Buenos días, tardes y noches estimados lectores, soy Sombra de Maldad. Luego de una eterna espera les traemos la continuación de esta creación de la cual soy completamente dueño…
CET: uhm, uhm… - con mirada acusatoria.
Bien, bien… de la cual tanto CET como yo somos dueños. La espera fue larga, pero esperamos que se sientan compensados con lo que vendrá a continuación. Y pronto también subiremos la conclusión del especial de cumpleaños de Max. Ojala sea de su agrado, y esperamos con ansias sus Reviews. Disfruten de…
Capitulo 41: divididos y conquistadores: Furia femenina
La división del equipo Metalista se había realizado. Cada pareja predeterminada por el líder asignado, Buttowski, se dirigía a alguno de las fuentes de alimentación que energizaba la barrera que los separaba de su objetivo. Las tropas enemigas no tardaron en interceptarlos a cada uno, frenando cada paso que daban hacia sus nuevos objetivos. Pero la falta de sus compañeros para auxiliarlos los hizo tornarse más feroces en el combate, y más preciosos en sus ataques. Aun con la constante intromisión de los Mechatroops que entorpecían sus pasos no dejaban de darlos.
Las primeras en llegar a su meta fueron las chicas, Nicole Harrison y Kendall Perkins. Su marcha por el parque temático las condujo por varias zonas con patrullaje Mechatroop de baja seguridad, por lo que no les fue complicado encontrar el generador del escudo, construido justamente sobre un enorme carrusel rodeada de varias máquinas de tamaño menor y puestos de comercio abandonados tableados. El aspecto que tenía el artilugio era de una enorme maquina con forma de aguja en la cima, teniendo un cuerpo en forma de pirámide, con varias escaleras y pasarelas a su alrededor con propósito seguro de ayudar a su mantenimiento. La punta de la construcción emitía un fino rayo que iba directo al campo energético que impedía que llegaran al objetivo.
KENDALL: Parece que eso es. – comenta la rubia, mirando y atenta a la presencia de más enemigos.
NICOLE: Sera mejor que nos demos prisa. – volviendo a la marcha hacia el dispositivo.
Pero apenas ambas se vieron dentro de la zona del objetivo, pequeñas detonaciones en cada posible ruta de escape que pudieran haber tenido les bloquearon las salidas con escombros de atracciones mecánicas adyacentes e incluso del mismo equipo del propio Mordans. Fue cuestión de segundos para que se vieran rodeadas por varios Phantoms que aparecieron de la nada. Ambas chicas intentaban apuntar a todos los enemigos recién llegados. Preocupadas por que estaban arrinconadas, de pronto ven asomarse en la cima del generador un anciano con bata y pinta de científico loco mirándolas con prepotencia. Viendo a las niñas rodeadas, suelta una sonrisa malévola antes de empezar a reír levemente.
¿?: jejeje… tal parece que tenemos unas intrusas, sirvientes. – comenta el anciano, aparentemente a su sequito de maquinas. - ¿no creen que están muy lejos de su casita, señoritas?
KENDALL: ¡¿Quién eres tu?! – pregunta fuerte, tratando de emular seguridad y fiereza.
¿?: Ah, donde están mis modales. – contesta sarcástico antes de su respuesta. – permítanme presentarme. Soy el científico principal de las fuerzas conquistadoras del Comandante. La mente maestra que dio origen a la Fuerza Mechatroop. ¡El genio que hizo posible el proyecto "Tormenta Silenciosa"…! – conforme iba hablando, el orgullo en su voz iba subiendo más y más. Claramente todo lo que había logrado era un triunfo para él. Pero en oídos de Nicole, solo era ira en aumento.
NICOLE: Edward Coulson… - suelta de pronto, generando la sorpresa en su amiga porque conociera a aquel ególatra.
¿?: Oh… veo que me conocen. – dice con fingida sorpresa. – Aunque para los que estamos aquí, Soy el Científico Alfa. Un placer. – finalmente se presenta, con una reverencia llena de mofa. – Como sabrán, en estos momentos mis superiores están ocupados con los preparativos de la ciudad fortaleza. Fortificando edificios, conteniendo civiles… aplastando a quien se oponga… - dice con una pequeña sonrisa perversa para añadir enseguida. – así que espero que entiendan que ahora no tenemos tiempo para atenderlas. Así que, si me hicieran el favor de rendirse y tirar sus armas nos ayudaran mucho. – las dos féminas miraron a su alrededor, contemplando como los Phantoms soltaban alaridos que acentuaron la amenaza del científico.
