a la presencia de plumaje en todo su cuerpo, en vez de ojos, poseía unas lentes que los enfocaba más. Y apenas esta máquina ve que fue descubierta se va volando.

MAX: ¡No dejen que se escape! ¡DJ, Gunther! ¡Sobre él! ¡Los veremos al otro lado de esta cuadra! – ordena tenso, y con el mismo nervio ambos aludidos se lanzan de sus asientos y persiguen al ave.

DJ: ¡Vuelve acá! – exclamó rabioso antes de desaparecer de la vista de los demás.

MAX: aquí ya no es seguro. Debemos irnos. – indica mientras se levantaba de su lugar. El resto lo imita, y salen del café.

Poco tiempo después, estaban los cuatro, ocultos en un callejón, esperando el regreso de sus amigos. El tiempo paso en unos cuantos minutos, y la preocupación aumentaba en ellos.

KENDALL: se están tardando mucho… - suelta de pronto, no siendo capaz de ser indiferente a la ausencia de sus amigos.

MAX: Lo sé. Pero solo podemos esperar. Confió plenamente en DJ. – pese a sus palabras de seguridad, también sentía mucha preocupación por su mejor amigo. En cuanto a Kick, este estaba muy impaciente. Aunque sabía igualmente que su amigo no era nada débil, temía que este contratiempo le diera más oportunidad a Mordans de terminar de consumar su conquista. Mirando por todas partes, buscando algo que lo relajara aunque sea un poco, ve de pronto uno de los edificios más altos de los alrededores, siendo este de los pocos que no poseía una de esas agujas que las maquinas estuvieron colocando todo el día.

KICK: oigan. ¿Qué les parece ir haya? – pregunta a todos, señalando aquella torre.

MAX: ¿Qué con eso? – cuestiona intrigado.

KICK: que desde ahí tenemos una gran vista de la ciudad. Quizás podríamos ver donde Mordans se esconde. – sugiere, pensando que era una buena idea. Las chicas también pensaorn lo mismo, pero ese no fue el caso del líder del grupo.

MAX: No. Debemos esperar a DJ y a Gunther. Además, no sabemos si ya está bajo el control de los Mechatroops. – niega firme a la petición del acróbata.

KICK: entonces ustedes espérenlos aquí. Yo iré a ver. – igualmente decidido a su plan, comienza a caminar rápidamente hacia la construcción, para sorpresa de todos.

MAX: Buttowski, vuelve. ¡Es una orden! - trata de frenarlo, pero sin alzar demasiado la voz. Nicole lo miraba con reprobación, pensando que estaba abandonándolos, pero Perkins, pronto empezó a comprender que estarían perdiendo tiempo si solo se quedaban quietos. Además, aunque era alguien que siempre obedecía órdenes y seguía las reglas, comenzó a pensar que Kick era una mala influencia. Pues estaba pensando que lo que estaba haciendo, era lo correcto. Salvo por querer ir solo. - ¡Kendall! ¡Dile algo! – la llama, esperando algo de apoyo de ella.

KENDALL: Es Kick Buttowski, Max. – dice como si respondiera todo. – Ni un huracán lo detendría. Nicole, tus binoculares. – sabiendo lo que estaba a punto de hacer, le entrega el artefacto. Y apenas la rubia los cuelga en el cuello, va con paso rápido a donde se iba Kick. -¡nos vemos haya! – es lo último que oyen decir de ella antes de perder a ambos jóvenes de vista.

MAX: ¿Qué acaba de pasar? – pregunta anonadado a la ultima que permanecía ahí.

NICOLE: Una chica que encontró su carácter. – dice con gracia, confundiendo más a su superior. En cuanto a los que partieron, Kick miro sorprendido a quien se le acababa de unir en su marcha. Pero pronto suelta una pequeña sonrisa burlona y le habla.

KICK: ¿Qué hace la señorita obediencia aquí? – pregunta divertido, pero agradecido, por su presencia.

KENDALL: ah… digamos que eres pésima influencia. – es lo único que responde antes de que ambos guardaran silencio y continuaran avanzando.


Pasado el tiempo, ambos jóvenes decidieron alentar el paso luego de que se toparan con otro punto de control Mechatroop, quienes al parecer no los vieron. Teniendo Kick en mano su Tomahawk y revolver en mano, y Kendall su arco cargado, pasaban por una amplia avenida repleta de autos mal estacionados y restaurantes que aun tenían comidas en mesas. Los sentidos estaban al mil, atentos al más ligero soplido en el viento. De pronto el ambiente se torno más pesado para ellos.

KICK: Estate lista. – sugiere mientras revisaba que todo su revolver estuviera cargado.

KENDALL: siempre lo estoy… - contesta, confirmando la tensión de su arco.

Tras dar otros pasos cautelosos, cuando de pronto Kick, al desviar su mirada del frente a una de las mesas de un restaurante, ve que en una jarra con agua, esta estaba empezando a sacudirse poco, y gradualmente se sacudía más y más fuerte. Mala señal.

KICK: ¡CORRE! – ordena alarmado. Kendall sin preguntar si quiera lo que ocurre lo sigue muy de cerca, imaginando que los problemas estaban cerca.

Y para mala suerte de ambos, la corazonada de Buttowski era acertada. En cuestión de solo segundos, todas las calles se llenaron de un ejército de los diversos Mechatroops que conocieron antes de la invasión. Phantoms, Chameleons, aun más Soldiers, unos cuantos Knights, y en un jeep un nuevo modelo, consistente en un diseño de cobra, con cuatros dedos en una mano, y un gran cañón en otra. En lugar de piernas una larga cola, y su hocico se abría en 4 partes, soltando un agudo ruido que tras ser escuchado freno a todas las maquinas, rodeando por completo a los dos jóvenes se detienen a solo un par de metros de ellos.

