Summary. [U.A] Que te dejen plantada en San Valentín. Que ni siquiera sea tu cita, sino tu mejor amiga. Que un guapo —y muy sexi— desconocido te confunda con su ex. No hay forma de que salga algo bueno de esto, ¿o sí?
Disclaimer. InuYasha y demás personajes no me pertenece, son de Rumiko Takahashi. Tal vez me los regale algún día. La esperanza es lo último que se pierde ;)
Anteriormente…
— ¡Hey! No tenía corazón para decirle que no —traté de justificarme algo avergonzada.
— ¡Tú nunca tienes corazón para decir que no! —me acusó Sango.
— Entonces, ¿por qué no aceptaste las flores? —escuché la voz ronca un poco más adelante. Levanté mi vista.
Demonios.
¡¿Qué hacía en la puerta de mi casa?!
Capítulo tres: Moriré virgen
Con la espalda apoyada en el frontis de mi casa, los brazos y piernas cruzadas y una sonrisa ladina, InuYasha Taisho estaba en lo que el pensaba que era una pose casual, yo (y cualquiera) podía asegurar que lucía lo suficientemente bien para ser portada de alguna revista.
A mi lado, Sango carraspeó por lo bajo mirándome e inclinó la cabeza hacia su dirección, un «responde rápido» se reflejaba en sus grandes ojos marrones. Me di cuenta que me había quedado mirándolo fijamente más de lo socialmente aceptable, él había arqueado la ceja con curiosidad, expectante. Me esforcé por recordar lo que había preguntado mientras me snetía sonrojar furiosamente. Cada microsegundo que pasaba me sentía más estúpida y más estúpida.
«Las flores»
—Tenía derecho a no aceptarlas, ¿no? —respondí. Recordar las palabras del señor Mioga ayudó, fruncí el ceño—. Además, ordenarle a alguien a que se quede y espere a corroborar que las acepte, en una mañana tan fría es… es…
—¿Estúpido? —tanteó Sango, reprimí una carcajada y puse los ojos en blanco. Sango nunca cambiaría.
Traté de recuperar seriedad.
—Desconsiderado, eso. Además de engreído. ¿Qué te hace pensar que las iba aceptar de todos modos? El pobre señor Mioga se hubiera quedado esperando si no hubiera pedido (medio ordenado) que se marchara.
—Yo nunca le pedí que se quedara, no le pediría eso jamás al viejo Mioga —parecía genuinamente confundido y un poco ofendido— Y eso no fue lo que me dijo, «Si tanto quiere enviarme flores, que lo haga él mismo. Él sabe dónde vivo.» ¿Esas no fueron tus palabras?
Rayos.
Me sonrojé. En efecto, eso había sido lo que dije, pero —si de algo sirve— nunca pensé que al decir eso iba a tenerlo una hora después en la puerta de mi casa. Ni siquiera se me habría pasado por la cabeza.
— ¿Eso no era lo que querías? Keh, definitivamente no entiendo a las mujeres y el imbécil ese no tenía razón.
—Oh, lamento haberte obligado a venir a mi casa, InuYasha —añadí molesta e ignorando a qué imbécil se refería. Tomé la muñeca de Sango y me dispuse a entrar a mi casa. Una perfecta salida dramática, ya dentro me felicitaría por eso. Sin embargo, una mano tomó mi muñeca, no lo suficiente fuerte para lastimarme pero sí para no dejarme ir.
InuYasha me miró directamente a los ojos. Y abrió la boca.
—Oye, ¿en serio no te llevarás las flores?
«¿Es en serio?»
Miré su mano sobre mi muñeca, sentía el calor hormiguear mi piel, quemaba. Me obligué a retirar mi brazo, lo fulminé con la mirada y entré a mi casa cerrando la puerta con más fuerza de la necesaria.
—Idiota.
.oOo.
Despertador malogrado y yo iba jodidamente tarde.
Los fines de semana tienden a sentirse realmente cortos a comparación de los días laborales, pero este fin de semana fue —por mucho— el más largo de mi vida y el más emocionante.
Después de mi "salida dramática", los gruñidos de InuYasha a través de la puerta y el ofrecimiento de una Sango gustosa de patearle el trasero, al fin me había quedado sola en mi pequeña sala. Había optado en ese momento por tomar una siesta, dos horas después almorcé con mi familia, repasé un poco de Bioquímica, pues a pesar de no tener exámenes hasta dentro de un mes tenía que estudiar con tiempo para no sufrir a último minuto. Abrí el cajón donde había metido mi celular desde la mañana y al prenderlo me decepcionó no tener ninguna llamada perdida de algún número desconocido, me frustré al darme cuenta que esperaba tener una llamada.