NICOLE: Ni locas… - gruñe firme, siendo apoyada por la rubia.
ALFA: bah… es una lástima. ¿General Espectro SL? - de repente, las chicas sintieron una sombra enorme cubriéndoles por la espalda, y al girarse se topan con una enorme maquina de físico delgado, de colores blanco y negro, con una luz roja brillando a través de su frente como único distintivo en el rostro, además de no tener rostro alguno.
KENDALL: ¡¿Pero qué…?! – exclama estupefacta por el repentino enemigo que surgió de la nada.
ALFA: … Acaba con ella. – dice con suma simpleza dando un paso hacia atrás.
Y tan pronto como recibió la orden, de la espalda del nuevo Mechatroop surgieron 4 tentáculos mecánicos, de los cuales 2 salieron disparados hacia las chicas. Ellas apenas lograron quitarse del camino de las garras que estas poseían, y al volver a tomar al guardia, vieron con sus propios ojos como el llamado General desapareció de su vista, al igual que el resto de los Phantoms que las tenían arrinconadas.
NICOLE: ¡RAYOS! ¡¿A dónde fueron?! – explota alarmada, mirando a todas partes buscando a los invisibles.
KENDALL: ¡¿Cómo voy a saberlo?! – reclama a su amiga por aquella pregunta que también quería que le respondieran.
Cuando la castaña iba a contestarle, uno de los Phantoms desaparecidos aparece justo en frente de ella, y de no ser por sus reflejos naturales hubiera recibido de golpe un disparo de su mano escopeta. La rubia ve ello con mucho miedo, y apenas se relajo al verla a salvo, otra sombra aparece tras ella. Tuvo que rodar sobre el suelo para evitar el tajo de garras que le iba a encestar. Perkins no tarda en cargar su arco y apuntar a su objetivo, pero para cuando lo hizo el Phantom había desaparecido.
NICOLE: ¡Piensan atacarnos y mantenerse invisibles cuando no lo hacen! – entiende finalmente la estrategia del enemigo, pero eso mismo la lleno de más rabia.
KENDALL: ¡Pero no pueden atacar y mantenerse ocultos a la vez! Cuando ataquen, será nuestra oportunidad. – aconseja, manteniendo aun su arco tensado listo para abrir fuego.
Instintivamente ambas se recargan espalda contra espalda, eliminando sus puntos ciegos propios y mirando cualquier indicio de presencia enemiga. La primera en encontrar uno fue la castaña, a su izquierda un Phantom apenas cargaba su zarpa eléctrica para golpearlas. Harrison se agacha rápido. No para evitar el ataque, sino para permitirle a su amiga apuntar con su arco y responder con una flecha a la cabeza. Apenas el primer enemigo toca suelo, el siguiente surge tras la rubia apuntando a su nuca con su escopeta. Perkins no tuvo que preocuparse por ello, ya que Nicole pronto ataca con una ráfaga rápida de sus pistolas directo al pecho para desarmar y a la cabeza para rematar.
No tomo mucho para que más maquinas fueran apareciendo de uno a uno, todas con intención de someter a las chicas. Pero estas no eran nada frágiles ni sumisas. Con gran ferocidad contraatacaban con mucha fuerza y rapidez. Luego que otro par de las unidades fantasmas cayera dejaron de aparecer más. Presintiendo algo malo, las dos féminas volvieron a su actitud de alertas para saber cuándo atacarían.
Los segundos pasaban y la tención empezaba a consumirlas. Hasta que un repentino sonido metálico encima de sus cabezas le da alerta a la castaña para empujar a su mejor amiga y alejarse de donde estaban. Justo a tiempo para evitar que un potente golpe les cayera encima.
KENDALL: ¡¿Qué fue eso?! – pregunta asustada por el repentino estallido de tierra que provoco el ataque sorpresa.
Pronto aparece frente a ellas la unidad sin rostro: el ciber general Espectro SL. Quien al ver su primer ataque de tentáculos como un fracaso, comienza con una gran oleada de los mismos. Las chicas no demoraron en empezar a esquivar cada uno de ellos; pero la versatilidad que estos tenían les complicaba la tarea. Además, cada uno tenía la suficiente fuerza como para enterrar en el suelo las pinzas que estos tentáculos tenían, y la suficiente como para sacarlas de donde caían para continuar con el bombardeo. Y para colmo de las luchadoras, los tentáculos podían estirarse lo suficiente como para que cada uno pudiera darles seguimiento sin necesidad de que el Mechatroops tuviera siquiera moverse del lugar de donde apareció.