Buttowski y Perkins, totalmente acorralados, se colocaron en guardia, mirando a todas partes, con sus armas apuntando a los androides que temporalmente poseían su atención. Pronto, el Mechatroop serpiente baja de su vehículo, y lentamente se aproxima a sus acorraladas presas. Aun manteniendo una vasta distancia se detiene, ante la mirada enfocada de ambos jóvenes.

¿?: Aquí unidad teniente GS-23 "Viper". En nombre del ilustre Comandante Mordans, se les ordena su rendición. – demanda la maquina líder, con reverberación en su voz.

Ambos compañeros miran tensos su situación actual: rodeados por un enorme ejército de robots armados, cada vía de posible escape bloqueada, sin suficiente munición como para abrirse paso a tiros, frente a un nuevo modelo que desconocían por completo sus capacidades, y lo peor, totalmente solos…

¿?: ¡Deténganse! – se oye gritar desde lejos, captando la atención de jóvenes y ciborgs. Todos voltea su atención hasta donde una joven pelirroja, vestida de verde y amarillo, veía a todos los metálicos con mirada dura, y con un rifle M-16 en manos.

KICK: ¡Scarlett! – exclama sorprendido por la repentina aparición de su amiga y rival.

VIPER: ¿otra unidad rebelde? – se interroga con tono curioso. - ¡se le demanda su rendición inmediata! – ordena con fuerza, pero no hizo más que darle una sonrisa desafiante a la ojo verde.

SCARLETT: No me rendiré… vine para patearles a todos sus oxidados traseros. – responde con bastante orgullo, retirándole a su arma el seguro.

VIPER: Sus palabras carecen de sentido lógico. Eres solo un individuo contra la sección J3 del ejercito Mechatroop del comandante. – responde con lo que parecía mofa en su robótica voz.

SCARLETT: bueno… a decir verdad, vine con algunos amigos…

Entonces de las calles tras Rosetti empezaron a llegar unos cuantos, decenas, docenas, hasta centenares de personas. Todas armadas con herramientas de jardinería, algunos mazos, garrotes, bates de metal, y unos cuantos más además de policías que llevaban armas de fuego, y unos escudos de granaderos. Tanto Kick, como Kendall, miraron asombrados la poderosa llama de valor y unidad que todos los demás ciudadanos de su amado pueblo transmitían a sus ojos. El miedo había desaparecido de sus almas, y ahora el ansia de justa inundaba en sus corazones.

¿?1: ¡No dejaremos que se apoderen de nuestra ciudad! – grita uno, levantando su pala.

¿?2: ¡Por nuestras familias! – grita una mujer con un hacha de bombero. Viendo una posible complicación, la unidad Viper lentamente empieza a alzar su mano.

¿?3: ¡Por nuestro derecho a la rebelión! – aporta un policía con escopeta, a la vez que los Mechatroops tomaban posiciones defensivas. El silencio se mantuvo, mientras absolutamente todos esperaban a que alguien diera el primer movimiento. Fueron segundos de tensión, de frialdad, segundos en los que el mundo entero se calló.

SCARLET: …y… ¡Por Mellowbrook! – con este ultimo aullido, los demás civiles rugen a la vez que empezaron a correr contra el enemigo. La maquina serpiente indica hacia el frente, y todas sus maquinas cargan hacia las personas, olvidándose por completo de quienes hace segundos tenían acorralados.

Ambos ejércitos corrían manteniendo los gritos de guerra en alto, sus armas levantadas, y la mirada fija en sus primeros objetivos. Pronto aquella pequeña zona entre ambas fuerzas, con una florería en un lado de la calle, y un edificio de oficinas en el otro, personas y maquinas chocan con fuerza. Con cualquier miedo anterior suprimidos, los ciudadanos chocan sus armas improvisadas contra la primera línea enemiga. Algunos ciudadanos lograron derribar a la primera a sus enemigos, otros Mechatroops lograron lanzar a sus adversarios. No tardo para que la demás tropa de ambas partes que iban tras la primera línea se revolvieran, teniendo todos al menos un oponente. Algunos Chameleons, eran destrozados a base de golpes de bates y atravesados con trinches. Otros Phantoms atrapaban de la cabeza a unos hombres y los lanzaban contra otros. Varios Soldiers se enfrentaban a un combate cercano con policías. Y uno que otro Knight estaba completamente envuelto de adolescentes intentando quitárselos de encima. Era una verdadera batalla.

Y del lado por donde llegaron los Mechatroops, otros dos, posiblemente los más jóvenes de la fuerza de Mellowbrook, lograban abrirse camino a través de las unidades mecánicas. Eran Kick, el joven acróbata que enterraba su hacha y disparaba su revólver, y Kendall Perkins, quien esquivaba ataques y disparaba con maestra precisión a las cabezas de sus metálicos enemigos. Su objetivo era reunirse con Scarlett. Y pese a la enorme nube humana y metálica que tenían a su alrededor, lograron visualizarla en medio de una barrera de policías granaderos que la cubrían de varios Soldiers. No tardan en acercárseles, además de librarlos de algunos enemigos, y llegar. Al hacerlo, Kick se topa con la enorme sorpresa que ella estaba acompañada de otro que le era muy familiar.

KICK: ¿abuelo? ¿Eres tú? – efectivamente, su abuelo, veterano de la segunda guerra mundial, acompañaba a la pelirroja, usando además de su habitual ropa un casco de cabo, y una antigua pistola. - ¿Qué haces aquí?

CLIFT: ¡Salir de mi retiro! Eso me parece. – enseguida dispara su arma hacia un Phantom que se acercaba demasiado.

KENDALL: ¡señor! ¡Ellos son demasiados para ustedes! ¡No pueden vencerlos! – advierte preocupada, mientras apoyaba a la barrera defensiva con sus tiros precisos.