Me despedí fugazmente de mi madre y de mi abuelo, Souta ya había salido a la secundaria hace varios minutos, lo que me indicó que iba más tarde de lo que creía. Envolví mi bufanda morada y acomodé mi cartera en mi hombro mientras bajaba las escaleras del templo lo más rápido que mis piernas me daban, vi un grupo de mis vecinos conglomerados mientras hablaban entre ellos por lo bajo. Pensé un accidente, recordé rápidamente mis lecciones de primeros auxilios, apresuré el paso mientras hacía una lista en mi mente sobre los pasos que debía seguir en esos casos pero al llegar al pie de las escaleras no vi ningún herido y mucho menos una emergencia.
Un Bugatti Veyron negro mate aparcado en todo su esplendor.
—Parece que vas tarde —dijo señalando su reloj con el dedo índice y con aparente aire despreocupado.
—Parece que tú no vas a la universidad.
—Hoy entro más tarde, tonta.
Lo miré por unos segundos analizando su respuesta, InuYasha Taisho podría no estar mintiendo. Ambos íbamos a la misma universidad y a la misma vez no. Nuestra casa de estudios estaba organizada por facultades, y cada facultad era como un dominio independiente: autónoma y gigantesca, por lo que todos los alumnos sentíamos que en realidad eran varias universidades en una. Si tenías amigos en otras facultados no coincidías en horarios casi nunca, además de que cada facultad se encontraba a una distancia considerable una de la otra. Además, había una rivalidad entre facultades. Esto último nunca había llamado mi atención particularmente.
—Y bien...
—No, Sango está en camino, ella me llevará.
«Y ya debería estar aquí…»
— ¿Segura? —me preguntó, mientras sonría ladinamente. Sus ojos tenían un brillo de burla.
Le iba a decir amablemente dónde se podía meter su «segura», cuando mi celular sonó en mi bolsillo.
—Kagome, perdón, no voy a llegar.
— ¡¿Qué?! ¡¿Por qué?!
—Estaba yendo, lo juro. En el camino se me cruzó un hombre, en plena carretera. ¡Se apareció de la nada! El suicida era el idiota de Miroku, casi lo atropello, aunque lo hubiera hecho, un pervertido menos en el mundo...
— ¡Sango concéntrate! —susurré exasperada tapando mi celular con mi otra mano y me daba la vuelta. Le eché una mirada rápida a InuYasha quien parecía ya haber adivinado que algo había ocurrido.
—Me dijo que tenía que ir al hospital, que se había roto algo. ¡Ni siquiera lo toqué, lo juro!
—Si no se ha golpeado la cabeza ni nada, hidrátalo y dale un chocolate o algo con azúcar. ¡Y ven aquí de una buena vez!
—No puedo, estamos en el hospital y lo están atendiendo justo ahora. Te lo digo en serio Kagome, si sigue en el plan «Moriré virgen», yo misma le rompo algo.
—Romperle algo a un futuro abogado, cuya familia tiene una firma de abogados, Sango, estoy segura que no es una gran idea. Pero no discutiré eso ahora, tengo una situación aquí, InuYasha está a tres jodidos metros.
—Perfecto, que te lleve él, digo, es lo mínimo que puede hacer, ¿no?
—Sango, pensé que el del estado de shock nervioso era Miroku.
—«Situaciones extremas requieren medidas desesperadas» —citó—. Tú nunca faltas a la universidad, y no creo que quieras hacerlo ahora. Dile que te lleve, no tiene que significar algo.
—Pero…
—Hazlo, luego me cuentas. Miroku, cálmate... —Logré escuchar antes de que cortara.
Me guardé unas cuantas maldiciones para después y avancé hacia InuYasha. La puerta del copiloto estaba abierta y él ya estaba sentado en el volante mirándome fijamente.
—Sube todavía podemos llegar.
No se burló, no hizo un comentario sarcástico o estúpido, solo sonrió mientras me acomodaba el cinturón después de sentarme torpemente en el asiento. Tan absorta estaba que no atiné a zafarme de su agarre.
— ¡Arranca! —exclamé cuando me di cuenta de la situación. Él se sobresaltó un poco pero lo hizo después de soltar un «Ya voy».
Íbamos en silencio mientras trataba de pensar en otros temas para ignorar el sentirme un nerviosa. El carro atravesaba la calles a más de 100 km/h, y a pesar de estar tan acostumbrada a los piques de Sango, me impresionó la velocidad. En otro contexto le hubiera pedido que baje la velocidad pero parecía saber lo que hacía así que cerré la boca, solo por esta vez.