La primera en hartarse de ello fue Harrison, quien luego de esquivar dos de los golpes y uno latigazo, carga rápido hacia la maquina mientras abre fuego de sus mágnums. La maquina se cubre con sus tentáculos del tiroteo, cosa que aprovecha la castaña para dar un gran salto y desenfundar su chuchillo para enterrárselo en la cabeza. Pero su proeza se ve cortada a tan solo milímetros de rozar su acero cuando el Mechatroop dejo su guardia para sujetarla por la cintura con uno de sus tentáculos. Luego de alejar a la chica de él, comienza a aplicar presión a su agarre, y Nicole grita de dolor al sentir como la maquina buscaba partirla en dos.
Su agonía se ve terminada, pero aun no su aprisionamiento, cuando una repentina flecha vuela hacia el Espectro. Por desgracia logra bloquearla atrapándola con otro tentáculo-garra, y voltea hacia la responsable de este ataque: Kendall. La rubia gruñe frustrada al aun no liberar a su amiga, y que evitara tan fácilmente su tiro. Así que vuelve a colgar su arco y lo cambia por su carabina, y pronto empieza a dispararle. Sin embargo, la maquina no tiene dificultad en bloquear cada tiro con sus extremidades extra. En cuanto la munición de Perkins se acaba en el cartucho, el Mechatroop, con Nicole aun en su poder la levanta y la lanza directo a la rubia. Esta por suerte lo vio venir y se prepara para recibirla, pero eso no significo que no doliera para alguna de ellas. Cuando ambas se ponen de pie nuevamente, la unidad general vuelve a desaparecer de su vista.
NICOLE: Es más fuerte de lo que parece… - escupe con enojo y algo de angustia. – pero debe tener algún punto débil.
KENDALL: Su concentración. – dice con una instantánea mirada de realización. – cuando te apretó, se concentro en eso. Pero cuando le dispare, se enfoco en eso y a ti dejo de presionar. No puede hacer dos cosas a la vez. – sentencia con emoción, volviendo a poner su atención al entorno. – y al parecer tiene prioridad a la auto conservación. Quizás podemos aprovecharlo. – tras escuchar el consejo, Harrison se pone a pensar un poco.
NICOLE: ¿Crees poder lanzar cuatro flechas a la vez? – pregunta, pues hasta el momento el máximo de flechas que le ha visto disparar a Perkins es de 3.
KENDALL: podría. Pero no serian precisos. – tras terminar su oración una nueva unidad Phantom surge a la izquierda de Nicole, quien cae por una acuchillada al cráneo de la misma.
NICOLE: ¡Es exactamente lo que necesito! – contesta con una sonrisa, antes de que ambas volvieran su atención a la nueva horda de enemigos.
Como la vez pasada, los Phantoms, pese a llegar por lugares casi inesperados, eran rápidamente neutralizados por la perfecta combinación de Harrison y Perkins y su protección mutua. Luego de un tiempo combatiendo nuevamente se ven en un tiempo sin enemigo alguno, exactamente como antes de que diera el primer golpe el ciber general.
Y tal como esperaban, un sonido repentino de maquinaria moviéndose que, esta vez la rubia percibió a tiempo, les permite evitar por poco una barrida de tentáculo del prontamente visible Mechatroop de elite. Ambas amigas rodaron por el suelo luego de quitarse del trayecto del ataque, y apenas se ven de nuevo de pie, el Mechatroop de elite comenzó de nuevo con sus golpes a distancia. la distancia que se tenían entre ambas chicas cambiaba constantemente: alejándose y acercándose entre sí, todo con tal de evitar letales ataques. Entre esos momentos en los que se tenían al alcance para poder escuchar lo que una dice cuando hay un ligero cruce de palabras.
KENDALL: ¿Qué tengo que hacer? – pregunta, agachándose para evitar un golpe a la cabeza.
NICOLE: Rodéalo y dale el tiro cuádruple. – responde, haciéndose a un lado, salvándose de un ataque al estomago.
Pronto se ven forzadas a separarse para evitar una ofensiva con 3 de los tentáculos a la vez. Y aunque esta ocasión tuvieron que apartarse bastante, lo vieron como una oportunidad para empezar a ejecutar el rápido plan que habían formulado.