CLIFF: Quizás… pero podemos alentarlos. Darles tiempo para que ustedes cumplan su misión. – ambos chicos se sorprendían de que el anciano almenos tuvieran nocion de lo que estaban tratando de hacer.

KICK: ¿Cómo es que…? – la pelirroja lo interrumpe antes de terminar.

SCARLET: Digamos que las personas que salvaron ayer por las cloacas nos hicieron pensar eso. – contesta la pelirroja, mientras abría fuego con su arma contra los enemigos más próximos.

ABUELO: Bien, pelotón. Escuchen. – ordena a los tres jóvenes, haciendo gala de su experiencia en la guerra, y sacaba un pequeño reloj de bolsillo. – gracias a "cierta" ayuda, sabemos que esas torres… - señalando las que las maquinas habían colocado en los tejados. - … están programadas para activarse en 15 minutos, 42 segundos. Y por lo que sabemos, con solo una de ellas que no se active, el resto no lo hará. Tienen que subir a alguno de ellos, ¡Y destruirlo! ¿Preguntas? – ninguno responde. - ¡Entonces vayan!

Los 3 asienten y salen del círculo defensivo. Apenas lo hacen, emprenden fuego de sus armas hacia aquellos Mechatroops que intentaron interceptarlos. Kick lideraba la marcha con gran agilidad, evitando varios golpes y acertando muchos más. Roseti lo seguía muy de cerca, con igual maestría evitaba los ataques y contraatacaba ágilmente. Perkins, nuevamente mostrando su afinidad, dispara flechas con suma velocidad, siempre dando tiros fatales sin importar como llegaban los enemigos, cubriendo tanto a sus compañeros, como a ella misma.

De pronto, mientras marchaban con dirección al edificio más bajo que poseía una de aquellas agujas, un Knight los intercepta en plena carrera, levantando en alto su brazo ametralladora para golpearlos. Pero de repente alguien se sube en su lomo, y le encaja en la nuca un subfusil, abriendo fuego en su interior. La maquina se desploma luego de un tiempo de ser tiroteado por dentro, y cae, dejando ver que fue Max T quien los salvo. De pronto más Soldiers iban hacia ellos para tratar de someterlo, pero el fuego combinado de Nicole, DJ, y Gunther los frena rápido, y pronto los 7 jóvenes se reúnen en un pequeño grupo, derribando a todos los Mechatroops que trataban de someterlos.

KICK: ¿Cómo nos hallaron? – pregunto mientras esquivaba un zarpazo y respondía con un golpe de su hacha.

MAX: Es muy difícil no escuchar una revuelta entre maquinas de guerra, y civiles con herramientas de jardinería. – responde, soltando una breve ráfaga de su ametralladora para rematar al enemigo con su bate.

NICOLE: ¿ya hicieron reconocimiento? – pregunta luego de cubrir a Gunther de un Phantom que casi le caía encima.

KICK: Tenemos otro objetivo. – responde, indicando a la aguja objetivo.

KENDALL: ¡Hay que derribarla antes de que activen todas! – explica brevemente, evitando otro golpe de Chameleon que es devuelto por Max.

MAX: ¡Andando! – retoma su papel como líder, y marchan hacia su destino.

Los enemigos seguían llegando hacia los jóvenes, pero también los refuerzos de Mellowbrook chocaban contra los enemigos, en busca de darles cobertura o por simplemente buscar una maquina que romper. Pronto la tropa metalista llega frente a la estructura. Sin embargo, con solo ver a través de las ventanas sabían que dentro había guardias Mechatroops, ajenos a la batalla para permanecer en su puesto.

MAX: Nos arriesgaríamos demasiado al entrar por el frente. – analiza rápido el sargento. – Hay que hallar otro modo de subir. – sugiere antes de que nuevamente Mechatroops llegaran a luchar contra ellos. Todos cargan para responder la ofensiva, salvo por Perkins y Buttowski, quienes se quedaron mirando el edificio aun. Uno de sus muros para ser específicos. Luego, se miran fijamente entre ellos, y asienten entre sí.

NICOLE: ¡Kendall! ¡Cúbreme para avanzar a ese callejón! – exclama, pensando que por aquel franco habría unas escalera de servicio. Pero, no oye respuesta alguna. -¿Kendall? – vuelve a llamarle, pero tampoco hubo nada. Es entonces que ve como su amiga estaba cargando su arco y con el apuntaba a un solo objetivo… Kick.

Este, aparentemente ajeno a ello, corría de vuelta al muro del edificio, y una vez casi topado con el corre a lado suyo. De repente, cuando el resto de sus colegas miraban lo que hacían los dos, sorprendidos, vieron como ella había disparado el proyectil directo hacia donde Kick iba a pasar. Y aunque parecía que sería un tiro directo, el acróbata fue más rápido, y da un buen salto hacia arriba, dejando que la flecha se incrustara en la pared. Pero rápidamente lo aprovecha para pararse sobre él, y dar un salto mayor de ascenso. Para ese momento, Perkins ya había disparado otro proyectil que al estar encajado en el muro Kick utiliza como barra para balancearse, y seguir subiendo otro tramo donde otra flecha lo esperaba.

El resto de sus amigos estaban estupefactos. Miraban asombrados como Kick trepaba por el edificio con gran agilidad, mientras la rubia le proporcionaba más apoyo para hacerlo. La sincronización con la que lo hacían era tan perfecta que parecía que fuera la vez 500 de repetir tal acto. Finalmente a Kendall se le acabaron las flechas, pero las usadas le bastaron al temerario para finalmente estar en el tejado, donde una pequeña escuadra de Soldiers, y la torre, lo esperaban.