Cuando por fin vimos las enormes rejas doradas de la entrada principal de la universidad y varios alumnos en los scooters eléctricos que la universidad nos provee para recorrer los diferentes campus pude sentirme un poco más cómoda, relaje mis hombros y solté un suspiro bajo al recostarme completamente por primera vez en todo el viaje. Sonreía feliz porque todavía faltaban 10 minutos para que empezaran las clases. Toda esa felicidad y tranquilidad duró poco para mi mala suerte. Mientras el despampanante deportivo pasaba lentamente atravesando la gran vía que comunica las diferentes facultades, sentía que varios estudiantes en ambas vías peatonales y ciclovías inspeccionaban el auto sobre todo el sitio del copiloto. No entendía el especial interés si en su gran mayoría los carros que circulaban eran lujosos.
—¿Pasa algo? —le pregunté a InuYasha por lo bajo.
—No, nada. Ignóralos.
« ¿Cómo ignorarlos si parece que todos nos miran?», pensé.
Me encogí un poco en mi asiento, mientras fingía buscar algo en mi maleta encima de mis piernas. Mi oído se agudizó lo suficiente para escuchar comentarios entre ellos.
«— ¿Es Kikyo?
— ¡Claro que no! Kikyo es muchísimo más hermosa.
—Entonces, ¿quién es ella?
— ¿Qué demonios hace en el auto de InuYasha Taisho?»
Me enderecé automáticamente al escuchar el nombre de Kikyo y los miré desconcertada. InuYasha pareció sentir mi incomodidad porque aceleró ligeramente tocando el claxon ç para que la fila de autos delante de nosotros avanzara.
—Gracias por traerme —dije cuando al fin llegamos a mi facultad, una de las más alejadas de toda la universidad.
—Kagome... —empezó dudoso—. Lamento lo de hace un rato lo que pasa es... —miró hacia bajo con los puños apretados
—No te preocupes por eso —dije interrumpiendo su explicación. No quería hacerlo sentir que necesitaba explicármelo.
Acomodé mejor mi maleta en mi hombro mientras aceleraba el paso.
— ¡Hey, Kagome! —escuché que llamó, mi corazón empezó a latir más rápido en un segundo.
¿Qué rara manía tenía de llamar cuando ya me estoy yendo?
Me voltee.
—Te veo en el almuerzo —el timbre sonó en ese instante—. ¡Keh! Entra de una vez tonta, ¿o prefieres que te lleve a tu salón cargada en mi espalda?
Ignoré lo último porque iba tarde, comencé a correr sin ni siquiera volverme o contestarle. Si tenía suerte, el profesor aún no habría llegado.
.oOo.
— ¿Y no lo has visto? —me preguntó Sango luego de que lo contara e la hiciera parcialmente responsable de todos los pormenores de la mañana.
—Nop —respondí mientras le daba otro mordisco a mi manzana. Sango y yo estábamos sentadas bajo la sombra de un enorme árbol en el no tan pequeño parque privado que tenía la universidad. Se encontraba justo en el medio y unía varias facultades, era realmente hermoso porque parecía un bosque real.
— ¿No puedes comer en la cafetería como las personas normales? —interrumpió InuYasha justo cuando proponía a darle un sorbo a mi smothie.
—Me gusta estar al aire libre, y eso no te incumbe, InuYasha —respondí cuando finalmente se puso delante de mí. Detrás de él venía Miroku, quien me sonrió ampliamente al reconocerme. Antes de poder sacar conclusiones, una persona que no conocía se hizo presente.
—Perrucho, el decano te está buscando.
— ¡¿Que acaso no ves…
—Hola, preciosa —lo interrumpió.
¿Quién era el joven que ahora sostenía mi mano y me sonreía?
Salut! ¿Cómo están?
¿Quién creen que sea? Adivinen, es bastante sencillo creo
Empezaran a salir más personajes.
Lamento si me tardé mucho, ya saben, los estudios :c
Si te gustó, deja un review.
Si no te gustó, deja un review.
Yo sé que quieres dejar tu sensual review abajito.
Oh, y si eres nuevo: Bienvenido, gracias por leer :D
¡Cuídense!
Atte: Ro :)
Pd: Tengo curiosidad, ¿qué pensaron cuando vieron el título del capítulo?
Oh, no crean que me olvidé.
Es largo porque son dos capítulos, así que busquen sus exuberantes nombres ;)
Lilliana1118
Te agradezco el comentario :)
¿Así que estás con el amigo de tu amigo? Uy, eso es destino.