Continuaron esquivando ataques un tiempo más antes de que Harrison se ubicara al frente del espectro, y Perkins justo tras la espalda del metálico. Con gran temeridad, la metaelite carga contra el ciborg abriendo nuevamente una lluvia de balas de sus pistolas, las cuales fueron fácilmente bloqueadas por el ciborg. Pero ese momento de distracción fue la señal para Perkins de cargar cuatro flechas sobre su arco, labor que le costó bastante para tenerlas bien sujetas y alineadas. Una vez lo suficiente lista, y faltando poco para que la maquina lanzara sus cuatro versátiles miembros extra para apresar a su amiga, la rubia dispara los proyectiles. El vuelo de estas flechas era muy disperso, y se veía que no tenían fijo un punto en particular. Pero lo que era seguro es que daría a alguna parte del robot si algo no se interpusiera. Y ese algo fueron los mismos tentáculos que le daban su particularidad al Mechatroops.
Pero, la fracción de segundos que le tomo neutralizar tal lluvia fue aprovechado por Nicole para lanzarse sobre la maquina y con sus chuchillos en mano comenzar una oleada de cortes sobre el cuerpo metálico del Espectro. La fuerza y brutalidad de los cortes y apuñaladas impedían que la maquina lanzara una contraofensiva, y pronto la elegante prenda del robot era maltratada por el filo de las cuchillas.
Finalmente, cuando la velocidad de los ataques se redujo por la fatiga que presentaba Nicole por tanto tiempo, factor que aprovecho el ciborg para lanzar un latigazo de tentáculo a la castaña para lanzarla lejos de él. Enseguida lanza los 4 tentáculos hacia la metalista, decidido a acabarla con un ataque múltiple de sus pinzas. Pero a solo centímetros de llegar a tocar su piel, el daño provocado por tres flechas en un solo punto de la espalda lo frenaron por completo. Los proyectiles habían dado justo en el nacimiento de uno de los tentáculos. Las chispas empezaron a saltar de las perforaciones provocadas. Pero ahí no se detuvo Perkins. Enseguida disparo un par más de las municiones en el mismo punto con gran exactitud, y estos fueron suficientes para que el tentáculo afectado finalmente se doblegara, y se desprendiera del cuerpo del Espectro.
La maquina había caído al mismo tiempo que lo hizo su miembro perdido, pero rápido se levanta y mira a ambas chicas. Si poseyera un rostro, seguramente trataría de mostrar ira hacia las dos. Entonces, en vez de volverse invisible de nuevo se eleva con ayuda de sus miembros extra y se da un gran salto que lo lleva en la cima de uno de los juegos mecánicos que los rodeaban.
Pensando que los iba a atacar de nuevo, por poco no vieron el peligroso zarpazo de un Phantom que surgió de pronto frente a ellas. Perdiendo unos pocos cabellos por el corte electrificado que apenas evitaron se rodaron por el piso para alejarse del nuevo oponente que se rebeló frente a ellos. Harrison con tiros precisos a la cabeza logra eliminarlo, pero ese solamente fue el comienzo de otra horda de enemigos invisibles del cual tuvieron que contraatacar nuevamente. Mientras, el Mechatroop tipo general se desplazaba alrededor de la arena de batalla, mirando fijamente a las dos chicas que continuaban luchando por sus vidas.
Fue cuando otra pareja Phantom se volvía visible para intentar escopetear a las dos luchadoras cuando el Ciber General volvía al campo de batalla, aterrizando justo sobre sus dos unidades lacayas destrozándolas por la fuerza de su caída. Aquel acto frio dejo perpleja a ambas amigas, y por poco esa sorpresa les hubiera impedido evitar el azote que lanzo luego de su regreso a la lucha. Aunque fue el fin de más Phantoms que venían en son de refuerzos, ahora tenían que volver a encarar aquella peligrosa unidad robótica.
Aparentemente vengativo por su reciente lesión, los ataques del ciber general eran más implacables e impredecibles. Incluso algunos de sus feroces latigazos dieron de lleno a las chicas, dejándolas cerca de la inconsciencia en más de una vez, y aun más cerca de ser presas de sus poderosos agarres. Después de lanzar una barrida cuyo rango alcanzo toda la arena tanto Perkins como Harrison caen secamente con un ligero dolor en sus piernas tras recibir aquel impacto. Kendall fue la primera en buscar ponerse de pie, pero al alzar la vista ve al Espectro dando un enorme salto para caer sobre ella y, posiblemente como hizo con sus propias maquinas, aplastarla. Apenas tuvo tiempo de reaccionar para rodar sobre el piso, y alejarse lo suficiente para evitar la zona de impacto, pero la fuerza de este fue la suficiente para elevarla un poco al aire y lanzándola un poco más lejos.