Inmediatamente dos de los androides abren fuego de sus M-16 contra él. Kick salta hacia un lado, y se resguarda tras un ventilador. En cuanto el fuego cesa surge de su escondrijo y ataca con un golpe al cuello de su Tomahawk al más cercano. Otro trata de vengar a su hermano caído con un golpe con la culata. Kick desvía el golpe con su hacha y contraataca con una estocada. El Mechatroop elude, y pronto con el apoyo de otro tratan de embestir al temerario. Con un gran salto Kick se aparta de su paso, pero rápido vuelven a la ofensiva y ahora intentan con una patada cada uno. Buttowski con otro salto se aparta del ataque, pero ahora se hallaba entre ambas maquinas. Pronto los dos preparan sus armas para volver a dispararle. Sin embargo Kick se luce nuevamente por su velocidad y salta encima de uno, colocándose tras él para que le sirviera de escudo contra la corta ráfaga que su igual robótico da con objetivo al pequeño. Tras ver su error trata de reenfocar al objetivo, pero para entonces Kick ya iba cayendo sobre él, con un hachazo directo al rostro.

Ahora solo quedaba uno de los Soldiers en aquella posición, el único que no se alejo de la torre. Este en vez de tratar con su rifle de asalto, encara al doble con un cuchillo de combate. Kick es quien da el primer golpe con su espada, pero el Mechatroop bloquea. Enseguida fue su turno de intentar apuñalarlo, pero Kick retrocede evitándolo. La maquina siguió tratando con un tajo, pero solo corta el aire cuando Kick se agacha para apartarse. Antes de que Kick pudiera contraatacar, la maquina da una patada de barrida a los pies de Buttowski,derribándolo, y pronto intenta apuñalarlo. Pero Kick logra salvarse rodando hacia un lado. En cuanto se levanta ataca con su Tomahawk pero el Soldier lo desvía sin problemas, y rápido vuelve a dar otro tajo. Ahora, Kick no solo bloquea de nuevo con su arma corta, sino también utiliza su espada para dar un golpe al brazo robótico, obligándole a soltar su arma. Antes de que se lanzara a recuperar su cuchillo, Kick se lanza a un veloz combo de tajos y golpes con ambas armas, para finalmente rematar atravesando todo su torso con su espada, y con la misma velocidad con la que lo enterro lo retira, dejando que el Soldier callera derrotado.

Finalmente libre de adversario en aquella zona, ahora el acróbata se lanza a su siguiente objetivo: derribar la Torre. Primero revisa a simple vista los restos de los recientes caídos metálicos, y ve que ellos tenían varias granadas fragmentarias. Sin necesidad de ser un genio para saber que hacer con ellos, toma tantas como pudo, y lanza dos de ella activas hacia los soportes de la torre. La detonación de los explosivos fue lo suficiente como para destruir la mitad de ellos, lo suficiente como para que ya no fuera capaz de auto sostenerse, y empezar a caer a la calle. Incapaz de resistirse a la idea, Kick toma uno de los rifles de los vencidos y se lanza hacia la torre. Rápido, el acróbata utiliza el arma como tabla, y se desliza por la estructura derribada.

En cuanto a nivel del suelo, el pueblo de Mellowbrook, empezando a perder terreno, ven como una sombra los empezaba a cubrir. Al descubrir que se trataba de la torre, rápido abandonan sus respectivos enfrentamientos, dejando a las maquinas confusas. En cuanto a Kick, viendo la colisión inminente, salta con su tabla improvisada de la torre, dejando que esta cayera sobre las maquinas. Entonces una gran nube de llamas se creó por el impacto, producto de las detonaciones de los robots. En cuanto al autor de la destrucción, este aterrizo sobre la cornisa de un puesto de frutas, y cae de pie de regreso al suelo, donde se reúne con sus amigos, quienes lo miran con gran admiración. De repente el resto de las personas aúllan en son de emoción y gloria. Pero una multitud de pasos metálicos los callan.

Pronto recuerdan que aun quedaban más de los Mechatroops, y estos, a diferencia de los que ellos batieron tenían sus armas de fuego apuntándoles, frenando cualquier deseo de volver a encararlos. Extrañados al no verlos tirar del gatillo, ven que de pronto abren paso al peculiar Mechatroop serpiente que había acorralado a Kick y a Kendall. Aquel hibrido robótico humano-serpiente con un gesto hace que varios de los Mechatroops restantes los rodearan, teniendo mucha atención en el resto del pueblo.

Los 7 combatientes miraban preocupados eso, más al ver como el Mechatroop serpiente sostenía su brazo cañón, para luego rugir con gran potencia. Sin duda era un reto de lucha.

KICK: supongo que debemos encargarnos de él. – dice emocionado, desenfundando su revólver.

MAX: ¿Todos tienen municiones? – pregunta a sus colegas, recargando su subfusil.

KENDALL: se me acabaron las flechas. – es la única que responde negativa, volviendo a colgándose su arco.

MAX: Mantente atrás, y cúbrenos. – es lo único que alcanza a decir antes de que el Mechatroop serpiente se lanzara hacia ellos.

El primer ataque que la unidad trata de dar fue un poderoso bocado de sus enormes fauces a alguno de los desafiados. Estos logran evitarlo apartándose de su camino. Aunque la maquina pasa de largo, su cola reacciona a tiempo para tomar del tobillo a DJ y lanzarlo con rudeza contra un automóvil. Preocupado y furioso por eso, Max dispara contra la maquina a quemarropa, pero el robot Viper evita con suma facilidad serpenteando su cuerpo mientras avanzaba, hasta que lo sujeta con su mano, y lo comienza a estrellar contra el suelo una vez frente al líder metalista. Kick reacciona rápido y se lanza a su lomo para encajarle su hacha, pero la cola metálica de este fue más rápida, y lo golpea en pleno aire, lanzándolo al suelo, para luego tirarle encima al pelinegro.