Kavictori
Como vez, sí me dio ganas de continuarlo jajaja
¡Gracias por comentar! :)
TheSoul986
Oh, ¡Bendito San Valentín el tuyo!
Yo vi la película y fue muy bonita, claro que, ya me había leído el libro.
Y bueno, los libros siempre son mejores jeje.
¡Gracias por comentar! :)
ELIZABETHSHANE
Sí, romántica pero si no hubieran toques de humor no sería mi fic ;)
Así también se llamaba la mía, pero bueno en mi caso las cosas han cambiado.
Y acerca de la Inca Kola, no saben de lo que se pierden.
Me dio gusto que te guste jeje.
¡Gracias por comentar! :)
JANUHARY
Oh, sí. Tienes que probarla.
¡Gracias por comentar!
Mariquilla95
María, y ya vamos por el tercer capítulo.
Yo también sentía que daba para más.
Me dio gusto que te gustara.
¡Gracias por el comentario! :)
LaDyAkAnEyRaNmA
InuYasha tiene sus toques, jeje.
¿Querías más? Ahí lo tienes askjdha
Gracias por comentar y me da gusto que te guste ;)
K-enjeru
Ya la continué :)
Oh, debes extrañar un montón Perú y obviamente la Inca Kola.
¡Gracias por comentar! :)
Amaterasu97
Y veremos más cositas de Kikyo.
Bueno, ya no es un relato corto.
¿Vienes en paz?
De aquí a más, InuYasha hará hasta de barrendero ;)
¡Gracias por comentar!
Nai SD
Bueno, ya no es un One-Shot xd
Disfruta la historia.
¡Y gracias por comentar Nai! :)
Rovi
La Inca Kola es buena y en todo lugar.
¡Gracias por comentar! :)
Inukagforeverlov
Gracias y qué bueno que te gustara, compatriota asdkj :)
Sam Rocker
Entonces los de Ecuador están ganados xd
¡Gracias por comentar!
Luisahigurashi
Oh, muchas muchas gracias por el comentario.
Y ya lo continué :)
Neri Dark
Me encanta que te guste.
Bueno, es Miroku, y Miroku sin sus manías… bueno, no sería Miroku xd
¡Gracias por comentar! :)
M.J. Hayden
Oh, te agradezco mucho.
Trato de que no se me pase ningún error, pero siempre pasa.
Ahí te dejo la conti :)
Skylar D'Aragon
Exactameeeeeeente, todas queremos que nos pase.
¡Gracias por el favorito y por comentar! :)
AHRG
Oh, te agradezco mucho :)
JustAmel
Oh, sí. Es nuestro deber llenar de azúcar FanFiction jajaja
¡Gracias por comentar! ;)
Bruxi
A mí me encanta que te encante(? Jajaja
Y ahí tienes la contestación de Kagome, perdónala está media ida xd
¡Sinceramente gracias, espero no defraudar! :)
Nanami kiss
Un clásico :') Es la verdad jajajaja
Ahí te va la conti.
¡Gracias por comentar! :)
Mary Yuet
Tengo fama de tardona jajaja
Oh, los estudios muy bien. Este año termino D:
Te agradezco mucho el cumplido :')
¡Gracias por comentar y que Dios te bendiga a ti también! :)
Arovi
Gracias por el comentario, a mí también me encanta InuYasha y Kagome :)
SKagome
JAJAJAJA, ¡te agradezco mucho el comentario! :)
Danyrock
Te agradezco que comentaras :)
Akari Taisho-Kudo
Oh, muchas muchas gracias por el comentario :)
Espero no decepcionarte.
No mueras que ahí te dejo la conti(?
cote29
Ahí te dejo la continuación, muchas gracias por comentar ;)
kago-chan121
Es que Kagome dice no cuando quiere xd
Oh sí, si es un fic mío tiene que tener comedia.
¡Gracias por comentar! :)
Candy
Bueno, siendo yo tiene que tener algo de comedia.
Los finales de mis capítulos son medios medios xd
¡Gracias por comentar!
Ame Taisho
Espero disfrutes también la continuación.
¡Gracias por comentar! :)
Muse Princess
Me fascina que te encante.
¡Gracias por el comentario! :)
danita-inu
Helloooo!
Me fascina quete fascineeee (?
JAJAJAJJA.
¡Gracias por comentar! :)
BMadness
Lo siento, soy malvada xd
Uy, yo he hecho esa clase de amenazas antes.
Sango es de armas tomar ;)
¡Gracias por comentar! :)
p0pul4ar
Gracias por el comentario, espero que te agrade este capítulo y no defraudarte :)
Revisado el 31/05/20
¿El mundo se ha vuelto loco, no?