En vez de volver a intentar por la rubia, ataca con sus garras hacia la castaña en modo de garras. Harrison da volteretas hacia atrás para eludir los golpes, y enseguida un salto para evitar una repentina barrida. Una vez estuvo en una aparente distancia segura del ciber general éste, como si la ira lo hubiese llenado de ser capaz de sentirla, las garras mecánicas de Espectro se ven cargadas de unas potentes chispas eléctricas azules. Una vez pasaron unos segundos donde la máquina de guerra exhibía sus nuevas mortíferas armas, vuelve al ataque, lanzando sus garras hacia las chicas.
Nuevamente ambas compañeras vuelven a evitar cada uno de los ataques, ahora más peligrosos y rápidos que antes. El modo que lanzaba los ataques se torno más aleatoria que antes, dificultándoles más el evitarlos. Fue cuestión de tiempo para que Nicole Harrison sufriera un golpe directo. La castaña sintió una potente descarga recorriendo su cuerpo antes de salir disparada de ahí, chocando contra uno de los puestos. Aun muy entumida por la gran descarga, la maquina no tuvo reparos en dirigirse tras ella con un enorme salto.
KENDALL: ¡Nicole! – La llama angustiada, cargando su arco con una de las pocas flechas explosivas que aun conservaba y mantenía en reserva y dispara hacia él objetivo aun en el aire.
Aparentando por un momento que daría en el blanco, uno de los tentáculos de la maquina atrapa con suma facilidad el proyectil. Faltando poco para que llegue a su victima, Spectro voltea hacia la rubia, a tiempo para ver como ella ya había esperado su bloqueo, y disparo otra flecha. Pero esta en vez de dirigirse a su cuerpo mecánico dio directo a la punta explosiva de la primera flecha, causando su detonación con la suficiente fuerza para desviar al ciber general hacia otro puesto, destrozándolo al caerle encima.
Para ese punto Nicole sintió que casi paso su entumición y logra levantarse y reunirse un poco tambaleante a su amiga.
NICOLE: Gracias, Kendall. – menciona una vez a su lado.
KENDALL: Aun no termina. – contesta seria volviendo a apuntar su arco hacia donde aterrizo el Mechatroop.
Como lo esperaban, la maquina no sufrió daños importantes por esa explosión, salvo por que la garra que sostuvo la flecha explosiva estaba destrozada, siéndole a la maquina imposible cerrarla o abrirla a control. Olvidándose de ello al verlo como un asunto perdido vuelve su atención hacia las chicas, volviendo a impulsarse con los miembros extra para volver a saltar hacia ellas.
NICOLE: ¡Rodéalo! – ordena a tiempo para que ambas se dispersaran y tomaran distancia segura del choque que fue la llegada del ciber general.
Nuevamente la maquina vuelve a la lucha limitándose a usar el tentáculo con la garra averiada exclusivamente como látigo. Pero ahora ambas féminas se esforzaban por mantenerse a lados extremos de la arena de lucha con el ciber general en medio, obligándolo a atacar a cada una por separada, permitiéndole a la segunda a atacar. Con esta idea implementadora, en cuanto Espectro se enfoco en la rubia para atacarla con los tres látigos, los repentinos disparos a distancia de Harrison lo hicieron cambiar de opinión y cubrirse con sus apéndices extra. Fue esa fracción de segundos aprovechado por Perkins para disparar una flecha a ambas rodillas de la maquina. El resultado fue el deseado y se desploma al suelo, que fue visto por la castaña metalista como la señal de ir directo a su espalda y comenzar a apuñalar el nacimiento de sus tentáculos. Los golpes y tajos de sus cuchillos eran violentos y salvajes, pero enfocados en esos puntos críticos, hasta que finalmente se cae otro de los tentáculos buenos, quedando ahora solo uno bueno, y el de la zarpa destrozada.
Fue la señal para el Mechatroop especial para tomar del tobillo a su agresora con una de sus manos, y lanzarla hacia Perkins. Ella no esperaba ello, así que ambas son tiradas al suelo. Pese a estar vulnerables, el Espectro prefirió estirar su tentáculo bueno hacia el generador del escudo y lanzarse hacia ahí. Justo en ese lugar se encontraba Alfa viendo la lucha con una mirada de frustración, y luego cae al suelo por la inesperada llegada de su creación de elite mutilada y casi acabada. Pero antes de poder dar comentario de alguna naturaleza, la maquina suelta un poderoso chillido agudo que molesta a las dos amigas apenas se levantaban.
Enseguida, los brazos y las piernas del general Mechatroop se estiran hasta duplicar su ya bastante largo tamaño normal, adquiriendo otro par de articulaciones cada una, y en vez de erguirse se posa en cuatro como animal. Las pinzas de los tentáculos, tanto el bueno como el averiado, son soltadas y en su lugar surgen 5 cables que serpenteaban en el aire como si estuvieran vivos.