Gunther y Nicole se unen para que la castaña distrajera al robot con su arma de fuego, mientras que el rubio intentara golpearlo por la espalda. Parecía estar funcionando, pues el Viper trata de golpear a Harrison mientras esta evitaba cada ataque, y el rubio se acercaba furtivamente a su retaguardia, y al parecer ninguno de los Mechatroops que hacían de barrera planeaban informarle de algo a su superior. Pero estando a punto de dar el golpe a traición, el Mechatroop enseguida lanza un golpe de cola hacia la castaña, quien no logra evitar su impacto en ella, para luego atrapar el brazo del rubio que ya tenía su arma en alto para atacar. Paralizado por la sorpresa, Gunther n pudo evitar que el robot lo girara en el aire para luego lanzarlo hacia el pavimento.

Las únicas que no hicieron jugada alguna fueron Roseti y Perkins. Estas se mantuvieron a raya, esperando la oportunidad para atacar. Pero como vieron, esa oportunidad no existía. Aquella maquina parecía predecir los ataques de cualquier enemigo, aun si estos iban por la espalda. Sin embargo, en cuando la maquina les dio la espalda a ambas para evitar el ataque de Max y DJ que le lanzaron con sus armas en conjunto, observaron bien que en su espalda tenia pintada un rostro abominable. Y aunque al principio pareció que era por motivos de estética intimidante, en cuanto vieron que Harrison lo rodea para dispararle por detrás, notaron que en los ojos de aquel rostro cambiaron ligeramente, a la vez que la cola de la maquina barre el suelo que pisaba la castaña, haciéndola caer fuerte. Entonces se dieron cuenta: esa máquina tenía otro par de ojos que eliminaba cualquier punto ciego que tuviera.

SCARLETT: ¡Chicos! ¡Esa cosa tiene literalmente ojos en la espalda! – alerta a los demás, quienes responden sorprendidos a la información.

MAX: ¡Por eso siempre sabe que lo vamos a atacar! – estalla frustrado, a la vez que evitaba ser golpeado por la cola de la maquina.

DJ: ¿Alguien tiene un plan? ¡Estoy abierto a sugerencias! – solicita a sus compañero, tratando de mantener a raya al único enemigo a tiro de perdigones. Todos sabían que iba a ser imposible dar si quiera un solo golpe con aquella vista de 360 grados y aquel cuerpo serpentinero que le permitía esquivar todo. Kick, sin ver muchas alternativas, toma una de las varias granadas qe consiguió de los enemigos, una de forma de lata. Pero apenas la tuvo, Max le llama la atención.

MAX: ¡Kick! Esa es una granada de luz. Solo creara un flash de luz cegadora. Pero seguro esa cosa cerrara los ojos antes de que estalle. – expone, esperando hacer desistir al acróbata de desperdiciar aquel recurso.

Estuvo a punto de que fuera asi, pero entonces ve a su compañera rubia. No tomo mucho para que un recuerdo volviera a su mente. Enseguida le lanza a Kendall su revólver. Esta lo atrapa en el aire, y mira extrañada a su vecino. Este le enseña la granada, y tras unos pocos segundos, entendió. Rápido la maquina enfoca al temerario, quien sonríe ante eso. Enseguida comienza a correr alrededor de él Viper. Este lo sigue con la mirada, el resto de los chicos estaban al tanto de cualquier descuido que pudiera tener la maquina. Tras un rato de correr, Kick levanta el brazo y la lanza hacia la maquina sin quitarle el seguro antes. El robot ve ese detalle, pero aun así evita la granada. Pero enseguida ve que la joven rubia levantaba su nueva arma y disparaba. Gracias a sus diversos escáneres y lectores supo a simple vista que la bala no daría a él.

KICK: ¡Cierren los ojos! – sin saber que planeaba, lo obedecen. Enseguida Perkins tira del gatillo y dispara. Como la maquina calculo, no estuvo ni cerca de rosarle, pero lo que no noto fue que el verdadero objetivo de la tiradora era la granada que Kick lanzo. El tiro causo la detonación de esta, y como Max informo, de ahí surgió un fuerte estallido luminario. Al parecer este afecto a la maquina, pues solto un agudo rugido. Era la señal.

MAX: ¡Todos ataquen! – enseguida abren los ojos y se lanzan al combate.

Buttowski, Magnuson y Rosetti atacaron por el frente a base de cortes de los hombres y tiros de la chica, pero la maquina seguía evitándolos. Salvo hasta que torres se monta en su espalda, y comienza dar potentes golpes de su bate metálico. Al sentir el daño Viper intenta sacarse al pelinegro a base de sacudidas. Y apenas pensaba usar su cola para ello, el mejor amigo de el joven, DJ, se lanza y sujeta la cola con bastante fuerza. No suficiente como para evitar que se moviera, pero si para que no pudiera usarla contra su sargento. En cuanto a Nicole, esta vio que su mejor amiga se había arrodillado y se tallaba los ojos con bastante afán. Kendall al tener que ser quien diera el disparo detonador, tuvo que recibir también aquel destello cegador, y ahora estaba vulnerable, al menos hasta que Harrison decidió mantenerse a su lado para cubrirla.

Viendo que su oficial mostraba problemas, varios Mechatroops deciden dejar sus puestos para ir en su socorro. Varios Soldiers y Phantoms avanzan en su socorro, los primeros con sus rifles de asalto apuntándoles, y los segundos liberando sus escopetas incorporadas. La mayoría de ellos iba tras los que amenazaban a su teniente; el resto iba hacia las féminas apartadas de la lucha. Gunther fue el primero en notar la aproximación enemiga decidida a intervenir ahora.