KENDALL: ¡¿Qué rayos le paso?! – cuestiona intimidada por la nueva forma del monstruo mecánico.
ALFA: ¡XL Espectro! ¡Acaba con ella, AHORA! – ordena el científico, y enseguida la bestia mecánica vuelve a saltar a gran altura y aterriza muy cerca de ambas luchadoras. Pero ahora, al apenas hacer contacto con la tierra, una pequeña explosión eléctrica es expulsada de su cuerpo, golpeando directo a las dos.
Ambas vuelan por los aires luego de recibir aquel impacto y caen al suelo. Sintiendo una corriente menor a la que sufrió Harrison, apenas logran ponerse de pie de nuevo para evitar el próximo salto con estallido que dio el Espectro, el cual fue el primero de los siguientes que comenzó a dar. Nicole y Kendall no podían hacer más que correr por sus vidas, teniendo que dar media vuelta o giros repentinos cada vez que la maquina aterrizaba frente a ellos en su intento de volver a darles con la explosión electrizante que liberaba cada vez que volvía a hacer contacto con la tierra.
Y para aumentar la ya alta dificultad que había adquirido aquella batalla, nuevamente las tropas Phantoms hacían acto de presencia en la arena, y abrían fuego contra la pareja femenina. Ellas con la presión encima neutralizaban algunas de las maquinas que estuvieran en su rango de fuego, y el resto se las arreglaba para hacer que su mismo general Mechatroop los destrozara con sus estallidos, haciéndolo caer cerca de ellos ya que al parecer no le interesaba sus subordinados, y por la falta de interés de Alfa, que a él tampoco.
Justo luego de barrerse para pasar por entre las piernas de algunos Phantoms para pasarlos por largo, El ciber general vuelve a liberar su onda eléctrica, dejando severamente dañados a sus dos esbirros. Y viendo que las chicas volvieron a evitar sufrir este mismo daño, toma a los dos Phantoms aun sacudiéndose por la descarga, y los lanza hacia las dos. Para nada preparadas para estos proyectiles improvisados, reciben el impacto de los ciborgs arrojados y además de ser golpeadas fueron electrocutadas por la carga que estos adquirieron de su lanzador.
Nuevamente el suelo fue a donde fueron a parar tras el choque, y entumecidas por aquella descarga que recibieron. En esta ocasión el ciber general fue caminando en sus extremidades alargadas hacia ellas y las toma con sus mini tentáculos usándolas como nuevas manos. Una vez ambas tomadas por el torso, la maquina bélica comienza a ejercer una gran presión sobre ellas. Con gran dolor sentían como la maquina las iba acercando a él lentamente mientras ella seguían paralizadas por el voltaje que invadía sus cuerpos. De repente el pecho del Mechatroop se abre, dejando salir una sierra de disco cuyo gran filo y la gran velocidad con la que giraba amenazaba con cortarlas en dos si no hacían algo.
Aunque la sensación de sus músculos entumecidos se desvanecía, el de sus huesos siendo comprimidos aumentaba con el agarre mecánico por el que se encontraban sometidas lo que impedía que pensaran con claridad. Perkins estaba desesperada, pues sentía que iba a ser ella la primera que el Mechatroop general iba a rebanar como jamón. Y con el modo en el que estaba agarrada no podría disparar a su captor con su arco. Es entonces que mira el cuchillo que llevaba atado sobre la mano como bayoneta, el que en todo ese tiempo no utilizo por su rol tiradora a distancia. Carente de más opciones acopla todas sus fuerzas en un fuerte apuñalamiento al tentáculo que la mantenía elevada. El ciborg ruge como si aquello le doliese, por lo que a pesar de la nueva descarga que recibió la rubia por haber dado justo en algunos cables retira su arma para volver a encajarla con más furia.
Esto fue suficiente para que la liberara, y sin darse tiempo a recuperarse recarga su arco con una flecha explosiva y la dispara justo en el nacimiento de los mini tentáculos que retenian a su amiga. El daño causado fue el suficiente para destrozar esas extremidades nuevas y liberar a la castaña, quien junto a la rubia retrocede lentamente mientras ambas disparan sus armas en contra del ciber general, quien con todo el daño que recibió a través de la batalla, y el recientemente provocado fue demasiado para sus sensores, y ahora era incapaz de desviar los ataques que llegaban, recibiendo daño critico de cada uno de ellos. Tras el estallido de la ultima flecha detonante que quedaba del carcaj de Perkins la maquina ruge con un tono grave, y como si en cámara lenta trascurriera se desploma en el suelo. Parecía que habían ganado, pero Espectro lentamente hizo esfuerzo para volver a ponerse de pie, aunque no lo lograba.