GUNTHER: ¡Chicos! ¡Vienen robots! – advierte para luego con su escopeta abrir fuego contra el Soldier que lideraba la marcha.

La maquina es derribada con los primeros disparos, pero eso incita a que el resto de sus colegas respondiera del mismo modo. Todos se olvidan de la serpiente mecánica de momento y buscan refugio del presente tiroteo. Lo único que logro cumplirá aquella expectativas fue el mismo auto con el que colisiono DJ. Aunque de momento inicial fue eficaz para cubrirse de los tiros, poco a poco el constante fuego fue destrozando el estacionado vehículo, deshaciendo ventanas y espejos, reventando neumáticos, y agujereando poco a poco el acero. Y cada vez se acercaban más a ellos.

En cuanto a las chicas, estas se vieron poco arrinconadas por los Mechatroops. Harrison veía nerviosa su situación, y poco a poco la rubia fue recobrando la vista. En cuanto sus ojos pueden volver a ver, nota su precaria situación, pero rápido también ve que encima de varias de esas maquinas estaban bajo luces peatonales y un semáforo.

KENDALL: ¡Nicole! ¡Arriba! – la aludida obedece y ve los mismos objetos. No necesitaba conocer por completo el pensamiento de su amiga para saber que quería.

Rápido, antes de que fuera tarde, ambas chicas disparan contra los objetos, causando que una lluvia de vidrio callera sobre la mayoría. Los robots bélicos, aunque invulnerables a los cortes, se cubren para no perder la vista de sus adversarias, pero eso mismo ocurre cuando cayeron en la distracción, y las féminas emprenden su huida. Los Mechatroops intentan frenarlas a base de tiros, pero ella ágilmente evitan las dos los tiros, y se cubrían con otros Mechatroops para que estos les sirvieran de sombrilla contra aquella lluvia mortal.

En cuanto al resto de metalistas y aliados, tras varios segundos de tiro constante, el fuego se detiene, causando confusión en ellos. Max se anima a levantar la mirada para ver que ocurría, y enseguida ve como el ciborg que hace poco monto se ponía al frente de sus subordinados, y con su brazo cañón siendo sostenido por el otro brazo, apunta hacia el auto.

MAX: ¡Corran! – advierte ante la amenaza próxima. Los demás tuvieron que ver qué pasaba para levantarse e irse corriendo, antes de que el Viper disparara una enorme granada que estalla apenas toca la puerta del transporte.

Apenas logran evitar la explosión, pero la onda expansiva logra golpearles, tirándolos a todos al suelo. Levemente ensordecidos, comienzan a levantarse, pero pronto ven como los Mechatroops se acercaban a ellos con sus armas apuntándoles, diciéndoles que levantarse sería malo. Las chicas pronto se vieron nuevamente acorraladas contra la pared contra los enemigos metálicos. La situación parecía crítica, pero aun no se iban a dar por vencidos. Kick discretamente fue llevando su mano hacia otra granada de luz. En cuanto su dedo llega al cerrojo…

GUNTHER: oigan… ¿oyen eso? – todos se quedan estáticos, poniendo atención al ambiente. Hasta que escuchan que llamo la atención del joven vikingo: un zumbido. Un zumbido que poco a poco fue tomando intensidad, hasta que de repente varios objetos del cielo caen en medio de los muros Mechatroops que los tenían encerrados en aquella área.

Apenas hubo impacto y ya esas decenas de robots explotaron en miles de pedazos en enormes llamaradas. La unidad Viper ve atónito eso, y gira hacia los civiles. Estos no se habían movido ni un centímetro, pero eso cambia una vez que repentinamente se tiran al suelo, y tras ellos se rebela una muralla de dos filas de soldados uniformados de camuflaje urbano. Una fila estaba de pie; otra sostenida en una rodilla, y ambas armadas con rifles de asalto.

Apenas su campo de visión estuvo despejada la hilera levantada abre fuego constante contra el resto de las maquinas que seguía de pie. Ya sea, o porque los militares fueron demasiado rápidos para ellos, o por la falta de ordenes de su superior, los ciborgs no hicieron nada para evitar aquel roció de metralla, acabando con varios de ellos. En cuanto a la primera fila de fusileros agotaron el parque, comienzan con la recarga rápida, mientras eran cubiertos por la sección arrodillada, quienes pronto acaban con los restantes más próximo. Logrado eso, con un grito de guerra cargan hacia las unidades mecánicas que aun seguían de pie. Viper ya no se quedo estático, y con otro rugido ordena a sus maquinas ir contra los soldados opositores. Los civiles esperaron a que todos los recién llegados aliados tomaran el frente para levantarse de nuevo y unírseles.

Kick y el resto miran sorprendidos aquella escena. Se sintieron muy aliviados e inspirados al ver tan oportunos refuerzos. Y sin deseos de seguir sin hacer nada, se levantan de sus sitios y nuevamente se unen a la acción. La batalla pronto comienza a darles el favor a los habitantes de Mellowbrook, y el número de Mechatroops fue viéndose reduciendo notablemente. Esto no paso por largo de Viper. Así que con aparente frustración da otro bramido bastante agudo que resonó entre los edificios. Y encima de uno de estos saltaron 2 unidades Mohawk, que apenas pisaron el pavimento comenzaron a disparar sus flechas hacia los soldados.

Los proyectiles daban en el blanco en brazos y piernas de las tropas, dejándolos inutilizados para seguir combatiendo.

MAX: ¡Kendall, DJ! ¡Acaben con ellos! – ordena, indicando los arqueros.

Ambos asienten y se lanzan hacia ellos. Los mohawk los mira llegar, y rápido toman sus hachas para batirlos cuerpo a cuerpo. Jaxon enseguida abre fuego de escopeta contra ellos. Pero los robots rápido los evitan. Uno fue contra DJ, golpeándolo con su hacha y está siendo bloqueada por la escopeta del joven. El segundo hace la misma acción que su igual, y la rubia agredida desvía el ataque con su cuchillo.