NICOLE: ¡Acabemos rápido con esa cosa antes que le salgan alas y escupa acido! – dice decidida y mirando de reojo a su mejor amiga.
KENDALL: ¡Cuando tu digas! – responde colocando una nueva flecha en su arco.
Dándose una ultima mirada mutua ambas cargan en contra del ciborg dañado. Una vez lo suficientemente cerca ambas dan un salto y girando en el aire sueltan una patada al mismo tiempo hacia el pecho del robot con traje.
Su condición era tan mala que esa doble patada de esas dos jovencitas fue suficiente para que rodara hacia atrás por el suelo dando un par de vueltas. Al reincorporarse con dificultad ve a la metalista frente a él, comenzando con un brutal combo de cortes con sus cuchillos de combate. En cuanto a Kendall, esta se mantuvo en su lugar y cumpliendo su rol de tiradora dispara multiples flechas hacia él, pasando estas casi rozando a la castaña de los cuchillos, siendo estos evitados por las nuevas posturas que adquiría ella para dar otro ataque. Nicole sabía que si su amiga fallaba seria fatal para ella. Pero confiaba ciegamente en su puntería, así que miedo no había en ella mientras otra flecha pasaba cerca de su cabeza.
Tras un último tajo Harrison rodea al ciber general, en cuanto a este tambaleante miraba como su otra oponente disparaba al cielo otra flecha, y siguiendo una ruta parabólica cae justo en su frente. El impacto tuvo la suficiente fuerza para que se hiciera hacia atrás, donde el cuchillo de Nicole lo esperaba para que también quedara su nuca encajada en el filo de aquella arma.
Sin consideración alguna la soldado desencaja su arma del ya derrotado quien se desploma a un lado. Nicole pronto comienza a caminar fuera de la arena de batalla. Y prontamente Kendall la acompaña caminando a su lado. Y mientras su ultimo rival explotaba luego de chispear un poco, las dos luchadoras continuaban su marcha como si aquello fuera totalmente aburrido.
Alfa no salía de su sorpresa al ver a una de sus mejores creaciones fue aniquilado por esas dos niñas. Y viendo que ellas mismas se dirigían hacia él, con terror emprende la retirada al ya acabársele las maquinas que tenía como escolta por la zona. Viendo al científico correr, no necesito de orden alguna de su compañera para que Perkins con una de sus últimas flechas la disparara justo al frente de él, incrustándose en una de las paredes del generador del escudo al nivel de sus pies. Al no verla el anciano se tropieza con ella, dándole el suficiente tiempo a Harrison de trepar por la maquina con ayuda de sus cuchillos y llegar hasta el, donde su pie sobre la espalda del genio le impedía levantarse. No tardo mucho para que la arquera la alcanzara, y ambas miraban al tembloroso científico con aire resentido.
ALFA: ¡¿Qué… que van a hacer conmigo?! Pregunta dudoso, ya no teniendo esa seguridad sínica que tenia al principio.
KENDALL: Nada… - dice con una mirada furiosa.
NICOLE: Solo asegurarnos que ya no nos molestes… - complementa, con una sonrisa maliciosa, afilando el filo de sus cuchillo haciéndolos pasar entre si. Eso solo aumento el nerviosismo del anciano.
ALFA: E…Es… ¡Esperen! – dice tartamudeando. - ¡Les aseguro que ellos me forzaron a hacer todo esto! ¡Yo no quería ayudarles, pero me amenazaron! – decía con pavor, pero ambas sabían que solo mentía muy mal. De pronto se giro hacia la rubia. - ¡Tu! ¡Tu eres Kendall Perkins, ¿cierto?! – la aludida frunció el seño en señal de interés. – ¡Te juro que no soy una mala persona! Fui yo quien descubrió a Reynaldo Thompson. El comandante seguramente hubiera acabado con él a la primera oportunidad. ¡Yo le convencí de que podría serle útil! ¡De no ser por mí…! – un puño cargado de ira directo a su mejilla basto para callarlo y dejarlo inconsciente. Nicole miro asombrada a su amiga Kendall, que tenía el puño levantado y mirando con desprecio al viejo caído.
KENDALL: ¡Esto es por involucrar a Reynaldo! – exclama al desmayado científico, la castaña no salía de su asombro.
NICOLE: Kendall… - Perkins únicamente respiro hondo para superar su enojo. Una vez tranquila se cuelga su arco en su hombro y gira hacia su amiga.
KENDALL: Debemos apagar esa maquina. – en cuanto también recuerda su misión pendiente Nicole recupera la razón y junto a la rubia marchan hacia el panel de control del generador del escudo.
Durante el breve trayecto estuvieron al tanto de refuerzos enemigos que pudieran llegar tras la caída del ciber general. Afortunadamente no hubo tales refuerzos, y llegan a los controles de la maquina. Una vez frente a ella la técnica metalista comienza con su labor, haciendo uso de todos sus conocimientos de hackeo y comienza la búsqueda de cómo desactivar la maquina. Los minutos pasaban y lo único que cambiaba era el seño fruncido de Harrison cada vez más pronunciado.
NICOLE: ¡No hay forma! ¡Está bloqueado todo! – grita con ira golpeando los controles con los puños.
KENDALL: ¿No podemos hacerlo explotar de algún modo? – pregunta, pensando como resolvería tal problema Kick.
NICOLE: Quizás si fuera DJ, podría hacerlo. – dice con frustración. La arquera vuelve a pensar, y pronto recuerda de las muchas veces en las que estuvo presente cuando Reynaldo trabajaba en algún invento suyo. Pronto recuerda en los contados momentos en los que los circuitos del genio se quemaban por demasiada energía en ellos.
KENDALL: ¡Debemos de causarle un sobre voltaje! – la metalista abre los ojos con maravilla.
NICOLE: ¡Claro! Debe haber algún panel de fusibles, o protectores de sobre voltaje… - se dice a si misma, volviendo a los monitores de control y revisando los esquemas internos que contenían. - ¡Ahí! - Una vez hallado su objetivo las dos corren hacia la parte baja de la colosal maquina. Llegan a un grupo de cajas con una enorme "A", luego de que tiraran de varias palancas, y al abrirlas mostraban una gran cantidad de pequeños dispositivos cilíndricos. – ¡debemos sacarlos todos, y luego conectar las cajas de nuevo! ¡Eso hará pasar la corriente de nuevo, y tendremos 35 segundos para alejarnos lo suficiente!
Su colega asiente y pronto comienzan a sacar los cilindros. Sacaban uno por uno con cuidado, pero con ritmo constante. Una vez todos en el suelo vuelven a tirar las palancas en sus posiciones iniciales. Y tan pronto sucede una sirena de alarma suena con fuerza, y pequeños estallidos surgían de la maquina generadora.
KENDALL: ¡Nuestra señal! ¡CORRE! – no pierden nada de tiempo y salen disparadas de ahí.
Las explosiones cada vez aumentaban de fuerza, y partes de la maquina salian disparadas o desprendidas. Y justo cuando el tiempo calculado paso, el dispositivo gigante estalla en una enorme llamarada de fuego. La onda espansiva basto para que las chicas fueran arrojadas por los aires cayendo al suelo. Únicamente adoloridas, se levantan de sus posiciones y miran con satisfacción el resultado de sus esfuerzos constantes. Y tras aquella magnifica explosión, se veía como el escudo que protegía su verdadero objetivo perdía color, pero solo poco. Sin embargo, ahora faltaba poco.
NICOLE: ¡Increíble! ¡Lo hicimos! – festeja con gran alegría viendo su misión cumplida.
KENDALL: No lo puedo creer… - dice igualmente emocionada. – Creo que hay que avisarle a los demás. –su mejor amiga asiente y de inmediato activa el enlace de su comunicador.
NICOLE: Aquí Harrison. Generador del escudo destruido. Solicitu sus estados, cambio… - el silencio fue su única respuesta. - ¡Max! ¡DJ! ¿Alguien? – en vez de no escuchar nada de nuevo, un fuerte estallido es escuchado a lo lejos. Ambas giran y ven que aquel sonido estridente provino de otro de los generadores que aun seguían en pie. – Parece que somos las primeras.
KENDALL: ¿Ahora que hacemos? – pregunta a la única con experiencia militar presente.
NICOLE: Pues solo nos queda ir hacia el objetivo, y esperarlos por ahí. Vamos, Kendall. – no oyo objeción de su compañera, y ahora se dirigen hacia el punto indicado con paso lento pero firme.
Su resiente batalla fue desafiante, exigente, pero al final lo lograron. Ese sentimiento de realización ahora se mantenía presente con ellas. Y esa seguridad les haría falta para la recta final. Si Mellowbrook era liberada, o el plan de Mordans seria un éxito, solo seria decidido por las siguientes horas, y el resultado de las batallas que aun se batían en aquella zona de guerra…
…
Continuara.