El robot enseguida lanza otro tajo con su arma, seguido por una barrida. Pero ambas son evitadas por la joven. Y antes de que diera un cuarto ataque, la rubia desenfunda rápido y dispara la rodilla de la maquina. Esta cae arrodillada y antes de dar un golpe de venganza Perkins vuelve a atacar, pero ahora el tiro fue directo a la cabeza. Una vez segura de haber vencido a su rival, nuevamente apunta y dispara al cráneo del segundo Mohawk, quien estaba a punto de volver a chocar armas con el castaño. La maquina halcón se derrumba, y el auxiliado mira frustrado a la chica.

DJ: ¡Hey! ¡Ya iba a vencerlo! – se queja al instante.

KENDALL: De nada. – Responde sarcástica, tomando las flechas de ambas unidades derrotadas.

No tarda mucho para que ambos volvieran a la lucha principal junto al resto de sus amigos. El oficial Mechatroop a pesar de la pérdida de sus unidades principales continúa comandando al resto de sus unidades. Aun con el reducido número de soldados que contaba ahora, su habilidad para coordinar a las maquinas era tan eficiente que pronto logra nivelar la lucha para ambas secciones. Y esto no pasa por alto del pelinegro.

MAX: ¡Hay que neutralizar a esa cosa! – anuncia a sus compañeros, mientras disparaba contra otro Soldier.

Los únicos que asienten a la petición del pelinegro fueron acróbata y rubia. Enseguida se miran entre si y cargan hacia el enemigo. A varios metros de llegar Kendall carga una gran cantidad de flechas sobre su arco y dispara la lluvia de flechas al cielo. Luego de tomar una gran altura empiezan a caer en picada hacia él serpiente. Esta estaba a punto de irse de ahí, pero pronto percibe pasos hacia él. Enseguida ve a ambos vecinos, con las manos entrelazadas entre si, fijos a él. Estaba al tanto de los movimientos de ambos jóvenes, pero no se espero ver como la rubia parándose firme a escasos centímetros para levantar a su compañero como látigo, y lanzarlo hacia el Mechatroop. Kick impacta al robot con una patada, que la unidad no vio llegar. Pero ahí no termina, pues en cuanto vuelve a tocar suelo, igualmente se sostiene firme, y lanza a su amiga, quien ataca con un tajo certero al robot de su cuchillo.

Y asi fueron repitiendo el combo, mezclando patadas y golpes de sus armas, tan impredecibles, y sumando que seguía al tanto de sus soldados, que Viper no fue capaz de eludir. Pronto, la rubia en vez de azotar a la maquina con el temerario, lo lanza lejos de ahí. Kick se gira en el aire, y retirando el seguro, lanza una granada de fragmentación hacia el robot. Kendall huye con prisa, dejando al ciborg en mal estado, pero aun así preparado para desviar el proyectil con su cola. Pero entonces de golpe lo atraviesa la nube que flechas que había olvidado por completo por su reciente enfrentamiento, dejándolo paralizado ante la granada que da directo a sus fauces. En una fracción de segundo la bomba estalla, y sumado al resto del daño que sufrió, el teniente mecánico estalla con una fuerza considerable. Ambos campeones se vuelven a mirar, y se sonríen con orgullo.

Como era de esperarse, tras la pérdida de su líder, la eficacia de combate de las maquinas fue reducida enormemente. Y fue cuestión de menos de media hora para acabar con los Mechatroops rezagados. En cuanto el ultimo Phantom cae tras un golpe de una pala, todos, tanto civiles como militares, comenzaron a aullar en jubilo tras esta enorme victoria. Eso incluyo a Kick y sus amigos.

KICK: ¡Eso fue increíble! – estalla orgulloso con sus camaradas.

MAX: ¡Excelente trabajo, equipo! – felicito el pelinegro, los aludidos sonríen.

Pero su alegría se termina en cuanto ven a un escuadrón de policías militares se dirigía a ellos. sin quitarles la vista de encima, los jóvenes ven como estos al estar en frente se abren, mostrando a un obvio coronel…. De muy baja estatura.

KICK: ¿Coronel Pailord? – pregunta muy asombrado, identificando el alto rango que una vez amenazo con tenerlo bajo su comando.

CORONEL: ¡Así es, Buttowski! – grita con fuerte tono, casi dejando sordos a los más jóvenes. - ¡Me alegra que estés luchando a favor de tu nación, en vez de estar de vago! – el medio doble solo sonríe nervioso.

MAX: ¿lo conoces? – pregunta asombrado.

KICK: ah, sí. Chicos, el es el coronel Pailord. Dirige la academia militar de Mellowbrook. – Ante tal dato todos lo miran sorprendido, y pronto los metalistas con enojo.

MAX: espera… ¿aquí hay una academia militar? – dice con tono frustrado a Buttowski.

DJ: ¡¿Dónde hay soldados, armas, y recursos para luchar?! – estalla mas colerico, causando más sorpresa en el acróbata.

KICK: ¿Qué? ¡¿Hay armas en las academias militares?! ¡¿Por qué nadie me lo dijo?! – molesto por aquella ignorancia, DJ levanta su escopeta y con ella apunta al acróbata.

CORONEL: ¡No hay tiempo para disputas ridículas! – caya rápido la posible pelea, y voltea a su escolta. - ¡Quiero que disuelvan a estos civiles, y que los que sean buenos luchando se enlisten! ¡Monten un perímetro alrededor de esta ubicación, para que no suban esa cosa de nuevo! – indica señalando la torre que Kick derribo. Y enseguida vuelve al resto. - ¡y ustedes, reúnanse conmigo! ¡También quiero que tu abuelo se reúna, Buttowski! – dice, ya habiendo reconocido al veterano de entre los civiles. ¡Su experiencia nos servirá en esta guerra urbana!

Sin intención de oponerse, siguen al coronel. Una parte de ellos, ya le tenia miedo, la otra, agradecía mucho que llegara en su auxilio.

….


Mientras la gente empezaba a retirarse, el escuadrón metalista, el anciano Buttowski, la ex actriz, y el coronel, acompañados de unos pocos policías militares dentro de un billar.

CORONEL: ¡Necesito un informe de situación! – exige, haciendo sonar de nuevo su voz.

MAX: Para no hacerla a la larga, nuestro objetivo es el comandante Mordans, y el generador de PEM. Su ubicación, no lo sabemos, pero lo investigamos. – explica el joven sargento, firme y duro a todos los presentes. - ¿tiempo? El que le tome a Mordans antes de perder la paciencia, lo que no veo que tomara mucho.

ABUELO: ¿tienen al menos una idea de donde puede estar? – pregunta desde su asiento.

DJ: Nuestra única pista es este pequeño pajarito. – interrumpe, sacando de su bolsillo el minúsculo avecilla que los había amenazado con exponerlos. – Logramos romperle un ala a esta cosa, así que no irá a ningún lado.

CORONEL: ¡¿Qué esperan para abrirlo y descubrir dónde se esconde el enemigo?! – demanda al instante.

NICOLE: lo haría yo misma, señor. Pero me temo que apenas lo abramos, se perderá lo que tenga por el PEM. – explica rápido. – Lo único que podemos hacer, es salir de la ciudad, alejarnos tanto como sea posible, y llegar a una zona donde el PEM no sea capaz de llegar.

MAX: Sin vehículos, nos tomara todo un día el si quiera salir de la ciudad. Debe haber otra forma. – opina con algo de desesperación. Todos se ponen a pensar en una alternativa para aquel problema. Hasta que finalmente, a Kendall se le ocurre algo.

KENDALL: conozco un lugar donde podríamos hacerlo… - todos ponen su atención sobre ella.

KICK: ¿Dónde? – es el primero en preguntar

KENDALL: Se donde hay un bunker aquí cerca. – todos se asombran con ese detalle. – Es fuerte Anti Nuclear, e inmune a los Pulsos electromagnéticos. Es pequeño, pero hay un equipo técnico muy completo ahí.

NICOLE: ¿Cómo es que conoces de ese lugar? – pregunta intrigada.

KENDALL: Está bajo la Casa de Reynaldo. El me lo enseño, en caso de que algo sucediera. – enseguida la castaña ve sus dudas resueltas.

ABUELO: Eso significa que deben ir ahí. – dice al instante.

KICK: ¿vendrán con nosotros, abuelo? – pregunta curioso.

CORONEL: Negativo. – responde en su lugar. – Aun quedan muchos puntos de concentración donde siguen reteniendo civiles. Con los recientes conflictos, no sabemos cuándo empezara a ejecutar civiles como ejemplo de dominio. Ustedes deberán encargarse de eso. – los 6 jóvenes miran atentos al coronel, sin temor ni duda en sus miradas. – No me gusta para nada mandar niños a hacer el trabajo de hombres. Pero han demostrado ser capaces de manejarlo, y estamos escasos de buenos soldados.

KICK: ¿y tú, Scarlett? – pregunta a su amiga y rival.

SCARLETT: Lo lamento. Pero ahora estoy con ellos. – dice apuntando a los ancianos. – alguien tiene que cuidarlos. Además… - mira de reojo a la rubia, y le guiña. – No quisiera hacer mal tercio. – el acróbata no entiende, pero la rubia se sonroja.

MAX: Sera mejor irnos, tenemos mucho que recorrer, y solo tenemos las piernas para movernos. – sus compañeros asienten, y buscan la salida.

ABUELO: de hecho… creo que puedo arreglar eso. – todos lo miran interesados.


En unos pocos minutos después, frente al lugar de la junta se acababan de estacionar 2 motos militares con 2 carros de pasajeros, uno con una ametralladora instalada, y un carro con varias cajas cada uno. Con el diseño y la pintura se veía que eran de la época de la segunda guerra mundial.

ABUELO: ¿Qué piensan? – pregunta bastante orgulloso.

MAX: no es por despreciarlo, señor. Pero me temo que no funcionara. – dice educadamente el pelinegro.

ABUELO: ¿ah, si? – enseguida, toma una extraña vara, e introduce su punta en un pequeño agujero en el motor. Enseguida de ahí surge una pequeña llama, y el vehículo arranca, ante la sorpresa de los jóvenes. – Solo necesita una chispa, y seguirá por si solo. – explica rápido, mientras le lanza la vara a su nieto. – en las cajas hay algunos recuerdos de mi servicio, espero les sirvan.

KICK: ¡Muchas gracias, abuelo! – agradece, a la vez que toma control de una de las motos.

Rápido, el resto también abordan los vehículos: Perkins y Magnuson con Buttowski, y Harrison y Jaxon con su sargento. El pelinegro imita la acción con otra vara semejante a la de Buttowski, y arranca su propio vehículo.

KICK: Cuídate, abuelo. – se despide, colocándose las mismas gafas que él veterano le obsequio, y rápidamente ambas motos parten a gran velocidad.

Con la mirada fija con el frente, parten hacia el siguiente objetivo que tenían: la casa de Reynaldo Thompson. Donde esperarían poder ser capaces de descifrar el escondite de su enemigo, y dar de una vez fin a esta pesadilla…

ABUELO: también tu, pequeño… - dice en cuanto pierde de vista a su nieto, para luego volver con el coronel y la temeraria, para seguir con su propio camino.

CONTINUARA.